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miércoles, 20 de abril de 2011

Agustín Rossi con La Agrupación Néstor Kirchner VIVE en Rosario



El sábado 19 de marzo de 2011, la comunidad Agrupación Néstor Kirchner Vive tuvo una charla militante con el diputado del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, quién en un tono de carácter íntimo y amistoso, brindó una charla en Complejo La Toma (Rosario), dando a conocer su proyecto como candidato a gobernador de Santa Fé.
A su lado derecho, desde Buenos Aires, el referente nacional de Agrupación Néstor Kirchner Vive, Leandro Lópina, y a su izquierda, la referente local, María Ravier.
Sus temas fundamentales: seguridad, producción, higiene pública y distribución de riquezas. Cuestionó al gobierno de Binner por “falta de responsabilidad y eficiencia” en dichos campos, quién en lugar de proponer leyes nuevas, delega permanentemente la culpa a los gobiernos antecesores, y frente a los reclamos sociales apela a la tan repetida negativa: “Esto no se puede hacer”. Manifestó: “Hubo avances, pero debemos reconocer que no vemos una provincia diferente a la de hace tres años atrás”.
Propuso la instalación de una policía metropolitana en la provincia para prevenir la inseguridad, acompañado de políticas de proceso lento pero profundo para poder combatir la desigualdad, ya que, según el: “Justicia social es darle a los que menos tienen”.
En un momento hizo alusión a las críticas del monopolio hacia el gobierno nacional, tomando como referencia la entrevista del periodista Jorge Fontevecchia a Jorge Lanata, y opinando al respecto: “Son dos personas ilegítimas que se legitiman entre ellos”.
Agradeció la participación de la juventud presente, recordando que hasta hace unos pocos años, habían sido excluidos de la participación política, debido a que el menemismo arrasó con los valores de lucha, compromiso y esperanzas de los jóvenes. Hasta hace diez años la consigna era: “Que se vayan todos”. Y que “si hay algo que siempre estuvo alejado del poder político fue el Rock. Con el Kirchnerismo empezó a acercarse”. Claro y preciso.
Finalmente se retiró y dio lugar al Jefe de ANSES y candidato a Primer Concejal de Rosario: Roberto Sukerman, y a la Vicepresidenta del Concejo por el Frente parala Victoria: Norma López, quiénes desarrollaron puntualmente el asunto del voto, la seguridad y la campaña política.
En un acto de apoyo concreto, la Agrupación Néstor Kirchner Vive se sumó a la campaña del Chivo Rossi y afirma seguir defendiendo el modelo que impulsó nuestro Ex Presidente dela Nación, Néstor Kirchner, en el 2003.

Andrés Belguich

jueves, 31 de marzo de 2011

Pequeñas delicias de la libertad de expresión

LOS MEDIOS, ESTRATEGAS DE LA REACCIÓNPublicado el 31 de Marzo de 2011

Los pueblos protagonizan incluso con sus cuerpos el sagrado derecho humano a la comunicación, ‘la satisfacción moral de un acto de libertad’, como propuso Walsh; no así una hipersociedad lucrativa como Clarín que, asqueada de tantas posesiones en el mercado mediático, se da el lujo de recurrir a una portada en blanco.
 
En 2002, el servicio de cable Telecentro ofrecía a sus abonados la señal estatal venezolana. El 11 de abril de aquel año, cuando las factorías mediáticas de ese país llevaron a su punto máximo la realidad paralela que habían construido en los días previos, y que derivó en el golpe de Estado contra Hugo Chávez, la programación de la Televisión Nacional de Venezuela fue remplazada por la cadena privada Globovisión. Algo así como sintonizar 6,7,8 y encontrarse con Joaquín Morales Solá.
Si aquel oscuro día para la democracia latinoamericana el televidente argentino quería enterarse por el canal estatal venezolano qué estaba aconteciendo en Caracas, debía seguir la transmisión del multimedio insignia de los golpistas. Fue la contrainformación distribuida por redes alternativas de comunicación, alentadas en su construcción y profesionalización de sus cuadros por el gobierno chavista, la que –movilización popular mediante– logró revertir en sólo dos días aquel golpe. Tenían una única verdad que decirle a su pueblo, simple y grande como un mundo: “Chávez no renunció.” ¿No ese acaso mérito suficiente para que el líder bolivariano sea premiado por la carrera de periodismo de la Universidad Nacional de La Plata? ¿Existirá un considerando más conveniente que el compromiso democrático para definir un galardón que lleva por nombre “Rodolfo Walsh”?
Los pueblos protagonizan incluso con sus cuerpos el sagrado derecho humano a la comunicación, “la satisfacción moral de un acto de libertad”, como propuso Walsh; no así una hiper- sociedad lucrativa como Clarín que, asqueada de tantas posesiones en el mercado mediático, se da el lujo de recurrir a una portada en blanco. Sólo quien concentra TN, Radio Mitre y Canal 13, puede malgastar un día con baja poesía la tapa de su medio de papel.
Ese trillado gesto gráfico lo ideó Página/12 más de 20 años atrás, cuando Menem firmó la segunda tanda de indultos. Lejos de aludir al “sucio trapo rojo”, Kirschbaum apela a la sutileza. Para los editores de Clarín, la demora en su salida a la calle por un conflicto gremial originado por sus propias prácticas persecutorias, es comparable al hiato constitucional, en la cultura democrática y su expresión política, que significó el perdón presidencial a los mayores criminales que padeció Occidente en el último codo del siglo pasado. Paradójico.
Hay más: el sábado 26 de marzo, a 35 años y dos días del último golpe de Estado, el abogado Eduardo Feinmann entrevista al ex titular de la SIDE menemista, Juan Bautista Yofre, en su programa del canal A24, propiedad del consorcio comercial-político Vila-Manzano-De Narváez. El producto mejor logrado de la escudería Hadad le pregunta –entre otros centros a la cabeza plateada por los años del “Tata” Yofre– si creía que los cambios en las comisarías dispuestos por Nilda Garré podían derivar en una crisis como la de Ecuador, cuando comandos policiales quisieron matar al presidente Correa. “El gobierno quiere controlar la calle porque sabe que ahí puede tener problemas”, dice el ahora operador tardío del duhaldismo residual. Si bien reconoce que el de Lomas de Zamora rinde poco en las encuestas, “imagino que de acá a octubre la gente lo va a llamar”, agrega inquietante. No dice qué podría pasar para que eso ocurra.
Mientras, en Chubut crecen las evidencias de un fraude electoral, la SIP, ADEPA y Zulma Faiad consideran, no obstante, que lo verdaderamente grave para la democracia es la “flagrante” violación a la libertad de prensa cometida por los 50 empleados de AGR. Sólo resta que el PO saque una declaración en defensa de los “censurados” de Clarín, como hizo el año pasado cuando aparecieron sugestivos carteles, sin firma, recriminándoles a periodistas del Grupo su subordinación ideológica a las necesidades inmediatas de la viuda de don Noble, y poné los fideos.
Si así fuera, y siendo tan variados los rubros que comprende el clan Clarín, cualquier conflicto en alguna de sus factorías extra comunicacionales podría leerse como una vulneración a la libertad de prensa. Una protesta de los cíber programadores de Prima SA, también propiedad del Grupo, ¿constituye un acto de censura? ¿Cómo se llama entonces el capricho de Cablevisión de impedir a sus clientes el acceso a CN23, y a las señales públicas Pakapaka y Telesur? El matrimonio Magnetto-Democracia es por conveniencia, y se nota.
Afirmar temerariamente que se atenta contra la libre circulación de ideas de un cártel mediático que controla múltiples soportes es, cuanto menos, una desmesura, muy propia por cierto, de períodos de campaña electoral. Claro que Cacho Castaña no lo ve así.
Quince días atrás, en consonancia con la operación Suiza-Covelia-Moyano, el dueño de Perfil juntó a Joaquín Morales Solá, Luis Majul y Jorge Lanata, para que rumien en Noticias sobre los sutiles ataques a los periodistas independientes. Lanata es presentado ahora como el “primer periodista exiliado en democracia”, suprimiendo de un plumazo los golpes y navajazos que confinaron en Uruguay a Hernán López Echagüe, tras su precisa investigación sobre Eduardo Duhalde.
Fontevecchia es así. Armó un diario para lograr la reelección al cuadrado de Menem y, una vez fracasado el forzamiento institucional, lo cerró, no sin antes denunciar por competencia desleal a su actual aliado Clarín. Raro. Ahora que está abierto nuevamente, contrata para trabajar en él a cuanto operador ande suelto por ahí, esta vez para malograr el muy probable triunfo electoral del oficialismo en octubre. Por ejemplo: José “Pepe” Eliaschev.
Cuestión que la libertad de expresión allá Leuco y Nelson Castro reclama del canciller del Estado Nacional una explicación diplomática de primer nivel en respuesta a la burda operación de prensa sobre la posición argentina respecto de la investigación del atentado a la AMIA. Parece un sketch de Capusotto. Perfil se llama así porque mira de costado a la verdad, jamás a los ojos, en cuyo caso sus habituales mentiras quedarían en la red.
El libreto proto-golpista está esbozado: una vez frustrado el operativo “violencia política”, recurrir al de la “prepotencia sindical”, condimentado con un “gobierno debilitado” que asiste a ella, impávido y tolerante, y que utiliza impúdicamente sus beneficios, todo revuelto en la batidora del “cercenamiento de las libertades individuales”. A falta de un candidato que cuente con posibilidades más o menos ciertas de vencer al oficialismo, los medios hegemónicos se asumen como estrategas de la reacción. Si bien el Grupo A se redujo a Magnetto, Mitre y Fontevecchia, atención: su capacidad de daño es tanto mayor que la de aquel engendro legislativo.
Siempre desconfié del hombre que, para conquistar a una mujer al paso, en la calle o el colectivo, quiere complacerla sonriéndole a su hijita de dos años. Verde, le dedica una tierna mirada a la nena pero es a su mama a quien desea. No es “compromiso democrático” la mueca de dinero y de poder que asoma por entre la bragueta baja de Magnetto cuando sus escribas conjugan a coro, y según su conveniencia, los términos “violencia” y “libertad de expresión”. <

lunes, 7 de marzo de 2011

Lanata, perdido, se ampara en su trayectoria y lanza agresiones

En los programas de chimentos de la tarde se puede ver a las vedettes más grandes pelearse con las más jóvenes o desconocidas. Las más grandes, al verse desplazadas por una nueva generación rechazan las críticas y se defienden amparándose en la trayectoria.

Eso mismo hace hoy Jorge Lanata en una nota que le realizó Jorge Fontevecchia.

El periodista se encuentra en Boston trabajando con Ted Turner en un poyecto televisivo y desde allí lanzó golpes para todos los gustos. Eso sí, se amparó en su trayectoria para mandar al colegio a María Julia Oliván, le pegó a Víctor Hugo por ser periodista deportivo, y ratificó que quiere "cagar a trompadas" a Orlando Barone. Crispación lanatista.

Dice Lanata en diálogo con Fontevecchia: "Yo leía el otro día en perfil.com a una chica que trabajó conmigo, María Julia Oliván, que me insulta. Yo no me puedo poner a insultar con María Julia Oliván, que tiene que terminar el colegio. Es como que todo se desniveló y enloqueció. Tipos que no tienen ninguna trayectoria, que no existen, que no tienen formación salen e insultan a otros. Y todo da igual. Es preferible callarse. Que la gente piense lo que quiera. No podés vivir en estado de aclaración, porque es una locura. Cuando yo le digo a este Gobierno: “Basta de joder con la dictadura”, ¿qué es lo que quiero decir? Alguien que acaba de llegar al país y no me conoce podría pensar cualquier cosa. Ahora, una persona que me haya visto cinco segundos, no puede confundirse. Si se confunde, lo hace deliberadamente. No puedo ni siquiera ponerme a aclarar esto, porque si lo hago, caí muy para atrás."

"Caí muy para atrás", asegura Lanata y confirma las sospechas.

Luego de mandar al colegio a la ex conductora de 678, un Lanata autopostulado como figura del periodismo, fustiga a Víctor Hugo Morales:

"Es una lástima lo que le pasó a Víctor Hugo. Era un tipo al que le creía, pero, evidentemente, viendo lo que está facturando en Canal 9, y cómo le va en la vida, tengo que pensar que lo está haciendo por plata también.

Víctor Hugo tiene como una especie de complejo de inferioridad por ser periodista deportivo. El siente que le tiene que gustar la ópera, que tiene que usar la política… ¿Me entendés? Es como que es poco ser periodista deportivo.
Le gusta, le va bien, hace plata, pero él quiere hacer otra cosa. 
A los periodistas deportivos, si hicieran política, habría que echarlos a todos, porque no sienten que tienen que argumentar nada". 
Por último, también ratificó sus ganar de "cagar a trompadas" a Orlando Barone:
"Yo vi una sola vez 6, 7, 8. Dejé de verlo en el momento en el que me dieron tantas ganas de ir y cagarlo a trompadas a Barone. Me dije: “Estoy loco, no puedo hacer esto, yo nunca en la vida le pegué a nadie”. Y no puede ser que esto me despierte una reacción violenta. Entonces, nunca más lo vi". 
Fontevecchia está sordo
En la nota, Lanata y Fontevecchia criticaron a varios periodistas, pero, el propio entrevistador y el entrevistado conversaron en una parte sobre un dato falso. 
Pregunta Fontevecchia: "El martes pasado, cuando la Presidenta abría las sesiones ordinarias del Congreso, sus partidarios cantaban: “Periodista, periodista, si la tocan a Cristina, que quilombo se va a armar”.
Contesta Lanata: "Ellos se están armando sus propios monstruos, y esto le pasó con lo de Diana Conti".
Hubiera bastado con chequear la información con una sola fuente, o consultar a un periodista amigo para saber que el famoso cantito dice "Che gorila, che gorila, no te lo decimos más, si nos tocan a Cristina, qué quilombo se va a armar".
Sin embargo, tanto Fontevecchia como Lanata no pueden chequear ni un cantito popular.
Una pena.