Mostrando entradas con la etiqueta Guerra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Guerra. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de febrero de 2014

Dominación Cultural

(Discurso de Andy Belguich, vocalista de Norte en #ConexiónCultura por Radio Gran Rosario - 06-11-13)


Con Leo (Studnitz), el guitarrista, llevamos 12 años de amistad. Tocamos juntos en una banda de trash metal que se llamaba Exterminio. Y después hicimos esto que se llama Norte. Nos conocimos en el 2001, en un momento en el que se vaticinaba una crisis muy fuerte, producto de las políticas económicas de Domingo Cavallo. Y, finalmente, nadie supo como frenar esa crisis. Se les fue a todos de las manos. Nadie supo como detenerlo y explotó la bomba de tiempo y se incendió todo.

Muchas veces escucho que dicen que el problema de la Argentina son los argentinos. Yo no estoy de acuerdo con eso. El problema es que nos han colonizado. Nos hicieron creer que eramos los peores del curso, que no servíamos para nada. Que acá tiene que venir a gobernar gente de afuera, porque los de afuera siempre son los mejores. 
El problema del país son estas empresas transnacionales, que con la excusa de venir a invertir y a crear trabajo, firman un acuerdo con dirigentes locales y después se llevan todos nuestros recursos. No invierten nada, no crean puestos de trabajo, y encima contaminan el medio ambiente. Cuando uno habla de derechos, de soberanía, de respeto internacional, lo primero que hacen es enviarte barcos piratas, llenos de mercenarios, para ocupar un territorio a la fuerza. Ya que como respeto no pueden infundir, necesitan imponer el terror. Y duele ver en un país tan rico como el nuestro a un pobre cipayo con una remera de Inglaterra. Los países más poderosos son los que deben promover la paz y no ocupar o invadir territorios. Somos hijos de una joven democracia. Nosotros leímos la historia escrita por asesinos. A la víctima apenas se lo reconoce con un santo sepulcro. A los asesinos se los reconoce con un Premio Nobel de la Paz. 
Ya pasaron 12 años de aquel 2001. Muchas cosas cambiaron… Y otras aún continúan vigentes.

- Twitter: @norte_ok

lunes, 26 de noviembre de 2012

Franja de Gaza: Historia y Situación Actual

Franja de Gaza 


La Franja de Gaza es una estrecha franja de tierra situada en el Próximo Oriente, al suroeste de Israel y al noroeste de la península del Sinaí de Egipto, y que junto con Cisjordania forma los llamados Territorios Palestinos. Tiene 11 km de frontera con Egipto, en la ciudad de Rafah, y 51 km de frontera con Israel; también tiene 40 km de costa en el Mediterráneo. 


Historia 

La Franja de Gaza fue una provincia del Mandato Británico de Palestina entre los años (1917-1948). Tras la partición decidida por la ONU en 1947 entre Palestina y el nuevo estado de Israel, la franja quedaba integrada al Estado palestino. Sin embargo, tras la guerra árabe-israelí de 1948, el territorio fue militarmente ocupado por Egipto. 

En 1967 la franja fue conquistada por Israel. Así permaneció hasta 1994, cuando se firmaron los Acuerdos de Oslo. Como parte del tratado, la Autoridad Nacional Palestina recibió el 80% del territorio. 

Desde el inicio de la intifada o levantamiento palestino en 2000, el Ejército israelí realizó numerosas incursiones de represalia en la Franja. Los israelíes han instalado puestos de control fronterizos y han restringido los desplazamientos. La Knesset (Parlamento israelí) aprobó un plan de retirada para finales de 2005. 


Economía y situación humanitaria 

Según la ONU, en 2006 casi dos tercios de la población de la Franja vivía bajo el nivel tolerable de pobreza, dependiendo de la ayuda humanitaria internacional. Antes de la intifada de septiembre de 2000, unos 30.000 palestinos habitantes de Gaza trabajaban en las industrias israelíes. En diciembre de 2003, esta cifra se redujo a 4.000, según cifras del Banco Mundial. Cada empleado palestino mantiene a un promedio de siete personas. Alrededor de 600.000 personas reciben ayuda alimentaria de la ONU. 

En promedio, 45 palestinos murieron cada día del año 2004 como resultado de la creciente violencia y los enfrentamientos. Más de 24.000 palestinos han perdido sus hogares en los últimos cuatro años como resultado de las demoliciones llevadas a cabo por el Ejército israelí, que destruía en promedio 120 edificaciones cada mes. 

Tras la elecciones en 2006, Hamás obtuvo el poder en la franja. Dicho partido se niega a reconocer al Estado de Israel, no renuncia a la violencia y se niega a los acuerdos anteriores firmados por la antigua OLP. En opinión de Israel, Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, Hamás es una organización terrorista, por lo que dichas entidades congelaron todos los fondos con anterioridad destinados a Hamás. 

El 6 de marzo de 2008, varias ONGs pro-derechos humanos presentaron un informe en el que consideran que la situación de la población de la Franja de Gaza es la peor desde la Guerra de los Seis Días, calificando a la Franja como "una cárcel". Según este informe, el bloqueo llevado a cabo por el ejército israelí contra la Franja de Gaza ha influido negativamente en el empleo, llevando la tasa de paro hasta el 40%; en la industria, suspendiéndose el 90% de la actividad industrial de la Franja; y en la capacidad económica de sus habitantes, que dependen en un 80% de la ayuda humanitaria extranjera La declaración de la Franja de Gaza como "entidad hostil" por parte de Israel ha supuesto el corte del suministro de electricidad, combustible, mercancías y agua. 

Debido al bloqueo que sufre la Franja, la zona continúa dependiendo económicamente de la ayuda humanitaria de la ONU, que llega a través de Israel, aunque los bloqueos militares dificultan esta ayuda. Las mujeres de Gaza trabajan por lo general en las labores del hogar, construyendo así las base de la sociedad (educando a los niños) o en las industrias locales de artesanía, ya que el hombre tiene la responsabilidad de mantener a su esposa e hijos. 

Así, los ingresos familiares son obtenidos por los hombres y los hijos mayores, que trabajan en las industrias de servicios (36%), en la construcción (33%), en la agricultura (20%) y en otras actividades industriales (10%). Aproximadamente el 40% de estos puestos de trabajo se hallan en Israel; sin embargo, los problemas políticos interrumpen con frecuencia el flujo de trabajadores hacia ese país. 

Esto ha causado grandes privaciones a la población palestina, ya que el 35% de su producto nacional bruto (PNB) proviene de los salarios conseguidos en Israel. Los proyectos promovidos por empresas internacionales para crear empleo local y mejorar la calidad de vida en Gaza (que incluyen la construcción de nuevas viviendas y la creación de un sistema de tratamiento de aguas residuales) aún no han sido puestos en marcha. 

En la actualidad están en proyecto diversos parques industriales en la frontera entre Gaza e Israel, pero estas iniciativas no proporcionarán un alivio inmediato. Las exportaciones de cítricos a Europa se han incrementado, aunque debido a la escasez de agua y a las pocas tierras disponibles, la actividad agrícola no puede sostener por sí sola a la población. 


Gobierno y política 

Desde 1948, la Franja fue administrada por Egipto hasta 1967, fecha en la que sería conquistada por Israel en la Guerra de los Seis Días. Israel no pone fin a su ocupación militar y civil hasta 2005, fecha del Plan de retirada unilateral. Tras ello, el territorio quedaba bajo control directo de la Autoridad Nacional Palestina; empero, en junio de 2007, tras violentos combates entre el movimiento Al Fatah, leal al presidente palestino Mahmoud Abbas, y los radicales islámicos de Hamás, la totalidad del territorio se halla bajo el control de este último grupo. Israel, por su parte, mantiene el control sobre las fronteras de Gaza, tanto con Egipto como con el propio Israel, y controla también su espacio marítimo y aéreo. 


Situación actual 

La Autoridad Palestina se ha encargado de la administración civil y de seguridad en la Franja de Gaza desde 1994. No hay asentamientos israelíes o bases militares en la Franja de Gaza desde la retirada israelí del 12 de septiembre de 2005. 

Tras la toma de poder de Hamas (el 14 de junio de 2007), Mahmoud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina y miembro de Al Fatah, expulsó a Hamas del gobierno formando un gabinete en la capital en Cisjordania. El gobierno de Abbas ha ganado amplio apoyo internacional. Egipto, Jordania y Arabia Saudita declararon a fines de junio de 2007 que el gabinete conformado en Cisjordania es el único gobierno legítimo de Palestina. Confirmando lo declarado, Egipto trasladó su embajada de Gaza a Cisjordania. Hamas, que mantiene el control efectivo de la Franja, se enfrenta al aislamiento internacional, tanto diplomático como económico . 

Hamas controla la frontera internacional con Egipto, así como con Israel. Sin embargo, en virtud del Tratado de Paz Israel-Egipto de 1979 el cruce entre la Franja de Gaza y Egipto se realizaba sólo a través del cruce fronterizo de Rafah. Desde la desconexión realizada por Israel en septiembre de 2005, en virtud de un acuerdo separado este cruce ha sido supervisado por la Misión de Asistencia de la Unión Europea. Desde el asalto de Hamas de la Franja de Gaza, los monitores ven impedidas sus funciones en el marco del acuerdo, alegando motivos de seguridad; ello ha resultado en el cierre del puesto de Rafah. El único acceso por tierra se hace a través de Israel, por los cruces de Erez y Karni. 

Israel ha llevado a cabo una dura política, cortando el suministro de combustible, el acceso a medicinas, y suministros. Calificándolo por algunos medios como ghetto de Gaza, en comparación del Ghetto de Varsovia.

Las luchas internas entre Hamas y Fatah, los ataques de Israel con el subsiguiente corte de energía y combustibles (como respuesta a los ataques de Hamas), sumen a la ciudadanía en un estado de caos y desesperanza. 

El 23 de enero de 2008, militantes palestinos destruyeron varias partes del muro que divide la Franja de Gaza de Egipto, en la ciudad de Rafah. Miles de habitantes de Gaza atravesaron la frontera en busca de suministros. Dada la crisis, el presidente egipcio Hosni Mubarak ordenó a sus tropas permitir el paso a los palestinos, pero verificando que no reingresaran con armas. Esto fue imposible de realizar, ya que las masas desafiaron a la policía fronteriza egipcia. 

Israel lanzó su operación "Plomo Fundido" el 27 de diciembre a la Franja de Gaza, en respuesta a los ataques de Hamas con cohetes de fabricación casera y granadas de mortero contra la población israelí. En cuatro días de bombardeos israelíes ya se habían contabilizado 380 muertos y mil 700 heridos.

miércoles, 2 de mayo de 2012

El hundimiento del Crucero Belgrano fue “un cobarde atentado”

De esta manera se refirió el ministro de Defensa, Arturo Puricelli, a la acción cometida por Gran Bretaña durante la guerra de Malvinas. Además, felicitó a la embajadora Alicia Castro por el pedido que le hizo al ministro de Relaciones Exteriores inglés.




El ministro de Defensa de la Nación, Arturo Puricelli, calificó de "cobarde atentado y traición" al hundimiento del crucero "General Belgrano" por parte de un submarino nuclear británico, ocurrido hace 30 años durante la guerra en las Islas Malvinas.

Puricelli felicitó además a la embajadora argentina en el Reino Unido, Alicia Castro, quien le preguntó al canciller británico, William Hague, en un acto público, si estaba "listo para el diálogo" con la Argentina por la soberanía del archipiélago del Atlántico Sur.

"Me pareció que está en el marco del cumplimiento de la función, felicito a la embajadora (Castro) por esto. Es decir, el Reino Unido se molesta porque dice que fue falta de estilo de nuestra embajadora. Nosotros hoy estamos conmemorando un cobarde atentado y una traición como fue el hundimiento del General Belgrano: eso tampoco es de estilo y es mucho más grave, así que felicito a nuestra embajadora", expresó Puricelli a la prensa luego de encabezar un homenaje a los 323 tripulantes fallecidos en aquel buque.

Respecto al hundimiento del barco, Puricelli recalcó que la entonces "primer ministra (Margaret) Thatcher, incluso pasando los límites del derecho internacional de la guerra y para salvar un gobierno que se caía, no dudó en sepultar 323 héroes en nuestro crucero Belgrano en el Atlántico Sur".

Puricelli estuvo acompañado en la ceremonia por el jefe de la Armada, vicealmirante Carlos Paz; y el titular del Estado Mayor Conjunto, brigadier general Jorge Chevalier, entre otras autoridades militares.

El hundimiento del "General Belgrano" se produjo el domingo 2 de mayo de 1982 durante la guerra de Malvinas, cuando cerca de las 17 de aquel día fue atacado por el submarino nuclear británico Conqueror, que lanzó dos torpedos. El episodio generó una polémica entre Argentina y Gran Bretaña, al haberse ocurrido fuera del área de exclusión establecida por el gobierno británico alrededor de las islas.

martes, 1 de mayo de 2012

Obama aseguró que la guerra está llegando a su fin, a un año de la muerte de Bin Laden




El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, visitó imprevistamente Afganistán en el primer aniversario de la muerte de Osama Bin Laden, y dijo que la intervención militar norteamericana en este país está llegando a su fin así como culminó ya la de Irak.

Bagra discurso televisado a su nación desde una base militar en Afganistán y en un acto de un alto simbolismo político para un presidente que busca su reelección en las elecciones de noviembre.

"Nuestra meta es destruir a Al Qaeda, y estamos en la senda para hacer exactamente eso", agregó Obama, cuya campaña presenta el asesinato de Bin Laden en un operativo militar clandestino en el vecino Pakistán como el principal fruto de la rediseñada estrategia militar del mandatario.

Obama habló en la base aérea de Bagram horas después de firmar en Kabul un acuerdo de asociación estratégica con su par afgano, Hamid Karzai, que regirá las relaciones entre los dos países en la décadas posterior al fin de la misión de combate de Estados Unidos en Afganistán, previsto para fines de 2014.

En la tranquilidad de la noche, rodeado de secretismo y medidas de seguridad, Obama llegó al aeropuerto de Bagram para una visita de siete horas a Afganistán, donde su país libra una guerra de más de una década contra rebeldes islamistas desde los atentados de Al Qaeda del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.

Apenas aterrizado con el avión Air Force One, el presidente tomó un helicóptero hacia el Palacio Presidencial de Kabul, donde firmó el acuerdo e hizo declaraciones a la prensa con Karzai a su lado.

Luego volvió a la base y saludó a decenas de soldados, estrechando mano tras mano. Después cerró la visita relámpago con el discurso televisado, que pronunció parado delante de camiones blindados militares a la hora de la cena en la costa este de Estados Unidos, aunque a las 4 de la mañana en Afganistán.

En su mensaje, el presidente recordó que fue en Afganistán donde Bin Laden planeó los atentados con aviones a las Torres Gemelas y el Pentágono de 2001, y que esto derivó en la invasión estadounidense con aval de la ONU para derrocar a los entonces gobernantes talibanes por negarse a entregar al líder de Al Qaeda.

"Este tiempo de guerra comenzó en Afganistán. Con fe el uno en el otro, y nuestros ojos fijos en el futuro, terminemos con el trabajo que tenemos a la mano y forjemos una paz justa y duradera", señaló Obama, citado por la cadena de noticias CNN.

Más temprano, el mandatario dio un discurso igualmente animado ante las tropas estacionadas en Bagram, la base estadounidense más importante en Afganistán, al norte de Kabul.

"Hay luz en el horizonte", declaró a los soldados, agradeciendo y encomiando su labor.



Obama dijo que, en virtud del acuerdo firmado con Karzai, las tropas estadounidenses desempeñarán tareas de contraterrorismo y de entrenamiento de las fuerzas de seguridad afganas, pero afirmó que su país no tendrá bases permanentes en Afganistán.

"Pero no tendremos bases permanentes en este país, ni patrullaremos sus ciudades y montañas", señaló.

En su discurso a la nación, Obama dijo que reconoce que "muchos estadounidenses están cansados de la guerra" en Afganistán, la más larga que tuvo que pelear Estados Unidos en su historia.

Pero el presidente dijo que el año pasado retiró a 10.000 soldados de Afganistán y que 23.000 más abandonarán el país antes de septiembre.

"Luego de eso, las reducciones continuarán a un paso firme, con más de nuestros soldados regresando a casa. Y como acordó nuestra coalición, para fines de 2014 los afganos serán plenamente responsables de la seguridad de su país", añadió.

Por motivos de seguridad, los periodistas de distintos medios que acompañaron a Obama en el vuelo de 13 horas aceptaron mantener el viaje en secreto hasta la llegada del mandatario al Palacio Presidencial de Kabul, la capital del país, donde los talibanes todavía cometen ataques, a veces letales, informó CNN.

Desde la muerte de Bin Laden, las relaciones entre Estados Unidos y Afganistán pasaron por momentos de tensión debido a la quema de ejemplares del Corán en la base de Bagram y al asesinato de 17 civiles afganos, entre ellos varios chicos, por parte de un soldado norteamericano.

Más de 1.800 soldados estadounidenses murieron y otros 15.700 resultaron heridos en la guerra de Afganistán.

Los conflictos en Afganistán e Irak costaron 1,3 billones de dólares, y los sondeos muestran que el apoyo popular a mantener las tropas en suelo afgano está más bajo que nunca.

Obama estuvo tres veces en Afganistán como presidente, la anterior en diciembre de 2010, y una en Irak, en 2009. Estados Unidos culminó su misión militar en Irak a fines del año pasado.

En Estados Unidos, en tanto, el Pentágono presentó hoy un informe sobre la situación en Afganistán en el que habló de limitados avances en la estrategia bélica y advirtió que los talibanes todavía son capaces de lanzar ataques importantes pese a haber perdido terreno a manos de fuerzas norteamericanas y afganas.

El informe semestral obligatorio, enviado a ambas cámaras del Congreso, dijo que los talibanes no pudieron recuperar sus bastiones perdidos en las provincias de Helmand y Kandahar y elogió el papel de las fuerzas militares afganas desde el 1 de octubre pasado hasta fines de marzo.

Sin embargo, el documento también habló de avances limitados respecto de muchas situaciones que vienen dificultando el esfuerzo bélico político, no sólo en términos de la actuación estadounidense sino también de la efectividad del gobierno afgano para capitalizar los logros militares de los últimos años.

miércoles, 15 de junio de 2011

Inauguración helipuerto presidencial Roberto Fiorito


La presidenta Cristina Fernández inauguró el helipuerto de la Casa de Gobierno "Roberto Mario Fiorito", llamado así en honor al único piloto de helicópteros que murió combatiendo en la guerra del Atlántico Sur en 1982.
Además, destacó la presencia de "James Peck, un artista plástico hijo de un Soldado Británico nacido en Malvinas.
James Peck actualmente esta casado con una argentina, por lo que solicito su ciudadanía.


http://www.youtube.com/watch?v=183chpRonig&feature=channel_video_title

CFK: "Inauguramos el helipuerto "Roberto Mario Fiorito", llamado así en honor al único piloto de helicópteros que murió combatiendo en la guerra del Atlántico Sur en 1982. Además, entregamos su DNI argentino a James Peck, un malvinense que tuvo un hijo con una argentina y renunció a su nacionalidad británica después de que las autoridades inglesas decidieran no atender a su esposa en el parto".













martes, 3 de mayo de 2011

Pakistán niega haber escondido a Bin Laden

ZARDARI RECHAZO LAS ACUSACIONES
El presidente Asif Ali Zardari descartó que fuerzas de seguridad de su país hayan ocultado a Osama Bin Laden antes de que fuera asesinado por tropas de elite de Estados Unidos. El primer ministro británico, David Cameron, y varios legisladores estadounidenses expresaron sus dudas acerca de que el líder de Al Qaeda, y una de las personas más buscadas del mundo, pudiese estar en una casa de la ciudad de Abbottabad sin que las autoridades paquistaníes tuvieran conocimiento.
Los comentarios del presidente paquistaní llegaron luego de que el jefe de gobierno británico y legisladores estadounidenses dijeran que Pakistán debería dar respuestas sobre cómo fue posible que el líder de Al Qaeda y una de las personas más buscadas del mundo pudiese vivir en tal lugar sin que las autoridades supieran.
Los comentarios de Zardari en una columna publicada en el diario The Washington Post fueron la primera respuesta formal de Pakistán a las sospechas expresadas en Estados Unidos y Europa, algo que podría agriar aún más las relaciones entre Islamabad y Occidente en un punto álgido de la guerra en Afganistán.
Bin Laden fue muerto cerca de una academia militar en la nororiental ciudad de Abbottabad, no en la recóndita región montañosa cercana a la frontera afgana donde se presumía que se ocultaba, ayudado por líderes tribales. Esto reavivó sospechas de posible complicidad entre el poderoso aparato de seguridad del país, sobre el cual funcionarios occidentales manifiestan desde hace años su desconfianza pese a varios arrestos de miembros de Al Qaeda desde 2001.
"Algunos en Estados Unidos insinuaron que Pakistán carece de vitalidad en su persecución del terrorismo o, peor aún, que éramos insinceros y que en realidad protegíamos a los terroristas que afirmábamos estar persiguiendo", escribió Zardari. "Tales especulaciones sin fundamento pueden ser noticias emocionantes, pero no reflejan la realidad", agregó el presidente.
Los lazos entre ambos aliados nominales en la lucha al extremismo islámico ya vivían momentos de tirantez por acusaciones estadounidenses de que autoridades paquistaníes apoyaban a grupos extremistas en Afganistán y su propio país y malestar de Islamabad por ataques de aviones sin piloto norteamericanos en Pakistán.
El presidente de la Comisión de Defensa del Senado de Estados Unidos, Carl Levin, dijo que la inteligencia paquistaní "tiene muchas explicaciones que dar" por el lugar donde vivía Bin Laden y otros temas que deberían haber generado sospechas, como que los ocupantes de la casa quemaban la basura y evitaban su recolección. "Es difícil imaginar que el Ejército o la policía no tuvieran idea de lo que pasaba allí adentro", agregó Levin.
El premier británico David Cameron, quien hizo del respaldo a Pakistán uno de los puntos centrales de su política exterior, se hizo eco de esas preocupaciones. "Esas son preguntas que debemos hacer, esas son preguntas que querremos que sean contestadas y haremos esa pregunta a todos en Pakistán y en el gobierno paquistaní", dijo Cameron a la cadena BBC, al tiempo que también admitió las limitaciones de la influencia de los gobiernos occidentales sobre Islamabad.
"Podríamos elegir el camino de tener un enorme polémica, enorme riña con Pakistán, pero valoro nuestra relación con Pakistán y tengo la visión muy clara de que está en nuestro interés trabajar con el gobierno y el pueblo paquistaní para combatir el terrorismo y ayudar al desarrollo del país", agregó Cameron.

domingo, 10 de abril de 2011

EL SOLDADO DESCONOCIDO QUE APELÓ INÚTILMENTE A LA CRUZ DE SU CUELLO

Cuando un actor o un cantante quiere motivarse desde el escenario, elige entre los espectadores a uno en especial, y actúa o canta sólo para él. Esa es la forma que tiene de humanizar a ese compacto abstracto llamado "público", que está sentado en la platea del teatro.


Cuando pienses en Malvinas, animate a pensar en algún soldado en especial, para tomar la temperatura del drama real. Porque cuando pensás en un colectivo victimizado, perdés la noción del drama real. El drama colectivo tiene entidad real cuando se acumulan una a una las historias personales que resultan de la misma intensidad dramática. Pero si empezás a pensar en términos colectivos despreciando la anécdota, vas a tener tendencia a conceptualizar, lo que es un ejercicio racional y desapasionado muy importante, pero que se aleja peligrosa e innecesariamente de la realidad en su completa dimensión.



¿No conociste a ningún soldado de Malvinas? ¿No tenés en la memoria la cara, la voz, o el nombre de ninguno? Ya te conté la historia de Roque, un soldado que murió en el Belgrano. Pero te puedo agregar la historia de otro, que murió en la isla, y quedó enterrado allí, en el cementerio argentino.

Nadie puede decir el nombre del soldado cuyo triste final te voy a contar para que pienses en él. Nadie lo reconoció. Si tiene padres que van a llevarle flores a las Malvinas, ellos no sabrán cómo murió. De él sólo quedaron dos fotos, donde apenas "se adivina una cara de pómulos altos, y un ligero aire aindiado, rígida por la muerte", como relata Adrian Weale, que junto a Christian Jennings, publicaron el libro "Muchachos de ojos verdes". En la foto, está apoyado sobre otros cuerpos de soldados argentinos muertos, con un fusil que se ve detrás de él.

A este soldado argentino le tocó toparse con un soldado inglés cuyo nombre es Gary Sturge, paracaidista. Fue en Monte Longdon, ante por lo menos doce testigos ingleses.

El soldado argentino había sido herido en el pie o en la pierna, no se sabe, por el paracaidista Alec Munro, en el último momento del asalto de la compañía "A", al final de la batalla. Munro estaba junto a Sturge. Munro indicó a Sturge que se hiciera cargo del soldado argentino herido, y esperara indicaciones de qué hacer con él.

Hacia un costado de Sturge, estaban formando en fila a los soldados argentinos prisioneros, y hacia el otro costado, iban poniendo en fila los cuerpos de los argentinos muertos. Sturge, impaciente, le preguntó a Munro qué hacía con el soldado. Y recibió una respuesta que podría considerarse ambigua, pero sólo para una mente perversa: ponelo en fila con los demás.

En fila estaban los prisioneros, pero también en fila estaban los muertos. Si la respuesta de Munro fue ambigua, Sturge tuvo oportunidad de pensar que si el soldado argentino estaba vivo, debió ir a hacer la fila con los vivos. Pero eligió por el grupo de los muertos.

Sturge llevó al soldado contra una roca y sacó una pistola de las que habian recolectado en el búnker de oficiales argentinos. El prisionero se dio cuenta de que iba a ser ejecutado y comenzó a gritar con palabras que nadie de los allí presentes entendió, dicen los testigos ingleses. Como esfuerzo desesperado por hacerse entender, el soldado argentino tomó el crucifijo que colgaba de su cuello y se lo mostró a Sturge. Sturge simplemente disparó. El soldado argentino quedó con los demás, en la fila de los muertos.

Los ingleses testigos presentes creyeron interpretar al soldado argentino mostrando el crucifijo. Ellos relataron que quiso hacer entender a Sturge que al ser ambos cristianos, por eso no debía dispararle.

Pero el crucifijo al que apeló en desesperación el soldado argentino, tiene además otros significados universales: es la apelación a la piedad, a esa piedad que debe tener un cristiano con otro ser humano, sea cual fuera su religión. Podemos pensar que además de mostrarse como cristiano, el soldado argentino quiso enfrentar a Sturge con la cruz, esperando que un cristiano reacciones ante su fé.

El acto final de este soldado argentino, fue poner en combate el arma más sofisticada de lo simbólico, con mayor idoneidad que la de los militares argentinos cuyos símbolos no superan el nivel de lo pedestre. En esa batalla ganó el soldado argentino que resultó muerto. Le ganó al inglés en humanismo y a los militares argentinos encalidad simbólica.

No debemos sustraernos a ser espectadores sensibles de este último acto de coraje y estrategia, que nada tiene que ver con las armas de fuego y con la guerra. No sabemos su nombre, pero pensemos en él cuando pensamos en la guerra de Malvinas. Así pensaremos en cada uno de los demás, vivos o muertos.

Como escritora de blog que soy, estoy haciendo mi esfuerzo para intentar terminar con Malvinas como el Santo Sepulcro de nuestras tradicionales ilusiones irredentas, porque mientras esa forma de pensar sobreviva, puede llevar en cualquier momento a la desgracia de otros chicos como el que fue ejecutado por una bestia humana como Sturge.

No a la idealización apasionada de la soberanía territorial. Sí al reclamo del derecho, con total racionalidad despasionada. Ayudame a difundir esta idea. Sacále la pasión al tema Malvinas.


El soldado argentino ejecutado en Malvinas

martes, 22 de marzo de 2011

Duros combates por el control de Ajdabiya

DESPUES DEL ATAQUE AEREO ALIADO, LAS FUERZAS DE KHADAFI FRENARON EL AVANCE DE LOS REBELDES LIBIOS
A pesar de la retirada aterrorizada de las tropas del gobierno por los ataques aéreos de Occidente, los rebeldes no aprovecharon su ventaja y huyeron en pánico a la primera señal de contraataque. Se pelea casa por casa.
 Por Kim Sengupta *
Una ciudad asediada y golpeada, gente viviendo en ella sin comida, ni agua ni electricidad durante días y enfrentando ataques diarios: esto era Ajdabiya ayer mientras las fuerzas de Muammar Khadafi luchaban por mantenerse en esta estratégica puerta al este de Libia. A pesar de la destrucción de los tanques y la artillería del régimen y la retirada aterrorizada de las tropas del gobierno por los ataques aéreos de Occidente, los rebeldes, no por primera vez en esta guerra, no aprovecharon su ventaja. En cambio, huyeron en pánico a la primera señal de contraataque.
Hoy la resistencia rebelde es fuerte dentro de Ajdabiya, y sus miembros me guiaron a través de los caminos desiertos a las áreas que habían recuperado batallando con el enemigo día tras día. ¿Por qué, se preguntaban estos combatientes, había fallado el liderazgo del movimiento de protesta en Benghazi en aprovechar el conocimiento local y usar estas rutas para ir en su ayuda y aventajar a los tropas del régimen?
Los caminos del desierto también había sido usados por los residentes de la ciudad desesperados por escapar. Sólo queda en la ciudad un cuarto de la población de 135.000 habitantes. Las calles vacías retumban con el sonido de explosiones, y cada negocio está con las persianas cerradas; el hospital todavía está tratando a los heridos pero sus reducidas provisiones médicas no pueden hacer frente a ningún caso serio de los que llegan en ambulancias a menudo corriendo el riesgo de encontrarse en un fuego cruzado.
Aunque los combatientes revolucionarios han luchado para controlar el centro y algunos de los suburbios, todavía hay una amenaza constante de los soldados de Khadafi. Mi intérprete libio y yo tuvimos que movernos repetidamente a través de los caminos laterales y callejones mientras nuevas salvas de granadas a propulsión y fuego de Kalashnikov llegaba de diferentes direcciones.
Gran parte de los disparos se hacía con un descuidado desprecio por quién los estaba recibiendo en la otra punta. “Mire lo que han hecho –dijo Hamza Zwas, un militante de 26 años, señalando un gran agujero a un costado de una casa que acababa de ser impactada por un mortero–. Así es la forma en que disparan. Tenemos gente muerte, herida, porque no les importa. La gente está asustada y es por eso que se fue.”
La casa impactada estaba vacía. Los propietarios se habían ido la semana anterior. El vecino de 18 años de la casa de al lado, Selim Ansabi, murió hace tres días, cuando el auto en que viajaba fue impactado por un proyectil de artillería. “El era un pasajero. Su amigo, que manejaba, perdió un brazo –dijo el padre de Selim, Abdullah, sacudiendo la cabeza–. Ninguno de los muchachos era Shabaab, no estaban luchando. ¿Por qué usaron algo tan malo en la mitad de la ciudad? Tienen que haber sabido que la gente resultaría muerta o herida.”
Algunas de las muertes habían sido objetivos fijados de listas provistas por informantes locales, afirmaba la gente. Shawas Mohammed recibió un disparo en el frente de su casa; Jadullah Bakhti fue llevado, y su cuerpo tirado sobre un baldío dos días más tarde. Naji Yunis Ali no esperó a que la policía secreta que acompañaba a los soldados viniera por él y huyó con su familia.
“De manera que dañaron el lugar, estaban enojados, vinieron con un gran auto blindado y tiraron abajo la paredes, luego entraron y destrozaron todo –dijo el primo de Ali, Mukhtar Issa–. Tenían una foto de Naji, Dijeron que aun si había escapado a Benghazi, lo agarrarían y lo ahorcarían. Esto pudo pasarnos a muchos de nosotros, tenemos miedo.”
Sin embargo, no es sólo la población local la que tiene motivos para estar profundamente asustada. En el cuarto de atrás de una casa de una planta cerca de ahí, hay tres prisioneros tomados por los rebeldes. Dos de ellos, de Chad, son supuestamente mercenarios, de un grupo que Khadafi es acusado de reclutar en el Africa subsahariana. El tercero en su hombre de unos 60 años que afirma ser libanés, pero sus captores dicen que están convencidos de que es tunecino.
Los detenidos son traídos desde detrás de una puerta pesada, cerrada desde afuera con una barra metálica. Todos parecen asustados. El mayor se larga a llorar. El hombre, que dice que su nombre es Milud Miukhtar, afirma entre sollozos que es pobre y que ha estado durmiendo mal desde que llegó a la ciudad, hace un tiempo. “Me arrestaron porque soy extranjero, son muy sospechosos los de afuera. Me hicieron esto en las manos –dijo levantando las muñecas y los dedos hinchados–. ¿Cómo pueden pensar que estoy en el ejército? Soy demasiado viejo para luchar. ¿Qué me sucederá, me matarán? Señor, ¿usted lo cree?”
El comandante local, el capitán Adil Zwei, abraza a Mukhtar y le asegura que nadie lo lastimará. “Sus manos fueron dañadas cuando primero lo detuvieron, mis hombres no son responsables. Protegeremos a todos ellos, pero es un problema –dijo el capitán–. La gente por aquí está muy enojada, no podemos decirles por qué estamos deteniendo a estos hombres.”
Los dos hombres de Chad, Asil Hussein Baqua y Hussein Abdulrahab al Hussein, dicen que estaban trabajando en Trípoli cuando unos oficiales les dijeron que tenían que ir a pelear contra los “terroristas”. A cambio de sus servicios se les ofreció dinero, un departamento a cada uno y la ciudadanía libia. Baqua, de 38 años, que aseguró que había estado en Libia durante ocho años y trabajado en una fábrica de cerámica, dijo: “¿Qué opción teníamos? La policía nos habría arrestado si nos negábamos. Nos dijeron que sólo seríamos usados en tareas en puestos de control, eso es todo”. Al Hussein, de 27 años y desempleado, añadió: “Viví en Libia durante tres años, no tengo nada contra la revolución, Realmente siento haberme visto involucrado en esto”.
Ambos hombres estaban vendados como resultado de las heridas que habían recibido, dijeron, cuando un camión en el que iban fue impactado por un ataque aéreo, el domingo. El capitán Zwei estaba ansioso por entregar a los prisioneros a las autoridades rebeldes. “Esto sucederá cuando los oficiales de Benghazi lleguen aquí –dijo–. Pero no sé cuándo será eso. Creíamos que iba a ser hoy, después de las bombas de las potencias extranjeras.”
Las fuerzas del coronel Khadafi estaban en control de las entrados del este y del oeste de Ajdabiya cuando nos fuimos, disparando proyectiles a la ciudad, a la gente que había repetidamente enfatizado que lo querían y a quienes él quería. “No hubo grandes bombardeos hoy, estamos preocupados por que los extranjeros no los mantengan”, dijo el combatiente Hamza Zwas, frotando su hombro debajo de una remera Abercrombie & Fitch. Había recibido una bala en los primeros días del levantamiento, pero volvió a la lucha después de pasar por cirugía en Egipto. “Pero hemos estado luchando durante un tiempo ahora, y seguiremos”, dijo.
A la salida nos encontramos con Abu-Gadi Mohammed, de 37 años. Su familia estaba en el campo para evitar la violencia. Su mujer, Zahiya, se vio obligada a dar a luz ahí. “Estoy muy preocupado y disgustado por el hecho de que tuviera que pasar por esta experiencia dura –dijo–. Pero ella está bien y ahora tengo una hijita que es sana. La llamaré Amal (esperanza).”
* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Páginal12.
Traducción: Celita Doyhambéhère.

viernes, 18 de marzo de 2011

Khadafi volvió a ser el enemigo

LIBIA SE SUMA A IRAK Y AFGANISTAN COMO BLANCO DE BOMBARDEOS
Francia y Gran Bretaña llevaron hasta un final tardío su idea de instaurar una zona de exclusión aérea. Estados Unidos les transfirió la responsabilidad de la acción principal a los europeos y los árabes.
 Por Eduardo Febbro
Desde París
Muammar Khadafi bajó definitivamente del altar al que la gula occidental, los petronegocios y la desfachatez del sistema financiero internacional lo habían izado. El tirano, que durante casi dos décadas fue el “enemigo número uno” de Occidente para luego convertirse en el vistoso aliado de sus enemigos de antaño, volvió a su estatuto primigenio. La resolución adoptada por el Consejo de Seguridad de la ONU no deja ningún intersticio para la ambigüedad: el dispositivo militar ya está preparado y sólo faltaba la famosa “base jurídica” reclamada por la OTAN. París y Londres llevaron hasta un final tardío su idea de instaurar una zona de exclusión aérea para neutralizar la aviación de Khadafi.
Las provocaciones mutuas tornaron inevitable la participación árabe-occidental en una nueva cruzada militar contra un país árabe. Libia se suma así a Irak y Afganistán a la lista de países que pasarán una temporada bajo las bombas de una coalición donde el poderío militar de Occidente marcará las orientaciones. Era necesario el voto a favor de 9 de los 15 miembros del Consejo de Seguridad y también que ninguno de los integrantes permanentes del Consejo vetara la resolución. China y Rusia se abstuvieron y con ello abrieron paso al operativo militar. La comunidad internacional, fragmentada, salvará al filo de la navaja a la ya asfixiada oposición libia. Cercada en su feudo de Benghazi por las fuerzas leales al régimen, la participación directa de Occidente era la única carta que podía sacarla del despeñadero. “Prepárense, esta noche llegamos”, había dicho Khadafi a los habitantes de Benghazi. Tal vez, las primeras en llegar sean las bombas occidentales ayudadas por algunos países árabes, como Emiratos Arabes Unidos, Qatar y Egipto. Washington logró su propósito: transferirles la responsabilidad de la acción principal a los países vecinos, es decir, los europeos con costas mediterráneas y los árabes. Francia y Gran Bretaña, promotores de la resolución, asumirán la mayor parte de la responsabilidad de Occidente, pese a que Estados Unidos es la fuerza dominante en el seno de la OTAN.
No es seguro que la guerra total sea la apuesta definitiva. El Guía Supremo de la desgastada revolución libia supo dar marcha atrás al borde del abismo. A partir de 2003, Khadafi ya demostró su sentido del realismo cuando, impresionado por la invasión de Irak y la captura de Saddam Hussein, retrocedió en su principal proyecto, la acumulación de armas de destrucción masiva, y reconoció su responsabilidad en dos atentados: contra el avión de PanAm que explotó sobre la localidad escocesa de Lockerbie (1988, 270 muertos) y contra el avión francés de la compañía UTA (1989, 170 muertos). Ese fue el inicio del idilio público entre el coronel y sus jueces de años anteriores. Inversiones y visitas de Khadafi a las grandes capitales del mundo y viajes de los demócratas a Trípoli consagraron el retorno del coronel al “eje del bien”. O sea, los negocios seguros aunque las manos que firmaban los contratos estuviesen manchadas de sangre.
Puede que hoy haga lo mismo. La resolución de la ONU es amplia y explícita. La OTAN y la Liga Arabe apoyaron la instauración de una zona de exclusión y ello los convierte en aliados directos de la intervención. Presionado desde el interior por los rebeldes, ahorcado por el cielo y cercado desde el mar, Khadafi tiene las horas contadas. Khadafi le ha ofrecido la represión salvaje a su pueblo y una fuente de agua bendita para que Occidente lave su mala conciencia. No cabe ni la más remota duda de que los armas ya están preparadas. Anoche, tanto el primer ministro francés, François Fillon, como el jefe de la diplomacia, Alain Juppé, adelantaron que la fuerza se emplearía en cuanto la resolución estuviese aprobada. Alain Juppé precisó incluso el modo operativo: “Está excluido que se haga algo en tierra. Está claro. La alternativa se desprende sola: es la utilización de la fuerza aérea”. Tal vez Khadafi calculó mal la convicción de sus socios del Oeste. Pensó que sus divisiones profundas y sus debilidades morales y energéticas le permitirían aplastar la revuelta con un costo mínimo. Occidente también se equivocó con él y con las capacidades reales de la oposición. Las demoras y ese doble error desembocaron en centenas y centenas de muertos, destrucción y el éxodo de centenas de miles de personas hacia las fronteras.
El movimiento democrático libio terminó condicionado a la peor opción para triunfar: sacar a Khadafi con el respaldo de fuerzas extranjeras. Los movimientos de unos y otros condenaron a la contrarrevolución libia a una asistencia extranjera: Khadafi no dejaría el poder sin matar y sin mofarse de la OTAN y la ONU. A su vez, Occidente no podía dejarlo ganar sin quedar en ridículo. Khadafi ha sido un socio perfecto, en la paz y en la guerra. Su previsible derrota se forjó según sus condiciones. Mató a su pueblo sin concesiones y provocó a Occidente para que vinieran a buscarlo. La historia se vuelve a repetir con una puntualidad sangrienta, como en Panamá, Irak o Afganistán: otra vez hay que armar una coalición y arrojar bombas para extirpar un mal que se fue arraigando con la complicidad y hasta la ayuda directa de quienes hoy se alistan para suprimirlo. Noriega fue un aliado de las potencias, lo mismo que Saddam Hussein en Irak y los talibán en Afganistán.Apartarlos del poder costó miles de vidas humanas inocentes. Khadafi y sus socios tardíos hicieron pesar sobre el pueblo libio el mismo y repetitivo destino.