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viernes, 2 de mayo de 2014

Duro informe sobre Almará del Observatorio de Discriminación


El diputado violó varias leyes en la entrevista a la joven de 15 años. Usó un discurso estigmatizante y violento.
  Foto UNO/Archivo


El Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión se pronunció en forma contundente respecto de la charla que mantuvo el 17 en Radio La Voz el diputado justicialista y conductor radial Rubén Almará con una jovencita de 15 años. Al respecto consideró: “Se utilizó un discurso estigmatizante y discriminatorio, se vulneraron en forma absoluta los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes y se incurrió en Violencia Simbólica y Mediática, además de promoverse la violencia física hacia las mujeres”.

Por esa razón, el Observatorio decidió citar al legislador a fin de profundizar la investigación de lo ocurrido. Tal decisión se tomó teniendo en cuenta también el pronunciamiento del Consejo Provincial de Políticas Comunicacionales (CPPC) y las actuaciones de la delegación local de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca).

En el detallado informe se señala: “Las preguntas y comentarios del diputado Almará contrarían los derechos consagrados en la Convención sobre los Derechos del Niño en nuestro país, conforme el artículo 75 inc. 22 de la Constitución Nacional”.
Inicialmente se señala: “...el conductor comienza la entrevista con una pregunta inadecuada para que un adulto le realice a una joven: “¿A qué edad tuviste tu primer encuentro sexual?”. Esta interrogación trata de instalar de entrada una relación de intimidad abusiva entre ambos, sin reparar en su rol de adulto, de comunicador social, siendo doblemente responsable al conducir un medio radial. Con esta apertura expone a la adolescente frente a toda su comunidad ya desde el inicio”.

“A lo largo de toda la entrevista Almará insiste en hacer hablar a la joven de temas vinculados a su intimidad, no respetando la negativa de esta a responderle, haciendo un uso manipulatorio de su lugar de comunicador: ‘En serio, vamos a hablar en serio, a calzón quitado porque a mí me encanta hablar a calzón quitado’”, cita el Observatorio.

Luego se indica que las preguntas realizadas por Almará –quien además de ser el conductor de este programa es el dueño de la emisora– configuran “un discurso violento hacia las mujeres en general y hacia las niñas en particular” violentando lo dispuesto en la Ley Nº 26.061 de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, que les reconoce “el derecho a la dignidad como sujetos de derechos y de personas en desarrollo; a no ser sometidos a trato violento, discriminatorio, vejatorio, humillante. Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a su integridad física, sexual, psíquica y moral al igual que se les reconoce el derecho a la vida privada e intimidad”. También violenta lo establecido en la Ley Nº 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual.

“El cuestionario y las respuestas que el conductor induce, son absolutamente invasivas y violentas además de que muestran cuestiones relativas a la intimidad de la niña quien, desde un principio, dejó constancia de su edad. Por otra parte, el entrevistador presupone cosas ‘negativas’ como por ejemplo, que toma alcohol y que carece de responsabilidades por el solo hecho de ser una adolescente”, se indica luego.

El uso del lenguaje de Almará también acompaña a lo largo de la entrevista la falta de adecuación en su rol de conductor frente a la joven entrevistada: “Mirá que hija de puta, se ríe”, dijo en un momento de la entrevista. Según el Observatorio: “Hace uso de un cronelecto adolescente en la misma línea invasiva con la que inicia la nota, con intensiones de que la joven hable de temas que la ubiquen en lugar de un objeto sexual”. (Un cronelecto es una variación en el uso de la lengua en relación con circuns­tancias temporales o generacionales).

Luego el informe señala que con frecuencia se observa en los medios que se adultiza a niños, niñas y jóvenes con alto contenido erótico, naturalizando la asociación de la infancia con la seducción y el erotismo con preguntas como: “¿A qué edad tuviste tu primer encuentro sexual?”, “¿11 años tenías?”, “¿Cuántos tenías? ¿12?”. “Ayer no fue”. “…lo hiciste …porque tenías ganas de tener sexo y a la mierda”.

Las invasivas preguntas refuerzan estereotipos vinculados a la juventud como el hecho de que todos se alcoholizan: “¿Le das al escabio?”, “¿No te ponés en pedo?” o la suposición de que los jóvenes son inmanejables que harían sufrir a sus padres: “Pobre padre. Lo que debe sufrir tu papá y no dice nada”.

De la misma manera el conductor introduce prejuicios vinculados a las mujeres como a la reproducción y a mantener relaciones con varias personas, planteándolas como negativas, lo que habitualmente es festejado cuando se trata de un varón: “¿cuántos hijos tenés vos?”, “¿Todavía no tenés hijos?”, “Visualizo que vas a quedar embarazada. Y lo más lindo es que no vas a saber de quién”, “Y lo hiciste porque lo hiciste… porque tenías ganas de tener sexo y a la mierda”, “Bueno, entonces buscate otro y estamos en la misma, bueno. Ya lo hacés, ¿No?

También se remarca la insistencia en obtener información relativa a la vida privada de la niña sin pensar el riesgo que implica para la adolescente dar todos esos datos públicamente. “De algún modo ese tipo de prácticas se acercan a las que utilizan quienes forman parte de las redes de pedofilia para ubicar a sus víctimas, por ejemplo en Internet. Por otro lado, pareciera que el propio entrevistador promueve las relaciones entre niñas y personas adultas”, se indica elocuentemente.

Además el entrevistador despliega un discurso cargado de prejuicios y ataques a las madres adolescentes.

Elogio a la violencia de género

Para el Observatorio (un espacio de cooperación institucional conformado por la Afsca, el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi) y el Consejo Nacional de las Mujeres) existe una circunstancia particularmente grave, que es la promoción de la violencia física por parte del comunicador.

Almará señaló: “A las pibas les gusta que les peguen”, contrariando abiertamente la Ley Nº 26.485 “Ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales” que establece en su artículo 4: “Se entiende por violencia contra las mujeres toda conducta, acción u omisión, que de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, basada en una relación desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, como así también su seguridad personal. Quedan comprendidas las perpetradas desde el Estado o por sus agentes. Se considera violencia indirecta, a los efectos de la presente ley, toda conducta, acción omisión, disposición, criterio o práctica discriminatoria que ponga a la mujer en desventaja con respecto al varón”.

En particular, Almará promueve a través de su discurso la violencia física, entendida como “la que se emplea contra el cuerpo de la mujer produciendo dolor, daño o riesgo de producirlo y cualquier otra forma de maltrato agresión que afecte su integridad física”.
Finalmente se señala que la exposición “a la que es sometida la adolescente resulta discriminatoria en tanto se presupone y cuestiona su conducta por su condición de género encuadrándose su presentación en la forma de violencia mediática...”.
 

miércoles, 28 de marzo de 2012

Crimen del country: la hermana del niño asesinado dijo que le tenía miedo a su madre

MALA RELACION. La menor dijo que no se llevaba bien con su madre y que por ello se fue a vivir con su padre. FOTO TOMADA DE INFOBAE.COM
MALA RELACION. La menor dijo que no se llevaba bien con su madre y que por ello se fue a vivir con su padre. FOTO TOMADA DE INFOBAE.COM


La adolescente, de 14 años, dijo que mantenía "una relación de rispidez" con Adriana Cruz.
BUENOS AIRES.- Una de las hijas de la mujer detenida por el crimen de su hijo Martín Vázquez, el niño que la semana pasada fue ahogado en el jacuzzi de su casa de un country del partido bonaerense de Presidente Perón, declaró hoy ante la Justicia que le tenía miedo a su madre.

La chica de 14 años se presentó esta mañana, acompañada de su padre, ante el fiscal de la causa, Leandro Heredia, a quien le refirió sobre su "historia de violencia familiar", en la que mantenía "una relación de rispidez" con su madre Adriana Cruz (41). "La chica dijo que de los tres hijos, era la que peor relación tenía con su madre", precisó un pesquisa.

Según la fuente, el fiscal Heredia consultó a esta testigo sobre el contenido de la denuncia que su padre presentó en febrero, en la que asentó que Cruz había amenazado con matar a sus hijos, y la chica coincidió con esa versión. "Dijo que le tenía miedo a la madre y que por esa mala relación entre ambas se fue con su padre", añadió el informante.

La adolescente vivía últimamente con su padre, Carlos Vázquez, motivo por el cual no se hallaba en la vivienda del country al momento del crimen. De esta manera, el fiscal ya le tomó declaración a las dos hijas de Cruz -la mayor tiene 15 años- y al padre de los chicos, que estaba en proceso de divorcio con la mujer.

En tanto, Heredia aún aguarda los resultados de los estudios complementarios a la autopsia del niño asesinado para establecer si había rastros de alguna sustancia química que haya provocado un estado de semiinconsciencia en la víctima antes de que ésta fuera ahogada en el jacuzzi.

El crimen sucedió el martes 20 de marzo cuando, alertada por la hermana mayor de Martín y la empleada doméstica, la vigilancia del San Eliseo Golf & Country Club, de Presidente Perón, llegó a la casa de la familia Vázquez y encontró a Cruz herida y al niño muerto en el jacuzzi de la vivienda. 

Al día siguiente de su detención, la propia Cruz dijo a la prensa que había matado a su hijo "para cagar al padre" del niño. (Télam).

miércoles, 13 de abril de 2011

Pergolini vs yo


POR CARLOS BARRAGÁN

La opinión de Mario Pergolini sobre PAKA PAKA nos permite replantearnos con qué anteojos ciertas figuras mediáticas emiten opiniones. La cultura de los ´90 y la visión antipolítica del ex conductor de CQC.





INTRODUCCIÓN A LA CAUSA
Habrán visto ya el caso “Pergolini vs Barragán”. Sintéticamente es así: dos domingos atrás, conduciendo 678, aparece en un informe la voz de Pergolini en su programa de radio diciendo algo así como que no entendía el sentido de pedir que Paka-Paka estuviera dentro de la grilla de Cablevisión, porque finalmente “eso es como pedirle a alguien: mi programación es mucho mejor que la tuya, sacá uno de tus canales y poné uno de los míos” (sic). Lo que Pergolini decía era más o menos que la exigencia de que Paka-Paka esté disponible para que cualquiera pueda verlo era una pavada incomprensible porque cada uno tiene derecho a poner en su grilla lo que quiera. 
Volvemos al piso y Presman elige hablar de Pergolini, diciendo que lo suyo era el caso típico de un discurso adolescente, sin más objetivo ni criterio que la diatriba y el gesto rebelde. Alguien más agregó que el caso de Pergolini era el clásico problema de quienes no pudieron superar la lógica de los 90, la de la antipolítica.
Conjetura positiva: supongamos que Pergolini haya querido hacer una humorada con Paka-Paka, porque la cosa podría tener sus aristas graciosas. Bueno, se equivocó, lo siento, hay que abrir la ventana y darse cuenta de que mucha gente hace años que está peleando para democratizar los medios. Si Pergolini estuviera sintonizado con el clima social, hubiera sabido que hacer un chiste sobre eso iba a ser leído -aunque él no lo haya querido así- como una declaración política.

LA NO DEFENSA
No emití opinión durante el piso, un poco porque cuando uno está en el lugar del conductor trata de que sean los demás los que hablen, y otro poco porque no podía decir nada para ayudar a Pergolini, con quien –como él dice- nos llevamos bien. No decir nada fue ayudarlo. Finalmente cerré la ronda diciendo más o menos “no podemos decir -como Pinedo- que hoy te dejan sin Paka-Paka y mañana te matan un hijo, pero es importante que Clarín cumpla con la ley”. Como para desdramatizar la cosa y como un gesto para evitar ubicar a Pergolini junto con Bullrich, Duhalde, Magnetto y tipos que sí saben lo que dicen y para qué lo dicen. Lo hice, no sé si alguien se dio cuenta, porque me llevo bien con Pergolini. 


LA COSA PÚBLICA
Es cierto que Pergolini habló conmigo en privado, pero como fue en privado no voy a hablar de eso porque no es un código que me guste romper. Me gustó romper el viejo código de “no hacer periodismo de periodistas”, que me parece provechoso para la higiene social. Pero él sí habló en público de lo privado, por lo tanto, y para no ser desleal conmigo, voy a hablar sólo de lo que él hizo público. Lamentablemente lo hizo de manera poco seria, en el programa del periodista menos serio de este país. 


LA ALEGRIA DE MAJUL
Luis Majul abre su gracioso programa preguntándole si se había agarrado a trompadas conmigo. Impresionante. Por eso Jorge Rial se vuelve cada día más profesional. Quizá está dejando que Majul tome la posta de los chimentos banales. Sospecho que Rial descubrió que hoy hay cosas mucho más ricas, serias y a la vez entretenidas de qué hablar. Entonces Pergolini le dice que no hubo piñas, pero que “estoy haciendo zapping y veo que vuelve de un informe y dice: –digo yo- bueno, qué se puede esperar de gente así” (sic). (Si alguien más escuchó eso, que me avise) 
Y entonces narra con un impreciso “me dicen” lo que “le decimos” en privado: “que yo no hago las notas, que yo no las edito, que es la opinión de otro, que yo cobro un sueldo” (sic). Es cierto que yo no elegí poner a Pergolini haciendo el comentario sobre Paka-Paka, y seguramente no lo hubiese hecho porque me parece un hecho menor, un dicho menor de alguien que no sabe bien de qué habla. Alguien con quien me llevo bien.


OFICIALISTA A SUELDO
La citada excusa “…que yo cobro un sueldo” es la mentira más interesante de todas. Pergolini, molesto porque un informe deja en evidencia su manera de ver las cosas, quizá como un adolescente, quizá como un tipo falto de criterio político, como un tipo que ignora la importancia de una ley que surgió del Congreso para democratizar la comunicación, reduce su molestia a unos tipos que “cobran un sueldo”. Sin poder comprender la tremenda discusión política que vive el país desde hace años. Y prefiere quedarse en la comodidad de que todo es por la guita. Pero como en 678 no somos políticos importantes -¡que se afanan todo!- en este caso somos miserables empleados que dicen lo que dicen porque “cobran un sueldo… tendrán que mantener a sus familias” (sic).


FLOJA LA DEFENSA
No pude “defender” a Pergolini aquel domingo. Sencillamente porque no se lo estaba ofendiendo, ni insultando, ni menoscabando. Se dijeron cosas con las cuales yo estaba y estoy de acuerdo. Estoy de acuerdo en que Pergolini se quedó viendo el mundo con anteojos viejos, no asume que los pendejos rebeldes de hoy quieren a la Presidenta, no entiende que la política no es una mierda, y que la ley de medios no es lo mismo que la ley de flexibilización laboral, o que el contrabando de armas a Ecuador. Su  pensamiento holgazán lo ha dejado cristalizado ahí, creyendo que todo lo que hace el gobierno es una cagada. 
Y vuelvo a Majul. El simpático periodista insiste en ver si le puede sacar algo más y Pergolini dice -y creo que la frase resume su análisis sobre todo el hecho- “por no lamer el culo salís del otro lado” (sic). Majul le pide que la repita, habrá pensando que si los culos levantan el rating, la palabra culo también. Pergolini se niega a repetir lo  que él cree: que por no lamer el culo salís del otro lado. Pero igual no puede creer que haya tipos con muchas ganas de defender ideas, para él todo se reduce a lamer un culo. Lamer un culo y estar de un lado. De todas maneras la palabra clave no es culo, sino “lado”. El Lado es la pesadilla de ya no poder estar en su lado propio y particular. Es el fastidio por los verbos que hoy se conjugan en plural. 


SOY PREJUICIOSO
¿Por qué me llevo bien con Pergolini? Porque tengo un prejuicio. Mi prejuicio es que a la gente que sabe de radio, que hace buena radio, que es de radio y que quiere a la radio, yo la admiro y la banco. Y Pergolini cumple con todos esos requisitos de mi subjetividad. Pero cuesta bancar la pereza de Pergolini y otros que parecen no tener ganas de ponerse a pensar y que por eso reducen todo a “lamer el culo” o “ganar un sueldo”. Rebajando y banalizando el mejor momento cultural y político del país en décadas. Si quieren entrar en esta discusión, que hablen de política. Esta es una discusión política, por lo tanto si quieren ubicarse bien lejos de la política –porque “es sucia”- que no se metan. Los que sí estamos interesados en aportar a este momento, no los vamos a molestar. No iremos a confrontarlos porque decidieron estar vacíos, se dicen “apolíticos”, se dicen “ni con uno ni con otro”, y hasta se dicen “anarquistas” –cuando en realidad quieren decir que están en contra de todos, de tan rebeldes que son. 

LA MISERIA
“Cobran un sueldo para mantener a sus familias” en boca de Pergolini suena feo. Suena más feo que cuando alguien en 678 propone ese análisis, que ya tendríamos que ir superando. Pero si yo, que efectivamente vivo de un sueldo, hablo del sueldo de otro, no es lo mismo que si lo dice Pergolini quien hace años no necesita de un sueldo para mantener a su familia. Por eso cuando lo dice suena tan despectivo “gente que necesita un sueldo”, no como él que vive de su dinero, que no necesita lamer un culo. Como si “su” dinero lo generara él mismo de manera prístina, él que no lame nada y no se arrastra por un sueldo como todos los demás que sí lo necesitamos. Esta supuesta ventaja moral en la que se regodea se la permitió su exitosa empresa. Pergolini podría recordar que fue exitosa no sólo por su indiscutible talento, sino también porque fue una excelente manera de contar la destrucción y la decadencia de un país. Y entre todos le pagamos con gusto a Pergolini porque fue el que mejor nos contó lo horrible que nos iba. Una interesante paradoja para desarrollar otro día.
Hoy ya no nos va horrible, Pergolini vendió oportunamente su empresa, y parece no saber bien qué contarnos sobre la realidad. Pero eso no es bueno ni malo, lo malo es que se enoje y diga mentiras en lo de Majul, que lo usa porque él sí está de un lado. 
Y es verdad, no hubo piñas, pero tampoco intercambiamos ideas. A veces las palabras son tan insensatas como un golpe. Por eso sería bueno escuchar los argumentos de Pergolini. Porque nos llevamos bien, porque necesitamos llevarnos bien si queremos compartir un mismo país aunque pensemos diferente.