Mostrando entradas con la etiqueta mercosur. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mercosur. Mostrar todas las entradas

sábado, 1 de febrero de 2014

Entrevista a José Mujica: “En el mundo que viene no hay lugar para los débiles”

Presidente José Mujica

El presidente de Uruguay, José Mujica, concedió una entrevista en exclusiva a RT durante la cumbre de la Celac en La Habana.
RT: Señor presidente, buenos días, muchísimas gracias por su tiempo. Nos encontramos en Cuba, donde se realiza la cumbre de la Celac. Muchísimos países de la región aplauden a la Celac y a las iniciativas de integración en la región. Pero también hay críticas incluso de los promotores más fieles de la idea de la Celac, por ejemplo, el presidente de Ecuador ha criticado algunos procesos en la región. ¿Qué problemas ve usted como los más graves en la zona?

Mujica: Bueno, nuestro continente, Sudamérica, particularmente, es muy rico en recursos naturales. Pero seguimos siendo el continente más injusto que hay sobre la Tierra, hay una desigualdad enorme. Tenemos problemas de desarrollo, pero además tenemos problemas de mala distribución del ingreso en las capas de nuestra sociedad. Entonces, naturalmente, nos damos cuenta de que la lucha contra la pobreza, contra la indigencia, es uno de los cometidos más importantes de esta etapa y, bueno, lo tenemos que señalar.

RT: ¿Hasta qué punto coinciden los intereses nacionales y regionales de los diferentes miembros de la Celac y cuál es el caso de Uruguay?

Mujica: Tenemos una historia en la que cada capital importante, cada puerto importante miraba hacia Europa y hacia el resto del mundo. Ahora hemos llegado a una etapa en la que nos hemos dado cuenta de que tenemos que mirarnos a nosotros mismos. Los latinoamericanos pensamos en una lengua en común, tenemos un patrimonio religioso común. En la base de nuestra sociedad, a pesar de las diferencias, tenemos mucha más identidad que la que existe en muchísimos macroestados. Sin embargo, no hemos podido componer una unidad y estamos tratando de componer complementariamente todo lo que podamos en ese sentido. ¿Por qué?, porque llegamos tarde al desarrollo. Y en el mundo que viene no hay lugar para los débiles, y los que son débiles tienen que juntarse entre sí, para ser fuertes y tener peso en el mundo que nos toca vivir. Por eso, estamos tratando de luchar por integrarnos, pero no va a ser fácil, porque hay una larga historia de andar cada cuál por su lado. Estamos, pues, en un proceso.

RT: ¿Qué obstáculos ve, ahora mismo, aparte de la historia, que definitivamente sean un obstáculo para un desarrollo rápido?

Mujica: Necesitamos capital, necesitamos tecnología, necesitamos mercado, pero nuestro mayor mercado potencial está dentro de nosotros mismos, si logramos sacar de la pobreza a millones de personas que hoy están como al costado del camino. Ese es el desafío que tenemos por delante. No vamos a tener ningún triunfo fácil, acá no hay soluciones mágicas a la vuelta de la esquina. Hay toda una época donde el fenómeno de la integración debe pasar por crear infraestructura complementaria, por empalmar nuestros sistemas energéticos, por crear industrias que ayuden mutuamente a fortalecer la exportación. A ver si me puedo explicar. Si una marca de automóviles quiere poner una fábrica en América Latina, lo mejor es que fabrique motores en un lado, cajas de cambio en otro y los arme en otro, y así ayude al intercambio de este conjunto de países, ¿verdad? Bueno, tenemos que trabajar en ese sentido, para crear trabajo complementario. Aquello de que uno solo quiera ganar es colonialismo. Ese va a ser el proceso de estos años.

RT: Hablando del Mercosur usted ha dicho que está malherido. También en una entrevista para nuestro canal sostuvo que para la región es vital una política de largo aliento a largo plazo. ¿Qué tienen que hacer los Gobiernos para eso, y ve en la región, ahora mismo, algunos cambios grandes?

Mujica: Sí, nosotros tenemos el problema… Los Gobiernos siempre están preocupados por los problemas inmediatos que tienen. Y está bien, eso no se puede evitar. Pero necesitamos tener una visión de más largo plazo, para que las decisiones de corto plazo que tomamos no torpedeen las decisiones de largo plazo. Más claro, si caemos en un proteccionismo pequeño en cada uno de los países no nos vamos a integrar. Necesitamos una política inteligente que ayude a desarrollar el comercio complementario. Si nos cerramos entre nosotros mismos, va a ser muy difícil que nos podamos integrar. Tal vez necesitamos más apertura entre nosotros y un poco menos con el resto del mundo, es posible.

RT: Hablando de esa apertura con el resto del mundo, usted también está interesado en ser miembro de la Alianza del Pacífico. Otros critican que es como un instrumento de Estados Unidos ¿Cómo ve usted en realidad esa alianza?

Mujica: Nosotros somos observadores en la Alianza del Pacífico. También somos observadores en el ALBA, aunque somos miembro pleno en el Mercosur. Donde se hable de fenómenos de integración de América Latina, nosotros siempre vamos a estar. Es posible que la Alianza del Pacífico algunos la puedan ver como un instrumento de la política de Estados Unidos. Si no estamos, va a ser más instrumento. En todo caso, tenemos que estar para que sea instrumento de nosotros. Usted en una lucha puede perder porque le ganan en el campo de batalla, pero también puede perder por no estar en el campo de batalla. Bueno, donde se está discutiendo integración, hay que estar y hay que dar batalla.


RT: Usted tenía planes para la Celac de reunirse con la presidenta argentina. ¿Ha tenido la oportunidad de hablar con ella? ¿Cómo ve en este momento el desarrollo de las relaciones entre los dos países? 

Mujica: Sí, nos pudimos reunir con varios funcionarios y establecimos una agenda de cómo vamos a funcionar para intercambiar soluciones a algunos problemas comunes que tenemos. Es natural que cuando se está al costado de un gran río como en el que estamos, existan problemas de vecindad. No los podemos ignorar. Tenemos que hablar para tratar de negociarlo y resolverlo. Eso es lo que vamos a intentar hacer.

RT: Bueno, como nos encontramos en Cuba, un tema inevitable son las FARC que tienen negociaciones de paz aquí. ¿Qué podría hacer usted para ayudar a esas negociaciones o Uruguay en general?

Mujica: Yo lo único que puedo hacer es aplaudir. Me parece que los caminos de paz hay que ayudarlos siempre, como principio, en cualquier parte de la tierra. Pero acá en América Latina, mucho más. Por supuesto, es una decisión de los colombianos. Será el Gobierno y las FARC los que tendrán que decidir -en definitiva- lo que hacen. Pero considero moralmente justo que tratemos de alentar y de apoyar ese proceso, lo que significa que no es que nos tengamos que meter, sino que si ellos necesitaran, estar dispuestos a apoyarlos en todo lo que podamos. Y creo que es saludable porque siendo un conflicto de Colombia es una amenaza de continuar como conflicto para toda América Latina. Nosotros en América Latina no necesitamos conflictos armados. Necesitamos paz, trabajo y enfrentar los problemas de miseria y de pobreza que tenemos. Hace dos o tres décadas podíamos pensar que había guerras justas y guerras injustas. Pero cuando hacemos un balance de los últimos 20 años, llegamos a esta conclusión: todas las guerras terminan siendo injustas hoy, porque las pagan los más débiles. A veces, los más responsables no pagan el costo de la guerra. Siempre lo pagan los más débiles, por eso hay que tener una actitud, en general, de contribuir a no echar nafta en la guerra.

RT: Señor presidente, usted ha estado en todos los noticieros por ser el primer país en Latinoamérica por aprobar una ley que regula el mercado de marihuana. Sin embargo, la iniciativa de regular el mercado de drogas... esa sí es como una vía alternativa, ¿no? ¿Por qué cree que ha sido posible la aprobación de esta ley en Uruguay?

Mujica: Ha sido posible porque estamos cansados de reprimir y de reprimir y cada vez estamos peor. Y decía Einstein: Si quieres cambiar, no puedes hacer lo mismo. Nosotros no tenemos ninguna receta mágica. Lo que constatamos es que la represión sola no resuelve este problema y lo que tratamos de experimentar es un camino que procure robarle el mercado al narcotráfico. Así de sencillo. Tratar de sacarles el mercado, conociendo a los clientes, conociendo a la gente y cuando vemos que consume o tiende a consumir demasiado, poderles decir: "mi hijo, usted se tiene que atender, usted tiene un problema de salud". Si lo seguimos teniendo clandestino, no podemos hacer ese trabajo. Pero no sabemos si da resultado, tenemos que experimentarlo. Nosotros somos un pequeño país muy institucionalizado. El Estado está presente en todos lados y tenemos una larga tradición de no ocultar o tapar los problemas sino que cuando los tenemos, los ponemos arriba de la mesa. Es parte de nuestra historia. 1914: Se reconoció la prostitución y se estableció un servicio de registro y de control de las meretrices de esa época. El Estado compró la refinación de alcohol y durante 50 años el único que producía alcohol de boca era el Estado. El alcohol era bueno y de ahí sacaba recursos para atender la salud pública. Por esa misma fecha el Estado hizo una universidad femenina para que las familias se animaran a mandar a sus hijas a estudiar porque eran tan conservadoras que les parecía que las mujeres, si estudiaban conjuntamente con los hombres, iban a perder las relaciones familiares y cuestiones por el estilo. Tenemos una historia. Bueno, seguimos en la misma línea. Con esto de la marihuana, nosotros, más que... Nosotros no defendemos el consumo de marihuana o de drogas. Por el contrario, esas son adicciones. Lo que queremos es combatir el narcotráfico, porque es peor el narcotráfico que la marihuana. Nos produce efectos sociales, nos tiende a corromper el aparato policial, nos pudre toda la sociedad porque establece una consigna: plata o plomo. Y bueno, esa es la lucha que queremos llevar adelante.

RT: Pero, ¿cuánto tiempo cree que necesita el país para apreciar los efectos de este experimento?

Mujica: Tres o cuatro años, como mínimo. Pero hay que sacarse la idea de que va a haber turismo, de que vas a ir a Uruguay a comprar en un café marihuana. No, no, no es así. No somos tan ingenuos, no.

RT: Pero hay países que ahora proponen abrir fábricas, a lo mejor medicinales, en Uruguay. 

Mujica: No, en Uruguay no van a tener suerte. Se dicen muchas cosas. El que quiera hacer medicina que vaya y la haga donde quiera. En Uruguay se va a plantar en un lugar o dos y se va a trabajar con clones, para poderlos identificar porque tenemos que procurar no perjudicar a nuestros vecinos. Y segundo: si tú eres consumidor, tendrás que registrarte y vas a tener una ración por mes. Si quieres más, te tienes que tratar médicamente. Queremos identificar a esa gente. Hay países ya que han caído en el cinismo. Tú vas a determinados comercios y hay un recetario firmado con firma del médico y tú dices: "necesito tantos gramos de marihuana porque me duele el pescuezo o me duele una oreja", ¡y ya tienes la firma de un médico! Con ese recibo vas y compras marihuana. No, eso es hacer trampa, eso es cinismo. Nosotros tenemos un camino derecho. No es bueno el consumo de drogas. No hay que defender el consumo de drogas. La drogadicción es un castigo. Hay que luchar, por el contrario, para que la gente no tenga adicción. La única adicción arriba de la Tierra que vale la pena es la del amor. Las otras adicciones son para desgracia. No hay que defenderlas. Pero más bien hay que educar y controlar mucho más que reprimir.

RT: ¿Y qué les pasará a otros países que adopten la misma ley? De la región.

Mujica: Veremos, somos un banco de prueba, la humanidad nos dio mucho. La humanidad nos ha dado muchas cosas. Si nosotros pudiéramos contribuir con un poco de conocimiento y de técnica que ayude a otros pueblos, sería un aporte que le haríamos. Somos apenas tres millones y poco de habitantes. Un país donde no existen analfabetos, con buenas comunicaciones, con un nivel de enseñanza aceptable. Es un país ideal como para hacer un experimento de esto. Y alguno tiene miedo de la palabra experimento. Nosotros, por el contrario, creemos que el camino del progreso es la prueba y el error, y la prueba, y volver a aprender.

RT: Señor presidente, Uruguay fue declarado el país del año 2013 por un diario de renombre, ¿cómo comenta usted este hecho?, ¿y cómo lo lograron?

Mujica: Si este es el país del año, ¡qué mal anda el mundo! Nosotros tenemos nuestros problemas. Sé que tenemos un ingreso medio aceptable para América Latina. Hace diez años teníamos un 39% de pobreza. Hoy tenemos un dígito. Hemos disminuido mucho la indigencia, tenemos una tasa de ocupación buena, pero tenemos muchos problemas. ¿Sabes cuál es el peor problema que tenemos? La bajísima natalidad.

RT: ¿Y está el país haciendo algo para luchar contra ello?

Mujica: Tenemos que hacerlo, porque si no los derechos sociales de los futuros viejos van a estar comprometidos porque el sector de juventud en edad de trabajo se va achicando con relación al sector pasivo. Ese es un problema estratégico que tiene la humanidad, pero que nosotros lo tenemos muy fuerte. Este año han aparecido corrientes de inmigración y en el mundo hay tanto conflicto que podrían mandar a algunos que vinieran a vivir al Uruguay.

RT: Podemos decir también que usted despierta sorpresa y admiración en mucha gente por su estilo de vida humilde. ¿Es difícil seguir siendo uno mismo y también ser presidente a la vez?

Mujica: Yo viví muchos años en una pieza y me ponía contento la noche que me ponían un colchón. Ahora, preciso poco para vivir. Porque si la felicidad tú no eres capaz de lograrla con poco, no la vas a lograr con mucho. Mi definición es la de Séneca: "Pobres son aquellos que precisan mucho". Porque no te alcanza nada y la vida se te va, se te va. Se necesitan ciertas cosas para vivir, pero no hay que sacrificar la vida totalmente por tener cosas, porque la vida no la compras, se te está yendo. La tienes que vivir y para vivirla necesitas tener tiempo. Si el tiempo de la vida se te va pagando cuentas y luchando por tener plata para comprar más cosas y después cuidas las cosas que compraste, cuando te quieres acordar se te fue la vida. Tú no puedes ir a un supermercado y decir: "Señor, véndame diez años de vida". Por eso, soy sobrio y lucho por la sobriedad, vivir liviano de equipaje. Casa chica con pocas cosas, porque mi compañera y yo la limpiamos en un ratito y se acabó.

RT: Así no se pierde el tiempo. 

Mujica: Claro. 

RT: También en una entrevista a RT usted dijo: "Hay que empezar a preocuparse no por los pobres, sino por los infelices". ¿Cree usted que hace felices a los uruguayos?

Mujica: No sé si puedo, pero por lo menos les llamo la atención para que no dejen que se les escape la vida, la juventud, todo lo que ello significa y que no se sientan un día arrinconados, envejecidos y arruinados sin haber vivido lo más hermoso, que es la vida. Hay que aprender a quererla a la vida. Es casi un milagro. Esto tiene que ver con el delito, tiene que ver con las drogas, con el estropear la vida. Hay que cuidar la salud física, hay que cuidar la salud mental. Hay que tener tiempo para trabajar, no vivir a costilla de los demás, pero hay que tener tiempo para vivir. Y veo que en la sociedad moderna la gente vive como desesperada. Hay mucha más riqueza que nunca, tenemos más medios. Sin embargo, hay una soledad en medio de las grandes ciudades que muerde, que lastima. Uno se da cuenta de que hay mucha gente sola y el peor flagelo es la soledad.

RT: Muchas gracias, señor presidente.

Mujica: A ustedes.


Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/118628-version-completa-entrevista-rt-jose-mujica

miércoles, 6 de marzo de 2013

Una relación consolidada por el No al ALCA

EL MUNDO › LA CONFIANZA DE CHAVEZ CON NESTOR Y CRISTINA KIRCHNER


El trato entre Chávez y Néstor Kirchner, o también con Lula, Cristina y Dilma, daba para algún reproche privadísimo porque había un acuerdo fuerte de integración.

Por Martín Granovsky

Asumió antes que Néstor Kirchner y Luiz Inácio “Lula” da Silva, pero hizo falta que la Argentina y Brasil encarasen juntos la etapa posterior al desastre neoliberal para que Hugo Chávez quedase potenciado por los dos principales países de Su-damérica.

Chávez llegó al gobierno en febrero de 1999. Lula asumió el 1º de enero de 2003. Kirchner, el 25 de mayo de 2003. Aunque su presidencia, en buena medida, se debió al estallido económico del modelo de emirato petrolero, basado en la renta no repartida de un solo producto, y al estallido político del viejo sistema venezolano, y por lo tanto hay cierto parentesco con el “Que se vayan todos” de la Argentina de 2001, Chávez pasó sus primeros años en soledad. En la Argentina gobernaban primero Carlos Menem y Fernando de la Rúa. En Brasil, Fernando Henrique Cardoso. El rigor histórico debe constatar una diferencia en Eduardo Duhalde, quien era presidente cuando el empresario Pedro Carmona derrocó a Chávez en 2002. A la vez que criticó al venezolano por una supuesta “falta de habilidad para llevarse bien con la gente” y por “actitudes ina-mistosas con algunos de sus vecinos, lo que realmente enturbiaba la situación”, Duhalde no dudó en calificar el movimiento como “un golpe de Estado”. También dijo que no era “una buena noticia para América latina”.

Luego de Fidel Castro, Chávez fue uno de los personajes extranjeros más populares en la asunción de Kirchner. Los dos construyeron de entrada una buena relación, de la que Cristina Fernández de Kirchner participó como senadora y asesora dilecta de su marido, y luego como Presidenta desde 2007. Igual que Evo Morales, Chávez solía hablar de Kirchner como de un “hermano mayor”. Kirchner era de enero de 1950. Hoy tendría 63. Chávez, de julio de 1954. Murió antes de cumplir 59. Cristina, de 1953, acaba de cumplir 60. Con Lula, del 27 de octubre de 1945, la diferencia de edad era mayor.

Lo determinante en el acercamiento de todos ellos fue la sintonía sobre el pasado, el énfasis en la integración y la decisión de aproximarse por encima de las diferencias nacionales y personales, que ninguno diluyó en ningún momento.

La primera necesidad compartida fue salir de la crisis impuesta por el modelo neoliberal de desregulación y dependencia del endeudamiento y del capital externo.

La segunda fue acumular poder común de negociación en un mundo que abría oportunidades de crecimiento, por la valorización de las commodities provenientes de América latina, pero que bien podía cerrar esas oportunidades de un momento a otro.

La tercera, imaginar una región dotada no sólo de soja, petróleo o mineral de hierro, sino de condiciones de paz que pudieran otorgarle una ventaja comparativa en relación con las zonas más calientes del planeta.

Un ejemplo de la tercera necesidad fue la mediación que Néstor Kirchner emprendió como secretario de la Unión de Naciones Suramericanas en agosto de 2010, poco después de que Venezuela y Colombia rompieran relaciones y crecieran las amenazas de una guerra entre los dos países. Con fuerte apoyo de los presidentes de los dos países grandes, Lula y Cristina Fernández de Kirchner, el ex presidente argentino logró la confianza suficiente en el colombiano Juan Manuel Santos como para que los Estados belicosos volvieran a enviarse embajadores. Lo ayudó en esa tarea su mano derecha para las negociaciones en América latina, Rafael Follonier, que trata personalmente a todos los líderes de la región y a menudo a sus segundas líneas. También fue de la partida entonces el actual jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina.

La gran prueba que habían sorteado juntos Kirchner, Chávez y Lula databa de noviembre de 2005. El primer recuerdo que aparece revisando la memoria o los archivos es el de un acto en Mar del Plata contra la creación de un Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), donde además de Chávez participó, entre otros, Diego Maradona. Pero lo decisivo fue la determinación de la Argentina, Brasil y Venezuela de no aceptar que el ALCA quedara constituida en esa cumbre de Mar del Plata a la que asistió el presidente norteamericano George Bush acompañado en su meta de liberalización por su colega mexicano Vicente Fox.

Los presidentes de los países más grandes de Sudamérica no plantearon esa determinación como predominantemente ideológica, aunque tenía un componente de ese tipo, sino práctica: un ALCA sería contradictorio con el objetivo de reindustrialización y corrimiento respecto de los organismos multilaterales de crédito que buscaban ya en 2005 tanto Brasil como la Argentina, y también Venezuela. Con esa visión sobre el futuro a evitar se movieron los negociadores técnicos del momento, el argentino Alfredo Chiaradía, vicecanciller económico, y el brasileño Adhemar Bahadian.

Como suele pasar en las relaciones internacionales, la base de la confianza personal se teje en los momentos de mayor tensión, cuando de verdad se juegan opciones capaces de alterar el futuro. Eso explica que cada cual jugara su juego y que hubiera espacio no sólo para las diferencias, sino para alguna reconvención muy privada. Ante un discurso incendiario, Chávez podía escuchar sin ofuscarse frases como ésta de Kirchner: “Hugo, se te fue la mano, porque así nos jodés a todos”. Lo aceptaba porque al mismo tiempo ni Kirchner ni Cristina Kirchner dudaron en agradecerle públicamente lo que creyeron oportuno –la asistencia financiera y energética de comienzos del gobierno– y porque ni ellos ni Lula, o Dilma Rousseff después, vacilaron en la decisión tomada según la que Chávez debía estar cerca y no lejos. A tal punto cerca que en 2012 Venezuela terminó incorporándose como miembro pleno del Mercosur.

Más allá o más acá de los Estados y sus instituciones, lo cierto es que los líderes políticos de cada país y las fuerzas gobernantes buscaron siempre un acercamiento que potenciara sus afinidades y les permitiera discutir con sinceridad las diferencias. Hacía tiempo que, en persona, Dilma y Cristina seguían las alternativas de la salud de Chávez, del mismo modo que se alegraron por la designación de Nicolás Maduro como vicepresidente. Ninguno de los dos Estados participará como tal de las próximas elecciones venezolanas, pero está claro dónde se ubica el corazón de cada uno.

lunes, 25 de junio de 2012

Lugo: “Empezamos la resistencia pacífica”



En diálogo con Página/12, el presidente constitucional destituido el viernes se despega del abrazo de oso que le tiende su sucesor, Federico Franco, quien dijo que Lugo es la clave para destrabar el conflicto externo de Paraguay.

Por Martín Granovsky


Sus colaboradores ya le encontraron el título. “Es el presidente de los paraguayos”, lo llaman, para diferenciarlo del cargo de presidente del Paraguay que Fernando Lugo perdió con la destitución del viernes a manos del Congreso. Anoche, en diálogo con Página/12, Lugo resumió su plan de este modo: “Resistencia pacífica y no reconocimiento de la presidencia que se instaló después del golpe de Estado”.

Lugo parece más entonado que el viernes, cuando su entonces vice Federico Franco lo reemplazó en la Presidencia. Parte de su estrategia es interna y parte parece consistir en su instalación internacional para fortalecerse, también, entre los paraguayos.

Franco también se para en esos dos planos, a tal punto que ayer dijo que Lugo es la única persona que puede evitar el conflicto internacional. Es una forma de aludir a los problemas que experimenta el gobierno por las crecientes medidas de castigo, comenzando por la suspensión ya decidida por el Mercosur.

Te escupen y al mismo tiempo te dicen que sos lindo –dijo Lugo a Página/12 tras la consulta por la posición de Franco.

–¿Usted percibe que Franco lo hace responsable de cualquier represalia que reciba Paraguay?

Es que no son castigos a Paraguay. Estamos frente a un gran movimiento de solidaridad internacional en el que participa tu país. Argentina es un país hermano, vecino y muy cercano que conoce muy bien la realidad paraguaya.

–Retiró a Rafael Romá, el embajador.

Hizo lo que dentro de su soberanía consideró que sería útil para la libertad y la soberanía de un país que quiere la democracia como Paraguay.

–Y si la solidaridad se convierte en problemas cotidianos, ¿cómo reaccionará usted?

Lastimosamente podría haber muchos inocentes que sufran las consecuencias. Yo quiero lo mejor para el Paraguay. Y por eso rechazamos el régimen.

–En la madrugada del domingo, frente al edificio de la televisión pública, habló de resistencia pacífica. ¿Esa será la táctica?

Sí. Ya empezamos la resistencia pacífica y un no reconocimiento de la presidencia que se ha instalado después del golpe de Estado parlamentario. Y ya se ven las manifestaciones de ciudadanas y ciudadanos. Las hay. Crecen. Son pacíficas. Se expresan en contra de lo que el Parlamento ha resuelto en el viernes negro. También vamos a hacer reunión de gabinete.

–¿Cuándo?

A las seis de la mañana. Van a participar todos mis colaboradores que participaban del gabinete cuando estábamos en el palacio de gobierno.

–Al despedirse de los cancilleres de Unasur les dijo que volvería a su trabajo político en las bases. Así lo relató el canciller Héctor Timerman a Página/12.

Y ya lo empezamos a hacer. Vamos a unir fuerzas con movimientos sociales y sindicales.

–¿Siempre dentro de la no violencia?

Sí. Siempre.

–¿Por eso el viernes, cuando lo destituyeron, tuvo una actitud apacible?

Efectivamente. Nos hemos sometido al juicio político parlamentario y hemos aceptado el veredicto para evitar derramamiento de sangre. Estamos contra todo tipo de violencia y ese día se presagiaba violencia y represión. Hoy, ya con el espíritu sereno, las manifestaciones ciudadanas son ejemplares, lo que puede verse en las calles o en las transmisiones del Canal 13 de Paraguay y como lo hace la televisión pública.

–¿Es una forma de acción política que repetirá la experiencia en el interior de Paraguay?

Asimismo es. Y estamos serenos para esa tarea. Ese es el motivo por el cual nuestra actitud de viernes fue ponderada por mucha gente. En Paraguay hay mucha violencia. El viernes los mercaderes de la muerte estaban rondando. El juicio era injusto, descabellado y sin argumento, pero había que reaccionar como lo hicimos. Era lo mejor.

–¿El dinamismo de su actividad aumentará?

Estamos saliendo y comunicándonos con la ciudadanía. Hoy mantuvimos una serie de reuniones con líderes sociales y políticos. El rechazo irá creciendo. Estoy seguro. Habrá una consolidación del rechazo a la presidencia que surgió de la destitución.

–Franco insiste en que el Congreso sólo aplicó un artículo de la Constitución, que habla de procedimientos y no de tiempos para el juicio político al presidente.

Me interesa subrayar lo que dijo el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos. La herramienta del juicio político es válida desde el punto de vista jurídico y constitucional, pero los congresistas exageraron en la forma.

–Los congresistas le podrían decir que votaron con mayorías calificadas.

Es un simple acuerdo de cúpulas. Lo hicieron los dirigentes de los partidos tradicionales.

–En su primera aparición pública después de haber sido destituido, usted dijo que había sectores políticos vinculados con el narcotráfico. ¿A quiénes se refirió?

Hay muchos parlamentarios sindicados de tener una gran participación en negocios ilícitos. El narcotráfico está dentro de algunos sectores de la política. Hay investigaciones que fueron publicadas, denuncias...
Cómo sigue

“Nuestro proyecto es reforzar la presencia política de Fernando Lugo”, dijo a este diario luego de la entrevista un colaborador que pidió reserva de su identidad.

El análisis optimista de los partidarios de Lugo indica que Franco no conseguirá imponer la idea de que el responsable del eventual aislamiento de Paraguay es el presidente derrocado. “La gente lo tiene muy claro, no vemos un peligro en ese tema”, fue la opinión recogida.

Otro de los puntos que sopesan los dirigentes cercanos al ex presidente es que, como dijo uno de ellos, “vendrán tiempos difíciles para el sector importador y también para el sector exportador”.

Los sectores fácticos se la verán mal, cada vez peor”, dijo. En Paraguay, igual que cuando en España alguien habla de los poderes fácticos, la expresión se utiliza en el mismo sentido usado en la Argentina con “establishment”.

El nuncio apostólico fue el primer representante diplomático extranjero que se entrevistó con Franco.

Dentro de la Iglesia Católica, pero en otro sector, monseñor Melanio Medina, que lleva la investidura de obispo de Misiones y Ñeembucú, ironizó ayer en su homilía sobre el nuevo presidente: “Pobre Franco, en qué lío está metido, porque la estructura parlamentaria y capitalista no le va a permitir hacer nada”.

Dijo que la destitución había sido “un golpe del Parlamento” y que Lugo fue echado por “querer luchar a favor de los pobres”.

También Medina incursionó en el análisis diplomático. “A lo mejor más adelante se arregla la relación bilateral, pero se cortarán gas y combustibles que el país compra de la Argentina”, dijo, y atribuyó el asesinato de once campesinos y seis policías en Curuguaty a la “angurria” de propietarios de tierras. Nombró a Blas Riquelme, con más de 40 mil hectáreas.

La frontera de la soja se expande a menudo, en Paraguay, como en Santa Fe o Santiago del Estero, con disparos para amedrentar o atacar directamente a los pequeños propietarios de tierras.

Según Medina, tanto en Paraguay como en América latina entera hay dos modelos: “El que busca la igualdad social y el capitalismo, que solo quiere amasar fortuna y al que no le interesa absolutamente nada de la situación de los pobres”.

Tanto las declaraciones de Lugo a Página/12 como los comentarios de sus colaboradores y el testimonio de Medina parecen marcar la búsqueda, por parte de Lugo, de la popularidad que tuvo en su primer año de gobierno, en el 2008, y que fue perdiendo incluso a pesar de las políticas sociales y el aumento del gasto en salud.

Desde que comenzó la serie de discursos, la mayoría de militantes de base, frente al edificio de la televisión pública, la cuestión de la salud fue una de las más repetidas entre los argumentos en defensa de Lugo. En ese mismo lugar se presentó, en la madrugada de ayer, el propio Lugo, y allí mismo hubo un indicio de la política que quiere desplegar Franco. También en la madrugada se presentó una persona de unos 35 años, de gesto sonriente, que dijo querer participar en las sesiones de micrófono abierto. Afirmó llamarse Cristian Saguier y comunicó que era el jefe de despacho de la nueva dirección de la televisión pública. Anunció que el gobierno no suprimiría el programa Micrófono Abierto y que él estaba allí “para celebrar la discusión pública”.

Ese lugar puede ser uno de los puntos de observación de la política paraguaya. Por un lado, y más allá del nivel de audiencia, más bajo que el de los canales privados, Franco quiere preservar la imagen de un Paraguay democrático, de un país que no incurrió en una ruptura del orden constitucional. Por otro, está embretado por la misma realidad: aun con audiencia menor, el micrófono es una referencia. El resto es lo que Lugo y los sectores que lo apoyan logren hacer de aquí a las elecciones de 2013.

domingo, 24 de junio de 2012

El Mercosur condenó la ruptura del orden democrático y decidió suspender a Paraguay

Los Estados partes y Estados asociados del Mercosur expresaron su más enérgica condena a la ruptura del orden constitucional en Paraguay, país al que suspendieron del organismo, informó la Cancillería argentina.

Por este motivo, Argentina, Brasil, Uruguay, Venezuela, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú suspenden la participación de Paraguay en la Cumbre de Presidentes del Mercosur, así como de las reuniones preparatorias, que tendrán lugar en la ciudad de Mendoza, entre el 25 y 29 de junio de 2012.

A su vez trasladan "ulteriores medidas a ser adoptadas" al encuentro de Jefes y Jefas de Estado que se realizará en la ciudad de Mendoza

La declaración de los estados partes del Mercosur y estados asociados sobre la ruptura del orden democrático en Paraguay, dice lo siguiente:

"La República Argentina, la República Federativa del Brasil, La República del Uruguay, la República Bolivariana de Venezuela, el Estado Plurinacional de Bolivia, la República de Chile, la República de Colombia, la República del Ecuador y la República del Perú considerando que, de acuerdo a lo establecido en el Protocolo de Ushuaia sobre Compromiso Democrático en el Mercosur suscrito el 24 de julio de 1998, la plena vigencia de las instituciones democráticas es condición esencial para el desarrollo del proceso de integración deciden:.

1.-Expresar su más enérgica condena a la ruptura del orden democrático acaecido en la República del Paraguay, por no haberse respetado el debido proceso.

2.- Suspender al Paraguay, de forma inmediata y por este acto, del derecho a participar en la XLIII Reunión del Consejo del Mercado Común y Cumbre de Presidentes del Mercosur, así como de las reuniones preparatorias, que tendrán lugar en la ciudad de Mendoza, entre el 25 y 29 de junio de 2012.

3.- Considerar, a nivel de Jefas y Jefes de Estado en la Reunión Cumbre del Mercosur del día 29 de junio, ulteriores medidas a ser adoptadas".

CFK: "Argentina no va a convalidar el golpe en Paraguay"

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner confirmó que "Argentina no va a convalidar el golpe de Estado en Paraguay" y adelantó que se decidirá un "curso de acción" con los países de la región. 
"Argentina no va a convalidar el golpe de Estado en Paraguay" dijo la presidenta en la Sala de Periodistas de Casa de Gobierno y fundamentó que "Unasur ha tenido un pronunciamiento unánime en Río de Janeiro" sobre el proceso que terminó con la destitución del presidente Fernando Lugo. Dijo que "sin lugar a dudas" hubo un golpe en Paraguay, que es "inaceptable" y aseguró que "todos creíamos que este tipo de situaciones estaban superadas en la región". Informó que se tomarán medidas mancomunadas con el Mercosur.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Cristina y Pepe Mujica

2 de Agosto de 2011, Buenos Aires: La presidenta Cristina Fernández recibió a su par de Uruguay, José Mujica, con el objetivo de reafirmar la voluntad de profundizar los vínculos bilaterales y aumentar la cooperación entre ambas naciones. En conferencia de prensa, la mandataria afirmó que "el ser socios presupone un ganar-ganar para ambas partes", al tiempo que destacó el funcionamiento de "los mecanismos de asociación" entre ambas naciones.



CFK: Mantuvimos un encuentro con Pepe Mujica en Casa de Gobierno, para reafirmar la voluntad de profundizar los vínculos bilaterales y aumentar la cooperación entre ambas naciones. Firmamos convenios relacionados a temas energéticos, de navegabilidad y el dragado de los ríos Uruguay y de la Plata, y de ciencia y tecnología.












  • Se aprobó el pliego para el dragado del canal Martín García de 34 pies de profundidad que se realizará en unos 45 días, aproximadamente. 
  • Se confirmó el compromiso de ambos países para ejecutar próximamente el dragado del río Uruguay, hasta Paysandú inclusive. 
  • Además, los lazos entre ambas naciones serán más estrechos tras el interés de ambos países por construir un puente internacional que una las ciudades de Bella Unión y Monte Caseros.  
  • Esta iniciativa se suma al acuerdo para la construcción de una línea férrea entre Salto y Concordia, sobre la represa de Salto Grande, que comenzará a funcionar a fines de agosto 2011.
  • En cuanto a energía, hubo un acuerdo para la instalación de una planta de regasificación en Uruguay. En tal sentido, se firmó un convenio entre ANCAP y ENARSA, además de un acuerdo marco que establece la forma en la cual el gas licuado será trasladado.  
  • El Ministro Randazzo firmó dos convenios con el Ministro Bonorni para simplificar los papeles migratorios entre ambos países.  
  • También se firmó un convenio cooperación uruguayo-argentina de información y operaciones conjuntas en la frontera.   
  • Por último, se firmó un acuerdo marco que instalará una Comisión Binacional con vistas a la candidatura conjunta para el Mundial FIFA 2030.