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martes, 19 de junio de 2012

"Un premio" para Fanchiotti a diez años de la Masacre de Avellaneda

Federico Orchani, vocero del Frente Popular Darío Santillán, calificó la medida como "una provocación".


Vanina Kosteki, hermana de Maximiliano, quien fue asesinado junto a Darío Santillán durante un operativo represivo de la policía bonaerense contra los movimientos piqueteros que intentaban realizar un corte en el Puente Pueyrredón el 26 de junio de 2002, aseguró que el ex policía Alfredo Fanchiotti, condenado a prisión perpetua por los crímenes, "fue trasladado el jueves pasado al penal de Baradero, que posee un régimen de detención abierto". En enero de 2008, Fanchiotti había salido del penal de Olmos sin autorización judicial, acompañado por un subjefe de la cárcel.

"El traslado fue realizado entre gallos y medianoche y en el mayor sigilo porque saben que es una medida que apunta a su libertad", comentó, en diálogo con el portal Plazademayo.com, Claudia Ferrero, abogada de la familia Kosteki.

En ese sentido, la hermana de Maxi relató: "La semana pasada me informaron que Fanchiotti iba a ser trasladado a (la prisión de) Baradero esta semana, que tiene un régimen abierto. Sin embargo, aceleraron esas fechas y fue trasladado el jueves por la noche para que nadie se enterara de ese 'premio'".

Ferrero sostuvo que el paso del policía del penal de Olmos a Baradero significa "la última etapa antes de que un preso recupere su libertad". "Se les da permisos de doce horas de tal modo que sólo deben pernoctar en el penal. El objetivo es reintegrar a los reclusos a la sociedad. Pero no se puede hacer eso con Fanchiotti, condenado a cadena perpetua y cuando no han pasado diez años de reclusión", denunció la abogada.

Kosteki recordó que en enero de 2008 el expolicía salió del penal de Olmos, sin permiso judicial, "para ser llevado a un asado en la casa del juez Rolando Lima, quien está preso por irregularidades en su gestión". Fanchiotti había sido acompañado por el subjefe de Vigilancia y Tratamiento, según quedó registrado en el libro de guardia, por lo que la Secretaría de Derechos Humanos bonaerense presentó entonces una denuncia penal y el Ministerio de Justicia intervino la unidad de detención.

El traslado de Fanchiotti "abre la puerta a la impunidad a pocos días del 26 de junio, cuando se cumplen diez años de los asesinatos de nuestros compañeros. Se trata de una provocación", afirmó Federico Orchani, vocero del Frente Popular Darío Santillán.

Además de Fanchiotti, por los crímenes, perpetrados durante la presidencia interina de Eduardo Duhalde, también fue condenado a prisión perpetua el ex policía Alejandro Acosta, durante el juicio realizado en 2005. Sin embargo, el año pasado, la Cámara de Casación bonaerense benefició a los otros cinco policías que recibieron diversas condenas y los eximió de prisión. Incluso, los jueces de la sala I del tribunal absolvieron al que fue jefe de Fanchiotti, el extitular de la departamental de Lomas de Zamora Félix Osvaldo Vega, quien había sido condenado a 4 años de prisión por encubrimiento.

martes, 15 de mayo de 2012

Fresnada: "Es un cargo ligado a mi pasado, pero sobre todo a mi futuro"

Juan Martín Fresneda

El flamante secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda, agradeció a través de Twitter su nombramiento --que fue confirmado esta mañana en el Boletín Oficial--, manifestó su "orgullo" por asumir al frente de la secretaría y aseguró que su desempeño será de "compromiso con la democracia y con este proyecto". Fresneda, abogado e hijo de desaparecidos, ocupará el cargo que quedó vacante tras el fallecimiento, hace poco más de un mes, de Eduardo Luis Duhalde.

"Gracias a todos x el apoyo en especial a los compañeros de los organismos de ddhh, la jauretche y la militancia kirchnerista", escribió esta mañana la red social, luego de conocer la confirmación de su designación mediante el decreto 725, publicado en el Boletín Oficial con las firmas de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina; y el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak.


El designado secretario de Derechos Humanos, de 37 años, hasta su nombramiento se desempeñaba como titular de la delegación Córdoba de la Anses y es uno de los fundadores de H.I.J.O.S en la provincia mediterránea. Como abogado, representó a las querellas en varios juicios por delitos de lesa humanidad realizados en territorio cordobés.

Los padres del flamante secretario, Tomás Fresneda y María Argañaraz, fueron secuestrados en julio de 1977 en la ciudad de Mar del Plata durante la "Noche de las Corbatas". Al momento del rapto, su madre estaba embarazada de cuatro meses.

Además de pertenecer a H.I.J.O.S, Fresneda es uno de los principales referentes de la agrupación kirchnerista ´La Jauretche´ en Córdoba y apoderado del Frente para la Victoria (FpV) en esa provincia mediterránea. En tanto, en las elecciones del año pasado ocupó el quinto lugar en la lista de candidatos a diputados nacionales del FpV.

lunes, 9 de mayo de 2011

Debajo de la superficie

 Por Eduardo Aliverti
Casi nada es o podría ser lo que parece. O tan fácil como parece. Es cierto. Todo lo que pasó era previsible para cualquiera con capacidad de hurgar por encima de la cáscara. Había una media docena de tipos, con sus pajes, convencidos de que podían librar la batalla presidencial sin mover un dedo (¿o todo lo contrario, y sólo se trataba de medir por si las moscas?). Gente creída de que alcanza con salir en la televisión. Sin trabajar. Sin recorrer el país. Sin militar su presunta aspiración todos los días. El ejercicio político, cuando se tiene auténtica voluntad de poder, exige un dale que te dale descomunal. Lo hizo la rata ya en el ’88, cuando le ganó la interna a Cafiero contra cualquier pronóstico. Laburó desde abajo. Cuando llegó a la cima se fue a dormir de la mano de Bushes, Yuyitos y remate de la Argentina sin más ni más, pero primero la yugó. Recorrió hasta el último pueblito de morondanga. Y cuando terminaban los agasajos de la noche, y ninguno de los pajes quería otra cosa que irse a dormir tras el asado o los platos regionales, él se iba atrás de la escenografía, a la cocina; y le daba la mano a uno por uno y una por una y les preguntaba qué necesitaban, al cocinero, al lavaplatos, a los mozos, a los empleados de la limpieza. Ayudado por la temperatura política, por supuesto, así ganó. A puro accionar de convicción poniendo el cuerpo. Por seguro de lo que quería. Como Alfonsín en el ’83, contra la mítica invencibilidad electoral del peronismo. Como –en otra escala– los publicistas de la Alianza en el ’99, que por lo menos militaron el clima de etapa desde sus bunker dibujantes de la anticorruptela; desde la sintonía fina con ese discurso light. Estos no, qué va. Cobos, quien ahora encima se bajó de ser candidato a gobernador mendocino porque, acepta, no le daría el cuero ni para atreverse a un Ejecutivo provincial con Buenos Aires en contra. Jamás salió de su despacho en el Senado. Jamás. Das Neves, que ni con olor a fraude. Sanz, que de tan radical se tomó el buque dos veces con pocos días de diferencia. Pino, que vendió ser el tótem argentinizado, porque no se trataba de coyunturas sino de proyectarse, para culminar eyectado (aunque en su caso, corre el atenuante de haber sido toda la vida un hombre comprometido, coherente, firme). Y ahora Mauricio, que hace unos diez años viene hablando de su entrenamiento para ser presidente y de nuevo termina bajado a la Capital, quemando desde cómicos de Midachi hasta caballeros de derecha como Pinedo en una aventura nacional que no es que nunca le importó, sino que nunca supuso que significaba trabajar. Eso, trabajar. Quedó el hijo de Alfonsín, nada más, rosqueando con lo que queda de la estructura del radicalismo provinciano e intenderil, para mantener concejalías y diputaciones eventualmente sostenedoras del reclamo por calidades institucionales. Incluso, se junta con De Narváez porque asegura que hace falta una pata peronista. Pero Binner y Stolbizer le echan la falta. Y Duhalde no existe. Y Reutemann sigue cuidando los lechones y, así dejara de cuidarlos, ¿iría con Mauricio? Macri lo quería, pero ya no pretende más. Se salió y no tiene retorno, y calcinó a su tropa, y ahora dice que “el anuncio lo doy yo y al vice lo pongo yo”. Uy. Qué chico malo. Anuncia su retirada en un club de barrio con dibujo circense. Pensó en una conferencia de prensa, pero optó por no arriesgarse a alguna pregunta incómoda. Mejor juntar solamente conchetos adictos. Debe ser horrible que hasta la propia derecha le recuerde a Mauricio la cantidad de veces que Alfonsín se comió perder contra Balbín, y sin embargo siguió. Ni esa épica volitiva tienen estos tipos. Se bajan a la primera de cambio. Abandonan. Los convencen las encuestas. No creen que haya algún después que valga la pena, pero sobre todo no les interesa construirlo. No les corre sangre. Les circula especulación.
El análisis facilongo es que Magnetto se salió con la suya y que hay un solo candidato opositor para concentrar los sectores medios anti K: el hijo de Alfonsín. Que tampoco era lo deseable para la comandancia periodística: querían un modosito más corrido a la derecha, menos socialdemócrata, más potente, menos figurado como en condiciones de timonear apenas las siestas de Chascomús. Ricardito no les alcanza ni ahí. Y entonces van a ir por la estrategia reducida, pero alcanzable, de que el kirchnerismo pierda la Capital a como sea. Es la vidriera que le resta a la derecha hasta más ver, o hasta donde da la vista hoy. Chance uno: todas las fichas a Macri para que retenga Buenos Aires, con el correlato de eventual impacto hacia octubre. Chance dos: Macri conserva un tercio del electorado porteño en cualquier caso, de modo que todas las fichas a Pino para que el ballottage deje afuera al candidato K. Según percepción del firmante, será la dos. En realidad, ya lo es. Basta certificarlo a Pino convertido en el niño mimado de TN y Grondona. Es un poder de fuego limitadísimo, a estar por la pérdida de credibilidad de esos sostenes electrónicos. Pero es la bala de que disponen. Todo a Pino, más lo que Macri presuntamente arrastra per se. Es la imagen de poder que mínimamente necesitan para reconstruir desde alguna parte. Conservar la Capital. Scioli se encuadró K porque no es ningún tonto; De Narváez se abre hasta el punto de mirar con cariño a los radicales, y viceversa; Duhalde es un papelón atrás del otro; Macri y el Colorado se cruzan, muy mal, por el reparto de listas entre Capital y territorio bonaerense. Y así. Vamos a Pino, apuesta la derecha. Si acaso ganara la segunda vuelta, después lo deglutirá su inexperiencia en todo lo que sea gestionar. Y entonces se verá, según la máxima especulación de una parte del establishment.
Esa también es una reflexión más o menos fácil. O nada más que de opinión periodística. Interesante, efectista, quizás eficiente. No es más profundo que lo discurrido por los parlantes columnísticos de Clarín o La Nación, en su cruzada desesperante por pulverizar a esta potencia casual y/o causal que estaba lejos, muy lejos, de sus cómodos cálculos conservadores. Esa mirada de corto o cortísimo plazo, basada en que a Cristina no hay con qué darle, como cuadro sobresaliente; como mujer; como oradora impresionante; como viuda reciente; como estampa que se puso el país al hombro en medio de una tragedia personal; como líder que ubica de ministra de Seguridad a otra mujer que se carga la Federal; como bajadora de línea que en cualquier observación objetiva está a años luz del mejor pretendiente porque, seamos sinceros de toda sinceridad, la única figura de este país que merece confianza de conducción política –con precisos alrededores– se llama Cristina Fernández. Esa mirada admirativa y merecida, decíamos, requiere de no ser mirón expectante. Demanda acercar militancia y ganas. Intima a no perder de vista que falta demasiado. Que a este Gobierno hay que correrlo por izquierda, pero sin el izquierdómetro de los platos voladores que, si es por eso, siempre encontrarán –con justeza abstracta, pero justeza al fin– lo mucho más a la izquierda que el Gobierno podría correr.
Lo electoral ya está, parece confirmarse. Quedaron, para jugar a oponerse, el apellidado nacional y el capitalino súbito que, conceptualmente aliado a Macri aunque no deba confundírselo con el enemigo, se pone a fría disposición de la derecha. Por lo tanto, es tentador decir que la madre de todas las batallas se concentra en la Ciudad Autónoma. Y no es que sea incorrecto. Es que no va más allá de lo electivo. Por arriba de eso, si se tienen pretensiones de ver antes que de mirar y punto, puede observarse un escenario donde lo que decide es, haga lo que haga la derecha, la vocación y ejecutividad del Gobierno por profundizar cambios progresistas.
Y la disposición social para acompañarlos, siendo que la derecha hará lo que tenga que hacer.

viernes, 6 de mayo de 2011

En Argentina inician alegatos por crímenes cometidos por el ESMA durante la última dictadura












El juicio oral contra 17 integrantes del grupo de tareas acusados de delitos de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) durante la última dictadura argentina (1976-1983), entró este jueves en su etapa final con el inicio de los alegatos que este viernes determinarán los primeros pedidos de sentencias.

Ante el proceso judicial, que se lleva a cabo en el El Tribunal Oral Federal 5 de Buenos Aires (Capital), el secretario de Derechos Humanos de ese país suramericano, Eduardo Luis Duhalde, exigió una "alta condena" para todos los represores enjuiciados, entre los que se encuentra el ex marino Alfredo Astiz.

"Sin poder anticipar la sentencia, porque eso es propio del tribunal, creo, sin duda, que va a haber una alta condena para la mayoría de los procesados", aseveró Duhalde.

Todos los criminales están acusados de al menos 86 casos de delitos de lesa humanidad cometidos en la principal cárcel clandestina de la dictadura militar de Argentina (1976-1983).

Las audiencias de los alegatos se iniciaron después de que el pasado abril un tribunal de Argentina condenara a prisión perpetua al ex dictador Reynaldo Bignone por crímenes de lesa humanidad en perjuicio de diez víctimas del último régimen militar.

Sin embargo, Duhalde remarcó que la "megacausa" de la ESMA no cierra el capítulo de los abusos en la dictadura, ya que "hay juicios muy importantes en trámite, como la masacre de Margarita Belén (fusilamiento de una treintena de presos políticos en 1976), de la que se espera la sentencia dentro de dos o tres meses".

"Se perdieron veinte años con las leyes de impunidad. Muchos represores murieron, pero también muchos testigos y familiares de víctimas. Y ese tiempo perdido no se recupera (…) lógicamente, las víctimas desearían que los juicios fuesen más rápidos", comentó en torno al tiempo transcurrido desde los crímenes hasta los juicios.

Pese a esta afirmación el activista insistió en que "es preferible una justicia tardía a una injusticia eterna".

De casi cinco mil casos, se evalúan 86  

Paralelo a las declaraciones de Duhalde, este jueves el abogado de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Martín Rico, expresó que el Gobierno “alegará en nombre de los 30 mil desaparecidos y de todas las víctimas del terrorismo de Estado”.

Rico indicó que el juicio es por 86 victimas, pero que realmente fueron  de las casi cinco mil que pasaron por la ESMA.

Los medios locales explicaron que la penalidad corresponde al delito de coautores directos de las privaciones ilegales de libertad y cinco homicidios.

Los asesinatos corresponden a los miembros del grupo cuyos cuerpos fueron hallados en playas de la Costa Atlántica y enterrados luego de ser arrojados de los conocidos “vuelos de la muerte”, que según fuentes extraoficiales, fueron el mecanismo de muerte para miles de personas que fueron arrojadas al mar vivas y anestesiadas desde aviones militares.

Este proceso judicial por los crímenes de la ESMA comenzó en diciembre de 2009 y en él se juzgan el secuestro y desaparición del escritor Rodolfo Walsh, el 25 de marzo de 1977, cuyo cuerpo fue visto por sobrevivientes en la ESMA.

También incluye las muertes de las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet.

Por otro lado, se busca hacer justicia por los casos de otras 63 víctimas que estuvieron secuestradas en la ESMA.

En el juicio están acusados 17 represores, entre ellos el canciller de la dictadura Oscar Montes, Adolfo Donda y Antonio Pernías.

lunes, 18 de abril de 2011

Los demonios


 Por Eduardo Aliverti
Primero probamos con Moyano, pero sabiendo que mucho no va a importar porque Moyano no es Kirchner como para aglutinarnos de una. Después probamos con que bloquearon la salida del diario, pero tampoco importó demasiado porque ya nos caímos cien mil ejemplares y otros tantos miles de visitas al sitio. Después probamos con que el gobernador reelecto de Salta quiso diferenciarse de ser un delfín del kirchnerismo, pero tampoco importó porque se le dio por subrayar que acompaña a la Presidenta. Después probamos con la Villa 31, que son unos negros peligrosos y podía pagar al toque, pero interesó menos todavía porque es cosa de Capital y encima hay eso de la no discriminación. Después probamos con que se viene el chavismo porque aumenta la representación del Estado en las empresas con participación de la Anses, pero no lo creemos ni nosotros. Después probamos con la agresión de la patota santacruceña de la Uocra a empleados estatales, pero no interesó porque ya no somos creíbles. Y así seguirá –o eso parece– hasta las elecciones de octubre e intermedias, para terminar en que nos llevaron puestos pero ya es tarde. Si acaso suena a demasía esta candorosa y enésima asociación libre con la frase adjudicada a Brecht, pensemos simplemente en que el agarre opositor de estos días llegó a pasar por la hipotensión de Cristina. Un agarre que no fue de la dirigencia política explícita, sino de los medios de comunicación que la conducen. Porque la dirigencia ésa deja pocas o ninguna alternativa.
Además de los intentos antedichos, Macri presentó un documento de políticas de Estado como pre-requisito de acuerdo entre la oposición. Es una retahíla de lugares comunes, que perfectamente pudo haber escrito un alumno de primaria con inquietudes de buena redacción. El mismísimo Macri dijo que no entendía quién puede estar en contra de acabar con la pobreza, combatir la inseguridad o fomentar el empleo. Justamente: cuando opuesto a un argumento no hay uno de exactitud inversa que merezca ser atendido, ese argumento no existe. Pero lo que dejó en soledad a la presentación de Macri no fue que no se puede estar en contra de la felicidad. Quedó solo porque, al margen de haberse mandado otra vez por las suyas con los destinatarios de su mensaje enterándose por los medios, rigen dos motivos centrales: su figura no enamora a nadie por fuera de los acólitos; y luego, los receptores de su ensayo están inmersos en una indefinición cuyo dramatismo emparda al del PRO. No hablemos ya de la increíble pelea mediática entre Solanas y Lozano, porque no se supone que el jefe de Gobierno porteño haya pensado en ese palo como uno de los recipientes de su algarada. Los radicales y los socialistas ya habían fijado que el límite es el hijo de Franco. Y Duhalde, inmerso en una interna risible pero interna al fin, le salió con los tapones de punta para advertirle que, sin primero consensuar, los tiempos no se marcan a través de la prensa. Como asimismo cabría creer que Macri no pudo no haber calculado nada de todo esto, la única deducción posible es que, en vez de marcar los tiempos, quiso ganar alguno en función de que él tampoco sabe qué hacer: si la Presidencia, si la Capital, si Michetti, si Rodríguez Larreta, si el rabino Bergman o si volver a Boca. De premio consuelo, la movida le sirvió para disimular otro derrumbe edilicio en la ciudad. Y para que la figurita de la Villa 31 continuara firme y mediáticamente anclada en la lógica clasemediera facha y no en los negocios inmobiliarios que significan ésos, los terrenos más caros de Buenos Aires.
El paralelo o siguiente desparpajo de entretenimiento fue la “avanzada oficial” sobre “las empresas”, pero eso ya casi no resiste el menor análisis. Resulta que Clarín, La Nación, Techint, AEA y Cía. serían en verdad los partidarios de afectar las ganancias corporativas, porque se oponen a que la proporcionalidad accionaria tenga representación acorde en las decisiones orgánicas. Pero más aun, fue en Clarín mismo (!!!) donde una muy buena nota de Gustavo Bazzan, el jueves, indicaba que los directores estatales no tienen poder real, ejemplificando cómo “las firmas tienen en muchos casos montada una suerte de ‘red de protección’ para soportar las embestidas de los accionistas minoritarios”. Asombroso. Con tácticas de semejante naturaleza infantil, u obscena, lo más profundo a que pudieron recurrir fue atar el cuadro hipotenso de la Presidenta a las dudas sobre su vocación reeleccionista. Y es que es así: que no sea ella la candidata, más que la inflación, es inquietante y que el retraso del tipo de cambio abre un signo de interrogación a futuro. Todo cierto y para preocuparse, en efecto; pero, al fin, cotejable con un Gobierno que muestra acción comprobada, incluso con sapos como Moyano o el Indek. No hay tanto para revolver en el kirchnerismo. Es lo que se ve, sea para adherir o para oponerse. Más la incógnita de si Cristina realmente encabeza una renovación movimientista basada en organizaciones sociales, cuadros nuevos y a formar, transición hacia esquemas superadores del pejotismo clásico. ¿Y si no es eso qué, visto desde lo que dice querer enfrentársele?
Recurramos ahí mismo. A un columnista de las huestes de Jorge Fontevecchia, responsable principal del Grupo Perfil. El filósofo Tomás Abraham dice lo siguiente, en artículo del sábado 9 de este mes: “¿A alguien se le llega a ocurrir que nuestro país puede ser gobernable entre 2011 y 2015 sin Cristina? ¿Es posible creer que un rejunte entre Mauricio Macri, Chiche Duhalde y Ricardito Alfonsín puede constituirse en la plataforma de una opción política y en una alternativa de gobierno? Imaginar que los de PRO –que vaya a saber de dónde sacan esta idea de que los pobres son ‘pobrecitos’–, la jefa de manzaneras que quiere reunir nuevamente a la familia argentina en torno de su marido, y este extraño hijo de un nuevo rey Lear bastardeado en su legado, se unan por un espanto compartido para labrar el porvenir político nacional, nos sitúa en la otra rama de la filosofía, la patafísica, dominio en el que los bufones son reyes”.
El mejor chiste de la semana pintaba para ser el de Rudy y Daniel Paz, en Página/12 del martes. Dos tipos comentan, en segundo plano, “cómo cambió la onda desde que Macri puso seguridad privada”. Y al frente del dibujo, apoyado en un mostrador de pizzería, un policía pide “una grande de queso cheddar y fresas para el gerente”. Pero ese mismo día se conocieron las declaraciones de Duhalde, intentando justificar la bajísima participación en la interna del “peronismo federal” desarrollada, el domingo, en Misiones, Corrientes, Chaco y Entre Ríos. No llegaron al 1,5 por ciento del padrón, que es el piso exigido para participar en las elecciones de octubre. El Padrino arguyó entonces que la gente que votó lo hizo temprano y que después del almuerzo se fueron todos a dormir. “No contábamos con la siesta”, dijo Duhalde con una cara circunspecta similar a la de “el que puso dólares, recibirá dólares”. Y eso que faltaba el remate, que llegó con el coitus interruptus de la pulseada con El Alberto. Es dable pensar, con toda legitimidad, que no es nada bueno contar con una oposición de este nivel. Se puede creer que, si hubiera un frente de derecha más o menos serio, y otro a la izquierda del kirchnerismo de propiedades similares, el panorama sería más rico porque el Gobierno se vería obligado a debatir y proponer con mayor esfuerzo.
Pero esto es lo que hay. Una manga de bufones aunque, para ratificar al resignado columnista de Perfil, de un rey que ni siquiera existe. Y como ya se sabe, serratianamente dicho, no hay otro tiempo que el que nos ha tocado.

lunes, 7 de marzo de 2011

Clarín, y su costumbre de inflar candidatos devaluados





Pese a ser el político con el mayor índice de imagen negativa y no superar los seis puntos de intención de voto, Clarín sigue nombrando a Eduardo Duhalde en sus páginas, no solo para darle visualización electoral sino también citándolo como una voz calificada en los más variados temas de la vida política y social del país. 

Cualquier escusa es buena para que su nombre aparezca en sus ediciones. Esta vez fue consultado en torno a la  discusión salarial, ¿en carácter de qué? de precandidato del Peronismo Federal:

“Eduardo Duhalde, precandidato del peronismo federal, auguró ayer que 2011 será un año de permanentes demandas salariales”(…) “Y consideró legítimo que la Presidenta quiera evitar desbordes sociales, pero hay todo un desorden en el tema y va a haber quejas de los que han quedado rezagados”.

Pero como la cosa no está tan clara, Clarín no pierde de vista a la variable que le ofrece el radicalismo: Ernesto Sanz. El precandidato de la UCR devuelve paupérrimos resultados en los sondeos preelectorales tanto en conocimiento como en intención de voto. Sin embargo, en la Tribuna de Clarín insinúa que puede encarnar “un liderazgo para el cambio” .

El diario publica hoy en dicha sección que “para la politóloga Liliana De Riz, su acto de lanzamiento de la campaña en la internas de la UCR mostró un político sólido, con certero diagnóstico de la realidad y aptitudes para motorizar las reformas que el próximo gobierno deberá encarar”

De Riz comienza así el artículo: “Asistí al acto de lanzamiento de la campaña de Ernesto Sanz para las elecciones internas del radicalismo con la esperanza de que no fuera un acto más de una interna partidaria colorida de rojo y blanco, colmado de cabezas blancas (NdelaR: no por las canas, sino por las boinas). Y no lo fue. Ernesto Sanz se plantó ante el micrófono y con tono sereno y severo a la vez, supo cautivar al público al presentar sus ideas con la energía y la claridad que sólo tienen los liderazgos de cambio. Tuve la impresión de que puede convencer a vastos sectores de la sociedad de que sabe cuál es el rumbo y cómo llegar a buen puerto y podría despertar a la sociedad para la búsqueda de días mejores”.

lunes, 28 de febrero de 2011

La alianza entre el PRO y Duhalde

El coqueteo sin fin

El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, expresó el "respeto" que tiene por Eduardo Duhalde como ex presidente y consideró que "siempre intenta ayudar a que mejoren las cosas en la Argentina", pero destacó: "No veo ninguna fórmula con nadie que no pertenezca al PRO".
Macri sostuvo que el ex jefe de Estado "intenta unificar el liderazgo de un espacio que no tiene que ver con el PRO" e insistió: "Yo no veo ninguna formula con nadie que no pertenezca al PRO, es un espacio separado, que está creciendo, que respeta a los demás espacios, pero que no tiene que ver con esos espacios".
Y reiteró que "nunca hubo" una conversación con el senador justicialista Carlos Reutemann para conformar una alianza. "Con el 'Lole' yo tengo una amistad de años, conversaciones políticas nunca hubo", indicó Macri, quien calificó de "especulación" la versión sobre una eventual alianza con Reutemann. La semana pasada, Reutemann restó su apoyo al candidato del PRO a gobernador de Santa Fe, Miguel Del Sel.
Respecto del armado nacional del PRO, el jefe de Gobierno porteño indicó: "No evalúo ningún tipo de alianza, solamente hacer crecer al PRO, seguir convocando gente, hacer política, y que la gente se anime".

domingo, 27 de febrero de 2011

Wikileaks, Duhalde y Macri

Por Eduardo Barcelona
22.02.2011

El encuentro de dos precandidatos presidenciales, como Eduardo Duhalde y Mauricio Macri, con sucesivos embajadores de los Estados Unidos, revelados por Wikileaks, puso al descubierto que no fueron a dialogar como hombres de Estado, sino a informar y a presionar para que Washington actuara contra Néstor Kirchner y contra la presidenta Cristina Fernández.

¿Cuál es el limite ético de un político argentino cuando toma contacto con el representante de una potencia extranjera?, parece ser la pregunta obligada en este caso.

Conversar, dialogar, es imprescindible con cualquier país amigo o adversario, porque si no, la opción, es el conflicto, la guerra.

El tema, entonces, no es no dialogar entre hombres de Estado, sino no entregar información sobre la interna del país, brindar elementos de juicio como para que los diplomáticos extranjeros mantengan actualizado a su gobierno.

En uno de los cables el ex embajador norteamericano en la Argentina, Lino Gutiérrez, asegura que cuando recibió a Duhalde en la sede diplomática de EEUU "lo encontré ansioso por mantener contacto y eventualmente intercambiar información".

La nota del ex representante norteamericano fue publicada el domingo último por el matutino Página/12, luego de un convenio firmado con Wikileaks. Hasta el momento, Duhalde no desmintió nada.

El ex presidente había realizado pronósticos electorales y dibujado hipótesis sobre el futuro de los Kirchner en agosto de 2004, cuando todavía era secretario general del Mercosur.

Duhalde había contribuido a precisar por entonces el perfil del ex presidente Kirchner. "En cuanto a la supuesta ideología izquierdista de Kirchner, no se dejen engañar por la retórica, advirtió Duhalde -destaca Gutiérrez-. Es esencialmente un pragmático".

El párrafo impresiona como una defensa, la incongruencia viene por el lado de que un ex Presidente se haya prestado a un diálogo semejante en la casa del embajador.

Duhalde pidió que la entrevista nunca se diera a conocer. El cumplió, el que no lo hizo fue el embajador Gutiérrez, quien envió un cable reservado con el contenido de la reunión, ahora revelado por Wikileaks.

El diplomático norteamericano dice que Duhalde estaba "bitter" (amargado) por el destrato del gobierno de los EEUU.

Cuando fue presidente entre 2002 y el 25 de mayo de 2003, Duhalde "fue ingnorado por el gobierno de EEUU. Dijo que EEUU nos faltó el respeto" porque el ex presidente George W. Bush nunca lo llamó ni atendió el teléfono cuando lo intentó.

El cable de Wikileaks sería otra falta de respeto, según la visión particular del precandidato presidencial del Peronismo Federal.

El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, formal precandidato presidencial del PRO, fue más adelante que Duhalde y pidió que los EEUU "critiquen" a los Kirchner.

Macri urgió durante un almuerzo con la embajadora Vilma Socorro Martínez "una crítica más abierta de las medidas que consideramos poco sabias" del gobierno de Fernández de Kirchner.

En pocas palabras, el precandidato del PRO le pidió a los norteamericanos que resuelvan aquí lo que él ni su partido saben solucionar en la interna del país.

El contenido de las charlas de Macri con los diplomáticos norteamericanos se conocieron ayer en el mismo matutino que un día antes había publicado lo de Duhalde.

Macri reconoció haber criticado a los Kirchner delante de un representante de un gobierno extranjero y agregó que "siempre he sentido que han tenido en la política exterior el objetivo de hacer política interna".

La opinión del jefe de Gobierno porteño suena sensata: no usar la política exterior para influir en la agenda interior. El problema para Macri es que aún cuando pareciera ecuánime el pedido, la acción del Gobierno es pública, transparente, mientras que la acción ante las autoridades de los EEUU se hacen en territorio extranjero, y bajo la sospecha de una conspiración
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