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lunes, 18 de febrero de 2013

¡Ganó Correa!

Correa celebra el triunfo electoral con su familia y el vice, Glass, desde el balcón del palacio presidencial en Quito.

EL MUNDO › EL PRESIDENTE DE ECUADOR ARRASO EN LAS ELECCIONES Y DIJO QUE TRABAJARA POR LA INTEGRACION REGIONAL

Correa promete construir la patria grande

Desde el balcón del Palacio Carondelet, el reelecto mandatario saludó a sus seguidores y les dijo: “A esta revolución no la para nadie. Estamos construyendo la patria chica, Ecuador, y la patria grande, nuestra América”.

Por Mercedes López San Miguel

Desde Quito

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, arrasó en los comicios de ayer y obtuvo su reelección, que dedicó a sus seguidores de la “patria chica” ecuatoriana y la “patria grande” americana. De acuerdo con el escrutinio oficial, Correa obtenía anoche casi el 57 por ciento de los votos, seguido por el banquero Guillermo Lasso, muy atrás, con el 24,9 por ciento de los sufragios. Las bocas de urna le habían otorgado el tercer lugar el ex coronel Lucio Gutiérrez, con el 5,5 por ciento. Desde el balcón del Palacio Carondelet, el reelecto mandatario saludó a sus seguidores, una especie de delirio de color verde estridente. Micrófono en mano, les dijo: “A esta revolución no la para nadie. Estamos construyendo la patria chica, Ecuador, y la patria grande, nuestra América. Esta victoria es de ustedes, ¡que viva la patria!”. Una multitud en la Plaza Central aplaudió y gritó con fuerza. “Aquí ya no mandan la partidocracia, ni la bancocracia, ni los medios de comunicación, ni el Fondo Monetario Internacional”, dijo con voz ronca Correa, interrumpido por un “¡No!” de sus seguidores.

El mandatario electo se dirigió luego al interior del palacio de gobierno para hablar con los periodistas en una sala repleta. Sentado junto al vicepresidente saliente, Lenin Moreno, y al vice entrante, Jorge Glass, Correa destacó la consolidación de su agrupación Alianza País, que obtuvo diez puntos más que en abril de 2009 (cuando se realizaron unos comicios anticipados tras la promulgación de una nueva Constitución). El economista insistió en que el desafío para los próximos cuatro años será “hacer irreversible el cambio” en la lucha contra la pobreza. “Seguiremos con las políticas sociales, apuntando a un crecimiento económico con eficiencia.” Y es que, como analizó la historiadora Jenny Londoño López, uno de los motivos por los cuales Correa obtuvo esta contundente victoria electoral es haber ayudado a las clases más necesitadas. “Los sectores populares lo eligieron debido a las políticas sociales. El gobierno desarrolló cambios y transformaciones en el área de la salud y se preocupó por dar derechos laborales.”

Ante la pregunta de si tenderá puentes hacia la oposición, Correa dijo que no hablaría con una dirigencia “impresentable” y mencionó los nombres de sus rivales, Lucio Gutiérrez y Alvaro Noboa (este último quedó en cuarto lugar). “¿Qué se puede debatir con Gutiérrez o con Noboa? Son los demagogos, los que no presentaron ninguna propuesta, han sido los grandes derrotados.” También mencionó a Lasso. “El error que cometió el que salió en segundo lugar es unirse a la partidocracia. Aquí hay dirigentes inmorales, culpables del saqueo de la patria. Este presidente no puede sentarse a dialogar con ellos.” Según una de las encuestadoras, Gutiérrez obtenía el 5,5 por ciento, el empresario Noboa un 3,5 por ciento, el independiente Mauricio Rodas un 3,1 por ciento y el ex ministro Alberto Acosta, un 2,9 por ciento de los sufragios.

El mandatario reelecto se refirió a los medios de comunicación, que él llama “la gran prensa”. “Otras de las grandes derrotadas es la prensa mercantilista, que conspiró y desinformó.” Correa adelantó que el próximo gobierno reimpulsará el proyecto de ley de Comunicación, que está trabado en el Congreso desde 2009. “Una de las cosas que hay que arreglar es una prensa que quiere juzgar, y no lo vamos a permitir. Con la prensa honesta no tenemos ningún problema. Vamos a luchar por una ley de Comunicación que logre aprobar la asamblea.” Si bien las consultoras al cierre de esta edición no habían dado los resultados sobre la composición de la Asamblea Nacional, el oficialismo ansiaba conseguir la mayoría.

A propósito de los medios privados, Correa dijo que algunos de esos medios desinformaban sobre los procesos que se están dando en la región. Y que en el gobierno entrante seguirá apostando por la integración regional. “Hablo en nombre de Cristina, de Raúl, de Evo, no buscamos nada para nosotros, para la patria grande. Tenemos que consolidar los procesos revolucionarios que se están dando en América latina.” Según la analista Londoño López, el discurso sobre la política exterior de Correa caló en la clase media. “El planteamiento antiimperialista, la retirada de la base norteamericana de Manta, pegó en los sectores medios, que lo apoyan.” En cuanto a la clase alta, la historiadora señaló que si bien existe una burguesía muy dura, que apoya a los banqueros, también hay muchos votantes que lo apoyan debido a la estabilidad económica. “Hay empresarios que votaron por él porque les va bien en sus negocios.”

Horas antes de los festejos frente a Carondelet, en el sureño y populoso barrio El Camal, tres monjas vendían a 25 centavos de dólar un plástico para guardar el cartón en el que se registra el voto, que en Ecuador es obligatorio (salvo para los menores de 16 años). Con el cartón en una mano, y tomando a su hijo con la otra, Jesús Simba, 40 años, se detuvo para contar que votó por Correa. “Ha hecho cosas para que mejore el país, como hospitales y escuelas, ha creado el seguro social. Los gobiernos anteriores no hicieron nada de eso.”

Era difícil encontrar a una persona que no eligiera la lista 35, del oficialismo. Luis Alfonso, con notable disminución de la vista, dijo que ahora está sin trabajo y espera una ayuda por su discapacidad. Votó por Correa. “Si los otros entran, habrá problemas con la educación, sacarán leyes en contra de los trabajadores.”

A unos metros del colegio católico, en un pequeño mercado de El Camal, un vendedor de ollas y otros utensilios de cocina dijo que ya había ido a votar y que su opción era el presidente. “Tengo dos hijas, una de ellas es abanderada y este gobierno apoya a los estudiantes con buenas calificaciones.” Unos pasos más adentro del lugar, una mujer que vendía pollos dijo que en el cuarto oscuro dudó y finalmente eligió a Mauricio Rodas, el candidato outsider que trabajó en la Cepal. “Porque es joven”, dijo Rosa Noboa. Y agregó: “Antes del dólar había más comercios, hoy hay centros comerciales, me alcanza para el pan”.

En la otra punta de la ciudad, en el norte, barrio La Florida, los electores eran de clase media y alta, más “pelicones” (adinerados), como dijo un vendedor de diarios. Dos señoras que salían del centro de votación ubicado entre chalets y casas residenciales dijeron a esta cronista que votaron por la lista de Alianza País. “Correa es el único que hizo algo por la gente, en educación, salud, vialidad”, dijo Marta Yerobi y su hermana, Cumandá, asintió. A corta distancia de allí, entre edificios, concesionarias de autos y negocios de venta de oro, una mujer de 45 años se diferenciaba por su comentario. “Lasso es la mejor opción, por su política, por la seguridad y la libertad de expresión”, sostuvo Greta Lima y siguió caminando. En cambio, Nelsy Lisarasu, docente en Comunicación, dijo que votó por la continuidad del gobierno. “Hay más oportunidades para los estudiantes.” En el norte y en el sur de Quito, una mayoría celebraría hasta tarde en la noche.

mercelopez@pagina12.com.ar

sábado, 2 de febrero de 2013

Tuits y gritos



Por Luis Bruschtein


Cuando Obama criticó a Fox News esta semana se puso en onda con Cristina Kirchner y otros presidentes progresistas y populares de América latina. Dijo que esa empresa mediática conservadora le imponía la agenda a la oposición republicana. Resulta paradójico que un presidente defienda los derechos de su oposición –que ha sido votada por una minoría que no lo quiere– frente a una empresa mediática que no ha sido votada por nadie y que, como toda empresa, se mueve con fines de lucro.

Las oposiciones a gobiernos derechistas no tienen este problema, porque estos medios nunca se pondrán en línea con ellas. Las oposiciones a gobiernos progresistas y populares, en cambio, han generado un vínculo de dependencia que en definitiva resulta en detrimento de la democracia, porque de esa manera, empresas mediáticas con fines de lucro determinan las acciones de fuerzas políticas que, a diferencia de esos multimedia, están obligadas por el mandato de quienes los han votado. En este funcionamiento se vuelve preeminente el fin de lucro de las empresas, por encima del mandato democrático de las representaciones políticas. Cuando ese otro aspecto del interés público que está representado por el voto de las minorías es reemplazado por el interés comercial de grandes empresas, se desnaturaliza el sentido de la democracia.

Es más o menos lo que dijo Obama y lo que le valió una catarata de agravios de la cadena Fox News, que lo acusó de autoritario y cesarista por atentar contra la libertad de expresión.

Cristina Kirchner usó el tuit para expresarse en forma crítica sobre estos grandes medios, lo que también es un signo de los tiempos. Ese tuit –minúsculo si se quiere– mató al vocero y se convirtió en expresión directa, sin intermediarios. Es el tuit minúsculo de una presidenta que se refiere a expresiones de otro presidente –el del país más poderoso del planeta– que critica el poder de corrupción institucional de una gran cadena de televisión como Fox News. Son dos presidentes involucrados en el mismo debate y relacionándose a través de ese pequeño tuit que circula por un circuito alejado de los grandes medios.

Obama focalizó en Fox News y la Presidenta en La Nación. Columnistas de la cadena norteamericana calificaron a su presidente de “dictador” por haber dicho que “los medios modelan los debates y obstruyen los acuerdos”. Columnistas de La Nación acusaron a Cristina Kirchner de “convocar a la lucha de clases” porque en el discurso donde anunció la suba del mínimo no imponible agradeció a los sectores humildes y cuestionó las quejas de los más pudientes por el impuesto a los “altos ingresos”.

Los quince tuits de la Presidenta se apoyaron en Obama para enumerar manipulaciones mediáticas con repercusión local: la falsa foto de Chávez publicada por El País, la muerte de un empresario en Lanús difundida por TN cinco años después de que sucediera y la crónica en La Nación de una reunión de familiares de víctimas de la AMIA con el canciller Héctor Timerman. La crónica estaba escrita como si el periodista hubiera participado en una reunión a la que describía como ríspida por parte de los familiares, al punto de que una de ellos se habría “retirado enojada”. Sofía Guterman desmintió después que se hubiera retirado porque ni siquiera había participado. La crónica había sido inventada.

Que Obama, un presidente norteamericano, haya interpelado a un medio de comunicación como Fox News, constituye un signo de los tiempos. Ese debate está en el centro de la época. Buscada o no, que Cristina Kirchner haya elegido el tuit como herramienta para interpelar a los grandes multimedios, teje una imagen con muchos hilos. Sugiere una realidad paradojal, un entramado de fuerzas desiguales políticas, económicas, mediáticas y algunas más, en pugna.

Lo que está cuestionando ese punto del debate es el lugar de poder que han llegado a ocupar los grandes medios en estas sociedades del segundo milenio. Un poder frente al cual el ciudadano aparece vulnerable porque es un poder que tiende a concentrarse y que los propios medios reclaman como indiscutible. Lo que están diciendo esta semana Kirchner y Obama es que, en principio, se trata de un poder discutible. La discusión, el criterio propio, son herramientas ciudadanas y desarrollarlas es construir ciudadanía.

Un contraste similar al que produjo el tuit frente a la poderosa corporación multimediática se escenificó el jueves en el Bicentenario de la Asamblea del Año XIII, en Plaza de Mayo. No puede haber nada más insólito que un debate sobre historia frente a una multitud en el mismo espacio que las multitudes han elegido históricamente para reclamar, exigir y hacerse escuchar. No fue en la Universidad ni en la academia. La historia se debate en el mismo lugar en que se la protagoniza. También fue una postal con algunas resonancias.

Los paralelismos de la historia fueron resaltados por los tres disertantes, los historiadores Araceli Bellota y Hernán Brienza y el magistrado de la Corte Eugenio Zaffaroni. Lo que ellos no dijeron pero se traslucía en sus caras era la inquietud de protagonizar una situación tan inusual. Hablarle de historia a una multitud plantea demasiados riesgos, desde el acto solemne hasta el absoluto desinterés, pasando por el peligro de competir y perder ante el calor aplastante o el consabido choripán.

Una fuerza política puede decidir hacer un acto de ese tipo, armar el escenario, llevar a los oradores y a la multitud. Lo que no puede hacer –porque aunque lo hiciera sería inútil– es forzar para que todo eso encaje, o sea: que el magistrado de la Corte y los dos historiadores no desentonen en el escenario, que la multitud no se desentienda de los oradores y nadie los escuche, o que la multitud no se dedique a gritar consignas más acordes con la experiencia del lugar.

Lo más lógico era que se diera cualquiera de esos comportamientos y situaciones. Pero sucedió algo que es ilógico para esa lógica: los oradores, el tema, el escenario y las personas se fundieron en una extraña armonía. Las miles de personas que estaban reunidas escucharon en silencio y con atención cuando los oradores hablaban de su historia.

El dato nuevo que desequilibra a esa lógica es un vínculo, que antes era muy tenue y ahora comienza a afirmarse, entre historia, política y militancia. Hay interés en el nuevo militante político de saber a qué punto de la historia se está subiendo. Todo es identidad en la historia de la comunidad a la que se pertenece, pero en este caso se trata más que nada de reconocer de qué líneas históricas es continuidad este presente. Cuáles son las luchas que antecedieron a estas luchas.

Para la militancia de otras épocas, la historia no era un tema muy valorado pero ahora se convirtió en uno de sus eslabones más fuertes. La historia es un entramado de muchas experiencias y desde cada una de ellas se ve a las demás. Hay líneas continuas entre pasado, presente y futuro de las luchas populares, de las pujas de los intereses económicos, de liderazgos y experiencias de avance y retroceso. La militancia se integra como parte de esa historia, siente que está representando un momento en esa experiencia histórica de luchas populares que se inició antes y seguirá después.

No es casual que dos de los temas más importantes de la semana hayan sido los medios y la historia. La plataforma del kirchnerismo se asienta sobre varios temas socioeconómicos, de ampliación de derechos o de relaciones internacionales que, si bien con distintos enfoques, también forman parte del bagaje de las demás fuerzas políticas, constituyen territorios que son obligados para la política. Pero el kirchnerismo incorporó dos temas que antes no estaban planteados y son justamente los medios y la historia.

El debate sobre los medios implica una disputa por la versión de lo que sucede en el presente. Y el impulso o la recuperación de la historia representa la disputa por la mirada hacia el pasado. Son dos cuestiones a las que se puede pensar por separado. Se supone que una cosa es la historia y otra los medios. Pero cuando se toca a una de ellas hay consecuencias inevitables sobre la otra. La discusión sobre los medios lleva inevitablemente a una discusión sobre la historia. Los invisibilizados que quieren visibilidad en el presente, reclaman también visibilidad en el pasado. Y así sucede con los argentinos afroamericanos y con los pueblos originarios, con los pueblos de las zonas más alejadas y también con el pueblo trabajador que quiere verse reflejado en la historia de los ejércitos de la independencia y en las luchas por la libertad y contra la opresión que forjaron este país.

sábado, 5 de mayo de 2012

“Argentina siempre es menospreciada”


PAUL KRUGMAN ELOGIO EL CRECIMIENTO DE LA ECONOMIA ARGENTINA Y CRITICO LA COBERTURA DE LOS MEDIOS


“Argentina siempre es menospreciada”

En el blog que escribe en The New York Times, el Premio Nobel de Economía 2008 destacó la evolución de la economía argentina desde 2003. Como señaló CFK, ponderó las lecciones que ofrece la recuperación luego del default y las puso como referencia para Europa en crisis.

Por Tomás Lukin


“La recuperación argentina es una historia extraordinariamente exitosa que ofrece lecciones para la Zona Euro”, escribió el jueves en su blog de The New York Times el economista Paul Krugman. La breve publicación titulada “Down Argentina Way”, en referencia a la película norteamericana Serenata argentina de 1940, pero que también podría traducirse como Por el camino de Argentina, fue el punto de partida de la intervención donde la presidenta Cristina Fernández de Kirchner promulgó la expropiación de YPF y la declaración de utilidad pública de la actividad. En su texto, el ganador del Premio Nobel en 2008 cuestionó la cobertura mediática sobre la economía argentina y destacó el crecimiento económico del país desde 2003.

“Los artículos sobre Argentina tienen, casi siempre, un tono muy negativo: ‘ellos son irresponsables’, ‘están renacionalizando algunas industrias’, ‘son populistas’, por lo tanto, ‘¡les debe ir muy mal!’”, reprocha irónicamente Krugman. El economista norteamericano acompañó el post con un ilustrativo gráfico con la evolución del PIB de Argentina y Brasil entre 2000 y 2012, donde se observa que el fuerte crecimiento económico luego del default y la devaluación supera al brasileño.

El detonante para la publicación de Krugman fue un artículo de la revista web norteamericana Slate, propiedad del Washington Post, donde el periodista Matthew Yglesias destaca el crecimiento económico y del empleo en Argentina a partir de la devaluación y recomienda a las autoridades de España, Grecia y Portugal que abandonen el euro para recuperar su soberanía económica en lugar de profundizar el ajuste. En el post que puede leerse en su blog de Internet “La conciencia de un liberal” (http://krug man.blogs.nytimes.com), Krugman pondera las lecciones que ofrece la recuperación argentina y critica la cobertura que recibe Argentina en la prensa internacional. “La cobertura de prensa de la Argentina es otro de esos ejemplos de cómo el sentido común puede aparentemente volver a hacer imposible entender los hechos más simples”, se lamenta el economista.

No es la primera vez que Krugman resalta el comportamiento macroeconómico argentino desde su blog. Tampoco la primera vez que cuestiona las visiones de los medios de Estados Unidos y Europa sobre Argentina. “Me sorprende que digan que Argentina no es un país serio. No veo cómo el default argentino puede ser presentado, entre todos los ejemplos posibles, como una advertencia para Grecia”, escribió en julio del año pasado en respuesta a un artículo publicado por The New York Times. “Argentina sufrió terriblemente entre 1998 y 2001, mientras intentó ser ortodoxo y hacer lo correcto. Después de que defolteó a fines de 2001 atravesó una breve pero severa caída, pero al poco tiempo comenzó una rápida recuperación que continuó por mucho tiempo”, sostuvo entonces el Premio Nobel.

En esa oportunidad también acompañó su texto con un gráfico con la evolución del PIB real per cápita argentino entre 1998 y 2010, donde se observaba el fuerte crecimiento económico luego del default y la devaluación. Esta vez, ofreció una comparación entre el crecimiento del PIB entre Argentina y Brasil entre 2000 y 2012, donde se observa desde 2006 que el nivel de crecimiento del país supera al del vecino. “Para que quede claro, yo creo que Brasil está bastante bien y tiene un buen liderazgo. Pero, ¿por qué Brasil es un BRIC impresionante mientras que Argentina siempre es menospreciada? Conocemos la respuesta, pero eso no habla bien de la situación de los reportes económicos”, sostiene el economista en su publicación del jueves. “Seguimos leyendo historias sobre la recuperación de Irlanda cuando no existe ninguna recuperación, pero debería haberla, maldición, porque ellos hicieron las cosas ‘correctas’ y eso es lo que reportaremos. A la inversa, los artículos sobre Argentina siempre tienen un tono muy negativo”, observó Krugman.

Aunque deja en offside la cobertura de la prensa internacional sobre la experiencia macroeconómica argentina de la última década luego del default, Krugman no oculta sus reparos sobre las políticas del gobierno nacional. Durante su última visita al país, en octubre de 2009, cuestionó la orientación de la política económica por considerarla demasiado “heterodoxa” para su gusto. Durante esa conferencia que brindó en Buenos Aires resaltó, al igual que lo hizo en su post el jueves pasado, el crecimiento luego del default y, en ese momento agregó, la reestructuración de la deuda. Sin embargo, consideró que “es un error quedarse demasiado en la heterodoxia y no saber ponerle fin a eso. Ahora es momento de cultivar una imagen de ciudadano respetable, para volver a ser heterodoxo cuando se necesite”, opinó en ese momento.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Clausura mesa de negocios "Argentina Exporta Audiovisual"

06 de Diciembre de 2011, Buenos Aires: La presidenta Cristina Fernández asistió a la clausura de la mesa de negocios "Argentina Exporta Audiovisual" entre productores nacionales y distribuidores de contenido audiovisual, que se desarrolló en el Museo del Bicentenario. Destacó la promoción de producción audiovisual desde el Estado, para cumplir con uno de los objetivos de la Ley de Medios: "Generar trabajo nacional, contenido local, producción local, y que sea obligatorio pasar en nuestras televisoras y nuestras radios tantas horas de contenido nacional, como pasa en todos los países del mundo".



CFK: Participamos en la clausura de la mesa de negocios “Argentina Exporta Audiovisual”. La promoción de producción audiovisual desde el Estado cumple con uno de los objetivos de la Ley de Medios: "Generar trabajo nacional, producción local, y que sea obligatorio pasar en nuestras televisoras y nuestras radios tantas horas de contenido nacional, como pasa en todos los países del mundo”.









martes, 6 de diciembre de 2011

Entrega 1.200 licencias de radio FM a municipios

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner entregó 1.296 licencias para operar radios en Frecuencia Modulada en un acto en el que celebró la sanción de la ley de Medios, que, dijo, "muchos creían imposible", y confió en que la Justicia aprobará el artículo que resta.
En total se entgregaron hoy frecuencias de FM a 1.296 municipios de todo el país. Se hizo una entrega simbólica a un municipio de cada provincia.




05 de Diciemre de 2011, Buenos Aires: La Primera Mandataria aseguró en su discurso su "compromiso para seguir avanzando en la democratización de la Argentina, en la equidad, en la Justicia, la redistribución del ingreso, para que haya una sociedad más justa e igualitaria para todos", lo que definió como "mi sueño".



CFK: En el marco del cumplimiento del artículo 89 de la Ley N° 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, asignamos frecuencias de radios FM a 1.296 municipios de todo el país.







jueves, 20 de octubre de 2011

Celebracion 60º Aniversario primera transmisión de la TV Argentina

17 de Octubre de 2011, Buenos Aires: La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner encabezóla celebración del 60º aniversario de la primera transmisión de la TV argentina. Sostuvo que la primera transmisión televisiva, con el discurso de Eva Perón, fue un punto de inflexión "para construir el movimiento más importante de la historia y un proyecto político que excede a nuestro partido e involucra al conjunto de la sociedad".
Por lo que afirmó que el 17 de octubre de 1951 significó "el ingreso de los trabajadores y de la mujer a la política argentina".








Participamos de la celebración de los 60 años de la TV en la sede de la TV Pública, y recorrimos el nuevo móvil de exteriores de alta definición.












lunes, 1 de agosto de 2011

La retaguardia (Por Sandra Russo)


 Por Sandra Russo
La semana pasada, el suceso de Miguel Del Sel en Santa Fe expresó el nuevo hilo que une al campo y a la ciudad, el que lo enlaza a Mauricio Macri. El de una nueva derecha que no tiene nada de nuevo, salvo la confirmación de que hay un tipo de derecha y un tipo de electorado de derecha, en la Capital sí como primera minoría holgada, que por algún motivo necesita camuflarse en una oferta y una demanda de candidatos mediáticos, con todo lo que los grandes medios hoy implican.
Del Sel y Macri cerraron sus campañas en el living de Susana Giménez, la conductora que evita hablar de política porque dice que no sabe de política, pero que opera políticamente justo desde ahí, desde su falsa ignorancia, haciendo bandera de ella, como esos candidatos, que dicen representar cierta “frescura” que emana de los recién llegados a un ruedo que pretenden manchado y pecaminoso. Que sus verdaderos aliados políticos sean precisamente los que más la mancharon es un detalle que Susana disimula perfectamente. ¿Por qué habría de saberlo si ella ignora todo, hasta que los dinosaurios se extinguieron?
La derecha no tiene misterios. Es lo único que conocimos durante décadas. Lo que hubo y lo que nos dio vergüenza. Lo que jamás enfrentó ninguna pelea con los medios, porque la derecha y los grandes medios en cualquier parte del mundo quieren lo mismo y son lo mismo.
En ese sentido, Del Sel viene a cubrir un falso vacío y es una falsa novedad en la política argentina, que ya tuvo su época de famosos al repentino servicio de lo público: su irrupción se apoya en el viejo discurso de que los que tienen plata no robarán porque nunca “han vivido de la política”, como si la política se agotara en ser puntero.
Ese discurso gira en falso como el viento nuevo que dice traer, pero siempre prende. Es un discurso macerado, añejado y engordado por sectores a los que les repele la política cuando deja de ser la que asiste a su palco. Sectores en paridad con el electorado. Sectores que se representan a sí mismos y quieren equipararse con el Estado, que representa a todos. Bajo cualquier gobierno con la cabeza en alto.
Es el mismo hilo de la derecha que unió a Macri con Biolcati en el Palco de la Rural. Un hilo que tira para atrás aunque diga lo contrario, porque dice cualquier cosa. La derecha que ahora ya mucho más desenmascarada desenrolla su hilo y une a Macri con Del Sel, con Biolcati, con Duhalde, con Venegas, con Rico, con Barrionuevo, con... ¿Cuánto falta para que Patricia Bullrich se fascine?
Han sacado partido del miedo que les da “un exceso” de kirchnerismo. Un miedo funcional, fogoneado y a coro. Muchos han votado a Macri convencidos de que las bicisendas no están mal, pero otros lo han hecho tapándose la nariz, por miedo. Buenos Aires no quiere cambiar. Buenos Aires no cambió. Buenos Aires no ha participado del cambio que ha llegado a recónditos lugares del país. La ciudad sigue hostil a los vientos que mantienen al país en cambio constante desde hace ocho años, gambeteando la crisis internacional gracias a políticas a las que tanto Macri como casi toda la oposición se opusieron.
Todo el mundo tiene derecho a ser lo que quiera, incluso conservador, pero al menos uno espera que no le hayan creído eso de que quiere “bajar el nivel de agresión” y que quiere “trabajar en conjunto y articulado” con el gobierno nacional. No les ha importado que el fin para Macri justifique los medios. No les han importado muchas cosas que no le habrían perdonado a otros. No es casual el voto conservador en una ciudad que ha sido el emblema, el ombligo, el clímax de una idiosincrasia petulante que ve en el interior el atraso que hoy expresa su propio voto.
La Capital es el dique que hoy soporta y sostiene las ideas que ya sumaron muchos fracasos. La Capital, tan orgullosa de cosas que no se explican, hoy prefiere ser la retaguardia.

miércoles, 13 de julio de 2011

Carta de Norberto Galasso a Fito Páez



Estimado Fito:

(Diario EL VIGÍA- 13/07/11) - Comprendo tu reacción, tu bronca, tu explosión en caliente, propia de un artista. Pero así como la comprendo no la comparto. No me da ese asco ese 47% de votos macristas. Me da pena.

En todas las grandes ciudades de América Latina y de cualquier otro país dependiente, las minorías privilegiadas utilizan todo su poder para dominar a los sectores medios, para ponerlos de su lado, para infundirle falsedades. Jauretche lo llamaba la “colonización pedagógica”. Igual que a vos le provocaba grandes broncas, pero distinguió entre los promotores de la mentira y los engañados. Quizás los primeros le dieron asco igual que a vos, los otros le daban pena y trataba de desazonzarlos.

El fenómeno es semejante en Buenos Aires, como en Lima o Guayaquil y otras grandes ciudades. Hay que disputar la influencia sobre los sectores medios y destruir los mitos con los que quieren dominarlos.

Desde los letreros de las calles y los nombres de los negocios (bastar darse una vuelta por la Av. Santa Fe), desde los cartelitos de las plazas y las estatuas de los supuestos próceres, desde las grandes editoriales y los “libros de moda”, convertidos en best sellers por los comentarios pagos, desde la prédica liberal en economía y la prédica mitrista en Historia, desde las geografías exóticas y los literatos que cultivan la evasión y lo fantástico, desde la TV farandulizada y superficial, con mesas redondas de bajísimo nivel político alentada por los dueños del privilegio, desde gran parte de los periodistas vendidos al mejor postor, y académicos y catedráticos tramposos, todo ese mundo domina el cerebro de amplios sectores medios que se suponen cultos, se suponen radicalmente superiores a los “oscuramente pigmentados”, se suponen ejemplo de moral (aunque evaden impuestos, se roban ceniceros de los bares y toallas de los hoteles). Sobre ellos recae también la literatura que Franz Fannon llamaba de “los maestros desorientadores”. Vos los conocés, los Marcos Aguinis, los Asís, los Kovaddloff, y las peroratas con latines de aquel viejo comando civil que se llama Mariano Grondona y tantos otros.

Pobre gente, Fito. Con todo eso que le tiran encima a la clase media, una buena parte de ella termina votando a Macri. Están presos de un engaño enorme: creen que Macri gestiona (cosa que hace mal o simplemente no hace) y que Macri no tiene ideología (la tiene y bien de derecha). Por otra parte fue el responsable del contrabando de autos cuando dirigía empresas de su padre, además de las escuchas telefónicas, eliminación de becas y subsidios escolares, negociados con empresas constructoras (única explicación de las bicisendas), lo mismo que su molestia porque los hospitales de la ciudad atiendan a gente “morocha” del conurbano.

Se trata además, que cierta parte de la clase media vive su pequeña vida: asegurarse las vacaciones para el verano, lavar el auto los domingos con más ternura que la que le dedica a la esposa, han mejorado su nivel de vida con los Kirchner y no quieren olas, que nada cambie y creen que algo habrá hecho Macri para esa mejoría que tuvieron. No les importa que el hospital público no funcione porque tienen medicina prepaga y han sido formados en el individualismo No les importa que en el Borda se mueran de frío porque tienen estufas de tiro balanceado, no les importa que en las escuelas públicas falten materiales porque sus hijos van a escuelas privadas donde, como “el cliente siempre tiene razón”, aprueban. Además, creen en el dios Mercado – no obstante que el mercado libre del menemismo a muchos los dejó deteriorados o fundidos- pero no comprenden a los sindicalistas y les eriza la piel cuando lo ven a Moyano. Y bueno, son así, Fito. ¿Qué le vas a hacer? Lo que no justifica su asco sino en un momento de bronca.

En la vida es necesario a veces tener asco y tener odio también. Eso me lo enseñó el confesor de Eva Perón, el sacerdote Hernán Benítez. Me decía: Mire m’hijo. Hay que odiar. Hay que odiar a todos los que frustraron el país, lo entregaron, provocaron miseria y represión. Yo, todas las mañanas, me doy un baño, me tomo una taza de café caliente y después me siento en mi sillón y odio... Yo me asombraba y le decía: Pero, Padre, usted es un cristiano... Y el seguía: Sí, odio, (no asco, Fito). Odio a la oligarquía (ya lo dijo también ese talento que es Leonardo Favio en una canción), odio a Bernardo Neustadt, odio al almirante Rojas... Sabe después que bien me siento para el resto del día. Así hablaba un cristiano de la Teología de la Liberación.

Por eso no hay que confundir al enemigo, Fito. Si hay que tener asco, tengámoslos a los responsables del aparato mediático y cultural, los que tergiversaron la Historia y la economía, los que robaron la capacidad de razonar a muchos compatriotas, no a éstos. A estos hay que convencerlos. Con la modestia que usaba Jauretche: Usted tiene que avivarse (vea 6,7,8, escuche a Víctor Hugo). Se lo aconsejo yo -decía-, que no me creo un vivo, sino apenas “un gil avivado”.

Hay que ganarlos, Fito. No ratificarles que pertenecen al bando del privilegio donde está la Sociedad Rural (¿cuando vieron una vaca esos que votaron a Macri?, ¿qué saben de la renta agraria diferencial?), y decirles como operan las grandes multinacionales y ciertas embajadas y las corporaciones mediáticas.

Los necesitamos, Fito. Comprendo tu bronca, la de un artista, Comprendéme a mí, desde la historia y la política.

Te mando un fuerte abrazo. Y te digo: en octubre, ganamos lejos.

Norberto Galasso



http://www.agenciaelvigia.com.ar/anoticia2963.htm

lunes, 2 de mayo de 2011

Se bajó Cobos, se bajó Sanz, se bajó Reutemann, se bajó Pino Solanas, se pelearon Duhalde y Rodríguez Saá, Macri no sabe qué hacer. Es el problema de los candidatos inflados por los medios. (Fernando Amato)

¿Se acabó?

 Por Eduardo Aliverti
El acto de la CGT y las ya extravagantes movidas electorales se pueden dejar para después. Al fin y al cabo, respecto de eso no pasó nada que no pudiera pasar. En cambio, los dos cuerpos noticiosos restantes son más significativos.
Uno estuvo dado por los mandobles a la bartola, y se concentraron hacia mediados de semana. Primero fue que había caído en Ezeiza un financista caponarco, que vive en el país desde 2005 y fundador de una constructora en Puerto Madero. Bajo la fijación de agenda del diario instrumental, y según lo remarcó en portada un recuadro que indicaba a la Argentina como “refugio tentador”, los medios y tilingos adheridos machacaron con nuestro carácter de territorio cocainómano incontrolado. El intento de relacionar al Gobierno con ese presunto libre albedrío se acabó, a las horas de publicado y reproducido, porque incluso los periodistas electrónico-amplificadores no se veían cómodos en el papel de llevar semejante delirio a rol de primera plana. De modo tal, a la jornada posterior el tema desapareció y fue reemplazado por uno mucho más afín al sentido común y al interés popular. Es así que surgió como cuestión prioritaria de portada que el plan Carne para Todos, anunciado y escenografiado por la Presidenta el día anterior, cubre sólo el 0,15 por ciento del consumo. Eso ya suena o directamente impacta como más sensato, hay que admitir: ni el propio oficialismo desmintió que 10 mil kilos de carne acordados a (muy) bajo precio son la nada misma, contra los más de 6,5 millones de kilogramos que se venden por día. Tal como las milanesas o el pescado “para todos”, son jugadas destinadas al fracaso completo. Pretenden tramar sobre una producción simbólica de contenido anti-inflacionario, que choca de frente contra la realidad impuesta en los comercios. Al Gobierno le va bien, como es dable deducir o certificar, cuando la Presidenta recuerda que los precios no son formados por el Estado sino por los actores privados. Le va bien cuando pregona –y ejecuta– el derecho de intervenir en las decisiones orgánicas de las grandes empresas privadas cuyo directorio integra. Le va bien, con todo lo mal que le iba hace nada más que un par de años, cuando mete mano en las ganancias estratosféricas de los campestres y ya nadie lo discute. En esa línea, también caen simpáticos, o irreprochables, los allanamientos a Cargill, Molinos y Bunge, por presunta asociación ilícita para evadir al fisco por más de 300 millones de pesos. Y ni hablar de lo bien que le va al oficialismo cuando identifica a adversarios precisos, como Clarín, Techint & Cía. Pero no semeja que pueda irle precisamente como los dioses cuando hace el acting de qué barato que se compra con los “planes para todos”. Ese es un serio, muy serio error de su política –o táctica– comunicacional. Y en la medida en que eso afecta lo que “la gente” percibe en su bolsillo, no debería descuidarse tan alegremente. En otro contexto, si hubiese una oposición que aunque más no fuere supiera especular con alguna altura, el kirchnerismo tendría problemas severos con estas tonterías. No hay esa oposición, por cierto y, por tanto, la humilde advertencia se convierte en un ensayo hipotético. Sin embargo, el periodista cree que siempre es mejor tener los reflejos activados porque, alguna vez, el viento no soplará de cola; la derecha inventará algo como para no ser tan patética, y fuegos que ni alcanzan a ser artificiales, como la carne, o el pescado, o las milanesas para todos, podrán o podrían volverse un boomerang.
De todas maneras, para volver bastante atrás, lo anterior es constitutivo de los mandobles, de un lado y de otro. El bloque noticioso dos, que es el dictamen parlamentario para regular a las empresas de medicina prepaga, es otra cosa. Ahí ya es cuestión de que el Gobierno –con el consenso opositor unánime salvo, naturalmente, las filas de Macri– resolvió intervenir en la redituable orgía del sistema privado de salud. Tendrán que pasar a mejor vida los recargos por edad; el rechazo por enfermedades preexistentes; los “períodos de carencia” que ni siquiera cubren las prestaciones del Plan Médico Obligatorio; el rebote a los discapacitados. Los medios de la derecha reaccionaron haciéndole el coro a la irritación de las prepagas, que le aportan cifras de publicidad muy estimables al periodismo independiente. Pero no es, sólo, el otorgamiento de espacios a los voceros de la medicina privada. Para que no queden dudas, encima de eso se lanzan a cuestionar que el Estado interfiera en lo que denominan “contratos entre particulares”. ¿Por qué el Gobierno no se dedica a la salud pública y deja que las gallinas negocien libremente con el zorro?, preguntan los periodistas liberales de pacotilla que, en cualquier país del primer mundo, no se animarían a interrogantes de esa naturaleza, so pena de caer en un ridículo que aquí sienten como impune. No hay Estado más intervencionista que el de las naciones desarrolladas, justamente porque la protección básica del consumidor es elemento esencial para que éste siga creyendo en el consumo como en el Espíritu Santo. Si alargamos la lógica de estos mercachifles, podría preguntarse por qué el Estado se involucra en las cuotas de las escuelas privadas; en –claro– lo que se le da la gana exportar a “el campo” o, sencillamente, en lo que se gasta en “la seguridad” siendo que los sectores de alto poder adquisitivo pueden pagarse policía propia. Es decir: déjenos el Estado la ley de la selva, porque nosotros sabemos arreglarnos con nuestros leones, y que la administración pública se haga cargo de los monos. Pero más luego, cuando los monos se nos vienen encima porque ese Estado equilibrador fue desquiciado gracias a las políticas desregulatorias que pregonamos, pediremos más Estado cumpliendo sus funciones básicas de reglamentar y reprimir. Ese es el raciocinio de la derecha, cuya contrapartida sería –siempre en autos con el carácter transitivo de sus argumentos– que haya de inmediato una revolución socialista, pero aplicada por un gobierno reformista que no le afecte sus intereses y, a la par, brinde cobertura universal de salud, educación, seguridad, vivienda y que sigan los éxitos. De manera que lo que tenemos viene a ser en definitiva una derecha de raigambre trotskista, lo cual se corrobora por esa capacidad cariocinética de ser dos o tres pedazos y dividirse en diez o veinte.
Según las últimas noticias, podría dar la impresión de que no es tan así a caballo de que en la disparada hacia los botes ya se bajaron Solanas, Sanz, Cobos y Macri. Salvo que, en el caso de este último, no se considere todavía como abandono haber dicho que su candidatura presidencial quedó “stand by”. Una de las frases más portentosas de la historia política argentina. Sin embargo, esa estampida opositora da una dimensión exacta de la carencia absoluta de alternativas serias al kirchnerismo, cristinismo, experiencia progre o como quiera llamársele. Y es en ese recorte que los análisis y especulaciones sobre el acto de la CGT quedan faltos de mayor sentido. Aun cuando se diera por legítima la visión gorila más recalcitrante, acerca de que esa manifestación fue la eterna suma de ómnibus contratados y choripán, la pregunta sería si hay alguna opción confrontadora que pueda llenar más de veinte micros. Aun si no se reparara en que el discurso de Moyano se contorneó a pie juntillas al lado de Cristina, cuando el cálculo era que se trataba de una jornada extorsiva para conseguir puestos cegetistas en la listas de octubre. Aun pensando que Cristina, al no ir, los dejó de garpe porque su apuesta pasa por terminar la reconquista de la clase media invariablemente reactiva a los modos del “morochismo” sindical, no se altera que hay los que fijan la agenda y los que gracias si llegan a comentarla.
Da la sensación, entonces, de que esto se acabó si es por esperar modificaciones gruesas en el plazo que resta hasta octubre. Puede ser una buena noticia si hablamos de que están sentadas las bases para el “nunca menos”. Como otras veces se ha dicho: nada menos que eso, y nada más que eso.

lunes, 25 de abril de 2011

Groserías

 Por Eduardo Aliverti
“Si quieren tomar decisiones, que armen un partido”, fue la frase de la semana. No porque la haya dicho la Presidenta, y ni siquiera porque se esté a favor de lo que dijo. Más aún: se puede estar decididamente en contra, y la potencia de lo dicho no cambia en nada. El fondo es la respuesta que conlleva la frase.
Pocas veces se ha visto una operación tan descarada como la que encabezan los grupos Clarín y Techint en las últimas semanas, a raíz de la participación de directores estatales en las empresas donde la Anses tiene injerencia. La novedad está dada solamente por el adjetivo. Según se sabe o encuentra en cualquiera de las ampliaciones semánticas que definen al término, los lobbies no tienen por costumbre participar en política de manera dirigencial explícita y, en tanto ello, no suelen formar su propio partido. Pero sí buscan la complicidad de algún grupo político que pueda terminar aceptando o defendiendo sus objetivos. Los lobbies a que estamos habituados son groseros en su forma de presionar, por cierto. La cúpula de la Iglesia Católica se ubica tal vez en lo más alto del podio, con sus arremetidas soeces al emerger la legalización del aborto, o antes el matrimonio homosexual, o siempre los subsidios a sus instituciones educativas, o el divorcio allá en lo que hoy parece el fondo de los tiempos. A veces con igual intensidad, otras con menos, activan las tropas empresariales, gremiales, ecologistas. Sin embargo, se trata de lobbies desnudos porque no tienen la aspiración de ocultarse. Podría decirse lo mismo de Clarín siendo que, desde que las aguas se partieron y es dable hablar abiertamente de la actividad periodística como inmersa en la lucha de poder, es obvia la operatoria del Grupo en la manipulación de la información. Pues no. No puede decirse lo mismo, porque conserva la formalidad de proclamarse “periodismo independiente”. Porque el ejército de Techint, su socio en la cabeza de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), es presentado como una patrulla ajena a sus intereses. Porque toda referencia noticiosa queda remitida a su guerra contra el Gobierno. Porque lo cortés no quita lo valiente. Desde ya, esta variable ética puede aplicarse a los medios oficialistas. Con una diferencia no menor: esos medios que adscriben al Gobierno no disimulan su inclinación y, en todo caso, puede acusárselos de esconder, antes que de inventar. La prensa opositora, en cambio, se pretende actuando en una burbuja aséptica, reniega de su carácter de contrincante y es susceptible de ser señalada por la contraria: en primer lugar, inventa.
Como ya fue apuntado desde variadas vertientes, no sólo oficiales, hay una cómica paradoja: los grupos –y dirigentes políticos opositores alineados a la derecha– que denuncian el “avance chavista” sobre sus directorios, por el mero hecho de un Estado que resolvió adecuar su número de representantes a la proporcionalidad accionaria, terminan oponiéndose a la elementalidad capitalista de que las decisiones se toman en correspondencia con las partes alícuotas en que se divide el capital. Más allá de la ironía, lo obvio es la furia de esos holdings por encontrarse con que el Estado no quiere continuar siendo su socio eternamente bobo. Y también es obvio que no trepidaron en cargarle a la medida gubernamental una reacción espantada del mundo de los negocios, imposible de verificar por fuera del colectivo patronal en que están involucrados. Llegaron a fantasear la existencia de grave inquietud en Wall Street; lo cual, encima, les acabó empalmado con el alerta de la calificadora de riesgo top, Standard & Poor’s, al bajarle la nota a la economía norteamericana por el descomunal rojo de su deuda. Los dichosos “mercados” se desplomaron, se habló de “pánico mundial” y esta gente acá... pretendiendo que la Bolsa neoyorquina se alarmó por un simple reequilibrio de acciones en algunas empresas del culo del planeta. Patético. Como si resultara poco y siempre en medio de las declaraciones amplificadas sobre el pavor empresarial y el ahuyentamiento de las inversiones, aparece Javier Varela Sobrado, presidente del Grupo Peugeot-Citroën Argentina, para ratificar el plan inversor de la compañía por 700 millones de euros; y junto con eso, el anticipo de que este año la automotriz aumentará su producción en un 25 por ciento. “Estamos fabricando casi 720 autos por día laboral, lo que hace una década era sencillamente impensable”, dijo el hombre pero, claro, los grandes medios del autismo no destacaron la noticia, del mismo modo en que relegaron o ignoraron el golpe en las plazas bursátiles frente a que la perspectiva de la deuda estadounidense pasó de “estable” a “negativa”. Las cosas del periodismo independiente, que tampoco resaltó la suba de las acciones de Techint, por encima del incremento promedio, en el índice del Mercado de Valores. Y eso que se viene el chavismo.
Se les pasó igualmente el anuncio de extensión en el descuento de medicamentos a los jubilados. Idéntica ignorancia con la Asignación Universal para las embarazadas sin empleo, trabajadoras del sector informal y del servicio doméstico. Pero eso integra lo que es considerable como lógico en la lucha por instalación de agenda, entre la prensa simpatizante del oficialismo y la que activa en destruirlo. Por el contrario, la operación periodística Clarín & Techint se salió de madre en su grosería y motivó el dicho presidencial. Que no fue novedoso, porque ya durante el conflicto con la gauchocracia –mezclado con los errores, horrores, idas y vueltas del kirchnerismo– se lanzó que los campestres debían sincerarse en la lid electoral. Lo hicieron, y no les fue del todo mal en 2009; pero después sus figuritas electas se revelaron como unos inútiles completos, hasta el punto de no haber generado una sola iniciativa que los medios adictos pudieran aprovechar. La historia se repite, ya como comedia. Si en el pico de la animadversión contra el kirchnerismo no pudieron edificar una alianza sólida y propositiva, ¿cómo harán para instrumentarlo cuando ellos mismos dan por descontado que pierden y ni tan eso los unifica?
El hijo de Alfonsín recurre a Cobos y tienta a De Narváez, quien rechaza ir como colectora mientras Ricardito avisa que, de todas formas, tiene que consultar con sus aliados. Macri no descarta que Michetti y Rodríguez Larreta compartan fórmula: Michetti le tumba la sugerencia ipso pucho sembrando más interrogantes, como si faltaran, en torno de la auténtica vocación del hijo de Franco para ir por la presidencial. Carrió afirma que la oposición le da vergüenza y que “a este ritmo vamos a quedar unos pocos”, en referencia indesmentible al desbande de los candidatos que ya no quieren serlo o lo encubren como los dioses. Se le pliega la esposa de El Padrino y afirma que “no tenemos nada de serios”. Solanas y Lozano eligieron torpedearse sin previo aviso a través de los medios. Binner, con su ritmo austríaco, advierte que debe esperarse porque si pierde la interna santafesina del socialismo –y tiene razón– carecerá de autoridad para encabezar nada. Y tampoco se privó de advertirle al hijo de Alfonsín que ni sueñe con adherir a De Narváez. Restaba la coreografía final. La puso Duhalde, que por mitología de manejo de aparato sonaba o era imaginable como más ¿serio? que El Alberto. Dinamitó la interna que él mismo promovió y ahora dice que va por las suyas con el partido Unión Popular, de cuya existencia nadie tiene ni la menor idea. Ante tamaño horizonte, hay una relación inversamente proporcional entre las necesidades de una parte del establishment, que maneja una porción del dietario público a través de sus medios, y la oposición que se va a los botes.
“Si quieren tomar decisiones, que armen un partido.” El problema es que querrían, pero no pueden ni saben. En ese orden o en el inverso.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Khadafi: “Son horas gloriosas”

DIO UN DISCURSO EN SU SEDE DE TRIPOLI
Libia está "preparada para la batalla, sea ésta larga o corta", aseguró Muammar Khadafi durante su primera aparición pública desde el comienzo de la ofensiva de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, que examinan los próximos pasos de los ataques que lanzaron hace cinco días con aval de la ONU. Desde su residencia de Trípoli, el líder de ese país arengó a quienes se habían reunido a escucharlo: "Vamos a ganar esta batalla". Mientras tanto, los integrantes de la coalición internacional actúan de forma coordinada pero sin comando unificado. Estados Unidos y Francia aseguraron haber alcanzado un acuerdo, aunque lo presentaron de manera diferente, pues la Casa Blanca dijo que la OTAN asumirá en adelante un "papel esencial" y París se abstuvo de utilizar esa expresión.
Durante un encendido discurso, el líder aseguró que “son horas gloriosas” las que se están viviendo en ese país frente aun ataque al que dijo “no tener miedo”. “Estoy aquí, estoy aquí”, enfatizó el gobernante.
Con las fuerzas internacionales sin un comando unificado en territorio libio, los rebeldes que se habían replegado ante el avance las tropas del régimen indicaron que Misrata, a unos 200 km al este de Trípoli, hubo fuertes combates en los que cayeron víctimas civiles.
Las tropas leales atacaron la pasada noche nuevamente Misurata, causando 14 muertos y 23 heridos, informó la emisora árabe Al Jazeera. Las tropas de Khadafi están controlando el hospital estatal de Misurata con tanques frente a la entrada y francotiradores apostados en el tejado.
Los rebeldes pidieron a la alianza occidental el envío de un barco hospital a Misurata, ya que los habitantes de la ciudad ya no saben a dónde llevar a los heridos.
Los apoyos a la avanzada de las potencias militares se suman. Kuwait y Jordania anunciaron su contribución con apoyo logístico a las operaciones, según anunció el primer ministro británico David Cameron en el parlamento.
Por su parte, Turquía ofreció cinco buques y un submarino para ayudar a imponer el embargo marítimo de armas a Libia, informó la agencia píblica turca Anadolu. No obstante, el primer ministro de ese país, Recep Tayyip Erdogan, manifestó reservas a la operación de la coalición en Libia, y reiteró en los días pasados que no se plantea que los aviones turcos "bombardeen a los libios".
El presidente Barack Obama declaró que Estados Unidos redujo de manera "significativa" el número de sobrevuelos de Libia por parte de sus aviones, y que la zona de exclusión aérea estará organizada próximamente. Pero advirtió que Khadafi "puede intentar agachar la cabeza y esperar que pase la tormenta, incluso ante una zona de exclusión aérea". Obama agregó que Estados Unidos tiene otras herramientas además de las militares.
Los aviones de la coalición internacional realizaron, hasta ahora, 336 operaciones y 108 bombardeos desde el sábado, según el Pentágono. Los aliados buscaban apretar el cerco de Khadafi por todos los medios. La Unión Europea (UE) alcanzó un acuerdo para imponer sanciones al principal grupo estatal de petróleo de Libia. La decisión -el cuarto paquete de sanciones contra Libia impulsado por la UE desde el inicio de la rebelión- se adoptará formalmente en las próximas horas y entrará en vigor mañana con su publicación en el Diario Oficial de la Unión.
La coalición, liderada por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, incluye a otros países europeos de la OTAN y a un país árabe, Qatar, y opera en aplicación de la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU que autoriza recurrir a "todos los medios necesarios" para proteger a los civiles expuestos al avance de las tropas de Gadafi en las zonas rebeldes.