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martes, 19 de junio de 2012

Juntas para enfrentar a los adalides del ajuste

CRISTINA FERNANDEZ Y DILMA ROUSSEFF FIJARON UNA POSICION COMUN EN LA CUMBRE DE PRESIDENTES DEL G-20

Activistas de la organización Oxfam con las caretas de algunos líderes del G-20 en Los Cabos.

 Por David Cufré
Desde Los Cabos 

Ambas mandatarias unificaron posiciones para lograr mayor potencia con su mensaje. Esa coincidencia las llevó a dar un paso más: resolvieron coordinar políticas de protección del mercado regional ante lo que avisoran será un agravamiento de los problemas en Europa.

El primer día de sesiones de la cumbre del G-20 reflejó la preocupación que existe de un extremo al otro del mundo por la evolución de la crisis internacional. Ya ni siquiera se escuchan frases gastadas como “lo peor ya pasó” o “somos optimistas por el futuro”, que los presidentes usaban como escudo en encuentros anteriores. Ese estado de incertidumbre fue reflejado por la mayoría de los mandatarios. Incluso la alemana Angela Merkel evitó insistir con su prédica pro ajuste y eligió un camino más moderado. “Nos venimos juntando desde 2008 y no pudimos evitar que se perdieran cincuenta millones de empleos”, reflexionó Cristina Fernández de Kirchner cuando le tocó el turno. Habló durante nueve minutos, tres más que el tiempo asignado para cada presidente, tal vez una concesión por ser una de las pocas jefas de Estado que se sostuvieron en el poder a pesar del huracán económico que barrió con oficialismos de derecha a izquierda. CFK y la brasileña Dilma Rousseff habían acordado por la mañana, en una reunión a solas, unificar la posición del Mercosur para lograr mayor potencia con su mensaje. Así lo hicieron después en el plenario con el resto de sus pares. Esa coincidencia en el diagnóstico las llevó a dar un paso más: resolvieron coordinar políticas de protección del mercado regional ante lo que avizoran será un agravamiento de los problemas en Europa, con la consecuente presión por trasladar la crisis a esta zona.

“Esto es un gastadero de plata y la cosa va cada vez peor”, se quejaba un taxista ante Página/12 por el despliegue millonario que implica la organización de la cumbre. Los dos balnearios principales de esta zona de México, San José del Cabo y Cabo San Lucas, están prácticamente clausurados para los turistas. De hecho, se prohibieron todas las actividades náuticas, lo que dejó sin ingresos a instructores de buceo, paseadores en barcos y el resto de las personas que se dedican a tareas recreativas. Por las costas patrullan lanchan cargadas de efectivos de seguridad, a quienes también se ve en retenes a lo largo de la autopista que une las distintas playas. La zona está militarizada y eso ahuyentó a los viajantes. Esta semana cayeron un 80 por ciento las reservas en los hoteles y los lugares fueron ocupados –como el resort donde se hospeda este diario– por policías.

La primera evaluación que hizo el gobierno argentino sobre lo que está ocurriendo en esta cumbre es que se percibe un cambio de discurso. “Los líderes expresaron su preocupación por la marcha de la economía”, contó el canciller Héctor Timerman luego de las sesiones de la tarde. Al cierre de esta edición, los presidentes compartían la cena. A CFK le tocó estar sentada entre Barack Obama y el presidente chino, Hu Jintao. En la reunión plenaria, quedó entre el francés François Hollande y el ruso Vladimir Putin. Con ambos están previstas para hoy entrevistas bilaterales, aunque su realización dependerá de los tiempos libres en una agenda apretada. La Presidenta busca establecer alianzas con esos países para torcer el rumbo que viene mostrando la economía internacional, con la preeminencia de políticas neoliberales.

Pero la mayor apuesta es abroquelarse en el Mercosur. En la reunión entre Fernández de Kirchner y Rousseff, que se extendió por cincuenta minutos, las presidentas coincidieron en que hoy por hoy las perspectivas son negativas. “Esto ya lleva cuatro años y no se ve la salida. No hay un plan. Nadie puede asegurar que el año que viene estaremos mejor”, comentaron a Página/12 fuentes oficiales. Lo que se advierte, continuaron, es una presión cada vez mayor para que países en desarrollo abran sus mercados. De ahí las referencias críticas al proteccionismo, en momentos en que las naciones desarrolladas tienen excedentes que buscan colocar en otros países. “Tenemos que protegernos juntas. Hay una guerra de monedas que intenta castigarnos”, señaló Dilma a Cristina, según relató una de las personas a quien la presidenta argentina transmitió el resultado de esa charla. “Parece el blindaje de Argentina. Cada vez ponen más plata en los rescates y la respuesta de los mercados no cambia”, agregó

CFK hizo eje en ese punto ante el resto de presidentes del G-20. Cuestionó el “círculo vicioso” que se está operando en Europa: fuga de capitales de las naciones periféricas, como Grecia o España, hacia centros financieros como Alemania e Inglaterra, y vuelta de esos recursos al lugar de origen, pero transformados en deuda a altas tasas de interés. Por eso pidió la reestructuración de los pasivos de los países que no pueden afrontarlos, pero reclamó que se lo haga con consenso internacional y no dejándolos a la deriva, como ocurrió con la Argentina en 2001. En ese punto, mencionó que este año el gobierno nacional terminará de cancelar el Boden 2012, una herencia del corralito de Domingo Cavallo.

La Presidenta planteó también la necesidad de que Europa cuente con un Banco Central unificado, que sea prestamista de última instancia, y apuntó contra los paraísos fiscales. “Desde que empezaron las rondas del G-20 que se viene hablando de los paraísos fiscales, sin embargo siguen funcionando y este año ha aumentado diez veces la salida de dinero. De 5000 a 59.000 millones de dólares por año, especialmente de la periferia de Europa”, reprochó, de acuerdo con lo que contó el canciller Timerman a la prensa. “Es hora de que el G-20 haga cumplir con su deseo de terminar con los paraísos fiscales”, completó. Inglaterra es uno de los principales defensores de esos paraísos, de los que se terminan beneficiando. Por último, CFK remarcó que desde 2008 se perdieron 50 millones de empleos en el mundo y éste es un problema que afecta especialmente a los jóvenes. No hay más tiempo que perder, reclamó, aunque por ahora tanto ella como Rousseff advierten que la crisis irá en aumento.


martes, 1 de mayo de 2012

En Europa conmemoraron el Día del Trabajador con un masivo grito en contra del ajuste





Cientos de miles de manifestantes salieron a las calles para exigir a sus gobiernos más empleo y menos ajuste, en el Día del Trabajador, en una masiva expresión de rechazo y con el continente sumido en la peor crisis económica de la posguerra.


Desde España, el ojo del huracán de la crisis de deuda de la Eurozona, a las calles de Francia y Grecia, donde gobiernos tambaleantes enfrentan elecciones el domingo próximo, los manifestantes se quejaron de las agobiantes medidas de austeridad, la rampante desocupación y las penurias.

Más de dos años después de la erupción de la crisis de la deuda soberana, que obligó a recatar a Grecia, Portugal e Irlanda y que tiene en vilo a España e Italia, la frustración con el ajuste crece en el Viejo Continente mientras la población espera en vano por señales de una recuperación económica.

En España, que acaba de volver a la recesión y cuyo desempleo batió un nuevo récord histórico del 24,44% de la población activa, los sindicatos movilizaron a cientos de miles de personas por unas 80 ciudades, incluyendo Madrid y Barcelona, donde tuvieron lugar las manifestaciones más grandes por el 1 de Mayo.

"Seguiremos manifestándonos hasta que esto cambie", afirmó el líder del sindicato UGT, Cándido Méndez, al cierre de la marcha de Madrid.

En Grecia, miles de personas se manifestaron en Atenas, Tesalónica y otras ciudades a cinco días de unos comicios que encuentran a la población asqueada de años de ajuste y crisis.

"Solo, nadie. Juntos llegaremos", rezaba una pancarta colgada de un escenario en la plaza ateniense de Kotzia, informó la agencia de noticias Europa Press.

Sondeos de intención de voto muestran que los griegos están abandonando a los partidos tradicionales de cuyo apoyo depende un resistido plan de ajuste atado a dos rescates financieros del FMI y la UE, cuya implementación podría quedar en el aire en caso de un mal desempeño en las urnas de las fuerzas pro-salvataje. 

En Italia, trabajadores se enfrentaron brevemente con la policía en la ciudad de Turín, mientras que miles de personas se congregaron en la ciudad central de Rieti para escuchar a los líderes de los tres principales sindicatos del país lanzar duras críticas al gobierno no electo del primer ministro Mario Monti.

En París, la campaña electoral de Francia marcó fuertemente una jornada en la que tres poderosos movimientos libraron una batalla de demostración de con sendas manifestaciones rivales a cinco días de las segunda vuelta de los comicios presidenciales.

Con sondeos que le vaticinan una derrota casi inevitable, el presidente conservador Nicolas Sarkozy reunió a decenas de miles de simpatizantes en la coqueta Plaza del Trocadero, y en su último gran discurso antes de las elecciones volvió a cortejar los votos de la extrema derecha con ataques a los sindicatos.

"Dejen las banderas rojas y sirvan a Francia. Su papel no es la defensa de una ideología, sino de los trabajadores", gritó en referencia a los sindicatos del país.

La jornada de eventos en París comenzó más temprano con el acto del partido ultraderechista y antiinmigrantes Frente Nacional (FN), en el que la líder Marine Le Pen marchó junto a miles de simpatizantes por el centro de la ciudad en memoria de Juana de Arco, un símbolo de la extrema derecha francesa.

En el acto, Le Pen, quien salió tercera en la primera vuelta electoral del mes pasado, llamó a sus partidarios a no votar ni por Sarkozy ni por el candidato socialista y favorito Francois Hollande en el balotaje del domingo.

A la izquierda del espectro político, los sindicatos franceses convocaron a decenas de miles de personas en su acto anual por el 1 de Mayo en la histórica Plaza de la Bastilla.

En Alemania, que junto con Francia impulsan e imponen el ajuste como medida central para resolver la crisis de deuda de los países europeos más endeudados, más de 400.000 personas se manifestaron en todo el país para pedir "trabajo bueno y sueldos justos" en unos 420 actos por el 1 de Mayo, informó la policía.

En Portugal, los dos principales sindicatos reunieron a miles de manifestantes en Lisboa y otras ciudades y protestaron contra planes de reforma laboral y ajustes aplicados por el gobierno para cumplir con los términos de un rescate de 78.000 millones de euros del FMI y la UE, que agravó la recesión y el desempleo.

En otros países de Europa también se sintió la creciente exasperación con las medidas de "austeridad".

En Polonia y República Checa, miles de personas marcharon para protestar contra el desempleo, la falta de vivienda y el ajuste en Varsovia y Parga, respectivamente.

Unos 100.000 partidarios del Partido Social Democrático de Austria se manifestaron en Viena en favor de mejor educación y una distribución de la riqueza más justa, mientras que otras 2.000 personas marcharon por la capital de Bulgaria, Sofía, para exigir la renuncia del gobierno conservador.

En Turquía, un país que aspira a ingresar en la UE, decenas de miles de personas desbordaron la emblemática plaza de Taksim en Estambul para exigir mejores trabajos bajo la atenta vigilancia de unos 20.000 policías movilizados para la ocasión.

sábado, 11 de febrero de 2012

Papadimos suplica que haya ajuste "porque Grecia no puede quebrar"

El primer ministro griego dibuja un panorama apocalíptico de desempleo, pobreza y explosión social si Grecia no logra los 130.000 millones del rescate

Atenas, ayer, en la primera de las dos jornadas de huelga por los ajustes - REUTERS


Con Grecia sumida en una nueva huelga general, el fantasma de las navidades futuras disfrazado de Lukas Papadimos ha visitado al Gobierno griego. El primer ministro se reunió con su menguante gabinete del que están saliendo, según él, los que "no pueden soportar la responsabilidad" para enseñarles lo que pasaría si no se aprueban las exigencias de la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y FMI).

Cerca de la medianoche, el consejo de ministros dio el visto bueno al paquete de recortes, que será votado finalmente en el Parlamento el domingo. No hacerlo significará, advertía Papadimos, no acceder a los 130.000 millones de euros de su segundo rescate, es decir, la quiebra , es decir, "el desastre", un "caos económico fuera de control y la explosión social", fue el mensaje apocalíptico del primer ministro. Los ingresos del Estado no bastan para cubrir los gastos públicos, para "hacer frente a las pensiones y salarios, cubrir el funcionamiento básico de escuelas y hospitales", incluso "aunque se deje de afrontar el pago de la deuda", aseguró Papadimos.

"Bienes básicos como medicamentos, petróleo, maquinaria se volverían difíciles de conseguir para el sector público y privado, que perderían por completo el acceso al crédito. Habrá cierres masivos de empresas", una "espiral de recesión, inestabilidad, desempleo y pobreza". Por ello, "la quiebra de Grecia no es una opción que nos podamos permitir", aseguró Papadimos. Su dramatismo incluyó una petición a su gabinete de que "miren al pueblo griego a los ojos con pleno sentido de la responsabilidad histórica" y aprueben el plan de ajuste, cuyo coste social "será limitado en comparación con el que resultaría de no adoptarlo". Era un llamamiento a los ministros, que iniciaron hoy la desbandada, y al Parlamento, que debe dar el visto bueno al plan para que el miércoles el Eurogrupo dé luz verde al rescate. Los 16 diputados del LAOS ya han anunciado que votarán en contra pero, según la cadena nacional NET, también lo harán 25 socialistas y 10 de Nueva Democracia. Esto no pone de momento en riesgo la mayoría de 151 diputados para que salga adelante el ajuste.


El ultraconservador LAOS anticipa que votará este domingo contra el plan

La situación griega no ha hecho sino ir a peor desde que Europa decidió rescatarlos por primera vez en mayo de 2010. Se ha disparado aún más su deuda, hoy equivalente al 159% de su PIB, y lejos de salir de una recesión que dura cinco años, se han hundido. La oferta de Papadimos suena a elegir entre sartén y brasas.

Por eso, aunque resulta complicado saber de dónde piensa el Gobierno que va a tirar la economía, el primer ministro puso fecha a la esperanza. Y cercana. A pesar del complicado contexto interno y externo, aseguró que, "aunque a corto plazo tendrá un impacto negativo, la aplicación del programa (pactado con la troika) dará como resultado, probablemente en 2013, la reactivación de la economía". En 2014 y 2015, dijo en una previsión aún más optimista, el crecimiento será "del 2,5% al 3%".
El ajuste pactado

Para llegar a ese nirvana, Grecia tiene que pasar por un nuevo aro más estrecho. Papadimos resumió los objetivos planteados en el ajuste en clave casi de propaganda de cara a los más desfavorecidos. Los ajustes en el mercado de bienes y servicios serán para "reforzar la competencia y que mejoren los precios".

Avalancha de dimisiones en la cúpula de los ministerios 


La medida destacada para reducir el déficit un punto y medio más respecto al déficit será "un nuevo sistema de impuestos que contribuirá a reducir la evasión y una distribución más equitativa de la carga fiscal". Las reformas de seguros y el ajuste de las pensiones, tiene como "objetivo garantizar su sostenibilidad para proteger a los jubilados".

No tocaba, debió pensar Papadimos, ahondar en las dolorosas exigencias del ajuste que ya se conocen. La rebaja del 22% en el salario mínimo, la reducción de 150.000 puestos de trabajo del sector público de los que 15.000 deben ser este año, la eliminación de servicios sociales, el nuevo ahorro de 325 millones para este año y la garantía de que todos los compromisos se mantendrán tras las probables elecciones que tendrán lugar en abril. Grecia tiene que abaratar su fuerza laboral, le exigen, ser más competitiva porque a Europa no le basta que "haya reducido en ocho puntos su déficit primario (antes del pago de intereses) en dos años y mejorado en un tercio su competitividad". Ese déficit primario, le exigen, se tiene que convertir en superávit primario del 4,5% en 2015.

miércoles, 29 de junio de 2011

CFK promulgará modificaciones a la Ley de Quiebras

Cristina Fernández firmó convenios con el Invap para la fabricación de radares para la Fuerza Aérea.



Promulgan las modificaciones a la Ley de Quiebras

La presidenta Cristina Fernández promulgará hoy las modificaciones a la Ley de Quiebras, que posibilita que los trabajadores adquieran la empresa, aún cuando la cooperativa esté en formación. Los trabajadores tendrán prioridad para hacer una oferta. Previamente recibirá a directivos de Renault.

La presidenta Cristina Fernández recibirá a las 19:00 a directivos de la firma Renault Argentina, en su despacho de la Casa de Gobierno, quienes concurrirán acompañados por los ministros de Economía, Amado Boudou y de Industria, Débora Giorgi.

A las 19:30 la Presidenta promulgará las modificaciones a la Ley de Concurso y Quiebras, que regulariza la situación de las cooperativas de trabajadores que administran empresas recuperadas.

Lo hará durante una audiencia que concederá a Luis Alberto Caro, representante del Movimiento Nacional de Fábricas Recuperadas, quién asistirá junto a los ministros de Trabajo, Carlos Tomada, de Economía, Amado Boudou, de Industria, Débora Giorgi y el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini.

El Movimiento de Fábricas Recuperadas por los Trabajadores (MFRT) nuclea a más de 250 fábricas recuperadas y agrupa a 20 mil obreros.

El 1º de junio último el Senado aprobó las modificaciones a la ley de Concursos y Quiebras. La iniciativa de las reformas fue impulsada por el Poder Ejecutivo y contó con el apoyo del Movimiento Nacional de Fábricas Recuperadas por los Trabajadores.

Entre las principales modificaciones aprobadas se incluye la posibilidad de la continuidad de la producción de la firma a través de los propios trabajadores, siempre que manifiesten la voluntad de hacerlo, aún cuando la cooperativa de trabajo esté en formación.

Asimismo, los trabajadores tendrán prioridad para hacer una oferta y que se les adjudique en forma directa los bienes, mediante sus créditos laborales.
Es decir que cuando la deuda que tenga la empresa con los trabajadores por aguinaldos, vacaciones, salarios adeudados e indemnizaciones calculada al 100% (hasta ahora se calculaba al 50%) equivalga al capital, entonces el juez podrá adjudicárselas directamente, más allá de la voluntad del empleador. De esa forma se evitará el cierre de la empresa y se asegurará la fuente de trabajo.

Además, durante la quiebra no se suspenderán los intereses de los sueldos no abonados, sino que se actualizarán hasta la fecha de pago efectivo. De esa forma se pone en igualdad de condiciones las deudas contraídas por la empresa con los trabajadores y con los acreedores prendarios.

El impulso de la modificación a la Ley por parte del Ejecutivo y la aprobación en el Congreso fue considerado por las fábricas recuperadas como un gran avance."Con la sanción de esta ley, miles de obreros de la Argentina han recuperado el derecho de producir y repartir los frutos de su trabajo, por lo que agradecemos a la Presidenta por haberlo impulsado, y a los legisladores que apoyaron la medida”, dijo Luís Caro el día que se aprobó en el Senado.


lunes, 28 de marzo de 2011

La herencia que dejó el terror

TEMAS DE DEBATE: LA POLITICA ECONOMICA DE LA DICTADURA MILITAR
El golpe que terminaría de quebrar un proyecto nacional ya debilitado por sus propias fisuras internas contó con el apoyo de casi la totalidad del poder económico local, que veía en él la oportunidad de terminar con la amenaza de la guerrilla y el poder sindical.
Producción: Tomás Lukin

El precio de la libertad

Por Andrés Asiain *
Hace ya 35 años las fuerzas armadas argentinas interrumpían, por última vez, la vida democrática del país en nombre de la defensa de un mundo occidental y cristiano, tan ajeno a nuestra geografía como al mensaje de quien diera su vida en la cruz. El golpe que terminaría de quebrar un proyecto nacional fuertemente debilitado por sus propias fisuras internas contó con el apoyo de casi la totalidad del poder económico local, que veía en él la oportunidad de terminar con la amenaza de la guerrilla y el poder sindical.
Para justificar la intervención militar fue necesario crear una sensación de caos social. Así se exacerbaron las divisiones internas de la coalición gobernante fomentando el desarrollo de bandas armadas como la Triple A, que condujeron a una creciente militarización de las disputas políticas. Pero el plan desestabilizador tuvo también su componente económico, una megadevaluación y tarifazo totalmente injustificados que empujó la inflación a niveles sin precedentes. El autor intelectual del “rodrigazo” no fue el ministro que le cediera su apellido sino Ricardo Zinn, posterior funcionario de la dictadura y el menemismo.
La crisis económica provocada fue la que le permitió al recientemente procesado José Alfredo Martínez de Hoz hacerse del Ministerio de Economía tras el levantamiento militar. Hombre del riñón del grupo Rockefeller, sus amplios contactos en el mundo financiero eran la llave para conseguir dólares frescos con los que estabilizar la economía. Y así fue, como señalara el mismo David Rockefeller algunos años después: “Cuando Martínez de Hoz viajó por primera vez a Estados Unidos a refinanciar la deuda exterior argentina, pocos meses después de haber asumido su puesto como ministro de economía (...) recomendé inmediatamente considerar un crédito del Chase a Argentina, y estimulé a otros bancos norteamericanos a hacer lo mismo, lo que contribuyó a que entre los nuestros y otros similares de Canadá, Europa Occidental y Japón, Argentina pudiera hacerse de la cifra cercana a los mil millones de dólares que necesitaba para hacer frente a su minada situación de deuda exterior”.
Pero como era de esperarse, la “ayuda” no fue gratuita. La gestión de Martínez de Hoz se caracterizó por la fuerte desregulación y apertura de nuestras finanzas a los movimientos especulativos internacionales. Con ello se garantizó no sólo elevadas ganancias para la banca extranjera que apadrinó su gestión, sino que también se constituyó un mecanismo extorsivo al interior de la junta militar que le permitiría mantener el control de la política económica por un amplio período. La “confianza” de los mercados era vital para mantener el flujo de inversiones especulativas en que se sostenía el modelo económico de la dictadura, y Martínez de Hoz era el hombre de confianza de los grandes jugadores que manejaban al mercado. Si lo tocaban al ministro, se desataba la corrida y la economía se desbarrancaba en una crisis financiera y externa.
La principal herencia de la gestión de Martínez de Hoz fue un espectacular salto del endeudamiento externo que la Justicia argentina calificaría como totalmente injustificado desde un punto de vista económico (Causa Nº 14.467, “Olmos, Alejandro S/dcia”). El peso de la deuda aplastaría el intento democrático de Raúl Alfonsín hasta arrastrarlo a un estallido hiperinflacionario producto de la imposibilidad de la economía argentina de generar los dólares que le exigían los acreedores externos. Será también la principal justificación para el remate del patrimonio público durante el menemismo y para la cesión de nuestra soberanía en el diseño de la política económica que alcanzaría niveles grotescos bajo el gobierno de Fernando de la Rúa.
Desde el año 2003, una línea estratégica de la política económica fue el desendeudamiento como medio para la obtención de una mayor independencia económica. Una combinación de acertadas políticas locales y un contexto de elevados precios de nuestras exportaciones permitieron implantar un modelo de alto crecimiento económico que no requiere para su sostenimiento del crédito externo ni del ingreso de capitales especulativos de corto plazo. El poder interno de los organismos financieros internacionales fue desarmado pagando dólar sobre dólar una deuda inmoral e ilegítima pero, ¿se puede condenar al esclavo que paga a su ex amo para vivir en libertad?
* Cemop-Madres de Plaza de Mayo.

La organización de base

Por Victoria Basualdo *
El golpe militar del que acaban de cumplirse 35 años constituyó un punto de inflexión en la historia argentina en una gran cantidad de aspectos. Una dimensión relativamente poco reconocida pero de gran impacto fue la organización sindical en el lugar de trabajo, que tenía en los años ’70 una larga tradición en la Argentina. La representación obrera en los establecimientos laborales, que se plasmó en las figuras de los delegados, los cuerpos de delegados y las comisiones internas y se expandió y consolidó durante los dos primeros gobiernos peronistas, cobró gran importancia para garantizar el cumplimiento de la legislación laboral, establecer vinculaciones entre las bases y la dirección centralizada de los sindicatos industriales de base nacional, y fortalecer la posición de los trabajadores frente a las patronales.
Al mismo tiempo, estos órganos estuvieron atravesados por fuertes tensiones que tenían que ver no sólo con la dinámica de representación en sí misma, sino también con la cambiante relación con las patronales, con los distintos gobiernos y con el Estado, así como con las contradicciones dentro de la propia clase trabajadora respecto de su propia identidad, su relación con el capital y las funciones de sus representantes. Aun en esta historia de fuertes transformaciones y tensiones, la dictadura consiguió, a partir de la aplicación de políticas represivas, económicas y laborales, imponer cambios de gran profundidad.
La instauración del terrorismo de estado, la desaparición de personas como método privilegiado además del encarcelamiento, el asesinato y otras formas de persecución a la oposición y de disciplinamiento social, son sin dudas las características más visibles del gobierno que tomó el poder por la fuerza en 1976. Es importante recordar, en este contexto, que esta política represiva tuvo como uno de los blancos privilegiados a sectores importantes de la clase trabajadora, especialmente a los sectores combativos y a los representantes y activistas de base, y que aunque estuvo desarrollada por las fuerzas armadas, contó con el apoyo y la colaboración de importantes sectores del capital concentrado, que proveyeron financiamiento, infraestructura e información clave para la persecución de los trabajadores y sus representantes.
Esta relación entre sectores del capital concentrado y fuerzas militares no se restringió a la política represiva, sino que se plasmó también en la política económica, que promovió cambios estructurales que marcaron un profundo quiebre en la historia de más de cuatro décadas de desarrollo de la industrialización sustitutiva desde la década del 30. Un símbolo central de esta relación fue José Alfredo Martínez de Hoz, que pasó de ser presidente del directorio de la empresa siderúrgica Acindar, en la cual se llevó a cabo un proceso represivo de inédita magnitud en 1975, a ser ministro de Economía de la dictadura militar entre 1976 y 1981. La política económica implementada en estos años promovió una inédita redistribución del ingreso en contra de los trabajadores, una creciente apertura al mercado internacional, un acelerado crecimiento del endeudamiento externo asociado a la valorización financiera y la fuga de capitales, y un proceso no sólo de caída de participación del sector industrial en el PBI, sino también de fuerte concentración en actividades económicas clave.
La clase trabajadora no sólo sufrió el fuerte embate de las políticas represivas y económicas en este período, sino que además vio drásticamente reducida su posibilidad de organización y lucha debido a un profundo reordenamiento de la legislación y la práctica de las relaciones laborales, que comenzó por la intervención por parte de personal militar de la CGT y de los gremios más importantes y representativos, e incluyó una batería de legislación que prohibió toda forma de organización en el lugar de trabajo, así como toda forma de movilización y de lucha.
Aunque gracias a los esfuerzos de distintos sectores de la clase trabajadora se logró, a partir de la transición a la democracia, recuperar parcialmente algunas de estas líneas de organización obrera, los representantes de base sufrieron, sin embargo, una nueva ofensiva durante la segunda ola de reformas neoliberales en los ‘90, en cuyo contexto experimentaron una nueva pérdida de poder e influencia. En el contexto actual, en que la lucha y el conflicto sindical vuelven a ocupar un lugar central en la economía y la sociedad, resulta fundamental asumir el desafío de revertir el legado de las últimas décadas y consolidar estos mecanismos de representación en los lugares de trabajo, lo cual permitiría no sólo reivindicar esta larga historia de organización y de lucha, sino fundamentalmente fortalecer a la clase trabajadora a partir de la profundización de la democratización y representatividad de las organizaciones sindicales.
* Flacso Argentina-Conicet.