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jueves, 20 de febrero de 2014

La profecía de un joven rapero asesinado

"El barrio está peligroso", la profecía de un joven asesinado en Empalme
Ariel Ávila murió luego de recibir varios disparos el miércoles cerca de búnker de drogas de Campbell al 1100 bis. Con su banda de hip hop cantaba sobre la realidad de violencia de su alrededor. "Cada vez más gente se muere cada día", dice una de sus canciones. El video y la letra



Ariel escribía canciones de hip hop. Falleció tras ser tiroteado en Empalme.

Ariel Ávila, el joven de 21 años que falleció el miércoles luego de ser baleado cerca de un búnker de drogas en Empalme Graneros, conocía la violenta realidad de su barrio y lo escribía. Integraba un grupo de hip hop y una de las canciones que había subido a internet justamente describía una situación de la que iba a ser víctima. “El barrio está peligroso” repetía el joven en su proyecto musical conocido como “La profecía”. 

El periodista de Radio 2 Fernando Carrafiello presentó este viernes en el programa Radiópolis la canción de Ariel interpretada en clave de rap. En el tema, decía que prefería la música antes que caer en el delito.

Pablo, uno de sus amigos y también rapero, contó que sus letras contaban “la problemática del barrio”.

“Él se basó mucho en lo que sucedía, en la marginalidad, la droga, la policía, los narcos. Todo lo que ve cualquier chico de barrio pero con la diferencia que él lo hacía rap”, contó.

La canción “El barrio está peligroso”, que fue subida a YouTube, dice en algunos tramos de la letra:

El barrio está peligroso
Eso se vive cada día 
El barrio está peligroso
La droga arrasa como el sida 
El barrio está peligroso
Y no encuentra salida porque cada vez más gente se muere cada día 

Desde chico he crecido en un barrio 
Día a día iba creciendo y el barrio iba avanzando 
Donde cada día se pone peor la cosa 
Aumenta la delincuencia y aumenta la pobreza 

Y en muchas ocasiones falta el pan en la mesa 
Y hace que los jóvenes salgan a la delincuencia 
Porque no tienen conciencia de lo que están haciendo 
Se dañan a ellos mismos y dañan al pueblo 

Donde en cada calle hay una banda diferente 
Se enfrentan entre ellos y tiene que correr la gente 
Mientras la droga avanza y acaba con la juventud 
Los que la venden se enriquecen y no tienen inquietud 

Familias destruidas es lo que estamos viviendo 
Tuve oportunidades para ser un delincuente 
Tuve oportunidades para dañar a mi gente 
Pero no me gusta hacer lo que hacen ellos 
Yo me quedo con el rap para escribir lo que hacen ellos 

Un arma se consigue sin permiso en una esquina 
Sin comprarla sin decir en qué la usarías 
Tanta inseguridad hay en el barrio cada día 
Y no alcanza para escribirla en esta melodía 

Y esta juventud si sigue así está acabada 
La esperanza de ellos es portar armas 
En cambio mi esperanza es leer la palabra 

El barrio está peligroso
Eso se vive cada día 
El barrio está peligroso
La droga arrasa como el sida 
El barrio está peligroso
Y no encuentra salida porque cada vez más gente se muere cada día 

miércoles, 28 de marzo de 2012

Muere un joven gay en Chile por la brutal paliza de neonazis

Daniel Zamudio, un joven gay chileno, ha muerto como consecuencia de la brutal paliza propinada por un grupo neonazi. Zamudio llevaba en coma desde el 3 de marzo y esta madrugada (hora española) no ha podido superar los golpes.

Muere un joven gay en Chile por la brutal paliza de neonazis



Daniel Zamudio recibió una brutal paliza el pasado 3 de marzo de un grupo neonazi en el Parque San Borja de Santiago de Chile. La única razón, su condición homosexual. Zamudio llevaba ingresado desde ese día en el mismo centro sanitario donde finalmente ha fallecido a las 19:45 horas del martes (00.45 horas del miércoles en España), tras realizarle una prueba de apnea.

"Darle las más sentidas condolencias a sus padres, a su familia, decirles que tengan fortaleza, todos saben que estábamos muy preocupados por él", ha dicho Villalón al anunciar la noticia, en declaraciones recogidas por el diario 'La Tercera'.

Zamudio llevaba 25 días ingresado como consecuencia de la paliza que supuestamente le propinó un grupo neonazi por su orientación sexual. De momento, han sido detenidas cuatro personas que, probablemente, serán acusadas de homicidio.

miércoles, 20 de abril de 2011

La chica vendida para trabajar

 UNA ADOLESCENTE BOLIVIANA FUE RESCATADA DE UNA QUINTA DONDE ESTABA ESCLAVIZADA
Fue traída a los 13 años desde Bolivia mediante engaños y terminó trabajando en condiciones infrahumanas en una quinta de La Plata. Terminó internada por deshidratación. Ahora tiene 15 y tuvo un bebé, que se encuentra desnutrido.
Hace una semana, una joven boliviana de 15 años fue internada en el Hospital de Niños de La Plata debido a un cuadro de deshidratación. En brazos traía a su beba, de un mes, que estaba desnutrida. “Los médicos se dieron cuenta de que estaba muy asustada y no cerraba su historia, así que se comunicaron con la Dirección de Niñez y Adolescencia”, comentó ayer a este diario Carlos Dabalioni, titular de esa dirección, desde donde se ubicó al padre de la chica. Luego el abogado de este organismo hizo la denuncia por “trata de personas”: la joven habría sido “vendida” a unos quinteros de la localidad platense de Olmos. Allí trabajaba de sol a sol, al igual que un hermano suyo de 17 años. El lunes pasado, ellos, la beba y el padre de ambos hermanos, que vino desde Bolivia a buscarlos, regresaron en avión al país vecino.
Según informó ayer el titular de la Dirección de Niñez y Adolescencia, la familia de la joven es oriunda de Potosí y quedó en la ruina tras las inundaciones ocurridas en esa ciudad del sur de Bolivia, durante el 2009. Una supuesta “tía” de la familia, supuesta porque no tendría realmente vínculo familiar, le ofreció al padre de la joven trabajo para sus tres hijos en Argentina. El hombre autorizó el viaje y hasta el momento de recibir la llamada de la Dirección creía que su hija menor trabajaba como empleada doméstica de una familia platense.
“La chica y los hermanos llegaron engañados, a ella sólo la dejaban hablar con su padre una vez cada tres meses y la obligaban a mentirle. La explotaban en una quinta junto a otras personas, también de nacionalidad boliviana. La nena vino cuando tenía 13 años y medio y poco después quedó embarazada y no sabemos bien en qué circunstancia. Tuvo a su beba en un galpón del campo y al mes, como estaba tan mal alimentada, empezaron los problemas. O la llevaban al hospital o se moría. Y entonces la dejaron en el Hospital de Niños”, contó una fuente de la Municipalidad de La Plata.
Tras decirles a los médicos el supuesto motivo de su desnutrición, éstos la derivaron a la Dirección de la Niñez y la Adolescencia, donde se encargaron de conseguirle alojamiento y ubicar al padre. El hombre viajó en micro durante tres días para llegar a La Plata. Una vez reunidos supo además que tenía una nieta y tras la gestión de Dabalioni consiguió pasajes aéreos para volver con ella, su nieta y uno de sus hijos. Aún queda por determinar el destino del tercer hijo, que es mayor de edad, y por lo que pudo saber este diario, desde la Dirección denunciaron en la fiscalía de turno a los dueños de la quinta por “trata de personas”.
En La Plata, a la vera de las rutas 2 y 36, se cultivan frutas, verduras y flores. En esas quintas trabajaba la joven y su hermano, pero la explotación y la trata también se extienden a los talleres textiles clandestinos y a las casas particulares. Desde 2008 hasta la fecha son seis los casos descubiertos de explotación de menores, ese año se conoció el caso de una joven peruana que era sometida a distintos trabajos y castigos físicos en una textil en la localidad de Melchor Romero. La joven no está escolarizada y se le impedía hablar con su familia en Perú.
Un año después, también en Melchor Romero, la Dirección de la Niñez y la Adolescencia rescató a una menor de nacionalidad boliviana que había entrado al país con un mayor y autorizada por su madre para pasar 90 días de “vacaciones” en el país. En verdad había sido entregada a una familia boliviana que la obligó, desde el primer día, a realizar todo tipo de tareas domésticas y cuidar a los tres hijos. Su “trabajo” comenzaba a las 5 y terminaba por la noche, momento en que recibía el único plato de comida del día, como toda paga. Como en el caso descubierto la semana pasada, esta joven también llegó al Hospital de Niños en grave estado.
Según explicó Dabalioni a Página/12, “el principal problema es la incomunicación, los chicos llaman poco a sus padres, solo para decirles ‘estoy bien y estoy vivo’, son presionados para que no cuenten lo que está pasando”.

jueves, 14 de abril de 2011

Masacre en la escuela

PSICOLOGIA › EL CASO DE BRASIL
 Por Andrea Homene *
Nuevamente ocurrió una masacre en una escuela. En Río de Janeiro, paraíso del carnaval pero también ciudad crítica donde la violencia arrecia, un joven egresado de una institución educativa irrumpió para abrir fuego contra los niños; mató a once, dejó 30 heridos y se suicidó. Como suele acontecer en estos casos, se convocó a los “especialistas”: pudimos escuchar a quienes establecían una relación unidireccional y causal entre las presuntas humillaciones a las que el joven agresor habría sido sometido y su acto. Algunos políticos lo calificaron de “animal”. Estas lecturas no van más allá de lo imaginario y dan lugar a un peligroso deslizamiento: creer que cada niño que recibe burlas de sus compañeros es un potencial asesino.
El joven brasileño dejó una carta donde se evidencia el delirio de carácter místico que dominaba sus acciones. La matanza indiscriminada (cuando es ejecutada por un sujeto particular y no por un Estado) demuestra que no existe en el objeto a aniquilar ninguna característica que lo haga blanco de la agresión; es sólo el azar lo que determina quiénes son los que caerán muertos y los que se salvarán. El pasaje al acto homicida pone de manifiesto la caída de la escena: no hay otro al que se dirija el acto; precisamente, el sujeto ha caído del campo del Otro. En este contexto, el acto carece de sentido, no es la culminación de una secuencia de orden significante, sino una manera loca de acotar la irrupción de goce a que el sujeto se ve sometido. Un goce cuyo origen no son “las gozadas del semejante”, sino efecto de lo real.
En su carta, el joven dice que les deja su casa (un espacio de alojamiento que para él no ha funcionado) “a los perros abandonados”. Es allí donde puede leerse su identificación: él es el perro abandonado, el perro sin Otro que sostenga su escena.
La tentación de generalizar y englobar todas las masacres acontecidas en el ámbito escolar bajo una misma lectura, que propiciaría la “comprensión” de los hechos y su posibilidad de “prevención”, provoca el borramiento de la subjetividad. No es posible aventurar que en todos los casos las motivaciones del ejecutor del acto sean idénticas; por el contrario, es necesario detenerse en cada caso e intentar leer lo que a ese sujeto le ha sucedido.
Lo incomprensible, lo que resiste a toda posibilidad de simbolización, caracteriza el pasaje al acto psicótico: en él no existen “las razones de la razón”, sino que la “sinrazón” gobierna al sujeto. Del mismo modo, resulta difícil anticipar el hecho, dado que el momento y el motivo de desencadenamiento son imprevisibles. Pueden ser cualesquiera, ya que la lógica que gobierna el acto es delirante. El delirio, intento de restitución que se produce tras la pérdida de la realidad en las psicosis, crea una nueva realidad, cuyas coordenadas difieren de la realidad compartida. Se trata de un nuevo y particular escenario, en el que los actos sólo responden a esas coordenadas y por lo tanto escapan a la posibilidad de “comprensión” y resisten a la “explicación” de quienes habitan en otro escenario.
La influencia del medio social tal vez sea mínima en este caso. No obstante, es preciso recordar que en Río de Janeiro existen aún las llamadas “brigadas de la muerte”, cuya especialidad es aniquilar niños de las favelas. Los protagonistas de la película Cidade de Deus eran niños que habitaban un barrio carenciado. De aquellos actores circunstanciales, unos 40 chicos, sólo uno continúa con vida.
* Psicoanalista.