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martes, 9 de junio de 2015

Guerras Mediáticas: Las Grandes Batallas periodísticas desde la Revolución de Mayo hasta la actualidad


Por Fernando J. Ruiz

AHORA, EL PERIODISMO DE SEGURIDAD DEMOCRÁTICA

Después de un doble tropiezo provocado por una gran crisis bancaria en 1981 y una guerra perdida en 1982, la dictadura militar entró en su etapa descendente. Frente al cambio de fase, los grandes medios modificaron su doctrina: pasaron del periodismo de seguridad nacional al de seguridad democrática. Éste fue el tipo de periodismo que acompañó la transición desde la asunción del presidente Raúl Alfonsín. Había inmensa libertad, pero también mucha prudencia por parte de los editores de los principales medios para no complicar demasiado al gobierno en momentos en que el frente económico y el frente militar ofrecían dificultades severas. Los canales de televisión fueron distribuidos entre los distintos sectores radicales. Había que proteger a un gobierno que estaba conduciendo la delicada restauración de la democracia.
En algún momento, el presidente Alfonsín amagó con iniciar un enfrentamiento con el diario Clarín, en un discurso el 13 de febrero de 1987; "Les pido que lean Clarín, que se especializa en titular de manera definida, como si realmente quisiera hacerle caer la fe y la esperanza al pueblo argentino. [...] Sabemos que es un opositor acérrimo y no nos interesa. Sabemos también que este tipo de artículo es el que aparece cotidianamente en el diario".
Cuando en 1989 el peronismo llegó al poder con Carlos Saúl Menem, durante los primeros meses hubo cierta protección del periodismo de seguridad democrática, pero Menem logró despejar las amenazas, tanto económicas como militares, a la continuidad institucional. Con la represión definitiva de los alzamientos militares y el lanzamiento del plan de convertibilidad que anuló la inflación, se diluyó el riesgo para la democracia. Con Menem floreció la televisión. Su ley de medios consistió en la anulación de los vetos a la conformación de multimedios y la privatización de los canales.
Sobre el fin de la década, los serios problemas económicos que enfrentó el gobierno de Fernando de la Rúa hicieron que volviera cierta moderación en la crítica por parte de los principales medios, para intentar lo que sería un "periodismo de seguridad económica". Los grandes medios trataban de contribuir con la moderación de las expectativas económicas más explosivas.
Duhalde gozó de una gran prensa colaboracionista, afín a la idea de un periodismo de seguridad democrática, que no quería generar dificultades adicionales a un gobierno que intentaba evitar el caos social, y además muchos de los medios tenían serios problemas económicos, por lo que necesitaban una buena relación con las autoridades.
Cuando asumió Néstor Kirchner, en mayo de 2003, con una legitimidad débil surgida de menos del 23% de los votos, y apoyos políticos condicionantes, se mantuvo el periodismo de seguridad democrática por tres razones: el fracaso de Kirchner pondría en riesgo la continuidad democrática, los medios estaban también débiles y dependientes de decisiones oficiales y había una afinidad ideológica de centroizquierda entre la mayoría de los periodistas y Kirchner.
En la medida en que Kirchner fue construyendo su poder desde casi la nada, los medios se fueron alejando de su sombra y se acercaron a la acera de enfrente. De a poco comenzó a volver el periodismo de cuarto poder.

LA PRIMERA GUERRA DEL SIGLO XXI

El 8 de marzo de 2008 finalizó la segunda edición de la exitosa feria del campo Expoagro, en la que más de doscientas mil personas asistieron al evento organizado en forma conjunta por los diarios Clarín y La Nación, después de competir duramente varios años. Si antes La Nación organizaba Expochacra y Clarín hacía Feriagro, desde 2007 acordaron organizar juntos Expoagro.
Tres días después de esa fiesta productiva, el 11 de marzo de 2008, el gobierno anunció un sustancial aumento de la carga impositiva al sector rural.
Casi naturalmente, la mayoría de los medios comenzaron a acompañar una creciente y desbordante protesta, en la cual coincidieron todas las organizaciones históricas de los productores rurales del país. Apenas comenzaron los cortes y los paros, Todo Noticias, del Grupo Clarín, y otros canales de noticias estuvieron allí, y no pareció haber ningún intento de suavizar la cobertura.
El gobierno optó entonces por la ruptura estratégica con el Grupo Clarín, ante la amplia difusión que éste le daba al bloque social y productivo que había decidido rebelarse. Fue una guerra de represalia por haber visibilizado, y por lo tanto amplificado, los piquetes rurales.
En marzo de 2008, a instancias del periodista Horacio Verbitsky y otros intelectuales cercanos, se creó el grupo intelectual Carta Abierta en apoyo al gobierno.
En la blogosfera se activó el debate, también con mayor intervención oficial. Desde entonces varios de los más destacados blogueros K comenzaron a ocupar espacios como columnistas, panelistas o directivos de los medios tradicionales vinculados al oficialismo.


  • En abril de 2008 el grupo Vignatti, cercano al gobierno, compró Ámbito Financiero, que comenzó su alineamiento oficialista. Ámbito nunca fue un diario de tiradas grandes pero sí de influencia en la economía.
  • El 21 de julio de 2008 salió el diario gratuito El Argentino, a cargo del empresario Sergio Szpolski.
  • En diciembre de 2008, la empresa cordobesa Electroingeniería, cercana al oficialismo, compró Radio Del Plata, donde desplazaron al periodista crítico Nelson Castro, y luego LV” y el diario La Mañana de Córdoba.
  • En febrero de 2009 el empresario oficialista Sergio Szpolski compró Radio América y FM Aspen.
  • El 9 de marzo de 2009 (al año del comienzo de la crisis con el campo) comenzó 6,7,8 en la TV Pública. Fue el mismo día en que Néstor Kirchner dijo su famosa frase “¿Qué te pasa, Clarín?”.
    • En marzo de 2010 comenzaron en Canal 9 programas afines como Duro de Domar y Bajada de Línea, conducido por Víctor Hugo Morales
    • En abril de 2010 salió el canal de noticias oficialista CN23 de Szpolski
    • El 16 de mayo de 2010 apareció el diario Tiempo Argentino, también de Szpolski.
    • En 2011, empresario vinculados a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), cercanos al kirchnerismo, que habían comprado el diario Crónica en 2005, compraron también el canal de noticias de ese nombre.
    • En 2012 otro empresario kirchnerista, Cristóbal López, compró el canal C5N y Radio 10, y también comenzó el cambio político. Por ejemplo, el periodista crítico del gobierno Marcelo Longobardi perdió su programa, a pesar de ser el de mayor audiencia en la mañana en su horario.
    • En noviembre de 2013, el empresario Cristóbal López compró la productora Ideas del Sur, de Marcelo Tinelli, el principal conductor televisivo del país desde hacía una década y posiblemente el arma más destructiva que un bloque político podría sufrir si llegase a tenerlo en su contra.

    La primera y fundamental acción hostil fue la definición del Grupo Clarín como el enemigo número uno del gobierno de Cristina Kirchner. Toda la propaganda paraoficial de los grupos afines ratificó esa centralidad condenatoria, desde los académicos de Carta Abierta hasta los grupos piqueteros. El grupo mediático pasó de ser el apoyo de los enemigos del gobierno a ser el principal enemigo.
    A partir de allí, la sucesión de golpes al Grupo Clarín fue frenética:

    • En septiembre de 2008 se desautorizó la fusión entre Cablevisión y Multicanal.
    • En marzo de 2009 se presentó el anteproyecto de Ley de Servicios Audiovisuales de Comunicación.
    • En agosto de 2009 se rompió el contrato de la AFA (Asociación del Fútbol Argentino) con Clarín y el Estado asumió la transmisión del fútbol argentino.
    • En septiembre de 2009 más de un centenar de inspectores de la agencia impositiva llegaron a la sede del Grupo Clarín.
    • En septiembre de 2009 más de un centenar de inspectores de la agencia impositiva llegaron a la sede del Grupo Clarín.
    • En octubre de 2009 se aprobó la Ley de Servicios Audiovisuales de Comunicación.
    • A fines de 2009 se profundizó la campaña en los medios oficiales denunciando a Ernestina Herrera de Noble como apropiadora de hijos de desaparecidos, lo que incluso fue sugerido en cadena nacional por la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner.
    • En agosto de 2010, el gobierno afirmó que la empresa de servicios de Internet de Clarín, Fibertel, iba a perder su licencia para funcionar.
    • Dos días después, la presidenta Fernández de Kirchner presentó un informe condenatorio del rol de Clarín y La Nación en la compra de Papel Prensa durante la última dictadura militar, impulsando la demanda de que sus directivos deberían ser juzgados por delitos de lesa humanidad.
    • En diciembre de 2011 se aprobó la ley regulatoria del mercado de Papel Prensa, a partir de la cual creció el control de los funcionarios públicos sobre un insumo clave. También sirve para que cada diario que pide papel a esa empresa deba dar a los funcionarios una información muy detallada de su organización interna. Si la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual puede servir para mantener en vilo a los canales y a las radios, esta ley sirve para lo mismo en la industria de los diarios de papel.
Es evidente que el diálogo que mantenían los directivos de Clarín y del gobierno ya estaba en crisis antes del conflicto con el campo. De acuerdo con la repetida versión oficial, la ambición desmedida del Grupo Clarín por pedir negocio tras negocio haciendo valer su influencia mediática había colmado la paciencia de Néstor y Cristina Kirchner. Hasta ahora no hay explicaciones definitivas de por qué en marzo de 2008 el matrimonio gobernante resolvió la ruptura estratégica con el Grupo Clarín. Pero al igual que ocurrió cuando Perón y Evita hicieron su ruptura estratégica contra el diario La Prensa, fue en medio de un conflicto abierto en otro terreno, pero que era potenciado por los medios de comunicación críticos. En el caso de Perón y Evita fue la huelga ferroviaria de 1950, y en el de Cristina y Néstor fue el conflicto con las organizaciones y productores del campo. En los dos casos, el conflicto era estratégico: los ferroviarios era un sector clave de la clase obrera peronista y el campo era el sector social que motorizaba la economía nacional. Tanto La Prensa en 1951 como el multimedios Clarín en 2008 amplificaban una rebelión peligrosa que podía dañar seriamente la autoridad gubernamental.
Es obvio que el conflicto agropecuario no fue el comienzo de esta guerra. Entre gran parte del periodismo y el gobierno ya había una guerra de baja intensidad desde la misma llegada de Kirchner en mayo de 2003. Hubo poca tolerancia con los periodistas críticos. Fueron rápidamente desplazados por presiones oficiales Jorge Lanata, desde su programa de Canal 2, Pepe Eliaschev de Radio Nacional, Alfredo Leuco y Marcelo Longobardi también fueron desplazados de Canal 2, y al propio Víctor Hugo Morales le levantaron el programa Desayuno en la TV Pública, en julio de 2006.
En esa etapa de guerra de baja intensidad existía una hostilidad conceptual por parte del oficialismo contra el periodismo y, a la vez, una simpatía forzada con aquellos empresarios periodísticos con los que se podía (concediéndoles primicias, fondos o negocios públicos) influir mucho sobre los contenidos de sus medios.
De acuerdo al monitoreo sobre la agenda de los diarios de Buenos Aires realizado por el sitio Diario sobre diarios, el itinerario político de la edición fue el siguiente: durante el primer año de gobierno de Kirchner hubo “oficialitis”, en marzo de 2004 comenzó cierta tensión en la agenda entre el gobierno y los diarios, a partir de 2006 Clarín empezó a sumarse a las posiciones más críticas de La Nación y en 2007 comenzaron a “descubrirse” casos de corrupción antes minimizados o ignorados.
Esa tendencia de mayor libertad de agenda para los periodistas de investigación en la mayoría de los diarios era la que estaba en alza cuando se encendió la protesta rural en marzo de 2008. Un año antes, el 8 de julio de 2007, Clarín había publicado una investigación sobre la Secretaría de Medio Ambiente que provocó la furia de Alberto Fernández, el administrador de la relación con los periodistas y directivos de Clarín y el resto de los medios. Ese mismo mes, como amenaza, el propio Fernández asumió como director en representación del Estado en la empresa Papel Prensa.
Desde entonces la agenda periodística sólo acentuó sus críticas hacia el gobierno, mientras que Página/12 se convirtió en un defensor oficial. Era, como dijo Diario sobre diarios, “la partidización de los diarios”.
En algunos periodistas y directivos comenzó a prevalecer una mentalidad de “ellos o nosotros” que ayudó a subvertir los avances profesionales que se habían hecho en los últimos años. Si bien en los principales medios de Buenos Aires trabajan varios de los mejores periodistas del país, la partidización se convirtió en un corralito para muchos de ellos.

LOS ORÍGENES INTELECTUALES DE LA GUERRA

Desde que el periodismo se convirtió en una industria, a fines del siglo XIX, comenzó a crecer una tradición crítica de los medios que llega hasta hoy. Por ser una empresa que es también un actor político y un actor profesional, el periodismo comercial sufre tensiones internas poderosas que condicionan su trabajo público.
De acuerdo con esa tradición crítica, el periodismo sucumbe sin remedio frente a los intereses políticos y económicos de los dueños de los medios y la lógica capitalista. Por eso todo ese revestimiento de bien público, de servicio pluralista, de equidistancia para contar las noticias que tiene el discurso institucional del periodismo sería sólo una máscara que disfraza sus intereses verdaderos.
En la amalgama de esta tradición crítica, los principales elementos son los siguientes:

  • Los medios no son neutrales, como a veces dicen ser, no son testigos sino protagonistas, y por eso suelen esconder la agenda real que representan. El rótulo de “Periodismo independiente” es un velo con el que se oculta una dependencia a una ideología o a un actor político o económico definido.
  • Los medios son sobre todo la voz de los dueños y sus intereses.
  • Los medios son un poder mucho más relevante del que dicen ser, porque son herramientas del poder económico y otros poderes permanentes.
  • La forma de ejercer su poder es volcando su influencia en la construcción y masificación de relatos críticos que funcionan como marcos de interpretación para gran parte de sus audiencias.
  • Ese poder mediático erosiona los poderes democráticos, degrada la política y les saca fuerza transformadora a los gobiernos.
  • El rol del Estado es liberar la libertad de expresión de su secuestro por parte de los medios.

En un estudio de líderes de opinión, realizado por la consultora Poliarquía y difundido en octubre de 2008, los “periodistas” aparecen en el tercer lugar de la “influencia en el diseño e implementación de políticas públicas”, después de “sindicalistas” y “funcionarios públicos”, y tres puestos antes que los “legisladores”. En los estudios sobre el poder que se realizaban en los años sesenta del siglo pasado, los periodistas y los medios no aparecían.
El estudio llega a afirmar que “los tres riesgos principales que podrían amenazar el buen funcionamiento del orden democrático” son las distintas formas de poder económico, “la amenaza del narcotráfico” y “los medios de comunicación”.

REVOLUCIÓN EN LA PROFESIÓN

No hay guerras mediáticas sin periodistas militantes. Tiene que haber soldados que realicen los disparos, que usen las bayonetas, que manejen los tanques y que arrojen las bombas, tanto en el ataque al enemigo como en la defensa de sus posiciones. Se necesitan soldados de todo tipo: redactores, financistas, audiovisuales, investigadores, gráficos, predicadores, humoristas y organizadores de la logística mediática.
En el siglo XIX se podían contratar plumas para la guerra, como hizo Rivadavia trayendo desde París al napolitano Pedro de Angelis, o Juan Bautista Alberdi sobornando a periodistas en España y Francia para que escribieran a favor del gobierno del general Urquiza a cambio de tierras en la pampa argentina, como lo había hecho Juan Manuel de Rosas y lo haría después Julio Argentino Roca. La agencia de noticias francesa Havas, que dominaba América Latina en el cartel mundial de las agencias, hacía acuerdos económicos con los gobiernos de la región para difundir una buena imagen.
Hay un punto en el que la metáfora de la guerra se convierte en una excusa para hacer la guerra. Cuando la crítica periodística es contada como “un fusilamiento mediático”, un diario es un portaaviones, una ley mediática es la madre de todas las batallas, el dueño de un medio es un general mediático, una web es una guerrilla, y un periodista un soldado, puede pasar que se vaya disolviendo el sentido metafórico y se crea realmente que se trata de una guerra, y por lo tanto se actúe como tal. Las metáforas son tramposas y vienen cargadas. A veces aclaran pero su uso abusivo oscurece.
¿Qué es lo que hace que un periodista se convierta en un combatiente? A lo largo de la historia las razones fueron las siguientes:

  • El periodista considera que el país está viviendo un momento histórico, único, donde se están jugando demasiadas cosas, y las reglas de la profesión periodística son de menor jerarquía frente a la dimensión histórica de las necesidades políticas urgentes. El país se está jugando su destino.
  • El periodista oficialista elimina la identificación entre gobierno y poder, e interpreta que el gobierno en realidad es el contrapoder que está enfrentando a los grupos fácticos dominantes, más poderosos y permanentes, y por lo tanto  al ayudar al gobierno como periodista sigue siendo un disidente contra los grandes poderes. El gobierno es David y los poderes fácticos son Goliat. Por su parte, el periodista opositor siente que la prensa oficialista tiene todo el poder estatal detrás, por lo que se considera el David de esta historia, y está poco predispuesto a darle los derechos mediáticos al gobierno.
  • El periodista está inserto emocional y afectivamente en un bloque social y político, y entonces pone esa pertenencia por encima de los estándares profesionales. La consecuencia de esta conversión es una reducción del estatus político y social de los periodistas militantes, pues éstos han aceptado subordinarse a la agenda de su bloque afín.
  • Para muchos periodistas que trabajaban en medios privados, el paso al bloque militante es también el paso de la economía a la política en su vida profesional. Antes trabajaba en un medio que debía competir en el mercado, sostenerse con audiencia y publicidad, mientras que ahora está dependiendo de un proceso político que sustenta su medio de comunicación, y cuya continuidad estará muy sujeta al éxito de ese proyecto político.

El periodista profesional se percibe como un profesional independiente, aunque sea dependiente de una línea editorial que seguramente no eligió. En cambio, el militante percibe esa autonomía como una falsa independencia, por lo que no se siente menospreciado cuando se le indica su estructural dependencia del poder revolucionario. Mientras el profesionalista ve a su paradigma rival como un engranaje del poder revolucionario, él es visto a su vez como un engranaje del poder establecido.
El periodismo militante es legítimo y hasta necesario, pero si pretende convertirse en el principal periodismo de una sociedad, ésta quedará indefensa. Además, cuando el periodismo militante (o “prensa apostólica”, como la llamó el periodista Mario Diament) es un sinónimo para periodismo gubernamental, el criterio de noticiabilidad se transfiere desde el interior del medio a la cúpula del Estado. Se construye un periodismo de fuente oficial donde los funcionarios son el único criterio de verdad.
El periodismo polarizado llega a los extremos en los que se convierte en un periodismo de ruptura social donde se expresa aquello que el filósofo español Julián Marias llamó “La voluntad de no convivir”. Hay un sector social que sobra, que no puede ser parte del futuro porque es culpable de la injusticia estructural del presente, y al que se le ofrece el exilio externo o interno, pero nada más. Es un periodismo de ruptura que está reflejando la ruptura que la sociedad de hecho ya tiene. En palabras del filósofo político Ernesto Laclau, “los responsables de esta situación no pueden ser parte legítima de la comunidad, la brecha con ellos es insalvable”.
Por el contrario, el profesionalista es un periodista de integración social, no de ruptura. Su aplicación de criterios profesionales lo obliga a ser inclusivo en su visión, consultando con disponibilidad real para aprender de todas las fuentes. Al buscar todas las voces y respetarlas, este tipo de periodismo rescata matices, disuelve discursos y relatos apocalípticos, desdibuja los bloques discursivos sociales y políticos y no acepta exclusiones. Finalmente, el periodista más profesional es el más democrático.
La polarización produce un deslizamiento del rol del editor, en el que éste no sólo intenta mejorar el texto desde lo estilístico o lo profesional, sino que tiende a convertirse en un comisario político. Incluso es posible que verifique menos la información que le traen los periodistas si ésta es políticamente fuerte, y entonces el medio se devalúa profesionalmente mientras se carga políticamente. Se gana en contundencia política y se pierde en calidad informativa.

Fernando J. Ruíz

FUENTES:

  • Fernando J. Ruiz, El señor de los mercados. Ámbito Financiero, la City y el poder del periodismo económico de Martínez de Hoz a Cavallo, El Ateneo, Buenos Aires, 2005, p. 51.
  • Fernando J. Ruiz, “30 años de periodismo y democracia. Vidas circulares”, en Gabriel Salvia (ed.), Un balance a treinta años de la recuperación de la democracia, Cadal-Fundación Adenauer, Buenos Aires, 2013.
  • Graciela Mochkofsky, Pecado original. Clarín, los Kirchner y la lucha por el poder, Planeta, Buenos Aires, 2011, p. 139.
  • Fernando J. Ruiz, “El periodismo argentino, entre la violencia y la democracia: la cobertura de la tragedia de Avellaneda en “Después de hora” y “Detrás de las noticias”, Seminario de Periodismo y Democracia, Universidad Austral, julio de 2002.
  • Andrea Jafelle Fraga y Guido Baistrocchi, Campo de batalla, Crónica de la resolución 125, Ediciones B, Buenos Aires. 2011, p. 55.
  • Fernando J. Ruiz, El señor de los mercados. Ámbito Financiero, la City y el poder del periodismo económico de Martínez de Hoz a Cavallo, El Ateneo, Buenos Aires, 2005.
  • El estilo del programa según su primera conductora, María Julia Oliván, consiste en repetir unos pocos puntos de una agenda “6, 7,8 consigue popularizar los contenidos y tendencias de las carreras de Comunicación y Periodismo en las universidades nacionales en los últimos veinticinco años”, dijo Pablo Alabarces. María Julia Oliván y Pablo Alabarces, 6, 7,8. La creación de otra realidad, Paidós, Buenos Aires, 2010, p. 205.
  • Edi Zunino, Patria o medios. La loca guerra de los Kirchner por el control de la realidad, Sudamericana, Buenos Aires, 2009, pp. 158-163.
  • A los periodistas de La Nación también el dúo de la Casa Rosada les negó una entrevista ya concedida por no gustarles quién los iba a entrevistar. Para el caso de La Nación, ver Edi Zunino, op. cit., 2009, pp. 132-133; y para el caso Clarín, ver Daniel Míguez, “Las promesas se cumplen”, en Diario sobre diarios, 28 de octubre de 2010 (http://www.publicacionesdsd.com.ar/eldsd/zonadura/2010/octubre/zd-28-octubre-2010.htm).
  • Varios ejemplos de esa “coreografía” fueron narrados en Edi Zunino, op. cit., 2009, y en José “Pepe” Eliaschev, Lista negra. La vuelta de los setenta, Sudamericana, Buenos Aires, 2006.
  • “La corrupción entró en la agenda sólo en el último año del gobierno de Kirchner”, Diario sobre diarios, 22 de noviembre de 2007 (http://www.publicacionesdsd.com.ar/eldsd/zonadura/2010/octubre/zd-28-octubre-2010.htm).
  • Esteban Rodríguez (comp.), Contra la prensa. Antología de diatribas y apostillas, Colihué, Buenos Aires, 2001.
  • José Luis de Imaz, Los que mandan, Eudeba, Buenos Aires, 1964.
  • Fernando J. Ruiz, op. cit., en Ángel Soto y Paula Schmidt, op. cit., 2008, p. 249.
  • Mario Diament, “La demonización del periodismo”, El Cronista, 27 de febrero de 2012.
  • Fernando J. Ruiz, op. cit., en Ángel Soto y Paula Schmidt, op. cit., 2008, p. 257.
  • Ernesto Laclau, La razón populista, FCE, Buenos Aires, 2007, p.113.
  • El rol del editor en una redacción fue uno de los ejes de la discusión entre los principales periodistas del país, cuando se disolvió la Asociación de Periodistas, a raíz de la censura/edición que se hizo del texto del periodista económico Julio Nudler. Ver Edi Zunino, op. Cit., 2009, pp. 47-68.

lunes, 7 de enero de 2013

La Presidenta Cristina responde al actor Darín


El Calafate, 5 de enero de 2013



Estimado Ricardo Darín



De mi consideración,



Quiero en primer término felicitarlo una vez más por su trayectoria artística y por haber dado al cine argentino memorables actuaciones. Entre otras, El Secreto de sus Ojos y un Cuento Chino me parecen interpretaciones, sobre todo esta última, que no sólo evidencian su enorme talento sino que han logrado premios y reconocimiento internacional a nuestro cine.



¿No sé si sabe que soy una cinéfila total?



Pero bueno, como usted imaginará no le envío la presente sólo para comentarle la cartelera cinematográfica. Si. Acertó. He querido escribirle luego de leer en varios periódicos del día de hoy sus inquietudes e interrogantes: “Declaraciones sobre política del protagonista de la Luz de tus Ojos. Darín: Que alguien me explique el crecimiento patrimonial de los Kirchner”, titula hoy Clarín en página 24. Se ve que quien escribe la columna, que por otra parte no tiene firma, no ha visto sus películas, no por lo menos la que yo considero una de las más lindas, porque confunde el título. Vio. Nada que ver.



No quiero apartarme de una de las cuestiones centrales de sus preocupaciones: “Que alguien me explique el crecimiento patrimonial de los Kirchner”.



Es obvio que, por razones de público, notorio y doloroso conocimiento, - esto último por lo menos para algunos argentinos -, la única que le puede responder soy yo, Cristina. Y es precisamente una de las razones que más me movilizaron y decidieron a hacerlo. Es tan difícil que alguien que no está pueda defenderse que usted entenderá los motivos por los que le escribo.



Ricardo, permítame llamarlo por su nombre de pila como usted lo hace conmigo en su entrevista en la revista Brando, porque es más amigable y aleja toda posibilidad de pelea y confrontación que tanto parecen afectarlo. No quiero imaginar cómo se sentiría usted si alguien llevara carteles escritos por la calle insultándolo, deseando su muerte o festejando la de su compañero de toda la vida como me ocurre a mi en algunas manifestaciones opositoras. ¿Nunca vio alguna? Seguro que sus múltiples ocupaciones y compromisos propios de un artista exitoso le restan tiempo para una observación más completa de la realidad, pero no se preocupe, tampoco es culpa suya, seguramente los medios que usted lee no publican esa información.



Pero sigamos con el tema del crecimiento patrimonial. Quiero decirle que no ha habido funcionarios públicos, sean políticos, gobernadores, legisladores, intendentes, jueces o jefes de gobierno más denunciados penalmente e investigados por la justicia argentina en materia de enriquecimiento, que quien fuera mi esposo y compañero de toda la vida, y quien le escribe. No sólo se investigó a fondo sino que también se designó al cuerpo de peritos de la Corte Suprema de la Nación para que realizara pericias contables, que duraron meses, y concluyeron que no se había cometido ningún acto ilícito, lo que obligó al juez a desestimar las denuncias.



Nunca en toda la historia política de la Argentina se ha podido acceder a las Declaraciones Juradas de un funcionario público con mayor facilidad, frecuencia y publicidad que a las de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.



Ríos de tinta, fotografías, y todo lo que uno pueda imaginar en torno a una Declaración Jurada. Lo desafío a que intente encontrar lo mismo de algún funcionario público opositor ma non troppo, juez, gobernador, legislador o intendente.



Mire Ricardo, sin ir más lejos hoy otro diario, La Nación, propietario de la revista Brando donde usted formuló las declaraciones que llamaron mi atención, publica en su página 16 un reportaje al Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli. No sólo me enteré de que mantiene sus ahorros en dólares (está en todo su derecho a hacerlo) sino que cuando el periodista le preguntó por el monto de sus divisas, se rehusó a contestar y declaró que el monto figura en su Declaración Jurada, que es pública. En un apartado de la nota los periodistas se se muestran luego sorprendidos porque además, cuando pretendieron acceder a la información, no se les permitió hacerlo.



Nadie parece preocuparse por ninguna otra Declaración Jurada que no sea la de “Los Kirchner” (sic). Sólo se conocen fotos de las casas en que vivíamos nosotros, y ahora habito solamente con mi hija. ¿Se publican fotos de las casas de gobernadores, jueces, altos magistrados, intendentes, concejales, legisladores actuales o de mandato cumplido? Sin embargo todo el país conoce mi casa, la de Rio Gallegos, y a pesar de que a pocas cuadras y en el mismo barrio viven dos legisladores de la oposición en casas mucho más importantes que la mía, nunca se vio una foto. ¿No le parece raro, Ricardo? Ni hablar de mi casa de El Calafate. Vio que los medios nunca van al Delta, Punta del Este, Miami. ¿Es extraño verdad?



Siempre me pregunto por qué siguen también la vida de mis hijos, dónde van, con quién, y nadie parece preocuparse de la vida rumbosa que esposas, hijos, hijas y otras yerbas de otros políticos llevan adelante en fiestas y viajes permanentes que parecen no tener fin. ¿No le llama la atención? Me parece que las personas con tantas inquietudes e interrogantes deberían observar estas cosas. Pero sabe qué, después de todo, el haber sido y seguir siendo los únicos funcionarios públicos observados y fotografiados con tanta tenacidad, nos ha permitido demostrar que vivir en un país donde el único político investigado es el Presidente (o la Presidenta, como me gusta decir a mi), significa que vivimos con la más absoluta libertad. Eso sí, con la información más retaceada sobre otros funcionarios.



Sería bueno, sano y transparente para el sistema democrático si todas las Declaraciones Juradas de gobernadores, intendentes, jueces, magistrados, ministros de la corte, estuvieran a disposición de toda la sociedad, publicadas, analizadas y publicitadas como siempre lo son las de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.



Usted quería que alguien le explicara. Ya se lo hemos explicado a la Justicia y a peritos de la Corte. Descarto, Ricardo, que usted confía en la Justicia. Usted mismo fue acusado y detenido por un juez en marzo de 1991, por el delito de contrabando de una camioneta que ingresó al país con una franquicia especial para discapacitados. Perdón, no le deseo el mal a nadie, pero menos mal que no estábamos “Los Kirchner” en el gobierno, o hubiera sido considerado una persecución política. ¿Lo recuerda? La verdad yo lo había olvidado, con tantas cosas en la cabeza, pero hoy entré a clarín.com y leí la nota “Un fallo benefició a Darín”, algunos de cuyos párrafos le transcribo:



Los jueces de la Sala A de la Cámara, Nicanor Repetto y Edmundo Gendler, consideraron que por el paso del tiempo la acusación contra el actor está prescripta. Pero se preocuparon por aclarar que el actor sabía que estaba comprando la camioneta en forma irregular.

"Debe descartarse bajo todo punto de vista la buena fe de la compra", apuntaron los jueces. Y advirtieron que el actor "tuvo una actitud claramente responsable".



Lo que leí y me llamó la atención en la entrevista de Brando, es su convocatoria a una reconciliación. Y disculpe si le digo que soy yo la que me gustaría que explicara que significa para usted “reconciliación” (no se sienta presionado o intimidado, si prefiere no hacerlo está en todo su derecho). Porque no vivimos en un país niño, como ha dicho usted y es el título de la nota de la revista Brando, sino en un país democrático donde cada uno es libre de decir lo que se le de la gana, y le aclaro que me encanta vivir así y no como lo hicimos durante los años de la dictadura. Por eso, ¿Cómo llamaría usted a un país donde nadie hablaba excepto las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo? Si este es un país niño, ¿aquel qué sería, un país in vitro?



Sigamos con el tema de la reconciliación. Me interesa saber a que qué se refiere. ¿A los juicios de lesa humanidad? Porque ha habido alguna jerarquía eclesiástica que se ha referido a terminar con los juicios por la memoria, verdad y justicia utilizando justamente el término “reconciliación”. O tal vez usted se refiera a que me reconcilie con quienes me desean la muerte, festejan la de Néstor o les gustaría destituirme. ¿No sería mejor pedir que cesen los insultos, las agresiones, los golpes a periodistas o la falta de respeto a la voluntad popular?



La palabra “reconciliación” goza de múltiples acepciones. ¿Con quiénes deberíamos reconciliarnos? Porque créame, no estoy peleada con nadie, aunque sí es público y claro que existen diferencias de pensamiento con respecto a nuestro proyecto de país, políticas públicas, la memoria, verdad y justicia... y eso es vivir en un país democrático. No ponerse de acuerdo también es un derecho, como lo es resolver de acuerdo a la voluntad y responsabilidad que el voto popular le ha asignado a cada uno, sin la menor soberbia, simplemente con la responsabilidad que me otorga la Constitución Nacional.



Usted define que el problema de nuestro país es la falta de “tolerancia”. Hubo un tiempo en que yo usaba esa palabra, sin embargo me di cuenta de que la significación de tolerar, era algo así como que te aguanto porque no me queda otro remedio, entonces decidí cambiarla por “aceptación”. Aceptar al otro, al diferente, al que piensa y actúa diferente. Piénselo, es más positivo que tolerar.



¿Recuerda usted algún otro momento del país con tanta libertad, libertad de palabra, de pensamiento y de acción?¿Recuerda usted que se haya tratado a un Presidente de la Nación como se me trata a mi desde medios, dirigencia opositora, etc.? No crea que me molesta, yo he vivido cuando era joven otro país que era el que cantaba Charly cuando decía “Los que están en los diarios pueden desaparecer, los que están en la radio pueden desaparecer, los amigos del barrio pueden desaparecer, pero los dinosaurios van a desaparecer”. Afortunadamente ya no estamos en esa etapa del país, aunque algunos dinosaurios resisten, atacan, impiden y algunas cosas peores. Estoy segura de que a usted los dinosaurios tampoco le gustan.



No lo distraigo más. Usted se preguntará y esta mujer, con todo lo que tiene que hacer, se ocupa de escribirme... Y debo reconocer que soy un poco cholula y usted es uno de mis actores preferidos. Hoy es sábado 5 de enero, víspera de Reyes, estoy en El Calafate, leí los diarios y me pregunté, por qué no explicarle a Ricardo Darín, algo que lo tiene tan preocupado.



Con todo mi respeto y admiración.



Cristina Fernández de Kirchner

Presidenta de la Nación Argentina



P.D.: Podría haberle contado también como se encontraba nuestro país en mayo de 2003 cuando Néstor Kirchner asumió con apenas el 22% de los votos, pero como nunca lo había escuchado hacer declaraciones políticas antes, en su extensa y exitosa trayectoria, supongo que debía estar más de acuerdo con el otro país que con este. No lo tome como reproche, está en todo su derecho. Ah! Me dijeron que su nueva película, un thriller (le aclaro que me encantan), es muy buena y desde ya me atrevo a recomendarla. Atentamente y con la misma consideración de siempre.



lunes, 21 de mayo de 2012

Videla negó sus dichos

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El dictador Jorge Rafael Videla negó, en una carta dirigida a LA NACION, haber reconocido que "los militares debían matar a 7000 u 8000 terroristas para ganar la guerra", como le atribuye el periodista Ceferino Reato en su libro "Disposición final".

Al reivindicar lo actuado durante la lucha contra la guerrilla, dijo que esa aseveración, como otras, es "falaz", lo que fue rebatido por el periodista y escritor, quien ratificó" todo el contenido del libro", al ser consultado por este diario.

La polémica gira en torno de las declaraciones formuladas por Videla, que concedió nueve entrevistas a Reato, entre octubre de 2011 y marzo de 2012, en la prisión federal de Campo de Mayo, donde el dictador cumple las condenas a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad.

Videla relativizó el número de 7000 u 8000 desaparecidos mencionados en el libro y lo atribuyó a "una interpretación personal" del autor, originada, quizás, en "alguna ambigüedad producida por el entrevistado".

Reato aclaró que las entrevistas no fueron grabadas, porque "está prohibido ingresar con grabadores" al penal. Pero explicó que "tomaba nota de cada respuesta y luego las pasaba en limpio" y que el ex jefe militar pudo revisar todas sus respuestas, como consta en originales que conserva.

"Es una técnica que utilizo con todos mis entrevistados cuando no puedo grabar las entrevistas", explicó el periodista, al insistir en que le interesaba brindar a los lectores "las respuestas que efectivamente Videla quería dar, evitando errores e imprecisiones".

Reato dijo que el ex dictador fijó la cantidad entre 7000 y 8000 personas, en una entrevista realizada el 26 de octubre de 2011, lo que luego reiteró el 16 de noviembre siguiente.

Videla dio a entender que no le consta esa precisión. "Yo dije: «Según estadísticas confiables, murieron entre 7000 y 8000 personas del oponente en la guerra contra el terrorismo, incluyendo muertos en combate y desaparecidos». En su oportunidad, la señora de Meijide reconoce 8960 bajas, ambas cifras muy lejanas a los 30.000 instalados por el relato en el imaginario público y extranjero", explicó el dictador.

El autor de Disposición final expresó que no toma esas cifras como definitivas porque son imprecisas. Y agregó: "Dada la voluntad de Videla de clarificarlas, haría muy bien a la verdad histórica que él intentara precisarlas con la información que debe tener y la que puede reunir en los contactos que todavía mantiene con sus subordinados de aquellos tiempos".

El arrepentimiento

Otra crítica de Videla apunta al contexto en el que está incluida su frase "no estoy arrepentido de nada".

Dijo que esa expresión "fue referida en el marco del comandante responsable de ganar la guerra, en un año y medio, según las órdenes, con las mínimas bajas propias y de la población civil". Y añadió: "No obstante ello, sólo deseo reiterar el dolor y el pesar que soporto en mi fuero íntimo toda vez que reflexiono acerca de este drama que me tuvo por principal protagonista".

Reato, en cambio, reveló que Videla fue preciso en sus afirmaciones sobre su actitud interior frente a la guerra contra la subversión. Dijo que en la entrevista del 26 de octubre sus palabras fueron: "Ojo, no estoy arrepentido de nada, duermo muy tranquilo todas las noches; tengo sí un peso en el alma, pero no estoy arrepentido ni ese peso me saca el sueño".

El ex jefe militar objetó, también, que se le atribuyera haber aceptado "que todos los desaparecidos eran detenidos y que fueran todos muertos durante la dictadura". Y dijo que no aceptó "el ocultamiento del cuerpo arrojándolo al mar, al río o a un dique, quemándolo en un horno o dentro de neumáticos de automóviles o enterrándolos en una fosa común".

Reato afirmó que en el libro no se le atribuyen a Videla dichos sobre cómo fueron ocultados o destruidos los cuerpos de las personas ejecutadas en forma sumaria.

"Nunca le atribuí ninguna respuesta sobre esos temas por la sencilla razón de que la forma de ocultar el cuerpo de cada una de esas personas quedaba a criterio del jefe de zona", explicó el periodista. Y recuerda que en la página 62 del libro, cita al propio Videla, cuando dice: "La responsabilidad de cada caso recayó en el comandante de la zona, que utilizó el método que creyó más apropiado".

El texto completo de la respuesta de Ceferino Reato

Ratifico todo el contenido de "Disposición Final" 

Videla no puede decir que no le avisé: el 23 de diciembre del año pasado, le aclaré, por si hubiera hecho falta, que él no iba a quedar satisfecho con mi libro debido, en especial, a las preguntas y repreguntas sobre el tema crucial de los detenidos desaparecidos durante su gobierno.

Las entrevistas no fueron grabadas porque está prohibido ingresar con grabadores a la prisión federal de Campo de Mayo. Yo tomaba nota de cada una de sus respuestas y luego las pasaba en limpio; Videla pudo revisar todas sus respuestas y, de hecho, realizó diversas sugerencias de puño y letra, como consta en originales que todavía conservo.

Esto fue así porque me interesaba brindar a mis lectores las respuestas que efectivamente Videla quería dar, evitando errores e imprecisiones de mi parte. Es una técnica que utilizo con todos mis entrevistados cuando no puedo grabar las entrevistas.

He revisado esos originales y, frente a las críticas de Videla y de los impulsores de su carta, ratifico todo el contenido de mi libro dado que las declaraciones ahora cuestionadas fueron efectivamente dadas por el entrevistado. Y a que, cuando le mostré esas respuestas, no las objetó.

Con respecto a las cifras de Videla, él dijo el 26 de octubre de 2011, y lo reiteró el 16 de noviembre de 2011: "Pongamos que eran siete mil u ocho mil las personas que debían morir para ganar la guerra; no podíamos fusilarlas (.)" Luego, explicó que tampoco podían llevarlas ante la Justicia, que "estaba inerte". Si podían ser fusiladas o llevadas ante la Justicia, algo que finalmente no ocurrió, queda claro que esas personas estaban detenidas.

De todos modos, yo no tomo esas cifras como definitivas porque son evidentemente imprecisas. Dada la voluntad de Videla de clarificarlas, me parece que haría muy bien a la verdad histórica que él intentara precisarlas con la información que debe tener y la que puede reunir en los contactos que todavía mantiene con sus subordinados de aquellos tiempos.

En cuando a su actitud interior con relación a "la guerra contra la subversión" y sus resultados, Videla dijo el 26 de octubre de 2011: "Ojo, no estoy arrepentido de nada, duermo muy tranquilo todas las noches; tengo sí un peso en el alma, pero no estoy arrepentido ni ese peso me saca el sueño, aunque me gustaría hacer una contribución para asumir mi responsabilidad de una manera tal que sirva para que la sociedad entienda lo que pasó y para aliviar la situación de militares que tenían menos graduación que yo".

Con relación a otras objeciones, como por ejemplo, los presuntos dichos de Videla sobre cómo fueron ocultados o destruidos los cuerpos de los ejecutados en forma sumaria, nunca le atribuí ninguna respuesta sobre esos temas por la sencilla razón de que, como escribí entre las páginas 64 y 65, "la forma de ocultar el cuerpo de cada una de esas personas quedaba a criterio del jefe de Zona, que decidía si habría un ´vuelo de la muerte´; si sería arrojado a un dique o a un arroyo; si lo enterrarían en un lugar secreto, o si lo quemarían en un horno o rodeado de gomas de automóviles". Incluso, en la página 62, cito a Videla diciendo: "La responsabilidad de cada caso recayó en el comandante de la zona, que utilizó el método que creyó más apropiado. Cada comandante tuvo autonomía para encontrar el método más rápido y menos riesgoso".

sábado, 5 de mayo de 2012

Promulgación de la Ley de Recuperación de YPF


Viernes 04 de Mayo de 2012, Buenos Aires: La presidenta Cristina Fernández de Kirchner promulgó la ley de expropiación del 51% de YPF y designó como gerente a Miguel Galluccio. La reunión de directorio para designar sus nuevos miembros se realizará el 4 de junio. Los interventores darán un informe de la situación actual de la compañía.
La Presidenta firmó el decreto 660 de promulgación de la ley de expropiación del 51% de las acciones de YPF S.A. y de declaración de "interés publico" el logro del "autoabastecimiento de hidrocarburos", que ayer aprobó por "amplísima mayoría, como corresponde en el marco de las instituciones, el Parlamento argentino"
Desde el Salón de las Mujeres Argentinas del Bicentenario y por cadena nacional, Cristina Fernández de Kirchner anunció que el gerente general de YPF será el especialista entrerriano Miguel Galluccio, de 44 años.


“No es incompatible la eficiencia con la patria”




Ante la algarabía que inundaba la Casa Rosada repleta de gobernadores, legisladores e invitados especiales, Cristina Fernández de Kirchner anunció que el ingeniero Miguel Galluccio será el gerente general de YPF.


Por Nicolás Lantos


La Presidenta firmó, en el acto, el decreto de promulgación de la expropiación de YPF.
Imagen: DyN.

Con un llamado a empresarios y trabajadores para que colaboren con el Estado para sacar adelante a YPF en su nueva etapa, Cristina Fernández de Kirchner promulgó ayer la ley que prevé la expropiación del 51 por ciento de las acciones de la petrolera, además de declarar de interés público la exploración, extracción, industrialización y comercialización de hidrocarburos, menos de 24 horas después de que el Congreso le diera sanción por amplia mayoría. En su salsa, la Presidenta alternó bromas con duras críticas, tanto al capital como a los sindicatos, y anunció que la gerencia general de la empresa quedará en manos de Miguel Galluccio, un ingeniero repatriado que había formado parte de YPF durante la década del ’90. “La idea es esencialmente una YPF absolutamente moderna y competitiva, con gente profesional y con dirección política, con la meta de tener autoabastecimiento y superávit carburífero que sostenga el crecimiento de la actividad y el empleo. No es incompatible la eficiencia con la patria”, marcó la cancha la mandataria ante un Salón de las Mujeres abarrotado de figuras de primera línea del Gobierno y por cadena nacional.

“Yo les dije en este mismo lugar, el 16 de abril, cuando envié el proyecto de ley al Parlamento, que íbamos a tener una YPF con un perfil absolutamente profesionalizado, lo cual no quiere decir que no tenga dirección política. Cuando el mundo andaba bien, las empresas estaban alineadas con los intereses de sus países. Cuando las empresas se desprendieron de los intereses de sus países fue finalmente cuando implosionaron esos países. Por eso yo creo que no hay que confundir política partidaria con política de un país en materia de recursos naturales y estratégicos”, recordó.

A su derecha se encontraban los gobernadores y buena parte de su gabinete; a la izquierda, el vicepresidente, Amado Boudou; el ministro de Planificación, Julio De Vido; la presidenta provisional del Senado, Beatriz Rojkés, y los jefes de bloque del Frente para la Victoria en ambas Cámaras, que recibieron una mención especial por el rol que jugaron en la sanción de esta ley. “Quiero, una vez más, agradecer a los distintos partidos de la oposición que acompañaron este proyecto, más allá de las lógicas diferencias que tiene que plantear un partido político de la oposición. Lo cierto es que por primera vez tenemos una ley votada con una mayoría como no se había obtenido otra desde el año 2003 a la fecha –señaló–. Y también a nuestra propia fuerza política, porque –como decía ayer nuestro presidente de bloque, el diputado Agustín Rossi– ‘somos un movimiento político que sostiene sus convicciones ya sea con aplausos o con huevazos’.”

En el salón no cabía un alfiler: la primera fila la compartían referentes de La Cámpora como Andrés “Cuervo” Larroque, José Ottavis y Wado De Pedro, con algunos aliados del Gobierno, como el diputado Martín Sabbatella. Junto a ellos, algo nervioso, estaba Galluccio, el flamante CEO de YPF. Sorprendió la presencia de Facundo Moyano y del dirigente de taxistas, Omar Viviani, a pocos asientos de distancia del titular de la CTA, Hugo Yasky. Más atrás completaban la platea la concurrencia habitual: dirigentes, referentes de asociaciones de derechos humanos, empresarios y figuras de la cultura afines al Gobierno.


“No se puede criticar la emoción, si eso es lo que nos convierte en humanos. Dios nos libre de gobernantes que no sean capaces de tener emociones y sentir emociones”, destacó la mandataria, recordando un pasaje de la sesión legislativa del día anterior, en el que la diputada Anabel Fernández Sagasti destacó que “así como los ferrocarriles definieron la vida de tantísimos otros pueblos, YPF moldeó la historia de casi toda la Patagonia: Caleta Olivia, Pico Truncado, Las Heras, Cañadón Seco, que eran campamentos petroleros que terminaron convirtiéndose en ciudades”.

La Presidenta volvió a destacar “la conformación de un equipo de gente joven” y tomó al caso de Galluccio como un doble ejemplo: no sólo como uno de las nuevas generaciones, sino como un técnico que dejó el país a causa de la crisis y ahora es repatriado. “Es la generación que nos sigue a la nuestra y que tiene el desafío histórico de hacerse cargo de la posta y de demostrar que podemos –desde el Estado– ser eficientes, que no puede haber contradicción, como tantas veces se quiso poner en la cabeza de los argentinos, que los intereses de una empresa pueden ser contradictorios con los intereses del país.” Además, destacó, es necesario “decir cuál fue el fracaso y por qué se vio bien que YPF fuera privatizada en algún momento: porque era una empresa petrolera que daba pérdida”, motivo por el cual ahora es necesario ser “muy eficientes en el manejo de la misma, para demostrar que el Estado puede administrar correctamente”.


Para asegurar la correcta administración de la empresa, CFK apuntó a empresarios y trabajadores y les pidió colaboración para sacar adelante la petrolera. Los hidrocarburos, recordó, no son “un commodity”, sino “un insumo básico que genera competitividad a toda la producción argentina, primaria, de valor agregado, de ciencia y tecnología, hasta el científico que toma su auto o su colectivo para llegar hasta su laboratorio... atraviesa transversalmente a todos los sectores sociales y económicos”, por lo que destacó la necesidad de “articular muy fuertemente lo privado y lo público”. Al respecto, aseguró que YPF servirá para potenciar la industria nacional, dando trabajo a empresas que funcionarán como proveedoras de la petrolera, pero advirtió que los empresarios argentinos “deberán saber que también tendrán que ajustar muy bien sus costos, porque tampoco se van a pagar precios ridículos, que pueden ser mucho más baratos en otra parte, por el solo hecho de que sean industria nacional”, y pidió “eficiencia” y “cálculo de costos”. También resaltó que no la asusta una buena rentabilidad empresaria, con la que colaboran los subsidios oficiales, siempre y cuando esté acompañada con la correspondiente reinversión en el país. Si alguien no había entendido el mensaje, lo dejó aún más claro: “En estos últimos nueve años se la llevaron con pala”.

Por último, se dirigió a los trabajadores, en el tono que mantiene desde la apertura de sesiones del 2011, cuando pidió por primera vez racionalidad en las protestas. “Seguir cubriéndose la cara, prender fuego o hacer incendios es solamente de patrullas perdidas, pero no de argentinos que comprenden que necesitan ponerle el hombro al país y trabajar. Lo que menos necesita el país son patrullas perdidas que solamente son funcionales a los intereses que siempre atentaron desde las sombras contra el conjunto de la sociedad argentina”, señaló, y dirigiéndose puntualmente a “los trabajadores del petróleo” que, advirtió, “son de los mejor remunerados del país” les pidió “que pongan también un gran esfuerzo porque no puede la provincia de Santa Cruz ni la de Chubut ni la de Mendoza ni la de Neuquén ni ninguna provincia perder un solo segundo de extracción del petróleo por conflictos laborales, es absolutamente injusto para el resto de los argentinos y para millones de argentinos que todavía no tienen trabajo”.



miércoles, 24 de agosto de 2011

Diario Registrado: Binner quiere modificar la Ley de Medios a gusto de Clarín


El candidato presidencial Hermes Binner salió a decir que promoverá el cambio de "tres artículos clave" de la Ley de Medios que afectan al Grupo Clarín. Se entiende su postura a partir de la conexión de Morandini, su compañera de fórmula, con Magnetto y Cía.

En declaraciones al programa radial La Cornisa que conduce el inefable Luis Majul por La Red, el candidato presidencial del Frente Amplio Popular, Hermes Binner, se refirió a algunos puntos de su "programa de gobierno".

Entre otras cosas y al ser consultado sobre la Ley de Medios en vigencia, primero la defendió al entender que “es superior a la ley de la dictadura” y luego añadió que "hay tres puntos que son clave para modificarla, para superar los puntos que son conflictivos buscando alternativas".

Aunque evitó mencionar los "tres puntos clave", se sabe que uno de ellos es el artículo 161, que exige la desinversión de los multimedios; un punto que, para Binner y el Grupo Clarín, es clave...

La intención de modificar la Ley de Medios por parte de Binner, ante la eventualidad de que sea gobierno, se entiende a partir de su candidata a vicepresidenta, Norma Morandini, una senadora cordobesa que tiene una larga experiencia como periodista en diferentes medios del Grupo Clarín.

Y no es ni fue ni será la única vez que la periodista cordobesa devenida senadora muestra uñas y dientes a la hora de defender los intereses de sus ¿ex? patrones. Con el bloqueo a la planta de Clarín por parte de trabajadores de Artes Gráficas, por ejemplo, indicó que era una clara violación a la libertad de expresión. Sin embargo, nunca se expresó sobre el conflicto sindical que dio origen a la protesta y la decisión de la empresa de ignorar las resoluciones judiciales al respecto.

Además, el día que se votó la Ley de Servicios Audiovisuales, Morandini optó por retirarse del recinto del Senado Nacional.

Como frutilla del postre, vale recordar que Morandini (que tiene dos hermanos desaparecidos) estuvo presente en la polémica entrega de premios de ADEPA a la libertad de expresión, sentada muy cerca de los agasajados de esa noche: el CEO de Clarín, Héctor Magnetto, y el CEO de La Nación, Bartolomé Mitre.

Existe, pues, un acuerdo tácito entre la dupla Binner-Morandini y el Grupo que, en lo inmediato, repercute en una mayor presencia del candidato socialista en los medios del multimedios a cambio de la defensa pública de sus intereses.

lunes, 16 de mayo de 2011

Los directores estatales vuelven a Papel Prensa

FALLO A FAVOR DEL GOBIERNO
El juez en lo comercial Eduardo Malde notificó a la Comisión Nacional de Valores que se hizo lugar a una medida cautelar solicitada por el organismo y ordenó a la empresa Papel Prensa la restitución de los tres directores por el Estado Nacional que fueron separados en agosto pasado.
"La Justicia aceptó que los atributos de la Constitución nacional impiden que una empresa pueda ponerse por encima de las leyes", sostuvo el titular de la CNV, Alejandro Vanoli.
El fallo dispone la continuidad de Beatriz Paglieri, Eduardo Omar Gallo y Pablo Aldo Cerioli, como representantes titulares del Estado nacional en el órgano de conducción de la principal productora de papel celulosa, cuyo accionistas privados y mayoritarios son el Grupo Clarín y el diario La Nación.
La medida de Malde, titular del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial n° 20, ordena además que Papel Prensa difunda la disposición a través de una comunicación a la autopista de información financiera de la CNV.
En su reunión del 18 de agosto de 2010 el directorio de Papel Prensa resolvió desaprobar la gestión de los directores por el Estado en el ejercicio que cerró el 31 de diciembre de 2009, los apartó de sus cargos y les inició una "acción social de responsabilidad". La Comisión de Valores rechazó la separación en aquel momento y señaló que la empresa había interpretado en forma aislada la Ley de Sociedades, "sin tener en cuenta que hay que verla en conexión con todas las normas en el país".
La Constitución Nacional, en el artículo 99, inciso 7, otorga a la Presidencia de la Nación -en este caso la presidenta Cristina Fernández de Kirchner- las facultades para designar a los representantes del Estado, indicó entonces la CNV. La resolución del organismo fue rechazada por otro fallo judicial, pero ahora el juez Malde aceptó el argumento de que la separación de los directores genera distintos perjuicios al Estado nacional, a los otros accionistas y a los inversores.
Días antes de la decisión tomada en agosto por Papel Prensa, la comisión fiscalizadora de la empresa había difundido un minucioso informe que denunciaba "extremas irregularidades y debilidades de control" que ponían en riesgo la continuidad de la firma. Esa auditoría detectó que "toda la operatoria está destinada a satisfacer a los socios privados".
Tras la medida, la CNV analiza la validez de la última reunión de directorio de la compañía, que se celebró la semana pasada. En esa oportunidad se decidió dar cinco días para la aprobación del balance del primer trimestre del año y se convocó a una asamblea ordinaria para el próximo 4 de julio. La Comisión tiene bajo estudio, asimismo, la totalidad de las decisiones que se tomaron en los últimos nueve meses, es decir, el período en que cesó la actuación de los directores estatales.

lunes, 9 de mayo de 2011

Los mercados desarrollados, cuna del fraude corporativo

Jeffrey D. Sachs - PARA LA NACION

NUEVA YORK.- El mundo se está ahogando en el fraude corporativo, y probablementelos problemas son de mayor dimensión en los países ricos, que supuestamente gozan de "buena gobernanza". Es posible que los gobiernos de los países pobres acepten más sobornos y cometan más delitos, pero son los países ricos los que albergan a las empresas globales que cometen los mayores delitos. El dinero habla, y está corrompiendo a la política y a los mercados de todo el mundo.
Apenas pasa un día sin que salga a la luz una nueva historia de fraude. Cada firma de Wall Street ha pagado significativas multas durante la última década por contabilidad falsa, uso de información privilegiada, fraude de valores o malversación por parte de los directores ejecutivos.
Sin embargo, es escasa la rendición de cuentas. Dos años después de la crisis financiera impulsada por el comportamiento sin escrúpulos de los mayores bancos de Wall Street, ni un solo líder financiero ha enfrentado penas de cárcel. Cuando las empresas son multadas por malversación,sus accionistas, no sus directores ejecutivos ni gerentes, pagan el precio.
Las multas son siempre una pequeña fracción de las ganancias mal habidas, lo que da la señal a Wall Street de que las prácticas corruptas tienen una sólida tasa de retorno.
La corrupción paga también en la política. El actual gobernador de Florida,Rick Scott, fue director ejecutivo de una importante empresa del área de la sanidad conocida como Columbia/HCA. La compañía fue acusada de defraudar al gobierno de EE.UU. por la sobrefacturación de reembolsos y se declaró culpable de 14 delitos que le significaron el pago de una multa de US$ 1700 millones. La investigación del FBI obligó a Scott a dejar su empleo. Una década después, Scott está de vuelta como político republicano a favor del "libre mercado".
Cuando Barack Obama quería a alguien que le ayudase con el rescate de la industria automotriz de EE.UU. se dirigió a un "operador" de Wall Street, Steven Rattner, a pesar de que sabía que estaba bajo investigación por ofrecer sobornos a funcionarios. Terminado su trabajo en la Casa Blanca, se resolvió el caso con una multa de unos pocos millones de dólares.
Pero ¿por qué detenerse en los gobernadores o asesores presidenciales? El ex vicepresidente Dick Cheney llegó a la Casa Blanca después de desempeñarse como director ejecutivo de Halliburton. Durante ese período, la empresa se dedicó al soborno ilegal de funcionarios nigerianos para obtener acceso a yacimientos de petróleo de ese país. Cuando el gobierno de Nigeria acusó a Halliburton de soborno, la compañía resolvió el caso fuera de los tribunales, con una multa de US$ 35 millones. No hubo ningún tipo de consecuencias para Cheney.
La corrupción corporativa está fuera de control por dos razonesEn primer lugar, las grandes empresas son multinacionales, mientras que los gobiernos siguen siendo nacionales. Las empresas son tan poderosas económicamente que los gobiernos tienen miedo de enfrentárseles.
En segundo lugar, las empresas son las principales financiadoras de las campañas políticas, mientras que los políticos son a menudo copropietarios, o por lo menos beneficiarios silenciosos, de los beneficios empresariales. Casi la mitad de los congresistas estadounidenses son millonarios, y muchos tienen estrechos vínculos con empresas incluso antes de llegar al Congreso.
Como resultado, suelen mirar hacia otro lado cuando el comportamiento de las empresas cruza el límite. Incluso cuando los gobiernos tratan de hacer cumplir la ley, las empresas cuentan con ejércitos de abogados para hacer olas a su alrededor. El resultado es una cultura de la impunidad, con base en la expectativa demostrada de que el crimen corporativo paga.
Dada la estrecha relación de la riqueza y el poder con la ley, poner freno a la delincuencia será una lucha enorme. Afortunadamente, el flujo rápido y generalizado de la información hoy en día podría actuar como una especie de elemento disuasivo o desinfectante. También será necesario un nuevo tipo de líder político que encabece una forma distinta de campaña política, basada en medios en línea gratuitos en lugar de aquellos de pago. Cuando los políticos se puedan emancipar de las donaciones corporativas, recuperarán la capacidad de controlar los abusos de las empresas.
Más aún, vamos a necesitar alumbrar los rincones oscuros de las finanzas, especialmente los paraísos fiscales y los secretos bancarios suizos. La evasión de impuestos, sobornos, comisiones ilegales y otras transacciones reñidas con la legalidad fluyen a través de estas cuentas.
Así que la próxima vez que escuche acerca de un escándalo de corrupción en Africa o en otra región pobre, pregunte dónde se inició y quién es el corruptor. Ni los EE.UU. ni ningún otro país "avanzado" deberían apuntar con el dedo a los países pobres, ya que a menudo son las empresas mundiales más poderosas las que han creado el problema.
1700 
millones de dolares
Es la multa que debió pagar la compañía de sanidad Columbia/HCA, acusada de defraudar al gobierno de EE.UU.
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