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martes, 6 de diciembre de 2011

Cierre 59º Convención anual Cámara Argentina de la Construcción

29 de Noviembre de 2011, Buenos Aires: La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner cerró con un discurso la 59º Convención Anual de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC). En donde definió a la construcción como una de las inversiones más seguras, y bregó por que en poco tiempo todos los insumos básicos que se utilicen en ese rubro no dependan de la importación, sino que sean producto del trabajo argentino.
También destacó la labor del ex presidente brasileño Inacio Lula da Silva, quien hizo llegar una nota para excusarse por no haber podido asistir al acto debido a problemas de salud, y destacó que él, junto a Néstor Kirchner, "recrearon la necesidad de integración de la región".




CFK: Encabezamos el acto de clausura de la 59 Convención Anual de la Cámara Argentina de la Construcción, que sesionó bajo el lema de "La Industria de la Construcción como pilar de la modernidad”.






martes, 27 de septiembre de 2011

John Deere anunció a la Presidenta que comenzará a fabricar tractores y cosechadoras en Argentina




La iniciativa presentada a la Jefa de Estado generará 300 puestos de trabajo directos y 1.000 indirectos, sustituirá importaciones y aumentará las exportaciones de la empresa.

También participaron de la audiencia, que se realizó en el despacho presidencial de Casa de Gobierno, los ministros de Industria, Débora Giorgi, y de Economía, Amado Boudou; y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. 

Por parte de la firma asistieron el presidente mundial de la División Agrícola & Turf de John Deere, Mark von Pentz; el vicepresidente de Marketing y Ventas América Latina, Aaron Wetzel; el director de Asuntos Corporativos América Latina, Alfredo Miguel Neto; el presidente de Industrias en Argentina; Antonio García; y el director de Industrias de John Deere Argentina, Sergio Fernández.

Giorgi explicó que “esta inversión de John Deere se encuadra en las políticas de sustitución de importaciones, sobre todo en un sector como el de maquinaria agrícola, cuya producción ha crecido 170% desde 2003 pero necesita un salto en calidad y escala para autoabastecer el creciente mercado interno para no depender de las importaciones -fundamentalmente en el segmento de autopropulsados- y también exportar”.

En tanto, Mark von Pentz afirmó que, “por medio de esta inversión, John Deere busca fortalecer aún más su presencia en el mercado argentino, reafirmando una vez más su compromiso con el desarrollo económico y social del país”.

La inversión de la empresa está destinada a ampliar su fábrica para iniciar una línea de montaje de siete modelos de tractores y cuatro de cosechadoras (que hoy son importados en su totalidad), ampliar la capacidad instalada en su planta de motores diesel, que le permitirá fabricar 30.000 unidades al año, y comenzar a producir una nueva línea de motores de 3 cilindros que no se producen localmente.

Además permitirá equilibrar la balanza comercial de la firma a partir de 2012, sustituyendo importaciones y aumentando exportaciones propias a la región por u$s 155 millones al año y de terceras empresas (proveedoras y usuarias de la red de comercialización de John Deere).

El inicio de la producción está previsto para junio de 2012 y generará 300 puestos de trabajo en la planta de Granadero Baigorria y otros 1.000 indirectos. 

Asimismo, la empresa se comprometió a alcanzar en sus maquinarias un contenido de componentes nacionales del 55%, sujeto a disponibilidad de partes y componentes locales en condiciones de precio, cantidad y calidad.



lunes, 30 de mayo de 2011

29 de MAY. Almuerzo de honor en Museo Soumaya. Cristina Fernández. Visita Oficial a México



Encuentros políticos, económicos y culturales

Cristina prometió profundizar el modelo ante empresarios

En el museo Soumaya, adonde fue recibida por Slim Halú, la Presidenta ratificó ante más de un centenar de hombres de negocios mexicanos con intereses en Argentina que seguirá en la senda del crecimiento. Hoy se reúne con el mandatario Calderón, parlamentarios, autoridades judiciales y empresarios
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner reiteró el compromiso del gobierno argentino de "seguir trabajando en la profundización del modelo económico", al hablar anoche ante más de un centenar de empresarios mexicanos con intereses en la Argentina durante el agasajo ofrecido por el empresario Carlos Slim Halú en el museo Soumaya.

Ante un auditorio compuesto por los principales directivos de empresas como el Grupo Bimbo, Alsea, Mabe, Metalsa, Coppel, Grupo Alfa, Grupo Salinas, Grupo Arca, Fensa e ICA, explicó que ello "significa seguir en la senda del crecimiento económico, trabajar en el desarrollo del mercado interno, tener una fuerte política en materia de exportación con valor agregado, necesitamos que no se primaricen nuestras exportaciones y agregar valor para tener trabajo del bueno y calificado para nuestra gente. Y, al mismo tiempo de eso, seguir sosteniendo lo que son los pilares de nuestra economía, el desendeudamiento creciente, el superávit comercial, el superávit fiscal".

Resaltó además la decisión del gobierno del ex Presidente Néstor Kirchner, junto a los demás líderes de la región, de "no haber ingresado al ALCA -el tratado de libre comercio que impulsaba el gobierno de Estados Unidos- en el año 2005".

Mirando a los hombres de negocios mexicanos, que también tienen fuertes vínculos con Estados Unidos y cuyo gobierno ese año estaba a favor de la concreción del ALCA, la Presidenta les dijo que "fue importante, a nuestro criterio y como región, el no haber ingresado al ALCA en el 2005 que hubiese sido terrible para nuestra región si aquello hubiese tomado cuerpo".

La mandataria agradeció al anfitrión por lo que invirtió en Argentina en telecomunicaciones y sus anuncios de que seguirá expandiéndose a otros rubros.

"Los números de los que hablaba el ingeniero Slim son realmente importantes. Nos llena de orgullo que en estos 8 años a partir del 25 de Mayo del año 2003, hayamos crecido un 80 % nuestro PBI. Y esto ha tenido también una razón de ser", dijo.

Reflexionó que se ha superado en la República Argentina la vieja antinomia entre mercado interno y exportaciones, las que además se desarrollaron exponencialmente en nuestro país.

"De apenas 25.000 millones de dólares que exportábamos en el año 2003, a más de 68.000 millones el año pasado, el año del Bicentenario, pero además, un fuerte crecimiento del mercado interno nos ha permitido dos cosas: primero, lograr una inclusión social que nos coloca a la Argentina a la cabeza de América latina en materia de igualdad. Todavía tenemos desigualdades, pero realmente somos el menos desigual de toda América latina, y eso nos llena de orgullo", enfatizó.

Slim

El titular del grupo Telmex había dado la bienvenida a la Jefa del Estado durante el ágape, del que tomaron parte más de un centenar de empresarios mexicanos, y ratificó la continuidad de las inversiones de su empresa en la Argentina, al sostener que "hoy es un país en pleno desarrollo con un gran poder adquisitivo de la población".

El empresario -propietario en Argentina de la empresa de telefonía móvil Claro y de la de telecomunicaciones Telmex- recordó la tarea que llevó adelante en su momento el ex presidente Néstor Kirchner "para salir de la crisis profunda".

Agregó que "vemos con mucho optimismo la labor de la señora Presidenta" Cristina Fernández de Kirchner, y añadió que "hemos podido ver ahora cómo la Argentina crece a cifras que realmente nos dan envidia, a tasas muy altas; ha incrementado el poder adquisitivo de la población, el mercado interno se ha duplicado en estos años y ha sido sorprendente cómo la evolución del país ha transformado completamente las situación que vimos cuando empezamos a invertir en la Argentina".

La mandataria hizo su ingreso al imponente edificio Soumaya-Fundación Carlos Slim, que se encuentra ubicado en el barrio de San Ángel, al sur de esta ciudad, dentro del centro histórico, cultural y comercial Plaza Loreto, a las 19:05 hora de México (21:05 hora argentina).

Una vez realizado un breve recorrido con su anfitrión Slim Halú por el nivel 5 y 6, donde está ubicada la sala “Julián y Linda Slim”, en honor a los padres del empresario, se dirigieron al nivel 1, donde fue ofrecida una comida en honor a la jefa del Estado y su comitiva.

El museo fue creado por el magnate y el nombre está dedicado a su esposa, ya fallecida, Soumaya Domit.

A la salida del hotel St. Regis, donde se hospeda, la mandataria había recibido el apoyo de residentes argentinos en México, que integran una agrupación denominada `La 25 K. Bancando desde afuera el modelo´.

La presidenta de la Nación había arribado el sábado al aeropuerto Internacional de México “Benito Juárez” para iniciar una visita oficial a los Estados Unidos Mexicanos que se prolongará hasta esta noche.

En el hangar presidencial, la Jefa del Estado fue recibida por la embajadora Patricia Vaca Narvaja y el director nacional de Ceremonial, Alejandro Bertolo.

Por México, estuvieron presentes el subsecretario para América Latina y el Caribe, Rubén Beltrán Guerrero; el embajador de México, Francisco del Río; el director general para América Latina y el Caribe, Norma Pensado Moreno, y el director general de Protocolo, Jorge Castro-Valle.

De inmediato, la comitiva oficial argentina se trasladó hasta su lugar de alojamiento.

Comitiva oficial

Acompañaron a la Presidenta los ministros de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Héctor Timerman; de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, Julio De Vido; de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, y de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez; los secretarios de Comercio y Relaciones Económicas Internacionales, Luis Kreckler, y de Minería, Jorge Mayoral, y los diputados José María Díaz Bancalari, Martín Sabbatella, Gloria Bidegain y Adriana Puiggros.

Agenda de hoy lunes

Se entrevistará con el presidente Felipe Calderón Hinojosa y con las más altas autoridades mexicanas y se reunirá con personalidades del mundo académico de este país, integrantes del Grupo Mexicano de Solidaridad con Las Malvinas.

Lunes

A las 11:30 (13:30 de la Argentina) Cristina Fernández de Kirchner arriba a la Residencia Oficial de Los Pinos, ubicada en el Barrio Chapultepec.

Al ingresar por la “Rampa de la Hormiga”, el vehículo en que viaja será escoltado por una guardia montada hasta la “Glorieta de la Palmera” de la Residencia Miguel Alemán.

En el lugar, será recibida por el presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón Hinojosa y su esposa, Margarita Zavala.

Los periodistas acreditados serán trasladados a las 10 en minibús desde el hotel St. Regis a la residencia oficial de Los Pinos.

Ceremonia oficial de bienvenida

La ceremonia oficial de bienvenida se inicia con la entonación de los himnos nacionales de ambos países, luego de lo cual los mandatarios y los cancilleres, Patricia Espinosa y Héctor Timerman, se trasladarán hasta la Biblioteca “José Vasconcelos” para participar de un encuentro privado.

Simultáneamente, en el Salón Blanco, se realizará una reunión ampliada de las comitivas y más tarde en el Salón Adolfo López Mateo, los mandatarios y las comitivas procederán a la firma de los acuerdos, luego de la cual ambos mandatarios dirigirán nuevamente un mensaje a los medios de comunicación.

Almuerzo en el Alcázar del Castillo de Chapultepec

A continuación, los presidentes y sus comitivas se trasladarán hasta el Castillo de Chapultepec, ubicado en el mismo predio de la Residencia de Los Pinos, para compartir el almuerzo ofrecido por Felipe Calderón en honor a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Una vez ingresados al Salón de los Emplomados de “El Alcázar”, lugar que se destaca por sus magníficos vitrales y una espectacular vista panorámica de la ciudad, la presidenta saludará a los presidentes de las Mesas Directivas de las Cámaras de Diputados y de Senadores y al titular de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y del Consejo de la Judicatura Federal.

A continuación, los presentes de dirigirán hacia el Salón de Eventos donde será servida la comida de honor. La ceremonia se iniciará con la entonación de los himnos nacionales y las palabras de ambos mandatarios. Se estima la participación de alrededor de 180 invitados.

Firma de acuerdos empresariales

Previamente, a la comida de honor, en el salón Siqueiros del Castillo, y presidida por el secretario de Comercio y Relaciones Económicas Internacionales, Luis María Kreckler se llevarán a cabo las firmas del Acuerdo de Cooperación Económica y Comercial entre la Cámara Argentina de Comercio y la Cámara Nacional de Comercio de México, representadas por sus titulares, Carlos de la Vega y Arturo Enrique Mendicuti Narro, respectivamente; del protocolo de Cooperación entre la Cámara Argentina de Comercio y el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología A.C., Carlos de la Vega y Valentín Diez Morodo y por último, el Memorandum de Entendimiento entre la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (CONCAMIN) y la Unión Industrial Argentina, Rosendo Valles Costa y José Ignacio de Mendiguren.

Con académicos

A las 18:00, en el hotel St. Regis, Cristina Fernández de Kirchner se reunirá en el Salón John Jacob Astor II con integrantes del Grupo Mexicano de Solidaridad con Las Malvinas.

Se tratará la formación de un comité de apoyo a la causa por el reclamo de soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

Participarán del encuentro: José Narro Robles, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desde el 17 de noviembre de 2007; Javier Garcíadiego Dantán, presidente de “El Colegio de México” desde 2005 y Jorge Castañeda Gutman, académico internacional y ex canciller mexicano.

Cumplida la agenda, la presidenta y su comitiva se trasladarán hasta el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México “Benito Juárez”, desde donde partirán hacia la ciudad de Roma. 

domingo, 29 de mayo de 2011

Muy buenas noches a todos y a todas: en primer término quiero agradecer la invitación que el ingeniero Carlos Slim, me formulara para participar esta noche junto a todos ustedes, en esta cena y además, en este lugar magnífico por cierto en su arquitectura y en su contenido.

La verdad que debe ser un orgullo para todos los mexicanos, que uno de sus principales empresarios haya brindado esta obra a la comunidad.

Recién cuando veía algunas obras, le decía al ingeniero: "yo esto no lo hubiera puesto acá, me lo hubiera quedado para mirarla en mi casa por lo hermosa que era".

Así que creo que es un gesto que habla de la importancia también y de la responsabilidad social, que es algo que debe caracterizar fundamentalmente al empresariado.

Quiero también agradecer la confianza depositada por la empresa, por el grupo empresario que él preside, que siguió invirtiendo en mi país, la República Argentina, cuando todo se desmoronó y, como él decía, "realmente no había consumo y las perspectivas eran muy malas". La empresa siguió invirtiendo en el país, apostando en el país y hoy es uno de los jugadores más importantes en materia de telecomunicaciones y esperemos que lo sea también en otros rubros próximamente, en el país que hoy luego de la crisis más importante, más terrible y más grave de toda nuestra historia, por ejemplo, como un número importante, es el país con mayor cantidad de celulares por habitante de todo el continente americano.

Los números de los que hablaba el ingeniero Slim son realmente importantes. Nos llena de orgullo que en estos 8 años a partir del 25 de Mayo del año 2003, hayamos crecido un 80 por ciento nuestro PBI. Y esto ha tenido también una razón de ser.

Yo creo que hemos superado en nuestro país, la República Argentina, la vieja antinomia entre mercado interno y exportaciones. Creo que además de desarrollar las exportaciones que han crecido exponencialmente en nuestro país. De apenas 25.000 millones de dólares que exportábamos en el año 2003, a más de 68.000 millones el año pasado, el año del Bicentenario, pero además, un fuerte crecimiento del mercado interno, que nos ha permitido dos cosas, primero, lograr una inclusión social que nos coloca a la Argentina a la cabeza de América latina en materia de igualdad. Todavía tenemos desigualdades, pero realmente somos el menos desigual de toda América latina, y eso nos llena de orgullo.
Pero nos hace falta trabajar mucho más aún y estamos en esa dirección. Y ese mercado interno fue también el que nos permitió, durante la crisis que sacudió y todavía sacude y seguirá sacudiendo al mundo, precisamente hacer frente a la misma y poder sostener un nivel de actividad económica que no significara de nuevo ese "stop and go" tan típico de nuestra historia económica y política, y poder seguir creciendo y haciendo inclusión social que es, me parece, la clave de la sustentabilidad de un modelo, por lo menos en términos no solamente económicos, sino también institucionales y políticos. Y lo estamos viendo en lo que está sucediendo en otras latitudes.

El peso de la deuda en nuestro país fue uno de los más graves condicionantes del crecimiento económico, durante décadas. La Argentina con más de 160.000 millones de dólares de deuda en el año 2003 con un arriba del 150 por ciento del PBI en deuda, tenía realmente un ancla imposible de levantar para que la nave pudiera despegar. Dos medidas tomadas por el entonces Presidente Kirchner, fueron fundacionales para poder tener este modelo de crecimiento que hoy tenemos. Una fue la reestructuración de nuestra deuda externa, y la otra fue la cancelación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional. Ambas, sin lugar a dudas, constituyeron dos de las claves más importantes para poder desarrollar el modelo que hoy tenemos.

También lo fue, a nuestro criterio y como región, el no haber incluido en el ALCA en el año 2005 hubiera sido terrible para la región, si aquello hubiera tomado cuerpo y se hubiera logrado, y logramos también tener en la región un crecimiento y un intercambio comercial muy importante.

La verdad es que yo creo que una de las claves que vamos a discutir en este siglo XXI, es la necesidad de repensar viejos dogmas, viejas ideas y viejos modelos que se tenían como indiscutibles y, yo diría, casi como pensamiento único.
Esto va a exigir un gran ejercicio, porque necesitamos también políticos, economistas, empresarios, trabajadores, dirigentes gremiales que también piensen en la misma clave, que no significa pensamiento único, sino saber que vamos a tener que formular nuevas ideas, nuevas teorías y fundamentalmente nuevas prácticas en este siglo XXI.

Yo no quiero aburrirlos porque sé que nos han estado esperando luego de una larga recorrida por el Museo, pero quiero agradecerles a todos ustedes, la presencia aquí esta noche, sé que hay también empresarios que invierten, han invertido y van a seguir invirtiendo en mi país, quiero agradecerles también, y el compromiso, sí, de esta Presidenta y de todo su gobierno, de seguir trabajando en la profundización del modelo que significa seguir en la senda del crecimiento económico, trabajar en el desarrollo del mercado interno, tener una fuerte política en materia de exportación con valor agregado, necesitamos que no se primaricen nuestras exportaciones y agregar valor para tener trabajo del bueno y calificado para nuestra gente. Y al mismo tiempo de eso, seguir sosteniendo lo que son los pilares de nuestra economía, el desendeudamiento creciente, el superávit comercial, el superávit fiscal.

Es curioso, y con esto quiero finalizar, siempre se habló desde el liberalismo más crudo, del neoliberalismo más crudo en mi país, de estas cosas, pero los que las hicimos fueron los que no éramos neoliberales. Nunca nuestro país había tenido superávit comercial, nunca nuestro país había tenido superávit fiscal. Siempre se había financiado con un creciente endeudamiento y no le habíamos dado tanta importancia a las exportaciones, o habíamos hecho una suerte de antinomia entre mercado interno y exportaciones. Hemos podido superar todo esto y queremos seguir trabajando en la misma dirección, corrigiendo errores -que los hemos tenido sin lugar a dudas, quién no- en una suerte de cosa muy fuerte que se vivió a partir del año 2003 por todo lo que había tenido el país en el año 2001, 2002, la crisis, la caída de la convertibilidad.

Nosotros, muchas veces cuando miramos imágenes de esta Europa que tantas veces se empeñó en pretender darnos lecciones a sus ex colonias por así decirlo, podemos decir con mucho orgullo sin soberbia, con humildad pero con orgullo, que creemos que hemos encontrado un rumbo, que no queremos tomarlo como una teoría a aplicarse en todos lados, es simplemente lo que hemos hecho, lo que hemos construido nosotros superando y logrando el crecimiento económico, la inclusión social más importante en nuestros 200 años de historia.

Por eso, quiero agradecerle al ingeniero esta cena de esta noche, este lugar maravilloso y a todos ustedes a que nos acompañen.

Muchas gracias y muy buenas noches a todos y a todas. (Aplausos)







lunes, 2 de mayo de 2011

Cómo profundizar el modelo

ECONOMIA › TEMAS DE DEBATE: CLAVES PARA CONSOLIDAR EL PISO Y SUBIR EL TECHO
El Gobierno intentará reflotar esta semana el diálogo económico y social para apuntalar el desarrollo en los próximos años. Qué hace falta para seguir creciendo al mismo tiempo que se mejora el perfil productivo y se avanza con la redistribución del ingreso.
Producción: Tomás Lukin

Repensar el cambio

Por Sebastián Sztulwark y Santiago Juncal *
Disparador para una breve reflexión sobre la política industrial en Argentina: ¿Por qué, a pesar del gran crecimiento económico de estos años y de la recuperación del papel activo del Estado en la promoción del cambio estructural, cuesta tanto transformar el carácter primario de la estructura productiva argentina y de su inserción internacional? Una primera respuesta podría ser que fue tan profunda la destrucción neoliberal y es tan complejo el proceso de cambio estructural, que los resultados de un nuevo programa de desarrollo no pueden verificarse en un plazo menor al de una década. Un segundo argumento, en parte complementario al anterior, indica que es muy difícil contrarrestar los incentivos que el mercado mundial (con eje en la demanda asiática) ofrece hacia la producción de bienes primarios y commodities industriales. A su vez, no se pueden menospreciar las contradicciones y límites de la política pública en materia productiva, signada por una marcada fragmentación institucional y una notoria ausencia de instancias de coordinación de tipo estratégica.
Pero es posible que haya una explicación más de fondo, ligada a los propios fundamentos de la política industrial. El elemento a considerar es que, en buena medida, el discurso económico heterodoxo de estos años se orientó más a disputar el campo teórico con los economistas neoclásicos (contraposición entre una mirada de “cambio estructural” y otra de “fallas de mercado”) que a repensar críticamente el viejo esquema conceptual de intervención pública heredado del período de industrialización sustitutiva, que pivoteaba en torno a dos componentes básicos: el industrialismo y la integración nacional de la producción. El problema central, por lo tanto, es comprender qué significa el cambio estructural en el actual contexto histórico.
El supuesto básico por detrás de la perspectiva industrialista es que la industria manufacturera sería el sector clave del cambio estructural por su capacidad para absorber mano de obra con niveles crecientes de productividad. El cambio estructural, en última instancia, se verificaría en la relación del producto manufacturero con el producto total y en la participación de los bienes industriales en las exportaciones totales del país. Pero esta situación está cambiando. No sólo por la creciente automatización de la actividad manufacturera, sino también por la generalización de capacidades industriales básicas en la periferia (con eje en Asia oriental) que, apoyada en una marcada ventaja de costos, abate las barreras a la entrada en buena parte de la manufactura mundial, propiciando una caída de sus niveles de rentabilidad. En este nuevo contexto histórico, el hecho fundamental es que los nuevos medios de producción de carácter electrónico-informático tienden a revolucionar no tanto lo que se produce (bienes primarios, industriales o servicios), sino la forma en que éstos son producidos. En el marco de un proceso de segmentación global de la producción, los países más desarrollados se vienen especializando en las fases de concepción y comercialización de los productos (donde se concentran las rentas de innovación), relegando las actividades de fabricación y ensamble hacia los países menos desarrollados.
El segundo pilar de aquella visión heterodoxa de posguerra era la integración nacional, basada en la idea de que el cambio estructural consiste en ocupar los puntos vacíos de la matriz insumo-producto. Desde un punto de vista histórico, en cambio, es necesario considerar el proceso de integración global de la producción: un cambio organizacional, cuyo fundamento es la búsqueda de economías de especialización vertical en el marco de un horizonte de planificación productiva de carácter mundial. Este proceso actúa sobre una nueva base cognitiva de tipo informacional, que implica que todas las cadenas productivas, no importa el grado de elaboración del producto final, incluyan al menos un segmento de alto valor. La disputa por las rentas de innovación (el eje sobre el cual los países más desarrollados cimientan su liderazgo) depende cada vez más de la concentración y articulación de recursos para obtener “masa crítica” en los segmentos de alto valor. En este sentido, la integración completa de la cadena en el territorio como objetivo de política va perdiendo relevancia en el actual contexto histórico.
En suma: abordar la cuestión de la des-primarización de la economía argentina en el actual contexto histórico supone repensar la vieja fórmula industrialización más integración nacional, para considerar el cambio estructural en el marco de nuevas modalidades de polarización entre economías nacionales según su ubicación en el proceso de segmentación de la producción a nivel global.
* Investigadores del Instituto de Industria de la Universidad Nacional de General Sarmiento.

Más articulación

Por Fernando Grasso *
El esquema de políticas implementado a partir de 2003 no sólo tuvo muy buenos resultados en la mayoría de los indicadores económicos y sociales, también constituye una transformación de fondo que no debe ser subestimada. Aquellas visiones que atribuyen estos hechos insoslayables al buen contexto internacional y a la mera devaluación de 2002 son equivocadas y no contribuyen a una discusión madura que permita avanzar sobre los desafíos reales de la Argentina. Detrás de las altas tasas de crecimiento del producto y el empleo en estos años, del dinamismo de las exportaciones primarias e industriales, de la recuperación del tejido industrial y de las mejoras sociales en general, existen decisiones que han modificado sustancialmente la inercia que venía transitando nuestro país desde mediados de los setenta, durante la hegemonía neoliberal.
La política monetaria pasó de representar un seguro de cambio para las ganancias financieras a constituir uno de los pilares del modelo productivo; orientando el tipo de cambio en favor de la producción, condicionando el ingreso de capitales para evitar “ataques” especulativos y complementando la acción del Estado en materia de desendeudamiento y financiamiento de largo plazo. La política fiscal contractiva de los noventa, que buscaba “la confianza de los mercados” para acceder a endeudamiento, fue reemplazada por decisiones férreas en términos de lograr altos niveles de utilización de los recursos productivos y mejoras en la distribución del ingreso, a partir de una mayor carga tributaria sobre la renta agraria y la redistribución en favor de los sectores más postergados (por ejemplo, la asignación universal por hijo). También buscó recuperar las capacidades de intervención pública, que habían sido desmanteladas y son necesarias para impulsar el desarrollo. Al predominio “aperturista” de la etapa previa, que implicaba “abrirnos al mundo” a cualquier costo y destruyendo enormes activos socio-económicos, se contrapuso una política comercial inteligente, en defensa del empleo y la producción nacional, resguardando el mercado interno como plataforma de crecimiento y desarrollo exportador.
Esta lista de transformaciones esenciales y de la lógica implícita en la toma de decisiones podría extenderse y trasciende las esferas de la economía. No reconocer que ello constituye un cambio estructural de relevancia obliga volver una y otra vez a una discusión que ya debería estar saldada. Dar un paso atrás sería volver a ubicarnos en la senda del subdesarrollo que se impuso a partir del golpe de 1976 y durante la convertibilidad. Además, ello inhibe el abordaje de los nuevos desafíos que plantea el modelo; por ejemplo, en los planos sectoriales y microeconómicos donde existen espacios más amplios para continuar introduciendo cambios estructurales.
Es condición necesaria que se consoliden los pilares de la transformación macroeconómica iniciada en 2003, pero no es suficiente para el desarrollo económico y social. No es cuestión de tiempo. La profundización del modelo debería revertir de manera contundente los efectos de la reestructuración productiva-industrial de la etapa previa. Sostener los equilibrios muy sensibles entre crecimiento acelerado, competitividad industrial-tecnológica y mejoras en la distribución del ingreso requiere superar los condicionantes que emergen de la propia estructura productiva, en sus distintos niveles. Esto implica ubicar la política industrial en un lugar central, como “llave” para la profundización del modelo. De lo contrario, la realización de determinadas inversiones podrían demorarse demasiado, la expansión del mercado interno “chocaría” con la pesada herencia que implica la desarticulación del tejido productivo y las mejoras de productividad no serían suficientes para compatibilizar el crecimiento de los salarios reales con niveles adecuados de rentabilidad, a efectos de diversificar la trama productiva y sofisticar la producción local con mayor valor agregado e intensidad tecnológica. El cambio estructural microeconómico requiere enormes esfuerzos de coordinación para que los sectores productivos se desarrollen con criterio estratégico, junto con la infraestructura física y humana (energía, vialidad, transporte terrestre, aéreo y naval, educación, etc). Precisa articular la acción del Estado con la del sector privado, para que se generen sinergias positivas y prevalezca el “desarrollo de capacidades locales”, a partir del poder de compra, intervención y regulación de los organismos públicos. La mayoría de los sectores industriales en el mundo han sido resultado de este tipo de iniciativas. Ello requiere regenerar y expandir las capacidades públicas y privadas, jerarquizar sus funciones en base a metas concretas y su posterior seguimiento. En estos años ha habido claros avances en este sentido y es necesario que maduren los aportes a esta construcción, que no sólo es posible, sino también integradora de la mayoría de los argentinos.
* Economista UBA - Vicepresidente de la SID, Capítulo Buenos Aires.