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miércoles, 30 de marzo de 2011

Las fuerzas de Khadafi reconquistaron Ras Lanuf

LIBIA
Luego del avance de las tropas rebeldes con el apoyo de fuerzas militares de países miembros de la OTAN, el ejército del líder libio Muamar Khadafi reconquistó la terminal petrolera de Ras Lanuf, al este del país. La avanzada obligó a los opositores a replegarse hacia Brega, al oeste, bajo disparos de tanques y fuego de artillería.
Ras Lanuf había sido tomada por los rebeldes el 27 de marzo. Allí funciona una refinería, está situada a 370 kilómetros al oeste de Benghazi, el bastión de los sublevados. Pero el gobierno logró frenar la ofensiva cuando los insurgentes, mal equipados para enfrentar el poder de fuego de un ejército regular, se hallaban a unos 100 kilómetros de Sirte, la ciudad natal de Khadafi, y desde entonces no paró de recuperar terreno.
"Estamos en un gran problema, nos replegamos", dijo a la AFP uno de los combatientes, Salama Dadida, a bordo de uno de los centenares de automóviles y camionetas que cruzaban Al Uqaila, a unos 20 kilómetros al oeste de Ras Lanuf, en dirección de Brega.
"Las tropas de Khadafi nos disparan con cohetes y obuses", agregó. "Queremos que los franceses bombardeen a los soldados" del líder libio, afirmó otro rebelde en fuga, Alia Ati al Faturi. "Las tropas de Gadafi nos disparan con cañones y obuses de mortero. No podemos con ellos. Nuestras armas son insuficientes", lamentó otro combatiente.
El apoyo aéreo de la coalición liderada por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña hizo sentir su falta en los últimos dos días en la ruta hacia Sirte. Portavoces rebeldes denunciaron además que las tropas de Khadafi estaban bombardeando con artillería pesada el enclave insurgente de Misrata, a 200 kilómetros al este de Trípoli.
El presidente de China, Hu Jintao, advirtió a su homólogo francés, Nicolas Sarkozy, en Pekín que los bombardeos aéreos podrían violar la resolución de Naciones Unidas que hace dos semanas declaró una zona de exclusión aérea y abrió la puerta la intervención militar internaconal.
El primer ministro británico, David Cameron, indicó que su gobierno no descarta proporcionar armas a los rebeldes libios, aunque todavía no ha tomado ninguna decisión al respecto. Por su parte, El canciller francés, Alain Juppé, había declarado el martes en Londres en una reunión de países occidentales y árabes (Grupo de Contacto) que estaba dispuesto a discutir una ayuda militar a los rebeldes, aunque admitió que eso no estaba previsto en la resolución de la ONU que autorizó intervenir en Libia para proteger a los civiles de la represión.
El presidente estadounidense, Barack Obama, tampoco excluyó armar a la oposición si la operación se revelase insuficiente para debilitar militarmente a Khadafi: "No lo excluyo, pero tampoco digo que eso ocurrirá", comentó Obama.

lunes, 14 de marzo de 2011

Las fuerzas de Khadafi avanzan sobre el este

HABRIAN RECUPERADO BREGA Y SIGUEN CAMINO A BENGHAZI, LA CIUDAD DONDE NACIO EL LEVANTAMIENTO CONTRA EL REGIMEN LIBIO
Los rebeldes pierden terreno día a día dejando en evidencia que el Consejo Nacional de Transición es incapaz de unificar a los voluntarios en una fuerza militar efectiva. Mientras, la comunidad internacional continúa discutiendo qué medida tomar.
Las fuerzas leales a Muammar Khadafi progresaron en dirección a Benghazi, la segunda ciudad de Libia, donde nació el levantamiento opositor en febrero. Mientras, la comunidad internacional seguía debatiendo la creación de una zona de exclusión aérea, luego de que la Liga Arabe aprobara esa medida el sábado.
El ejército avanza haca el este tras reconquistar varias ciudades. La televisión estatal libia informó, citando una fuente militar, que ayer la ciudad de Brega fue “limpiada de bandas armadas”. Según la agencia France Presse, decenas de rebeldes se habían retirado de Brega, sitio petrolero estratégico que se encuentra a 240 kilómetros de Benghazi, y la mayoría se fue a la vecina Ajdabiya tras los intensos bombardeos.
Otras fuentes citadas por la agencia EFE aseguraban que todavía los opositores conservaban Brega. Pero de lo que no hay duda es de que los rebeldes van perdiendo terreno día a día, que se revirtió su avance hacia la capital Trípoli y que tratan de aguantar en Brega, a 80 kilómetros de Ajdabiya, principal fuente de comunicación del este de Libia.
El comandante de los insurgentes, general Abdul Fatah Yunis, aseguró que defenderán Ajdabiya, una ciudad “estratégica” para proteger Benghazi. “Ajdabiya es una ciudad vital y será defendida”, aseguró el general Yunis, admitiendo implícitamente que Brega había caído en manos de las fuerzas del régimen. Ajdabiya es una urbe mucho más poblada y es allí en donde podría darse una gran batalla.
En Benghazi, cuartel general de la insurrección, la euforia inicial de un triunfo rápido se fue transformando en temor y la población se preparaba para lo peor. Todas las líneas de teléfonos móviles estaban suspendidas y la atención dirigida hacia una eventual ayuda del extranjero.
“Los occidentales van a salvarnos. Con la ayuda de Dios y la prohibición de sobrevolar el país, vamos a recuperar la iniciativa”, comentó Abdul Salam Elamari, un empleado de oficina.
Un bisnieto del ex rey Idriss I, Ahmed al Zubair el Senusi, que pasó 31 años en las cárceles del régimen por complot contra el dirigente libio, lanzó un llamado en este sentido. “Llamo al mundo a que nos ayude, que nos dé todo el apoyo posible, lo antes posible (...) Necesitamos armas y toda la ayuda posible”, declaró Senusi.
En el oeste del país, las tropas de Khadafi se hicieron con la ciudad de Zawiya, la avanzada rebelde más cercana a la capital. El régimen celebró “su triunfo” después de dos semanas de combates. Tras la reconquista de Zawiya, comenzaron el asalto a Misurata, 150 kilómetros al este de Trípoli. Pero los insurgentes seguían controlando esta última ciudad, según informaron agencias internacionales.
Los éxitos militares del régimen dan crédito a la tesis de que el liderazgo rebelde, agrupado supuestamente en el Consejo Nacional de Transición, se mantuvo fragmentado e incapaz de unificar a los inexpertos y eufóricos voluntarios en una efectiva fuerza militar. La pérdida de Zawiya, al oeste de Trípoli, y los puertos petroleros Ras Lanuf y Brega –supuestamente– muestran que la milicia enfrenta una derrota cuando es atacada con vehículos blindados y artillería.
Las fuerzas armadas de Khadafi seguirán disfrutando, al menos a corto plazo, de esa ventaja. Cuentan con abundantes tanques, vehículos blindados, piezas de artillería pesada y unas brigadas mucho mejor entrenadas que los rebeldes, que no tienen tácticas de guerra ni mandos.
A todo esto, la compañía petrolera nacional libia anunció que los puertos petroleros ahora estaban seguros y operacionales, pidiendo a los empleados del sector petrolero reintegrarse al trabajo y a las sociedades extranjeras que reanuden las exportaciones de crudo.

jueves, 3 de marzo de 2011

Los rebeldes retuvieron la ciudad de Brega

La contraofensiva de Khadafi fue contenida por la oposición, pero la jornada dejó fuertes indicios de que el régimen libio planea un ataque mayor. Eso se desprendió también del discurso que dio el dictador.

 Por Kim Sengupta y Catrina Stewart *
Desde Brega
Feroces peleas callejeras, bombardeos aéreos sobre la populosa y sitiada ciudad con familias aterrorizadas que quedaron encerradas cual rehenes: tales fueron las violentas y caóticas escenas de ayer cuando el régimen del coronel Muammar Khadafi empezó su ofensiva para recuperar la tierra perdida a la revolución libia.
El objetivo del ataque fue Marsa El Brega, una ciudad ubicada en el este que es un punto costero estratégico en el camino hacia Benghazi. El ataque en sí mismo y los informes sobre los supuestos avances de las fuerzas del régimen sembraron el pánico en esta ciudad, la segunda en importancia del país y la capital de la “Libia libre”, en donde miembros de una recientemente conformada administración bregaron por una inmediata ayuda internacional.
A medida que las fuerzas avanzaban, Khadafi ofreció un furioso discurso en Trípoli, la capital libia, en el que atacó a Estados Unidos, al Reino Unido y a otros países que presionan porque abandone el poder, así como a los manifestantes “terroristas de Al Qaida” (ver recuadro).
Pero sus bravuconadas no coincidieron con los hechos. Luego de un día de feroces enfrentamientos, los leales a Khadafi fueron obligados a replegarse en el campus de la universidad de Brega, donde más de cien personas, incluidos niños, ancianos y mujeres, familiares del cuerpo docente y de los trabajadores, actuaron de “escudos humanos”. Al caer la noche, las fuerzas del régimen comenzaron a abandonar algunas secciones de la universidad.
Si bien el ataque oficialista fue contenido por las fuerzas opositoras, la realidad es que la jornada de ayer dejó fuertes indicios de que el régimen de hecho planea una ofensiva aún mayor, con el objetivo de recuperar el control del aeropuerto local. Hubo recientes señales de que Khadafi y sus leales, en lugar de replegarse en Trípoli, consolidaron su posición y estuvieron preparándose para contraatacar a sus enemigos.
Ayer, tropas de soldados libios fieles a Khadafi, milicias y mercenarios provenientes de la Africa subsahariana, en camiones y autos particulares irrumpieron en el aeropuerto y en las refinerías de petróleo, pasadas las 3 de la madrugada. Otra unidad intentó interrumpir la circulación de la autopista principal, mientras una tercera comenzó a avanzar hacia Ajdabiyah, la ciudad contigua. Al mismo tiempo, la fuerza aérea libia bombardeó un predio de una empresa alemana que, mientras que la población local aseguró que era un campo de refugiados para los desposeídos, voces oficialistas consideraron que se trataba de un centro de entrenamiento para rebeldes. El ataque fue el primero de una serie de fuertes bombardeos, que culminaron con misiles que impactaron cerca de la universidad a modo de intento de dispersar las fuerzas revolucionarias que rodeaban a los leales a Khadafi.
Al comienzo del combate, la fuerza de los rebeldes que defendieron Brega fue relativamente escasa. “Tenemos armas pequeñas. Pero no sirven. Ellos nos están golpeando con armas antiaviones. Tienen más fuerza”, deslizó, frustrado, Mohammaed Sultan, uno de los luchadores por la libertad libia. En el aeropuerto, otro soldado revolucionario, Ali Sliman, experimentó esa potencia en carne propia: “Tirado en el piso, estaba intentando usar mi rifle, pero la balacera llegaba de dos direcciones. Después escuché el zumbido de las municiones directamente sobre mi cabeza. Una de ellas impactó en un auto y lo destruyó por completo”, recordó.
Sin embargo, la situación comenzó a revertirse con la llegada de refuerzos de otras zonas. Grupos de luchadores rebeldes en autos y camiones llegaban con prisa desde Benghazi a Brega, al grito constante de “Khadafi será abatido”.
Los muertos y mutilados fueron trasladados al hospital Nueva Brega en autos, camionetas y camiones, e incluso algunos llevados en andas. Namr Al Saadi, un médico con manchas de sangre en el ambo, sacudía la cabeza sin cesar: “Esto es terrible, terrible. Le dispararon directamente al pueblo. Incluso a aquellos que no participaron de la batalla. Muchos de los muertos tienen heridas de bala en la cabeza, en el torso, en la espalda”.
Momentos después, los rebeldes rodearon, armados, la universidad con las fuerzas del régimen dentro. Sin embargo, desistieron de usarlas a esa altura de la situación. “No queremos que nadie más salga herido”, sostuvo Yunus Hadi, un barbudo joven que vestía la camiseta del Barcelona y un rifle cruzado sobre ella. Quince personas fallecieron en el combate, y cerca de 43 resultaron heridas. Las luces y los estruendos de las balaceras continuaron entrada la noche. Con la oscuridad del atardecer, más y más luchadores llegaban desde Benghazi, al grito de victoria. Pero, en el oeste, territorio de Khadafi, también había movimiento. Hasta el momento, los rebeldes parecen mantener el control sobre Brega.
* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.