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jueves, 25 de octubre de 2018

Una historia dramática en un show humorístico con un público activo


"Una diva, un show y una historia de la que serás parte", anuncia la producción de Última Canción en La Habana, un espectáculo varieté con tendencia al estilo y espíritu del formato café concert, con dos funciones realizadas desde su estreno este año y con tres funciones por realizar el sábado 27 de octubre y el sábado 3 y 17 de noviembre a las 22.30 hs en The House Bracco (Buenos Aires 1064). La obra está dirigida por Gigí Barrúa y cuenta con las actuaciones de Chula Vagione, Diego Moset y Mario Romeu.

Por Andy Belguich

Un espectáculo familiar cargado de humor en su forma con una pequeña historia dramática de fondo. Hay un contexto geográfico y temporal. Son los años `50 y estamos en Cuba con Fulgencio Batista al gobierno en medio de un evento artístico en un teatro en donde se desplaza una sexy y sensual cantante de boleros presentada por un mago que deslumbra con sus famosos trucos. Ambos son interrumpidos permanentemente por un inspector proveniente de los servicios de inteligencia que sospecha la presencia de enemigos del gobierno infiltrados entre el público. La música, la escenografía y la puesta en escena viajan en la misma sintonía.

¿Cuál fue tu desafío como directora?

Gigí Barúa: Yo empecé con esto que ya venía en proceso, o sea los chicos ya tenían la idea, tenían los textos, tenían trabajados los personajes, faltaba hacer un cierre a algunas escenas, algo más actoral, más desde lo chiquitito y bueno, yo estuve trabajando en estos últimos dos meses justamente para hacer eso. La cuestión más minuciosa, de pequeños detalles, mi trabajo fue llevado más a la acción dramática de todas las escenas. Aunque la escena sea chiquita, en cada una de ellas hay un mundo y yo trabajé sobre eso. Después la idea general estaba. La idea del comic ya estaba, ¿viste que aparece todo un mundo de comics ahí? De juegos también, que si bien ya estaba propuesto, faltaba desarrollarla. Yo lo desarrollé y fue muy fácil mi trabajo porque ya veníamos en un proceso de dos años de trabajar textos, de tener ideas de personajes así que agarré el final y fue como decir “bueno, ahora terminemos de preparar la torta y terminemos de decorarla” porque ya tenía todos los condimentos, estaba todo armado, así que fluyó todo rápido.

¿Cómo fueron los ensayos?

G. B: Mirá, se dio una cosita, yo hace un año atrás había visto un ensayo con otros actores y era una obra diferente. A veces viste que también pasa eso, tener a un actor diferente hace que los personajes sean diferentes, salvo el caso de Chula (Vagione) que interpreta a “Lupita”, la cantante, Chula cantaba igual, y ya me había gustado el trabajo y no tenía el final, no tenía algunas escenas resueltas pero el trabajo me había parecido interesante, me gustó la dinámica y cuando me propusieron terminar esto yo tenía muy claro porque ellos tenían muy claro lo que querían, entonces terminé de resolver la acción.

La parte técnica…

Sí, mi intervención fue más bien técnica. “La mirada va para acá, la mano va para allá”. Los movimientos, donde están ubicados los actores, qué hacen, cuándo lo hacen, todo está organizado. Eso para mí le da un plus de seguridad al actor y también a la obra. Aunque parezcan algunos momentos caóticos, el caos está organizado.

Algunas escenas dependen de la reacción del público, lo cual conlleva un margen para la improvisación…

G.B: Claro, también hay un espacio para improvisar. Hay momentos donde se puede improvisar tanto que hay una escena que se llama “la escena de la improvisación”, nosotros la llamamos “la escena bache”. La gente dice “ay, mirá que bien que resolvió el bache”. No era un bache, estaba pensado también. Hasta los momentos de improvisación estaban pensados y organizados.

El sábado 27 de este mes hacen su tercera función, ¿ya tienen fechas para noviembre?

Mario Romeu: Si, el sábado 3 y el 17 de noviembre también a las 20.30 hs en The House Bracco (Buenos Aires 1064).
G.B: Él escribió la obra (señala a Mario)
M.R: La idea fue crear un ambiente en donde el público se sienta protagonista de un varieté que tiene canciones, piezas de magia y hay una pequeña historia dramática.

Y un contexto temporal

M.R: Y un contexto temporal, exactamente.


domingo, 14 de octubre de 2018

La vida de Alejandro Magno al musical


Alejandro Magno, el rey de Macedonia, otra vez en el teatro con un musical que dejará al descubierto las verdaderas pasiones de quienes lo “amaron”. Una obra de Marcelo Rosa y Fernando Bachella con adaptación de Matt Lo Cascio.

Por Andy Belguich



Magno, la leyenda continúa, una producción del Grupo Arden que pone en escena la magnífica y perturbadora vida de Alejandro Magno. Conspiraciones, venganza, muertes, odio y amor, en una biografía no autorizada de quien supo conquistar Asia pero no pudo tomar el control de su vida, según describe la sinopsis de la obra musical dirigida por Matt Lo Cascio y Andrea Narvarte, con la asistencia de dirección de Nuris Pampiglioni y las actuaciones de Gabriela Obregón, Luciana Rodríguez, Rubén Deninno, Pablo Herrero, Franco Lesgart, Marcelo Longhi, Claudio Pavanetto y Agostina Cisnero. Quedan tres funciones los domingos a las 20.30 hs en La Sonrisa de Beckett (Entre Ríos 1051).

¿Por qué la elección de Alejandro Magno para ser el centro de la propuesta y cómo fue el entrenamiento con los actores?

Matt Lo Cascio: En primera instancia, yo no tenía planificado hacer ninguna obra este año hasta que vino Luciana Rodríguez que hace de Olimpia, la mama de Alejandro y nos ofreció a mí y a Andrea Narvarte, la otra directora, hacer una obra que ya existía desde el 2006, que se llamaba “Magno, un musical”. Nos trajo un libreto, nos pareció una figura interesante que no había visto nunca, más allá de Calígula, Alejandro Magno. Si bien Calígula retoma la figura, de hecho lo envidia mucho a Alejandro Magno, el busto conocido de Alejandro Magno tiene la nariz rota por Calígula, sus historias son muy similares, son dos personas que fueron enloqueciendo de alguna manera con el paso del tiempo. Si bien Alejandro Magno era un estratega increíble, evidentemente, había algo de su vida que lo estaba descarrilando un poquito, y me pareció interesante más que nada, no por Alejandro Magno, sino por todos los personajes que lo rodean. Cada personaje tiene su importancia y me pareció con mucho más textura los personajes que no fueran Alejandro Magno que Alejandro Magno. Como si Alejandro Magno fuera un rompecabezas que se forma con las partecitas de la gente que lo rodea y se va formando, primero con las ideas de su madre, el inculcarle que es hijo de Zeus, su padre, el querer hacerlo guerrero, Hefestión, en querer darle amor puro, que se deje querer, que quiera, Roxana, con algunos intereses extraños en la historia real pero acá casi con mucho amor; y cada personaje quiere algo del otro. Entonces me pareció mucho más interesante eso que la figura de Alejandro Magno así que nos dedicamos con Andrea (Narvarte) a trabajar ahí y a partir de esa decisión de adaptarlo porque en el texto la mayor parte de las cosas no estaban en la parte teatral, buscamos a los chicos que actúan por casting. Fuimos buscando en cada uno de los chicos, más allá de sus virtudes y de sus debilidades, que haya algo adentro de ellos que nosotros podamos explotar.

Trabajar sobre sus fuertes. En el caso de Agostina Cisnero (Roxana) el trabajo vocal por ejemplo…

M.L.C: Exacto. En el caso de Pablo Herrero (Alejandro Magno) el trabajo físico, en el caso de Pausanias esa tristeza y humillación, en el caso de Filipo ese porte de rey y del padre de todos, así te podría seguir enumerando a cada uno con sus virtudes. Fue un riesgo hacer esta obra y la verdad que ahora después del estreno te puedo decir que fue muy lindo, cómo que me siento orgulloso de ver lo que hicieron los chicos en vivo

¿Cuántas funciones quedan?

M.L.C: Quedan tres funciones más en La Sonrisa de Beckett (Entre Ríos 1051), los domingos 14. 21 y 28 de octubre a las 20.30 hs. Nosotros pedimos puntualidad más que nada porque es una obra larga, dura dos horas veinte, aproximadamente; y los sábados de noviembre (excepto el 17) vamos a estar a las 21 hs en el Teatro La Escalera (9 de julio 324).  


viernes, 5 de octubre de 2018

¿Qué serías capaz de hacer por un amigo?


Discepolín Vive – Teatro

Una comedia de la amistad que presenta a Jirafa y Gambetita, dos amigos que, de tan distintos, se piensan iguales y que darán la vida el uno por el otro. No lo pienses dos veces, una obra dirigida por Gonzalo Ortiz, con las actuaciones de Diego Enrique Lombardelli y Nicolás Ostoich, que se puede ver todos los sábados a las 22 hs en Teatro La Morada (San Martín 771).

Por Andy Belguich

Fotografía: Gonzalo Aranda

No lo pienses dos veces, una poesía de la amistad hecha comedia, dirigida por Gonzalo Ortiz y representada en el impecable trabajo actoral de Diego Enrique Lombardelli y Nicolás Ostoich, quiénes interpretan a Jirafa y Gambetita, una pareja de amigos fanáticos del futbol que fueron grandes jugadores en el club pero a causa de ciertos fracasos hoy se encuentran sin dinero y buscan soluciones impensadas para salvar el parripollo de Jirafa y poner en el geriátrico a la abuela de Gambetita.

¿Cuál fue tu búsqueda como director en No lo pienses dos veces?

Gonzalo Ortiz: La búsqueda fue simple, somos amigos, queremos hacer una obra juntos y ¿que nos une? el fútbol, el asado y la amistad. A partir de esa relación, empezamos a ensayar y surgió esta obra como creación grupal.

¿Cómo fue el trabajo actoral de ustedes en la composición de los personajes Jirafa y Gambetita? ¿Encuentran alguna identificación personal con ambos?

Nicolás Ostoich: En mi personaje (“Gambetita”) yo me basaba en mí mismo, un futbolista al borde del retiro, a ver cómo podía hacer corporalmente y cómo se podía manejar con Jirafa (Diego Lombardelli), que es un amigo de toda la vida, que fueron frustrados de chicos, que esperaban ser algo más y sin embargo no llegaron. Lo bueno que logramos con Diego (Lombardelli) es que ya nos conocíamos de antes y entonces hay una química muy buena al igual que con Gonzalo (Ortiz) que es el director. Eso yo creo que nos favorece a la hora de relacionarnos en escena. Sirve mucho ese contacto de alguien cercano, que uno es amigo y que ya sabe cómo propone.

 Diego E. Lombardelli: En el personaje mío que es Jirafa, un barrabrava, cuando empezamos a improvisarlo, buscamos palabras que identifiquen al estereotipo de barrabrava. El transero, el apretador, el heavy, el garca y en base a eso queríamos también corrernos de ese estereotipo y fui buscando por el otro lado, que a veces hasta se pone como un toque romántico o sentimental. Desde ahí fue la creación que fuimos construyendo. Un sentir mío que después fuimos compartiendo entre nosotros.

¿Cuántas funciones quedan?

G.O: Vamos a estar todos los sábados de octubre a las 22 hs acá en Teatro La Morada haciendo esta comedia de la amistad. Hasta dónde uno es capaz de llegar por un amigo y que quiere hacer realmente por un amigo y que no hace.

miércoles, 20 de junio de 2018

Carlos Romagnoli: “La gente vive en una historia contada y después la replican”

Discepolín Vive - Teatro

Una adaptación de “La obra innombrable” de W. Shakespeare. Una trama que se desarrolla en un lejano pasado pero que bien puede reflejar la historia actual de cualquier personaje que intente obtener determinado tipo de poder a cualquier costo.

Por Andrés Venier


El personaje de Macbeth se debate entre la sugestión y la locura de sus actos, llevado por sus ansias de poder y en busca de un destino de grandeza.
El vestuario refleja fielmente a la época que alude la obra. Cabe destacar lo bien logrado de los objetos y efectos que intervienen en escena, junto con las luces, el sonido y la iluminación creando una atmósfera que nos transporta hacia la antigua Escocia.
Carlos Romagnoli, director de “MKB, la trama escocesa”, habló con Discepolín Vive! sobre la obra.

DV: ¿Cuál es el comienzo que dispara la trama?
CR: La obra se trata sensiblemente de un personaje, en este caso Macbeth, que recibe el anuncio de unas señoras parecidas a unas brujas, augurándoles que va a ser rey. Esto lo sorprende y una vez que se lo comunica a su señora, hacen todos los desastres necesarios para que eso suceda y después todo se los devuelve.

DV: ¿Encontrás algún paralelismo (salvando las distancias) de lo que le ocurre a Macbeth con algunos personajes actuales, sobre todo algunos mandatarios de algunos países?
CR: Yo creo que por ser un clásico, por ser lo que es, obviamente tienen la particularidad de ser actuales todo el tiempo. Porque todo el tiempo están hablando sobre la naturaleza humana, cosa que evidentemente no terminamos de cambiar, porque es una obra de 400 años y así como los griegos hace 2500 años. Nosotros tecnológicamente cambiamos muchísimo, intelectualmente cambiamos muchísimo pero evidentemente como naturaleza humana siempre estamos en un lugar bastante cercano a la locura y siempre estamos peleando y luchando por el poder. Como si el poder significara algo en sí mismo. La obra trata sobre la sugestión, hoy en día te podría decir que los medios, sobre todo la televisión operan como entidades de sugestión, así como acá las brujas. Ese paralelismo es inevitable, la gente vive dentro de una historia contada y ellos después la replican como pasa con el personaje. A él lo sugestionan con algo, no en vano aparecen atrás de unos espejos que nos reflejan pero que al mismo tiempo nos cuentan y nos dicen haciéndonos parecer que nos reflejan. En realidad no es así, lo que reflejan es una realidad que en general es la que les conviene a ellos para poder jugar con las voluntades y las conciencias de la gente.

DV: Como una realidad virtual pero de aquella época.
CR: Claro, era muy adelantado Shakespeare en ese sentido, a eso voy cuando me refiero a la naturaleza humana en el sentido que la gente cree lo que quiere creer, a nosotros nos pasa. Yo no me escindo de la gente, tenemos esa comodidad, un lugar cómodo, una zona en que preferimos creer eso a tener una visión amplia y objetiva para poder saber a quién vamos a elegir o tener ahí adelante para que el país progrese y por lo tanto progrese uno. Uno no progresa solo, no estamos solos. Y también lo dice la obra ¿el poder para qué? porque una vez que lo tenes ¿Qué? ¿Cuál es el límite? ¿Dónde está el límite?
Hay gente que sufre para que vos tengas más poder ¿Y qué hacen con eso? Porque te vas a ir al mismo lugar que nos vamos a ir todos. Y esta bueno irse a ese lugar habiendo recorrido un camino más digno. No me resultan dignas esa personalidades, no tienen dignidad, tienen dinero nada más.  Acá es más complejo, no se trata de dinero, se trata de conseguir aquello que uno desea, pero lo consiguen sugestionados por algo que le dijeron los de afuera y obviamente eso que consiguen no tiene valor.
Por eso cuando alguien esta legítimamente puesto ahí tiene un valor, cuando esta puesto de una manera algo rara o emparchada, tiene otro valor y es lo que estamos viviendo en este momento.

DV: Todo el arte en general ¿Está pasando una etapa más dura que hace un tiempo atrás?
CR: Inevitablemente el teatro está hecho por seres humanos, que es visto por otros seres humanos. Lo que tiene el teatro a diferencia del cine, la televisión o la radio, es que con el teatro no hay intermediarios. O sea la gente q está viendo a gente ahí,  viva y en ese momento. A todos nos pasa la realidad,  nos pasa uno cuando elige una obra consciente o inconscientemente o a través de su inconsciente. Cuando la lleva a la elección, es por todo lo que pasa, o te querés escapar de eso o lo querés poner de manifiesto. Eso ya depende de cada quien y quien la lleve adelante. Sí, las cosas están muy difíciles, uno trata de poner en escena actuaciones y una maquinaria compleja, todo lo más compleja posible dentro de las limitaciones económicas. Pero que sea algo atractivo, digno y estimulante para ver para poder atraer a la gente para que venga a vernos, porque inevitablemente dependemos como actores de la cultura de la gente. Toda la cultura está hecha por gente para la gente, si el espectador no esta no hay obra.   

La obra “MKB, la trama escocesa” adaptación de Macbeth de W Shakespeare, con dirección de Carlos Romagnoli, se presenta todos los sábados de junio a las 21 hs en el Teatro “La escalera” (9 de julio 324). Actúan: Marcela Espíndola Galante, Nacho Farías, Germán Germinale, Marcelo Pucheta, Nicolás Jaworski.
Diseño y composición de vestuario: Germán Germinale y Lorena Fenoglio.
Creación e intervención de objetos: Marcelo Pucheta.
Escenografía: Carlos Romagnoli.
Diseño de luces: Mafer Weber y Sol Diaz Puig.
Asistente de dirección: Nacho Farías.
Producción general: La escalera.

domingo, 27 de mayo de 2018

Emilia Mazer: “A través de Lucy me permito ser más yo que nunca”


Discepolín Vive - Teatro

Emilia Mazer llega a Rosario para presentar Buscando a Madonna en el Teatro Empleados de Comercio.

Por Andy Belguich

La actriz regresa a la ciudad con el unipersonal Buscando a Madonna de Enrique Medina, el viernes 1 y sábado 2 de junio a las 21 hs en el Teatro Empleados de Comercio (Corrientes 450). 

Desde el humor y con un lenguaje encendido expone una mirada social sobre la realidad actual a través de Lucy, una adolescente de 16 años que fue criada en el conurbano bonaerense, trabaja en los colectivos vendiendo estampitas de San Cayetano para ayudar a su familia y fantasea con ser una estrella como Madonna y vivir una realidad totalmente distinta.

Buscando a Madonna es una comedia dramática que se estrenó en 1994 en el Paseo La Plaza y luego de varias presentaciones en todo el país la obra se expandió y llegó a dar presentaciones en distintos espacios y proyecciones en Uruguay y España. Fue reestrenada en 2014 en la Sala 4 Elementos de Mar del Plata y durante ese año también se realizaron funciones en la Sala Cortazar del Paseo La Plaza en Buenos Aires. En abril de este año Emilia Mazer realizó cuatro funciones en el Teatro Regina en la ciudad de Buenos Aires.

¿Cómo es hacer Buscando a Madonna hoy a 24 años de su estreno?

La obra la volví a hacer hace cinco años pero ahora la aggiorné, la readapté y ahora la produce un productor rosarino que se llama Julio Belando junto a Adrián Ramírez y el diseño de luces lo hace Marcelo López Carilo que es mi asistente. En Buenos Aires hicimos cuatro únicas funciones en el Teatro Regina. No estoy haciendo una gira en este momento porque paralelamente voy a estrenar el 17 de junio Derechas que es la nueva obra de José María Muscari que dirige junto a otra diez actrices pero antes no quería dejar de llevar a Buscando a Madonna a Rosario.

Madonna como pretexto

Lucy es una adolescente de 16 años muy influenciada por los medios, por las redes sociales y sobre todo por su sueño de parecerse a su ídola y su realidad es bastante opuesta. Madonna en realidad es un pretexto para hablar de Lucy a la cual desde mis 50 años trato de acercarme a la mente de esa chica. Habla de su familia, de cómo fue criada, de cómo es criarse en la calle. Ella pertenece a una clase media desmoronada a partir del sueño de pertenecer al primer mundo. Para mí Lucy es una metáfora de la Argentina, a través del lenguaje de una adolescente con su mirada ingenua, ácida y también contundente de la realidad en la cual está inmersa. Es un lenguaje fuerte en dónde la violencia, el humor, el sexo, la política, lo social, la muerte, la vida atraviesa su discurso.

Técnica, expresión corporal, música, iluminación

Todo lo que hago desde la música y desde la coreografía son fantasías de ella de parecerse a Madonna cuando se mete en algún tema difícil de transitar. Lucy fue una chica que sufrió abusos, habla de sus primeras relaciones sexuales, transita el suicidio de una adolescente víctima del bullying, tuvo diversas relaciones en dónde también sufrió maltrato repitiendo ciertos maltratos que vio en su vida, sale a la calle a ganarse el mango presionada por su madre para poder ayudar a su familia, entonces cuando se mete un poco en el lodo fantasea con tener otra realidad más luminosa. Yo no soy bailarina, no canto, no tiene que venir SADAIC a matarnos porque no hay un tema musical. Es un unipersonal que tiene elementos de musical, de Stand Up, de drama, de comedia a través de un monólogo en donde Lucy cuenta su realidad, su pasado, su presente, metiéndose en la piel de todos los componentes de su familia

Justicia Social

Esta identificación de ella con Madonna en realidad lo que se identifica es con Evita, como Madonna hizo a Evita cuando vino a la Argentina. Madonna es la razón de su vida y la razón de la vida de Evita es poder hacer algo por la injusticia social y en definitiva esa chica que reparte estampitas de San Cayetano en los colectivos tiene un sentimiento en común con Evita y con Madonna que es poder hacer algo por la injusticia social, una injusticia que vive día a día, que no se la contaron.

Luego de haber sufrido todo tipo de maltratos ¿Qué posición tiene Lucy hoy con el empoderamiento femenino y la movida cultural del colectivo Ni Una Menos?

Lucy se empoderó en este momento en el que las mujeres levantan sus voces y se unen en un movimiento que no sólo ocurre acá sino que es un movimiento mundial y a veces en defensa de algunas leyes como es la del aborto legal y eso a Lucy también la atraviesa pero tampoco es una obra con una mirada feminista. Tiene una mirada social porque así como está el padre que la maltrató a ella y a su madre, hay un padre que se quedó sin trabajo en el 2001 y que le robaron un taxi, esto lo conté en los noventa, a principios del 2000 conté otra cosa y ahora también cuenta algo con una actualidad que da escalofríos.

Compensación artística

La sorpresa más gratificante que recibí fueron los comentarios de mis alumnas de 12 años siendo que no es una obra para niños y el hecho de que se identificaran y que a mi edad yo pueda llegar al corazón de una adolescente es mi satisfacción artística más enorme. 
Buscando a Madonna me da la posibilidad de no callarme nada. A través de esa adolescente también me permito ser más yo que nunca.




jueves, 5 de octubre de 2017

Jorge de la Rosa: “La temática aparenta ser liviana y jocosa pero reviste un trasfondo letal que hoy nos influye directamente”

Discepolín Vive – Teatro


A un mes de su estreno  y con una gran recepción del público en las tres fechas programadas en la Sala Amigos del Arte, Jorge de la Rosa, director de “Las Bodas de Fígaro” de Pierre-Augustin de Beaumarchais, confiesa que ha recibido devoluciones con diversas miradas e interpretaciones que los ayudan a seguir apostando a más.

Por Andy Belguich

¿Cuáles son las características que definen a esta adaptación en cuatro actos de "Las bodas de Fígaro" de Beaumarchais?

Nos propusimos retratar la época con recursos estilísticos del lenguaje y con un vestuario de época, pero nos interesaba mucho hacer anclajes en el hoy, ya que el  “machismo” del 1700 no difiere mucho del actual. De ahí que pusimos elementos contrastantes y sutiles para que el espectador debata sobre el tiempo y nuestra idiosincrasia cultural. Ese fue el punto de partida para encarar la temática, que aparenta ser liviana y jocosa pero reviste un trasfondo letal que hoy nos influye directamente.
El poder, la elección, el género juegan un papel protagónico junto con los personajes, conviven en ellos y genera una explosiva secuencia en la trama. El primer acto es situacional, enmarca dónde estamos y entre quienes; a partir del segundo acto comienzan los entrecruces entre el poder y la astucia de los sometidos.
Los ajustes textuales originales son de Leandro Maccagno, quien originalmente  había realizado esta adaptación diez años atrás. Hoy, la misma se agiorna  a nuevo elenco y propuesta donde la ópera se hace teatro y el teatro entre risas, reflexión.

¿Quiénes son los actores que dan vida a cada uno de los personajes?

Fígaro con su prometida Susana van a casarse, él mide el espacio de su habitación nupcial para ver si es posible hacer entrar la cama que el Conde de Almaviva le regala, ella se niega a aceptarla por la cercanía existente entre dicho cuarto y los aposentos del Conde; quien a su vez la corteja y pretende negando la autorización de la boda.
A partir de esta situación, todo tipo de enredos en los que se verán involucrados Bartolo, ex enamorado de la Condesa Rosina; Marcelina, vieja ama de llaves del Conde quien pretende a Fígaro después de ver frustrado su compromiso con Don Bartolo; la irrupción del desfachatado Cherubino que ante la presencia de cualquier dama es suficiente para inflamar su adolescente corazón en pasión desenfrenada; la Condesa de Almaviva, Doña Rosina, a quien el Conde en complicidad con Fígaro logró desposar y llevarla al palacio luego de engañar a Don Bartolo quien celosamente la deseaba.
Todos ellos se reunirán en el castillo y jardín respectivamente pertenecientes al Conde de Almaviva y serán motivo de confusiones e intrigas a medida que avanza la faena de Fígaro por conseguir su objetivo: casarse con la mujer que ama.
El elenco está compuesto por cuatro actores y tres actrices: Federico Fernández Wegelin, actor y psicólogo interpreta al Sr. Conde, Emiliano Marcos se pone en la piel adolescente de Cherubino. Sebastián Sandoná, actor, clown, mimo, animador, psicodramatista y acompañante terapéutico toma el rol de Fígaro. Elías Blanco, interpreta al malvado del Dr. Bartolo. Las damas son minoría pero con personajes muy intensos. Fiorela Fabbro, actriz y docente de teatro, encarna el papel de la Condesa Rosina, Vanesa Galimberti, actriz, payasa, clown, se pone en la piel de la divertida Susana y por último, Pamela Di Lorenzo, actriz y comunicadora social, toma el rol de la vieja ama de llaves Marcelina. Todos bajo la dirección de Jorge Luis de la Rosa y acompañados por el violinista Martín Bertolotto.


¿Piensan realizar nuevas funciones?

Además de la función del 7 de octubre, tenemos una fecha más para el viernes 3 de noviembre en la sala La Nave (San Lorenzo 1383) y estamos programando temporada para el próximo año.

¿Cómo puede contactarse la gente para reservar entradas para la última función?


Para la función de Empleados de Comercio el sábado 7 de octubre a las 21hs pueden contactarse directo con el teatro y la retiran ahí mismo, el precio general es $100 en Corrientes 450.

martes, 18 de julio de 2017

Sueño o realidad, pero siempre con memoria

Discepolín Vive - Teatro

Sueño blanco en Pradera del Ganso puede sonar al nombre de una obra más bien clásica y romántica, pero también hay que saltar un clásico prejuicio sobre la guerra de Malvinas cuando se piensa en que la temática será abordada desde una perspectiva sórdida, superficial y repetitiva. Sin embargo, lejos de eso está la búsqueda que realizan el director Carlos Romagnoli junto a las actuaciones de Juan Pablo Giordano (co-escritor de la obra) y Nicolás Jaworski, todos los viernes de julio a las 21:30 en Teatro La Escalera (9 de julio 324).


Por Lautaro Martínez Davico




Una obra que cuenta las experiencias de dos combatientes que decidieron quedarse en las Islas Malvinas luego de terminado el conflicto y que seguían firmes como nunca en un puesto de guardia sobre Pradera del Ganso, allí donde pasan todo tipo de situaciones de las que podrían haber pasado los soldados (o peor) allá por 1982. El delirio, la locura, el estado de confusión permanente, la sensación de estar soñando despierto y las contradicciones propias de pertenecer a un Ejército Argentino que con la dictadura militar traicionó a su historia, son algunas de las sensaciones por las que atraviesan los personajes y que llegan de lleno al espectador, con muy acertados cambios de ambientes que se trasladan a la música, a la iluminación y a algunos efectos visuales como el humo y también a una sorpresiva irrupción de un fantasmal y enorme General José de San Martín que dejará a más de uno con la boca abierta y que tiene un guiño a los geniales Monthy Python.

Se trata de gran material que ayuda a comprender, a realizar un ejercicio activo de la memoria, a reflexionar, a respetar y a concebir el territorio de las Islas Malvinas como un pedazo más de nuestro país, mas allá de que se produjo una guerra inútil e infame, comandados por los más grandes canallas que han gobernado (de facto) en la historia Argentina. Por eso cabe resaltar el trabajo realizado por todo el elenco. Además del director y los actores, Sueño blanco en Pradera del Ganso cuenta con Cristian Bosco como Asistente de Director, Lorena Fenoglio en Vestuario y Marcela Espínola Galante en la Producción General.

Discepolín Vive estuvo presente en la obra y tuvo la oportunidad de hablar con dos de los creadores de Sueño blanco en Pradera del Ganso, el director Carlos Romagnoli y el dramaturgo y actor Juan Pablo Giordano.

¿Cuánto hay de sueño y cuánto de realidad en esta obra?

Carlos Romagnoli: Se mezcla todo: está la realidad, está el sueño, está la ficción y está la crueldad todo junto. Nosotros obviamente hacemos un esfuerzo para acercarnos a que la gente perciba lo secreto, lo que no se vio. No se puede alcanzar la realidad, pero lo que hay es memoria, es decirle a la gente que esto pasó y que nos lo hicieron pasar.

Juan Pablo Giordano: De sueño es todo lo que estos dos tipos abandonados ahí en las islas pensaron durante tanto tiempo, para qué estuvieron ahí, para qué lucharon, para qué vivieron, sobre todo el sargento que viene de un pasado bastante oscuro se pregunta: ¿Valió la pena todo esto? ¿Vale la pena el ejército argentino? ¿Para qué existió? Esa es la cuestión que se pregunta el sargento más allá de la guerra. En el fragmento de la obra cuando el sargento se encuentra con San Martín en uno de los sueños que tiene, surge otro interrogante: Cuando tienen que pelear contra civiles, mandan una tropa entrenada, cuando tienen que enfrentar a un ejército de verdad, mandan chicos. Después, el sargento, en esa especie de limbo en el que se encuentra, empieza a reflexionar sobre eso, pero no puede tenerlo de manera conciente porque sino se tiene que matar, no puede asumirlo plenamente, lo asume en un estado de delirio, pero después vuelve a la realidad y cuando el soldado parece que va a desobedecer una orden, al sargento le sale su formación y autoritarismo, y eso es una constante contradicción que permanece en toda la obra.
El título “Sueño blanco en Pradera del Ganso” que pusimos con Carlos tiene que ver con el ruido blanco, tanto sea en sonido como en la luz. Es la lluvia, la estática, están todos los sonidos e imágenes juntas pero desordenadas. Es lo que no se soporta, es el sonido molesto de la radio cuando no sintoniza. Pradera del Ganso porque es el lugar de la última batalla, cercana a Darwin donde después fueron enterrados muchos de los cuerpos de los combatientes.

¿Cómo es tratar una temática tan dolorosa, tan presente en el inconciente colectivo de los argentinos, y realizar una obra que posee muchos cambios de estado de ánimo, incluso a veces rozando lo tragicómico y lo absurdo?

Juan Pablo Giordano: La temática me la aporta Carlos cuando me convoca y me dice que quiere hacer una obra sobre Malvinas, él lo tiene mucho más presente que yo ya que es casi de esa generación. A partir de eso empezamos a escribir, a leer, a buscar cosas y sobre las ideas que teníamos, sin haber leído nada todavía, nos dimos cuenta en que coincidíamos en muchas cosas pese a que los dos no somos de la misma generación. La temática se fue haciendo más presente en muchas cosas, no sólo en el texto sino en los cuerpos, cómo son dos soldados que están resistiendo ahí y no se fueron, que no se rindieron, cómo saben si la guerra terminó o no y que ven que llegan tropas inglesas. Es algo dialéctico, si ven que los ingleses siguen viniendo y ven que no se terminó la guerra, entonces hay que seguir resistiendo en ese pedazo de tierra que es Argentina.

Carlos Romagnoli: Cuando escribimos la obra nos empezamos a dar cuenta cómo de alguna manera acá hay un imaginario en donde hay gente que todavía la sigue luchando y la sigue teniendo presente, que es uno de los motivos por el cual escribí la obra, y después hay gente que parece que la quiere olvidar. Yo creo que en la lucha de la memoria se disputa esta guerra donde esta obra puede caber la lucha de los excombatientes donde plantean mantener la memoria, que es a donde nosotros nos tocó, porque verdaderamente más allá de que la guerra fue implantada en un gobierno ilegítimo, no deja de tener legitimidad el hecho de decir “este territorio es nuestro”. Hay pequeñas cosas, como la de repatriar a los cuerpos estando enterrados bajo suelo argentino, que influyen en la gente y terminan por cansarse del tema, no se mantiene un ejercicio activo de la memoria por lo que finalmente muchos terminan desistiendo de mantener una posición activa sobre la soberanía de las islas, siendo una patria cercenada y uno lo termina aceptando o naturalizando.

¿Tuvieron que tomar de experiencias de excombatientes para influirse en los personajes?

Carlos Romagnoli: Yo quería ir a la guerra. Cuando arranca el conflicto yo era dos años más chico que los más jóvenes que fueron a las islas. Todos queríamos ir, era una cosa media rara, la implantó un gobierno ilegal y todo el mundo quería estar. Algo estalló, no sé…hicieron algo mal los muchachos que fue explotar la conciencia popular. Cuando perdimos fue una cosa muy descarnadamente dolorosa, fue muy extraña porque hubo un silencio de parte de todos, mismos medios que antes saltaban y exaltaban por el evento y que luego todo pasó como si nada y uno quedó como “patinando”, y te queda patinando en la cabeza. Hace como 10 o 15 años que tenía la idea en la cabeza de estos dos tipos que se quedaron, que se salieron del ejército, se dieron por desaparecidos y se quedaron.

¿Ustedes creen que los excombatientes han atravesado por las experiencias que tienen los personajes en la escena?

Carlos Romagnoli: Creo que la realidad lo supera ampliamente, no podemos nosotros alcanzar ese nivel de experiencia. Excombatientes que nos vinieron a ver nos contaban cosas que si nosotros lo hubiéramos puesto acá hubieran dicho “no, es una exageración, esto es mucho”.

Juan Pablo Giordano: También, hay una parte en la obra donde se ve mucho humo y una luz roja donde los protagonistas ven llegar a algunos de sus colegas malheridos, y un excombatiente se sorprendió con esa imagen y nos preguntó cómo pudimos llegar a esa experiencia ya que era muy similar a lo que él vivió, nosotros le dijimos que sólo llegamos desde la ficción, lo contamos desde un sueño, pero él vivió eso: todo rojo, humo y saliendo gente de un lugar donde estalló todo. Para nosotros fue un sueño y para ellos fue real, es increíble cómo nosotros contamos algo como ficticio y surrealista y nos digan que esas situaciones fueron reales o incluso peor.


¿Cómo es manejarse dentro del ambiente del teatro independiente?

Juan Pablo Giordano: Hay que remarla mucho, hay promocionar todo lo que se pueda, el boca a boca lo más que se pueda, le decimos a la gente que nos recomiende. Hacemos promociones donde podamos, repartimos volantes, como todos, es un laburo de todos los días.

Carlos Romagnoli: Y, somos marginales (risas). Hay dos cosas que para mí pasan: primero, esto no es teatro comercial, en el teatro independiente nosotros elegimos el tema y nos mandamos. Si fuésemos empresarios tal vez buscáramos hacer Chiquititas o algo así, que obviamente tienen todo el derecho de existir, pero el tema es que hay muchas realidades en un país y en una sociedad y nosotros no nos podemos abrir a los problemas, le tenemos que presentar a la gente otras realidades que no son conformes para la sociedad, como dice García Lorca: “un pueblo al que no le importa el teatro, si no está muerto, está moribundo”. Pertenecemos a una expresión que depende terriblemente de la gente porque es la gente la que nos produce, no tenemos un productor que va a buscar el tema de moda o la onda y que busca una intención de lucro, por eso tenemos que poner precios accesibles a las entradas por ejemplo. Dentro de la escena independiente los productores son los actores, los directores y la gente, si alguno de ellos falta…no hay teatro.

martes, 20 de junio de 2017

Un reencuentro donde aflora lo que todos quieren ocultar

Discepolín Vive - Teatro

Divinos Siervos es una obra que trata sobre tres amigos de la infancia que se reencuentran después de 20 años porque uno de ellos los convoca para ofrecerles un trabajo. Este espectáculo, que transcurre en tiempo real y dura lo que duraría una reunión de trabajo, rememora experiencias, anécdotas y traumas de los protagonistas durante su niñez con la iglesia, ya que todos compartían un grupo de liturgia, y pone al exterior algunas cuentas pendientes que todavía no han sido saldadas.

Nicolás Vives: Fotografía

Discepolín Vive estuvo presente en una nueva función de Divinos Siervos en el teatro de la Manzana (viernes de junio a las 22 en San Juan 1950) y tuvo la oportunidad de hablar con sus protagonistas, la directora Magalí Eguiluz y sus tres actores: Anahí González Gras, Fernando Sierra y Martín Iriarte. La obra es de producción independiente y cuenta con la colaboración de Lisandro Benjamín Díaz en Diseño Gráfico, audiovisual y fotografía y María Fernanda Weber en Diseño de Iluminación.

Por Lautaro Martínez Davico


¿Cómo surgió Divinos Siervos? ¿Es una obra adaptada o es idea suya?

Magali Eguiluz: En realidad, los promotores de la idea fueron los tres actores que comenzaron improvisando y tenían material reunido de los ensayos. Estas improvisaciones se realizaron en el marco de un taller de actuación, haciendo estos ejercicios se entusiasmaron con esta idea (Divinos Siervos) y empezó a crecer. Cuando me convocan (yo compartía ese taller con ellos) me comentan que tenían unos 20 minutos de obra, después algunas cosas se modificaron pero la temática fue creada en ese espacio.

¿De dónde surge la inspiración para crear esta obra? ¿Qué significa para ustedes la nostalgia y el reencuentro dentro de sus vidas personales?

Fernando Sierra: Nosotros empezamos improvisando, como decía Magali, en un taller. Como consigna había un tema fuerte que era la religión, ahí comenzamos a compartir entre el elenco anécdotas y experiencias de niños con este tema que fue el disparador. Luego se empezó a colar otro tema que era la necesidad de trabajo, estos dos ejes eran los que queríamos trabajar.

¿Han tenido una influencia de la iglesia muy fuerte en sus vidas que han motivado la realización de este trabajo?

Anahí González Gras: Evidentemente sí, hay una influencia porque por algo surgió el tema y por algo llegamos a contar lo que contamos. La obra es una dramaturgia nuestra que tiene que ver con cosas que nos han pasado, y obviamente existen cuestiones donde uno va “ficcionando”, por decirlo de alguna manera. La religión y la iglesia han tenido una influencia en nosotros sobre todo cuando en la obra se hace foco sobre el grupo de liturgia, que eso realmente existió, ciertas vivencias existieron, hay anécdotas que contamos que de alguna manera alguno vio o vivió, hay mucho puesto de nosotros y también de un universo imaginario que trajimos puesto al servicio de esto que queríamos contar.

¿Cómo surge esta idea de cambiar un poco el paradigma de la escena teatral ubicando al público donde estaría el escenario y bajando la obra al público?

Magali Eguiluz: Es un punto de vista interesante, no lo había pensado así de poner el escenario donde está el público, sino más bien de hacer un poco al público partícipe, pero sin serlo porque sigue siendo espectador, la idea es que esté cómodo y que pueda mirar sin sentirse observado pero que se sienta un poco parte de la reunión, esa fue en un principio la idea. Lo que nos está sucediendo ahora es que la gente cuando entra a la sala, en las tres funciones que dimos aquí, se quiere sentar en las sillas de los actores, por lo que tuve que indicar al público dónde se tiene que ubicar. La premisa es borrar un poco ese espacio entre lo escénico y el público, y también tiene una reminiscencia de una idea de lo que es la actuación como forma de irrupción de la ficción en cualquier espacio físico, sin ser necesario un escenario.

¿La idea es seguir planteando lo mismo en cualquier espacio en donde se presenten?

Magali Eguiluz: Nos vamos adaptando a los espacios, vamos a ver cómo funciona la obra en un formato más tradicional al estilo picadero, con el espacio escénico abajo rodeado por una tribuna donde se ubica el público.

Como actor dentro de un espacio independiente ¿Cómo encuentran la escena local hoy en día?

Martín Iriarte: Nosotros nos organizamos repartiéndonos las tareas y hasta ahora, que es la tercera función, nos está yendo bien. Conseguimos este espacio que era en el que queríamos trabajar, tal vez hubiéramos querido extender la obra aquí uno o dos meses más. A veces, los tiempos disponibles en las salas son limitados y uno no puede instalarse en un lugar fijo para hacer un trabajo por mucho tiempo, eso podría ser una dificultad.

¿Cuántas funciones quedan?

M.E: Aquí en el teatro de la Manzana (San Juan 1950) nos quedan dos viernes. Después en julio nos mudamos y vamos a estar los sábados en La Morada a las 21 (San Martín 771), en agosto tal vez hagamos algunas funciones en un espacio no convencional y en septiembre estamos los domingos a las 20 en La Morada.

lunes, 8 de mayo de 2017

Carola Nin: “Tenemos una agenda cultural en dónde lo único que se publicita es lo que hace el estado municipal”

Discepolín Vive – Entrevistas

La polémica discusión acerca de la intervención del estado en la cultura. ¿Cuál es el rol del estado frente a las distintas actividades? ¿Debe intervenir? ¿De que manera? ¿Hasta que punto?

La Concejala Carola Nin habló con Discepolín Vive sobre esta cuestión y criticó la falta de difusión de los medios oficiales a los eventos culturales independientes. También manifestó su postura acerca del conflicto del INCAA.

La edila del bloque "Compromiso con Rosario", había presentado un proyecto de ordenanza para legislar los teatros independientes, y organizó de forma conjunta con ATIR (Asociación de Teatros Independientes de Rosario) el mes del Teatro Independiente en Buenos Aires, dónde se dieron a conocer cinco obras rosarinas en la sala de la UOCRA Capital.

Por Andy Belguich

Fotografía: Nicolás Vives

En caso de que se apruebe la ordenanza para promover las salas de teatros independientes ¿Qué normativas debería cumplir la figura legal que desarrolle actividad teatral permanente en una sala de teatro?

Hay dos normativas por las que nos vinculamos a A.T.I.R. (Asociación de Teatros Independientes Rosarinos). Por un lado, una en donde logramos sacarle los tributos municipales. Es decir, las salas de teatros independientes que funcionen en la ciudad de Rosario de acuerdo a lo que establece la Ley Nacional del Teatro, a partir de la ordenanza que se sancionó, no van a pagar un tributo municipal, que fue la forma que nosotros encontramos de ponerle el hombro a la actividad teatral independiente. Nosotros entendemos que la cultura es naturalmente contraestatal. No puede ser el estado o un gobierno productor de cultura. La cultura es un fenómeno que tiene que ver con lo contestatario, que reacciona en contra de un orden establecido y nos parece que lo mejor que puede hacer el estado y los diferentes poderes es colaborar para que esos procesos se den de la mejor manera posible y a su vez apoyarlos en los momentos donde los actores culturales necesitan apoyo. Por eso propusimos que se le saque el pago de DREI (Derecho de Registro e Inspección) y propusimos una serie de medidas tendientes a favorecer el desarrollo de la actividad independiente. El teatro independiente ya tiene una normativa. ¿Cuándo un teatro es independiente? Cuando tiene menos de 300 localidades, cuando se hace determinada cantidad de actividad, pero nosotros lo que hicimos fue lograr que el municipio no les cobre un tributo en momentos en donde soportan la suba de las tarifas, en dónde tienen dificultades para difundir lo que hacen. Fijate la paradoja de Rosario, tenemos una agenda cultural en dónde lo único que se publicita es lo que hace el estado municipal. Si creemos que esa es la cultura en la ciudad de Rosario estamos muy equivocados. Te diría que el gran productor cultural en la ciudad es independiente, no es el Gobierno ni la Secretaría de Cultura municipal ni la Comisión de Cultura. Ahora estamos peleando por otra ordenanza que es la que regula el control del funcionamiento de las salas de teatros independientes. El municipio controla a las salas de teatros independientes según una normativa que es la que rige para lo que se conoce como “la noche rosarina” y nosotros propusimos una normativa específica para que el teatro independiente tenga un control adecuado a lo que es un teatro independiente. Uno de los grandes problemas en Rosario es el tema “ruidos”. De los teatros independientes no hay ninguno que tenga problemáticas por el ruido. En general, son salas de larga data que tienen una historia. Un montón de cosas que son para los teatros y que nosotros los estamos sometiendo a controles en un rubro que está mezclado los teatros independientes con los circos, las peñas, los cines y los boliches, entonces estamos proponiendo una normativa y un control específicos. Necesitamos que Rosario sea una ciudad con buenos controles pero también que los controles no obturen el desarrollo de los espacios culturales, por eso estamos proponiendo no que no se los controle sino que se los controle de acuerdo a su trayectoria, a sus capacidades, su forma de funcionamiento. Hicimos el mes de teatro independiente rosarino en Buenos Aires, en una idea de mostrar que cuando se puede ayudar al teatro independiente con gestión para que muestren lo que hacen, si se quiere se puede, digamos. Nosotros desde la Comisión de Cultura, sin los recursos que tiene el Ejecutivo Municipal, logramos que cinco elencos rosarinos estén todos los sábados en un teatro muy lindo que tiene la UOCRA y estén mostrando la producción. Esa fue la idea, mostrar que no es necesario ser el productor de la cultura para potenciar la actividad cultural, que Rosario ya tiene productores culturales independientes que hacen lo que creen que tienen que hacer y lo hacen muy bien hace muchísimos años y que si el estado quiere, los puede ayudar y los puede acompañar.

¿Qué requisitos habría que seguir para tener la habilitación de la sala?

En el proyecto de ordenanza hay cuestiones que son muy específicas de las salas de teatro: La cantidad de gente, la cantidad de funcionamiento, el tipo de control en relación a la luminaria. Estamos garantizando cuestiones de seguridad. No es que estamos proponiendo una normativa que haga que no existan controles ni requisitos de seguridad en la sala. Estamos pidiendo que eso tenga que ver con la idiosincrasia de la sala y con la característica porque por ahí no es lo mismo pedirle a una sala que va a tener 100 personas lo mismo que vos le exigirías a una que recibe a 1.000 o a 15.000.


Fotografía: Nicolás Vives

El año pasado, el gobierno nacional modificó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual a través de un DNU (Decreto de Necesidad de Urgencia) y hace poco, el ministro de Cultura, Pablo Avelluto, le pidió la renuncia a Alejandro Cacetta, titular del INCAA. Se teme por parte de distintos actores culturales una intervención del gobierno nacional, no sólo en el Instituto de Cine, sino en la mayoría de los espacios culturales ¿Cómo analizás esta situación?


Me preocupa y eso intenté que se manifestara en un pedido de declaración del Cuerpo en su conjunto que presenté con otros ediles. Me preocupa porque, a veces, lo que pienso en relación a esta situación se sintetiza en una frase que tiene que ver justamente con esto que es “esta película ya la vi”. Esta idea de avanzar sobre algunos aspectos de la vida cultural del país que nos hacen bien ¿no? Y avanzar en el sentido contrario. A mí me parece que la industria cultural argentina en lo que tiene que ver con el cine es una industria muy importante y además la producción de cine argentino es muy buena. Hace poquito la Argentina recibió un Oscar sobre una película pero no es solo el Oscar sino todo lo que hacemos en relación a producir mediante películas, mediante obras de teatro, bienes culturales a partir de lo que somos. Yo valoro muchísimo la producción cultural argentina. Nuestra historia cultural, educativa, es riquísima, y me preocupa que se avance contra esto. Te vuelvo a decir, no es que tenga nada ni en contra ni a favor de quiénes desplazaron, es más, parecerían ser personas muy idóneas y muy queridas en su ámbito pero me preocupa que se avance contra el financiamiento de esto. Todos sabemos que si no hay financiamiento del Estado en estos casos la producción audiovisual del cine nuestro va a bajar y esto es un problema para nuestro patrimonio cultural, pero también para el trabajo porque la cultura es trabajo. Hace poquito estaba sacando algunos datos de un informe de la UNESCO. Las industrias culturales representan el 3% del PBI mundial. Entonces me parece que son cosas que no podemos dejar que pasen. Todo lo que sumemos en voces de alerta para que esto no pase suma. Y lo pienso más allá de la política partidaria, son las cosas que como país tenemos que defender. Y que se financie nuestro cine nacional tiene que ser una política de estado y una política que no importa con qué gobierno esté. Me parece que no tenemos que permitir que el gobierno de Macri avance en este sentido. Desde los lugares que uno ocupa tiene que cuidar lo que tiene.