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viernes, 24 de mayo de 2013

De la Sota mantiene su idea de negociar con los genocidas


A través de su cuenta de Twitter, el gobernador de la provincia de Córdoba expresó nuevamente su idea de "romper los pactos de silencio de los genocidas" y negociar, reduciendo penas, a cambio de información.“Así agarraron a los capos de las mafias y a los grandes genocidas. Rompiendo los pactos de silencio. Aquí se llevan los secretos a la tumba.”, publicó el gobernador.

El gobernador José Manuel de la Sota utilizó hoy su cuenta de Twitter para expresarse sobre su pedido de reducir las penas a los genocidas y “negociar” para obtener información sobre los desaparecidos. Lejos de echarse atrás en su idea, el gobernante provincial ratificó su demanda, la cual generó voces en contra y el malestar de los organismos de Derechos Humanos días atrás.

Dios me dio la alegría de no odiar. Quiero una Patria sin odios. Con Justicia y castigo a los asesinos para q haya Paz para siempre!”, reza uno de los últimos tuits del gobernador, pero la lista es aún más larga y a continuación, te mostramos algunos:

Fui víctima del terrorismo de estado. SufrÍ torturas y simulacros de fusilamiento. Fui preso sin causa y sin condena. Pedí a Dios no odiar.”

“Cuando se hace politiquería con los DDHH y algunos se "apropian", se insulta y agravia a quienes queremos Verdad, Justicia y Reconciliación.”

“Si se quiebra el "pacto de silencio" de los genocidas, sabríamos donde están todos los q nos faltan y se condenaría a TODOS los culpables.”

“No es con odio como se descubre la verdad y se castiga a los culpables. Es con inteligencia y aplicando lo q se hizo con los nazis y mafias.”

“Así agarraron a los capos de las mafias y a los grandes genocidas. Rompiendo los pactos de silencio. Aquí se llevan los secretos a la tumba.”

“DDHH dije: "le hubieran ofrecido a alguno una rebaja de pena para q rompiera el pacto de silencio q hay entre los genocidas. Sabríamos mas."

“DDHH dije: "NI UN PASO ATRAS en lo conseguido hasta hoy. Demos UN PASO ADELANTE: condena también para los asesinos de RUCCI".

martes, 5 de marzo de 2013

Comienza juicio sobre crímenes cometidos bajo el Plan Cóndor en la Argentina

El juicio engloba cuatro causas, entre ellos asociación ilícita y privación ilegítima de la libertad en perjuicio de más de 200 personas de diferentes nacionalidades.
por DPA - 04/03/2013 - 17:53


© AFP
Luciano Benjamín Menéndez, Rafael Videla y Reynaldo Bignone.

Los dictadores argentinos Jorge Rafael Videla y Reynaldo Bignone serán juzgados a partir de mañana martes en Buenos Aires junto a una veintena de acusados por los crímenes cometidos bajo el denominado Plan Cóndor que articularon las dictaduras que gobernaron en los años 70 en el Cono Sur. 

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de la ciudad de Buenos Aires llevará a cabo el juicio de esta "megacausa", que engloba cuatro causas que investigaron los delitos cometidos en el marco del Plan Cóndor, entre ellos asociación ilícita y privación ilegítima de la libertad en perjuicio de más de 200 personas de diferentes nacionalidades, informó la agencia local DyN. 

La Justicia buscará determinar también el destino que tuvieron las víctimas de violaciones de los derechos humanos que pasaron por el centro clandestino de detención y tortura "Automotores Orletti" que funcionó en la capital argentina. 

Junto a Videla y Bignone será juzgado el ex jefe del Tercer Cuerpo del EjércitoLuciano Benjamín Menéndez, sobre quien ya pesan siete condenas a cadena perpetua por crímenes de lesa humanidad.

Unos 500 testigos declararán en este juicio, que podría durar hasta dos años. 

Horas antes del inicio del juicio, desconocidos realizaron hoy amenazas de bomba en nombre de un autodenominado "Comando Patriótico" a la Secretaría de Derechos Humanos de Argentina y el Archivo Nacional de la Memoria, que funciona en la ex ESMA. 

El subsecretario de Derechos Humanos, Luis Alén, informó a la agencia estatal Télam que "en los dos casos las amenazas se concretaron alrededor del mediodía mediante llamadas telefónicas realizadas en nombre de un autodenominado 'Comando Patriótico' para exigir la finalización de los juicios a los genocidas". 

El funcionario consideró que "no es casual que estas amenazas coincidan con la nueva etapa en los juicios por crímenes de lesa humanidad, como el que comienza mañana del Plan Cóndor, la articulación (represiva) de las dictaduras del Cono Sur" durante los años 70 y 80. 

Alén advirtió sin embargo que "no hay vuelta atrás" con el enjuiciamiento a los represores de la dictadura que gobernó entre 1976 y 1983. 

En la ESMA funcionó el principal centro clandestino de detención de la última dictadura, en la que desaparecieron unas 30.000 personas según los organismos de derechos humanos. De acuerdo a las estimaciones, unos 5.000 detenidos desaparecidos pasaron por la ESMA.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Procesaron con prisión preventiva a 50 represores del Operativo Independencia

La decisión de la Justicia tucumana es extensiva a Jorge Videla y Mario Menéndez. No será citada a declarar la ex presidenta Isabel Perón.



La decisión de la Justicia tucumana es extensiva a Jorge Videla y Mario Menéndez. (Foto archivo)

La Justicia tucumana procesó ayer con prisión preventiva a medio centenar de personas, entre ellas al ex presidente de facto Jorge Rafael Videla, por las torturas y asesinatos de militantes políticos durante el denominado Operativo Independencia, antes del golpe militar de 1976, aunque rechazó un pedido de citar a indagatoria a la ex mandataria María Estela Martínez de Perón.

El juez federal Daniel Bejas procesó, entre otros, a los ex policías Roberto El Tuerto Albornoz, Ricardo Oscar Sánchez, Luis Armando De Cándido, a los ex militares Mario Benjamín Menéndez y Fernando Luís Labayru.

Además, el magistrado también procesó a los civiles Miguel Angel Carrasco, Carlos Alberto Diacono y Julio César Sarmiento, por este operativo que significó la intervención masiva de las Fuerzas Armadas y la implementación de un plan sistemático de exterminio de opositores políticos en la provincia de Tucumán.

Al respecto, todos ellos están imputados como autores mediatos o materiales de delitos de lesa humanidad cometidos contra 269 víctimas antes del último golpe militar, entre febrero de 1975 y marzo de 1976.

"Durante el Operativo Independencia en Tucumán se implementó un estado de excepción (estado de sitio de hecho) en el que se desconocieron los derechos fundamentales de las personas y se suspendieron en forma absoluta sus garantías, en el marco de un proceso de desapoderamiento de las autoridades políticas-civiles que culminó con el golpe de estado del 24 de marzo de 1976", determinó la resolución.

Bejas sostuvo que los delitos de privación ilegítima de libertad con torturas, abuso sexual y homicidio cometidos durante el operativo, fueron parte de un "ataque sistemático desde el Estado contra sindicalistas y personas involucradas con la lucha social, a los que se habría identificado como «enemigos» del plan económico y político que definía la «nueva argentinidad», por lo que se considera configurado el contexto del delito de genocidio".

Entre los aspectos más relevantes del expediente, el magistrado no hizo lugar al pedido del Ministerio Público Fiscal para que preste declaración indagatoria de la ex presidenta María Estela Martínez de Perón, quien autorizó el Operativo Independencia, que comenzó en Tucumán en febrero de 1975 y que fue comandado por Acdel Edgardo Vilas y luego por Antonio Domingo Bussi, en la antesala del golpe de Estado.

Para justificar la desvinculación de la ex presidenta, Bejas señaló "discordancias" que hicieron que la imputación en su contra sea "débil y confusa", al remarcar que si el Ministerio Público considera que durante el operativo las Fuerzas Armadas "actuaron con la aquiescencia o autorización de las autoridades civiles de la época", las acusaciones deberían "también captar ministros, legisladores, gobernadores y jueces, es decir un espectro representativo del gobierno civil" y no "acotarse" a Isabelita.

"Este magistrado considera que se encuentra demostrado con el nivel de probabilidad que habilita esta etapa procesal, que desde el año 1974 las Fuerzas Armadas comenzaron a distanciarse de las autoridades civiles y de las directivas del gobierno constitucional, a fin consumar un plan represivo que comenzó a gestarse desde fines de los años 60 dirigido contra la ciudadanía en general bajo el difuso e intangible objetivo de combatir el enemigo subversivo marxista ", apuntó el juez.

Grupos de ultraderecha. Y agregó que "dicho plan represivo, dirigido a la toma del poder civil no habría contado con la aquiescencia del gobierno civil en su conjunto, sino con la complicidad de algunos grupos de ultra derecha directamente vinculados con el accionar del Ejército, como fue por ejemplo la Alianza Anticomunista Argentina (AAA o Triple A) dirigida por el entonces ministro de Bienestar Social José López Rega".

En el marco de la megacausa el Ministerio Público Fiscal substanció la investigación de delitos cometidos en perjuicio de 269 víctimas, imputando a un total de 138 personas, y al formular su ampliación de requerimiento de instrucción describió al Operativo Independencia como "una intervención masiva de las Fueras Armadas y la implementación de un plan sistemático de exterminio de opositores políticos mediante la utilización del aparato estatal con aquiescencia del gobierno civil en Tucumán".

lunes, 18 de junio de 2012

15 represores procesados, con nombre y apellido

La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), filial San Luis, dio a conocer los nombres de los represores procesados por crímenes de lesa humanidad y detalló el rol que cumplía cada uno de ellos durante la última dictadura militar. Además, la APDH informó que "aún se espera la resolución de prisión efectiva de 16 represores también procesados en la causa que acumula todos los hechos de violaciones a los derechos humanos ocurridos en San Luis".

Según informó el organismo, se trata de Ricardo Alfredo Rossi (teniente del Ejército) procesado por su participación en torturas a, por lo menos, 5 exdetenidos políticos; y Pedro Armando Gil Puebla (oficial principal de la Policía de la Provincia, departamental La Toma), procesado por su participación en el asesinato de Graciela Fiochetti y las torturas a Víctor Fernández.

También están procesados Luis Mario Calderón (oficial ayudante de la Policía provincial), procesado por las torturas cometidas a, por lo menos, 8 expresos políticos; el asesinato de Graciela Fiochetti y la desaparición de Santana Alcaraz; y Rafael Enrique Leyes (oficial principal de la Policía de San Luis) por torturas en contra de, por lo menos, 5 expresos políticos.

Vicente Ernesto Moreno Recalde (médico anatomopatólogo, se desempeñó en la División Criminalística) está procesado por su participación en torturas a, por lo menos, 5 ex presos políticos y en el asesinato de Fiochetti, en tanto Omar Lucero (sub oficial, Policía de San Luis) lo está por a, por lo menos, 5 ex detenidos políticos.

También fueron procesados Juan Amador Garro (cabo de la Policía provincial) por su participación en torturas a, por lo menos, 11 exdetenidos políticos; involucrado en las desapariciones de Rafael Roberto García, Pedro Valentín Ledesma, Santana Alcaráz y el asesinato de Fiochetti; y Jorge Félix Natel (agente de la Policía provincial) por las torturas en perjuicio de, al menos, 7 ex presos políticos.

Enrique Manuel Ortuvia Salinas (oficial de la Policía provincial) fue procesado por su participación en el asesinato de Raúl Sebastián Cobos, la desaparición de Pedro Valentín Ledesma y torturas a, por lo menos, dos expresos políticos; e Higinio Rafael Robles (perteneciente a la V Brigada Aérea) por el asesinato de Dante Bodo en Villa Mercedes.

En tanto, Marcelo Eduardo González Moure (teniente de Ejército) fue procesado por tormentos infligidos en perjuicio de al menos 2 expresos políticos, y Armando Nicolás Martínez (subteniente del GADA 141) por su participación en la desaparición de Pedro Valentín Ledesma, el asesinato de Raúl Sebastián Cobos y las torturas a Juan Cruz Sarmiento.

Además fueron procesados Oscar Guillermo Rossello (oficial principal, Policía Federal) por las torturas a, por lo menos, 5 exdetenidos políticos; Celso Juan Angel Borzalino (oficial de la Policía Federal) por las torturas en perjuicio de a, al menos, 7 expresos políticos, y Horacio Angel Dana (teniente primero de Ejército)por las torturas en perjuicio de Víctor Fernández y el asesinato de Fiochetti.

lunes, 23 de abril de 2012

Comenzó el primer juicio contra represores en Catamarca


Cámara Oral Federal 


El primer juicio en Catamarca por delitos de lesa humanidad durante la dictadura militar comenzó a las 9.40 en la Cámara Oral Federal, ante una fuerte custodia policial, con la presencia de familiares de las víctimas y organizaciones de derechos humanos.


En este juicio, serán juzgados el ex-Jefe del Regimiento de Infantería 17, Carlos Alberto Lucena; y el ex Jefe General de Policía, Juan Daniel Rauzzino, acusados como presuntos autores por la desaparición y muerte de los catamarqueños Francisco Gregorio Ponce, su hermano Julio Genaro Burgos, Griselda del Huerto Ponce, y Nelly Yolanda Borda, en hechos ocurridos entre abril de 1976 y enero de 1977.

viernes, 6 de mayo de 2011

En Argentina inician alegatos por crímenes cometidos por el ESMA durante la última dictadura












El juicio oral contra 17 integrantes del grupo de tareas acusados de delitos de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) durante la última dictadura argentina (1976-1983), entró este jueves en su etapa final con el inicio de los alegatos que este viernes determinarán los primeros pedidos de sentencias.

Ante el proceso judicial, que se lleva a cabo en el El Tribunal Oral Federal 5 de Buenos Aires (Capital), el secretario de Derechos Humanos de ese país suramericano, Eduardo Luis Duhalde, exigió una "alta condena" para todos los represores enjuiciados, entre los que se encuentra el ex marino Alfredo Astiz.

"Sin poder anticipar la sentencia, porque eso es propio del tribunal, creo, sin duda, que va a haber una alta condena para la mayoría de los procesados", aseveró Duhalde.

Todos los criminales están acusados de al menos 86 casos de delitos de lesa humanidad cometidos en la principal cárcel clandestina de la dictadura militar de Argentina (1976-1983).

Las audiencias de los alegatos se iniciaron después de que el pasado abril un tribunal de Argentina condenara a prisión perpetua al ex dictador Reynaldo Bignone por crímenes de lesa humanidad en perjuicio de diez víctimas del último régimen militar.

Sin embargo, Duhalde remarcó que la "megacausa" de la ESMA no cierra el capítulo de los abusos en la dictadura, ya que "hay juicios muy importantes en trámite, como la masacre de Margarita Belén (fusilamiento de una treintena de presos políticos en 1976), de la que se espera la sentencia dentro de dos o tres meses".

"Se perdieron veinte años con las leyes de impunidad. Muchos represores murieron, pero también muchos testigos y familiares de víctimas. Y ese tiempo perdido no se recupera (…) lógicamente, las víctimas desearían que los juicios fuesen más rápidos", comentó en torno al tiempo transcurrido desde los crímenes hasta los juicios.

Pese a esta afirmación el activista insistió en que "es preferible una justicia tardía a una injusticia eterna".

De casi cinco mil casos, se evalúan 86  

Paralelo a las declaraciones de Duhalde, este jueves el abogado de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Martín Rico, expresó que el Gobierno “alegará en nombre de los 30 mil desaparecidos y de todas las víctimas del terrorismo de Estado”.

Rico indicó que el juicio es por 86 victimas, pero que realmente fueron  de las casi cinco mil que pasaron por la ESMA.

Los medios locales explicaron que la penalidad corresponde al delito de coautores directos de las privaciones ilegales de libertad y cinco homicidios.

Los asesinatos corresponden a los miembros del grupo cuyos cuerpos fueron hallados en playas de la Costa Atlántica y enterrados luego de ser arrojados de los conocidos “vuelos de la muerte”, que según fuentes extraoficiales, fueron el mecanismo de muerte para miles de personas que fueron arrojadas al mar vivas y anestesiadas desde aviones militares.

Este proceso judicial por los crímenes de la ESMA comenzó en diciembre de 2009 y en él se juzgan el secuestro y desaparición del escritor Rodolfo Walsh, el 25 de marzo de 1977, cuyo cuerpo fue visto por sobrevivientes en la ESMA.

También incluye las muertes de las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet.

Por otro lado, se busca hacer justicia por los casos de otras 63 víctimas que estuvieron secuestradas en la ESMA.

En el juicio están acusados 17 represores, entre ellos el canciller de la dictadura Oscar Montes, Adolfo Donda y Antonio Pernías.

lunes, 18 de abril de 2011

Los magistrados que fueron cómplices de los represores

LA MAGISTRATURA INVESTIGA EL PAPEL DE LOS JUECES DURANTE LA DICTADURA. HAY MAS DE 20 PEDIDOS DE JUICIO POLITICO
El Consejo de la Magistratura creó una comisión para investigar el papel de los jueces durante la dictadura. Hay numerosas denuncias y pedidos de juicio político en todo el país y muchos de los involucrados son camaristas.
 Por Irina Hauser
El lunes pasado, en el juicio por el plan sistemático de apropiación de hijos de desaparecidos, Estela de Carlotto recordó en voz alta lo que le mandó decir en 1978 el entonces juez de menores Gustavo Mitchell a través de un emisario: “El doctor dice que se cuide; por lo que usted hace, podría aparecer en una zanja”. Lo que hacía Estela era buscar a su nieto nacido en cautiverio. Todavía lo busca. Mitchell hoy integra la Cámara de Casación, el tribunal penal de más jerarquía. Justo unos días antes del testimonio de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo ante el Tribunal Oral Federal 6, el Consejo de la Magistratura había tomado una decisión que no tuvo gran difusión pero que marca un nuevo rumbo: desentrañar qué papel tuvieron los jueces durante el terrorismo de Estado y cómo actuaron años después, cuando les tocó juzgar a los represores pasó a ser una prioridad para el organismo. Creó, para eso, una subcomisión especial que se ocupará de controlar que avancen y no mueran las investigaciones por la posible complicidad ejercida, desde los juzgados, con los crímenes dictatoriales. Según pudo rastrear Página/12, actualmente tramitan pedidos de juicio político de este tipo contra más de veinte jueces de todo el país, y muchos de ellos tienen rango de camaristas. En Mendoza, caso emblemático, hay varios jueces acusados en cadena, en historias que combinan sus vinculaciones con crímenes de lesa humanidad y el armado de una red de impunidad (para sí mismos y para los genocidas); en Salta, el presidente de la Cámara Federal quedó envuelto en un escándalo por alertar a su hermana sobre la detención de su hermano militar y procurarle un allanamiento “discreto”; aparecen en la lista nombres conocidos como el juez Conrado Bergesio, por la causa sobre los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble; un camarista cordobés denunciado como personal de inteligencia; otros por demoras; y hasta un planteo que compromete a un juez miembro del propio Consejo.
Dentro de ese universo que ganó visibilidad en los últimos tiempos y que se suele nombrar como “la cara civil” de la última dictadura, los jueces ocupan una importante porción y empiezan a ser investigados. Aunque subsisten ciertas resistencias corporativas, para la mayoría de los miembros del Consejo –que tiene la facultad de promover la destitución de magistrados– hoy importa y mucho qué hacían Sus Señorías ante secuestros, torturas y desapariciones o cuando recibían un hábeas corpus, y qué hacen en la actualidad si les toca juzgar aquellos hechos.
La subcomisión creada dos semanas atrás tiene varias razones de ser, que fueron definidas así: “La trascendencia institucional del tema”, “la eventual responsabilidad internacional” por la falta de juzgamiento, y la necesidad de “evitar las demoras” o la “paralización” de este tipo de expedientes, “como fue habitual hasta ahora”. Su función será controlar la evolución de las investigaciones, que son instruidas por distintos miembros del Consejo. La integrarán probablemente tres consejeros a designar y estará dentro de la estructura de la Comisión de Disciplina y Acusación, que es la encargada de dar el primer paso para iniciar el camino al juicio político, o para descartarlo.
La experiencia mendocina se convirtió en piedra basal desde que fue destituido el camarista Luis Miret. Con él quedó al descubierto un entramado de complicidades que explican por qué esta provincia tuvo serios escollos para llevar a sus represores al banquillo.

Demoras y sorpresas

El juez subrogante de Jujuy Carlos Olivera Pastor acumula denuncias en el Consejo por cómo tramita las causas, al punto que de sus investigaciones sólo se concretó un juicio oral, por un solo hecho y con Luciano Benjamín Menéndez como único imputado. La Unidad de Coordinación y Seguimiento de causas por violación a los Derechos Humanos de la Procuración lo cuestionó por liberar a un imputado a pesar de que un recurso de la fiscalía lo impedía, y le objetó su costumbre de abrir casi una causa por víctima en lugar de agrupar hechos y que se hagan los juicios en un tiempo razonable y con los acusados con vida. En Jujuy hay sólo trece procesados pese a que la fiscalía pidió ochenta indagatorias.
El juzgado de Olivera Pastor está ahora bajo una auditoría del Consejo, informaron en el organismo. La semana pasada fue tema central de la reunión de la Comisión Intrapoderes para Agilización de Causas de Lesa Humanidad que creó la Corte. Allí, el presidente de la Cámara Federal de Salta, Renato Rabbi Baldi Cabanillas, negó que hubiera retrasos en esa jurisdicción, pero recibió un tirón de orejas de los presentes, entre ellos el juez Daniel Rafecas. Rabbi Baldi, para colmo, acaba de ser denunciado porque le habría avisado a su hermana que un juez de Bahía Blanca iba a detener a su marido, Alejandro Osvaldo Marjanov, por delitos de lesa humanidad cometidos en el V Cuerpo de Ejército, y que allanarían su casa. Aunque era ajeno a la causa, Rabbi Baldi llamó a un inspector de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y le pidió que el allanamiento se hiciera “con la mayor discreción posible, preservando los bienes materiales en la vivienda de su hermana”, según declaró el funcionario policial. El militar fue finalmente detenido en Bahía Blanca. Y todo esto sin contar que el trámite de tan delicadas medidas tardó meses porque los jueces se excusaban o tomaban licencia, incluido Olivera Pastor.
Otro juzgado que será “compulsado” por el Consejo es el de Manuel Blanco, de La Plata, denunciado por organismos en 2009 por dilaciones en causas como la de la Unidad 9, la del centro clandestino La Cacha, la de la comisaría 8ª, otras por apropiación de menores y también la de la desaparición de Jorge Julio López.

Pasado y presente

“Desde que era pinche, Rueda trabajaba para los servicios de inteligencia” de la dictadura y “conocía la situación de los detenidos en el D2, igual que otros “funcionarios judiciales”. Luis Rueda es el presidente de la Cámara Federal de Córdoba y así lo describió en medio de uno de los juicios en esa provincia el ex comisario Carlos Yanicelli, uno de los acusados. El Consejo de la Magistratura tomó cartas en el asunto y Yanicelli amplió su denuncia el año pasado ante los ex consejeros Carlos Kunkel y Luis Bunge Campos. Ahora está en manos de la diputada del Frente para la Victoria Stella Maris Córdoba.
Mitchell, el camarista mencionado por Estela Carlotto, ya estaba bajo la lupa en el Consejo por su presunto aporte a la apropiación de por lo menos un menor durante la dictadura. La denuncia fue presentada por María Isabel Chorobik de Mariani (fundadora de Abuelas), dos nietas que recuperaron su identidad, Hebe de Bonafini y la Secretaría de Derechos Humanos bonaerense, entre otros. Pidieron su expulsión al responsabilizarlo por entregar en julio de 1976 un bebé de 20 días, Simón Riquelo, a un subcomisario vinculado con el secuestro de su madre, la uruguaya Sara Méndez, de cuyos brazos había sido arrancado.
El relato de Carlotto del lunes último fue girado al Consejo por decisión del TOF6 y también al juez Norberto Oyarbide, que lo investiga. La presidenta de Abuelas contó que en 1978, cuando buscaba a su nieto, fue a la Casa Cuna, donde sabía que había una chiquita cuyos datos y fechas podían coincidir con los del bebé que había dado a luz su hija Laura, asesinada. Se habían llevado ya a la chiquita, pero Estela pudo ver que el juez era Mitchell. Fue a verlo, pero él no la atendió sino que le mandó un mensaje: que se “cuidara” porque “por lo que hacía podía aparecer en una zanja”.
En un rubro conexo, hay un expediente contra Bergesio, el juez de San Isidro que tuvo la causa para determinar si Marcela y Felipe Noble Herrera son hijos de desaparecidos. Se lo cuestionó por dilatar la definición sobre los estudios de ADN, y por no procurar condiciones mínimas de conservación de las muestras de material genético y sangre (guardadas en una caja fuerte). Se objetó incluso que intervino el Cuerpo Médico Forense y no el Banco Nacional de Datos Genéticos. Su sucesora en la causa, Sandra Arroyo Salgado, es una de sus denunciantes. El 30 de abril se cumplen diez años del trámite de esta causa, y aún no hay muestras de ADN fiables de los jóvenes. Paradójicamente, el camarista Mitchell podría intervenir en esta causa.
Una de las presentaciones más recientes ante el Consejo apunta al juez de Mar del Plata Rodolfo Pradas, sospechado de facilitar la fuga de los acusados de la Concertación Nacional Universitaria (CNU) antes y después del golpe. Otra dice que el juez Gustavo Duprat, de Bahía Blanca, desestimó un pedido para la detención de ocho represores a pesar de que estaba excusado.
Así, frente a éstos y otros jueces denunciados, será la nueva subcomisión la que seleccione qué pesquisas son relevantes y cuáles deberían ir al archivo. Por ejemplo, hay denuncias de casi tres años atrás (el plazo de caducidad) contra los santafesinos Marcelo Bailaque y Ricardo Vázquez; otras un poco más nuevas contra el juez Carlos Villafuerte Ruzo; y una de las más desconcertantes (por el personaje implicado) es la que cuestiona al juez Alejandro Sánchez Freytes, integrante del propio Consejo, por haber dado una indemnización (pensión por invalidez) por “las dolencias” que padece producto de sus “actos de servicio” a Luis Alberto Manzanelli, interrogador en el centro clandestino La Perla.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Una esperanza, después de un año

PARA DILUCIDAR EL ASESINATO
La abogada Lucila Puyol, querellante en la causa por el homicidio de Silvia Suppo, quien declaró como testigo en juicios a represores, consideró "muy esperanzador" el fallo de la Corte Suprema que determinó que el crimen sea investigado por la justicia federal de Santa Fe descartando la hipótesis de un homicidio por robo y respondiendo al reclamo de la familia Suppo que exigía que se analice si la mataron por encargo, para silenciarla y generar terror en otros testigos.
Puyol destacó que "se utilizaron los mismos argumentos que se utilizaron en el caso de Julio López"; es decir que "se produjo el crimen de Suppo para obstaculizar la justicia en relación a la aclaración de crímenes de lesa humanidad".
En tanto, la abogada resaltó que "fue fundamental el apoyo de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y del gobierno nacional", que se presentaron como querellantes en la causa.
Ayer, al cumplirse un año del asesinato de Suppo, se realizó una marcha en reclamo de justicia por las calles de Rafaela, de la que participaron organizaciones como CTA la Castellanos, SADOP, HIJOS Santa Fe, Cámpora Santa Fe, Movimiento Evita y las agrupaciones que integran el espacio Justicia y Verdad.