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martes, 3 de julio de 2012

Chicos que ya tienen sus derechos protegidos




Cristina Kirchner encabezó un acto emotivo en el que ella misma entregó documentos a personas trans y a los bebés con dos madres. 


LOS NIÑOS NACIDOS ANTES DE LA LEY DE MATRIMONIO IGUALITARIO SERAN RECONOCIDOS COMO HIJOS DE AMBAS MADRES 

 Por Emilio Ruchansky 

La Presidenta firmó ayer un decreto para eliminar una zona gris que había quedado en la ley sobre casamiento de parejas del mismo sexo. También entregó los primeros documentos a las personas trans. Y reglamentó la Ley de Identidad de Género.


En un acto sencillo y ante una multitud emocionada, la Presidenta firmó ayer dos decretos referidos a la diversidad sexual y entregó nuevos documentos a personas trans y a bebés de parejas de mujeres, nacidos antes de la Ley de Matrimonio Igualitario. “Este es un día de inmensa reparación y de igualdad, que es algo tan importante como la libertad”, dijo Cristina Fernández de Kirchner, tras reglamentar la Ley de Identidad de Género y reconocer la deuda que tenía el Estado con el colectivo trans. “Cuando alguien es ignorado y reprimido, es negar al otro y a sus derechos, es como no existir”, agregó la Presidenta. Sobre el decreto referido a los niños que tienen dos madres, pero una sola fue inscripta como tal, señaló que deben tener los mismos derechos “que tuvieron tantos millones de argentinos al nacer”.

El acto fue realizado en el Salón de las Mujeres Argentinas, que estuvo colmado por activistas, niños, funcionarios, legisladores nacionales y porteños. A las 18.45 entró Fernández de Kirchner, seguida del secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, munido con las dos carpetas que contenían los decretos. Al lado de la mandataria se sentaron el vicepresidente Amado Boudou y el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo; más lejos estaba el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina. En primera fila estaban el ex juez español Baltasar Garzón y Estela de Carlotto.

De inmediato la Presidenta pasó a entregar documentos a doce personas trans, de las más de trescientas que ya comenzaron los trámites en todo el país. La primera fue Laura Elena Moyano, luego pasó Kalym Adrián Soria, Silvana Sosa, Luisa Lucía Paz, Reyna Ornella Infante, quien alguna vez se reunió con Néstor Kirchner por este tema y ayer casi hizo llorar a la Presidenta tras hablarle al oído. Siguieron Valeria del Mar Ramírez, secuestrada en el Pozo de Banfield durante la dictadura militar, María Laura Alemán, Maia Mar Abrodos, Diana Sacayán, Gabriela Abreliano y Laura Elena Villalba.

Luego aparecieron las madres y los bebés. La Presidenta se deleitó cargando a una de las mellizas de Laura Ruggiero y su esposa Catalina Schünemann. El público comenzó cantar: “¡Igualdad! ¡Igualdad!”. Ni las mellizas ni Juan Pablo Villalba ni Lourdes Micaela Quevedo ni Savino Buffone lloraron durante el acto. Sí sus madres, abrazadas y a los besos con el nuevo DNI de sus niños en brazos. Mientras tanto, la locutora recordaba que las madres de todos los niños y niñas, menores de 18 años, tenían un año para inscribirlos y conseguir los documentos.

No me gusta la palabra tolerancia, porque eso quiere decir te aguanto porque no tengo otro remedio. Yo quiero hablar de la igualdad, la de todos ustedes, que tendrán los mismos derechos. Esta es la sociedad que queremos, una sociedad de reparación y de igualdad”, dijo la Presidenta. Luego recordó que Soria, el único varón trans en recibir DNI ayer, esperó ese momento 42 años. “Una de las chicas me dijo que antes las llevaban presas, ahora les damos un documento”, comentó Fernández de Kirchner.

Por otra parte, la mandataria destacó que en Francia estaban por aprobar una ley de matrimonio igualitario y dijo sentirse “muy orgullosa” porque el país esté a la vanguardia en derechos de las minorías sexuales. No tomar estas decisiones, agregó, “es no reconocer los tiempos que corren y que en verdad vienen del fondo de la historia”. En este sentido, recordó un viaje a Israel junto a dos amigos religiosos con quienes recorrió el Santo Sepulcro: “En un momento vimos el Arco de Adriano y uno me dijo que Adriano era gay. Y le respondí: ‘Como tantos otros’. Como verán, no hay nada nuevo bajo el sol”.

Luego la Presidenta agradeció a los activistas por su lucha y también por la paciencia que tuvieron hasta que se cumplieron sus reclamos. “Los que luchan se van o terminan deteriorados. A los que no les importa nada siempre se los ve rozagantes, como recién duchados. Pero es preferible vivir desgastada que como una mariposa sin haber logrado nada”, arremetió. Sobre el final, Fernández de Kirchner hizo una recomendación: “Es hora de aceptar que la realidad no es como nos gusta, sino que es como es, con todo lo que está dentro de esa realidad”.

Entre el público estaban los diputados Carlos Kunkel, Diana Conti, Juliana Di Tullio, Mara Brawer, Horacio Pietragalla y las legisladoras Gabriela Alegre, María José Lubertino y María Rachid. También el presidente de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (Falgbt), Esteban Paulón, y Marcela Romero, de la Asociación de Travestis, Transexuales y Trangéneros Argentina (Attta). “La democracia tenía esta deuda con nosotras por la toda la violencia, el estigma y la discriminación. Lo explicó bien la Presidenta: no queremos tolerancia, queremos derechos humanos”, dijo esta dirigente.



César Cigliutti, presidente de la Comunida Homosexual Argentina (CHA), aseguró a este diario que la entrega de documentos fue “el primer acto de amor de parte un gobierno argentino a las personas trans”. Diana Sacayán contó el chiste que le hizo a la Presidenta cuando le dio su DNI. “Como la primera chica se apellida Moyano, yo le dije: ‘Cristina, nosotras no somos camioneros’”, dijo la activista del Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (Mal). Sacayán reclamó de viva voz por sus derechos en varios actos de la Presidenta. “Un día en Lanús se bajó de una combi y me juró que iba a avanzar. Y cumplió”, agregó Sacayán.

Sobre el patio que antecede a la entrada principal de la Casa Rosada, y con sus trillizos de cinco años corriendo de una punta a otra, Andrea Majul y Silvina Maddaleno comentaron que el decreto que permite inscribirlos como sus hijos posibilita tomar decisiones conjuntas en temas médicos y educativos, además de los derechos hereditarios y licencias por enfermedad de los hijos. Majul –integrante de 100% Diversidad y Derechos, que junto a Lesmadres militó este reclamo– contó que los niños ya dicen sus dos apellidos. “Y ahora que van a empezar a leer, los van a poder ver escritos también”, señaló.

Maddaleno aseguró que desde la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario vienen trabajando junto a varios funcionarios por este decreto. “Estoy segura de que vamos a llegar a casa y nos vamos a poner a llorar”, dijo Maddaleno. Según el Censo 2010, hay 24.228 hogares con parejas del mismo sexo, de las cuales el 58,3 por ciento son mujeres. El 21 de todas las parejas tienen hijos a cargo, y en su mayoría son parejas de mujeres: 97,5. “Creíamos que había trescientos chicos que cuentan con este derecho de ser reconocidos por sus dos mamás. Al ver los datos del Indec, vimos que fuimos conservadores con esa cifra”, dijo ayer Martín Canevaro, presidente de 100% Diversidad y Derechos.

domingo, 22 de abril de 2012

Soberanía y poder (J. P. Feinmann)



Por José Pablo Feinmann


La política es como la fe. No hay razones para creer en Dios. No hay razones para no creer en Dios. Dios es indemostrable. Todos esos ejercicios que radican en demostrar su existencia o su inexistencia son banales. En su camino hacia Dios llega un momento en que la razón, impotente, se detiene. El que quiera creer tendrá que saltar. El que no pueda saltar no creerá. El salto es la fe. Es un salto sobre un abismo, un salto sin red. De aquí que la fe no sea la razón. La razón procede por sumatorias que convergen en la demostración de algo. Hay un hilo conductor. Nunca aparece el abismo. La razón construye un camino seguro, sólido. Si pretende demostrar algo sobre Dios se sorprenderá siempre en cierto momento: un abismo se abre ante ella y no puede avanzar. Carece de pruebas empíricas, verificables. Uno de los grandes principios de la razón es la posibilidad de la verificación empírica. Dios no es verificable empíricamente. Ese es el abismo. Ahí, si aparece, se necesita la ayuda de la fe. La fe me permite saltar el abismo de la imposibilidad empírica.

¿Qué pasa con la política? ¿Cómo se toma una decisión? ¿Se tienen todas las variables posibles y se decide en base a ellas? No, jamás se tendrán todas las variables posibles. En la guerra –que, no lo olvidemos, es célebre decir que continúa a la política por otros medios–, ¿cuándo se decide atacar una posición enemiga? Primero hay que evaluar su poder de fuego. Luego el nuestro. Luego compararlos. Si la diferencia es decisiva a favor del enemigo, el ataque no se produce. Siempre la pregunta primera y fundamental es: ¿tenemos las fuerzas necesarias para derrotarlos o para intentarlo con razonables posibilidades de éxito? Aquí (y lamentablemente esto se ha hecho escasamente en América latina) hay que dejar de lado consideraciones laterales como: somos mejores; tenemos ideales, ellos son mercenarios; sabemos por qué luchamos, ellos no; uno de los nuestros vale por tres o cuatro de ellos porque la causa por la que lucha es justa; la justicia de nuestra causa nos hace poderosos; etc. La cuestión debe centrarse en una evaluación racional del poder de fuego del enemigo y del nuestro. Tampoco esto nos dirá jamás con exactitud: ahora, llegó el momento, el triunfo es seguro. No, también aquí hay que saltar. Toda decisión es un salto. Ninguna decisión se toma sobre terreno seguro. Ningún triunfo está asegurado. Pero hay que extremar el análisis empírico hasta donde pueda llegar. El salto puede ser extremo o mínimo. Cuanto más mínimo sea, mejor. En la fe siempre es enorme. Dios está lejos. Es Dios. El enemigo es tan humano como nosotros. Podemos hasta intuirlo.

En 1949, durante el brillante primer gobierno de Juan Domingo Perón, se decide modificar la Constitución de 1853. Perón podía hacerlo. Tenía con él al Ejército, a las masas, a los medios de comunicación (no a todos, pero aun ni los contrarios lo atacaban con furia destituyente: gran palabra incorporada definitivamente a nuestro léxico político por los intelectuales de Carta Abierta), a la Iglesia, a los sindicatos, etc. Convoca a Arturo Sampay. Imposible decir en poco espacio quién fue este patriota, este hombre brillante, acaso el más brillante (junto con John William Cooke) que Perón tuvo a su lado. Nació en 1911 en Entre Ríos (Concordia) y luego de muchas penurias e injusticias fue recuperado, reconocido y exaltado por el gobierno camporista en 1973. Le duró poco: murió en 1977. Se lo considera, con razón, “el padre de la Constitución del ’49”. Para esta encrucijada Perón se rodeó bien: acudió a Domingo Mercante, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, y al mencionado Sampay, que era hombre de Mercante. Las relaciones de Perón con Mercante habrán de deteriorarse. Pero aún no. Ahora los tenemos –hombro con hombro– trabajando en el poderoso texto constitucional del ’49. La “oposición” intentó siempre reducir este texto al mero intento de la reelección de Perón. Cuando el antiperonismo piensa desde el odio no piensa, odia. La “Constitución de Sampay” es una obra maestra del constitucionalismo. CFK preguntó –en medio de un discurso que dio en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado– si “en la Constitución de Sampay” figuraba el derecho de huelga. No, y ella lo sabía perfectamente. Fue un hecho histórico. Por primera vez un dirigente peronista señaló una carencia de ese texto constitucional que expresaba a Perón y después a Sampay. Porque la del ’49 es la “Constitución de Sampay”, pero Sampay la hizo porque Perón se la pidió y le dio su apoyo. No reconocer el derecho de huelga debe haber disgustado a Sampay, un jurista que sabía mejor que nadie todo lo que necesita un texto constitucional para ser perfecto. Pero la decisión fue de Perón (y seguramente de Eva Perón): en la patria justicialista no había por qué hacer huelgas. El Estado estaba al servicio de los obreros. Del modo que sea, quedó como uno de sus puntos vulnerables.

Por el contrario, el punto más alto de la Constitución del ’49 está en sus artículos 38 y 40. El primero plantea la “función social de la propiedad privada”. Para el homo capitalista, la propiedad privada no puede ser violada, expropiada o vejada (es decir, extraída de las manos de sus dueños) porque expresa la manifestación objetiva de su libertad. Hegel, en su Filosofía del Derecho, postula que la propiedad privada, en tanto elemento objetal, es la expresión de la subjetividad al volverse objeto. La libertad del sujeto sirve para apropiarse del objeto y encontrar en él la expresión material de su libertad. Así, el homo capitalista –en su afán de apropiarse de las cosas– termina por identificarse por ellas. Este proceso de cosificación ha sido estudiado por Marx, Lukács y Sartre. Sartre (filósofo de la libertad del sujeto) lo hace de modo brillante en la Crítica de la razón dialéctica. (La dialéctica sartreana está lejos de la tradicional dialéctica marxista al no trazar ninguna teleología y constituirse en una dialéctica de la libertad.) “La propiedad privada (postula el artículo 38) tiene una función social y (...) estará sometida a la ley con fines del bien común.” Y el anteproyecto del Partido Peronista (bajo inspiración también de Sampay) dice: “La propiedad no es inviolable ni siquiera intocable, sino simplemente respetable a condición de que sea útil no sólo al propietario sino a la colectividad. Lo que en ella interesa no es el beneficio individual que reporta sino la función social que cumple”.

Pasemos al artículo 40. Este artículo fue incorporado –en 1971– al artículo 10 de la Constitución política del Estado por el gobierno popular de Salvador Allende. Este es el comienzo del artículo 40: “La organización de la riqueza y su explotación tienen por fin el bienestar del pueblo (...) El Estado, mediante una ley, podrá intervenir en la economía y monopolizar una determinada actividad en salvaguardia de los intereses generales”. Y ahora –señores– atención: Los minerales, las caídas de agua, los yacimientos de petróleo, de carbón y de gas, y las fuentes naturales de energía, con excepción de los vegetales, son propiedades imprescriptibles e inalienables de la Nación, con la correspondiente participación en su producto que se convendrá con las provincias.

El primer peronismo tuvo una clara base ideológica. Reside en esta Constitución. Se la puede buscar también –más tenuemente– en los Apuntes de Historia militar de Perón y en sus clases de Conducción política. Los actuales nucleamientos jóvenes del peronismo deberán buscar ahí las fuentes del justicialismo. Tanto en el texto de la Constitución del ’49 como en el Anteproyecto de la Reforma de la Constitución (Partido Peronista, Buenos Aires, 1949). También en: Arturo Sampay, Constitución y Pueblo, Cuenca Ediciones, Buenos Aires, 1973. Texto que Sampay publica bajo el ala protectora del camporismo. Y –si me permiten– uno de los mejores análisis de la economía peronista está en el libro del militante comunista Juan Carlos Esteban, Imperialismo y Desarrollo Económico, Editorial Palestra, Buenos Aires, 1961. Aconsejo buscar estos textos, publicarlos y estudiarlos severamente y dejar de lado ese fárrago seudofilosófico de La comunidad organizada, texto ante el que se prosternaban en los setenta los Demetrios y Guardia de Hierro, o sea: el peronismo mogólico. Texto que pertenece más –mucho más– a Nimio de Anquín (buena persona, pero católico tomista y discípulo de monseñor Octavio Derisi) que a Carlos Astrada.

El motivo de estas líneas radica (dentro de lo posible) en enriquecer una decisión patriótica de la Administración Fernández de Kirchner. La incansable iniciativa política de CFK sorprendió una vez más al país. No hay nada que decir. Los que se opongan harán el ridículo. Conceptualmente, la medida significa afirmar una vez más la intervención del Estado en la economía. Hace muchos años decíamos: “Los países periféricos no tienen economía, la economía los tiene a ellos. Lo que tienen es la política”. Y Horacio González decía: “El hombre es el centro de la política”. El Estado nacional, popular y democrático es el gran enemigo de la economía de mercado. Habrá que defenderlo. Porque cada medida que se toma debe tomarse en relación con el poder que se tiene para imponerla.

martes, 23 de agosto de 2011

"Nuestras banderas son patria, libertad e igualdad." #CFK2011

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó hoy que "a nosotros nos tocó dar la guerra de las ideas para luchar por el trabajo para todos, por la igualdad; yo diría que nuestras banderas hoy son la Patria, la libertad e igualdad para todos" Agregó que "estamos recuperando el tiempo perdido y por eso la América del Sur está muy unida y trabajando fuerte para crecer con inclusión social en nuestros pueblos". "Seguimos trabajando con una Argentina más amplia, con más trabajadores, más industrias, más igualdad social. Estoy muy feliz y estoy muy segura de que San Martín, Manuel Belgrano, Mariano Moreno y Güemes, que dieron la vida por la Patria, estarían muy orgullosos de ver este país por el que lucharon y pelearon contra el yugo colonial", dijo.





lunes, 11 de julio de 2011

Día de la Independencia

"Cuando recordemos a nuestros patriotas, hagamos un homenaje a todos los argentinos", señaló la presidenta Cristina Fernández, en el acto central conmemorativo del 195º aniversario de la Declaración de la Independencia, celebrado en San Miguel de Tucumán. La Argentina de hoy, "lucha por la segunda independencia, por una economía que permita tener autodeterminación y para que las decisiones de un país se tomen en nuestro país", agregó. Emitido por Visión Siete, noticiero de la TV Pública argentina, el sábado 9 de julio de 2011. http://www.tvpublica.com.ar















Cristina Fernández encabezó en San Miguel de Tucumán el acto conmemoratorio del 195º aniversario de la Declaración de la Independencia Nacional. En la histórica Casa de Tucumán descubrió un acta de la independencia redactada en castellano y en aymará. Durante el acto, la mandataria afirmó que la Argentina de hoy "lucha por la segunda independencia, por una economía que permita tener autodeterminación y que las decisiones del país se tomen en nuestro país".



martes, 31 de mayo de 2011

30 de MAY. Almuerzo de Honor con Felipe Calderón. Cristina Fernández. Visita Oficial a México

CFK: "¿Para qué queremos libertad si no tenemos derecho a tener educación, salud, vivienda, trabajo? ¿Para qué queremos igualdad sino tenemos la posibilidad de decir y elegir qué pensar, donde vivir, en qué trabajar?" "Son dos categorías en las que debemos hacer síntesis para dar elementos sólidos a la generación que va a venir después de nosotros"




La presidenta Cristina Fernández y su par de México, Felipe Calderón participaron de un almuerzo que ofreció el mandatario azteca en honor a la jefa de estado argentina y a su comitiva, en el Castillo Chapultepec, en México D.F. El almuerzo se celebró tras una reunión bilateral entre ambos presidentes, en las que se firmaron acuerdos bilaterales.
La presidenta Cristina Fernández, de gira oficial por México, sostuvo que el encuentro sirve "para reafirmar algo que es más que una tradición: la sincera y profunda amistad entre ambos pueblos". Reafirmó que se vive "el mejor momento de la historia entre ambos países", al tiempo que señaló que se trata por parte de quienes tenemos la responsabilidad de conducir ambos países, de interpretar los sentimientos de argentinos y mexicanos. Que más allá de los circunstanciales gobiernos han estado histórica y profundamente unidos". Y enfatizó que la expresión "Argen-mex no es una construcción política, es una construcción social que hemos hecho los unos y los otros a lo largo de la historia".
A continuación, la jefa de Estado puntualizó "los profundos desafíos" que tienen los mandatarios de la región, ya que afirmó que "Latinoamérica está llamada a ser una de las grandes protagonistas del siglo XXI". Indicó que los países del continente cuentan "con una demanda creciente en el mundo: alimentos, energía, minerales, recursos hídricos".
"Nos ha tocado a nosotros, la generación del Bicentenario, tener un aumento inédito en el crecimiento de nuestros países; la crisis mundial; la crisis de un modelo que no basó su sistema en la producción sino en la especulación", afirmó Cristina Fernández. Y agregó: "Nos ha tocado a nosotros dar la gran lucha por la igualdad, por la equidad, el gran combate por la justicia".
En ese sentido, la Presidenta se preguntó: "¿Para qué queremos libertad si no tenemos derecho a tener educación, salud, vivienda, trabajo? ¿Para qué queremos igualdad sino tenemos la posibilidad de decir y elegir qué pensar, donde vivir, en qué trabajar?" "Son dos categorías en las que debemos hacer síntesis para dar elementos sólidos a la generación que va a venir después de nosotros", remarcó.
Por último, agradeció "una vez más la hospitalidad con que fueron recibidos los que se tuvieron que ir de nuestro país en momentos muy difíciles; y los que más tarde tuvieron que hacerlo por motivos que tenían que ver, no con la vida, sino con el patrimonio". "Vaya nuestro agradecimiento a México. Y nuestro compromiso de seguir profundizando nuestra relación, que es más que un fuerte intercambio económico", aseguró la Presidenta, para concluir que ambos países tienen "la íntima convicción de que debemos compartir un mismo destino".
Previamente, el presidente mexicano Felipe Calderón llamó a unir "esfuerzos para fortalecer el comercio y la cooperación desde el río Bravo a Tierra del Fuego". Y manifestó su intención de trabajar en forma conjunta para "que las economías emergentes tengamos una fuerza mayor" en la definición de políticas a nivel global.

miércoles, 4 de mayo de 2011

“Tuve miedo de denunciarlo”

HABLA LA MUJER QUE MATO AL MARIDO EN UN EPISODIO DE VIOLENCIA DE GENERO
El tribunal oral que juzga a Mirta Gil en Trelew decidió dejarla en libertad luego de que la fiscal solicitara una pena en suspenso. “Yo debería haberlo denunciado pero nunca tuve coraje”, aseguró a Página/12 la mujer poco después de su liberación.
 Por Mariana Carbajal
“Yo debería haberlo denunciado, pero nunca tuve coraje. Tuve miedo de que fuera peor para mí o que él terminara con mi vida. Yo tenía ese miedo”, dijo ayer a Página/12 Mirta Gil, poco después de que el Tribunal Oral de Trelew resolviera dejarla en libertad. “El siempre me decía que no dijera nada, que si me preguntaban por mis golpes y moretones dijera que me había caído. Y yo mentía y siempre lo cubría”, agregó, entre lágrimas, mientras firmaba los últimos papeles en el despacho del defensor oficial, Sergio Rey, antes de regresar a su casa como una persona libre y dejar atrás el arresto domiciliario, después de pasar presa un año y dos meses. El tribunal que la juzgó por la muerte de su esposo y la condenó por homicidio preterintencional (sin intención) decidió liberarla luego de que la fiscal general, Mirta Moreno, solicitara una pena de tres años en suspenso.
El juicio contra Gil dejó al descubierto los padecimientos de una mujer que hacía varios años –alrededor de cinco– venía siendo víctima de violencia de género de parte de su esposo, José Luis Quiroga, aunque nunca había llegado a denunciarlo, a pesar de sufrir golpes que en alguna oportunidad la dejaron durante dos semanas postrada. El hecho por el cual resultó condenada ocurrió el 28 de marzo de 2010, en la casa del matrimonio, en Trelew, cuando Quiroga, de 44 años, regresó después de un fin de semana de “juerga”. Al encontrar a su esposa levantada a las 8.30 se enojó con ella, suponiendo que también había salido y lo había engañado, según relató la mujer, ama de casa, de 46 años. El hombre, sereno en obras en construcción, la habría insultado y agredido con un golpe de puño en el torso y una patada en la pierna. Ella, en ese marco, manoteó un cuchillo y se lo clavó en la cara. La única herida que le causó le provocó la muerte. Quiroga murió desangrado. Gil y Quiroga llevaban 27 años de casados.
“No fue mi intención matarlo. Lo único que quise fue defenderme”, repitió ayer Gil ante este diario, tal como lo había dicho el viernes ante el Tribunal Oral integrado por los jueces Darío Arguiano, Sergio Piñeda y Adrián Barrios. Por la mañana se llevó a cabo la audiencia para solicitar las penas, luego de que el lunes los jueces anunciaran la condena a Gil por “homicidio preterintencional”, un delito que tiene un rango de penas de uno a seis años de prisión. La Fiscalía pidió tres años en suspenso. La defensa, un año, y dado que el monto solicitado por la fiscal no resultó de cumplimiento efectivo, además, planteó que Gil fuera liberada en ese momento. Ante este escenario, los jueces hicieron un cuarto intermedio, deliberaron durante media hora y decidieron dejar a la mujer inmediatamente en libertad. El martes darán a conocer la pena que le corresponderá y los fundamentos de la sentencia, pero en ningún caso será de prisión efectiva.
Gil contó a este diario que el vínculo con su esposo se deterioró abruptamente a partir de la muerte de la hija menor de la pareja en 2001, por una enfermedad que le afectó los riñones y tuvo otras derivaciones en su salud. “Fue la rotura del matrimonio, él se lanzó a tomar y yo también. Nos llevábamos muy mal. Ya no había solución”, dijo la mujer, entre lágrimas.
–¿Por qué no llegó a denunciarlo y a pedir ayuda por los malos tratos que le propinaba?
–Nunca quise denunciarlo por miedo, por cobardía. Nunca tuve coraje. “Más vale que no digas nada”, me decía. Yo mentía y siempre lo cubría, todo el tiempo. Cada vez que me pegaba mentía. Mis hijos siempre vivían esto. Por ahí yo quería escapar de esa situación, pero se me hacía difícil dejar a mis hijos. Ahora, lo que quiero es estar con ellos, que me apoyaron siempre.

martes, 22 de marzo de 2011

Los héroes y la carroña


 Por Osvaldo Bayer
Desde Puerto Santa Cruz
Sí, fue todo realidad. Una semana, desde Puerto Santa Cruz hasta Jaramillo en plena Patagonia. Una a una fuimos marcando definitivamente las tumbas masivas de los peones rurales fusilados por el Ejército Argentino en aquel l921 de sangre. En una democracia, gobernaba Yrigoyen. Lo hicimos 87 años después. Tumba por tumba. Con una placa en la que, en todas, figuraba la frase “A los muertos por la livertá”. Sí, justo la frase que leí en la cruz que se hallaba en la tumba masiva de la estancia San José. Livertá, así, con v corta y acento, sin d. Escrita por un peón libertario, aquellos que creían que alguna vez iban a tocar el cielo con las manos para conseguir la igualdad en libertad.
El viaje lo hicimos con representantes del Gobierno y de los Concejos Deliberantes, titulares de organismos culturales, docentes y luchadores por los derechos humanos: todo por iniciativa de Uatre, la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores. Comenzó la histórica y emocionada marcha en Puerto Santa Cruz con la inauguración del monumento a Ramón Outerello, obra de la escultora Ruth Viegener. Ramón Outerello, gallego y anarquista, fue el dirigente que servía de nexo entre las columnas huelguistas: con Antonio Soto, al sur; Albino Argüelles, al centro y don José Font, el gaucho entrerriano, al norte. Outerello fue traído engañado por el Ejército y muerto a tiros en la estancia Bella Vista, en Gobernador Gregores, nombre de la ciudad que antes se denominaba Cañadón León. De Puerto Santa Cruz, en una larga hilera de vehículos, partimos a recorrer las distintas estancias donde están situadas las tumbas masivas que hablan de la injusticia, el terrorismo estatal y la impudicia y perversidad con que fueron fusiladas todas aquellas peonadas que se atrevieron a decir basta a la explotación humillante a que eran sometidos por los dueños de la tierra.
El momento culminante de nuestro viaje hacia la reivindicación histórica de una atrocidad por la cual nunca hubo ninguna autocrítica de los gobiernos radicales ni del comité nacional de ese partido, fue cuando el doctor Dafinotti depositó las cenizas de su abuela y de su madre en la tumba masiva donde yace Albino Argüelles, dirigente obrero de San Julián fusilado por el capitán Elbio Carlos Anaya. Allí, cerca de la estancia María Esther, en la tapera de Casterán, perdieron la vida Argüelles y sus compañeros por el delito de pedir más dignidad. Justo en ese lugar de nuestro viaje se detuvo su nieto, el doctor Dafinotti, médico porteño, y puso las cenizas de quien había sido la compañera de vida de Argüelles y de la hija de ambos. Argüelles, ese luchador social, no llegó a conocer a su hijita porque ella nació en Buenos Aires pocos días antes de su fusilamiento en la Patagonia. Ante la tumba de ese luchador, limpio y valiente, leímos la poesía que él le escribió a su compañera de vida, días antes de ser fusilado.
En esta poesía, Argüelles saludaba la noticia que le había dado su compañera en una carta donde le decía que había nacido la hija de ambos. Argüelles le dice así a su amada compañera:
A ti te queda el consuelo
de nuestro fruto adorado
en cuyo rostro esmaltado
se emitían tus desvelos
teniendo siempre presente
a nuestra hijita en la memoria
que de tus besos la gloria
la cubre constantemente.
Sí, los huelguistas patagónicos fusilados como perros también sabían escribir versos.
En la ciudad de Gobernador Gregores se detuvo nuestra columna en el conocido lugar denominado por la población “El cañadón de los muertos”, ya que allí, en un lugar bien marcado, se encuentran los restos de los peones fusilados. Al regreso, uno de los momentos más significativos. Dimos una clase de Historia en el colegio secundario que hoy, con orgullo, lleva el nombre de José Font, el gaucho que dio su vida para dignificar a sus amigos, los humildes peones de campo. Luego, marcha a Jaramillo, al monumento a ese gaucho pura nobleza y coraje para recordarlo con palabras de elogio y profundo respeto. Y luego, en el viaje de regreso a Gobernador Gregores, una sorpresa: el bautismo de una calle que conduce a una isla cercana con el nombre del autor de la investigación histórica La Patagonia Rebelde, medida tomada por una iniciativa de un edil del Partido Radical, hombre que fue capaz así de ser el primero de proceder a la autocrítica de haber sido un gobierno de ese partido el que ordenó el fusilamiento de trabajadores rurales. Al agradecer el homenaje el autor de La Patagonia Rebelde, señaló: “Agradezco la distinción pero más me hubiera gustado que en vez de mi nombre esta calle llevara el nombre del peón más joven fusilado en las heroicas huelgas del ’21.
Y a los homenajes de ahora se adhirió el arte. En Puerto Santa Cruz y en Pico Truncado se dio Patagonia de Fuego, la cantata de Sergio Castro sobre las huelgas rurales patagónicas. El arte ha sabido ser reflejo de las injusticias y la denuncia con la misma fuerza con que aquellas peonadas cantaban “Hijos del pueblo” antes de morir, y con la frase gaucha de José Font “Facón Grande” que gritó ante sus fusiladores de uniforme: “Así no se mata a un criollo”.
La gira histórica terminó con un acto final en el Monumento al Peón Rural en Pico Truncado. Maestros, ediles, el intendente, representantes de la Federación Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores y Analía Pérez, la anciana hija de Maximiliano Pérez, fusilado en Las Heras en enero de l922.
Una vez más, en la historia triunfa finalmente la ética. Esas tierras sureñas tienen ya sus héroes: los que murieron por la dignidad. Y a sus represores no los recuerda ni una placa ni siquiera en un cuartel. Pasaron para siempre al capítulo de la carroña de la historia.