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miércoles, 6 de marzo de 2013

Una relación consolidada por el No al ALCA

EL MUNDO › LA CONFIANZA DE CHAVEZ CON NESTOR Y CRISTINA KIRCHNER


El trato entre Chávez y Néstor Kirchner, o también con Lula, Cristina y Dilma, daba para algún reproche privadísimo porque había un acuerdo fuerte de integración.

Por Martín Granovsky

Asumió antes que Néstor Kirchner y Luiz Inácio “Lula” da Silva, pero hizo falta que la Argentina y Brasil encarasen juntos la etapa posterior al desastre neoliberal para que Hugo Chávez quedase potenciado por los dos principales países de Su-damérica.

Chávez llegó al gobierno en febrero de 1999. Lula asumió el 1º de enero de 2003. Kirchner, el 25 de mayo de 2003. Aunque su presidencia, en buena medida, se debió al estallido económico del modelo de emirato petrolero, basado en la renta no repartida de un solo producto, y al estallido político del viejo sistema venezolano, y por lo tanto hay cierto parentesco con el “Que se vayan todos” de la Argentina de 2001, Chávez pasó sus primeros años en soledad. En la Argentina gobernaban primero Carlos Menem y Fernando de la Rúa. En Brasil, Fernando Henrique Cardoso. El rigor histórico debe constatar una diferencia en Eduardo Duhalde, quien era presidente cuando el empresario Pedro Carmona derrocó a Chávez en 2002. A la vez que criticó al venezolano por una supuesta “falta de habilidad para llevarse bien con la gente” y por “actitudes ina-mistosas con algunos de sus vecinos, lo que realmente enturbiaba la situación”, Duhalde no dudó en calificar el movimiento como “un golpe de Estado”. También dijo que no era “una buena noticia para América latina”.

Luego de Fidel Castro, Chávez fue uno de los personajes extranjeros más populares en la asunción de Kirchner. Los dos construyeron de entrada una buena relación, de la que Cristina Fernández de Kirchner participó como senadora y asesora dilecta de su marido, y luego como Presidenta desde 2007. Igual que Evo Morales, Chávez solía hablar de Kirchner como de un “hermano mayor”. Kirchner era de enero de 1950. Hoy tendría 63. Chávez, de julio de 1954. Murió antes de cumplir 59. Cristina, de 1953, acaba de cumplir 60. Con Lula, del 27 de octubre de 1945, la diferencia de edad era mayor.

Lo determinante en el acercamiento de todos ellos fue la sintonía sobre el pasado, el énfasis en la integración y la decisión de aproximarse por encima de las diferencias nacionales y personales, que ninguno diluyó en ningún momento.

La primera necesidad compartida fue salir de la crisis impuesta por el modelo neoliberal de desregulación y dependencia del endeudamiento y del capital externo.

La segunda fue acumular poder común de negociación en un mundo que abría oportunidades de crecimiento, por la valorización de las commodities provenientes de América latina, pero que bien podía cerrar esas oportunidades de un momento a otro.

La tercera, imaginar una región dotada no sólo de soja, petróleo o mineral de hierro, sino de condiciones de paz que pudieran otorgarle una ventaja comparativa en relación con las zonas más calientes del planeta.

Un ejemplo de la tercera necesidad fue la mediación que Néstor Kirchner emprendió como secretario de la Unión de Naciones Suramericanas en agosto de 2010, poco después de que Venezuela y Colombia rompieran relaciones y crecieran las amenazas de una guerra entre los dos países. Con fuerte apoyo de los presidentes de los dos países grandes, Lula y Cristina Fernández de Kirchner, el ex presidente argentino logró la confianza suficiente en el colombiano Juan Manuel Santos como para que los Estados belicosos volvieran a enviarse embajadores. Lo ayudó en esa tarea su mano derecha para las negociaciones en América latina, Rafael Follonier, que trata personalmente a todos los líderes de la región y a menudo a sus segundas líneas. También fue de la partida entonces el actual jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina.

La gran prueba que habían sorteado juntos Kirchner, Chávez y Lula databa de noviembre de 2005. El primer recuerdo que aparece revisando la memoria o los archivos es el de un acto en Mar del Plata contra la creación de un Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), donde además de Chávez participó, entre otros, Diego Maradona. Pero lo decisivo fue la determinación de la Argentina, Brasil y Venezuela de no aceptar que el ALCA quedara constituida en esa cumbre de Mar del Plata a la que asistió el presidente norteamericano George Bush acompañado en su meta de liberalización por su colega mexicano Vicente Fox.

Los presidentes de los países más grandes de Sudamérica no plantearon esa determinación como predominantemente ideológica, aunque tenía un componente de ese tipo, sino práctica: un ALCA sería contradictorio con el objetivo de reindustrialización y corrimiento respecto de los organismos multilaterales de crédito que buscaban ya en 2005 tanto Brasil como la Argentina, y también Venezuela. Con esa visión sobre el futuro a evitar se movieron los negociadores técnicos del momento, el argentino Alfredo Chiaradía, vicecanciller económico, y el brasileño Adhemar Bahadian.

Como suele pasar en las relaciones internacionales, la base de la confianza personal se teje en los momentos de mayor tensión, cuando de verdad se juegan opciones capaces de alterar el futuro. Eso explica que cada cual jugara su juego y que hubiera espacio no sólo para las diferencias, sino para alguna reconvención muy privada. Ante un discurso incendiario, Chávez podía escuchar sin ofuscarse frases como ésta de Kirchner: “Hugo, se te fue la mano, porque así nos jodés a todos”. Lo aceptaba porque al mismo tiempo ni Kirchner ni Cristina Kirchner dudaron en agradecerle públicamente lo que creyeron oportuno –la asistencia financiera y energética de comienzos del gobierno– y porque ni ellos ni Lula, o Dilma Rousseff después, vacilaron en la decisión tomada según la que Chávez debía estar cerca y no lejos. A tal punto cerca que en 2012 Venezuela terminó incorporándose como miembro pleno del Mercosur.

Más allá o más acá de los Estados y sus instituciones, lo cierto es que los líderes políticos de cada país y las fuerzas gobernantes buscaron siempre un acercamiento que potenciara sus afinidades y les permitiera discutir con sinceridad las diferencias. Hacía tiempo que, en persona, Dilma y Cristina seguían las alternativas de la salud de Chávez, del mismo modo que se alegraron por la designación de Nicolás Maduro como vicepresidente. Ninguno de los dos Estados participará como tal de las próximas elecciones venezolanas, pero está claro dónde se ubica el corazón de cada uno.

Miles de venezolanos continúan la vigilia mientras llegan los líderes de Latinoamérica

Los seguidores del presidente Chávez continúan frente al Hospital Militar de Caracas mientras esperan que al mediodía comiencen las exequias que se extenderán hasta el viernes. Cristina se encontrará hoy con los familiares del líder bolivariano. Nicolás Maduro seguirá en su cargo y llamará a elecciones para dentro de 30 días.


Chávez se encontró con el presidente de Estados Unidos Obama en la Cumbre de las Américas reslizada en Trinidad Tobago. (Foto: Reuters)



Hugo Chávez tenía 58 años y luchaba desde mediados de 2011 contra un cáncer, por el que había sido operado cuatro veces en Cuba.



Chávez junto a su gran amigo Néstor Kirchner.



Chávez refiriéndose a la Constitución de Venezuela.



El presidente venezolano junto a su par de Ecuador, Rafael Correa, con quien lideraba la integración latinoamericana.



Chávez, Dilma Rousseff, Pepe Mujica y Cristina en una de las últimas fotos juntos.



"Sigue siendo el comandante de las fuerzas libertarias de América, del mundo, de los pueblos antiimperialistas y socialistas", dijo hoy Evo Morales.



Chávez con Alvaro Uribe, anterior presidente de Colombia, y un cuadro del Libertador Bolívar.



Maradona y Chávez en el acto de cierre de la III Cumbre de los Pueblos, relizado en el estadio mundialista de Mar del Plata en el 2005.



dos de las hijas de Chávez, quienes eran sus sostén emocional.



Afecto y un trato personal muy intenso caracterizaba la relación entre Cristina y Chávez.



Fidel Castro fue un fiel aliado de Chávez, que incluso cobijó en su país en el peor momento de su enfermedad.



Chávez, Kirchner y Lula, crearon la Unasur y consolidaron la unión latinoamericana.



Maradona en el Palacio Miraflores con quien se profesaba apoyo mutuo.



Oliver Stone manifestó siempre su admiración a Chávez a quien calificaba de "héroe" y "fenómeno".



El actor Sean Penn es uno de los más famosos adherentes al chavismo y ha liderado las cadenas de oración en Bolivia por la salud de Chávez.



Danny Glover se unió a Chávez en varias ocasiones contra lo que llamaba la "dictadura" de Hollywood.



Chávez se encontró con el presidente de Estados Unidos Obama en la Cumbre de las Américas reslizada en Trinidad Tobago. (Foto: Reuters)



Hugo Chávez tenía 58 años y luchaba desde mediados de 2011 contra un cáncer, por el que había sido operado cuatro veces en Cuba.

Agotados por el transcurrir de las horas y el llanto, miles de venezolanos permanecían esta mañana frente al Hospital Militar de Caracas luego de pasar la noche para expresar su dolor por la muerte del presidente Hugo Chávez.

La multitud, embanderada con los colores rojo-rojito que identifica al oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), coreaba cánticos que testimonian su cariño hacia el líder bolivariano, a quien reconocen sus políticas de inclusión social y de unidad latinoamericana.

“Chávez es nuestro padre. Aunque no esté aquí con nosotros, siempre nos acompañará. Un hombre como él aparece cada 200 o 300 años”, comentó a medios de prensa locales un hombre de unos 60 años visiblemente emocionado.

A su lado, una joven mujer de no más de 20 años exhibía, llorando, una bandera con la cara del presidente que decía: “Todos somos Chávez”.

Los venezolanos aguardan el traslado del cuerpo del mandatario, que desde el Hospital Militar “Carlos Arvelo” será llevado hasta el salón de la Academia Militar, ubicada en las instalaciones de Fuerte Tiuna, donde se celebrará la capilla ardiente hasta el viernes a las 10.

Durante el traslado, los caraqueños podrán rendir al líder su postrer tributo, que escalará a niveles aún mayores cuando los restos lleguen al Paseo Los Próceres, donde la gente se ubicará en tribunas especialmente ubicadas.

A las 8 se efectuaron 21 cañonazos en las unidades de artillería de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) de todo el país, como parte de las ceremonias en honor a Chávez.

En adelante, habrá un cañonazo por hora hasta la inhumación de los restos, según detalló el ministro de Defensa, Diego Molero, que explicó que la medida se hará “en todo el territorio donde haya una unidad de artillería de la Armada o del Ejército y donde esté atracado un buque”. 

Cristina con la familia y las hijas de Chávez

La presidenta Cristina Kirchner mantendrá un encuentro con la familia de Hugo Chávez y en las próximas horas definirá si permanece en Venezuela hasta el próximo viernes, confirmó esta mañana el embajador argentino en Caracas, Carlos Cheppi.

“No está claro si la Presidenta va a estar tres días aquí. El viernes a las 10 va a ser el acto oficial con todos los presidentes. Hoy mismo abrirá la capilla ardiente a las 4 de la tarde y la Presidenta decide si se va a quedar un día o dos días más”, explicó Cheppi.

En declaraciones a la radio La Red, el diplomático explicó que la presidenta Kirchner tiene previsto entrevistarse con las hijas del fallecido ex presidente Chávez y que luego de esa reunión evaluará cuáles serán sus actividades en Caracas.

“La Presidenta siente un afecto mucho más allá del protocolo con el presidente Chávez”, señaló Cheppi.

Sobre la situación en Venezuela, explicó que “la gente está muy angustiada”, pero que a la vez se viven “manifestaciones” que refieren “que el proceso político en Venezuela no va a parar”.

“Hay una mezcla de angustia por un lado y por otro lado que esto tiene que continuar, apoyándolo al vicepresidente Nicolás Maduro”, señaló Cheppi, quien dijo que en Caracas se vive una situación “similar” a la que se registró en la Argentina cuando falleció el ex presidente Néstor Kirchner.

Para el embajador, la manifestación durante los funerales de Chávez “va a ser realmente impresionante”.

Luego de conocerse la noticia del fallecimiento de Hugo Chávez, la presidenta Kirchner decretó tres días de duelo y el izamiento de la bandera a media asta en dependencias públicas, antes de partir en la madrugada del miércoles rumbo a Caracas para despedir los restos de su colega y acompañar a su familia.

La mandataria también canceló un acto que debía encabezar por la tarde en la Casa Rosada, y la reunión bilateral que tenía pautada este jueves en El Calafate con su par de Brasil, Dilma Rousseff, para tratar durante tres días una cargada agenda económica.

Condolencias mundiales

Presidentes y ex mandatarios, organismos regionales, y distintas organizaciones, coincidieron hoy en lamentar la muerte del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en solidarizarse con el pueblo de su país y en reivindicar el legado que deja el desaparecido jefe de Estado.
El secretario general de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), el ex vicepresidente argentino Carlos “Chacho” Alvarez, consideró a la muerte de Chávez como “una pérdida enorme para el proceso de integración latinoamericana”, porque “ni aun los más opositores, pueden dudar del papel de Chávez como impulsor y dinamizador del avance del camino integrador”.

“Todos los que estamos comprometidos con una América Latina más autónoma, solidaria y justa, debemos lamentar profundamente la pérdida del presidente Chávez como uno de los hombres más decididamente comprometido y solidario con la causa latinoamericana”, remarcó Alvarez.

El secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), Alí Rodríguez, dijo a su vez que a Chávez no sólo se le recordará como el impulsor de la integración latinoamericana sino como el líder que “recuperó la dignidad de Venezuela, de sentir orgullo de ser venezolano”.

“En cada momento él marcó una posición de principios que es lo más importante en el manejo de un Estado y de la política externa de un Estado”, con la flexibilidad necesaria para mantener una relación de respeto con todas las naciones, añadió Rodríguez en diálogo con Telesur.

La secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, resaltó en tanto el “compromiso irreductible” de Chávez “por los desposeídos, por los más modestos, por los humildes”.

En una carta que envió al vicepresidente Nicolás Maduro, Bárcena destacó que Chávez “irrumpe por derecho propio en esos territorios del corazón y la memoria donde habitan los hombres y mujeres grandes que han impreso su huella en la historia del continente”.

Finalmente, la funcionaria de la ONU subrayó que el líder bolivariano “hizo de la igualdad norte de su acción y de la soberanía altiva de su patria credo permanente”.

Desde La Habana, donde negocia con el gobierno de Colombia, las FARC evaluaron como “una noticia descorazonadora, triste” la muerte del mandatario bolivariano, en un comunciado en el que pusieron de relieve que “Chávez vive en el pueblo venezolano y en los pueblos de Nuestra América”.

La organización insurgente defendió conceptos del fallecido gobernante al señalar que “la paz, la justicia social, la independencia y el socialismo son un derecho de la humanidad y debemos pelearlo hasta las últimas consecuencias, para que ninguna potencia extranjera intente siquiera mancillarlo”.

El ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva, por su parte, reveló que recibió “con gran tristeza” la noticia del fallecimiento y se declaró “orgulloso de haber vivido y trabajado con él en la integración de América Latina y por mundo más justo”.

“Me solidarizo con el pueblo de Venezuela, con los familiares y correligionarios de Chávez, en este día tan triste, más tengo confianza en que su ejemplo de amor a la patria y su dedicación a la causa de los menos desfavorecidos seguirá iluminando el futuro de Venezuela”, destacó Lula en un texto.

También el presidente de Haití, Michel Martelly, reivindicó la figura de Chávez, “un gran amigo de Haití que nunca dejó de expresar su solidaridad con el pueblo haitiano, sobre todo en los momentos más difíciles”.

Martelly reseñó que “a través del programa Petrocaribe, el presidente Chávez ha contribuido en gran medida a la ejecución de grandes proyectos en todo el territorio de Haití en favor de su desarrollo sostenible”, según consignó un comunicado de la Presidencia.

Anoche, en Managua, el mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega, resaltó que Chávez “es corazón del pueblo latinoamericano y caribeño que, desde la Venezuela heroica y generosa, levantó la espada de la libertad”.

Ante miles de ciudadanos y diplomáticos reunidos en la Plaza de la Revolución para homenajear la figura del venezolano, Ortega consideró a Chávez “un hijo del libertador Simón Bolívar, que sigue vivo para iluminar a Venezuela, a América Latina y el Caribe y al mundo entero”

“Estamos entregados de lleno, con la fuerza de nuestro espíritu y de nuestra acción, para seguir labrando las batallas emprendidas por Chávez, para dar continuidad a los sueños de Bolívar, (Augusto) Sandino, (José) Martí, a los sueños de Fidel (Castro)”, aseveró Ortega.

A su turno, el Ejecutivo de Guatemala declaró que Chávez será recordado como “un mandatario comprometido con la justicia social y la promoción de la unidad entre los pueblos” y pidió “fortaleza” a la familia del mandatario y “resignación al gobierno y al pueblo, sabiendo que atraviesan momentos difíciles”.

El presidente Otto Pérez Molina destacó que Chávez “no fue un presidente más y su liderazgo trascendió a Venezuela, pues fue un impulsor de la creación de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), Petrocaribe y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac)”.

jueves, 14 de febrero de 2013

Timerman: "Este memorándum es un paso adelante"

"Aunque el imputado diga que no va a contestar preguntas, el juez puede volver a la Argentina y dar comienzo al juicio", aclaró Timerman.



El canciller volvió a defender el documento firmado entre la Argentina e Irán por la investigación del atentado a la AMIA, que ayer recibió dictamen favorable en el Senado y será tratado el próximo jueves en el recinto. Timerman aseguró que "se buscará la manera de que quienes sean encontrados culpables por el juez argentino paguen por el delito que cometieron". Además, consideró que con una sentencia "podríamos ir a organismos internacionales, pues habría una fortaleza mucho mayor en nuestro pedido".

"Fue un muy buen debate. Contesté todas las preguntas y aclaré todo lo que había que aclarar, más allá de todo lo que está claro en el memorándum, por una cuestión de respeto a los senadores, que algunos creo no lo habían leído", expresó Timerman esta mañana respecto al plenario de comisiones de la Cámara alta de ayer. Del encuentro participaron autoridades de las entidades de la comunidad judía (AMIA y DAIA) y referentes de organizaciones que representan a familiares de víctimas del atentado de 1994.

El canciller sostuvo que "por más esfuerzos que haya hecho la Presidenta de ofrecer alternativas, recién ahora parece que Irán está dispuesto a escuchar y a aceptar las razones que tiene la Argentina para resolver finalmente, encontrar a los culpables y hacer justicia en la causa AMIA".

"Ayer quedó claro que este memorándum es un paso adelante que va a destrabar una causa está paralizada totalmente desde 2006", sostuvo el titular de la cartera de Relaciones Exteriores en declaraciones formuladas esta mañana a radio Vorterix. En ese marco, el canciller aseveró que "vamos a buscar la manera de que quienes sean encontrados culpables por el juez argentino paguen por el delito que cometieron", al tiempo que remarcó que, con una sentencia, "podríamos ir a organismos internacionales, pues habría una fortaleza mucho mayor en nuestro pedido".

En tanto, al ser consultado sobre la ausencia del juez Rodolfo Canicoba Corral y el fiscal Alberto Nisman en el encuentro realizado ayer en el Senado, Timerman dijo que "es un tema que debe resolver el cuerpo legislativo, que decidió no citarlos". Además, afirmó que el magistrado "es favorable a viajar a Teherán".

En cuanto a la postura de los familiares de las víctimas del atentado, Timerman remarcó que de tres organizaciones presentes ayer, dos se manifestaron de acuerdo y una -Apemia- expresó su desacuerdo, y recordó que las entidades "están todas en contra de la AMIA y la DAIA, pues consideran que son parte del encubrimiento".

Por otra parte, consultado sobre la posibilidad de que los iraníes se nieguen a declarar, el canciller afirmó que "aunque el imputado diga que no va a contestar preguntas, el juez puede volver a la Argentina y dar comienzo al juicio", al respecto destacó que de esa manera "El juicio que no puede empezar ahora por razones legales, va a empezar". En ese sentido, criticó la tapa del diario La Nación, que tituló: "Admitió Timerman que los iraníes pueden no declarar". El funcionario remarcó que "no soy yo el que da ese derecho, es la Constitución Nacional la que da ese derecho".

sábado, 2 de febrero de 2013

Tuits y gritos



Por Luis Bruschtein


Cuando Obama criticó a Fox News esta semana se puso en onda con Cristina Kirchner y otros presidentes progresistas y populares de América latina. Dijo que esa empresa mediática conservadora le imponía la agenda a la oposición republicana. Resulta paradójico que un presidente defienda los derechos de su oposición –que ha sido votada por una minoría que no lo quiere– frente a una empresa mediática que no ha sido votada por nadie y que, como toda empresa, se mueve con fines de lucro.

Las oposiciones a gobiernos derechistas no tienen este problema, porque estos medios nunca se pondrán en línea con ellas. Las oposiciones a gobiernos progresistas y populares, en cambio, han generado un vínculo de dependencia que en definitiva resulta en detrimento de la democracia, porque de esa manera, empresas mediáticas con fines de lucro determinan las acciones de fuerzas políticas que, a diferencia de esos multimedia, están obligadas por el mandato de quienes los han votado. En este funcionamiento se vuelve preeminente el fin de lucro de las empresas, por encima del mandato democrático de las representaciones políticas. Cuando ese otro aspecto del interés público que está representado por el voto de las minorías es reemplazado por el interés comercial de grandes empresas, se desnaturaliza el sentido de la democracia.

Es más o menos lo que dijo Obama y lo que le valió una catarata de agravios de la cadena Fox News, que lo acusó de autoritario y cesarista por atentar contra la libertad de expresión.

Cristina Kirchner usó el tuit para expresarse en forma crítica sobre estos grandes medios, lo que también es un signo de los tiempos. Ese tuit –minúsculo si se quiere– mató al vocero y se convirtió en expresión directa, sin intermediarios. Es el tuit minúsculo de una presidenta que se refiere a expresiones de otro presidente –el del país más poderoso del planeta– que critica el poder de corrupción institucional de una gran cadena de televisión como Fox News. Son dos presidentes involucrados en el mismo debate y relacionándose a través de ese pequeño tuit que circula por un circuito alejado de los grandes medios.

Obama focalizó en Fox News y la Presidenta en La Nación. Columnistas de la cadena norteamericana calificaron a su presidente de “dictador” por haber dicho que “los medios modelan los debates y obstruyen los acuerdos”. Columnistas de La Nación acusaron a Cristina Kirchner de “convocar a la lucha de clases” porque en el discurso donde anunció la suba del mínimo no imponible agradeció a los sectores humildes y cuestionó las quejas de los más pudientes por el impuesto a los “altos ingresos”.

Los quince tuits de la Presidenta se apoyaron en Obama para enumerar manipulaciones mediáticas con repercusión local: la falsa foto de Chávez publicada por El País, la muerte de un empresario en Lanús difundida por TN cinco años después de que sucediera y la crónica en La Nación de una reunión de familiares de víctimas de la AMIA con el canciller Héctor Timerman. La crónica estaba escrita como si el periodista hubiera participado en una reunión a la que describía como ríspida por parte de los familiares, al punto de que una de ellos se habría “retirado enojada”. Sofía Guterman desmintió después que se hubiera retirado porque ni siquiera había participado. La crónica había sido inventada.

Que Obama, un presidente norteamericano, haya interpelado a un medio de comunicación como Fox News, constituye un signo de los tiempos. Ese debate está en el centro de la época. Buscada o no, que Cristina Kirchner haya elegido el tuit como herramienta para interpelar a los grandes multimedios, teje una imagen con muchos hilos. Sugiere una realidad paradojal, un entramado de fuerzas desiguales políticas, económicas, mediáticas y algunas más, en pugna.

Lo que está cuestionando ese punto del debate es el lugar de poder que han llegado a ocupar los grandes medios en estas sociedades del segundo milenio. Un poder frente al cual el ciudadano aparece vulnerable porque es un poder que tiende a concentrarse y que los propios medios reclaman como indiscutible. Lo que están diciendo esta semana Kirchner y Obama es que, en principio, se trata de un poder discutible. La discusión, el criterio propio, son herramientas ciudadanas y desarrollarlas es construir ciudadanía.

Un contraste similar al que produjo el tuit frente a la poderosa corporación multimediática se escenificó el jueves en el Bicentenario de la Asamblea del Año XIII, en Plaza de Mayo. No puede haber nada más insólito que un debate sobre historia frente a una multitud en el mismo espacio que las multitudes han elegido históricamente para reclamar, exigir y hacerse escuchar. No fue en la Universidad ni en la academia. La historia se debate en el mismo lugar en que se la protagoniza. También fue una postal con algunas resonancias.

Los paralelismos de la historia fueron resaltados por los tres disertantes, los historiadores Araceli Bellota y Hernán Brienza y el magistrado de la Corte Eugenio Zaffaroni. Lo que ellos no dijeron pero se traslucía en sus caras era la inquietud de protagonizar una situación tan inusual. Hablarle de historia a una multitud plantea demasiados riesgos, desde el acto solemne hasta el absoluto desinterés, pasando por el peligro de competir y perder ante el calor aplastante o el consabido choripán.

Una fuerza política puede decidir hacer un acto de ese tipo, armar el escenario, llevar a los oradores y a la multitud. Lo que no puede hacer –porque aunque lo hiciera sería inútil– es forzar para que todo eso encaje, o sea: que el magistrado de la Corte y los dos historiadores no desentonen en el escenario, que la multitud no se desentienda de los oradores y nadie los escuche, o que la multitud no se dedique a gritar consignas más acordes con la experiencia del lugar.

Lo más lógico era que se diera cualquiera de esos comportamientos y situaciones. Pero sucedió algo que es ilógico para esa lógica: los oradores, el tema, el escenario y las personas se fundieron en una extraña armonía. Las miles de personas que estaban reunidas escucharon en silencio y con atención cuando los oradores hablaban de su historia.

El dato nuevo que desequilibra a esa lógica es un vínculo, que antes era muy tenue y ahora comienza a afirmarse, entre historia, política y militancia. Hay interés en el nuevo militante político de saber a qué punto de la historia se está subiendo. Todo es identidad en la historia de la comunidad a la que se pertenece, pero en este caso se trata más que nada de reconocer de qué líneas históricas es continuidad este presente. Cuáles son las luchas que antecedieron a estas luchas.

Para la militancia de otras épocas, la historia no era un tema muy valorado pero ahora se convirtió en uno de sus eslabones más fuertes. La historia es un entramado de muchas experiencias y desde cada una de ellas se ve a las demás. Hay líneas continuas entre pasado, presente y futuro de las luchas populares, de las pujas de los intereses económicos, de liderazgos y experiencias de avance y retroceso. La militancia se integra como parte de esa historia, siente que está representando un momento en esa experiencia histórica de luchas populares que se inició antes y seguirá después.

No es casual que dos de los temas más importantes de la semana hayan sido los medios y la historia. La plataforma del kirchnerismo se asienta sobre varios temas socioeconómicos, de ampliación de derechos o de relaciones internacionales que, si bien con distintos enfoques, también forman parte del bagaje de las demás fuerzas políticas, constituyen territorios que son obligados para la política. Pero el kirchnerismo incorporó dos temas que antes no estaban planteados y son justamente los medios y la historia.

El debate sobre los medios implica una disputa por la versión de lo que sucede en el presente. Y el impulso o la recuperación de la historia representa la disputa por la mirada hacia el pasado. Son dos cuestiones a las que se puede pensar por separado. Se supone que una cosa es la historia y otra los medios. Pero cuando se toca a una de ellas hay consecuencias inevitables sobre la otra. La discusión sobre los medios lleva inevitablemente a una discusión sobre la historia. Los invisibilizados que quieren visibilidad en el presente, reclaman también visibilidad en el pasado. Y así sucede con los argentinos afroamericanos y con los pueblos originarios, con los pueblos de las zonas más alejadas y también con el pueblo trabajador que quiere verse reflejado en la historia de los ejércitos de la independencia y en las luchas por la libertad y contra la opresión que forjaron este país.

Analizan denunciar a Miguel Del Sel ante el Inadi por el insulto a Cristina

Lo admitió el secretario de DDHH de la Nación, Martín Fresneda. Referentes nacionales del kirchnerismo y senadores provinciales del PJ sumaron su repudio contra el líder del PRO santafesino.


Del Sel insultó a Cristina y pidió perdón, pero igual un funcionario K lo quiere llevar a la Justicia. (Foto: R.Paroni)


Pese al pedido de disculpas tras el insulto que le profirió a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el líder del PRO santafesino, Miguel del Sel, podría rendir cuenta a la Justicia por sus dichos. El secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda, sostuvo ayer que está "evaluando ordenar" al Instituto Nacional Contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), para que "formulemos una denuncia penal" contra el humorista por los agravios a la jefa del Estado.

"Estoy evaluando ordenarle al Inadi que formulemos una denuncia penal sobre este hombre grosero y desagradable, por lo que es una irresponsabilidad política e institucional", anticipó el secretario de Derechos Humanos.

El funcionario kirchnerista consideró que el dirigente macrista "ha tenido una actitud que no se la puede calificar, y esos son los aliados del gobernador de Córdoba (José Manuel de la Sota), con el cual pretenden resolver los problemas de los argentinos".

Señaló que tanto De la Sota como Del Sel "dicen que no hay libertad de prensa, cuando todo el tiempo están ellos agraviando a una presidenta que con mucha altura y mucho respeto jamás ha descalificado a nadie".

A la embestida de los funcionarios oficialistas contra Del Sel, ayer se le sumó la crítica de varios senadores provinciales del peronismo.

El disparador. La polémica se desató luego de una intervención de Del Sel en la obra teatral de Jey Mammon, en Carlos Paz, donde el ex Midachi se refirió a la presidenta como una "vieja chota hija de puta". El referente del PRO santafesino luego se disculpó y dijo que había sido un chiste de mal gusto. Pero ayer volvieron a arreciar las críticas de dirigentes oficialistas por el agravio a la jefa del Estado.

El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, cuestionó al humorista al considerar que "si decide hacer política, debería dejar de lado su rol de actor cómico y dedicarse en serio" a esa actividad partidaria.

"Yo soy arquitecto, pero en este momento no estoy construyendo, si lo hiciera no podría atender mi tarea política en el Ministerio. Cuando uno decide hacer política, si es actor cómico debería dejar de lado su rol de actor cómico y dedicarse en serio a la política", afirmó De Vido.

Dijo que "más allá de la grosería con que se expresó en torno a la presidenta, también agravió a las mujeres en general, incluso a los hombres, porque agravió a un hombre al que le dijo que es gordo y que no le gustaban las mujeres".

"Si se quiere dedicar a la comicidad, que se dedique a la comicidad", reiteró el ministro, quien consideró que esa actitud "no es seria" y que se trató de "un agravio gratuito" por parte del humorista.

En torno a las afirmaciones que realizó el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, quien dijo haberse sentido agraviado por el oficialismo, De Vido aseguró que "jamás" hizo "una crítica que no fuera sobre su gestión política, yo no lo agravié ni desde sus preferencias sexuales o por sus atributos".

"El tiene su proyecto y yo tengo el mío, pero no lo agravio desde sus preferencias sexuales o por sus atributos", reiteró el ministro de Planificación Federal.

Macri, apenas estalló el escándalo, salió a defender a Del Sel y dijo que muchas veces sufrió el agravio y la descalificación por parte de los dirigentes kirchneristas.

Por su parte, el vicepresidente Amado Boudou criticó a Del Sel por el exabrupto proferido contra Cristina Fernández y aseguró que es "un agravio a la presidenta y a todas las mujeres".

Machismo

Boudou consideró que las manifestaciones del ex integrante del trío Midachi ante el cómico Jay Mammon, por las que tuvo que pedir disculpas, "están cargadas de un machismo muy rancio, muy torpe".

"Fueron muy tristes (las declaraciones de Del Sel), en lo que se refiere a la figura presidencial", indicó el vicepresidente.

Además, el vicepresidente de la Nación dijo que la postura expresada por el ex candidato a gobernador de Santa Fe por el PRO "demuestra una irresponsabilidad de querer devastar a la clase política desde la política, y eso es muy lamentable".

lunes, 7 de enero de 2013

La Presidenta Cristina responde al actor Darín


El Calafate, 5 de enero de 2013



Estimado Ricardo Darín



De mi consideración,



Quiero en primer término felicitarlo una vez más por su trayectoria artística y por haber dado al cine argentino memorables actuaciones. Entre otras, El Secreto de sus Ojos y un Cuento Chino me parecen interpretaciones, sobre todo esta última, que no sólo evidencian su enorme talento sino que han logrado premios y reconocimiento internacional a nuestro cine.



¿No sé si sabe que soy una cinéfila total?



Pero bueno, como usted imaginará no le envío la presente sólo para comentarle la cartelera cinematográfica. Si. Acertó. He querido escribirle luego de leer en varios periódicos del día de hoy sus inquietudes e interrogantes: “Declaraciones sobre política del protagonista de la Luz de tus Ojos. Darín: Que alguien me explique el crecimiento patrimonial de los Kirchner”, titula hoy Clarín en página 24. Se ve que quien escribe la columna, que por otra parte no tiene firma, no ha visto sus películas, no por lo menos la que yo considero una de las más lindas, porque confunde el título. Vio. Nada que ver.



No quiero apartarme de una de las cuestiones centrales de sus preocupaciones: “Que alguien me explique el crecimiento patrimonial de los Kirchner”.



Es obvio que, por razones de público, notorio y doloroso conocimiento, - esto último por lo menos para algunos argentinos -, la única que le puede responder soy yo, Cristina. Y es precisamente una de las razones que más me movilizaron y decidieron a hacerlo. Es tan difícil que alguien que no está pueda defenderse que usted entenderá los motivos por los que le escribo.



Ricardo, permítame llamarlo por su nombre de pila como usted lo hace conmigo en su entrevista en la revista Brando, porque es más amigable y aleja toda posibilidad de pelea y confrontación que tanto parecen afectarlo. No quiero imaginar cómo se sentiría usted si alguien llevara carteles escritos por la calle insultándolo, deseando su muerte o festejando la de su compañero de toda la vida como me ocurre a mi en algunas manifestaciones opositoras. ¿Nunca vio alguna? Seguro que sus múltiples ocupaciones y compromisos propios de un artista exitoso le restan tiempo para una observación más completa de la realidad, pero no se preocupe, tampoco es culpa suya, seguramente los medios que usted lee no publican esa información.



Pero sigamos con el tema del crecimiento patrimonial. Quiero decirle que no ha habido funcionarios públicos, sean políticos, gobernadores, legisladores, intendentes, jueces o jefes de gobierno más denunciados penalmente e investigados por la justicia argentina en materia de enriquecimiento, que quien fuera mi esposo y compañero de toda la vida, y quien le escribe. No sólo se investigó a fondo sino que también se designó al cuerpo de peritos de la Corte Suprema de la Nación para que realizara pericias contables, que duraron meses, y concluyeron que no se había cometido ningún acto ilícito, lo que obligó al juez a desestimar las denuncias.



Nunca en toda la historia política de la Argentina se ha podido acceder a las Declaraciones Juradas de un funcionario público con mayor facilidad, frecuencia y publicidad que a las de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.



Ríos de tinta, fotografías, y todo lo que uno pueda imaginar en torno a una Declaración Jurada. Lo desafío a que intente encontrar lo mismo de algún funcionario público opositor ma non troppo, juez, gobernador, legislador o intendente.



Mire Ricardo, sin ir más lejos hoy otro diario, La Nación, propietario de la revista Brando donde usted formuló las declaraciones que llamaron mi atención, publica en su página 16 un reportaje al Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli. No sólo me enteré de que mantiene sus ahorros en dólares (está en todo su derecho a hacerlo) sino que cuando el periodista le preguntó por el monto de sus divisas, se rehusó a contestar y declaró que el monto figura en su Declaración Jurada, que es pública. En un apartado de la nota los periodistas se se muestran luego sorprendidos porque además, cuando pretendieron acceder a la información, no se les permitió hacerlo.



Nadie parece preocuparse por ninguna otra Declaración Jurada que no sea la de “Los Kirchner” (sic). Sólo se conocen fotos de las casas en que vivíamos nosotros, y ahora habito solamente con mi hija. ¿Se publican fotos de las casas de gobernadores, jueces, altos magistrados, intendentes, concejales, legisladores actuales o de mandato cumplido? Sin embargo todo el país conoce mi casa, la de Rio Gallegos, y a pesar de que a pocas cuadras y en el mismo barrio viven dos legisladores de la oposición en casas mucho más importantes que la mía, nunca se vio una foto. ¿No le parece raro, Ricardo? Ni hablar de mi casa de El Calafate. Vio que los medios nunca van al Delta, Punta del Este, Miami. ¿Es extraño verdad?



Siempre me pregunto por qué siguen también la vida de mis hijos, dónde van, con quién, y nadie parece preocuparse de la vida rumbosa que esposas, hijos, hijas y otras yerbas de otros políticos llevan adelante en fiestas y viajes permanentes que parecen no tener fin. ¿No le llama la atención? Me parece que las personas con tantas inquietudes e interrogantes deberían observar estas cosas. Pero sabe qué, después de todo, el haber sido y seguir siendo los únicos funcionarios públicos observados y fotografiados con tanta tenacidad, nos ha permitido demostrar que vivir en un país donde el único político investigado es el Presidente (o la Presidenta, como me gusta decir a mi), significa que vivimos con la más absoluta libertad. Eso sí, con la información más retaceada sobre otros funcionarios.



Sería bueno, sano y transparente para el sistema democrático si todas las Declaraciones Juradas de gobernadores, intendentes, jueces, magistrados, ministros de la corte, estuvieran a disposición de toda la sociedad, publicadas, analizadas y publicitadas como siempre lo son las de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.



Usted quería que alguien le explicara. Ya se lo hemos explicado a la Justicia y a peritos de la Corte. Descarto, Ricardo, que usted confía en la Justicia. Usted mismo fue acusado y detenido por un juez en marzo de 1991, por el delito de contrabando de una camioneta que ingresó al país con una franquicia especial para discapacitados. Perdón, no le deseo el mal a nadie, pero menos mal que no estábamos “Los Kirchner” en el gobierno, o hubiera sido considerado una persecución política. ¿Lo recuerda? La verdad yo lo había olvidado, con tantas cosas en la cabeza, pero hoy entré a clarín.com y leí la nota “Un fallo benefició a Darín”, algunos de cuyos párrafos le transcribo:



Los jueces de la Sala A de la Cámara, Nicanor Repetto y Edmundo Gendler, consideraron que por el paso del tiempo la acusación contra el actor está prescripta. Pero se preocuparon por aclarar que el actor sabía que estaba comprando la camioneta en forma irregular.

"Debe descartarse bajo todo punto de vista la buena fe de la compra", apuntaron los jueces. Y advirtieron que el actor "tuvo una actitud claramente responsable".



Lo que leí y me llamó la atención en la entrevista de Brando, es su convocatoria a una reconciliación. Y disculpe si le digo que soy yo la que me gustaría que explicara que significa para usted “reconciliación” (no se sienta presionado o intimidado, si prefiere no hacerlo está en todo su derecho). Porque no vivimos en un país niño, como ha dicho usted y es el título de la nota de la revista Brando, sino en un país democrático donde cada uno es libre de decir lo que se le de la gana, y le aclaro que me encanta vivir así y no como lo hicimos durante los años de la dictadura. Por eso, ¿Cómo llamaría usted a un país donde nadie hablaba excepto las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo? Si este es un país niño, ¿aquel qué sería, un país in vitro?



Sigamos con el tema de la reconciliación. Me interesa saber a que qué se refiere. ¿A los juicios de lesa humanidad? Porque ha habido alguna jerarquía eclesiástica que se ha referido a terminar con los juicios por la memoria, verdad y justicia utilizando justamente el término “reconciliación”. O tal vez usted se refiera a que me reconcilie con quienes me desean la muerte, festejan la de Néstor o les gustaría destituirme. ¿No sería mejor pedir que cesen los insultos, las agresiones, los golpes a periodistas o la falta de respeto a la voluntad popular?



La palabra “reconciliación” goza de múltiples acepciones. ¿Con quiénes deberíamos reconciliarnos? Porque créame, no estoy peleada con nadie, aunque sí es público y claro que existen diferencias de pensamiento con respecto a nuestro proyecto de país, políticas públicas, la memoria, verdad y justicia... y eso es vivir en un país democrático. No ponerse de acuerdo también es un derecho, como lo es resolver de acuerdo a la voluntad y responsabilidad que el voto popular le ha asignado a cada uno, sin la menor soberbia, simplemente con la responsabilidad que me otorga la Constitución Nacional.



Usted define que el problema de nuestro país es la falta de “tolerancia”. Hubo un tiempo en que yo usaba esa palabra, sin embargo me di cuenta de que la significación de tolerar, era algo así como que te aguanto porque no me queda otro remedio, entonces decidí cambiarla por “aceptación”. Aceptar al otro, al diferente, al que piensa y actúa diferente. Piénselo, es más positivo que tolerar.



¿Recuerda usted algún otro momento del país con tanta libertad, libertad de palabra, de pensamiento y de acción?¿Recuerda usted que se haya tratado a un Presidente de la Nación como se me trata a mi desde medios, dirigencia opositora, etc.? No crea que me molesta, yo he vivido cuando era joven otro país que era el que cantaba Charly cuando decía “Los que están en los diarios pueden desaparecer, los que están en la radio pueden desaparecer, los amigos del barrio pueden desaparecer, pero los dinosaurios van a desaparecer”. Afortunadamente ya no estamos en esa etapa del país, aunque algunos dinosaurios resisten, atacan, impiden y algunas cosas peores. Estoy segura de que a usted los dinosaurios tampoco le gustan.



No lo distraigo más. Usted se preguntará y esta mujer, con todo lo que tiene que hacer, se ocupa de escribirme... Y debo reconocer que soy un poco cholula y usted es uno de mis actores preferidos. Hoy es sábado 5 de enero, víspera de Reyes, estoy en El Calafate, leí los diarios y me pregunté, por qué no explicarle a Ricardo Darín, algo que lo tiene tan preocupado.



Con todo mi respeto y admiración.



Cristina Fernández de Kirchner

Presidenta de la Nación Argentina



P.D.: Podría haberle contado también como se encontraba nuestro país en mayo de 2003 cuando Néstor Kirchner asumió con apenas el 22% de los votos, pero como nunca lo había escuchado hacer declaraciones políticas antes, en su extensa y exitosa trayectoria, supongo que debía estar más de acuerdo con el otro país que con este. No lo tome como reproche, está en todo su derecho. Ah! Me dijeron que su nueva película, un thriller (le aclaro que me encantan), es muy buena y desde ya me atrevo a recomendarla. Atentamente y con la misma consideración de siempre.



martes, 6 de noviembre de 2012

Sinfonía del Sentimiento


SINFONIA DEL SENTIMIENTO



La medida fue tomada por el gobierno nacional a través de un decreto publicado en el Boletín Oficial, en el que se destaca al artista fallecido a los 74 años como "un verdadero representante de la cultura nacional, tanto por sus dotes como cineasta, actor, autor, guionista e intérprete, como por su compromiso social". Miles de personas desfilaron por el Congreso para darle el último adiós. Sus restos serán sepultados esta tarde en el panteón de Sadaic, en el cementerio del barrio porteño de Chacarita.


Favio "consagró su vida a las expresiones artísticas populares, siendo considerado un verdadero representante de la cultura nacional tanto por sus dotes como cineasta, actor, autor, guionista e intérprete, como por su compromiso social", señaló el decreto firmado por la presidenta Cristina Kirchner, quien anoche asistió al velatorio del director de "Crónica de un niño solo".

Cientos de actores, cantantes y seguidores desfilaron hasta la medianoche en el Congreso, desde donde será llevado en caravana por las calles porteñas hasta Chacarita.

Favio dirigió once películas, entre ellas "Crónica de un niño solo" (1964) considerada en 2000 la mejor película argentina de todos los tiempos, según una encuesta del Museo del Cine Argentino. El filme "El Romance del Aniceto y la Francisca" (1966) obtuvo la misma distinción en 1998 en una encuesta de la revista Tres Puntos a 100 personalidades del séptimo arte.

Actor en una decena de películas, además editó como cantante 19 discos, entre ellos el exitoso "Fuiste mía un verano" (1968), y en el año 2010 fue declarado Embajador de la Cultura de Argentina por Kirchner.

http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-207242-2012-11-06.html




Por Luciano Monteagudo


Hacía tiempo que su salud lo tenía frágil, muy guardado, cada vez más reacio a los reconocimientos y los homenajes, que por otra parte nunca le gustaron (“Los valoro mucho, son como caricias, pero ya no quiero más”, dijo hace poco). Y aunque estaba internado en terapia intensiva desde varias semanas atrás, por una afección pulmonar, la noticia de su muerte –ayer, a los 74 años, en el Sanatorio Anchorena, de Capital; sus restos son velados en el Salón de los Pasos Perdidos de la Cámara de Senadores– no fue menos dolorosa. Leonardo Favio fue, qué duda cabe, un cineasta enorme, único, de un talento y un vuelo lírico sin parangones en el cine argentino, al que le entregó algunas de sus películas más bellas, desde Crónica de un niño solo (1964) hasta Aniceto (2008).

Pero Favio fue, también, mucho más que eso: una figura singularísima, incomparable, de la cultura popular del último medio siglo, a la que marcó no sólo con sus canciones –incorporadas al inconsciente colectivo de varias generaciones– sino también con su perenne, incondicional adhesión al peronismo, del que se convirtió en una suerte de encarnación de su imaginario. Hay algo básico, esencial, de la identidad argentina que siempre se expresó en Favio, en su vida y en su obra.

Aun en sus facetas más disímiles, que podían parecer antagónicas, Favio logró ser siempre él mismo, un hombre de una sola pieza, de una integridad y una coherencia que provenían de su humildad y de su franqueza a toda prueba. “Cuando canto no hago cine y cuando hago cine no canto. Pero las dos cosas me apasionan, me gustan... Y son cosas de Favio”, le dijo al autor de estas líneas en un reportaje publicado en Página/12 en agosto de 2006. “Yo no me separo. Y como yo digo, cada uno vuela hasta donde le dan sus alas, ¿no? A mí me gustaría haber tenido el vuelo poético del Serrat de los primeros discos. Bueno, llegué nada más que a Favio, pero estoy contento. Yo sé que estoy en el corazón de casi todo el mundo de habla hispana con mis canciones. Son simples, muy simples. Hasta hay un libro que escribió el chileno Luis Sepúlveda que está basado en una canción mía. A mí me gusta todo lo que hago. Pueden parecer cosas distintas, pero yo lo vivo con la misma pasión.”

Esa pasión se remonta a un callejón de tierra de Luján de Cuyo, en Mendoza, donde Leonardo Favio nació, el 28 de mayo de 1938, como Fuad Jorge Jury. Desde que tuvo memoria, su padre siempre estuvo ausente, pero ese abandono lo compensaron el amor de sus abuelos –que habían formado una compañía de teatro en el pueblo– y el de su madre y su tía, Laura Favio y Elcira Olivera Garcés, actrices que lo iniciaron en la magia del radioteatro, donde Leonardo también hizo sus primeras incursiones como actor. Esa vida lenta de provincia, en la que había tiempo para contemplar la luna y las estrellas, y en la que las mujeres de su familia rezaban a la luz de las velas, unida a la revelación de un mundo hecho de ficciones tan ingenuas como desbocadas, contribuyó –según el propio Favio– a su cosmogonía artística. Su paso triste por el Hogar El Alba, un correccional de menores, también, como lo probaría su primer largometraje, Crónica de un niño solo, al que llegó de la mano de su querido maestro y mentor, Leopoldo Torre Nilsson.

El descubrimiento del cine

Babsy, como le decía cariñosamente Favio, lo había descubierto en papeles menores en la televisión, mientras buscaba desesperadamente al protagonista de El secuestrador. Corría el año 1958 y Torre Nilsson ya era –después de su película inmediatamente anterior, La casa del ángel (1957), premiada en Cannes– el director más importante del cine argentino. “Fue la primera vez que yo identifiqué el nombre de un director”, le contó Favio a Adriana Schettini en Pasen y vean – La vida de Favio (1995), un libro esencial para conocer su biografía y su obra. “Yo nunca me había fijado en que las películas tenían director. No sabía lo que era un director. Para mí en las películas sólo existían los actores y las hacían los actores.”

A partir de allí, Favio y Torre Nilsson se hicieron grandes amigos, y no parece arriesgado afirmar que Leonardo tomó a Babsy como una figura paterna. Fue Torre Nilsson quien le dio vuelo a Favio, que de pronto pasó a convertirse en una estrella del cine argentino de esos años, como coprotagonista de El jefe (1958), de Fernando Ayala, junto a Alberto de Mendoza; En la ardiente oscuridad (1958), de Daniel Tinayre, con Mirtha Legrand; y Dar la cara (1961), de José Antonio Martínez Suárez, con Lautaro Murúa. El propio Torre Nilsson también lo volvió a convocar para Fin de fiesta (1960), La mano en la trampa (1961) y La terraza (1963), pero Favio nunca se sintió verdaderamente un actor de cine, donde, a diferencia del radioteatro, se sentía incómodo.

“No me gusta mucho acordarme de eso, porque pasó por mi vida como quien lee un diario rápido. No quedó en mis sentimientos. Quedó El jefe, de Ayala, porque en la época en que trabajaba en esa película descubrí mi cuerpo, pero eso es algo que está más relacionado con lo hermoso de ser joven que con la película en sí. Las películas con Babsy quedaron, por el hecho de que me permitían estar con un amigo. Pero la única película que para mí fue trascendente es Cuando en el cielo pasen lista, en la que participé cuando estaba internado en el Hogar El Alba. Esa película la recordé toda mi vida porque ese día –yo tendría ocho años– nos dieron chocolate.”

El cine, sin embargo, le permitió conocer a María Vaner, el primer gran amor de su vida y a la que se propuso conquistar dándose aires como director, primero con un corto, El amigo (1960), sobre sus recuerdos de adolescencia en el Parque Japonés, y luego con la seminal Crónica de un niño solo (1964), también de origen confesional, inspirada en su paso por el instituto de menores.

La revelación como director

Relato de iniciación, la ópera prima de Favio sigue sorprendiendo hoy por la clásica modernidad de su puesta en escena, que ha logrado atravesar indemne la prueba del tiempo. A casi medio siglo de su realización, Crónica de un niño solo parece hecha casi ayer, al punto de que no es casual que buena parte del llamado Nuevo Cine Argentino –desde los pibes chorros de Pizza, birra, faso hasta el Rulo de Mundo Grúa– pueda reconocer su origen en esta película. En un momento en que el cine nacional solamente parecía confiar en los diálogos (y a cual más impostado), el debut de Favio vino a demostrar cómo era posible hacer del sonido un elemento dramático: el silbato del celador del correccional es tan elocuente como el silencio que impone la disciplina o los gritos de furia que de pronto estallan en una forzada pelea en el baño.

Como en Los olvidados, de Buñuel, Favio no embellece la pobreza. Simplemente la expone en todos sus sentimientos, por complejos y crueles que sean. “Por Crónica... pasa la vida, no es ni triste ni alegre, es la vida contada con ternura. No tengo rencor con los personajes”, dijo. La materia de su película está viva, respira, se reconoce como una parte intransferible de la realidad argentina y, al mismo tiempo, la trasciende, con una belleza auténtica, completamente ajena a la sensiblería y la complacencia. Hay aquí un lirismo, una poesía que no teme trabajar con los elementos más oscuros, que en manos del director se vuelven extrañamente luminosos.

A este film primordial le siguió otro no menos fundante: Este es el romance del Aniceto y la Francisca, de cómo quedó trunco, comenzó la tristeza y unas pocas cosas más... (1967). Basado en un estupendo cuento, “El cenizo”, escrito por su hermano y permanente colaborador, Jorge Zuhair Jury, Favio depuró aún más el ascético estilo que había desarrollado en su película anterior y –en el que muchos consideran el mejor film de toda su obra y, por consiguiente, de todo el cine argentino– narró la tragedia de un triángulo amoroso condenado por el destino con un laconismo y una hondura mítica casi borgeanas (de hecho, Borges, a pesar de su antiperonismo, siempre fue uno de los pocos autores que Favio reconocía como de lectura permanente, además de la Biblia y el Corán).

En el papel protagónico, el de ese galán de pueblo dueño de un gallo de riña, descubrió a un joven actor llamado Federico Luppi, un Aniceto inmejorable, a quien acompañaron a la perfección Elsa Daniel como la Francisca y María Vaner como Lucía, la otra, “la intrusa”, desencadenante de la tragedia. Multipremiada por la Asociación de Cronistas de la Argentina y por el Instituto Nacional de Cinematografía, El romance... también fue reconocida en el exterior, pero Favio siempre descreyó del circuito de festivales internacionales, a los que siempre les dio la espalda, por lo cual su obra nunca fue bien conocida fuera del país.

Otro tanto sucedió con El dependiente (1969), su tercer largo y el último de su obra filmado en blanco y negro, basado también en un cuento de su hermano Zuhair Jury. De un minimalismo extremo, la anécdota volvía a girar alrededor de la pequeña vida de pueblo, en este caso el amor tácito del dependiente de un almacén (Walter Vidarte) por la señorita Plasini (Graciela Borges). Pero a diferencia de El romance..., se percibe en El dependiente una mirada menos sensible y más crítica a la mezquina, sórdida vida de pueblo. La cámara y las actuaciones también se vuelven más expresivas, anticipando el giro copernicano que dará su obra.

El cantante

Para entonces, ninguna de sus películas había sido un éxito de público, pero Favio conoció de pronto el fervor popular gracias a sus canciones. En 1968 grabó el single “Fuiste mía un verano”, que se convirtió en un hit de ventas no sólo en Argentina sino en toda América latina. Por primera vez se hablaba de “vos” y no de “tú” en una balada, se incorporaba la palabra “piba” y con ella el lenguaje argentino. Le siguieron otros éxitos, como “Ella ya me olvidó”, “O quizás simplemente le regale una rosa” y “Quiero aprender de memoria”, donde en una época de rígida censura –eran los años de la dictadura militar de Juan Carlos Onganía– asombraba el erotismo de la letra, que decía: “Quiero aprender de memoria, con mi boca tu cuerpo, muchacha de abril”. Y para las orquestaciones, Favio –que nunca estudió música de manera académica, como tampoco cine– pedía oboes y cellos, por su pasión por la música barroca, que ya había utilizado de manera magistral en sus tres primeras películas.

Utilizando una comparación de orden musical, se podría pensar que si en sus comienzos Favio hizo un cine íntimo, equivalente a la música de cámara, luego sintió la necesidad –una necesidad expresiva, pero también ideológica, que se correspondía con su naturaleza popular y con su fervor por el peronismo– de cambiar el curso de su obra hacia un cine de masas, de dimensiones primero operísticas y luego sinfónicas. A su vez, con la llegada del color, su cine reveló una naturaleza desmesurada, orgiástica, dionisíaca: de los susurros de Crónica de un niño solo pasó a los gritos de Nazareno Cruz y el lobo; de la soledad que habitaba en el alma gris de El dependiente saltó a las multitudes embanderadas de Gatica; del ascetismo monocromático del Aniceto y la Francisca viró al rojo sangre de Juan Moreira.

El sonido y la furia

En mayo de 1973 (un mes antes de la masacre de Ezeiza, donde salvó de la muerte a una docena de militantes, amenazando a los torturadores con su suicidio público), Favio entregó uno de los mayores éxitos de público de la historia del cine argentino, Juan Moreira, protagonizada por Rodolfo Bebán. En retrospectiva, es imposible no ver a ese gaucho renegado, que se resiste a ser sometido por la “milicada”, como una sintonía absoluta con el espíritu de la época: la primavera democrática y el regreso del peronismo al poder.

Los recursos formales ya no son los del rigor y la austeridad bressonianos sino los del folletín, del spaghetti western y de las telenovelas. Ese desborde lo llevó inmediatamente después al exceso verdiano de Nazareno Cruz y el lobo (1975), basado en un radioteatro de Juan Carlos Chiappe, un film lleno de sonido, de amor y de furia, que con sus tres millones y medio de espectadores sigue siendo el film más popular de toda la historia del cine argentino. Pero que por su uso de los estereotipos despertó las suspicacias de la crítica de izquierda, que antes lo había celebrado, como sucedió con Enrique Raab y un memorable y polémico artículo publicado en el diario La Opinión.

El golpe militar del 24 de marzo de 1976 sorprendió a Favio en pleno rodaje de Soñar, soñar, una fantasía de ambiente circense protagonizada por Carlos Monzón y Gianfranco Pagliaro como dos grotescos artistas trashumantes. Y una vez más, Favio pareció sintonizar intuitivamente con su época. El que en su momento fue un auténtico film maldito, ignorado por el público y vilipendiado por la crítica, hoy puede ser leído como el reflejo de esa época violenta y oscura, con esos dos tristes personajes como los restos heridos del pueblo peronista después del brutal asalto al poder de Videla.

La sangre derramada llegaría con Gatica, el Mono (1993), un proyecto largamente acariciado por Favio y que hizo del célebre boxeador una parábola cristiana y peronista, el mártir del pueblo envuelto en una bandera argentina teñida de rojo.

Con Perón, sinfonía del sentimiento (1994-1999), Favio se permitió contar la historia del peronismo a su manera. En las seis horas de duración de este documental en muchos sentidos fuera de serie –por su extensión desmesurada; por su estética entre anacrónica y naïve; por su insólita producción, asumida tanto por Eduardo Duhalde como por Héctor Ricardo García–, Favio se sumergió en la mitología antes que en la política, como si hubiera querido encontrar el paraíso perdido de su infancia.

La síntesis

Finalmente, Aniceto (2008), su versión-ballet de la película original, con el bailarín Hernán Piquín en el papel protagónico, vino a expresar un momento de síntesis en la obra de Favio; de síntesis en el sentido de summa, donde conviven por fin esos dos grandes bloques en que hasta entonces parecía dividirse de manera irreconciliable su filmografía. Es, al mismo tiempo, volver al principio –al principio de su cine, pero también al pueblo y a las historias de su infancia– pero con el bagaje expresivo y la paleta multicolor adquirida en sus años de madurez. Este Aniceto tiene mucho de paradoja: es la intimidad, pero a gran escala.

La voz en off del propio Favio –dulce, temblorosa– que introduce la tragedia confirma también el carácter casi confesional de un proyecto como Aniceto: Favio habla de esta historia como una que nunca ha dejado de “poblar mis noches de insomnio”. Se trata de ingresar en su mundo más personal, el de sus sueños y sus desvelos, esa frontera del alba que alimentó obsesivamente su imaginación. Por eso es coherente que Aniceto haya sido filmada íntegramente en el interior de un estudio: allí Favio pudo reproducir su idea de ese pequeño pueblo de provincia, simbolizarlo con unos pocos elementos escenográficos, casi como si fuera teatro kabuki, pero con una identidad inexorablemente argentina. Como la de toda su obra.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Sabbatella fue propuesto por Cristina para conducir el AFSCA


La Presidenta propuso al titular de Nuevo Encuentro para ocupar la titularidad de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, encargada de hacer cumplir la ley de medios.

Por: 
INFOnews

El diputado nacional Martín Sabbatella fue propuesto por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para conducir el AFSCA, la autoridad encargada de hacer cumplir la ley de servicios de comunicación audiovisual.



Martin Sabatella

El titular del bloque Nuevo Encuentro podrá recibir apoyos e impugnaciones durante un plazo de diez días antes de su definitiva designación como titular del ex COMFER.

De acuerdo a lo publicado hoy en el Boletín Oficial y en distintos diarios de circulación nacional, el Poder Ejecutivo "en cumplimiento de lo establecido en el artículo 2º del Decreto Nº 15259, y ante la renuncia presentada por el actual Presidente, Santiago Diego Aragón, se hace saber que a efectos de designar como miembro del Directorio de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, el Poder Ejecutivo propone al Señor Martín Sabbatella".

sábado, 28 de abril de 2012

Unidos y organizados



La Presidenta participó de un acto en el Estadio de Vélez Sarsfield al cumplirse nueve años de la elección tras la que Néstor Kirchner resultó electo Presidente de la Nación.





27 de abril de 2012: La presidenta Cristina Fernández de Kirchner llamó a trabajar "juntos, unidos y organizados, para construir un país mejor" porque "cada vez que nos habían dividido y enfrentado, sobre esos falsos enfrentamientos lucraron unos pocos". Fue al encabezar el acto de la militancia kirchnerista en el estadio de Vélez.