Mostrando entradas con la etiqueta Benedicto XVI. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Benedicto XVI. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de marzo de 2013

Bergoglio es el nuevo Papa

El nuevo pontífice no salió al balcón con las estolas granates bordadas, sino sólo con la túnica blanca papal. Además, llevaba la cruz pectoral negra de obispo en lugar de la dorada típica de los papas.

El arzobispo de Buenos Aires fue elegido como Sumo Pontífice en el segundo día del cónclave en el Vaticano. El nuevo líder de la Iglesia Católica, que eligió como nombre Francisco I, asumió ante los cardenales en el altar de la Capilla Sixtina y luego salió al balcón, frente a la plaza San Pedro, donde concedió la bendición "urbi et orbi" y homenajeó a su antecesor Benedicto XVI. "El deber de un cónclave es dar un obispo a Roma y parece que mis hermanos cardenales han ido a buscarlo al fin del mundo", expresó Bergoglio, quien es el primer latinoamericano y el primer jesuita en ser Papa.

Tras la fumata blanca, el cardenal protodiácono, el francés Jean-Louis Tauran, salió al balcón y manifestó "annuntio vobi gaudium magnum; habemus papam". Luego dio a conocer que el argentino Jorge Bergoglio será el nuevo jefe de la Iglesia. Fue elegido tras cinco votaciones y dos jornadas de cónclave.

Bergoglio, de 76 años, es el 266° Papa de la Iglesia Católica y el primero de América Latina. Además, es el primer jesuita en ocupar el trono Pedro. El nuevo pontífice había sido el segundo más votado en el cónclave de 2005, en el que fue elegido el alemán Joseph Ratzinger, quien renunció el mes pasado.

Tras aceptar el cargo, el cardenal argentino pasó a la sacristía de la capilla Sixtina para meditar y vestir una de las tres sotanas blancas ya preparadas. Luego se presentó a los fieles en la plaza de San Pedro para conceder la bendición "urbi et orbi".

"Hermanos y hermanas, buenas tardes. Sabéis que el deber de un cónclave es dar un obispo a Roma y parece que mis hermanos cardenales han ido a buscarlo al fin del mundo, pero ya estamos aquí", fueron las primeras palabras que pronunció el papa Francisco, en medio de los aplausos de los presentes. Luego homenajeó a su antecesor Benedicto XVI y encabezó un rezo en su honor.

"Auguro que este camino de la Iglesia que hoy comenzamos y en el que me ayudará mi cardenal vicario aquí presente, será fructuoso para la Iglesia y para esta bella ciudad", dijo el nuevo pontífice.

"Y ahora, querréis que os de la bendición. Pero primero, antes de que el obispo bendiga al pueblo, yo quiero que recéis para que el señor me proteja", manifestó Bergoglio. Luego se colocó la estola para realizar la bendición Urbi et Orbe y dijo: "Os doy la bendición a vosotros y a todo el mundo. A todos los hombres y mujeres de buena voluntad".

Una vez realizada la bendición, Francisco I se quitó la estola y volvieron a sonar los himnos vaticano e italiano, mientras el flamante Papa observaba a la multitud. Allí, volvió a dirigirse a la multitud: "Rezad por mí. Y nos vemos pronto. Mañana quiero ir a rezar a la Virgen. Buenas noches y descansad bien", dijo. Tras saludar a los miles de fieles, el papa Francisco I, de 76 años, abandonó el balcón de la basílica de San Pedro.


El flamante papa Francisco I es un jesuita con una sólida formación académica que ocupa desde 1998 la arquidiócesis de Buenos Aires. Fue presidente durante dos períodos de la Conferencia Episcopal Argentina y mantuvo una relación tensa con el Gobierno nacional, especialmente durante la discusión por la ley de Matrimonio Igualitario. Sobre su figura pesan sospechas por su actuación durante la dictadura.

Bergoglio nació en Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936, en el seno de una familia de origen italiano. Hincha fanático de San Lorenzo de Almagro, comenzó su carrera en la Iglesia con 21 años tras haber estudiado ciencias químicas. A esa misma edad, debido a una grave pulmonía perdió parte del pulmón derecho. Fue ordenado sacerdote el 13 de diciembre de 1969 y, en plena dictadura militar argentina, entre 1973 y 1979, fue enviado a Alemania, de donde pasó a la iglesia de la Compañía de Jesús de Córdoba.

Por entonces se lo acusó de haberle retirado la protección de su orden religiosa a dos jesuitas durante la dictadura militar. Bergoglio aseguró que poco antes del golpe de Estado el 24 de marzo de 1976 les advirtió del peligro y les ofreció a ambos refugio en la casa de los jesuitas. Pero los dos curas, Orlando Dorio y Francisco Jalic, que hacían tareas sociales en barrios humildes de Buenos Aires, habrían rechazado esta oferta, según Bergoglio. Dos meses después fueron secuestrados por los militares y mantenidos presos durante cinco meses en el centro clandestino de detención de la ESMA.

Asumió en 1998 la arquidiócesis de Buenos Aires y durante el consistorio del 21 de febrero de 2001, el papa Juan Pablo II lo nombró cardenal. Ocupó la presidencia de la Conferencia Episcopal durante dos períodos hasta que abandonó el cargo porque los estatutos le impedían seguir. Durante este periodo, fue conocido por la tensa relación que mantuvo con los gobiernos de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández de Kirchner.

En 2008, durante el conflicto entre el Ejecutivo y las patronales agropecuarias por las retenciones móviles, Bergoglio llegó a pedir a Cristina un "gesto de grandeza" ante la protesta de los empresarios rurales, además de denunciar "homogeneización" del pensamiento y "crispación social".

Luego, en 2010, la cúpula de la Iglesia argentina libró lo que el arzobispo llamó una "guerra de Dios" contra el gobierno, al tratar de evitar por todos los medios de evitar la aprobación de la ley que reconoce el matrimonio entre personas del mismo sexo. Bergoglio encabezó manifestaciones, movilizó a los sacerdotes en defensa de la "unidad familiar" y convocó a vigilias frente al Parlamento. "No se trata de una simple lucha política; es la pretensión destructiva al plan de Dios", dictaminó por entonces Bergoglio, acérrimo opositor al matrimonio igualitario y el aborto, al aclarar su posición en una carta.

lunes, 25 de febrero de 2013

Acusado de abusos, renunció cardenal británico que pedía fin de celibato

Ya aceptada por Benedicto XVI


El cardenal católico Keith O'Brien anunció este lunes su renuncia como arzobispo de St Andrews y Edimburgo tras haber sido acusado de "comportamiento inapropiado" hacia otros religiosos en la década de los 80, informó la cadena pública BBC. 

O'Brien, que a sus 74 años era la figura más veterana de la Iglesia católica en el Reino Unido, iba a ser el único representante británico en el Cónclave para elegir nuevo papa tras la reciente renuncia de Benedicto XVI. 

El anuncio de la marcha del cardenal se produce después de que trascendiera este domingo que tres sacerdotes y un ex sacerdote se quejaron ante el Pontificado por la supuesta conducta indebida que llevó a cabo durante años.

lunes, 18 de febrero de 2013

El Papa Benedicto XVI renuncia por 'falta de fuerzas'


Especial Benedicto XVI
[foto de la noticia]

El Pontífice fue elegido el 25 de abril de 2005
El Papa renuncia por 'falta de fuerzas'

Benedicto XVI dejará de ser Papa dentro de exactamente 17 días, el próximo 28 de este mismo mes, por "falta de fuerzas". El anuncio lo ha realizado esta mañana en persona el propio Pontífice, en latín, durante un consistorio en el Vaticano para la canonización de unos mártires. El pontífice fue elegido el 19 de abril de 2005. Según el 'Osservatore Romano', esta decisión fue tomada "hace muchos meses" y lo decidió tras el largo viaje que en marzo de 2012 lo llevó a México y Cuba, indicó Gian Maria Vian, redactor jefe del diario católico.

Joseph Ratzinger, de 85 años, tiene toda una retahíla de achaques: en 1991 sufrió un ictus y con anterioridad ya padeció complicaciones cardiovasculares. Además, tiene problemas de hipertensión y, de hecho, muchos consideran que fue ésa la causa del posible desmayo que sufrió en 2009 durante unas vacaciones en las montañas del Valle de Aosta y que hizo que se rompiera la muñeca derecha. De hecho, Ratzinger sigue una dieta rigurosa y los médicos le han prohibido poner el pie por encima de los 2.000 metros de altitud. Es por ello por lo que los dos últimos años ha renunciado a pasar los veranos en la montaña para quedarse en Castel Gandolfo.

Además de los problemas de corazón, apenas ve por el ojo derecho, sufre un 50% de artrosis en la cadera derecha, padece hipertensión, se cansa cada vez más... Desde hace tiempo camina con bastón y utiliza una plataforma con ruedas empujada por empleados del Vaticano para desplazarse por la Basílica de San Pedro. En los últimos meses, siempre por motivos de salud, ha disminuido sus compromisos públicos, sus viajes y las audiencias.

"Cuando un Papa alcanza la clara conciencia de que ya no es física, mental y espiritualmente capaz de llevar a cabo su encargo, entonces tiene en algunas circunstancias el derecho, y hasta el deber, de dimitir", aseguró el propio Benedicto XVI en 2010 al periodista alemán Peter Seewald en la larga entrevista publicada en forma de libro bajo el título 'La Luz del Mundo'. Y ese día ya ha llegado.
Sin hoja de ruta establecida

Ahora bien, anunciada la dimisión, no existe una hoja de ruta establecida para el relevo de Benedicto XVI. Juan María Laboa, experto en la materia, apunta que "en el derecho canónico no hay nada contemplado para una situación como ésta. Hasta el día 28 de febrero, a las 20.00 horas, el Papa sigue siendo la máxima autoridad de la Iglesia y será él quien decida junto al Consistorio cuáles son los pasos a dar".

Respecto a qué Pontífices renunciaron anteriormente al ministerio papal, se menciona sólo a uno: Celestino V (en el año 1294), conocido como el 'Papa del gran rechazo'. Sin embargo, para muchos historiadores también habría que contar con la marcha de Gregorio XII, en 1415.

Una 'dimisión' por sorpresa

Las reacciones al anuncio de Ratzinger se disparan ahora por todos los puntos del planeta. E incluso dentro del propio Vaticano, donde, "ni los ayudantes más próximos" del Papa, conocían el anuncio que iba a realizar su Santidad. "Nos pilló por sorpresa", ha confesado Federico Lombardi, el portavoz del Vaticano. Aunque se ha filtrado que en realidad algunos cardenales, como Angelo Sodano, decano del colegio cardenalicio, estaban al corriente de la decisión.

Lombardi insistió en el mensaje lanzado por Ratzinger en 'La luz del mundo', dejando claro: "Se puede dimitir en un momento de serenidad o cuando ya no se puede más, pero no en el momento del peligro". Y reiteró que el Papa no tiene ninguna enfermedad en especial, sino que lo que más le pesa es la edad: en abril cumplirá 86 años.

El portavoz adelantó a su vez que Joseph Ratzinger se trasladará a la residencia de Castel Gandolfo cuando comience el proceso de Sede Vacante (el tiempo que transcurre desde que un Papa fallece o renuncia hasta que se elige sucesor) y una vez que haya nuevo Sumo Pontífice se retirará a un monasterio de clausura dentro del Vaticano.

Todo apunta a que el cónclave para elegir sucesor se celebrará en marzo. En él, participarán 120 cardenales del Colegio Cardenalicio vaticano, que debatirán en la Capilla Sixtina (aislados, sin poder ponerse en contacto con el exterior) hasta que haya 'fumata blanca'.


martes, 27 de marzo de 2012

El papa Benedicto XVI llegó a Cuba

El papa Benedicto XVI arribó hoy a Cuba para realizar una visita apostólica hasta el miércoles 28 de marzo, en la segunda y última parte de la gira latinoamericana que comenzó en México.


El avión vaticano, un Boeing 777 de la compañía Alitalia, aterrizó sobre las 14.20 hora local (19.20 GMT) en el aeropuerto de la ciudad oriental de Santiago de Cuba, a unos 950 kilómetros al este de La Habana.

En el aeropuerto santiaguero esperaban ya a Benedicto XVI el presidente de Cuba, Raúl Castro; el cardenal Jaime Ortega, máxima autoridad católica en la isla, y el presidente de la Conferencia de Obispos Católicos cubanos, Dionisio García, entre otros.

Cuba recibe así la segunda visita papal de su historia, tras el viaje que en 1998 cursó a la isla Juan Pablo II.

Tras su recibimiento, Benedicto XVI realizará en papamóvil un recorrido de doce kilómetros desde el aeropuerto hasta el Arzobispado de Santiago y posteriormente oficiará en la Plaza Antonio Maceo de la ciudad su primera misa en Cuba.

Durante las tres jornadas que permanecerá en la isla, el papa visitará el Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, cercano a Santiago, para luego volar a La Habana donde el miércoles 28 oficiará otra misa en la emblemática Plaza de la Revolución, entre otros actos.

Este es el segundo viaje de Benedicto XVI a Latinoamérica, después de la visita que hizo a Brasil en 2007, y el vigésimo tercero que ha realizado por el mundo en casi siete años de pontificado.