Mostrando entradas con la etiqueta torturas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta torturas. Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de diciembre de 2014

Apareció muerto Luciano Arruga

"Corría desesperado, como si estuviera escapando de alguien", aseguró el conductor que atropelló a Arruga

Se fortalece la hipótesis de la responsabilidad policial

Lo hizo en el marco de la reconstrucción del accidente en el que murió el chico que estaba desaparecido desde 2009 y cuyo cuerpo fue hallado este año en el cementerio de la Chacarita, sepultado como NN.
Así lo informó hoy el abogado Maximiliano Medina, abogado de la familia Arruga y representante del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).

La declaración del joven, de 26 años, se produjo en el marco de la reconstrucción del accidente que se efectuó esta madrugada, durante tres horas, en la avenida General Paz y Emilio Castro, en Mataderos, por orden del fiscal federal de Morón Juan Pablo Salas.
"La medida fue positiva y profundiza la línea principal de investigación que es la responsabilidad policial en el hecho", dijo a Télam Medina. Es que la principal hipótesis que se maneja en la causa es que el joven cruzaba por el medio de la autopista porque escapaba de policías bonaerenses.
El 31 de enero de 2009 por la noche, Luciano salió de su casa y fue visto por última vez en el destacamento policial de Lomas del Mirador, donde había estado detenido y torturado tiempo atrás.
Según se pudo determinar a partir del hallazgo del cadáver, a las 3.21 del día siguiente fue atropellado por un auto que circulaba por la General Paz, llevado al hospital Santojanni, donde murió, y luego enterrado como NN porque no fue identificado.

"Venía corriendo desesperado, desencajado y como si estuviera escapando de alguien", sostuvo el conductor del auto al realizarse la reconstrucción, en la que la división Científica de la Gendarmería utilizó un auto y un muñeco en representación de la víctima, afirmó Medina.
De acuerdo al abogado, el hombre señaló que él circulaba por el carril rápido mano al Riachuelo y que recién vio a Arruga cuando lo tenía a pocos metros, ya que a esa altura la autopista hace una curva hacia la izquierda. Contó que el joven quedó tendido en el asfalto, él bajó del auto y llamó a la Policía. "Estaba muy conmocionado", afirmó.
Luego, fue el turno de un motociclista que fue el primero en llegar al lugar y relató que caminó agitando su remera a lo largo de unos 100 metros para que otros conductores no atropellaran el cuerpo. También declararon dos empleados de Autopistas del Sol que concurrieron al lugar para interrumpir el tránsito y dos policías federales que hicieron las actuaciones relacionadas al accidente y llevaron detenido al conductor, finalmente sobreseído en la causa judicial.

"La reconstrucción permitió ver distancias, toda la mecánica del accidente y que a veinte metros había un puente peatonal que Luciano no usó y tuvo que subir por un lugar muy empinado para llegar hasta ahí", remarcó Medina, que consideró que ahora "hay que conectar" las nuevas pruebas con lo que ya existe en el expediente.
Esas pruebas son que esa noche un testigo vio a Arruga en un destacamento de Lomas del Mirador, que uno de los patrulleros no emitió registro de posicionamiento, otros móviles se salieron de la cuadrícula que les correspondía y el registro de entradas de la dependencia fue adulterado.
(Fuente: Télam)

domingo, 22 de julio de 2012

Videla: "La iglesia nos asesoro sobre como manejar el tema de los desaparecidos"




Videla habló con una revista de Córdoba sobre la complicidad de la Iglesia Católica con la dictadura militar. El rol de Laghi y Primatesta y el testimonio de un ex sacerdote. No sólo asesoraron a la Junta sobre cómo manejar la cuestión de los detenidos-desaparecidos. También le ofrecieron sus “buenos oficios” para informar a algunas familias del asesinato de sus hijos garantizando que no lo hicieran público.

Se comprende por qué hasta hoy la Iglesia no ha excomulgado a Videla.

Por Horacio Verbitsky

El ex dictador Jorge Videla dijo que el ex nuncio apostólico Pío Laghi, el ex presidente de la Iglesia Católica de la Argentina Raúl Primatesta, y otros obispos de la Conferencia Episcopal asesoraron a su gobierno sobre la forma de manejar la situación de las personas detenidas-desaparecidas. Según Videla la Iglesia “ofreció sus buenos oficios” para que el gobierno de facto informara de la muerte de sus hijos a familias que no lo hicieran público, de modo que cesaran la búsqueda. Esto confirma el conocimiento de primera mano que esa institución tenía sobre los crímenes de la dictadura militar, como consta en los documentos secretos cuya autenticidad el Episcopado reconoció ante la justicia hace dos meses. Pero además muestra un involucramiento episcopal activo para que esa información no trascendiera tampoco por comentarios de los familiares de las víctimas, de cuyo silencio la Iglesia era garante.
Diálogos en la cárcel

El reportaje con la revista cordobesa El Sur, que edita en Río Cuarto Hernán Vaca Narvaja, se realizó antes de los concedidos al periodista español Ricardo Angoso y al argentino Ceferino Reato, pero sólo se divulgó esta semana. Fue realizado en tres partes por el periodista Adolfo Ruiz, en la cárcel de alta seguridad de Bouwer, donde el ex jefe de la Junta Militar estuvo detenido entre el 26 de junio y el 23 de diciembre de 2010, mientras se extendieron las audiencias del juicio por los crímenes de lesa humanidad cometidos en la cárcel de Córdoba conocida como UP1. Videla fue condenado en ese proceso a prisión perpetua por los asesinatos de 31 prisioneros dentro de la cárcel o mediante fraguados intentos de rescate en ocasión de traslados. Videla recibió a Ruiz el 6 y el 13 de agosto y el 18 de octubre de 2010 en el locutorio de la cárcel de Bouwer, cuyos dos mil internos superan el número de pobladores de esa pequeña ciudad, que hasta hace dos años fue el depósito de los residuos domiciliarios de Córdoba. Antes de comenzar puso como condición que sus palabras recién se difundieran cuando dejara la provincia, como consta en la carta manuscrita que se reproduce aquí.

Como en aquellas otras entrevistas y en sus alegatos judiciales, Videla justificó el plan que aplicó la Junta Militar por los “decretos de aniquilación” firmados por el ex presidente interino Italo Luder, que constituyeron “una licencia para matar concedida por un gobierno democrático”. Cuando el periodista le inquirió si esa licencia incluía las torturas, el robo de bebés y el saqueo de los bienes de las víctimas, dijo que esas “bajezas humanas” se debieron al gran “poder y libertad de acción otorgados al Ejército”, situación en la cual “es inevitable que muchos utilicen esas libertades en beneficio propio”. Agregó que con los juicios él y sus camaradas pagan el costo de “no haber blanqueado” los métodos dispuestos entonces. Videla sostiene que “hacia el final de mi mandato, entre el ’80 y el ’81, se llegó a evaluar la posibilidad de publicar la lista, blanquear los desaparecidos”. Explica que “no era tan fácil, porque además íbamos a estar expuestos a la contra pregunta. Si a una madre le decíamos que su hijo estaba en la lista, nadie le impediría que preguntara ¿dónde está enterrado, para llevarle una flor? ¿quiénes lo mataron? ¿por qué? ¿cómo lo mataron? No había respuestas para cada una de esas preguntas, y creímos que era embochinchar más esa realidad, y que sólo lograríamos afectar la credibilidad. Entonces en ese momento no se quiso correr ese riesgo”. El razonamiento es idéntico al que Videla suministró a la Comisión Ejecutiva del Episcopado, cuando los obispos le transmitieron que el método de la desaparición de personas produciría a la larga “malos efectos”, dada “la amargura que deja en muchas familias”. Pero la fecha es muy anterior a la que menciona el dictador. Ese diálogo tuvo lugar el 10 de abril de 1978 durante un almuerzo de Videla con la Comisión Ejecutiva del Episcopado, que presidía el arzobispo de Córdoba Primatesta y que también integraban los arzobispos de Santa Fe y de la Capital Federal, Vicente Zazpe y Juan Aramburu, como vicepresidentes.

Primatesta hizo referencia a las desapariciones producidas durante la Pascua de 1978, “en un procedimiento muy similar al utilizado cuando secuestraron a las dos religiosas francesas”. Videla respondió que “sería lo más obvio decir que éstos ya están muertos, se trataría de pasar una línea divisoria y éstos han desaparecido y no están. Pero aunque eso parezca lo más claro sin embargo da pie a una serie de preguntas sobre dónde están sepultados: ¿en una fosa común? En ese caso, ¿quién los puso en esa fosa? Una serie de preguntas que la autoridad del gobierno no puede responder sinceramente por las consecuencias sobre personas”, es decir para proteger a los secuestradores y asesinos. El detalle de este diálogo consta en una minuta que los tres arzobispos redactaron en la sede del Episcopado en cuanto concluyó el almuerzo para enviarla al Vaticano. La autenticidad de ese texto fue reconocida por la Conferencia Episcopal, que hoy preside el arzobispo de Santa Fe, José Arancedo, ante una consulta de la jueza federal de San Martín, Martina Forns, luego de su publicación aquí. Pero en el reportaje con El Sur, Videla describe un grado de complicidad de la Iglesia Católica con los crímenes de su gobierno superior a lo que se conocía y con un carácter institucional que comprende tanto al Episcopado local como a la sede central en Roma. No se trata sólo de callar lo que sabían para no “hacer daño al gobierno”, como dijo Primatesta aquel día de 1978, sino incluso de asesorar a la Junta Militar y garantizar que tampoco los familiares de las víctimas contaran lo que había ocurrido con sus hijos. Lo que sigue es la transcripción textual del tramo de la entrevista sobre el tema:

–No deja de llamar la atención la forma en que se refiere a la situación de los desaparecidos. Hace sentir que para usted es un tema pendiente.

–La desaparición de personas fue una cosa lamentable en esta guerra. Hasta el día de hoy la seguimos discutiendo. En mi vida lo he hablado con muchas personas. Con Primatesta, muchas veces. Con la Conferencia Episcopal Argentina, no a pleno, sino con algunos obispos. Con ellos hemos tenido muchas charlas. Con el nuncio apostólico Pío Laghi. Se lo planteó como una situación muy dolorosa y nos asesoraron sobre la forma de manejarla. En algunos casos, la Iglesia ofreció sus buenos oficios, y frente a familiares que se tenía la certeza de que no harían un uso político de la información, se les dijo que no busquen más a su hijo porque estaba muerto.

–No parece suficiente.

–Es que la repregunta es un derecho que todas las familias tienen. Eso lo comprendió bien la Iglesia y también asumió los riesgos.

Hasta la expresión impersonal escogida por Videla (“se lo planteó”, “se les dijo”) trasluce la identidad entre Iglesia y Dictadura.
El rol de Laghi

La minuta para el Vaticano también muestra el conocimiento de la Iglesia sobre el secuestro de las religiosas francesas Alice Domon y Léonie Duquet. Sin embargo, cuando la superiora de las monjas en la Argentina, Evelyn Lamartine, y la religiosa Montserrat Bertrán recurrieron a Laghi, el nuncio las miró “como si fuéramos bichos asquerosos, y nos dijo: ‘Nosotros no sabemos nada, por algo habrá sido’. Montse se arrodilló y le rogó que hiciera algo. El se la sacó de encima, instintivamente, describe Evelyn, que entonces pensó: ‘Dios no se olvida de lo que dijiste’”. Su testimonio fue recogido por María Arce, Andrea Basconi y Florencia Bianco, cuya investigación fue publicada por Clarín en 2007. Un obispo y una madre superiora llegaron desde Francia para interesarse por Alice y Léonie, pero Primatesta ordenó desmentirlo y explicar que sólo venían a pasar Navidad. En 1995, bajo la conmoción de las revelaciones del ex capitán Adolfo Scilingo sobre el asesinato de prisioneros arrojados al mar, la esposa del secuestrado periodista Julián Delgado, María Ignacia Cercós, contó que el Comandante en Jefe de la Armada Armando Lambruschini consultó con Laghi acerca del destino de 40 detenidos-desaparecidos en la ESMA, que su antecesor, Emilio Massera, le había entregado al retirarse. Lambruschini no quería matarlos pero temía que si los dejaba en libertad contaran lo padecido en la ESMA, tal como ocurrió, y le preguntó a Laghi qué hacer. Según Cercós, el concimiento de Laghi sobre lo que sucedía en aquel campo de concentración llegaba hasta la nómina de los prisioneros que aún quedaban con vida. Ante el pedido de María Ignacia, Laghi consultó esa lista y “me dijo que Julián no estaba entre ellos. Quiere decir que tenía pleno acceso a la información”. En aquel momento, el propio Massera defendió a Laghi de tales “noticias calumniosas” y dijo que se preocupó en forma permanente por la suerte de “los llamados desaparecidos”. El problema es que Laghi había elegido la estrategia opuesta: negar que hubiera conocido la índole y la extensión de las violaciones a los derechos humanos. Dijo que “no tenía ni micrófonos ni espías que fuesen a los cuarteles a ver lo que los militares hacían”. Sus amigos Oscar Justo Laguna (quien al morir este año estaba procesado por la justicia federal de San Nicolás, por haber mentido en su testimonio sobre el asesinato de su colega Carlos Horacio Ponce de León), Alcides Jorge Pedro Casaretto, Carlos Galán, Domingo Castagna y Emilio Bianchi di Carcano sostuvieron que declaraciones como la de María Ignacia Cercós podrían “reinstalar entre nosotros no ya la violencia de las armas sino la de la venganza”. La esposa de Julián Delgado dijo entonces que durante años estuvo agradecida a Laghi por sus gestiones. “Pero ahora sé que no puedo perdonarle su silencio cómplice. Me siento un monstruo por haber escuchado esas cosas sin reaccionar.” El propio jefe máximo de aquella Junta Militar, sin el menor asomo de crítica, confirma tres décadas después el asesoramiento de Laghi sobre el secreto más horrendo y peor guardado de la dictadura.
La Eucaristía

Recuerdos coincidentes tienen muchos sacerdotes que en aquellos años frecuentaron a Laghi. Uno de ellos, Hugo Collosa, de Rafaela, le narró al periodista Carlos del Frade que Laghi visitó esa ciudad santafesina luego de la muerte de su obispo, Antonio Alfredo Brasca, incendiado por un cáncer en 1976. La enfermedad se adelantó a las Fuerzas Armadas, que lo tenían en su lista corta de aversiones. En el Obispado se reunían las agrupaciones laicas que militaban en los barrios más humildes y las del peronismo revolucionario, que tenían algunos miembros en común, entre ellos un sacerdote. Brasca se había manifestado en apoyo del movimiento de Sacerdotes por el Tercer Mundo junto con los obispos Enrique Angelelli, Ponce de León y Alberto Devoto. “Laghi vino a maltratarnos”, dice Collosa, quien ya no es sacerdote. “No tenía ninguna intención de discutir el perfil del nuevo obispo ni mucho menos que se siguiera la línea de Brasca. Lo llevamos a almorzar en un comedor para chicos de la ciudad y allí, a varios sacerdotes, nos contó de los vuelos de la muerte, de los secuestros, las desapariciones y las torturas. Es decir que ellos ya sabían lo que estaba pasando con lujo de detalles desde mucho antes que 1978. Y hablaba con fundamento de lo que hacía cada una de las tres armas. Nosotros ya habíamos sufrido el secuestro del padre Raúl Troncoso que militaba en barrio Fátima, y estábamos muy preocupados. Después lo mandaron a Cassaretto que hizo una pastoral totalmente distinta a la de Brasca y bien cercana a los sectores dominantes de la ciudad”. La primera entrevista de Videla con el periodista cordobés se interrumpió cuando lo trasladaron al Hospital Militar para tratarse de una incipiente bronquitis. Formaba parte de la comitiva que buscó a Videla “un hombre canoso que venía, cáliz y alba en mano, a darle la Eucaristía”. Es decir que pese a las sucesivas condenas por los más graves delitos, la Iglesia Católica no consideró necesario excomulgarlo, pena eclesiástica que impide la recepción de los sacramentos y se aplica a los pecados graves. El no considerar como tales los delitos de Videla certifica la prolongación en el tiempo de la complicidad eclesiástica con ellos.

Pagina 12

lunes, 18 de junio de 2012

15 represores procesados, con nombre y apellido

La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), filial San Luis, dio a conocer los nombres de los represores procesados por crímenes de lesa humanidad y detalló el rol que cumplía cada uno de ellos durante la última dictadura militar. Además, la APDH informó que "aún se espera la resolución de prisión efectiva de 16 represores también procesados en la causa que acumula todos los hechos de violaciones a los derechos humanos ocurridos en San Luis".

Según informó el organismo, se trata de Ricardo Alfredo Rossi (teniente del Ejército) procesado por su participación en torturas a, por lo menos, 5 exdetenidos políticos; y Pedro Armando Gil Puebla (oficial principal de la Policía de la Provincia, departamental La Toma), procesado por su participación en el asesinato de Graciela Fiochetti y las torturas a Víctor Fernández.

También están procesados Luis Mario Calderón (oficial ayudante de la Policía provincial), procesado por las torturas cometidas a, por lo menos, 8 expresos políticos; el asesinato de Graciela Fiochetti y la desaparición de Santana Alcaraz; y Rafael Enrique Leyes (oficial principal de la Policía de San Luis) por torturas en contra de, por lo menos, 5 expresos políticos.

Vicente Ernesto Moreno Recalde (médico anatomopatólogo, se desempeñó en la División Criminalística) está procesado por su participación en torturas a, por lo menos, 5 ex presos políticos y en el asesinato de Fiochetti, en tanto Omar Lucero (sub oficial, Policía de San Luis) lo está por a, por lo menos, 5 ex detenidos políticos.

También fueron procesados Juan Amador Garro (cabo de la Policía provincial) por su participación en torturas a, por lo menos, 11 exdetenidos políticos; involucrado en las desapariciones de Rafael Roberto García, Pedro Valentín Ledesma, Santana Alcaráz y el asesinato de Fiochetti; y Jorge Félix Natel (agente de la Policía provincial) por las torturas en perjuicio de, al menos, 7 ex presos políticos.

Enrique Manuel Ortuvia Salinas (oficial de la Policía provincial) fue procesado por su participación en el asesinato de Raúl Sebastián Cobos, la desaparición de Pedro Valentín Ledesma y torturas a, por lo menos, dos expresos políticos; e Higinio Rafael Robles (perteneciente a la V Brigada Aérea) por el asesinato de Dante Bodo en Villa Mercedes.

En tanto, Marcelo Eduardo González Moure (teniente de Ejército) fue procesado por tormentos infligidos en perjuicio de al menos 2 expresos políticos, y Armando Nicolás Martínez (subteniente del GADA 141) por su participación en la desaparición de Pedro Valentín Ledesma, el asesinato de Raúl Sebastián Cobos y las torturas a Juan Cruz Sarmiento.

Además fueron procesados Oscar Guillermo Rossello (oficial principal, Policía Federal) por las torturas a, por lo menos, 5 exdetenidos políticos; Celso Juan Angel Borzalino (oficial de la Policía Federal) por las torturas en perjuicio de a, al menos, 7 expresos políticos, y Horacio Angel Dana (teniente primero de Ejército)por las torturas en perjuicio de Víctor Fernández y el asesinato de Fiochetti.

lunes, 11 de junio de 2012

Un paso más hacia la extradición

LA JUSTICIA BRASILEÑA INICIO EL PROCESO PARA ENVIAR AL PAIS A UN REPRESOR DE LA ESMA




 Por Darío Pignotti 

El Supremo Tribunal Federal de Brasil comenzó con las gestiones para posiblemente extraditar a Claudio Vallejos, quien admitió haber intervenido en el secuestro del pianista brasileño Francisco Tenorio Cerqueira Junior, desaparecido.

Desde Brasilia

Uno de los capítulos menos investigados del Plan Cóndor, el que vinculó a las dictaduras de Brasil y Argentina, entre otras del Cono sur, comienza a salir de las sombras. El Supremo Tribunal Federal brasileño inició las gestiones para la posible extradición del represor argentino Claudio Vallejos, ex ESMA, quien declaró haber participado en el secuestro del pianista brasileño Francisco Tenorio Cerqueira Junior, desaparecido desde 1976, cuando realizaba una serie de presentaciones en Buenos Aires junto a Vinicius de Moraes.

Está probado con harta documentación –que incluye cartas del sindicato de músicos al dictador Ernesto Geisel (1974-1979)– que la Cancillería brasileña y la Embajada en Buenos Aires tomaron conocimiento prácticamente de inmediato del secuestro de Cerqueira Junior el 18 de marzo del ’76, y hay indicios firmes sobre la participación de agentes brasileños en los interrogatorios y torturas. Lo que hace de la desaparición de “Tenorinho” un caso emblemático del Cóndor orquestado por brasileños y argentinos.

Después de años de indiferencia judicial, el juez Gilmar Méndes, del Supremo Tribunal Federal, dio un paso firme hacia la extradición del presunto secuestrador Vallejos al ordenar la semana pasada que éste quede bajo jurisdicción de la Policía Federal, por su carácter de extraditable.

El proceso de deportación está caratulado en el Supremo como oficio 478/2012 y fue solicitado, tres meses atrás, por el fiscal federal argentino Miguel Angel Osorio, a cargo de la causa ESMA, quien en su fundamentación se refirió al Plan Cóndor y citó informaciones publicadas por Página/12.

Elisa Cerqueira era una niña de 8 años cuando su padre Francisco Tenorio, de 35, fue secuestrado. Desde entonces ha esperado en vano una respuesta de las autoridades brasileñas. “Si Vallejos es deportado allá (Argentina) va a ser juzgado y probablemente condenado, como sucedió con todos (los miembros de ESMA). Alfredo Astiz está preso y condenado. Yo creo que él tiene que ser deportado, porque acá no va a pasar nada, Brasil todavía no abrió los archivos, no reconoce su participación en este caso, amnistió a los torturadores, entonces creo que debe irse porque allá se hace justicia.” “Aquí Vallejos puede ser liberado en cualquier momento con cualquier excusa boba, por eso el gobierno argentino pidió que lo extraditen, allá va a responder por los grandes crímenes que cometió”, dijo Elisa Cerqueira al diario electrónico Carta Maior.

El Gordo Vallejos fue miembro de la Marina, actuó en la ESMA desde el comienzo de la dictadura y, según él mismo confesó, participó en el grupo de tareas que secuestró al pianista Francisco Tenorio Cerqueira Junior, que horas antes había participado de uno de los memorables recitales del poeta y ex diplomático Vinicius de Moraes junto al guitarrista Toquinho.

En la década del ’80, Vallejos desembarcó en Brasil donde repartía su tiempo entre estafas varias –por lo que fue preso más de una vez, la última en enero pasado– y vender entrevistas sobre su participación en el rapto del pianista Cerqueira Junior –un músico exquisito, poco volcado a la política—, y relatar los secuestros de varios militantes brasileños como Sidney Fix Marques dos Santos y Maria Regina Marcondes Pinto de Espinosa, quienes continúan desaparecidos desde 1976. Casos que posiblemente serán materia de indagaciones por parte del fiscal Osorio, si se lleva a cabo la deportación.

Maté por lo menos a 30 personas y perdí la cuenta de aquellos que torturé, perdí la cuenta de aquellos que yo había torturado y acabaron muertos”, declaró hace tiempo Vallejos a la revista Fatos, acaso envalentonado por las inminentes leyes de Obediencia Debida y Punto Final. También soltó la lengua para la televisión francesa, donde se despachó sobre Alfredo Astiz, y realizó declaraciones en la extinta revista argentina La Semana, a la que dijo: “Yo participé con (Rubén) Chamorro en el secuestro de (el embajador) Hidalgo Solá”, otra de las víctimas de los grupos de tareas de la ESMA, por orden del almirante Emilio Massera.

La vocación histriónica del represor y su prontuario como estafador hacen que sus afirmaciones sean tomadas con reserva, “no sabemos si todo lo que dice es verdad, pero es muy importante que esté detenido y que sea deportado” para ser interrogado por la Justicia argentina, plantea Jair Krischke, titular del Movimiento de Justicia y Derechos Humanos de Brasil, consultado por este diario.

Y luego avanza: “Esto también será importante” para la Comisión de la Verdad, creada el mes pasado por la presidenta Dilma Rousseff, porque es probable que se progrese en la reconstrucción de uno de los casos paradigmáticos del Plan Cóndor. Krischke dijo que no se puede prever cuándo habrá una definición sobre el caso, porque éste debe ser tratado por el plenario de los once miembros del Supremo Tribunal Federal, pero estima que hay “elementos” para esperar un fallo favorable dado que ya fueron concedidas otras extradiciones de represores que actuaron en Argentina, como el coronel uruguayo Manuel Cordero Piacentini, en enero de 2010, y el teniente argentino Norberto Raúl Trozzo, el año pasado.

lunes, 21 de mayo de 2012

Por una reparación al pueblo español

María Carmen del Valle García, Manolo Molina Holguera, Isabel Pérez Alegre y Luis de las Barreras Galán.


Cuatro nuevos querellantes de la megacausa que lleva Servini de Cubría sobre los crímenes de lesa humanidad durante el franquismo relataron a Página/12 los motivos de sus presentaciones.
La magistrada María Servini de Cubría recibió el mes pasado 54 nuevas demandas de ex presos políticos nucleados en la asociación “La Comuna” de detenidos por el régimen franquista entre las décadas del 60 y 70. Sus demandas se integraron a la megacausa argentina que a través de principios de justicia universal podría investigar los crímenes de lesa humanidad y genocidio cometidos por la dictadura española entre 1936 y 1977. Página/12 conversó con cuatro de los nuevos querellantes durante su visita a Buenos Aires.
Manolo Molina Holguera (64), Isabel Pérez Alegre (63), María Carmen del Valle García (59) y Luis de las Barreras Galán (63) conforman la última generación de víctimas de la dictadura. Son veteranos de una lucha colectiva: vivir bajo identidad falsa, sufrir la persecución de las brigadas franquistas, dormir en los ratos libres tras noches dedicadas a la impresión de propaganda. En tiempos de la dictadura española, militaron en el Partido Comunista Marxista Leninista ( Página/12 ), actividad por la que los detuvieron en distintas oportunidades.
A 35 años de la recuperación de la democracia en España, reclaman justicia por la persecución, reclusión y torturas que sufrieron y una reparación histórica del pueblo español. Su país les ha cerrado definitivamente las puertas con la condena a Baltazar Garzón en febrero pasado, el único juez que intentó investigar esos crímenes. La mayoría de las causas abiertas en el país ibérico fueron archivadas sin que se tomara medida alguna, según afirmó en su informe “Casos cerrados, heridas abiertas” Amnistía Internacional.
La asociación La Comuna basa su nombre en la forma solidaria en que los presos políticos se agrupaban en la cárcel. Como Manolo, Isabel, Carmen y Luis, la mayor parte de los detenidos por motivos ideológicos –hubo decenas de miles– fueron amnistiados, una vez muerto el general. Sin embargo, las leyes por las que se los condenaron continúan en un paraguas de legalidad y, por tanto, en los papeles y para la historia, todos ellos aparecen como culpables.
Es una historia silenciada, asegura Manolo Molina Holguera. “La mayor parte de la población entiende que lo que hizo el franquismo después de la guerra (mal llamada ‘civil’, entre 1936 y 1939) fue un horror, en que se cometieron crímenes de lesa humanidad. Pero no muchos consideran que la dictadura fue horrorosa hasta el final.” En ese sentido, explicó que su integración a la querella argentina “no es por ir a la Justicia simplemente”.
“Es el hecho de que se recupere la verdad, que se repare la historia del pueblo español –asegura–. Porque si no pareciera que España es el país que conquistó América y que masacró a los indios. Y el país que luego masacró a los rojos. ¡Joder! Eso no se puede admitir. Hay que llevar el convencimiento a la gente de que en el país ha habido personas que han luchado por la libertad y que si no han conseguido imponerla es porque ha habido unos hijos de puta que los han masacrado. Mientras eso no se reponga, no hay paz.”
Para Carmen, el golpe del general Francisco Franco quiso borrar del mapa histórico los avances progresistas del gobierno de la Segunda República en España. “Fue uno de los estados más progresistas en, por ejemplo, aspectos feministas de toda Europa. Las mujeres tenían derecho al aborto, al divorcio, se discutía el derecho al voto femenino. En el ’36 todo eso desapareció. Con el franquismo fue ‘todas a las iglesias’. Se empezaron a llevar las faldas por los tobillos, para trabajar debían pedirle permiso a su marido o a su padre, y todos los matrimonios civiles quedaron anulados.”
“El de mis padres, por ejemplo”, acota Luis. “Yo creo que necesitamos justicia por la justicia en sí. ¿Cómo puede una sociedad, y contestadme ustedes los argentinos, continuar la vida normalmente cuando hay ciento y pico mil personas enterradas sin reconocer y sin ponerle el nombre y sin poner un sitio donde sus familias puedan decirle adiós, sin que se busque a los hijos robados de las presas por monjas (Garzón estimó que son alrededor de 30 mil), sin que cuente en la historia que somos tan vergonzosos y tan cobardes que les seguimos teniendo escondidos, sin que salga en los papeles?
Isabel asiente. “Y que las personas responsables de eso hayan sido ministros hasta en la democracia, como el caso de Fraga y otros muchos que han participado activamente en la dictadura, que son responsables. Sin hablar de altos cargos en la policía, en empresas. Gente muy reconocida socialmente que parece que su pasado ha sido estupendo.”

sábado, 5 de mayo de 2012

"Videla reconoció que la planificación del golpe del 76 empezó nueves meses antes"

Ceferino Reato, autor del libro "Disposición final", brindó detalles sobre las entrevistas que matuvo con el dictador Jorge Rafael Videla que fueron la base de su trabajo.


"Disposición Final" es el primer libro donde los argentinos pueden conocer el pensamiento de uno de los personajes más nefastos de la historia, Jorge Rafael Videla. El autor del libro es el periodista Ceferino Reato, quien llegó al ex presidente de facto y le hizo nueve entrevistas por un total de 20 horas.

De las declaraciones de Videla, Reato explicó en el programa Los Notables de La Ocho su versión del golpe de estado del 24 de marzo de 1976 y reconoció que "la planificación del golpe comenzo informalmente nueve meses antes y de manera formal siete meses". 

Uno de los puntos centrales es el de las torturas sufridas por los detenidos y en este sentido Reato explicó que las palabras de Videla fueron: "Las torturas eran necesarias porque son la forma de obtener la mayor cantidad de información en el menor tiempo posible".

El título del libro, contó Reato, surge de una jerga militar que el propio Videla le explicó: "Disposición Final es el modo que los militares tienen de nombrar a las cosas cuando esa cosa ya no sirve más. Es un modo de cosificar a las personas. Lo que desaparecía era un objeto y no una persona". Además, dijo que los mentores del golpe lo llevaron adelante sin saber a ciencia cierta qué hacer con los detenidos pero en "la cúpula de los militares entendían que había gente que debía ser eliminada".

sábado, 28 de enero de 2012

Torturas a soldados en Malvinas: la causa llega a la Corte

Deberá decidir si van a juicio 80 militares por cometer vejámenes contra su propia tropa. La imputación es impulsada por el Centro de Ex Combatientes de La Plata.



Hace algunas semanas, el 31 de diciembre de 2011, Tiempo Argentino publicó datos acerca de denuncias impulsadas por ex combatientes de Malvinas contra 80 oficiales y suboficiales argentinos, acusados de haber cometido, durante el conflicto bélico distintos vejámenes en perjuicio de soldados de su propia tropa. La nota también informaba acerca del recurso extraordinario presentado ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación a finales de diciembre pasado por los querellantes, el Centro de Ex Combatientes (CECIM) de La Plata, para que el máximo tribunal tomara la investigación, luego de que pocos días antes la Sala I de la Cámara de Casación Penal declarara que los delitos denunciados no eran de lesa humanidad, lo que podía significar la prescripción del proceso. Pero el CECIM no fue el único que efectuó un reclamo de esas características. También en los últimos días, Javier De Luca, fiscal general ante la Cámara de Casación Penal –Fiscalía Nº 4– interpuso un recurso en el mismo sentido, por entender que la Sala I “resolvió la argumentación, pero no la parte dispositiva, la que ordena el sobreseimiento” de los acusados, y que “la causa no está terminada”.

Ambas presentaciones ante la Corte Suprema de Justicia tienen una explicación. Aunque la recopilación de denuncias de ex combatientes comenzaron en 2005 y en su momento fueron declaradas imprescriptibles por la jueza federal de Río Grande Lilian Herráez y la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia (integrada por Hebe Lilia Corchuelo de Huberman, Alejandro Ruggero y Mario Reynaldi), la defensa de los imputados logró que la Sala I de la Cámara de Casación Penal no las considerara como de lesa humanidad, y reenvió las actuaciones a los tribunales originales para cambiar su dictamen. Frente a esa situación, los ex soldados y la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, en calidad de pretensos querellantes, también recurrieron a la misma Sala para hacerse escuchar, con el objetivo de que los hechos no prescribieran. Pero en esa oportunidad, los camaristas Raúl Madueño, Juan Edgardo Fégoli y Luis María Cabral no estuvieron tan predispuestos a escuchar la otra campana, y declararon “inadmisible” el recurso de casación solicitado por los damnificados para seguir adelante.
“Por eso yo interpuse mi pedido ante la Corte Suprema –manifestó De Luca a Tiempo Argentino (ver aparte)–, ya que Casación se equivocó al negarle esa posibilidad a los ex combatientes.” De Luca agregó que “la causa penal continúa y los imputados siguen siendo imputados”, ya que “frente a una cuestión federal como esta, es imposible impedir que el máximo tribunal sea el que tenga la última palabra, de una vez y para siempre”. 

Los casos de apremios y violaciones a los Derechos Humanos suman aproximadamente 120, e incluyen vejámenes, estaqueos, torturas, simulacros de fusilamiento, castigo físico y presión psicológica.
“La Sala I es el reducto donde están los jueces más retrógrados que hay en la Justicia Federal –manifestó a este diario Ernesto Alonso, secretario de Relaciones Institucionales del Centro de Ex Combatientes de La Plata (CECIM)–, son militantes de la impunidad, y lo siguen ratificando en cada resolución.” La acusación impulsada por el organismo se gestó en 2005, cuando el entonces subsecretario de Derechos Humanos de Corrientes, Pablo Vassel, se dedicó a reunir horas de filmación, documentos y testimonios de víctimas. En ese momento, los delitos tipificados fueron homicidio, abandono de persona, reducción a la servidumbre, torturas, extorsión, amenazas y privación ilegítima de la libertad.

Una de las primeras voces fue la de Darío Gleriano, que recordó haber sido estaqueado por sus responsables de tropa. Pero después, las denuncias se fueron sumando cada vez más. “Habitualmente (nuestro superior) nos obligaba a ir a un pozo, que nosotros llamábamos ‘El Pozo de los Lamentos’. Ese pozo estaba lleno de agua congelada. Ahí nos ordenaba meter las manos y los pies por más de media hora”, contó Silvio Eduardo Katz, clase 1962. Pablo Perazzo relató que un oficial “sacó un arma, una 9 milímetros, y comenzó a dispararme a los pies”.
A Eduardo José Ortuondo también lo sumergieron en pozos con agua helada, y fue atado en el suelo con las piernas y brazos extendidos. “Un suboficial se paró sobre el arco interno de mis pies –relató–, se puso a saltar sobre ellos y me preguntaba: ‘¿Le duele Ortuondo?’. Yo le respondí: ‘¿Quién es el enemigo, el que está allá o el que está aca?’.”
Orlando Pascua sostuvo ante el Tribunal Federal de Río Grande, a cargo de la jueza Lilian Herráez, que en Malvinas presenció el estaqueamiento de un soldado chaqueño de apellido Ferreyra. Y otro que aportó datos fue el ex conscripto David Zambrino.

Aquellas primeras palabras de Gleriano fueron las que, finalmente, derivaron en esta investigación por torturas ocurridas durante los enfrentamientos en el sur. La causa arrancó gracias a un escrito elevado por el damnificado ante la Secretaría de Derechos Humanos bonaerense, luego remitido a la Fiscalía de Política Criminal de la Procuración General de la Nación. Después, a eso se sumaron denuncias ante instituciones y organismos de Corrientes, Santa Fe y la Ciudad de Buenos Aires, entre otros lugares. En el Chaco, las declaraciones fueron tomadas y trabajadas por la Comisión Permanente de Asesoramiento Legislativo de Derechos Humanos de esa provincia.


Fuente: Tiempo Argentino

lunes, 16 de mayo de 2011

Otro miembro de la familia judicial involucrado en la represión

DETUVIERON A UN EX JUEZ EN LA RIOJA
Roberto Catalán, ex magistrado federal de La Rioja, está acusado de "imposición de tormentos, incumplimiento de los deberes de funcionario y falsedad ideológica". Hasta ahora el único juez condenado por delitos de lesa humanidad es el santafesino Víctor Brusa, que recibió una pena de 21 años de prisión por participar en sesiones de tortura en 1976 y 1977. En Mendoza se investiga la complicidad los camaristas federales Otilio Romano y Luis Francisco Miret, mientras en Córdoba hay un proceso similar abierto contra dos fiscales y un ex magistrado.
El pasado viernes por la tarde se le recibió declaración indagatoria a Catalán, y finalizada la misma el juez Daniel Herrera Piedrabuena ordenó la detención y alojamiento en el Servicio Penitenciario Provincial, pero debido al estado de salud del imputado se dispuso "preventivamente" la prisión domiciliaria.
Catalán fue denunciado por Leopoldo Juan González, quien expresó que luego de ser detenido en abril de 1976, fue visitado dos años después por el entonces juez Catalán en el Batallón de Ingenieros en Construcciones 151 de La Rioja. Según la declaración de González, Catalán le notificó que habían encontrado en su domicilio "una carpeta con materiales subversivos, a lo que respondí que siendo escritor yo entendía que dichos volantes y papeles recogidos en actos en la calle, eran para mi documentos históricos y servirían para algún día escribir sobre los acontecimientos vividos en el país antes del golpe".
"También me notificó que habían encontrado una pistola calibre 22 que reconocí como mía. Cuando quise declarar sobre las torturas recibidas, se negó a ponerlo en el escrito diciendo que 'esas cosas no tenían valor por haber pasado mucho tiempo', y que era mejor olvidar", detalló. Catalán "dio por terminada la declaración, dobló la hoja y pretendió que la firmara, cuando me negué, el escribiente dio la vuelta al escritorio me tomó de los pelos y tirando mi cabeza para atrás me metió una pistola en la boca, diciendo que si no firmaba era boleta, así firmé lo que no fue mi declaración, sino lo que el Dr. Roberto Catalán quiso poner", indicó González.
Ante dicha denuncia, el Ministerio Público Fiscal, representado por Marta Kunath, fiscal federal subrogante, promovió acción penal en contra Catalán, solicitando su detención, que finalmente ordenó el juez Herrera Piedrabuena.
Mientras tanto, hace un mes en Córdoba la Justicia dejó la puerta abierta para seguir investigando a los ex fiscales federales Alí Fuad Alí y Antonio Sebastián Cornejo y al ex juez federal Miguel Angel Puga, a partir de la decisión de la Cámara Federal de Apelaciones cordobesa de rechazar por unanimidad los planteos de prescripción elevados por los abogados defensores. La causa está también en manos de Herrera Piedrabuena.
En Mendoza, el fiscal general Omar Palermo detalló la connivencia de la Justicia con los represores y solicitó que se cite a declaración indagatoria a los actuales camaristas federales de Mendoza Otilio Romano y Luis Francisco Miret y al ex juez Gabriel Guzzo, entre otros, por abuso de autoridad, violación de los deberes de funcionario público, por omitir hacer cesar detenciones ilegales y por encubrir por omisión el deber de denuncia. Calificaciones que tributan en delitos de lesa humanidad. Miret y Romano ya fueron denunciados ante el Consejo de la Magistratura por organismos de derechos humanos y el propio ministro de Justicia provincial.

jueves, 14 de abril de 2011

Perpetua para Patti en cárcel común

17:02 › JUNTO A BIGNONE, RIVEROS Y RODRIGUEZ
El Tribunal Oral Federal N°1 de San Martín condenó al ex subcomisario y ex intendente de Escobar al hallarlo responsable de los delitos de allanamiento ilegal, privación ilegítima de la libertad, imposición de tormentos y homicidio. La misma pena recibieron el dictador Reynaldo Bignone, que ya tenía una condena previa a perpetua, el ex general Santiago Omar Riveros y el ex agente de Inteligencia del Ejército Martín Rodríguez. En tanto, el ex comisario de Escobar Juan Fernando Meneghini fue condenado a 6 años de prisión.
Patti estuvo ausente en la sala de audiencias de la localidad bonaerense de José León Suárez. El represor, que fue intendente de Escobar e interventor de la provincia de Catamarca y del Mercado Central durante el gobierno de Carlos Menem, está internado en el centro Fleni tras sufrir un accidente cerebro-vascular. Ahora podría ser trasladado a la cárcel de Ezeiza, donde funciona un centro de salud.
El juicio se refirió a delitos de lesa humanidad como privaciones ilegales de la libertad, torturas y desapariciones en la zona de Garín y Escobar, que dependía de Campo de Mayo en los primeros años de la dictadura, cuando Patti se desempeñaba como oficial de la Policía Bonaerense.

¿Dónde está Gbagbo?

COSTA DE MARFIL
Mientras el presidente Alassane Ouattara adelantó que "pacificar" el país demandará dos meses, los abogados del ex presidente, Laurent Gbagbo, interpelarán al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, acerca de su paradero y los fundamentos jurídicos que justificaron su arresto por parte de la misión del organismo internacional. Además, denunciaron que los allegados al ex mandatario y la población en general están sufriendo desde el lunes violaciones a los derechos humanos. La Cruz Roja, por su parte, solicitó visitar a Gbagbo y a los detenidos durante los enfrentamientos de los últomos días.
Los abogados franceses del ex presidente marfileño preguntan también "qué autoridad" retiene a Gbagbo y sus allegados y "cuáles son las condiciones de su detención", ya que consideran que la resolución 1975 del Consejo de Seguridad de la ONU "no da autoridad" a la misión de Naciones Unidas en el país (ONUCI) a "tomar medidas privativas de libertad" del ex presidente y sus allegados.
Además, los defensores de Gbagbo piden aclaraciones sobre el lugar en el que se encuentra su cliente ante las "informaciones contradictorias" sobre su paradero. Ouattara indicó que Gbagbo fue transferido al norte del país.
Por el momento, los abogados denunciaron que el ex presidente fue trasladado a Korhogo, "donde está sufriendo torturas por parte de sus carceleros. Si los hechos se confirman, es evidente que su responsabilidad personal, la de Naciones Unidas y la de Francia serán pedidas ante las jurisdicciones apropiadas y los pueblos del mundo", señalan sobre el secretario de la ONU.
También apuntaron disponer de información sobre atentados contra los derechos humanos sufridos desde el pasado lunes por "los marfileños en general", pero especialmente los ministros del anterior Gobierno, los miembros de su partido y sus simpatizantes.
Por su parte, Ouattara había anunciado ayer que "pedirá al fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) que inicie investigaciones" sobre las masacres que se produjeron en el oeste del país, atribuidas por organizaciones no gubernamentales y la ONU a los dos bandos rivales. Según el organismo internacional, los enfrentamientos post electorales dejaron cerca de 900 muertos.
Desde el arresto del ex presidente Gbagbo, los principales jefes de las fuerzas de seguridad que le eran fieles se unieron al nuevo presidente. Los últimos, dos generales, uno jefe de una unidad de elite y el otro comandante de la fuerza aérea, dieron el paso ayer.
"Aun hay combates y saqueos", declaró Alain Le Roy, responsable de las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU, tras una reunión en Nueva York del Consejo de Seguridad dedicada a Costa de Marfil.
Según el CICR, "un gran número de personas han sido arrestadas en los últimos días en conexión con el conflicto armado" en Costa de Marfil, y por el momento se ha empezado a visitar a los que están detenidos en la ciudad de Bouaké. El objetivo es evaluar el trato que reciben y las condiciones de detención. El organismo humanitario también solicitó tener acceso en las cárceles de Abiyán, capital económica del país y foco de los últimos enfrentamientos.

Nunca más, nunca menos

EL PAIS › LA MUESTRA DE DD.HH. LLEGO AL D.F.
 Por Nora Veiras
Cada visitante entra a un salón oscuro. La voz de una madre cuenta “la desesperación porque no sabemos a dónde recurrir”. Otra voz inconfundible repite: “No están vivos ni muertos, están de-sa-pa-re-ci-dos”. Cada visitante ilumina con una linterna las fotos de esos años de horror. La Plaza de Mayo desierta, las torturas, los rostros de Videla, Bussi, el Mundial ’78, la Guerra de Malvinas. La oscuridad cede en otra sala donde las pancartas artesanales de las Madres y Abuelas se convierten en collage de su lucha. Una réplica de la Pirámide de Mayo y los pañuelos de las Madres abrazados por las fotos que Adelina de Alaye atesoró durante años como registro de las rondas. De inmediato se abre paso a la luz.
Ignacio Vázquez, curador de la muestra Nunca más, nunca menos que se inauguró ayer en el Museo Memoria y Tolerancia explicó que “la luz empieza con ‘el cuadro del cuadro’”. El nuevo cuadro es el del general Roberto Bendini descolgando los retratos de Videla y Bignone por orden de Néstor Kirchner. Flavio Florencio, cineasta y asesor de la exposición, señaló que “la muestra termina en la Justicia. Un cuadrado de barrotes simula una celda en la que el piso proyecta las imágenes de los represores que están siendo juzgados”. Una inmensa foto de la Plaza de Mayo desbordante de gente el 24 de marzo de 2011, a 35 años del golpe, corona la muestra.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Fiscalía argentina identifica tripulantes de "vuelo de la muerte" de monja francesa


La Fiscalía argentina identificó este martes a los tripulantes del vuelo en el que fueron arrojadas al mar tres de las fundadoras de la organización Madres de Plaza de Mayo y la monja francesa Léonie Duquet durante la última dictadura en ese país suramericano (1976-1983).

"Están individualizados el vuelo y sus tripulantes. Incluso viajé en búsqueda de los mecánicos (de los aviones) que podrían haber sobrevivido", informó el fiscal argentino, Miguel Ángel Osorio.

Explicó que analizó unos dos mil 755 vuelos realizados entre 1976 y 1978 por dos aviones de la Prefectura (guardia costera), con la sospecha de que algunos podrían haber sido utilizados para los llamados “vuelos de la muerte”.

Precisó que "del análisis de esos vuelos, estamos convencidos que podemos terminar de individualizar al que fue usado para arrojar a tres fundadoras de Madres de Plaza de Mayo, una militante humanitaria y la monja francesa”.

Durante la dictadura militar argentina, aviones de la Marina, la Prefectura y la Fuerza Aérea se utilizaron para arrojar a activistas sociales al mar o al río de la Plata, con la intención de hacerlos desaparecer, aunque algunos cuerpos fueron devueltos por las aguas.

Los cuerpos de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo fueron devueltos por el mar y encontrados en Santa Teresita, una ciudad de la costa atlántica argentina a finales de diciembre de 1978 y enterrados como NN (sin identificar) en un cementerio cercano.

En el 2005, el Equipo Argentino de Antropología Forense indentificó los restos.

Las cinco mujeres fueron secuestradas en diciembre de 1977 junto a otras siete personas que siguen desaparecidas, entre ellas la monja francesa Alice Domon, en un operativo que se inició con la infiltración de Madres de Plaza de Mayo por parte del ex marino Alfredo Astiz.

Al grupo lo trasladaron a la Escuela de Mecánica de la Armada (Esma), el más emblemático centro de torturas y muerte de la dictadura que dejó 30 mil desaparecidos, según organismos humanitarios.

Los "vuelos de la muerte" fueron una práctica en la que miles de personas fueron arrojadas al mar vivas y anestesiadas desde aviones militares.
El próximo 24 de marzo se conmemora en Argentina el día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia por las muertes de civiles producidas en la dictadura militar que gobernó el país suramericano.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Los nuevos videos de las torturas

Después de la primera difusión sobre los apremios en la cárcel de San Felipe, ayer hubo nuevos videos. En uno se ve a guardias que golpean a presos desnudos que corren en el patio. Luego festejan la tarea y saludan a cámara. Por el caso hay cuatro detenidos.


 Por Emilio Ruchansky
Los internos corren desnudos y mojados por el patio, sólo uno llegó a ponerse un calzoncillo al salir de la ducha, mientras los guardiacárceles los persiguen con barras de metal. No es un motín en la cárcel de San Felipe en Mendoza, sólo otro de los divertimentos sádicos que fueron filmados con el celular de un agente penitenciario, que hasta tituló el video: “Policías en acción”. El material fue difundido ayer por el noticiero Visión 7, junto a una filmación de un guardia que lanza una llamarada a un interno que pide fuego para prender un cigarrillo y otra de dos guardias practicando boxeo. “Las torturas no son aisladas, forman parte del problema institucional de las penitenciarías de Mendoza”, aseguró Pablo Salinas, abogado del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos.
Diego Lavado, otro de los abogados que como Salinas denuncia esta situación desde el 2004, explicó que las corridas son “un juego” de los guardiacárceles, a los que se ve con guantes de látex: “Cronometran el tiempo que tardan los presos en llegar y, si se demoran, los castigan”. Lavado, integrante de la asociación Xumex, entregó 400 videos a la Justicia en febrero pasado, luego de que un familiar de un preso encontrara ese celular que el penitenciario Daniel Perón había perdido.
“Fuego para un pucho” se llama el pequeño clip que muestra a un guardia apretando un desodorante sobre el fuego del encendedor, luego de que un interno que está dentro de la celda le pide fuego para fumar. El tercer video difundido, comentó Lavado, “es una práctica de box entre guardias, uno de ellos, pelirrojo, es el que después aparece moliendo a trompadas a William Vargas”. La imagen de Vargas, de 19 años, recorrió decenas de noticieros nacionales e internacionales a principios de febrero y fue publicada en este diario.
Este joven, condenado a tres años por la tenencia simple de siete plantines de marihuana, recibió esa golpiza luego de pasar por la enfermería, donde los guardias consiguieron el certificado médico para encubrirse. “Luego de golpearlo, lo dejaron 15 días en una celda de aislamiento, para que no se noten los golpes. Todo el sistema de la cárcel se confabula en estos casos”, denunció Lavado. Tras el escándalo inicial fueron cesanteados el jefe de Seguridad Interna mendocina, Leonardo Carabajal; el jefe de Servicio y de Turno del Penal, Ramón Birlonga, y Rodolfo Valdez.
“Además siguen detenidos cuatro guardias, un gran avance. Muchas veces se aplica la figura de ‘apremios’ que es excarcelable. Pero el fiscal Santiago Garay determinó que se trató ‘torturas’, un delito que desde la vuelta a democracia, cuando se modificó el Código Penal, se equiparó al de homicidios, con penas entre 8 y 25 años”, explicó el abogado Pablo Salinas. En Mendoza, agregó, estos delitos se vienen denunciando desde 2004 y llegaron hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que un año después obligó a las autoridades a auditar las cárceles.
La auditoría se levantó en 2010 y el reclamo de las organizaciones de derechos humanos nuevamente llegó a la CIDH para que se proteja la integridad física y psíquica de las personas privadas de su libertad. Mientras tanto, coincidieron Lavado y Salinas, es importante que se apruebe el protocolo facultativo de las Naciones Unidas para prevenir la violencia en la cárceles, institutos de menores u hospitales psiquiátricos. El proyecto, a nivel nacional, tiene media sanción, al igual que en Mendoza, donde se analizó luego del escándalo público que generó la difusión de los videos de la cárcel San Felipe.
El protocolo es complementario de la firma de la Convención contra la Tortura de la ONU. Establece que el comité, que trabaja ad honorem y es independiente, y un procurador penitenciario elegido con un proceso similar al utilizado para elegir jueces, puede hacer inspecciones sin ningún tipo de restricción.
Por su parte, Salinas advirtió que en la institución penitenciaria “todavía hay influencias de la dictadura, en especial de la escuela de (Julio César) Santuchone”. Hace pocas semanas, en medio de los juicios a los represores, las organizaciones de derechos humanos obligaron a que se saque el cuadro del represor Santuchone, colgado en un museo de la policía en la Comisaría séptima de la ciudad de Mendoza.
En el celular de Perón aún quedan videos sin difundir. “Hay uno en el que se ve que un penitenciario le mete su miembro masculino en la boca a otro que se quedó dormido haciendo guardia. Parece que estuvieran en un viaje de egresados. Se mezclan las torturas con los chistes estúpidos”, comentó Lavado, quien cree que el material, además de servirle a la Justicia, podría ser de “interés para los psicólogos del personal penitenciario”. Es que Perón tenían 1600 videos en total: “Era un cineasta fracasado”.