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miércoles, 20 de abril de 2011

Khadafi propuso elecciones en seis meses, a condición de que cesen los bombardeos

El canciller libio, Abdul Ati al Obeidi, afirmó que si la OTAN detiene el fuego sobre ese país, el gobierno podría convocar a comicios supervisados por la Organización de Naciones Unidas. Según señaló, en esa convocatoria estaría “incluido el futuro de Khadafi”, aunque no precisó si participando o no de ellos.

En una entrevista con BBC radio, el ministro de Exteriores Abdul Ati al Obeidi admitió que de producirse un alto el fuego, en seis meses "podría haber elecciones supervisadas por la ONU". E insistió con que “si hubiera un verdadero alto el fuego, podríamos mantener un diálogo entre todos los libios sobre lo que quieren: democracia, reformas políticas, Constitución Y elecciones".
Al consultársele puntualmente sobre qué será del futuro del líder libio, Al Obeidi aseguró que esos comicios cubrirían cualquier cuestión, "incluído el futuro de Khadafi".
La salida del líder en el poder desde hace más de 40 años es el reclamo primario de los insurgentes para acordar una tregua. Las principales potencias de la OTAN -Estados Unidos, Francia y Reino Unido- también confesaron que van por él, aunque no sea ésta una maniobra contemplada por la resolución de la ONU, que sólo permitió la intervención militar.
Asimismo, Al Obeidi señaló que el Gobierno libio es "serio en cuanto a un alto el fuego verificable supervisado por observadores extranjeros", y aseguró que el régimen está haciendo todo lo posible para que las organizaciones humanitarias puedan hacer llegar ayuda a la ciudad asediada de Misrata, en el oeste.

viernes, 15 de abril de 2011

Obama, Sarkozy y Cameron no abandonarán su cruzada contra Libia hasta que Khadafi deje el poder

DESPUES DE LOS BOMBARDEOS, EL FUTURO



Los presidentes de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña prometieron continuar con la escalada militar hasta que su líder abandone el poder “para siempre”, momento en que “podrá empezar una genuina transición de una dictadura a un proceso constitucional global encabezado por una nueva generación de dirigentes”. Lo contrario sería "una traición" al pueblo norafricano.
"Es impensable que alguien que intentó masacrar a su propio pueblo pueda formar parte de un futuro gobierno", escribieron los líderes de las tres potencias occidentales en los diarios The Washington Post, Le Fígaro y el británico The Times. "Mientras Kaddafi esté en el poder, la OTAN y sus socios de coalición deben mantener sus operaciones para que los civiles sigan protegidos y se acumule presión sobre el régimen", agregaron. "Entonces sí podrá empezar una genuina transición de una dictadura a un proceso constitucional global. (...) Para que esa transición tenga éxito, el coronel Kaddafi debe irse, y para siempre", sentenciaron.
Para el secretario general de la alianza, Anders Fogh Rasmussen, la carta “refleja fielmente la unidad de intenciones y la determinación de los aliados de la OTAN”. La declaración de los líderes admite el fracaso de los esfuerzos diplomáticos para superar divisiones entre los miembros de la OTAN, que todavía no se ponen de acuerdo acerca de cómo seguir su última aventura bélica. El Reino Unido y Francia se quejaron esta semana de que sus aliados no contribuyen con suficiente poder de fuego en su cruzada contra el léder norafricano.

jueves, 7 de abril de 2011

Los rebeldes libios comienzan a exportar petróleo para financiarse

CAMBIOS EN EL MUNDO ÁRABE


Publicado el 7 de Abril de 2011
Los insurgentes vendieron el crudo extraído de los pozos que controlan, pero Khadafi bombardeó los yacimientos e interrumpió la producción. Continúa la polémica entre la OTAN y los sublevados por la efectividad de los ataques. 
 
El petróleo se convirtió ayer en el principal protagonista del conflicto armado que se desarrolla en Libia, cuando un buque cisterna zarpó del puerto de Tobruk, controlado por los rebeldes, con el primer cargamento de crudo para la exportación procedente de los pozos en poder de los sublevados. Pero la mejor fuente de financiamiento de los opositores quedó rápidamente interrumpida: tras tres días de ataques, las fuerzas de Muammar Khadafi detuvieron la extracción en los yacimientos petroleros del este del país.
Antes de que comenzara el conflicto, Libia era el tercer país productor de crudo de África. Su exportación ascendía a los 1,6 millones de barriles diarios.
El destino del petrolero es todavía una incógnita ya que los rebeldes no precisaron a qué país fue destinada su primera exportación. Algunos países reconocieron al Consejo Nacional Transitorio (CNT) como el gobierno legítimo de la zona oriental de Libia, entre ellos Francia, Qatar e Italia. En principio, solamente alguno de los países que reconoce al CNT podría comprar su crudo sin miedo a verse envuelto en un conflicto legal o de otro tipo. Sin embargo, los rebeldes pueden también vender su petróleo a cualquiera que esté dispuesto a comprarlo, como ocurre con el comercio de armas o cualquier otra mercancía.
Los rebeldes tienen dificultades para financiar la compra de armas, así como las necesidades logísticas y de organización de una administración incipiente, y la exportación del petróleo representa una fuente de ingresos fundamental.
Pero la producción quedó trunca a raíz de un ataque de las fuerzas de Khadafi. Según testigos de la oposición, bombardearon un campo de petróleo en la región de Awjilah que pertenecía a la compañía que está de parte de los rebeldes.
En tanto, la OTAN respondió a las críticas manifestadas el martes por los grupos armados adversos al gobierno de Khadafi, quienes acusaron a la Alianza Atlántica de “dejar morir a los habitantes de Misurata”. Por eso, la OTAN ratificó que las operaciones militares están orientadas a la “protección de civiles”, con “prioridad” en Misurata, donde aclaró que la tarea es más difícil por el supuesto uso de “escudos humanos” atribuidos a los seguidores de Khadafi.
“La OTAN no ha hecho hasta ahora más que pedir excusas porque dice que no puede atacar a las tropas de Khadafi ya que estas se encuentran en la ciudad y hay riesgo para los civiles”, afirmó el principal portavoz rebelde, Mustafá Geriani. “Pero nuestra pregunta es por qué no atacan la línea de suministro a las tropas, allí no hay civiles y no hay riesgos para la alianza en este sentido”, añadió.
En tanto, en el frente oriental los rebeldes aseguraron haber recuperado posiciones en torno al enclave petrolífero de Brega, donde el martes las fuerzas de Khadafi habían avanzado considerablemente hasta llegar a pocos kilómetros de la estratégica ciudad de Ajdabiya. Testigos en las posiciones de combate indicaron, sin embargo, que la línea del frente continúa situada entre 15 y 20 kilómetros al oeste de Ajdabiya, un nudo de comunicaciones clave cuya conquista permitiría de nuevo a los khadafistas volver a aislar Benghazi. <

miércoles, 6 de abril de 2011

Khadafi intentó contactarse con Washington

LUEGO DEL CESE DEL FUEGO AEREO ESTADOUNIDENSE
Según la agencia oficial Jana, el líder libio envió un mensaje a Barack Obama, y aunque no se brindaron más detalles al respecto, la información da cuenta que la declaración surgió a raíz de “la retirada de América de la alianza enemiga colonialista", es decir de la suspensión de las operaciones militares aéreas estadounidenses en territorio norafricano.
El intento de comunicación oficial con Estados Unidos es el primero que hace Khadafi desde que comenzó la intervención militar de países de la OTAN. Y tiene relación con el cese de operaciones de la aviación norteamericana, una medida que el Pentágono señaló que podría si la OTAN lo solicitara, según consignó la agencia EFE.
No es la primera vez que el gobernante se comunica a través de medio estatal. En su último mensaje, el 30 de marzo último, había advertido a los miembros de la alianza internacional que la situación en su país podría quedar "fuera de control" y los acusó de haber lanzado "una segunda guerra de los Cruzados" en el Mediterráneo. Y les exigió parar su "agresión salvaje" contra Libia y acusó de proceder a "un exterminio" del pueblo.
Antes de que se conociera el contacto con Washington -difundido por varias agencias internacionales-, el canciller francés, Alain Juppé, admitió que las acciones de la OTAN “son más difíciles” por las condiciones de lucha en que se encuentran los rebeldes, tras la avanzada de las tropas del líder libio que recuperó totalmente la zona petrolera de Brega.
"Sobre el terreno, la situación militar es confusa e indecisa", figuró el diplomático, aunque ratificó que su país y los aliados "apoyamos con todas nuestras fuerzas al Consejo Nacional de Transición de Libia (CNT)".
No obstante, si bien pidió al gobierno de los rebeldes que “se organicen”, le aclaró que "nosotros no estamos allí para la reconquista del territorio".
Juppé informó que en horas se reunirá con el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, para analizar las denuncias sobre muertes de civiles a mano de esa fuerza y trazar un panorama de situación sobre lo que vendrá. En este sentido, las agencias internacionales consignaron que los rebeldes están recibiendo aprovisionamiento de armas y municiones, por lo que se espera una nueva avanzada con el apoyo de las tropas internacionales.

jueves, 31 de marzo de 2011

La OTAN no armará a los rebeldes

A CARGO DEL CONTROL UNICO DE LAS OPERACIONES
Cuando desde Estados Unidos ya hablaban abiertamente de entregar armas a los rebeldes libios que continúan perdiendo terreno frente a las tropas de Muammar Khadafi, la OTAN que quedó al mando de la Odisea al amanecer lanzó: "Estamos para proteger a la población civil, no para armarla". La frase pertenece al secretario general de la alianza militar, Anders Fogh Rasmussen, quien agregó que se concentrarán en "en garantizar la aplicación del embargo de armas", según lo ordena la resolución de la ONU que impulsaron los países occidentales para intervenir en el país norafricano.
Fogh Rasmussen subrayó que en el marco de la resolución 1973 de Naciones Unidas, que habilitó la Odisea del amanecer impulsada por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, "el punto clave del embargo es frenar el suministro de armas a Libia".
El secretario general insistió ante la prensa en que la OTAN "se centrará en proteger a los civiles y las zonas de población civil bajo la amenaza de ataques. Nada más, nada menos", señaló.
Previamente, el danés, que brindó una conferencia en Estocolmo, confirmó que la OTAN asumió hoy el "pleno control" de las operaciones internacionales en el país africano, incluidos los ataques contra posiciones de los leales a Khadafi.
Según explicó la portavoz de la Alianza Atlántica, Oana Lungescu, los países que toman parte en el operativo internacional para "proteger a la población civil" comenzaron desde el miércoles a iniciar el proceso paulatino de traslado de comando.
Los veintiocho aliados acordaron el domingo pasado las reglas de enfrentamiento y los planes militares para que la OTAN asuma el mando único de todas las operaciones.
Países como Turquía y Países Bajos ya dejaron claro que no participarán en los ataques selectivos en tierra. El comandante de la operación de la OTAN en Libia, el canadiense Charles Bouchard, dará una conferencia hoy desde el Cuartel General del Mando Conjunto de la Alianza en Nápoles para explicar el traspaso de mando.
Bélgica, por ejemplo, según confirmó el ministro belga de Defensa, Pieter de Crem, ya trasladó este miércoles el comando de sus siete aviones de combate F-16 y de su dragaminas al control de la OTAN.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Las fuerzas de Khadafi reconquistaron Ras Lanuf

LIBIA
Luego del avance de las tropas rebeldes con el apoyo de fuerzas militares de países miembros de la OTAN, el ejército del líder libio Muamar Khadafi reconquistó la terminal petrolera de Ras Lanuf, al este del país. La avanzada obligó a los opositores a replegarse hacia Brega, al oeste, bajo disparos de tanques y fuego de artillería.
Ras Lanuf había sido tomada por los rebeldes el 27 de marzo. Allí funciona una refinería, está situada a 370 kilómetros al oeste de Benghazi, el bastión de los sublevados. Pero el gobierno logró frenar la ofensiva cuando los insurgentes, mal equipados para enfrentar el poder de fuego de un ejército regular, se hallaban a unos 100 kilómetros de Sirte, la ciudad natal de Khadafi, y desde entonces no paró de recuperar terreno.
"Estamos en un gran problema, nos replegamos", dijo a la AFP uno de los combatientes, Salama Dadida, a bordo de uno de los centenares de automóviles y camionetas que cruzaban Al Uqaila, a unos 20 kilómetros al oeste de Ras Lanuf, en dirección de Brega.
"Las tropas de Khadafi nos disparan con cohetes y obuses", agregó. "Queremos que los franceses bombardeen a los soldados" del líder libio, afirmó otro rebelde en fuga, Alia Ati al Faturi. "Las tropas de Gadafi nos disparan con cañones y obuses de mortero. No podemos con ellos. Nuestras armas son insuficientes", lamentó otro combatiente.
El apoyo aéreo de la coalición liderada por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña hizo sentir su falta en los últimos dos días en la ruta hacia Sirte. Portavoces rebeldes denunciaron además que las tropas de Khadafi estaban bombardeando con artillería pesada el enclave insurgente de Misrata, a 200 kilómetros al este de Trípoli.
El presidente de China, Hu Jintao, advirtió a su homólogo francés, Nicolas Sarkozy, en Pekín que los bombardeos aéreos podrían violar la resolución de Naciones Unidas que hace dos semanas declaró una zona de exclusión aérea y abrió la puerta la intervención militar internaconal.
El primer ministro británico, David Cameron, indicó que su gobierno no descarta proporcionar armas a los rebeldes libios, aunque todavía no ha tomado ninguna decisión al respecto. Por su parte, El canciller francés, Alain Juppé, había declarado el martes en Londres en una reunión de países occidentales y árabes (Grupo de Contacto) que estaba dispuesto a discutir una ayuda militar a los rebeldes, aunque admitió que eso no estaba previsto en la resolución de la ONU que autorizó intervenir en Libia para proteger a los civiles de la represión.
El presidente estadounidense, Barack Obama, tampoco excluyó armar a la oposición si la operación se revelase insuficiente para debilitar militarmente a Khadafi: "No lo excluyo, pero tampoco digo que eso ocurrirá", comentó Obama.

martes, 29 de marzo de 2011

La coalición ya planea el futuro de Libia sin Khadafi

CUMBRE EN LONDRES
Unos 40 países y organizaciones se reúnen para debatir el destino político de Libia y buscar una salida al conflicto, que podría incluir un exilio de Khadafi. Es el primer encuentro convocado por el llamado grupo de contacto, formado por la docena de países de la coalición para asumir la "dirección política" de las operaciones, cuyo mando militar quedó en manos de la OTAN.
"La razón por la que estamos aquí es porque el pueblo libio no puede alcanzar ese futuro por sí solo. Estamos todos aquí unidos en un mismo propósito, que es ayudar al pueblo libio en esta hora de necesidad", dijo el primer ministro David Cameron a los presentes en la conferencia.
El premier agregó que su gobierno recibió informes de que fuerzas de Khadafi bombardearon hoy Misurata con incesantes ataques contra civiles desde tierra y mar. "Khadafi está usando francotiradores para dispararles (a los residentes de Misurata) y dejarlos desangrase en las calles hasta la muerte. Cortó los alimentos, el agua y la electricidad para obligarlos a la sumisión a través del hambre", agregó Cameron.
A su turno, Hillary Clinton llamó al mundo a hablar con una sola voz y exigir a Khadafi que renuncie para que Libia "pertenezca no a un dictador, sino a su pueblo", según las palabras de la jefa de la diplomacia norteamericana. Clinton agregó ante la conferencia que sólo con medios militares no se logrará sacar del poder a Kaddafi, que gobierna hace 41 años, y que será necesario aplicar más sanciones y mayor presión diplomática para conseguir este objetivo.
El Reino Unido, organizador de la reunión en Londres, afirmó que no quiere determinar el futuro político de Libia y que eso será tarea del pueblo libio. De la conferencia no participarán representantes de la oposición libia, aunque un enviado de los rebeldes está en Londres y tenía previsto reunirse con Hillary Clinton y su par británico, William Hague, informaron funcionarios norteamericanos y británicos.
Participarán del cónclave seis países árabes: Qatar, Irak, Jordania, Emiratos Arabes Unidos, Túnez y Líbano, y un país musulmán no árabe, Turquía. También asistirán el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen y representantes de la Liga Árabe y la Unión Africana.
El canciller italiano, Franco Frattini, dijo que varios países prevén presentar un plan para poner rápido fin al conflicto que incluye una propuesta para un autoexilio de Khadafi, un cese del fuego y conversaciones entre los rebeldes y jefes tribales libios.
Los gobernantes de Francia y el Reino Unido, dos de los países que más impulsaron los ataques en Libia, exigieron ayer la renuncia inmediata de Kaddafi y dijeron que la conferencia tendrá por fin "respaldar la transición" en el país árabe africano.
El encuentro es el primero del grupo de naciones que, integrado por Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y el resto de los países de la "coalición", asumirá el liderazgo político de la operación en Libia, cuyo mando militar pasó a la OTAN.
A última hora de ayer, el presidente estadounidense, Barack Obama; su par francés, Nicolas Sarkozy; el primer ministro británico, David Cameron; y la jefa de gobierno alemana, la canciller Angela Merkel, compartieron una videoconferencia para discutir la situación en Libia, informó la Presidencia francesa.
Un poco antes, Sarkozy y Cameron emitieron una declaración conjunta en la que dijeron que la conferencia en la Lancaster House de Londres tendrá como objetivo apoyar un proceso político post-Khadafi en Libia. "La comunidad internacional podrá respaldar la transición en Libia tras una dictadura violenta y crear las condiciones propicias para que el pueblo libio pueda decidir su propio futuro", afirmó el texto.
El Reino Unido, Francia y Estados Unidos fueron los impulsores de la resolución del Consejo de Seguridad que autorizó la imposición de una zona de exclusión aérea sobre Libia y el uso de la fuerza contra fuerzas de Khadafi "para proteger a los civiles". Esa resolución, aprobada hace 10 días, dio lugar a intensos bombardeos aliados contra fuerzas leales al líder libio, que, iniciados el 19 de marzo, permitieron a los rebeldes evitar una derrota inminente y recuperar todo el terreno que habían perdido este mes.

lunes, 28 de marzo de 2011

La OTAN se hizo cargo de las bombas

LA ALIANZA MILITAR DEL ATLANTICO NORTE SE PUSO AL FRENTE DE LA COALICION QUE ATACO A LIBIA
En Bruselas, los 28 embajadores de los países miembros de la OTAN aceptaron, por unanimidad, tomar el control de las acciones militares en el país árabe que está en estado de guerra civil desde hace un mes y medio.
Tras más de una semana de dudas y desacuerdos, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) decidió ayer asumir el mando de las operaciones militares que la alianza entre Estados Unidos, Francia y el Reino Unido comenzaron hace poco menos de diez días en Libia. “Hemos solicitado al alto mando operacional de la OTAN que implemente la ejecución de esta operación inmediatamente”, afirmó el secretario general de la Alianza Atlántica, Anders Fogh Rasmussen.
Los rebeldes que desde mediados de febrero pugnan por el fin del régimen de Muammar Khadafi avanzaron sobre el este del país y planean tomar el control de Sirtre, bastión del veterano gobernante, durante el transcurso de la jornada. Mientras tanto, quienes lideraron la intervención militar se reunirán mañana para debatir soluciones políticas y diplomáticas al conflicto.
La reunión definitoria en la que los 28 embajadores de los países miembros de la OTAN aceptaron, por unanimidad, tomar el control de las acciones militares en el país árabe que está en conflicto desde hace un mes y medio tuvo lugar ayer en Bruselas.
Allí, aparentemente, salvaron las diferencias e inquietudes mostradas, por motivos diferentes, por Francia y Turquía, acerca del papel que debía llevar a cabo el organismo y si tal rol debía incluir o no la capacidad de realizar ataques contra personas en el territorio en cuestión.
Turquía, el único miembro de la OTAN de población mayoritariamente musulmana, había mostrado su oposición al operativo de la coalición al temer que los ataques aéreos pudiesen causar víctimas civiles.
“Nuestro objetivo es la protección de los civiles y de las zonas habitadas que estén bajo amenaza de ataques del régimen de Khadafi”, agregó Rasmussen al respecto.
Además, el secretario general explicó que el organismo regional sólo se dedicará a intentar frenar el conflicto: “La OTAN implementará todos los aspectos de la resolución (1973) de la ONU. Nada más, nada menos”, insistió el secretario general, en referencia al documento a partir del que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas avaló el establecimiento de una zona de exclusión aérea. La Alianza Atlántica ya se había hecho cargo de imponer el embargo de armas en el Mediterráneo y de la zona de exclusión en cielo libio, pero a partir de esta decisión reemplazará a Estados Unidos en la dirección de esa intervención militar realizada por la coalición internacional, bautizada Odisea del Amanecer, en el país árabe desde el 19 de marzo.
Rasmussen precisó que el general canadiense Charles Bouchard fue designado comandante de todas las operaciones de la Alianza en Libia. Sin embargo, el traspaso del mando será efectivo en 48 horas, por lo que en los próximos días las operaciones estarán codirigidas por la coalición y la OTAN.
En cuanto a la naturaleza específica del accionar que tendrá el organismo en Libia, representantes del organismo especificaron a agencias internacionales de noticias que el plan elaborado no prevé una intervención con miras a sostener a los insurgentes que combaten a las fuerzas de Muammar Khadafi.
“La OTAN permanecerá siempre imparcial, no escoge un bando. El objetivo es detener todo eventual peligro para la población, de conformidad con la resolución de la ONU”, explicó a medios de comunicación internacionales un diplomático que pidió no ser identificado.
No obstante, los tres países que llevan a cabo la operación intervencionista Odisea del Amanecer no perderán protagonismo.
Ellos y el resto de los doce estados que participan en la operación –incluyendo Emiratos Arabes Unidos, el único estado árabe activasmente involucrado en el operativo– conformaron un colectivo de países cuyo fin apunta a definir acciones políticas y diplomáticas en el conflicto libio.
El grupo, llamado improvisadamente “grupo de contacto”, se reunirá por primera vez mañana en Londres, bajo el liderazgo del secretario de Relaciones Exteriores británico, William Hague.
“Habrá mucho por hablar”, dijo un funcionario británico. “Debemos empezar a pensar ahora en organizar la paz”, sostuvo su par francés, el canciller Alain Juppe.
Además de figuras claves en la intervención en Libia, como la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, confirmaron su participación en el encuentro los ministros de Relaciones Exteriores de más de 35 países. En el marco de esa reunión, Italia anunció que presentará un plan propio que incluye un exilio para el coronel Khadafi.
“Incluso dentro del régimen, hay gente que trabaja en favor de esta solución”, explicó el ministro de Relaciones Exteriores italiano, Franco Frattini,en referencia las negociaciones que Italia viene manteniendo con Alemania.

Con apoyo de la coalición, los rebeldes van por Sirte

CONTINUA EL AVANCE HACIA EL OESTE EN LIBIA
Tras reconquistar ayer estratégicos enclaves petroleros, los rebeldes libios arrebataron hoy la ciudad de Nawfaliya. Ahora buscan apoderarse de Sirte, el lugar de origen de Muammar Khadafi, donde la coalición internacionalrealizó nuevos bombardeos. Por ahora las tropas leales al líder libio lograron repeler a los insurgentes a 140 kilómetros de la ciudad.
Fuentes en Trípoli negaron hoy que los rebeldes hayan tomado Sirte, como habían sostenido antes los opositores. Las fuerzas insurgentes, señalaron, están a unos 120 kilómetros de la ciudad, considerada un bastión de Khadafi.
Los aviones de la coalición internacional volvieron en tanto a atacar esta mañana posiciones de las fuerzas gubernamentales en Sirte. Medios estatales reportaron un total de nueve explosiones en la ciudad a orillas del Mediterráneo. En la noche, agregaron, se realizaron también ataques aéreos contra Trípoli.
Se considera que Sirte, de alto valor simbólico por ser la ciudad natal de Khadafi, no podrá ser tomada por los rebeldes sin apoyo aéreo de los países occidentales. La ciudad está ubicada 460 kilómetros al este de Trípoli y 560 kilómetros al oeste de Bengasi, el bastión opositor.
Ayer los embajadores de los 28 Estados de la OTAN acordaron que la alianza asumirá el comando conjunto de las operaciones militares internacionales. "Nuestro objetivo es proteger a civiles y zonas habitadas por civiles amenazadas por un ataque del régimen de Khadafi", recalcó el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen.
Alemania es hasta ahora el único país de la alianza transatlántica que ha descartado participar en las operaciones militares. El Ministerio de Exteriores de Berlín desmintió hoy además rumores de que se esté planeando una estrategia germano-italiana para encontrar una salida al conflicto en Libia, según declaraciones del ministro de Exteriores italiano, Franco Frattini, difundidas el domingo.
Las tropas de Khadafi, por su parte, bombardearon con lanzacohetes del tipo Grad la ciudad de Al Zintan, al suroeste de la capital, citó la cadena árabe Al Yazira a un portavoz de la oposición. Mientras, unos 200 soldados del líder libio se entregaron a los rebeldes en la ciudad petrolera de Jalu, unos 400 kilómetros al sur de Bengasi, en el interior del país. Los efectivos habían perdido antes el contacto con las tropas del gobierno que se retiran a lo largo de la costa mediterránea.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Khadafi: “Son horas gloriosas”

DIO UN DISCURSO EN SU SEDE DE TRIPOLI
Libia está "preparada para la batalla, sea ésta larga o corta", aseguró Muammar Khadafi durante su primera aparición pública desde el comienzo de la ofensiva de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, que examinan los próximos pasos de los ataques que lanzaron hace cinco días con aval de la ONU. Desde su residencia de Trípoli, el líder de ese país arengó a quienes se habían reunido a escucharlo: "Vamos a ganar esta batalla". Mientras tanto, los integrantes de la coalición internacional actúan de forma coordinada pero sin comando unificado. Estados Unidos y Francia aseguraron haber alcanzado un acuerdo, aunque lo presentaron de manera diferente, pues la Casa Blanca dijo que la OTAN asumirá en adelante un "papel esencial" y París se abstuvo de utilizar esa expresión.
Durante un encendido discurso, el líder aseguró que “son horas gloriosas” las que se están viviendo en ese país frente aun ataque al que dijo “no tener miedo”. “Estoy aquí, estoy aquí”, enfatizó el gobernante.
Con las fuerzas internacionales sin un comando unificado en territorio libio, los rebeldes que se habían replegado ante el avance las tropas del régimen indicaron que Misrata, a unos 200 km al este de Trípoli, hubo fuertes combates en los que cayeron víctimas civiles.
Las tropas leales atacaron la pasada noche nuevamente Misurata, causando 14 muertos y 23 heridos, informó la emisora árabe Al Jazeera. Las tropas de Khadafi están controlando el hospital estatal de Misurata con tanques frente a la entrada y francotiradores apostados en el tejado.
Los rebeldes pidieron a la alianza occidental el envío de un barco hospital a Misurata, ya que los habitantes de la ciudad ya no saben a dónde llevar a los heridos.
Los apoyos a la avanzada de las potencias militares se suman. Kuwait y Jordania anunciaron su contribución con apoyo logístico a las operaciones, según anunció el primer ministro británico David Cameron en el parlamento.
Por su parte, Turquía ofreció cinco buques y un submarino para ayudar a imponer el embargo marítimo de armas a Libia, informó la agencia píblica turca Anadolu. No obstante, el primer ministro de ese país, Recep Tayyip Erdogan, manifestó reservas a la operación de la coalición en Libia, y reiteró en los días pasados que no se plantea que los aviones turcos "bombardeen a los libios".
El presidente Barack Obama declaró que Estados Unidos redujo de manera "significativa" el número de sobrevuelos de Libia por parte de sus aviones, y que la zona de exclusión aérea estará organizada próximamente. Pero advirtió que Khadafi "puede intentar agachar la cabeza y esperar que pase la tormenta, incluso ante una zona de exclusión aérea". Obama agregó que Estados Unidos tiene otras herramientas además de las militares.
Los aviones de la coalición internacional realizaron, hasta ahora, 336 operaciones y 108 bombardeos desde el sábado, según el Pentágono. Los aliados buscaban apretar el cerco de Khadafi por todos los medios. La Unión Europea (UE) alcanzó un acuerdo para imponer sanciones al principal grupo estatal de petróleo de Libia. La decisión -el cuarto paquete de sanciones contra Libia impulsado por la UE desde el inicio de la rebelión- se adoptará formalmente en las próximas horas y entrará en vigor mañana con su publicación en el Diario Oficial de la Unión.
La coalición, liderada por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, incluye a otros países europeos de la OTAN y a un país árabe, Qatar, y opera en aplicación de la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU que autoriza recurrir a "todos los medios necesarios" para proteger a los civiles expuestos al avance de las tropas de Gadafi en las zonas rebeldes.

viernes, 18 de marzo de 2011

Alto el fuego

TRAS EL PERMISO DE LA ONU PARA LA INTERVENCION EXTRANJERA
El gobierno libio decidió suspender todas las operaciones militares tras la resolución votada por el Consejo de Seguridad de la ONU que autorizó ataques aéreos contra el régimen de Muammar khadafi. La decisión fue dada a conocer por el ministro de Relaciones Exteriores de ese país, Musa Kusa, quien durante una conferencia de prensa informó que se “decidió aplicar de inmediato un alto el fuego y dar por terminadas todas las operaciones militares".
El diplomático argumentó que su país, al ser miembro de Naciones Unidas, está "obligado a aceptar la resolución del Consejo de Seguridad" de la ONU, cuyo Consejo de Seguridad votara ayer a favor de la apertura de una zona de exclusión aérea para que fuerzas de Occidente intervengan en el conflicto que afronta ese país desde que sectores opositores a Khadafi desataran una rebelión que durante las ultimas horas había sido puesta en jaque.
Antes de que se diera a conocer esta información que intenta poner freno a la ofensiva del fuego extranjero sobre Libia, la OTAN, que no había decidido si intervenir o no, había acelerado sus planes de una posible acción. Según la agencia EFE, los países miembros de esa organización, incluso los más reticentes como Alemania y Turquía, convinieron completar una estrategia militar "lo antes posible".
El envío de tropas o bien el apoyo logístico para poner freno a las tropas de Khadafi fueron justificadas bajo el argumento de apoyar la asistencia humanitaria a la población, garantizar la aplicación del embargo de armas que pesa sobre Libia y contribuir al establecimiento de una zona de exclusión aérea.
Sin embargo, hay indicios de que el cese de los combates son más bien un repliegue para repensar el tablero y sus fichas. El Ministro de Defensa libio advirtió que tras la decisión de la ONU, el Mediterráneo "va a dejar de ser un lugar seguro", según publicó DPA.
Asimismo, las reacciones internacionales no se hicieron esperar. El primer ministro británico, David Cameron, anunció que “en las próximas horas” su país enviará aviones de guerra a Libia. La decisión ratifica la urgencia de los países europeos que fogonearon la decisión del Consejo de Seguridad en poner en vigencia la zona de exclusión aérea que, según prevén los analistas, servirá no sólo para la ayuda humanitaria sino también para un ataque con aviones sobre las fuerzas “leales” al líder libio.
Durante una reunión con miembros del Parlamento del Reino Unido, Cámeron ratificó que se sumará a una operación autorizada por la ONU para evitar que Khadafi lance "un brutal ataque usando fuerzas de aire, tierra y mar" sobre Benghazi, la "capital" de los rebeldes.
Por su parte, España anunció que cederá a la OTAN dos de sus bases militares en el sur del país, así como barcos y aviones. La decisión fue comunicada por la ministra de Defensa, Carmen Chacón, quien tomó el argumento de la intervención por cuestiones humanitarias: "Nuestra responsabilidad está con el pueblo de Libia", manifestó la funcionaria durante un acto en una base aérea madrileña presidido por el rey Juan Carlos.

Khadafi volvió a ser el enemigo

LIBIA SE SUMA A IRAK Y AFGANISTAN COMO BLANCO DE BOMBARDEOS
Francia y Gran Bretaña llevaron hasta un final tardío su idea de instaurar una zona de exclusión aérea. Estados Unidos les transfirió la responsabilidad de la acción principal a los europeos y los árabes.
 Por Eduardo Febbro
Desde París
Muammar Khadafi bajó definitivamente del altar al que la gula occidental, los petronegocios y la desfachatez del sistema financiero internacional lo habían izado. El tirano, que durante casi dos décadas fue el “enemigo número uno” de Occidente para luego convertirse en el vistoso aliado de sus enemigos de antaño, volvió a su estatuto primigenio. La resolución adoptada por el Consejo de Seguridad de la ONU no deja ningún intersticio para la ambigüedad: el dispositivo militar ya está preparado y sólo faltaba la famosa “base jurídica” reclamada por la OTAN. París y Londres llevaron hasta un final tardío su idea de instaurar una zona de exclusión aérea para neutralizar la aviación de Khadafi.
Las provocaciones mutuas tornaron inevitable la participación árabe-occidental en una nueva cruzada militar contra un país árabe. Libia se suma así a Irak y Afganistán a la lista de países que pasarán una temporada bajo las bombas de una coalición donde el poderío militar de Occidente marcará las orientaciones. Era necesario el voto a favor de 9 de los 15 miembros del Consejo de Seguridad y también que ninguno de los integrantes permanentes del Consejo vetara la resolución. China y Rusia se abstuvieron y con ello abrieron paso al operativo militar. La comunidad internacional, fragmentada, salvará al filo de la navaja a la ya asfixiada oposición libia. Cercada en su feudo de Benghazi por las fuerzas leales al régimen, la participación directa de Occidente era la única carta que podía sacarla del despeñadero. “Prepárense, esta noche llegamos”, había dicho Khadafi a los habitantes de Benghazi. Tal vez, las primeras en llegar sean las bombas occidentales ayudadas por algunos países árabes, como Emiratos Arabes Unidos, Qatar y Egipto. Washington logró su propósito: transferirles la responsabilidad de la acción principal a los países vecinos, es decir, los europeos con costas mediterráneas y los árabes. Francia y Gran Bretaña, promotores de la resolución, asumirán la mayor parte de la responsabilidad de Occidente, pese a que Estados Unidos es la fuerza dominante en el seno de la OTAN.
No es seguro que la guerra total sea la apuesta definitiva. El Guía Supremo de la desgastada revolución libia supo dar marcha atrás al borde del abismo. A partir de 2003, Khadafi ya demostró su sentido del realismo cuando, impresionado por la invasión de Irak y la captura de Saddam Hussein, retrocedió en su principal proyecto, la acumulación de armas de destrucción masiva, y reconoció su responsabilidad en dos atentados: contra el avión de PanAm que explotó sobre la localidad escocesa de Lockerbie (1988, 270 muertos) y contra el avión francés de la compañía UTA (1989, 170 muertos). Ese fue el inicio del idilio público entre el coronel y sus jueces de años anteriores. Inversiones y visitas de Khadafi a las grandes capitales del mundo y viajes de los demócratas a Trípoli consagraron el retorno del coronel al “eje del bien”. O sea, los negocios seguros aunque las manos que firmaban los contratos estuviesen manchadas de sangre.
Puede que hoy haga lo mismo. La resolución de la ONU es amplia y explícita. La OTAN y la Liga Arabe apoyaron la instauración de una zona de exclusión y ello los convierte en aliados directos de la intervención. Presionado desde el interior por los rebeldes, ahorcado por el cielo y cercado desde el mar, Khadafi tiene las horas contadas. Khadafi le ha ofrecido la represión salvaje a su pueblo y una fuente de agua bendita para que Occidente lave su mala conciencia. No cabe ni la más remota duda de que los armas ya están preparadas. Anoche, tanto el primer ministro francés, François Fillon, como el jefe de la diplomacia, Alain Juppé, adelantaron que la fuerza se emplearía en cuanto la resolución estuviese aprobada. Alain Juppé precisó incluso el modo operativo: “Está excluido que se haga algo en tierra. Está claro. La alternativa se desprende sola: es la utilización de la fuerza aérea”. Tal vez Khadafi calculó mal la convicción de sus socios del Oeste. Pensó que sus divisiones profundas y sus debilidades morales y energéticas le permitirían aplastar la revuelta con un costo mínimo. Occidente también se equivocó con él y con las capacidades reales de la oposición. Las demoras y ese doble error desembocaron en centenas y centenas de muertos, destrucción y el éxodo de centenas de miles de personas hacia las fronteras.
El movimiento democrático libio terminó condicionado a la peor opción para triunfar: sacar a Khadafi con el respaldo de fuerzas extranjeras. Los movimientos de unos y otros condenaron a la contrarrevolución libia a una asistencia extranjera: Khadafi no dejaría el poder sin matar y sin mofarse de la OTAN y la ONU. A su vez, Occidente no podía dejarlo ganar sin quedar en ridículo. Khadafi ha sido un socio perfecto, en la paz y en la guerra. Su previsible derrota se forjó según sus condiciones. Mató a su pueblo sin concesiones y provocó a Occidente para que vinieran a buscarlo. La historia se vuelve a repetir con una puntualidad sangrienta, como en Panamá, Irak o Afganistán: otra vez hay que armar una coalición y arrojar bombas para extirpar un mal que se fue arraigando con la complicidad y hasta la ayuda directa de quienes hoy se alistan para suprimirlo. Noriega fue un aliado de las potencias, lo mismo que Saddam Hussein en Irak y los talibán en Afganistán.Apartarlos del poder costó miles de vidas humanas inocentes. Khadafi y sus socios tardíos hicieron pesar sobre el pueblo libio el mismo y repetitivo destino.

viernes, 11 de marzo de 2011

Repliegue rebelde en Ras Lanuf

TRAS LOS ATAQUES AEREOS Y DE ARTILLERIA DE LAS FUERZAS DEL REGIMEN
Khadafi y sus tropas demostraron en los últimos días que no van a rendirse fácilmente y avanzaron en territorio opositor. Su hijo Saif el Islam dijo que no temían la intervención de las potencias extranjeras.
 Por Donald Macintyre *
Desde Trípoli
Los rebeldes fueron forzados a retirarse de la estratégica ciudad de Ras Lanuf después de un sostenido ataque aéreo y de artillería. Muammar Khadafi y sus tropas demostraron en los últimos días que no van a rendirse fácilmente. El hijo del líder libio dijo que no temían la intervención de las potencias extranjeras.
Mientras se acercaban los tanques y las tropas del régimen hacia Ras Lanuf, las fuerzas rebeldes escaparon junto con los pocos residentes que quedaban. Al volante de una pick-up Toyota, el voluntario Rahim Mastri, de 22 años, reconoció: “No se ganaba nada quedándose allí. Nos habrían matado. Tienen armas más potentes que nosotros. No nos podemos comparar”.
Las fuerzas opositoras se replegaron hasta Benghazi, la capital de la Libia libre. Pero junto con ellos fueron las preocupaciones. Los rebeldes temen que las fuerzas de Khadafi puedan acabar con lo que lograron conquistar después de semanas de combate y arrinconarlos en su bastión.
Los oficiales dijeron que la derrota se debe a una falta de comunicación y de organización. “No hubo planificación, no se establecieron las defensas, y por eso pudieron pasar los hombres de Khadafi”, explicó el capitán Ahmed Ibadullah, un ex oficial del ejército libio que se pasó a las filas de la revolución. “Ahora nos tenemos que reagrupar y ver cómo seguimos”, añadió.
En Trípoli, Saif el Islam Khadafi dio un discurso ante unos jóvenes excitados y bulliciosos. El hijo del líder libio terminó su exposición, que duró cerca de una hora, con una advertencia a las “bandas” armadas: “Estamos yendo por ustedes”. Khadafi hijo enumeró una serie de atrocidades que supuestamente cometieron los rebeldes en el este de Libia y ridiculizó la presencia de un barco de guerra inglés en aguas cercanas. “Quienes quieran apoyar a la milicia, que lo hagan; pero les advierto desde este momento que van a perder. Nosotros vamos a ganar. No tenemos miedo ni a la flota estadounidense, ni a la OTAN, ni a Francia”, dijo Saif. “Nunca nos rendiremos. Este es nuestro país. Luchamos aquí, en Libia. El pueblo libio nunca les dará la bienvenida a los estadounidenses. Libia no es un juego de niños, no somos Mickey Mouse”, les advirtió.
Hay miles de razones para que la ofensiva de Khadafi pueda prolongarse en el tiempo. Según publicó The New York Times, el dirigente libio tendría decenas de miles de millones de dólares escondidos en Trípoli, lo que le permitiría seguir haciendo frente a los gastos bélicos, a pesar de los embargos impuestos por Occidente. También les daría efectivo para subvencionar a los mercenarios africanos que reemplazan a los militares que desertaron de las filas gubernamentales.
Parece también que el régimen controla Zawiya, la ciudad más occidental de las que estuvieron al alcance de las fuerzas contrarias a Khadafi. Pero la victoria gubernamental, al menos por ahora, trajo consigo docenas de bajas y la destrucción de los edificios que están en el centro. “Los libios están sufriendo un genocidio, la aniquilación de una población completa a través de ataques aéreos y terrestres”, denunció Hafiz Ghoga, el vocero de los líderes rebeldes. “Esto no sólo amenaza la seguridad de Libia sino la de toda la región”, agregó.
El optimismo inicial, que indicaba que era factible el fin de la dictadura de 42 años, fue reemplazado por una conciencia de que era necesaria la colaboración exterior para reemplazar al arraigado régimen. Por eso, los rebeldes pidieron que se establezca una zona de exclusión aérea y que se realicen ataques aéreos contra las posiciones de Khadafi.
Sin embargo, la respuesta europea derivó anoche en agrias discusiones y emergieron claras divisiones entre los socios por los planes de impedir los vuelos. El secretario británico de Asuntos Exteriores, William Hague, manifestó que un espacio de exclusión aérea podría establecerse “muy rápido”, después de que Francia y Gran Bretaña hayan realizado su trabajo en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y mientras la OTAN analiza los últimos detalles prácticos. Pero Alemania se niega a una zona de exclusión aérea. “No queremos ser arrastrados a una guerra en el norte de Africa”, dijo el canciller germano Guido Westerwelle. Los Estados Unidos, que jugarán un rol fundamental a la hora de imponer una zona de exclusión, se mostraron tibios en las negociaciones.
* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.

Francia reconoció a los opositores a Khadafi

LA UNION EUROPEA SE MOSTRO SORPRENDIDA POR LA POSTURA DE PARIS DE CONSIDERAR INTERLOCUTOR AL CONSEJO NACIONAL LIBIO
Sarkozy propondrá en Bruselas una serie de “ataques aéreos contra blancos precisos” en Libia, según trascendió. El dictador lo amenazó con develar un secreto que tiene que ver con su campaña electoral. La UE, dividida sobre cómo actuar.
 Por Eduardo Febbro
Desde París
Nicolas Sarkozy avanzó en solitario en el terreno minado de la revolución libia e hizo de Francia el primer país en el mundo que reconoce al Consejo Nacional Libio de Transición, CNLT, la estructura que reúne a la dispar oposición a Muammar Khadafi. Contrariamente a sus colegas de la Unión Europea, que apenas se asoman a la puerta, Sarkozy anunció que reconocía al Consejo Nacional Libio “como el único representante del pueblo libio”. Al mismo tiempo, el presidente decidió enviar un representante diplomático de Francia a la localidad de Benghazi donde los rebeldes instalaron su sede. En respuesta a ese gesto, Muammar Khadafi reaccionó como un felino incontinente y amenazó con revelar “un secreto grave que acarreará la caída de Sarkozy” y que concierne “al financiamiento de su campaña electoral”.
Sarkozy tomó la decisión de hacer de la oposición libia el interlocutor legítimo y exclusivo luego de entrevistarse en París con dos representantes del Consejo Nacional Libio de Transición, Ali Essaoui, el ex ministro de Economía de Khadafi y renunciante embajador del régimen en la India, y Mahmud Jebril, responsable de la célula de crisis del Consejo. Según los dos hombres, Sarkozy les adelantó que hoy, durante la cumbre especial sobre Libia que se celebra en Bruselas, el presidente presentará un “plan global” sobre el país a sus socios de la Unión Europea. Responsables cercanos al dossier dejaron filtrar a la prensa una información de peso: según estas fuentes, Sarkozy propondrá en Bruselas una serie de “ataques aéreos contra blancos precisos” y “extremadamente limitados”, así como la “intercepción” de los sistemas de transmisión de Khadafi. Esta información, sin embargo, no fue confirmada por la presidencia francesa. Hay que tomar todas estas especulaciones y decisiones con una distancia casi budista. Occidente nos ha acostumbrado a las grandes palabras y a los hechos de corto alcance.
Las divisiones en el seno de la Unión Europea con respecto a la forma de impedir que Khadafi aplaste la revuelta libia son además consistentes. La UE dijo estar “sorprendida” por los anuncios de Sarkozy. De hecho, la Unión Europea vive de sorpresa en sorpresa y con cada una de ellas –Revolución de los Jazmines en Túnez, caída de Mubarak en Egipto, etc., etc.– se descascara un poco más su máscara de falsedades y la oprobiosa colusión de intereses entre los valores que defiende –democracia, derechos Humanos, derechos cívicos– y los negocios que hace a espaldas de esos valores.
Por lo pronto, las opciones que maneja el jefe del Estado francés incluyen la instauración de una zona de exclusión aérea, aunque bajo condiciones. París antepone una resolución de las Naciones Unidas y la intervención en los operativos de los países árabes. Sarkozy no se suma a la idea de una intervención militar en Libia orquestada por Washington o la OTAN. Según revelaron diputados de la mayoría gobernante que participaron en una reunión con Sarkozy, el presidente les dijo: “No vamos a enfrascarnos en otro Afganistán”. Los europeos sí están enfrascados en sus antagonismos. Mustafá Gheriani, portavoz del Consejo Nacional Libio de Transición, saludó la decisión de París de reconocer a esa entidad: “Es el primer clavo en el ataúd de Khadafi. Esperamos que toda Europa lo siga”. Nada es, sin embargo, más improbable. Catherine Ashton, la estratosférica representante de la UE para la política exterior, dijo que no había que precipitarse “de manera unilateral en el reconocimiento de algunos grupos. Según nuestro punto de vista, todo reconocimiento debería ser defendido por la Liga Arabe y discutido en la ONU. No debe ser una decisión unilateral”. Cabe advertir que la señora Ashton no es un ejemplo ni de audacia ni de acierto diplomático. Sarkozy le salió al paso junto al primer ministro británico, David Cameron. Ambos hicieron pública una carta remitida al Consejo Europeo que se reúne hoy en la cual escriben “Khadafi y su camarilla deben partir”. Cameron y Sarkozy instan a sus socios europeos a “enviar una señal política clara” diciendo que “nosotros consideramos” al CNLT “como un interlocutor político válido y una voz importante para en pueblo libio en esta fase”.
Entre apurones diplomáticos, divergencias y contradicciones los cañones emergen de la bruma. Ayer, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, declaró que la Alianza Atlántica estaba “unida y lista para actuar”. Acto seguido, Rasmussen aludió a una serie de “medidas adicionales” para hacer tangible la zona de exclusión aérea si la ONU lo decide y luego anunció el envío de barcos adicionales al Mediterráneo con el fin de supervisar el embargo sobre las armas aprobado por Naciones Unidas. Los analistas europeos ponen de relieve una paradoja sustancial: aunque Khadafi gane la guerra contra la oposición está políticamente muerto. Hace unas tres semanas su situación era exactamente contraria.
El semanario satírico francés Le Canard Enchaïné, especialista de las revelaciones turbias, citó en su edición del miércoles un elogioso informe del FMI sobre Libia publicado en la página Internet del Fondo el pasado 15 de febrero. El semanario escribe que en ese informe el FMI “no cesa de felicitar al coronel Khadafi y su gobierno por la calidad de la gestión presupuestaria y por las reformas emprendidas”. El único reproche que se le hace a Khadafi es “no privatizar lo bastante rápido los bancos y el mercado local de capitales”. El FMI incurrió en las mismas felicitaciones con respecto a Túnez y Egipto. Las revueltas democráticas enterraron a esos buenos gestores como ahora lo están haciendo con Khadafi.

Y no se va, la OTAN no se va

LA GUERRA PREVENTIVA CONTINUA
El secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, Anders Fogh Rasmussen, aseguró que las tropas internacionales permanecerán más allá de 2014 en Afganistán, pese a la transición que se iniciará en diez días. En octubre de 2001, la OTAN, con Estados Unidos a la cabeza, invadió Afganistán para derrocar al gobierno talibán que, según Washington, había colaborado con la red terrorista Al Qaeda en los atentados a las Torres Gemelas y el Pentágono, en septiembre de ese año.
"La transición no significa que abandonaremos Afganistán. Al contrario, nuestra fuerzas se quedarán en el país para apoyar a los afganos y formar a nuevos reclutas", dijo Rasmussen en la reunión de los ministros de Defensa de la OTAN en Bruselas.
En su discurso de apertura, el ex primer ministro danés también aseguró que la "estrategia (en el país asiático) está funcionado" y que la alianza logró garantizar "más seguridad en partes", a pesar de que ayer el organismo anunció que el año pasado fue el peor en cuanto muertes desde el incio de la campaña en 2001.
Desde la invasión, las milicias de los extremistas se refugiaron en la montañosa frontera con Pakistán y desde allí comandaron la resistencia. En la cumbre de la OTAN de fines del año pasado, los mandatarios de la alianza acordaron el comienzo de la transición a partir del próximo 21 de marzo.
"El Nuevo Año afgano marca el inicio de una nueva era para la seguridad en Afganistán y una transición", dijo Rasmussen, según indicó la agencia de noticias española Europa Press.

Un avance de los leales y una ofensiva de los europeos

LIBIA
Un día después de la retirada de la mayor parte de los insurrectos en Ras Lanuf, fuerzas libias leales a Muammar Kadhafi lanzaron un asalto por mar y con tanques contra quienes resisten en esa estratégica ciudad portuaria del noreste. Por su parte, los jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea (UE) se encuentran ya en Bruselas para participar de la reunión extraordinaria sobre Libia, en la que, se espera, pedirán que el líder libio deje el poder de manera inmediata, según se anticipó ayer en el encuentro previo de los ministros de Asuntos Exteriores.
La desordenada huida de los rebeldes de Ras Lanuf tras cinco días de ataques de artillería y aviones significó un duro revés en su fallido intento por avanzar hacia el oeste en dirección a Trípoli, la capital y bastión de Kadhafi, y ahora amenaza sus posiciones en el Este, la parte del país que controlan los insurrectos.
Un vocero de los rebeldes dijo que cuatro lanchas militares con 40 o 50 combatientes leales al líder libio atracaron cerca de un hotel en la zona residencial de Ras Lanuf en horas de la noche y se enfrentaron con los sublevados, según informó la cadena BBC.
Horas más tarde, el vicedirector del hospital de la cercana ciudad de Ajdabiya dijo que las fuerzas del gobierno tomaron el control de la zona residencial de Ras Lanuf tras los combates. El doctor Ibrahim Said dijo que cuatro personas muertas y más de 40 heridos en esos combates en Ras Lanuf fueron llevados a esa dependencia sanitaria.
Con la revuelta opositora a Kadhafi cada vez más debilitada, las potencias extranjeras se muestran divididas sobre cómo forzar la renuncia del líder, cuya legitimidad ya fue desconocida por Estados Unidos y la Unión Europea y otros países.
De hecho, los líderes europeos reunidos en Bruselas elaboran una declaración conjunta para pedir que el libio deje el poder de manera inmediata. "El coronel Kadhafi debe dejar el poder inmediatamente", dice el borrador de conclusiones preparado para la cumbre de hoy y conocido en la víspera, informó la agencia de noticias Europa Press.
Sin embargo, los representantes del bloque de 27 países mostraron divisiones sobre si reconocer el movimiento opositor al líder libio, tal como hizo ayer el gobierno francés. Tampoco la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) alcanzó un consenso sobre ese punto, aunque sí acordó reforzar el despliegue naval de buques de guerra de la alianza ante las costas de Libia para hacer respetar el embargo internacional de armas con destino al país norafricano.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, anticipó otra jugada de riesgo que pondrá sobre la mesa en la cumbre: aseguró que su país está dispuesto a realizar ataques selectivos contra posiciones en Libia, como último recurso para proteger a la población civil, lo que equivaldría a una declaración de guerra para el régimen de Kadhafi.
Por su parte, el Gobierno español consideró que en las actuales circunstancias, el aval de la ONU para intervenir militarmente en Libia resulta "imprescindible", aunque reconoció que la situación podría cambiar y, por lo tanto, advirtió sobre las sospechas de que el régimen libio pueda utilizar armas químicas.
Según la agencia EFE, representantes del Ejecutivo español señalaron que "hay fuentes que hay que tener en cuenta" que apuntan a esa posibilidad, pero rechazaron todo paralelismo con lo ocurrido en Irak y sus nunca encontradas armas de destrucción masiva.

jueves, 10 de marzo de 2011

Una insurrección dispar y tangible

EL MUNDO › LA AUSENCIA DE OPOSICION ESTRUCTURADA EN LIBIA ES UN EFECTO DE LAS TRIBUS, LA HISTORIA Y EL PERSONALISMO
Mientras el Parlamento Europeo pedía que fuera reconocido el opositor Consejo Nacional de Transición, Khadafi enviaba a sus representantes a Egipto, Portugal y Bruselas frente a una posible intervención de Europa y la OTAN.
 Por Eduardo Febbro
Desde París
El Parlamento Europeo interpeló ayer a la Unión Europea para que reconozca a la oposición libia agrupada en el Consejo Nacional de Transición (CNT). Esta galaxia de insurrectos fue constituida apenas diez días después de que estallara la revuelta contra Muammar Khadafi –entre el 15 y el 17 de febrero–. Sus dirigentes actuales provienen de sectores a veces tan diversos como antagónicos. Omar el Hariri, uno de los primeros aliados de Khadafi en los años ‘60, es jefe del Consejo Militar mientras que el presidente de esta instancia no es otro que el ex ministro de Justicia del líder Libio, Mustafá Abdel Jalil. El Consejo también nombró al renunciante embajador de Khadafi en la India y ex ministro de Economía, Ali Abdelaziz Al Issaoui, en el puesto de canciller. La zawra –revolución– lanzada por los jóvenes contra la monolítica dictadura de Khadafi unificó y trazó un perfil a la vez dispar y tangible de la oposición.
La pareja compuesta por Mustafá Abdel Jalil y Omar el Hariri es por demás contrastante. Omar el Hariri fue uno de los oficiales que estuvieron al lado de Khadafi durante el golpe de Estado que en 1969 derrocó a la monarquía del rey Idris. Luego cayó en desgracia y pasó 17 años en la cárcel bajo el cargo de “conspiración”. Según explicó Hariri en sus raros encuentros con la prensa, su oposición a Khadafi, sus críticas a la deriva “personalista” del régimen le valieron la sanción. Entre todas las figuras posibles, Omar el Hariri era la más coherente dentro de un movimiento opositor que se fue plasmando con el correr de los días y en plena agitación. De hecho, el foco de la revuelta se propagó el pasado 17 de febrero desde la ciudad de Benghazi.
Una manifestación en memoria de diez manifestantes asesinados en 2006 sirvió de punto de partida a una aventura que ninguna cancillería occidental tenía en sus previsiones. La manifestación había sido organizada por opositores en el exilio, movimientos locales de defensa de los derechos humanos y activistas en la red. La represión del 17 de febrero dejó decenas de muertos.
Mustafá Abdel Jalil, hoy dirigente del CNT, fue el primer miembro del gobierno que renunció a su cargo en protesta por “el uso excesivo de la fuerza contra manifestantes desarmados”. Apenas nombrado, en una entrevista del canal árabe Al Jazeera Jalil dijo: “Nuestro gobierno nacional y militar tiene personalidades civiles y militares. Llevará adelante al país durante no más de tres meses y luego habrá elecciones libres y la gente elegirá a su líder”. El CNT se ha convertido hoy en la instancia en torno de la cual se articulan los focos opositores, desde los comités de resistencia locales creados en las ciudades en manos de los insurrectos hasta la Coalición Revolucionaria del 17 de febrero, que se integró a él. Sin embargo, los roces entre el Consejo Nacional de Transición y la Coalición Revolucionaria del 17 de febrero aparecieron en seguida. El Consejo se postuló como una suerte de “gobierno” mientras que la Coalición no se fijó esa ruta. Abdelhafiz Ghoqa, uno de los portavoces de la Coalición y hoy vicepresidente del Consejo, aseguraba que el Consejo es “el rostro político de la revolución” y no un gobierno provisorio.
En un sistema político sin Constitución, ni partidos políticos opositores, ni sindicatos, ni Parlamento, ni ONG y en donde la lealtad a la tribu a la que se pertenece pasa antes que la nación, hablar de oposición identificada es una hazaña. Los partidos opositores libios están todos en el exterior. En 2005, ciento cincuenta personalidades crearon en Londres la Conferencia Nacional de la oposición libia. Ese grupo se fijó tres objetivos: el fin de la era Khadafi, la implantación de un gobierno transitorio y, luego, la elección de un gobierno democrático surgido de elecciones libres. Barah Mikail, especialista de Medio Oriente en el Instituto de Relaciones Internacionales estratégicas, constata la paradoja de la situación libia, donde Khadafi parece acorralado al tiempo que la oposición, que ya sufrió reveses militares, carece de una identidad coherente. “Se alcanzó un camino sin retorno, pero las alternativas para la situación que se está viviendo son inexistentes. Se podría pensar en un período de transición a cargo del ejército libio. Sin embargo, hay un problema: el ejército no está tan bien preparado como en Túnez o Egipto”. La ausencia de oposición estructurada es una consecuencia de la dictadura personalista de Khadafi, de la cultura tribal y también de la historia, que ha complotado contra toda forma de estructura institucional y destruido los embriones que hubiesen permitido la existencia de una clase dirigente nacional. Libia es un país casi sin Estado, una República de voluntarios entusiastas que trata de forjar un nuevo país sobre las llamas del presente. El azar ha jugado con las fechas. La Revolución de los Jazmines que estalló en Túnez prendió en Libia el mismo año en que se cumplen cien años de la llegada de las tropas coloniales italianas a Tripolitania. En un siglo, Libia saltó de un trauma a otro: de despreciada provincia del Imperio Otomano pasó al yugo del colonialismo italiano (1911-1943), que tuvo dos caras, igualmente salvajes: la del liberalismo occidental primero y la de la Italia fascista de Benito Mussolini después. Italia unificó un territorio (1934) que estaba divido en tres regiones que no formaban un país: Tripolitania (Oeste), Cirenaica (Este) y Fezzan (Sur). Luego vino un período monárquico de corta duración interrumpido por el golpe de Estado de Muammar Khadafi en 1969. Entre la monarquía y el golpe, Libia conoció un período británico, 1943-1951.
Mustafá Abdel Jalil quiere ser el rostro de un país en plena guerra civil. “Probablemente pediremos ayuda en el exterior, tal vez ataques aéreos contra instalaciones estratégicas que pongan el último clavo en el ataúd de Khadafi”, explicó Abdelhafiz Ghoqa. La oposición tiene un problema cuando se trata de dejar una posición límpida sobre la cuestión de la intervención extranjera. Algunos sectores la reclaman; otros, más realistas, la desechan. El Consejo está en una cuerda floja: “En ninguna circunstancia aterrizarían fuerzas terrestres”, asegura Mustafá Gheriani, portavoz del Consejo. Los temores de una partición del país también alteraron las primeras semanas de la revolución, hasta que el CNT marcó su lugar: “el Consejo representa a toda Libia”, dijo Jalil. Nombrado en febrero de 2007, Mustafá Abdel Jalil no encarna, para la población, el manto del diablo. Incluso Amnistía Internacional elogió en su momento su disposición a dar información sobre los prisioneros políticos.
Pero todo va muy rápido y Khadafi juega con muchas cartas en la mano, a la vez militares, diplomáticas y financieras. Hace unos días, emisarios norteamericanos se entrevistaron en El Cairo con representantes del Consejo Nacional de Transición. El Parlamento europeo pidió ayer que el CNT fuese reconocido. El mismo día Khadafi envió a sus representantes a Egipto, Portugal y Bruselas en momentos en que la Unión Europea y la OTAN entablan las primeras discusiones serias sobre Libia con el telón de fondo de una posible intervención en el conflicto libio bajo una u otra forma. Tributaria de la historia política del país y de la urgencia de la situación, la naciente oposición libia es un mosaico de identidades opuestas. Nada la identifica mejor como las trayectorias de sus dos principales líderes, el político y el militar. El primero, Mustafá Abdel Jalil, es un reciente ex ministro de Khadafi. El segundo, Omar el Hariri, es un compañero de armas del “Guía Supremo” caído en desgracia y recuperado por la velocidad de la historia para saltar al primer plano de donde Khadafi lo había apartado.

martes, 8 de marzo de 2011

Un enfrentamiento sin escalas

Los aviones de las fuerzas de Muammar Khadafi volvieron a bombardear las posiciones rebeldes en Ras Lanuf, en el tercer día de ataques a la ciudad portuaria y petrolera para impedir el avance desde el este sobre Trípoli. En el frente occidental, los soldados de Khadafi recuperaron Al Zawiya, a 50 kilómetros de la capital. Ayer continuaron los combates en Bin Jawad y, según la cadena Al Jazeera, el líder libio ofreció a la oposición una salida conciliada pero fue rechazada. Pero desde el Consejo Nacional liderado por los opositores y desde el régimen libio negaron una instancia de diálogo. La OTAN y Estados Unidos avanzan hacia una intervención militar.

Los bombardeos fueron al menos cinco y se produjeron con varias horas de diferencia en las márgenes de Ras Lanuf, ubicada en el frente este de los combates entre los rebeldes y las fuerzas de Khadafi. En los primeros cuatro ataques, que no causaron víctimas, los misiles cayeron a 100 metros de viviendas en la periferia este de la ciudad. El quinto bombardeo alcanzó una casa de dos pisos en una zona residencial.
Luego de intensos combates, tanques y camionetas 4X4 de los combatientes de Khadafi recorrían la ciudad y disparaban aleatoriamente contra las casas, dijo el testigo en comunicación telefónica, citado por CNN.
Con los rebeldes debilitados y Khadafi a la ofensiva, Estados Unidos y la OTAN, que exigen la renuncia del líder libio, se mostraron ayer más cerca de la idea de una respuesta militar a la crisis del país africano.
Los opositores a Kaddafi, que no tienen aviones, aseguran que no pueden resistir los ataques de la aviación del líder libio, y piden que la ONU autorice la imposición de una zona de exclusión aérea sobre Libia para protegerlos de los bombardeos.
El portavoz del Consejo Nacional Transitorio Revolucionario (CNTR), Abdelhafiz Ghoga, indicó que "no hay diálogo y no hay nada llamado salida segura del país", en un discurso ante medio millar de personas en la plaza de los Juzgados de la ciudad de Bengasi.
Ghoga se refería a las noticias sobre un supuesto diálogo indirecto entre Khadafi y el Consejo Nacional, para una salida del dirigente libio del país con una garantía de inmunidad.
Un miembro del comité de información del consejo Bara Jatib aseguró que el organismo rebelde podría estar dispuesto a aceptar la marcha de Khadafi del país. Sin embargo, Ghoga, subrayó ante sus oyentes: "No daremos marcha atrás, no hay rendición, no hay diálogo" y se preguntó: ¿Quién va a permitir (a Khadafi) una salida segura?
Por otra parte, confirmó que una delegación oficial italiana llegó ayer a las al puerto marítimo de Bengasi, en lo que constituye los primeros contactos oficiales que enviados extranjeros mantienen dentro de Libia con los responsables rebeldes. Después del fallido intento del "equipo diplomático" inglés.
Ghoga también aseguró a los presentes que cada día los combatientes rebeldes contaban con mejores armas y que el Ejército cada vez estaba mejor preparado.
El presidente estadounidense, Barack Obama, adelantó que la OTAN estudiaba una acción militar para ayudar a los rebeldes porque la represión lanzada por Kaddafi es "inaceptable". Como primer paso, la OTAN informó ayer que decidió incrementar los vuelos de vigilancia sobre Libia con aviones espías de 10 a 24 horas para tener una mejor imagen de la situación humanitaria y militar sobre el terreno.
Estados Unidos advirtió que imponer una zona de exclusión aérea requerirá primero una campaña de bombardeos para eliminar a la Fuerza Aérea de Kaddafi. China y Rusia, que tiene poder de veto en el Consejo de Seguridad, ya insinuaron su oposición a una intervención militar en Libia.