martes, 1 de mayo de 2012

Argentina ocupará una banca en el Consejo de Seguridad de la ONU


La elección de los 15 estados miembros no permanentes se realizará en octubre.



La Cancillería informó que el país recibió el respaldo unánime de los jefes y jefas de Estado de América latina y el Caribe y quedó como único miembro candidato a ocupar la banca no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para el bienio 2013-2014 en representación de la región. "Pueden confiar que la defensa de la paz, la seguridad, la soberanía y el fin del colonialismo contarán con un país que será un defensor incansable de los valores fundantes de la organización multilateral", señaló el canciller Héctor Timerman.

"La República Argentina se compromete a representar en el Consejo de Seguridad todos los temas relevantes a la región y su voz será la voz de los pueblos hermanos", sostuvo un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores en el que además se adelanta que el canciller Héctor Timerman se reunirá en las Naciones Unidas con todos los embajadores de América latina y el Caribe para "agradecerles el reconocimiento" y comenzar a trabajar en los temas a plantear en el organismo.

La elección de los 15 estados miembros no permanentes se realizará en octubre, en el marco de la 67° Asamblea General. Allí, con el respaldo unánime, Argentina será la única candidata a ocupar la banca que le corresponde al Caribe y América Latina en el Consejo.

"La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el pueblo argentino agradecen a todos los países de América Latina y el Caribe por este reconocimiento", celebró el comunicado de Cancillería.

Chávez volvió a Cuba para seguir con su tratamiento

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, fue recibido esta madrugada por su par de Cuba, Raúl Castro, al arribar a La Habana para continuar con su tratamiento de radioterapia contra el cáncer que se le detectó meses atrás. Horas antes de partir, el mandatario venezolano repitió su "viviremos y venceremos" y no dio muestras de que vaya a delegar el mando o a resignar su candidatura para ser reelecto en los comicios presidenciales del próximo 7 de octubre.

Chávez, que salió de tierra venezolana en la previa a la celebración del Día Internacional de los Trabajadores, firmó, en el Palacio de Miraflores, la nueva Ley Orgánica del Trabajo y aseguró que retornaría al país en los próximos días para continuar recuperándose de los efectos de la radioterapia.

En tanto, el Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV) ratificó ayer a través de su vocero, el vicepresidente de la Asamblea Nacional, Aristóbulo Istútriz, que no evalúa un escenario electoral sin el mandatario, tal como indican una serie de especulaciones y rumores que desde el oficialismo venezolano atribuyen a las fuerzas de oposición. "Los escenarios que manejamos son tres: Hugo, Chávez, Frías", ironizó el dirigente.

"No son días fáciles éstos, pero guerreros somos para enfrentar la adversidad y con la fe en Dios, en Cristo redentor y con ese amor inmenso del pueblo venezolano, y con esta voluntad de luchar, vivir y vencer, nosotros saldremos adelante", manifestó Chávez.

Hebe: "Este es el mejor momento de las Madres, porque parimos otros hijos"

"Estamos orgullosas de haber decidido este camino. Queremos este proyecto nacional y popular: es nuestro, lo tenemos en nuestras manos, lo tenemos que seguir haciendo”, dijo Hebe durante su discurso.


Por Alejandra Dandan

A 35 años de la primera caminata de las “locas de la Plaza de Mayo”, sobre un escenario marcado por la imagen de un pañuelo blanco y el logo de YPF y la consigna “Vuelve a ser nuestra”, Hebe de Bonafini advirtió que "las madres somos desordenadas", aclaró que sus hijos fueron quienes las parieron a ellas y exhortó a los jóvenes que las acompañaron a continuar el camino emprendido en 1977: “Las madres estamos afuera de todos los libros, casi hasta de los libros de historia porque la estamos recorriendo juntos, ustedes y nosotros... Esta historia que nos pusieron en las manos primero nuestros hijos y después Nestor, quien hizo que estallaran los corazones, los cuerpos, las manos y las cabezas de miles y miles de pibes que se sintieron incluidos en esta patria para hacer política".

Poco después del homenaje de Madres Linea Fundadora sobre la misma Plaza, mientras las banderas de las agrupaciones políticas se desplazaban de uno a otro encuentro para enlazar en ese gesto los dos escenarios, músicos llegados de todo el país se subieron al escenario en el que Hebe recorrió la historia de las Madres. “Una lucha que no sabe de descansos, que nunca tuvo tregua, que enfrentó los peores momentos”, reivindicó: "Eramos poquitas pero nos sentíamos grandes, porque siempre nos sentimos acompañadas por nuestros hijos”. En busca de sus orígenes recordó a Azucena Villaflor: “Tal vez el click lo hizo Azucena en la parroquia Stella Maris donde nos atendía un obispo, monseñor (Emilio) Graselli, que era más milico que los milicos, más hijo de puta que los milicos. Él sabia todo: habíamos ido muchas veces, nos hacían dejar la cartera, nos revisaban... Y Azucena dijo: '¡Basta! No vengamos más acá, estos son unos hijos de puta. Hagamos una carta para Videla'. Yo creo que esa fue la creación, ahí en ese momento: fuimos a la plaza, estuvimos ahí abajo del árbol, nos pusimos a firmar la carta... Ya conocen la historia: esta plaza siempre nos contuvo, siempre nos sostuvo”.

En ese mismo lugar, 35 años más tarde, la presidenta de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo le entregó un pañuelo a Gabriel Mariotto, vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, como reconocimiento a su trabajo por la Ley de medios. Con ese gesto, convirtió a la ley en uno de los ejes del acto. Habló de los “piratas que ahora no llegan en barcos sino que salen del campo y salen de algunos diarios”. Y exhortó a la Corte Suprema de Justicia a que "terminen con las cautelares: no le tengan miedo a Clarín y a la Nación, el pueblo entero los va a aplaudir, porque necesita tener más medios para poder comunicarse y aprender”.

Entre los cantos a los desaparecidos y "soy soldado del Pingüino", una mujer le contaba a su hija, en brazos, "ohh, yo soy argentina, soy soldada... de Cristina", rodeada de de las banderas de La Cámpora, de Nuevo Encuentro, del Peronismo Militante. Había pibes con las remeras del Néstor Eternauta y pibas con las remeras de Juicio y Castigo a los culpables, entre las que se destacaba otra mujer con la bandera de la Asociación de las Madres con la consigna "Ni un paso atrás": "Es la primera vez que vengo a la plaza porque soy de la época de las cabezas lavadas: ustedes los jóvenes nacieron en democracia, pero yo crecí con dictaduras. Después de Perón las democracias siempre fueron muy débiles. Clarín tapaba todo, era todo un engaño, y nos decían por algo será: ¿Sabés lo que cuesta cambiar cuando te lavaron la estructura del cerebro? Yo lo voté a Aramburu, imaginate, lo adorábamos. Y después me puse a leer. Un día escuché a Hebe en la radio y dije: ¡y esta loca qué dice! Ahora que está muy viejita, me dije no puede ser que se vaya y que yo no le pueda dar un abrazo, por eso estoy acá”.

Mientras Margarita se aferraba a la bandera como quien busca cobijo, en el escenario, uno de los integrantes del Trio Humahuaca dedicó una canción a la “memoria de mi tío Lucho y de su compañera Lili López, que también murieron en el ´76”. La banda acercó saludos del Perro Santillán y de las Madres de Plaza de Mayo de Jujuy que “están tan silenciadas en una provincia –dijeron-- en la que nos quieren hacer creer todavía que los desaparecidos se fueron de viaje, donde toda la oligarquía intenta tapar estas cosas”.

Entre las primeras filas, Sebastián Padró, de 22 años, sostenía una de las banderas de Peronismo Militante: “Estamos acá para seguir aprendido de la lucha de las madres y reivindicando un día histórico”, dijo. “Hoy, afortunadamente, formo parte de un proyecto, pero es raro porque venimos a homenajear a los compañeros dentro de un proceso que avanza porque hay muchos milicos presos. Yo iba de chico con mis viejos y era otro tipo de actos: esto no era lo mismo, en los ´90 eran jornadas de lucha, de protesta, hoy es distinto, hay que seguir, faltan los responsables civiles, pero se respira otro aire”. Y ahí, antes de que Hebe dijera nada, él anticipaba que "nos resulta fundamental como juventud estar acá y calculo que a las Madres les pasa lo mismo: su lucha histórica es un legado. Todos somos un poco hijos de ellas. Esta fue la lucha que se plantearon y que hoy estemos acá es directamente por responsabilidad de ellas. Tenemos que estar agradecidos como militantes de un proyecto democrático y popular”.

Mientras tanto, Hebe, quien recordó que todavía está pendiente la sanción del derecho de las mujeres a interrumpir el embarazo, convocó al escenario a Pepe Cibrián, a quien le agradeció su militancia en favor de la Ley de Matrimonio Igualitario, cuya aprobación asimiló a las luchas de las Madres. Luego de que Cibrián repitiera el homenaje a Federico García Lorca con el cual defendió la sanción de la ley en el Congreso, Bonafini reconoció que "sabemos que faltan muchas cosas por hacer, porque al país lo destruyeron no sólo los militares sino los que vinieron después que terminaron de barrer, de regalar y tirar todo por la borda. (...) Estamos orgullosas de haber decidido este camino. Queremos este proyecto nacional y popular: es nuestro, lo tenemos en nuestras manos, lo tenemos que seguir haciendo”, concluyó.

Guillermo Vaccarini, de la Martín Fierro, sintetizó el sentimientoo de muchos de los presentes: “Nos sentimos parte de esa resistencia que empezaron las Madres. Fueron una columna moral”.

Muere Tomás Borge, fundador del Frente Sandinista

Tomás Borge


A causa de una afección pulmonar falleció a los 81 años Tomás Borge Martínez, fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional y ministro del Interior en la década de 1980



MANAGUA, Nicaragua, mayo 1, 2012.- Tomás Borge Martínez, fundador del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y temido ministro del Interior en la década de 1980, falleció el lunes a los 81 años de edad en Managua por una afección pulmonar.

Figura controvertida en Nicaragua, Borge murió en el Hospital militar Alejandro Dávila Bolaños, donde estaba ingresado desde el pasado 6 de abril cuando fue operado de una afección pulmonar.

Temido durante el primer régimen sandinista (1979-1990) cuando dirigió el Ministerio del Interior, fue antisomocista y admirador del líder cubano Fidel Castro y del exlíder libio Muamar el Gadafi, de quien dijo que murió "heroicamente".

Era el embajador de Nicaragua en Perú desde el 2007, cuando Daniel Ortega retornó a la Presidencia, y en las pasadas elecciones generales de 2011 resultó electo diputado en la Asamblea Nacional.

Borge nació en la provincia norteña de Matagalpa el 13 de agosto de 1930 y durante su vida pública fue ministro del Interior, diputado y vicesecretario del FSLN, al que además representó en muchos foros de la izquierda internacional.

En 1955 entró en contacto con el comunismo y fue encarcelado en septiembre de 1956, tras el asesinato del dictador Anastasio Somoza García por Rigoberto López Pérez.

En 1958, Borge entabló nexos con las actividades de las guerrillas nicaragüenses y, al año siguiente en La Habana, fue uno de los estudiantes nicaragüenses que fraguaron el movimiento que en julio de 1961 nació como FSLN, grupo del que fue uno de sus fundadores junto con Carlos Fonseca Amador y Silvio Mayorga Delgado.

Después de varios años en distintos países centroamericanos, así como en Cuba y Líbano, Borge regresó a Nicaragua a mediados de los setenta.

Como consecuencia de sus actividades en la guerrilla, en 1977 fue arrestado y permaneció nueve meses en prisión en Tipitapa.

Tras la derrota de la dictadura somocista, fue ministro del Interior, cargo que ejerció cuando Daniel Ortega gobernó Nicaragua por primera vez, y en el que fue acusado de participar en una masacre de 37 presos políticos en junio de 1980, lo que Borge siempre negó.

A mediados de los ochenta se encargó como gobernador de la dirección de la zona atlántica del país y desde comienzos de 1988 participó en las negociaciones con la organización rebelde Yatama para la pacificación de la zona y la concesión de autonomía a los miskitos.

Tras la derrota electoral sandinista en febrero de 1990, cesó como ministro del Interior y desde entonces fue uno de los miembros del Directorio del Frente que combatió la política de la presidencia de Violeta Chamorro.

El 20 de octubre de 1996 volvió a conseguir un puesto institucional al ser elegido diputado del Parlamento Centroamericano para un mandato de cinco años (1997-2002).

En el II Congreso del FSLN, en mayo de 1998, consiguió la reelección como vicesecretario general y fue el único de los históricos que se mantuvo en la cúpula junto a Daniel Ortega.

En las elecciones legislativas del 4 de noviembre de 2001 fue elegido diputado nacional, aunque los sandinistas se mantuvieron esa legislatura en la oposición.

Consiguió la reelección como vicesecretario del partido en el Congreso de marzo de 2002.

En las elecciones de noviembre de 2006 los sandinistas de Ortega regresaron al poder y en febrero de 2007 Borge fue nombrado nuevo embajador en Perú y abandonó el puesto de vicesecretario del partido y el escaño que acababa de lograr.

En 2006 fue acusado, junto a Ortega y otros líderes sandinistas, de genocidio y crímenes de lesa humanidad ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA) por delitos supuestamente cometidos también en los años 1980 contra comunidades indígenas asentadas en el Caribe de Nicaragua.

Fue autor de los libros "La paciente impaciencia" (1989), una obra biográfica hasta 1976, por el que fue Premio Casa de las Américas; "Un grano de maíz", donde ataca a Estados Unidos por inmiscuirse en los asuntos internos de Nicaragua y a la ONU; "Salinas, dilemas de modernidad" (1994), una biografía sobre el expresidente mexicano; y de la novela "El amanecer dejó de ser una tentación".

Su primera esposa fue asesinada en junio de 1979. Estaba casado con la cantante y actriz peruana Marcela Pérez Silva, con la que tuvo tres hijos.

La CTA Rosario marchó por el microcentro contra la precarización laboral y las muertes en el trabajo

Amsafé Rosario, ATE, Siprus y los universitarios de la Coad fueron algunos de los gremios presentes este mediodía en la movilización. Organizaciones sociales y políticas también acompañaron la marcha.





En el marco del Día del Trabajador, los gremios que integran la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) de Rosario marcharon este mediodía por el microcentro, para luego confluir en un acto en las puertas de la Bolsa de Comercio, de Corrientes y Córdoba.

En el acto de la multisectorial Rosario paritciparon Amsafé Rosario, ATE, los profesionales de Siprus y los universitarios de la Coad. También el Frente Popular Darío Santillán, Barrios de Pie, Bodegón de Pocho y el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (Medh), entre otros.

El titular de la CTA local, Gustavo Terés, contó a LaCapital.com.ar que "en el acto se leyó un documento que destacó la historia del 1º de mayo, se le rindió homenaje a los trabajadores de Europa que luchan contra la crisis, y una reivindicación al 30 de marzo de 1982", en referencia a la marcha de la CGT contra la dictadura, que tuvo como saldo un obrero muerto tras una violenta represión en Plaza de Mayo. La evocación a los piqueteros de Cutral Có y Tartagal "que enfrentaron el proceso de privatización de YPF", también formó parte del homenaje de la CTA local.

Respecto de los reclamos puntuales, Terés dijo que entre los ejes centrales de la marcha se pidió por la defensa de los derechos del salario —"como el tema del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias", explicó—, y contra la precarización y la siniestralidad laboral: "Esto ha sido tremendo en una ciudad y en un país donde todos los días hay un trabajador muerto", subrayó el dirigente.

Terés destacó se manifestaron a favor de la defensa del patrimonio nacional y los recursos naturales, pero que si bien entienden que "es un avance la nacionalización de YPF", ahora es necesaria "la estatización y la socialización de toda la energía".

Finalmente, también repudiaron la ley antiterrorista y la persecusión a los movimientos y organizaciones populares.

Madres de Plaza de Mayo, 35 años luchando por justicia

El 30 de abril de 1977, en momentos de mayor represión en Argentina, catorce mujeres se juntaron frente a la Casa de Gobierno en Buenos Aires.




Buenos Aires. - El 30 de abril de 1977, en plena dictadura militar y en momentos de mayor represión en Argentina, catorce mujeres se juntaron frente a la Casa de Gobierno en Buenos Aires para exigir información sobre el paradero de sus hijos desaparecidos. Pasaron 35 años, y las Madres de Plaza de Mayo aún siguen su lucha por la justicia.

No importó la ideología, religión o condición social. Desde el primer encuentro las madres se propusieron hacer pública la “desaparición forzada” de sus hijos. Un año antes, un golpe de Estado había instaurado una Junta Militar (1976-1983), que institucionalizó como método de represión el secuestro, la tortura, el asesinato y la desaparición sistemática de personas por motivos políticos.

La idea de reunirse en la plaza surgió a instancias de Azucena Villaflor de De Vincenti después de que a las mujeres se les negara una audiencia con el presidente de facto, teniente general Jorge Rafael Videla. “Individualmente no vamos a conseguir nada. ¿Por qué no vamos todas a la Plaza de Mayo? Cuando vea que somos muchas, Videla tendrá que recibirnos”, dijo Villaflor.

A partir de ese día, una vez por semana, las Madres, con un pañuelo blanco en su cabeza y fotos de sus hijos desaparecidos, comenzaron a marchar alrededor de la pirámide central de la Plaza de Mayo. Debían “circular” en filas de a dos ya que el estado de sitio imperante prohibía grupos de tres o más personas.

A pesar de sufrir amenazas, golpes y arrestos, las Madres volvieron cada semana a la plaza. Y cada vez fueron más. Las marchas de los jueves, en las que habitualmente se juntaban entre 300 y 400 madres, y a las que se fueron incorporando padres, hermanos, esposos, hijos y nietos, se transformaron en un símbolo de la resistencia contra la dictadura militar. “¡Los desaparecidos, que digan donde están!”, exigían en sus recorridas.

Azucena Villaflor, junto con otras dos madres, dos monjas francesas y siete activistas de derechos humanos fueron secuestrados por la Armada en la Parroquia Santa Cruz de Buenos Aires en diciembre de 1977. Tras sufrir torturas, fueron arrojados vivos al mar en los “llamados vuelos de la muerte”.

A partir del Mundial de Fútbol de 1978 en Argentina las Madres pudieron mostrarse al mundo e informar sobre la situación que se estaba viviendo entonces en el país. “Holanda pasó la marcha de las Madres en vez del Mundial, porque era jueves, y ahí nos conoció el mundo”, dijo Hebe de Bonafini, actual presidenta de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo.

Comenzaron a recibir ayuda financiera del exterior con lo que pudieron comprarse la primera casa. Hasta ese momento, las mujeres del pañuelo blanco se reunían en casas, iglesias o confiterías. “Pero nos teníamos que ir temprano porque si no nos llevaban presas”, agregó Bonafini, cuyos dos hijos y una nuera integran la lista de los 30.000 desaparecidos, según cifras de organizaciones de derechos humanos.

En los años 80 se consolidó la idea entre las Madres de que aún cuando los desaparecidos ya estuviesen muertos se debía seguir exigiendo el esclarecimiento de los hechos como si sus hijos siguieran vivos, hasta que aparecieran sus cuerpos.

En 1986, el movimiento sufrió una división por diferencias de criterio. Por un lado, las Madres de Playa de Mayo Línea Fundadora criticaban a la conducción de Bonafini por personalismo y falta de democracia interna. Por otro, la Asociación Madres de Plaza de Mayo, criticó que las primeras aceptaran las reparaciones económicas por sus familiares desaparecidos otorgadas por el primer presidente electo democráticamente tras la dictadura Raúl Alfonsín (1983-1989).

A pesar de sus diferencias, ambos grupos siguieron participando en actividades conjuntas.

El juicio a las Juntas en 1986 inició un proceso de revisión y esclarecimiento de los crímenes perpetrados por los militares. Pero con las leyes de “Obediencia Debida” (1986) y “Punto final” (1987)- impulsadas por Alfonsín, y los indultos decretados luego por el presidente Carlos Menem (1989-1999) para los militares condenados por terrorismo de Estado, este proceso se interrumpió. Entre los militares indultados se encontraban Videla y el almirante Emilio Massera, condenados a cadena perpetua.

Pero con la llegada de Néstor Kirchner al gobierno (2003-2007), el Congreso anuló las leyes antes mencionadas y la Suprema Corte de Justicia las declaró inconstitucionales. Al mismo tiempo, se abrieron decenas de causas que implicaban a militares de toda graduación. Entre otros represores, en diciembre de 2010, Videla recibió su segunda condena de por vida.

“Es un día histórico, es hacer justicia”, dijo la representante de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora Tati Almeyda tras la sentencia.

Las Madres están históricamente relacionadas con las Abuelas de Plaza de Mayo, cuyo objetivo es descubrir el paradero y recuperar la identidad de cientos de niños secuestrados durante la dictadura, y con la agrupación Hijos, integrada por los hijos de los desaparecidos que desean continuar la lucha de sus padres y abuelas.

Desde hace algunos meses, la Asociación de Madres de Plaza de Mayo, que lleva adelante un café literario, una librería y una Universidad Popular se ha visto envuelta en un escándalo que involucra a su ahora ex apoderado Sergio Schoklender, acusado de fraude en el manejo de un plan de viviendas para gente humilde, que también gestiona la fundación de las Madres.

Las opiniones sobre la responsabilidad de Bonafini están divididas. Algunos creen que no podía ignorar las actividades del abogado, mientras otros aseguran su inocencia. “Yo considero que las Madres de Plaza de Mayo ya han entrado en la historia. Su acción ha sido épica durante la dictadura. Han corrido todos los peligros”, señala el escritor Osvaldo Bayer.

“Las conozco muy bien, son incapaces de hacer un negociado. Fueron engañadas. Así que realmente yo creo que la Justicia tiene que actuar en ese sentido y debe dejar absolutamente limpias a las Madres de Plaza de Mayo. Como digo yo, han quedado como un gran episodio de la historia argentina”, afirma.

Este lunes, bajo el lema “35 años de vida, pasión y lucha de las Madres de Plaza de Mayo” se convoca una vez más a la histórica plaza a recordar la lucha de estas mujeres, muchas de las cuales ya no están, que osaron enfrentar a una dictadura cruel y aún siguen batallando por la justicia.

Murió el actor Gogó Andreu

Nació en esta ciudad el 27 de julio de 1919 y trabajó con figuras de la talla de Libertad Lamarque, Armando Discépolo y Narciso Ibáñez Mentha.




El actor Gogó Andreu falleció hoy en la Capital Federal, tenía 92 años había nacido en la Capital Federal en 1929 el 27 de julio de 1919. Durante su carrera, filmó más de 40 películas, trabajó con figuras como Libertad Lamarque, Armando Discépolo y Narciso Ibáñez Mentha y participó en varios programas de televisión. Una de las últimas apariciones televisivas fue en Vidas Robadas.

En una de las últimas entrevistas que dio, a comienzos del año pasado, Andreu hizo un repaso por su extensa y exitosa carrera, dijo estar muy agradecido con la vida y afirmó: "Tuve una suerte increíble. La vida ha tenido una consideración especial conmigo".

Sus restos serán velados mañana en Palermo, en Av. Córdoba 5084, de 8 a 14 horas, según informó la Asociación Argentina de Actores.