Mostrando entradas con la etiqueta violencia de género. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta violencia de género. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de junio de 2016

Una, ni una muestra más. Ni una muestra menos

Discepolín Vive - Fotografía 

En el marco de la campaña nacional Ni una menos, la fotógrafa rosarina Carolina Soriano inauguró la muestra “UNA: ensayo fotográfico sobre la violencia de género” que se desarrolló en la galería del Instituto ISET 18 de Rosario, lugar del que egresó como Técnica Superior de Fotografía.


Con muy buena repercusión, Carolina Soriano aborda la temática a través de retratos de su grupo de amigas y su autorretrato como espectadora de los casos de violencia de género. En declaraciones, manifiesta la peligrosidad del silencio cómplice en hechos tales como los que plantea la muestra.

¿Cuál fue el disparador para realizar estas fotografías?

El disparador de mi trabajo es por vivencias personales. No fui victima de violencia de genero pero si personas muy cercanas a mi, y digamos que quise poner en cuestión el rol que cumple el espectador cuando presencia eso. Una persona querida, cercana, una amiga, una hermana, una madre o quien sea, y muchas veces es difícil saber como actuar, y bueno, el trabajo que hice son retratos de mujeres, de mi grupo, con las que vengo compartiendo la vida, somos once, hay un autorretrato: dos de ellas fueron victimas de violencia y está basado en esto de estar para la otra, de no callarnos, de no juzgar y de visibilizar la situación.

PH: Nicolás Vives

¿Cómo fue el método para realizar las fotografías?, ¿Cómo entablaste el dialogo con la retratada para llegar a estas  tomas?

Cuando les propuse el trabajo todas aceptaron, sintieron como que esto hacía falta en el grupo de amigas y que nos iba a unir más. Para mi lo mas enriquecedor en un trabajo fotográfico es el proceso mas que el resultado, el resultado me interesa que le pueda servir a otro, a mi ya me sirvió el proceso. Concertar las entrevistas, ir a su casa,  retratarlas, tomar un café, charlar del tema fue lo mas enriquecedor y verdadero, y nos pudimos decir un montón de cosas, y me entere de un montón de cosas de la vida de estas mujeres que a lo mejor nunca se lo habían dicho a nadie en esta cuestión.


¿Qué significa hoy por hoy seguir trabajando con el analógico, disfrutar de este proceso?

En esta era digital donde sacas mil fotos, lo analógico para mi reivindica la fotografía desde el lado de pensarla, de sentirla, de no apretar el botón mil veces, si no tratar de lograr una fotografía pensada, en el sentido de la exposición, de la luz, del encuadre de todo lo que refiere a sacar una foto, soy media antigua tal vez, trabajo siempre en analógico, el olor de los químicos, la manipulación, la materialidad del papel me encanta, no me hallo con lo digital, me parece efímero.

La muestra se podrá visitar hasta el 30 de Junio, de 8 a 22 hs en la foto galería ubicada en el segundo piso del Iset 18, Moreno 965.

martes, 5 de mayo de 2015

Anita Martínez responde sobre trata de personas en Rosario

05 de Mayo de 2015:

La concejala Anita Martínez, candidata a Intendenta del PRO por Rosario, dio una conferencia en el Iset 18. El periodista Andy Belguich preguntó acerca de las redes de trata de personas y los casos de violencia de género en la Ciudad. Escuchá lo que respondió.


viernes, 2 de mayo de 2014

Duro informe sobre Almará del Observatorio de Discriminación


El diputado violó varias leyes en la entrevista a la joven de 15 años. Usó un discurso estigmatizante y violento.
  Foto UNO/Archivo


El Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión se pronunció en forma contundente respecto de la charla que mantuvo el 17 en Radio La Voz el diputado justicialista y conductor radial Rubén Almará con una jovencita de 15 años. Al respecto consideró: “Se utilizó un discurso estigmatizante y discriminatorio, se vulneraron en forma absoluta los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes y se incurrió en Violencia Simbólica y Mediática, además de promoverse la violencia física hacia las mujeres”.

Por esa razón, el Observatorio decidió citar al legislador a fin de profundizar la investigación de lo ocurrido. Tal decisión se tomó teniendo en cuenta también el pronunciamiento del Consejo Provincial de Políticas Comunicacionales (CPPC) y las actuaciones de la delegación local de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca).

En el detallado informe se señala: “Las preguntas y comentarios del diputado Almará contrarían los derechos consagrados en la Convención sobre los Derechos del Niño en nuestro país, conforme el artículo 75 inc. 22 de la Constitución Nacional”.
Inicialmente se señala: “...el conductor comienza la entrevista con una pregunta inadecuada para que un adulto le realice a una joven: “¿A qué edad tuviste tu primer encuentro sexual?”. Esta interrogación trata de instalar de entrada una relación de intimidad abusiva entre ambos, sin reparar en su rol de adulto, de comunicador social, siendo doblemente responsable al conducir un medio radial. Con esta apertura expone a la adolescente frente a toda su comunidad ya desde el inicio”.

“A lo largo de toda la entrevista Almará insiste en hacer hablar a la joven de temas vinculados a su intimidad, no respetando la negativa de esta a responderle, haciendo un uso manipulatorio de su lugar de comunicador: ‘En serio, vamos a hablar en serio, a calzón quitado porque a mí me encanta hablar a calzón quitado’”, cita el Observatorio.

Luego se indica que las preguntas realizadas por Almará –quien además de ser el conductor de este programa es el dueño de la emisora– configuran “un discurso violento hacia las mujeres en general y hacia las niñas en particular” violentando lo dispuesto en la Ley Nº 26.061 de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, que les reconoce “el derecho a la dignidad como sujetos de derechos y de personas en desarrollo; a no ser sometidos a trato violento, discriminatorio, vejatorio, humillante. Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a su integridad física, sexual, psíquica y moral al igual que se les reconoce el derecho a la vida privada e intimidad”. También violenta lo establecido en la Ley Nº 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual.

“El cuestionario y las respuestas que el conductor induce, son absolutamente invasivas y violentas además de que muestran cuestiones relativas a la intimidad de la niña quien, desde un principio, dejó constancia de su edad. Por otra parte, el entrevistador presupone cosas ‘negativas’ como por ejemplo, que toma alcohol y que carece de responsabilidades por el solo hecho de ser una adolescente”, se indica luego.

El uso del lenguaje de Almará también acompaña a lo largo de la entrevista la falta de adecuación en su rol de conductor frente a la joven entrevistada: “Mirá que hija de puta, se ríe”, dijo en un momento de la entrevista. Según el Observatorio: “Hace uso de un cronelecto adolescente en la misma línea invasiva con la que inicia la nota, con intensiones de que la joven hable de temas que la ubiquen en lugar de un objeto sexual”. (Un cronelecto es una variación en el uso de la lengua en relación con circuns­tancias temporales o generacionales).

Luego el informe señala que con frecuencia se observa en los medios que se adultiza a niños, niñas y jóvenes con alto contenido erótico, naturalizando la asociación de la infancia con la seducción y el erotismo con preguntas como: “¿A qué edad tuviste tu primer encuentro sexual?”, “¿11 años tenías?”, “¿Cuántos tenías? ¿12?”. “Ayer no fue”. “…lo hiciste …porque tenías ganas de tener sexo y a la mierda”.

Las invasivas preguntas refuerzan estereotipos vinculados a la juventud como el hecho de que todos se alcoholizan: “¿Le das al escabio?”, “¿No te ponés en pedo?” o la suposición de que los jóvenes son inmanejables que harían sufrir a sus padres: “Pobre padre. Lo que debe sufrir tu papá y no dice nada”.

De la misma manera el conductor introduce prejuicios vinculados a las mujeres como a la reproducción y a mantener relaciones con varias personas, planteándolas como negativas, lo que habitualmente es festejado cuando se trata de un varón: “¿cuántos hijos tenés vos?”, “¿Todavía no tenés hijos?”, “Visualizo que vas a quedar embarazada. Y lo más lindo es que no vas a saber de quién”, “Y lo hiciste porque lo hiciste… porque tenías ganas de tener sexo y a la mierda”, “Bueno, entonces buscate otro y estamos en la misma, bueno. Ya lo hacés, ¿No?

También se remarca la insistencia en obtener información relativa a la vida privada de la niña sin pensar el riesgo que implica para la adolescente dar todos esos datos públicamente. “De algún modo ese tipo de prácticas se acercan a las que utilizan quienes forman parte de las redes de pedofilia para ubicar a sus víctimas, por ejemplo en Internet. Por otro lado, pareciera que el propio entrevistador promueve las relaciones entre niñas y personas adultas”, se indica elocuentemente.

Además el entrevistador despliega un discurso cargado de prejuicios y ataques a las madres adolescentes.

Elogio a la violencia de género

Para el Observatorio (un espacio de cooperación institucional conformado por la Afsca, el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi) y el Consejo Nacional de las Mujeres) existe una circunstancia particularmente grave, que es la promoción de la violencia física por parte del comunicador.

Almará señaló: “A las pibas les gusta que les peguen”, contrariando abiertamente la Ley Nº 26.485 “Ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales” que establece en su artículo 4: “Se entiende por violencia contra las mujeres toda conducta, acción u omisión, que de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, basada en una relación desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, como así también su seguridad personal. Quedan comprendidas las perpetradas desde el Estado o por sus agentes. Se considera violencia indirecta, a los efectos de la presente ley, toda conducta, acción omisión, disposición, criterio o práctica discriminatoria que ponga a la mujer en desventaja con respecto al varón”.

En particular, Almará promueve a través de su discurso la violencia física, entendida como “la que se emplea contra el cuerpo de la mujer produciendo dolor, daño o riesgo de producirlo y cualquier otra forma de maltrato agresión que afecte su integridad física”.
Finalmente se señala que la exposición “a la que es sometida la adolescente resulta discriminatoria en tanto se presupone y cuestiona su conducta por su condición de género encuadrándose su presentación en la forma de violencia mediática...”.
 

lunes, 25 de febrero de 2013

Sin tregua para la violencia de género


EN 2012 HUBO, EN PROMEDIO, CINCO FEMICIDIOS POR SEMANA


Un informe del Observatorio de Femicidios registró 255 mujeres muertas. La cifra es 10 por ciento menor a 2011, pero en lo que va de 2013 el promedio de casos aumentó.



Por Mariana Carbajal


El drama de la violencia de género no se detiene en el país. A lo largo de 2012, se registraron en promedio cinco femicidios por semana. En total fueron ejecutadas 255 mujeres por el hecho de ser mujeres. El 63 por ciento fue ultimada por su esposo, amante, novio o ex pareja, de acuerdo con el informe del Observatorio de Femicidios en Argentina, que dirige La Casa del Encuentro, y cuyos resultados adelanta Página/12 en forma exclusiva. El impacto social de la violencia machista es enorme: dejó en el último año 357 hijos e hijas huérfanos, 248 de ellos menores de edad.

“Es necesario considerar a la violencia sexista como una cuestión política, social, cultural y de derechos humanos. De esta forma se podrá ver la grave situación que viven las mujeres, niñas y niños en la Argentina como una realidad colectiva por la que se debe actuar de manera inmediata”, exhortó Fabiana Tuñez, coordinadora ejecutiva del Observatorio y cofundadora de la ONG.

El Observatorio lleva adelante el registro de los casos publicados en las agencias informativas y en 120 diarios del país. Contabiliza los homicidios de mujeres por razón de género, es decir, casos que no tienen que ver con robos, secuestros u otras situaciones de la llamada “inseguridad” urbana, recordó a este diario Ada Beatriz Rico, su directora. El informe de 2012 será presentado mañana a las 18 en la Legislatura porteña, donde Tuñez y Rico harán un balance de los cinco años que vienen realizando el trabajo de registro de los femicidios, ante la ausencia de estadísticas oficiales que permitan visibilizar la magnitud de la sangría por violencia machista en la Argentina.

Si se comparan los datos del año pasado, surge que en 2012 se cometieron casi un 10 por ciento menos de femicidios que en 2011, según la misma fuente. De 282 se pasó a 255. Sin embargo, Rico advirtió que no puede tomarse como una tendencia todavía, dado que en el primer mes de 2013 la cifra de asesinatos de mujeres como consecuencia de la violencia de género fue enorme: casi uno por día; en total fueron 26 a lo largo de enero, una cantidad que no se registró en ningún mes de 2012. Y en febrero, en los primeros 19 días ya se contaban 14 hechos. En 2011 la cifra había crecido un 8 por ciento en relación con el año anterior. En 2010 el Observatorio registró 260 femicidios y en 2009, 231 (pero en ese año los medios relevados eran menos, solo 43). En la mayoría de los casos, el principal sospechoso o imputado por el crimen siempre resulta el marido, novio o ex pareja de la víctima, puntualizó Rico.

Desde el año pasado, en el número total de femicidios, el Observatorio incluye aquellos denominados “femicidios vinculados” de mujeres y niñas, que son personas asesinadas por el femicida para castigar o destruir psíquicamente a la mujer sobre la cual ejerce dominación (muchas veces ultiman a los hijos de su ex, algunas veces son además sus propios hijos) o al intentar impedir el femicidio, o quedaron en la “línea de fuego” del atacante. De los 255 hechos, 17 fueron “femicidios vinculados”: diez fueron mujeres adultas familiares de la víctima y en siete casos se trató de la hija de la mujer de la que se quería vengar el presunto femicida. Como ocurrió el 27 de agosto último, cuando Juan Carlos Cardozo, de 24 años, asesinó a la abuela, la hermana y la primera hija de su ex pareja Romina Martínez, de 26 años, en la localidad bonaerense de Benavídez. El caso se conoció como el triple femicidio de Benavídez. Cardozo confesó los homicidios. Según trascendió, dijo que las mató porque Romina lo había abandonado y supuestamente no la dejaba ver a la hija de ambos, de tres años. El joven tenía en su contra denuncias previas realizadas por Romina por violencia.

Además se contabilizaron 24 casos de “femicidios vinculados” de varones o niños, en 2012. Algunos de los chicos, hijos de una mujer también asesinada en el mismo hecho o de la que el autor del ataque se quería vengar eliminando lo que ella más quería.

Otros datos que aporta el análisis del Observatorio:

- 5 de las víctimas estaban embarazadas.

- 26 presentaban indicios de abuso sexual.

- 25 casos tenían denuncias iniciales, realizadas por familiares, de desaparición.

- 7 mujeres que tenían antecedentes de sufrir violencia de género en el marco de sus parejas permanecen desaparecidas desde 2004, entre ellas, tal vez el caso con más resonancia mediática es el de Erica Soriano.

En relación con el vínculo entre el presunto femicida y la víctima, el Observatorio señala que en 95 casos se trataría del esposo, pareja, novio o amante; en 65, una ex pareja; en 11, el padre; en 21, otros familiares; en 18 hechos, vecinos o conocidos; en 5 de los asesinatos, un hijo; y en 40 no habría relación aparente. Es decir, la mayoría de los femicidios fueron perpetrados, según los datos publicados, por la pareja o ex pareja de la mujer.

Otro dato interesante que brinda el estudio es que no es el espacio público el lugar más riesgoso para la mujer que sufre violencia de género: la vivienda en la que vivía o la que compartía con el acusado de matarla son los escenarios más frecuentes donde ocurren los femicidios: en 138 casos las mujeres encontraron en su propio hogar la muerte. En 2012, hubo un hecho emblemático: una de las mujeres fue asesinada en una Comisaría de la Mujer cuando fue a denunciar al agresor, que era personal policial, y la ejecutó en ese momento.

jueves, 19 de abril de 2012

Por unanimidad diputados nacionales aprobaron la figura de femicidio

El proyecto aprobado por Unanimidad en la Cámara de Diputados de la nación propone la reforma del artículo 80 del Código Penal en los incisos 1 y 4, de acuerdo a lo resuelto oportunamente por el plenario de comisiones de Legislación Penal y Familia.


La presidenta de la comisión de Familia, Silvia Risko (Frente para la Victoria) destacó que "cuando se habla del tema en los noticieros o en los discursos políticos todos nos llenamos la boca, pero pocos estamos en momentos tan importantes como este".



"Este proyecto de ley que estamos trayendo al recinto después de mucho trabajo de las dos comisiones (Familia y Legislación Penal) y sobretodo el trabajo de varias asociaciones de mujeres que han impulsado para llegue al recinto y sea realmente la modificación del Código Penal amerita todo nuestro respeto y toda nuestra atención", manifestó la diputada al abrir su alocución. Además remarcó “después cuando se hablan en todos los noticieros se dan los discursos políticos, las consecuencias de la violencia o de la inseguridad, todos nos llenamos la boca pero pocos estamos en el momento para tratar una reforma tan importante que realmente hace falta en el Código Penal", sentenció.



"Lamentablemente cuando llegamos al código penal, es porque la mujer ya está muerta", afirmó la legisladora de la nación por Misiones y al mismo tiempo reflexionó que "hizo falta en el año 1947 una ley para que la mujer pudiera empezar a votar. Hizo falta en 1991 una ley de cupo para que la mujer pudiera ser candidata a legisladora al igual que los hombre, en un porcentaje pero tenida en cuenta. Hizo falta también una ley para que en el 2006 fuera considerado legal un derecho de la mujer la ligadura de trompa. Hizo falta una ley en el 2009 de lo que hoy tanto se habla pero poco se escucha de violencia de género; la violencia y los distintos tipos de violencia de género. Hizo falta una ley como la que aprobamos hace unas semanas para sacar esa figura aberrante de Avenimiento del código penal", expresó



"Y esta ley (figura de feminicidio en el código penal) es importante y hace falta que el poder político tome conciencia de lo importante que es; actuar y poner todos los mecanismos para prevenir, para que se tome conciencia de que la mujer no es propiedad de nadie. Así como defendemos los derechos de los ciudadanos, que no somos mas ganados de ningún capanga de la política, las mujeres no somos propiedad de ningún hombre, ni de nadie".


Modificaciones en el Art 80 del Código Penal



El nuevo inciso 1 del texto plantea la pena de "reclusión perpetua o prisión perpetua, pudiendo aplicarse lo dispuesto en el artículo 52, al que matare a su ascendiente, descendiente, cónyuge, ex cónyuge, o a la persona con quien mantiene o ha mantenido una relación de pareja, mediare o no convivencia".



En tanto, y a partir de la nueva redacción el inciso 4, define al femicidio como "un crimen hacia una mujer cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediare violencia de género".



Incorpora, además, como causales "placer, codicia, odio racial, religioso, de género o a la orientación sexual, identidad de género o su expresión".



En relación a los que se califica como femicidio vinculado se sumó durante el debate en particular la pena para aquel que cometiera homicidio "con el propósito de causar sufrimiento a una persona con la que se mantiene o ha mantenido una relación".

jueves, 8 de marzo de 2012

Prioridades y desafíos de la agenda de género para 2012

REFERENTES POLITICAS DEFINEN LOS TEMAS FUNDAMENTALES PARA LA MUJER

 

Al conmemorarse hoy el Día Internacional de la Mujer, Página/12 consultó a ocho referentes de la política, de diferentes bloques legislativos, en torno de los proyectos que deberían tener curso este año. Entre otras coincidencias figura el tema del aborto.

Por Mariana Carbajal


La despenalización del aborto y la eliminación de la figura del avenimiento del Código Penal son dos temas considerados prioritarios, que deberían estar en la agenda de género del Congreso de este año, según la visión de ocho referentes de la política, de diferentes bloques legislativos, consultadas por Página/12, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer. Otras iniciativas que se deberían abordar con urgencia en el Parlamento son la incorporación de la figura del femicidio al Código Penal para castigar y visibilizar los homicidios de mujeres a manos de sus parejas, la reforma de la ley de trata –para que las víctimas adultas no tengan que demostrar que no dieron su consentimiento para ser explotadas–, el reconocimiento del concubinato con los mismos derechos –y obligaciones– que las uniones en matrimonio y la modificación al régimen de empleadas de casas particulares, entre otros proyectos pendientes de tratamiento.

Al Gobierno le reclaman fundamentalmente que encare un Plan Nacional contra la Violencia de Género, que difunda los derechos de las mujeres para favorecer su cumplimiento, que garantice el acceso a los abortos no punibles contemplados en el artículo 86 del Código Penal y, a la vez, profundice la implementación de la educación sexual integral en todo el país para prevenir los embarazos adolescentes.

Las preguntas que se les formularon fueron las siguientes:

1 ¿Cuáles temas que afectan los derechos –y la vida– de las mujeres considera que deben estar incluidos en la agenda del Congreso este año?

2 ¿Cuáles son los temas pendientes en políticas públicas de género para abordar o profundizar?

miércoles, 4 de mayo de 2011

“Tuve miedo de denunciarlo”

HABLA LA MUJER QUE MATO AL MARIDO EN UN EPISODIO DE VIOLENCIA DE GENERO
El tribunal oral que juzga a Mirta Gil en Trelew decidió dejarla en libertad luego de que la fiscal solicitara una pena en suspenso. “Yo debería haberlo denunciado pero nunca tuve coraje”, aseguró a Página/12 la mujer poco después de su liberación.
 Por Mariana Carbajal
“Yo debería haberlo denunciado, pero nunca tuve coraje. Tuve miedo de que fuera peor para mí o que él terminara con mi vida. Yo tenía ese miedo”, dijo ayer a Página/12 Mirta Gil, poco después de que el Tribunal Oral de Trelew resolviera dejarla en libertad. “El siempre me decía que no dijera nada, que si me preguntaban por mis golpes y moretones dijera que me había caído. Y yo mentía y siempre lo cubría”, agregó, entre lágrimas, mientras firmaba los últimos papeles en el despacho del defensor oficial, Sergio Rey, antes de regresar a su casa como una persona libre y dejar atrás el arresto domiciliario, después de pasar presa un año y dos meses. El tribunal que la juzgó por la muerte de su esposo y la condenó por homicidio preterintencional (sin intención) decidió liberarla luego de que la fiscal general, Mirta Moreno, solicitara una pena de tres años en suspenso.
El juicio contra Gil dejó al descubierto los padecimientos de una mujer que hacía varios años –alrededor de cinco– venía siendo víctima de violencia de género de parte de su esposo, José Luis Quiroga, aunque nunca había llegado a denunciarlo, a pesar de sufrir golpes que en alguna oportunidad la dejaron durante dos semanas postrada. El hecho por el cual resultó condenada ocurrió el 28 de marzo de 2010, en la casa del matrimonio, en Trelew, cuando Quiroga, de 44 años, regresó después de un fin de semana de “juerga”. Al encontrar a su esposa levantada a las 8.30 se enojó con ella, suponiendo que también había salido y lo había engañado, según relató la mujer, ama de casa, de 46 años. El hombre, sereno en obras en construcción, la habría insultado y agredido con un golpe de puño en el torso y una patada en la pierna. Ella, en ese marco, manoteó un cuchillo y se lo clavó en la cara. La única herida que le causó le provocó la muerte. Quiroga murió desangrado. Gil y Quiroga llevaban 27 años de casados.
“No fue mi intención matarlo. Lo único que quise fue defenderme”, repitió ayer Gil ante este diario, tal como lo había dicho el viernes ante el Tribunal Oral integrado por los jueces Darío Arguiano, Sergio Piñeda y Adrián Barrios. Por la mañana se llevó a cabo la audiencia para solicitar las penas, luego de que el lunes los jueces anunciaran la condena a Gil por “homicidio preterintencional”, un delito que tiene un rango de penas de uno a seis años de prisión. La Fiscalía pidió tres años en suspenso. La defensa, un año, y dado que el monto solicitado por la fiscal no resultó de cumplimiento efectivo, además, planteó que Gil fuera liberada en ese momento. Ante este escenario, los jueces hicieron un cuarto intermedio, deliberaron durante media hora y decidieron dejar a la mujer inmediatamente en libertad. El martes darán a conocer la pena que le corresponderá y los fundamentos de la sentencia, pero en ningún caso será de prisión efectiva.
Gil contó a este diario que el vínculo con su esposo se deterioró abruptamente a partir de la muerte de la hija menor de la pareja en 2001, por una enfermedad que le afectó los riñones y tuvo otras derivaciones en su salud. “Fue la rotura del matrimonio, él se lanzó a tomar y yo también. Nos llevábamos muy mal. Ya no había solución”, dijo la mujer, entre lágrimas.
–¿Por qué no llegó a denunciarlo y a pedir ayuda por los malos tratos que le propinaba?
–Nunca quise denunciarlo por miedo, por cobardía. Nunca tuve coraje. “Más vale que no digas nada”, me decía. Yo mentía y siempre lo cubría, todo el tiempo. Cada vez que me pegaba mentía. Mis hijos siempre vivían esto. Por ahí yo quería escapar de esa situación, pero se me hacía difícil dejar a mis hijos. Ahora, lo que quiero es estar con ellos, que me apoyaron siempre.

lunes, 25 de abril de 2011

Juicio a una mujer que mató por ser víctima

ASESINO A SU MARIDO, QUE LA GOLPEO Y MALTRATO DURANTE CINCO AÑOS Y AHORA ESTA SENTADA EN EL BANQUILLO
Se inicia hoy el juicio oral en Trelew contra Mirta Gil, acusada de haber matado a su marido. Podría tocarle cadena perpetua por homicidio calificado por el vínculo. Organizaciones sociales marchan en reclamo de que sea considerada víctima de la violencia machista.
 Por Mariana Carbajal
Mirta Irene Gil es ama de casa y madre de tres hijos. Tiene 46 años y está detenida con prisión domiciliaria en la ciudad de Trelew. A partir de hoy será juzgada por un tribunal oral por el asesinato de su esposo y podrían aplicarle la pena máxima de reclusión perpetua y mandarla a la cárcel por el resto de su vida. La fiscalía mantuvo la acusación de “homicidio agravado por el vínculo”, aunque durante la investigación judicial del hecho se ventiló –según varios testimonios, entre ellos los de los hijos de ambos– que Mirta era víctima de violencia familiar desde hacía casi cinco años, que ella sabía que él le era infiel, y que atacó con un cuchillo a su marido, José Luis Quiroga, en el marco de una discusión, como otras que habían tenido, en la que ella resultó golpeada, con magullones y moretones, según constataron pericias forenses. El defensor público que la asiste, Sergio Rey, dijo a Página/12 que “la imputación es completamente injusta” y justificó la reacción de Mirta en el marco de una agresión hasta ese momento contenida. “Durante cinco años vivió un calvario. Tanta agresión explota y es la agredida quien termina agrediendo”, consideró Rey. Organizaciones vinculadas con la Universidad Nacional de la Patagonia se están movilizando en apoyo a Mirta.
El defensor oficial sostuvo que la mujer, de acuerdo con pericias incorporadas a la causa, sufría el “síndrome de indefensión adquirida”, típico de víctimas de violencia sistemática, donde la persona aprende a creer que no puede defenderse y que cualquier cosa que haga es inútil. Como en otros casos de violencia machista, el marido la fue aislando de su círculo, cortando sus vínculos con familiares y amigos, apuntó Rey.
El hecho por el cual está acusada Mirta ocurrió el 28 de marzo de 2010 por la mañana en la casa en la que vivían juntos, en el barrio Amaya, en las afueras de Trelew, provincia de Chubut. Quiroga, de 44 años, trabajaba como sereno en obras en construcción. Estaban casados hace casi treinta años. Sus tres hijos tienen 22, 23 y 27 años. Los tres declararon en la Justicia. Contaron que lo querían mucho a su papá, pero que le decían a su mamá que se separara de él, por los maltratos que le propinaba. Aseguraron que él le era infiel, que ella lo sabía, que incluso llegó a engañarla con la hermana de Mirta –unos siete años atrás– y que cuando se enteró trató de suicidarse arrojándose al río. Pero que ella siempre les decía que lo amaba, y tenía una actitud completamente sumisa frente a sus agresiones, que se manifestaban como insultos y golpes. Mirta testificó ante la Justicia que Quiroga, incluso, la forzaba a tener relaciones sexuales cuando ella no quería. Sus hijos afirmaron que el padre era alcohólico y se ponía más violento con su madre bajo los efectos de la bebida, describieron que la celaba, que una noche “fría” la hizo dormir fuera de la casa y no la dejó entrar porque se enojó con ella, y que todos los viernes se iba a la casa de un primo, soltero, donde hacían reuniones y fiestas con mujeres y regresaba los domingos. Y que Mirta sabía que tenía otras mujeres, porque se lo insinuaba el pariente y amigos de Mario, que lo cargaban sobre sus amantes delante de ella. Incluso, Mario recibía mensajes de texto amorosos en su celular.
Según contó el defensor público a este diario, fue en la mañana de un domingo que regresó de una de sus juergas cuando se desató la discusión que terminó con la reacción de Mirta, que tomó un cuchillo de la cocina y le dio una puñalada en el rostro. Según declaró ella, Quiroga llegó a las 8.30 y al verla despierta a esa hora montó en cólera porque imaginó que Mirta le había sido infiel. Juan Alberto, el menor de sus hijos, estaba en la casa durmiendo. Dijo que cuando se despertó por los gritos de su madre, la encontró abrazando a su padre pidiéndole perdón. “El hijo declaró que la ambulancia demoró en llegar unos cuarenta minutos y el hombre murió desangrado”, agregó Rey. Mirta quedó detenida y luego se le dictó prisión preventiva. “Al día siguiente vinieron los hijos desconsolados llorando para decirme que habían visto a su madre en la Alcaidía y le habían visto lesiones en los brazos. Ni siquiera ella había declarado que él la había agredido esa mañana. Pedí que la revisara un médico forense y se constató que había sido golpeada por el marido”, señaló a este diario el defensor oficial. A pesar de que a lo largo de la investigación del hecho fueron surgiendo elementos que corroboraron que el homicidio se dio en el marco de una discusión, en un contexto de violencia de género, donde Mirta hacía unos cinco años venía sufriendo humillaciones, insultos, y golpes, la fiscal Claudia Ibáñez mantuvo la acusación de homicidio agravado por el vínculo. En Trelew, desde el Gremio Asociación de Docentes Universitarios, la Federación Universitaria de la Patagonia y el Consejo Social de la Universidad Nacional de la Patagonia (que reúne a diferentes organizaciones de la ciudad) se están movilizando en apoyo a la mujer.
Unos meses atrás, el defensor oficial solicitó la prisión domiciliaria para Mirta. En la audiencia ante la jueza de Garantías Patricia Asaro, la fiscal se opuso y alegó que estaba en condiciones de presentar pruebas de que “había agresiones recíprocas” entre Mirta y su esposo. La magistrada finalmente otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria. Tuvo en cuenta “las condiciones sociales y los síntomas de violencia familiar, aun sin dejar de ponderar el grave daño causado, manifestando que el encierro iría en contra de su persona y sería más nocivo”, según informó la oficina de prensa del Ministerio Público Fiscal. Primero Mirta vivió con un hermano y posteriormente la jueza la autorizó a regresar a su casa, donde actualmente vive con sus hijos Paola, de 23 años, y Juan Alberto, de 22. Paola es la responsable del cumplimiento del encierro.
A partir de hoy, Mirta estará sentada en el banquillo de los acusados. Contará su drama a los jueces del Tribunal Oral de Trelew. Como en otros casos similares, su representante es probable que alegue que actuó en legítima defensa o bajo emoción violenta, delitos que tienen una pena de uno a 4 años, y que aun recibiendo condena le permitirían recuperar pronto la libertad, dado el tiempo que lleva presa.

martes, 19 de abril de 2011

Prisión efectiva para la violencia de género

EN UN INEDITO FALLO, CONDENAN A CINCO AÑOS DE CARCEL A UN HOMBRE QUE GOLPEABA Y AMENAZABA A SU EX MUJER
Un tribunal oral porteño consideró que los hostigamientos,
golpes y amenazas de un hombre a su ex mujer conformaron
una situación de violencia machista y le impuso cárcel efectiva. Además, criticó a jueces y policías por no haber atendido las denuncias desde esa perspectiva.
 Por Mariana Carbajal
Hostigó, intimidó, amenazó, secuestró y golpeó a su ex pareja –y madre de su hijo– e incumplió la prohibición que tenía de acercarse a ella. En un fallo inédito, el Tribunal Oral en lo Criminal No 9 de la ciudad de Buenos Aires encuadró sus conductas como “violencia contra la mujer” y lo condenó a cinco años de prisión. La sentencia recayó sobre un joven de 26 años de Villa Lugano. En la sentencia –de 83 páginas, a la que tuvo acceso Página/12–, el TOC 9 cuestionó en duros términos “la inacción policial y judicial” para proteger a la víctima, una muchacha que tenía 19 años al momento de los hechos. Puntualmente, la sentencia objetó que “las sucesivas denuncias” efectuadas por la mujer “recibieron tratamiento separado, empobreciendo la investigación, sin advertir que todas se dirigían al mismo agresor, se encadenaban unas con otras y reflejaban los extremos de incremento de intensidad en una espiral típica de los casos vinculados a esta clase de violencias”. Las críticas apuntan al juzgado civil que intervino y a las comisarías 34ª y 52ª de la Policía Federal. Esta última seccional demoró casi un mes en notificar al acusado de que se había dictado una orden judicial que le impedía acercarse a su ex pareja.
“El riesgo propio de la situación de violencia fue manifiestamente subestimado por la autoridad policial, retaceando las medidas de protección y asumiendo actitudes rayanas al incumplimiento”, indicó el TOC 9, en relación con el desempeño de la comisaría 34ª.
El fallo fue muy elogiado en la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema por el encuadre de la sucesión de hechos que se imputaban al agresor, Miguel Leonardo Paz, según pudo saber este diario. “Todas las conductas imputadas tuvieron por finalidad someter, vulnerar, hostigar y lastimar a la mujer”, precisa la sentencia. El TOC 9 se encargó de resaltar que los hechos constituyen “violencia contra la mujer” en los términos de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (conocida como Belem do Pará) y que esa categorización tiene relevancia jurídico-penal, es decir, que exige un tratamiento diferente que, en el caso, y tal como lo señala la sentencia, no se cumplió durante la investigación. “Se fraccionó y desatendió la información brindada por la damnificada, esterilizando la investigación”, consideró el TOC 9.
El tribunal estuvo compuesto por los jueces Fernando Ramírez, Ana Dieta de Herrero y Luis María Cabral. En diálogo con Página/12, Ramírez explicó que “los delitos vinculados a violencia familiar no pueden ser investigados del mismo modo que los que ocurren entre extraños o en ámbitos públicos, porque son delitos que normalmente no se expresan en una única conducta sino en un conjunto de conductas que deben ser examinadas juntas puesto que si se las toma de manera aislada –aun cuando alguna de ellas adquiera por su particularidad una entidad delictual– no se percibe la verdadera intensidad del daño”. El fallo del TOC 9 está en línea con la reciente resolución del juez de Garantías No 8 de Lomas de Zamora, Gabriel Vitale –-revelada por este diario–, por la cual negó la excarcelación a un hombre que incendió la moto de su ex esposa y rompió la vidriera de su comercio, porque entendió que la agresión se dio en un contexto de violencia de género y consideró que la mujer corría peligro de femicidio.
La mayoría de los casos de violencia contra las mujeres que derivan en la Justicia penal son archivados. Los pocos que avanzan en un juicio terminan con el imputado beneficiado por una probation –por el monto de la pena aplicada– o el acuerdo de un juicio abreviado, donde el acusado reconoce la culpabilidad de los hechos y el fiscal propone una pena –generalmente–- “en suspenso”, explicaron en la OVD. La singularidad del fallo del TOC 9 es que no sólo encuadra los episodios investigados en el marco de una relación de violencia de género –con sus particularidades–, sino que además impone una condena de cumplimiento efectivo. De todas formas, en la OVD aclararon que no se trata de meter en la cárcel a todos los golpeadores, pero sí en función del tipo de delitos que se les imputa.
Paz fue encontrado culpable de los delitos de privación ilegítima de la libertad de su ex (un día la subió en un auto a punta de pistola cuando ella iba caminando por la calle con el hijo de ambos, de 10 meses, y la mantuvo secuestrada durante un par de horas, la amenazó de muerte y la golpeó, hasta que la liberó en un parque) y desobediencia a la autoridad (no cumplió con la prohibición de acercarse a ella que le había dictado un juzgado civil), en concurso real con lesiones (la golpeó al menos en dos oportunidades) y amenazas (la intimidaba con mensajes de texto).
El TOC lo condenó a cinco años de prisión. Como Paz estaba bajo libertad condicional al momento de las agresiones a su ex por una condena de robo y tenencia ilegal de armas, el tribunal le sumó la pena anterior y tendrá que pasar ocho años tras las rejas. La representación legal de Paz estuvo a cargo de la defensora pública oficial, Graciela De Dios, quien pidió su absolución. Paz negó los hechos durante la instrucción y alegó que habían sido “inventados” por su ex pareja para perjudicarlo e impedirle el contacto con el niño. El TOC 9 no le creyó.

Habla uno de los jueces

Un fallo innovador

El presidente del Tribunal Oral en lo Criminal No 9, Fernando Ramírez, explicó a Página/12 los fundamentos del fallo que condenó a cinco años de prisión a un ex marido golpeador. Ramírez señaló que en estos casos los delitos que se imputan no pueden ser analizados como hechos aislados y también debe entenderse que la víctima de violencia de género “no es una víctima clásica”, sino que “puede parecer como dubitativa, por momentos complaciente, insegura, desinteresada, incoherente”.

–¿Cómo deben investigarse los delitos vinculados a violencia familiar?

–No pueden ser investigados del mismo modo que los delitos que ocurren entre extraños o en ámbitos públicos, porque son delitos que normalmente no se expresan en una única conducta sino en un conjunto de conductas que deben ser examinadas en su totalidad, puesto que si se las toma de manera aislada, aun cuando alguna de ellas adquiera por su particularidad una entidad delictual, no se percibe la verdadera intensidad del daño.

–¿Cómo debe escucharse a las víctimas?

–Siempre que se examine un delito categorizable en términos de violencia de género, se debe tener presente que la víctima no es una “víctima clásica”. Esto es lo más difícil de explicar. Debemos partir de considerar que hay un reconocimiento político-normativo, expresado en los compromisos internacionales que nuestro país ha asumido en la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra La Mujer (Cedaw, por su sigla en inglés) y Belem do Pará, en punto a que la “histórica desigualdad de poder entre varones y mujeres” ha generado una efectiva y real desigualdad de posibilidades. Esta desigualdad se sostuvo, sostiene y perpetúa a partir de la fijación de estereotipos desde la cultura y la educación hasta en las propias normas. Esto, insisto, no es solamente una apreciación personal, es lo que las convenciones y tratados de derechos humanos expresamente reconocen. En este contexto de desigualdad estructural se construye la subjetividad de la mujer. En consecuencia, cuando una mujer resulta víctima de violencia de género, no se encuentra en desventaja desde que es victimizada sino que ya estaba en desventaja desde antes, y esa situación va a influir en su reacción durante la agresión y después de ésta. Si no se entiende esto, la víctima puede parecer como dubitativa, por momentos complaciente, insegura, desinteresada, incoherente. En muchos casos se la examina como una “persona con problemas” o que “se puso en una situación difícil”.

–¿Cómo suele entenderse a la víctima en la Justicia penal?

–Como el Derecho Penal parte de considerar que resulta esperable que las personas actúen dentro de un determinado estándar, la actitud de la víctima de violencia de género suele interpretarse como ambigua y poco confiable. Por cierto que esto está vinculado al tema, por demás complejo, de que la medida del Derecho Penal es la de un “varón término medio”. Ante esta situación no falta quien, seguramente de buena fe, procure formas de “tutelaje”, que bajo la apariencia de proteger a la mujer terminan dejándola de lado. Una interpretación adecuada de los compromisos internacionales obliga al Estado a buscar formas de brindar a la mujer las herramientas efectivas para acceder a la Justicia y para sostener y sostenerse en su reclamo. No es fácil. No se trata de que los fiscales o jueces de instrucción no tengan presente estas consideraciones. El problema es que el Derecho Penal no las considera, y que la perspectiva de género no ha sido ni remotamente incorporada a los estudios universitarios.

–¿Todavía no se estudia en las facultades de Derecho?

–La temática de género aparece en el estudio del Derecho como una categoría más de contenidos en lugar de incorporarse como una perspectiva que los atraviese a todos.

La relación violenta que derivó en condena

Una historia a los golpes

La chica y Miguel Leonardo Paz, el joven condenado, estuvieron en pareja durante un año y medio, entre enero de 2006 y noviembre de 2007. Fruto de ese vínculo tuvieron un hijo. Ella tenía otro de una relación anterior. Ella declaró que se separó “por problemas de violencia”, que él la golpeó en varias oportunidades, incluso durante el embarazo. Pero después de que terminara la relación, él comenzó a hostigarla, como suele ocurrir en otros vínculos conyugales signados por la violencia machista.
El 18 de febrero de 2008, la joven, que en ese momento tenía 19 años, presentó una denuncia civil por violencia familiar contra Paz, donde relató que él la había subido por la fuerza junto al hijo de ambos –entonces de 10 meses– a punta de pistola, los había mantenido cautivos algunas horas y la había amenazado de muerte con frases del tipo “si me hacés la denuncia te voy a matar, me voy a llevar al bebé”. Luego se había detenido en el parque ubicado en la avenida Escalada y Cruz, de Lugano, “en donde él le propinó golpes de puño en el rostro y en la oreja” y luego los abandonó. La denuncia se radicó en el Juzgado Nacional de 1ª Instancia en lo Civil No 9, y se registró bajo el número 6827/08. Ante esa presentación, el juez interviniente dispuso dos días después la “prohibición de acercamiento” de Paz a su ex y al bebé, “en cualquier lugar donde éstos se encontraren”. Pero la comisaría 52ª de la Policía Federal demoró casi un mes en notificar la medida al acusado. Este fue uno de los aspectos que cuestionó el TOC 9 del accionar policial. El tribunal también objetó el desempeño del juzgado civil por no haber dado origen a una causa penal rápidamente, teniendo en cuenta que la mujer “aludió allí a una amenaza de muerte y a la existencia de un arma en poder de Paz”.
La joven empezó luego a ser amenazada a través de mensajes de texto en su celular. “Si no morís hoy, mañana o pasado...”, decía uno de los sms. “En cualquier momento T pateo la puerta, corte grupo comando. T vas a morir...”, decía otro. Fueron casi una decena. Paz le reclamaba que quería ver al niño. A la joven le pusieron consigna policial hasta mayo de 2008. Pero la comisaría 34ª pidió retirarla, en una carta firmada por su titular en la que puso “de manifiesto una concepción prejuiciosa y claramente discriminatoria” hacia la víctima, según advirtió el TOC 9.
El 29 de junio de 2008, alrededor de las 3.30 de la madrugada, la muchacha fue brutalmente agredida por Paz, cuando ella se encontraba en una esquina con un grupo de amigos. Según consta en la sentencia, le dio “golpes de puño en el rostro, lo cual le ocasionó un hematoma extenso en mejilla izquierda, derrame sanguinolento en conjuntiva izquierda y derecha, y hematoma en párpado superior del ojo izquierdo”. Paz se acercó al lugar en un auto, se bajó y sin mediar palabra le dio la golpiza, a pesar de la prohibición judicial que tenía de acercarse a ella.
El hostigamiento continuó, según la denuncia de la joven. Los hechos por los que fue juzgado y condenado se extendieron hasta el 16 de septiembre de 2008. Según relató la mujer, ese día le mandó otro sms que decía “agarrate D la Q se viene conchuda”.
“Si bien la Justicia civil, ante la presentación de la mujer el 18 de febrero evaluó correctamente el riesgo (riesgo elevado que confirmó la profesional del Cuerpo Médico Forense en su informe del 17 de julio), ordenando de inmediato una medida protectiva, subestimó las afirmaciones de la reclamante y omitió poner en conocimiento de las autoridades de seguridad o judiciales las referencias que daba respecto de la existencia de amenazas y exhibición de armas”, cuestionó el tribunal.

martes, 8 de marzo de 2011

La otra inseguridad ciudadana

La conmemoración internacional tiene aquí el marco de los femicidios: en lo que va del año ya hubo 50 casos. Nueve víctimas fueron quemadas. Las organizaciones de mujeres advierten sobre las tareas pendientes para enfrentar la situación.



 Por Mariana Carbajal
“El Día Internacional de la Mujer se conmemora en homenaje a 129 mujeres que en 1908 murieron quemadas en una fábrica textil de Nueva York por reclamar igualdad laboral: fueron encerradas y les prendieron fuego. A más de cien años de aquella escalofriante violación de derechos humanos de las mujeres, asistimos a cifras alarmantes de mujeres quemadas por sus parejas”, advirtió, en diálogo con Página/12, Leonor Arrigo, del Centro de Apoyo a la Mujer Maltratada (CAMM), una ONG de Mar del Plata que brinda asistencia gratuita a víctimas de violencia machista. La fecha, de movilización y concientización, está atravesada este año por un fuerte reclamo del movimiento de mujeres que gira en torno de dos ejes centrales: la urgencia de que la violencia de género sea considerada un problema de “seguridad ciudadana” y en consecuencia se avance con políticas integrales para enfrentarla, y la apertura de la discusión por la despenalización y legalización del aborto en el Congreso.
La seguidilla de femicidios empaña la conmemoración: en los dos primeros meses del año, se registró más de medio centenar de asesinatos de mujeres por el hecho de ser mujeres: al menos 9 de las víctimas murieron incineradas. Otras dos mujeres, una de 19 años, en Chaco y otra de 30, en Santiago del Estero, fallecieron como consecuencia de abortos inseguros practicados en la clandestinidad, de acuerdo al relevamiento de casos publicados en la prensa que realiza el Instituto de Estudios Jurídicos Sociales de la Mujer (Indeso), de Rosario. Diecisiete de los femicidios ocurrieron en la provincia de Buenos Aires. Las consecuencias de los abortos inseguros –a los que son empujadas las mujeres que no quieren continuar con una gestación no deseada– son la principal causa de mortalidad materna en el país hace treinta años.
“Se requiere de manera urgente que la violencia de género sea considerada un problema de seguridad ciudadana. Debe ser tomado en serio y eso significa asignar partidas presupuestarias adecuadas para un plan nacional que permita prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres”, consideró la abogada Susana Chiarotti, reconocida internacionalmente por su larga militancia en la defensa de los derechos de las mujeres. Chiaroti integra el comité de expertas de la Organización de Estados Americanos (OEA) que se encarga de evaluar a los países del continente en el cumplimiento de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, suscripta en Belém do Pará, y es responsable de monitoreo del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Cladem). Otro tópico importante, para Chiarotti, es el de los derechos sexuales y reproductivos. “Hay que tener en cuenta que la democracia integral para las mujeres requiere que puedan ejercer su ciudadanía también sobre sus cuerpos; que puedan fijar sus metas de vida independientemente de presiones que vengan de la familia, las religiones o el Estado. Nosotras estamos a favor de la vida: la vida de las mujeres que no puede verse afectada por cláusulas restrictivas sobre el aborto que las obligan a tomar decisiones que ponen en peligro su salud y su supervivencia, y por una vida digna para todas las niñas y niños que merecen nacer de maternidades deseadas”, apuntó.
Desde el Centro de Apoyo a la Mujer Maltratada, de Mar del Plata, su presidenta, Alba Salinas, puso el alerta en los “noviazgos violentos”, debido –señaló– a que son el comienzo de una historia de violencia que se agrava con el tiempo y puede terminar en muerte de la mujer. “Estos casos de mujeres muy jóvenes muertas a manos de sus novios, parejas, ex parejas nos debe poner en alerta, tenemos que decir basta a las situaciones de violencia, cortar estas relaciones lo más pronto posible. Los varones violentos no cambian en tanto consideran que la responsabilidad de la violencia no es de ellos sino de las mujeres que los provocan y el maltrato aumenta junto con las amenazas y el aislamiento”, advirtió Salinas. Cada vez reciben más casos de mujeres amenazadas por sus parejas con ser quemadas. “Antes del caso de Wanda Tadei, las amenazaban con quemarles la vivienda, ahora lo que vemos es que directamente las amenazan con quemarlas a ellas vivas”, alertó Salinas.
La socióloga Elsa Schvartzman, integrante del Foro por los Derechos Reproductivos, propuso: “Tomemos la fecha del 8 de marzo como otra oportunidad para poder pensar sobre las conquistas y las deudas en el arduo camino de construcción de ciudadanía y adquisición de derechos de las mujeres. Lo que hemos avanzado tiene muchos capítulos. Pero, como día de acción, propongo una mirada especial por lo que nos está faltando: reconocimiento a la capacidad de decidir de las mujeres, que se nos considere ciudadanas con derechos y responsabilidad para asumirlos, que nuestras decisiones, nuestra autonomía, tengan la garantía de un Estado democrático y laico”.
“Las mujeres rompimos el silencio, las discusiones están instaladas, es imposible seguir negando las complicidades en la cadena de la prostitución, en el secuestro de jóvenes y niñas; el femicidio, la realidad del aborto clandestino e inseguro que cuesta tantas víctimas”, consideró Schvartzman.
Entre los múltiples actos previstos para hoy y los días venideros, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, la Campaña Abolicionista “Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución”, convoca a una manifestación entre las 16 y las 19 en el Parque Centenario. “Nos juntamos para reclamar por la abolición del sistema prostituyente y con ello estamos demandando que la prostitución no sea considerada una opción de trabajo para ninguna persona, cárcel a los proxenetas, tratantes y sus cómplices, derogación de los artículos de los códigos contravencionales y de faltas que penalizan a las personas en situación de prostitución, visibilización de los ‘clientes’ como prostituyentes e inclusión social para todas las mujeres”, señaló Marcela D’Angelo.
Aunque se reconocen avances en cuanto a la igualdad de derechos, las asignaturas pendientes son muchas. “La naturalización de la prostitución, la extrema mercantilización de cuerpos y subjetividades, la negación del derecho a decidir sobre nuestras vidas y maternidades, la violación de nuestros límites corporales, la muerte, la situación de inferioridad salarial, forman una red de limitaciones y negaciones de derechos que configuran las formas actuales de opresión de las mujeres y refutan la idea de una libertad y una igualdad ya ganada. Lejos del post-feminismo, aún queda mucho por hacer”, evaluó Magui Belloti, de ATEM 25 de Noviembre, y parte de la Campaña Abolicionista “Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución”.

lunes, 21 de febrero de 2011

Cuando piropear se confunde con la agresión

Se llama Ihollaback, nació en Nueva York y ya tiene cadena en varias ciudades del mundo. “No es una campaña contra los hombres”, aclara la representante local, Inti María Tidball-Binz. “No todas las mujeres lo percibimos como un halago.”



Hay piropos que despiertan una sonrisa o pueden sonar como una agradable caricia. Pero otros llegan a atemorizar, agredir y lastimar a sus destinatarias: “¡Te cojo toda, mamita!”, “¡Sabés cómo te chupo todas las tetas!”. Desde hace algunos años empezó a surgir un movimiento internacional, en distintas ciudades del mundo, a través de la web, contra comentarios libidinosos de ese tenor, pronunciados generalmente por varones en la vía pública. Hace pocas semanas, Buenos Aires se sumó a esta iniciativa que busca combatir el “acoso verbal callejero”, por considerar a los piropos libidinosos y lascivos como “violencia invisible” hacia las mujeres. “No todas las mujeres los percibimos como un halago o algo positivo, sino que muchas los experimentamos como un acto sumamente agresivo y desagradable”, explicó a Página/12 Inti María Tidball-Binz, gestora del sitiohttp://buenosaires.ihollaback.org donde, al igual que sus gemelos de otras latitudes, invita a contar experiencias de piropos que no fueron bienvenidos y promueve reaccionar ante lo que define como otra forma de violencia de género. El sitio también apunta a combatir los comentarios y actitudes discriminatorias que tienen lugar en la vía pública hacia personas trans y parejas del mismo sexo. Hay grupos en Facebook contra el acoso callejero. La movida también se puede seguir por Twitter.
“No es una campaña contra los hombres”, se encarga de aclarar pronto Tidball-Binz. Es curadora de arte, tiene 29 años y vive en el barrio porteño de San Telmo. En enero se le ocurrió abrir la versión porteña dehttp://ihollaback.org, el movimiento internacional contra el acoso callejero. A través de esa plataforma, distintas campañas locales están conectadas. En Estados Unidos, donde nació esta iniciativa, hay sitios de las ciudades de Nueva York, Baltimore, Filadelfia, Houston y Atlanta, entre otras. Uno de los últimos sitios abiertos corresponde a la ciudad de El Paso, en el estado de Texas, cercana a la mexicana Ciudad Juárez, conocida internacionalmente por el alto índice de crímenes sexuales de mujeres. Inglaterra, Francia y República Checa también tienen una versión en la web de Ihollaback, donde decenas de mujeres cuentan sus experiencias de acoso callejero. “Algunos amigos me han dicho si no estoy exagerando. Es cierto, puede haber piropos lindos. Pero las personas que han vivido situaciones de violencia de género pueden sentirlos como una amenaza. También me interesa reconocer el acoso que sufre gente transexual o gay en la calle. Me pregunto: ¿cuánta gente encontró el amor de su vida diciéndole un piropo en la calle a otra? No creo que muchas. Uno de los objetivos es que quien pretenda decir un piropo se dé cuenta de que no siempre esa frase es recibida como algo agradable”, agregó Tidball-Binz.
Por el momento hay doce sitios en el mundo, pero en abril, adelanta Tidball-Binz, se unirá una treintena más. En el Distrito Federal mexicano hay también un movimiento contra el acoso verbal callejero, pero no tienen sitio: está en Facebook, en http://www.facebook.com/atrevetedf. “Ihollaback reconsidera la idea de pensar globalmente y actuar localmente. El acoso callejero es internacional, no es algo ‘latino’ o ‘porteño’, y así trabajamos juntas para resolverlo de una manera muy local y muy personal”, explicó Tidball-Binz. En Nueva York promueven sacar una foto con el teléfono celular al acosador y subirla a la web. Tidball-Binz cree que esa propuesta puede excluir a quienes carecen de esa tecnología: ella promueve responderle al piropeador agresivo.
–¿Como empezó Ihollaback? –preguntó este diario a Tidball-Binz.
–Una mujer llamada Thao Nguyen iba para su casa en tren cuando vio a un hombre masturbándose en el tren. Le sacó una foto y la llevó a la policía, pero ellos no hicieron nada. Puso la foto en Flickr (un sitio para compartir fotografías), se tornó viral y llegó a la página principal del diario Daily News, de Nueva York. De repente toda la ciudad estaba hablando de la masturbación en vía pública, y las mujeres empezaron a compartir historias de acoso callejero. Luego, Emily May –una emprendedora social que vive en Brooklyn– y siete amigos, cuatro mujeres y tres hombres, estaban hablando sobre el acoso callejero y sobre la falta de una respuesta concreta para esas situaciones. Pensaron, inspirados por Thao, cómo sería poner un blog donde se pudieran subir historias, experiencias y fotos. Así empezó Ihollaback NYC. En ese momento empezaron a subir fotos e historias de personas de todo el mundo. Así fue como empezó el movimiento mundial.
Por Mariana Carbajal