Mostrando entradas con la etiqueta militar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta militar. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de mayo de 2011

SOBRE "NO ENTENDER" EL PERONISMO


El punto central es que quienes agitan el "no entendés", como si se tratara de la teoría de supercuerdas, tampoco entienden o, de lo contrario, lo explicarían didácticamente. Y, si la razón por la cual no se entiende es que tal entendimiento no se alcanza por mecanismos racionales, simplemente estamos entrando en el terreno de la oligofrenia mística. Autor: Diego E.


Soy peronista. Y esa es una entre muchas razones por las cuales no soy un iletrado. El gorilismo vernáculo ha hecho malabares conceptuales para endilgarle a los peronistas el epíteto de brutos. Como el mismo adjetivo se aplica mundialmente a los negros, todo queda dicho en "negro peronista". Y algunos negros y algunos peronistas terminan por hacer suyos los argumentos del amo. Así es como terminan por considerar que cualquier cuestionamiento razonable al peronismo está motivado por el no entendimiento del peronismo. Como si se tratara de una cuestión mística, o futbolera. El hincha de Estudiantes no "entiende" la pasión del hincha de Gimnasia, que celebra a un club que no ha ganado siquiera un campeonato de la B. Problema resuelto.

Se suma a lo anterior una pulsión básica de todo sujeto: la seducción de poseer un conocimiento oculto, inaccesible al no iniciado. Ser peronista sería, en este caso, como ser masón, o saber que los amos del mundo son una raza reptiliana venida de Alfa Centauri. Nosotros sabemos, ellos no. He visto cosas que tus ojos no podrían creer... Si uno es un adolescente, obedecer a esta pulsión para diferenciarse del resto mediante una identificación tribal, es comprensible. Si uno dejó atrás la adolescencia hace unos años, debería ser vergonzoso el intento de demostrarse poseedor de un arcano inaccesible a los extraños.

Y la verdad es que no hay mucho que entender del peronismo como doctrina. Explicar el fenómeno es otra cuestión, esa sí, inabarcable. Pero mucho más académica. Pretender que sea difícil entender el peronismo es un insulto a la inteligencia y al propio peronismo. No fue concebido como un movimiento que requiriese enormes cuotas de esfuerzo intelectual. En lo más básico de su formación, hay una palabra que solía decir Perón casi como muletilla: ¡natural!. Porque tan natural como es el lenguaje para los humanos, lo es la organización para alcanzar metas. Esto no lo descubrió Perón, y ni siquiera Marx, que ya lo había dicho antes.

Si se quiere leer el corpus teórico sobre el cual se asienta, se puede sin demasiados esfuerzos. No son escritos iniciáticos a los cuales se accede luego de un rito en catacumbas.Las 20 verdades peronistas y el Manual de conducción política. De nuevo: pretender que cualquiera de estos escritos es difícil de entender es insultante.

Hay algo más, por supuesto: la práctica. Y la práctica no determina tanto el entendimiento, como la aceptación. Y ese es el punto que quienes acusan de no entender no entienden.

¿Cómo explicar a la vez el marco teórico y la práctica?.

Creo que la mejor forma de explicárselo a alguien "de afuera", es dar una mirada, precisamente, desde afuera, aunque no tanto. Perón era, suele decirse, hegeliano de segunda mano. Esto se debe a que los manuales de estrategia militar con los que se formó (¿hace falta recordar su formación militar?) eran todos de autores hegelianos. Perón, en su juventud, entendió a Hegel a partir de esos manuales. La filosofía de Hegel es una filosofía del devenir (¿les suena movimiento?). La primera de ese tipo. Las anteriores, eran estáticas. Hegel intenta comprender el proceso de cambio como subproducto de fuerzas contradictorias. Para que surja la síntesis son necesarios dos opuestos: la tesis y la antítesis. Esto tiene profundas implicancias, no tanto por lo que hay que entender, como por lo que hay que aceptar. Hegel pone como ejemplo la Revolución Francesa (1789), que en sí misma fue sangrienta (tesis); la respuesta de la Historia fue el período conocido como El Terror (antítesis); luego siguió la bonanza y consolidación de los avances logrados (síntesis). Es decir: si queremos la síntesis, tenemos que digerir un par de sapos. Esta manera de analizar la realidad se denomina "positivismo moral". Es, en sí misma, un sapo. Positivismo moral implica que lo que es, es bueno porque es. Si fuera malo, no sería. Si aún así, es malo, será combatido por su antítesis en el momento oportuno, y luego será otra cosa, que nuevamente, será buena mientras dure. Insisto: es difícil de tragar, no de entender. Hay otra manera de expresar el positivismo moral: "la única verdad es la realidad" (nota al margen: recomiendo "La revolución es un sueño eterno" de A. Rivera, donde se responde a esa frase desde la izquierda jacobina con "la realidad no es la única verdad").

Las consecuencias del positivismo moral son de larguísimo alcance, y el motivo por el cual se suele criticar al peronismo desde la izquierda. Si en un momento dado, para alcanzar el objetivo, hay que aliarse a Clarín, nos aliamos. Y al día siguiente los enfrentamos, para movilizar la realidad. Lo peor que puede ocurrirle a un movimiento es la parálisis (no, no es chiste). Si se necesita una burguesía nacional, nos aliamos a unos cuantos oligarcas con deseos de invertir y hacemos crecer a otros tantos pequeños burgueses hasta que ellos mismos sean el enemigo a batir. Si lo mejor que tenemos en efectividad en Buenos Aires es Scioli, vamos con Scioli. Hay mejores, pero no los vota nadie. Y si hay un disenso interno (los hay todo el tiempo) se decide cuál es la línea ganadora (normalmente, la presidencial). Y todos se encolumnan detrás (acá se ve la formación militar de Perón), incluso quienes no están de acuerdo. ¿Por qué? porque si ganó en un momento dado esa línea, es buena hasta que se demuestre lo contrario (tesis-antítesis). Lo contrario es lo que hacen esos que Carrasco llama "renovadores de la política": a cada disenso se abren y fundan un nuevo partido, atomizando más y más la fuerza de sus bases, hasta verse en la obligación de formar alianzas con cualquiera para conservar algún peso político. El peronismo pelea desde una posición de fuerza, precisamente evitando esa fragmentación. Se los podrá criticar por malos, feos o sucios, pero sigue siendo aún hoy la única fuerza capaz de transformar la realidad. Y esto desde 1945.

Y si no se entiende, es que se tiene un problema cognoscitivo serio.

Pero debo hacer una salvedad sobre las razones por las cuales alguien puede agitar el (no) entendimiento del peronismo: orgullo. Y comparto eso. Suele decirse (esto también está en elManual...) que a los políticos les conviene una masa inculta, porque pueden llevarla adonde quieran. Lo cierto es que el peronismo fue la única fuerza política con poder electoral que se ocupó en educar a la masa. Esto lo aprendió Perón de los anarquistas que le dieron forma a las luchas populares a comienzos del siglo XX (la mayor parte de los clubes de fútbol y bibliotecas populares que aún perduran, fueron fundados por anarquistas). Porque es mucho más fácil conducir a una masa que conoce los objetivos y está capacitada para comprender los aspectos tácticos de una lucha, que conducir a una masa informe que sigue su primer impulso. Esto lo entienden también -y lo envidian- las fuerzas políticas que son incapaces (o consideran inconveniente) de educar a sus partidarios. De allí la recurrente acusación de clientelismo y compra de votos que se le hace al peronismo. De allí la demonización de La Cámpora, ante la imposibilidad por parte de los políticos que militan en horario central de TN de formar algo similar, debido a que sus objetivos son inconfesables. Puede verse -si uno tiene un rapto de masoquismo frívolo- en youtube un video de Macri arengando a la "juventud PRO". "Vamos los jóvenes", es todo lo que puede decir.

Esa masa que entiende la política, es la que suele verse en estos blogs defendiendo decisiones como la Ley de Medios o la reestatización de las AFJP. También puede encontrarse la otra, la que, por falta de formación o vocación política, apenas si balbucea un discurso moral: cualquier decisión política estaría opacada, según estos otros comentaristas, por tenebrosas intenciones ocultas, o por algún otro problema que todavía no se ha resuelto o tan siquiera enfrentado. Pero en este caso ya no hablamos de entender o no el peronismo, sino de entender o no la política. Una visión estratégica, versus una visión anecdótica (pudo verse en la discusión Dolina-Pinti).

Finalmente, como Perón entendía al movimiento bastante mejor que estos cancerberos del peronismo que repiten su monserga "no entendés al peronismo, no entendés al peronismo"; incorporó, literalmente, a todos. Es memorable ese reportaje en que acaba diciendo: ah, peronistas son todos. También los que cuestionan desde la izquierda o los que pujan por un corrimiento a la derecha. Porque la idea de un movimiento es incorporar en sí todas las contradicciones (de nuevo: tesis-antítesis), para que en cada momento dado surgiera un conductor capaz de representar el -perdonen el barbarismo- momento sintético de la sociedad. ¿Es malo? ¿Es bueno? Hegel respondería: es.

Una última acotación (ya me arrepiento de haber empezado a escribir sobre el peronismo; no voy a terminar más). Desde la izquierda más cercana a los escritos de Marx, los cuestionamientos que suelen hacerse lindan con lo ridículo. Primero: Marx pensó una teoría para el centro. La periferia -nosotros- permaneció como una incógnita en los escritos de Marx. Fue Trotsky quien analizó la realidad política de los países periféricos. Y lo hizo bien: en nuestros países, la presión imperialista opaca el poder de la burguesía nacional, por lo cual nuestros gobiernos adoptan dos formas de bonapartismo. Un bonapartismo reaccionario, que se apoya en las naciones imperialistas para oprimir a los trabajadores, y un bonapartismo progresivo, que se apoya en los trabajadores para enfrentar la presión imperialista, cuyos representantes son la más alta burguesía de nuestros propios países periféricos.

Doctrinariamente, no sólo no es difícil de entender. Ni siquiera hay mucho que entender.

Nota de la edición: Diego E. es un escritor que distinguimos desde la primera hora, por su capacidad de expresar con asombrosa claridad, un denso patrimonio conceptual intelectual. En este post Diego E expone con transparencia sorprendente, de qué se trata el secreto conocimiento críptico del peronismo, ese conocimiento que parece a veces esotérico, pero que en este texto adquiere por fin la entidad necesaria y suficiente para que el incauto deje de ser víctima de manipulaciones impropias por parte de quienes diciéndose peronistas, tratan de complicar el terreno conceptual para hacer sentir al inocente que jamás podrá alcanzar el Nirvana.

lunes, 28 de marzo de 2011

La OTAN se hizo cargo de las bombas

LA ALIANZA MILITAR DEL ATLANTICO NORTE SE PUSO AL FRENTE DE LA COALICION QUE ATACO A LIBIA
En Bruselas, los 28 embajadores de los países miembros de la OTAN aceptaron, por unanimidad, tomar el control de las acciones militares en el país árabe que está en estado de guerra civil desde hace un mes y medio.
Tras más de una semana de dudas y desacuerdos, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) decidió ayer asumir el mando de las operaciones militares que la alianza entre Estados Unidos, Francia y el Reino Unido comenzaron hace poco menos de diez días en Libia. “Hemos solicitado al alto mando operacional de la OTAN que implemente la ejecución de esta operación inmediatamente”, afirmó el secretario general de la Alianza Atlántica, Anders Fogh Rasmussen.
Los rebeldes que desde mediados de febrero pugnan por el fin del régimen de Muammar Khadafi avanzaron sobre el este del país y planean tomar el control de Sirtre, bastión del veterano gobernante, durante el transcurso de la jornada. Mientras tanto, quienes lideraron la intervención militar se reunirán mañana para debatir soluciones políticas y diplomáticas al conflicto.
La reunión definitoria en la que los 28 embajadores de los países miembros de la OTAN aceptaron, por unanimidad, tomar el control de las acciones militares en el país árabe que está en conflicto desde hace un mes y medio tuvo lugar ayer en Bruselas.
Allí, aparentemente, salvaron las diferencias e inquietudes mostradas, por motivos diferentes, por Francia y Turquía, acerca del papel que debía llevar a cabo el organismo y si tal rol debía incluir o no la capacidad de realizar ataques contra personas en el territorio en cuestión.
Turquía, el único miembro de la OTAN de población mayoritariamente musulmana, había mostrado su oposición al operativo de la coalición al temer que los ataques aéreos pudiesen causar víctimas civiles.
“Nuestro objetivo es la protección de los civiles y de las zonas habitadas que estén bajo amenaza de ataques del régimen de Khadafi”, agregó Rasmussen al respecto.
Además, el secretario general explicó que el organismo regional sólo se dedicará a intentar frenar el conflicto: “La OTAN implementará todos los aspectos de la resolución (1973) de la ONU. Nada más, nada menos”, insistió el secretario general, en referencia al documento a partir del que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas avaló el establecimiento de una zona de exclusión aérea. La Alianza Atlántica ya se había hecho cargo de imponer el embargo de armas en el Mediterráneo y de la zona de exclusión en cielo libio, pero a partir de esta decisión reemplazará a Estados Unidos en la dirección de esa intervención militar realizada por la coalición internacional, bautizada Odisea del Amanecer, en el país árabe desde el 19 de marzo.
Rasmussen precisó que el general canadiense Charles Bouchard fue designado comandante de todas las operaciones de la Alianza en Libia. Sin embargo, el traspaso del mando será efectivo en 48 horas, por lo que en los próximos días las operaciones estarán codirigidas por la coalición y la OTAN.
En cuanto a la naturaleza específica del accionar que tendrá el organismo en Libia, representantes del organismo especificaron a agencias internacionales de noticias que el plan elaborado no prevé una intervención con miras a sostener a los insurgentes que combaten a las fuerzas de Muammar Khadafi.
“La OTAN permanecerá siempre imparcial, no escoge un bando. El objetivo es detener todo eventual peligro para la población, de conformidad con la resolución de la ONU”, explicó a medios de comunicación internacionales un diplomático que pidió no ser identificado.
No obstante, los tres países que llevan a cabo la operación intervencionista Odisea del Amanecer no perderán protagonismo.
Ellos y el resto de los doce estados que participan en la operación –incluyendo Emiratos Arabes Unidos, el único estado árabe activasmente involucrado en el operativo– conformaron un colectivo de países cuyo fin apunta a definir acciones políticas y diplomáticas en el conflicto libio.
El grupo, llamado improvisadamente “grupo de contacto”, se reunirá por primera vez mañana en Londres, bajo el liderazgo del secretario de Relaciones Exteriores británico, William Hague.
“Habrá mucho por hablar”, dijo un funcionario británico. “Debemos empezar a pensar ahora en organizar la paz”, sostuvo su par francés, el canciller Alain Juppe.
Además de figuras claves en la intervención en Libia, como la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, confirmaron su participación en el encuentro los ministros de Relaciones Exteriores de más de 35 países. En el marco de esa reunión, Italia anunció que presentará un plan propio que incluye un exilio para el coronel Khadafi.
“Incluso dentro del régimen, hay gente que trabaja en favor de esta solución”, explicó el ministro de Relaciones Exteriores italiano, Franco Frattini,en referencia las negociaciones que Italia viene manteniendo con Alemania.

La herencia que dejó el terror

TEMAS DE DEBATE: LA POLITICA ECONOMICA DE LA DICTADURA MILITAR
El golpe que terminaría de quebrar un proyecto nacional ya debilitado por sus propias fisuras internas contó con el apoyo de casi la totalidad del poder económico local, que veía en él la oportunidad de terminar con la amenaza de la guerrilla y el poder sindical.
Producción: Tomás Lukin

El precio de la libertad

Por Andrés Asiain *
Hace ya 35 años las fuerzas armadas argentinas interrumpían, por última vez, la vida democrática del país en nombre de la defensa de un mundo occidental y cristiano, tan ajeno a nuestra geografía como al mensaje de quien diera su vida en la cruz. El golpe que terminaría de quebrar un proyecto nacional fuertemente debilitado por sus propias fisuras internas contó con el apoyo de casi la totalidad del poder económico local, que veía en él la oportunidad de terminar con la amenaza de la guerrilla y el poder sindical.
Para justificar la intervención militar fue necesario crear una sensación de caos social. Así se exacerbaron las divisiones internas de la coalición gobernante fomentando el desarrollo de bandas armadas como la Triple A, que condujeron a una creciente militarización de las disputas políticas. Pero el plan desestabilizador tuvo también su componente económico, una megadevaluación y tarifazo totalmente injustificados que empujó la inflación a niveles sin precedentes. El autor intelectual del “rodrigazo” no fue el ministro que le cediera su apellido sino Ricardo Zinn, posterior funcionario de la dictadura y el menemismo.
La crisis económica provocada fue la que le permitió al recientemente procesado José Alfredo Martínez de Hoz hacerse del Ministerio de Economía tras el levantamiento militar. Hombre del riñón del grupo Rockefeller, sus amplios contactos en el mundo financiero eran la llave para conseguir dólares frescos con los que estabilizar la economía. Y así fue, como señalara el mismo David Rockefeller algunos años después: “Cuando Martínez de Hoz viajó por primera vez a Estados Unidos a refinanciar la deuda exterior argentina, pocos meses después de haber asumido su puesto como ministro de economía (...) recomendé inmediatamente considerar un crédito del Chase a Argentina, y estimulé a otros bancos norteamericanos a hacer lo mismo, lo que contribuyó a que entre los nuestros y otros similares de Canadá, Europa Occidental y Japón, Argentina pudiera hacerse de la cifra cercana a los mil millones de dólares que necesitaba para hacer frente a su minada situación de deuda exterior”.
Pero como era de esperarse, la “ayuda” no fue gratuita. La gestión de Martínez de Hoz se caracterizó por la fuerte desregulación y apertura de nuestras finanzas a los movimientos especulativos internacionales. Con ello se garantizó no sólo elevadas ganancias para la banca extranjera que apadrinó su gestión, sino que también se constituyó un mecanismo extorsivo al interior de la junta militar que le permitiría mantener el control de la política económica por un amplio período. La “confianza” de los mercados era vital para mantener el flujo de inversiones especulativas en que se sostenía el modelo económico de la dictadura, y Martínez de Hoz era el hombre de confianza de los grandes jugadores que manejaban al mercado. Si lo tocaban al ministro, se desataba la corrida y la economía se desbarrancaba en una crisis financiera y externa.
La principal herencia de la gestión de Martínez de Hoz fue un espectacular salto del endeudamiento externo que la Justicia argentina calificaría como totalmente injustificado desde un punto de vista económico (Causa Nº 14.467, “Olmos, Alejandro S/dcia”). El peso de la deuda aplastaría el intento democrático de Raúl Alfonsín hasta arrastrarlo a un estallido hiperinflacionario producto de la imposibilidad de la economía argentina de generar los dólares que le exigían los acreedores externos. Será también la principal justificación para el remate del patrimonio público durante el menemismo y para la cesión de nuestra soberanía en el diseño de la política económica que alcanzaría niveles grotescos bajo el gobierno de Fernando de la Rúa.
Desde el año 2003, una línea estratégica de la política económica fue el desendeudamiento como medio para la obtención de una mayor independencia económica. Una combinación de acertadas políticas locales y un contexto de elevados precios de nuestras exportaciones permitieron implantar un modelo de alto crecimiento económico que no requiere para su sostenimiento del crédito externo ni del ingreso de capitales especulativos de corto plazo. El poder interno de los organismos financieros internacionales fue desarmado pagando dólar sobre dólar una deuda inmoral e ilegítima pero, ¿se puede condenar al esclavo que paga a su ex amo para vivir en libertad?
* Cemop-Madres de Plaza de Mayo.

La organización de base

Por Victoria Basualdo *
El golpe militar del que acaban de cumplirse 35 años constituyó un punto de inflexión en la historia argentina en una gran cantidad de aspectos. Una dimensión relativamente poco reconocida pero de gran impacto fue la organización sindical en el lugar de trabajo, que tenía en los años ’70 una larga tradición en la Argentina. La representación obrera en los establecimientos laborales, que se plasmó en las figuras de los delegados, los cuerpos de delegados y las comisiones internas y se expandió y consolidó durante los dos primeros gobiernos peronistas, cobró gran importancia para garantizar el cumplimiento de la legislación laboral, establecer vinculaciones entre las bases y la dirección centralizada de los sindicatos industriales de base nacional, y fortalecer la posición de los trabajadores frente a las patronales.
Al mismo tiempo, estos órganos estuvieron atravesados por fuertes tensiones que tenían que ver no sólo con la dinámica de representación en sí misma, sino también con la cambiante relación con las patronales, con los distintos gobiernos y con el Estado, así como con las contradicciones dentro de la propia clase trabajadora respecto de su propia identidad, su relación con el capital y las funciones de sus representantes. Aun en esta historia de fuertes transformaciones y tensiones, la dictadura consiguió, a partir de la aplicación de políticas represivas, económicas y laborales, imponer cambios de gran profundidad.
La instauración del terrorismo de estado, la desaparición de personas como método privilegiado además del encarcelamiento, el asesinato y otras formas de persecución a la oposición y de disciplinamiento social, son sin dudas las características más visibles del gobierno que tomó el poder por la fuerza en 1976. Es importante recordar, en este contexto, que esta política represiva tuvo como uno de los blancos privilegiados a sectores importantes de la clase trabajadora, especialmente a los sectores combativos y a los representantes y activistas de base, y que aunque estuvo desarrollada por las fuerzas armadas, contó con el apoyo y la colaboración de importantes sectores del capital concentrado, que proveyeron financiamiento, infraestructura e información clave para la persecución de los trabajadores y sus representantes.
Esta relación entre sectores del capital concentrado y fuerzas militares no se restringió a la política represiva, sino que se plasmó también en la política económica, que promovió cambios estructurales que marcaron un profundo quiebre en la historia de más de cuatro décadas de desarrollo de la industrialización sustitutiva desde la década del 30. Un símbolo central de esta relación fue José Alfredo Martínez de Hoz, que pasó de ser presidente del directorio de la empresa siderúrgica Acindar, en la cual se llevó a cabo un proceso represivo de inédita magnitud en 1975, a ser ministro de Economía de la dictadura militar entre 1976 y 1981. La política económica implementada en estos años promovió una inédita redistribución del ingreso en contra de los trabajadores, una creciente apertura al mercado internacional, un acelerado crecimiento del endeudamiento externo asociado a la valorización financiera y la fuga de capitales, y un proceso no sólo de caída de participación del sector industrial en el PBI, sino también de fuerte concentración en actividades económicas clave.
La clase trabajadora no sólo sufrió el fuerte embate de las políticas represivas y económicas en este período, sino que además vio drásticamente reducida su posibilidad de organización y lucha debido a un profundo reordenamiento de la legislación y la práctica de las relaciones laborales, que comenzó por la intervención por parte de personal militar de la CGT y de los gremios más importantes y representativos, e incluyó una batería de legislación que prohibió toda forma de organización en el lugar de trabajo, así como toda forma de movilización y de lucha.
Aunque gracias a los esfuerzos de distintos sectores de la clase trabajadora se logró, a partir de la transición a la democracia, recuperar parcialmente algunas de estas líneas de organización obrera, los representantes de base sufrieron, sin embargo, una nueva ofensiva durante la segunda ola de reformas neoliberales en los ‘90, en cuyo contexto experimentaron una nueva pérdida de poder e influencia. En el contexto actual, en que la lucha y el conflicto sindical vuelven a ocupar un lugar central en la economía y la sociedad, resulta fundamental asumir el desafío de revertir el legado de las últimas décadas y consolidar estos mecanismos de representación en los lugares de trabajo, lo cual permitiría no sólo reivindicar esta larga historia de organización y de lucha, sino fundamentalmente fortalecer a la clase trabajadora a partir de la profundización de la democratización y representatividad de las organizaciones sindicales.
* Flacso Argentina-Conicet.

lunes, 14 de marzo de 2011

Las fuerzas de Khadafi avanzan sobre el este

HABRIAN RECUPERADO BREGA Y SIGUEN CAMINO A BENGHAZI, LA CIUDAD DONDE NACIO EL LEVANTAMIENTO CONTRA EL REGIMEN LIBIO
Los rebeldes pierden terreno día a día dejando en evidencia que el Consejo Nacional de Transición es incapaz de unificar a los voluntarios en una fuerza militar efectiva. Mientras, la comunidad internacional continúa discutiendo qué medida tomar.
Las fuerzas leales a Muammar Khadafi progresaron en dirección a Benghazi, la segunda ciudad de Libia, donde nació el levantamiento opositor en febrero. Mientras, la comunidad internacional seguía debatiendo la creación de una zona de exclusión aérea, luego de que la Liga Arabe aprobara esa medida el sábado.
El ejército avanza haca el este tras reconquistar varias ciudades. La televisión estatal libia informó, citando una fuente militar, que ayer la ciudad de Brega fue “limpiada de bandas armadas”. Según la agencia France Presse, decenas de rebeldes se habían retirado de Brega, sitio petrolero estratégico que se encuentra a 240 kilómetros de Benghazi, y la mayoría se fue a la vecina Ajdabiya tras los intensos bombardeos.
Otras fuentes citadas por la agencia EFE aseguraban que todavía los opositores conservaban Brega. Pero de lo que no hay duda es de que los rebeldes van perdiendo terreno día a día, que se revirtió su avance hacia la capital Trípoli y que tratan de aguantar en Brega, a 80 kilómetros de Ajdabiya, principal fuente de comunicación del este de Libia.
El comandante de los insurgentes, general Abdul Fatah Yunis, aseguró que defenderán Ajdabiya, una ciudad “estratégica” para proteger Benghazi. “Ajdabiya es una ciudad vital y será defendida”, aseguró el general Yunis, admitiendo implícitamente que Brega había caído en manos de las fuerzas del régimen. Ajdabiya es una urbe mucho más poblada y es allí en donde podría darse una gran batalla.
En Benghazi, cuartel general de la insurrección, la euforia inicial de un triunfo rápido se fue transformando en temor y la población se preparaba para lo peor. Todas las líneas de teléfonos móviles estaban suspendidas y la atención dirigida hacia una eventual ayuda del extranjero.
“Los occidentales van a salvarnos. Con la ayuda de Dios y la prohibición de sobrevolar el país, vamos a recuperar la iniciativa”, comentó Abdul Salam Elamari, un empleado de oficina.
Un bisnieto del ex rey Idriss I, Ahmed al Zubair el Senusi, que pasó 31 años en las cárceles del régimen por complot contra el dirigente libio, lanzó un llamado en este sentido. “Llamo al mundo a que nos ayude, que nos dé todo el apoyo posible, lo antes posible (...) Necesitamos armas y toda la ayuda posible”, declaró Senusi.
En el oeste del país, las tropas de Khadafi se hicieron con la ciudad de Zawiya, la avanzada rebelde más cercana a la capital. El régimen celebró “su triunfo” después de dos semanas de combates. Tras la reconquista de Zawiya, comenzaron el asalto a Misurata, 150 kilómetros al este de Trípoli. Pero los insurgentes seguían controlando esta última ciudad, según informaron agencias internacionales.
Los éxitos militares del régimen dan crédito a la tesis de que el liderazgo rebelde, agrupado supuestamente en el Consejo Nacional de Transición, se mantuvo fragmentado e incapaz de unificar a los inexpertos y eufóricos voluntarios en una efectiva fuerza militar. La pérdida de Zawiya, al oeste de Trípoli, y los puertos petroleros Ras Lanuf y Brega –supuestamente– muestran que la milicia enfrenta una derrota cuando es atacada con vehículos blindados y artillería.
Las fuerzas armadas de Khadafi seguirán disfrutando, al menos a corto plazo, de esa ventaja. Cuentan con abundantes tanques, vehículos blindados, piezas de artillería pesada y unas brigadas mucho mejor entrenadas que los rebeldes, que no tienen tácticas de guerra ni mandos.
A todo esto, la compañía petrolera nacional libia anunció que los puertos petroleros ahora estaban seguros y operacionales, pidiendo a los empleados del sector petrolero reintegrarse al trabajo y a las sociedades extranjeras que reanuden las exportaciones de crudo.