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jueves, 7 de julio de 2011

China aprobó la compra de carne argentina

El Ministerio de Agricultura informó que quedó plenamente operativo el Protocolo Sanitario para la exportación de carne argentina a China. El organismo de control de ese país publicó la lista de los establecimientos argentinos que podrán exportar este producto. 

Por eso en los próximos días, el ministro Domínguez viajará a China para avanzar en el intercambio de otros productos.

Agricultura recordó que a partir de las relaciones bilaterales que impulsó la presidenta Cristina Fernández entre la Argentina y China, el ministerio de Agricultura logró la apertura de los mercados de maíz, vino, biocombustibles, cebada y carne.

Señaló que la Administración General de Supervisión de Calidad, Inspección y Cuarentena de China (Aqsiq) informó que quedó plenamente operativo ayer el Protocolo Sanitario para la exportación de carne argentina que se firmó el 30 de noviembre.

Además, el organismo chino publicó la lista de los establecimientos argentinos aprobados para exportar este producto.

La cartera agropecuaria explicó que Aqsiq y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Alimentaría (Senasa) acordaron el modelo de certificado sanitario que amparará las exportaciones de carne argentina a China. 

De esa forma, otras plantas podrán sumarse a este listado, luego de la visita de inspección que realizará la Administración Nacional de Acreditación y Certificación de China a fines de agosto próximo.

Domínguez viajará a China

El ministro de Agricultura, Julián Domínguez, viajará a mediados de julio por tercera vez al país asiático. El objetivo será firmar nuevos acuerdos sanitarios con el AQSIQ e impulsar la agenda de cooperación con el Ministerio de Agricultura y la Administración Estatal de Granos.

Durante esta visita se llevará a cabo también la II Reunión del Grupo de Trabajo sobre Biotecnología Agrícola y la II Reunión del Subcomité de Pesca, en la que participarán funcionarios y expertos de ambas partes.

Agricultura informó además que el segundo semestre del año, está prevista la visita a nuestro país del Ministro del Aqsiq, Zhi Shuping. También se realizarán diversas actividades en China y Argentina como la promoción de nuestra genética bovina, tecnología de siembra directa y experiencia en materia de lucha y erradicación de la Fiebre Aftosa.



jueves, 7 de abril de 2011

Los rebeldes libios comienzan a exportar petróleo para financiarse

CAMBIOS EN EL MUNDO ÁRABE


Publicado el 7 de Abril de 2011
Los insurgentes vendieron el crudo extraído de los pozos que controlan, pero Khadafi bombardeó los yacimientos e interrumpió la producción. Continúa la polémica entre la OTAN y los sublevados por la efectividad de los ataques. 
 
El petróleo se convirtió ayer en el principal protagonista del conflicto armado que se desarrolla en Libia, cuando un buque cisterna zarpó del puerto de Tobruk, controlado por los rebeldes, con el primer cargamento de crudo para la exportación procedente de los pozos en poder de los sublevados. Pero la mejor fuente de financiamiento de los opositores quedó rápidamente interrumpida: tras tres días de ataques, las fuerzas de Muammar Khadafi detuvieron la extracción en los yacimientos petroleros del este del país.
Antes de que comenzara el conflicto, Libia era el tercer país productor de crudo de África. Su exportación ascendía a los 1,6 millones de barriles diarios.
El destino del petrolero es todavía una incógnita ya que los rebeldes no precisaron a qué país fue destinada su primera exportación. Algunos países reconocieron al Consejo Nacional Transitorio (CNT) como el gobierno legítimo de la zona oriental de Libia, entre ellos Francia, Qatar e Italia. En principio, solamente alguno de los países que reconoce al CNT podría comprar su crudo sin miedo a verse envuelto en un conflicto legal o de otro tipo. Sin embargo, los rebeldes pueden también vender su petróleo a cualquiera que esté dispuesto a comprarlo, como ocurre con el comercio de armas o cualquier otra mercancía.
Los rebeldes tienen dificultades para financiar la compra de armas, así como las necesidades logísticas y de organización de una administración incipiente, y la exportación del petróleo representa una fuente de ingresos fundamental.
Pero la producción quedó trunca a raíz de un ataque de las fuerzas de Khadafi. Según testigos de la oposición, bombardearon un campo de petróleo en la región de Awjilah que pertenecía a la compañía que está de parte de los rebeldes.
En tanto, la OTAN respondió a las críticas manifestadas el martes por los grupos armados adversos al gobierno de Khadafi, quienes acusaron a la Alianza Atlántica de “dejar morir a los habitantes de Misurata”. Por eso, la OTAN ratificó que las operaciones militares están orientadas a la “protección de civiles”, con “prioridad” en Misurata, donde aclaró que la tarea es más difícil por el supuesto uso de “escudos humanos” atribuidos a los seguidores de Khadafi.
“La OTAN no ha hecho hasta ahora más que pedir excusas porque dice que no puede atacar a las tropas de Khadafi ya que estas se encuentran en la ciudad y hay riesgo para los civiles”, afirmó el principal portavoz rebelde, Mustafá Geriani. “Pero nuestra pregunta es por qué no atacan la línea de suministro a las tropas, allí no hay civiles y no hay riesgos para la alianza en este sentido”, añadió.
En tanto, en el frente oriental los rebeldes aseguraron haber recuperado posiciones en torno al enclave petrolífero de Brega, donde el martes las fuerzas de Khadafi habían avanzado considerablemente hasta llegar a pocos kilómetros de la estratégica ciudad de Ajdabiya. Testigos en las posiciones de combate indicaron, sin embargo, que la línea del frente continúa situada entre 15 y 20 kilómetros al oeste de Ajdabiya, un nudo de comunicaciones clave cuya conquista permitiría de nuevo a los khadafistas volver a aislar Benghazi. <

lunes, 28 de marzo de 2011

El combate de las cerealeras

LA PREOCUPACION DE LA EMBAJADA DE EE.UU. POR MAYORES REGULACIONES AGROPECUARIAS
El Departamento de Estado hizo suya la inquietud de la transnacional Cargill ante la formación de una comisión bicameral investigadora del comercio de granos. Hay en juego una elusión fiscal de 1700 millones de dólares.
 Por Martín Granovsky
Con más espíritu práctico que el dirigente ruralista Mario Llambías, quien acaba de advertir que un “trapo rojo” puede reemplazar a la bandera argentina, el presidente de Cargill Argentina confió al embajador estadounidense su impresión de que “todo el sector exportador de commodities” estaba “bajo ataque” del Gobierno. El directivo mencionó su preocupación por “limitaciones para cargar el grano” y por lo que definió como “derechos de exportación retroactivos” por 1700 millones de dólares que debía cobrar la Oncca.
La inquietud de Cristian Sicardi, de Cargill, figura en un cable escrito el 16 de septiembre de 2008 por el entonces embajador Earl Anthony Wayne, filtrado por Wikileaks y al que tuvo acceso Página/12.
Consultado sobre la supuesta intención de cobrar impuestos de manera retroactiva, otro directivo de Cargill, Hugo Kranjk, dio su opinión a Wayne con algunas precisiones:
- Dijo que el objetivo del cobro estaba basado en una ley, la 26.397, promulgada el 9 de septiembre de 2008, es decir sólo una semana antes de la redacción del cable para el Departamento de Estado por parte de Wayne.
- Recordó que esa ley creó “una comisión bicameral investigadora para determinar las irregularidades en el negocio por parte de los exportadores” de granos.
- Apuntó que “todavía no fueron designados los miembros de la comisión” bicameral.
- Señaló, según relata Wayne, que “Cargill cree que los miembros que integrarán la comisión no son ‘amigos de la industria’ y que el tema se publicitará más entre mediados de septiembre y mediados de octubre, después de que se traten los temas prioritarios para el Congreso como el presupuesto y los ‘superpoderes’, entre otros”.
Como se informa aparte en esta edición, la comisión bicameral investigadora fue integrada recién a fines de 2010 pero todavía no fue formalizada y por eso no puede trabajar.
Tal como ocurre siempre que hay de por medio negocios de grandes empresas transnacionales con matriz norteamericana, el cable firmado por Wayne es muy detallado. Describe así lo que pasó: “La ley 26.351 (“Martínez Raymonda”, por su autor) estableció que, si se produjera un aumento de los derechos de exportación entre la fecha de registro y la fecha de la exportación, un exportador debe pagar el derecho más alto a menos que ese exportador pueda probar que ya tenía los granos en sus manos en el momento en que registró la operación”. Y continúa el texto: “Basándose en esa ley, en julio la Oncca anunció que 57 firmas (incluyendo a las norteamericanas Cargill y Bunge) debían (retroactivamente) un estimado de 1700 millones de dólares en derechos de exportación sobre 24 millones de toneladas de granos que habían sido registradas para ser exportadas en los días anteriores en que se anunciara el aumento de los derechos de exportación, el 7 de noviembre de 2007 y el 11 de marzo de 2008”.
Los derechos a los que alude el cable son las retenciones.
El régimen reformado por la ley que preocupa a Cargill, la 26.351, ya es conocido de los lectores de Página/12. El 31 de marzo de 2002 una investigación reveló la clave de una operatoria que venía de la dictadura militar. Las ventas son supuestas, o sea que el Estado consideraba venta a la operación que el exportador hubiese dicho que había realizado. Valía la simple declaración y no hacía falta certificación alguna de que los granos ya estaban en poder de la empresa exportadora.
Tanto en aquel momento como en 2007 y 2008, los exportadores ejercieron su rentable picardía ante el inminente aumento de las retenciones.
Además de las empresas que menciona el cable de Wayne, Cargill y Bunge, el grueso del comercio exterior de granos lo canalizan ADM, Nidera y Aceitera General Deheza, del entonces senador justicialista cordobés Roberto Urquía.
En 2002 el tema llegó a manos de quien era director general de Aduanas, pero el funcionario no avanzó hasta el punto en que lo hizo el Congreso en 2008 con la ley que molesta a Cargill. El funcionario era un peronista chubutense llamado Mario Das Neves.

“Ineficiencia”

El despacho de Wayne al Departamento de Estado dice que las regulaciones de la ley “crearon mucha incertidumbre, costos e ineficiencia para los exportadores”. En la jerga de los cables filtrados por Wikileaks, cuando un diplomático escribe la palabra “ineficiencia” debe leerse “caída de la rentabilidad”. De todas maneras esa ineficiencia no supondría la quiebra de las empresas, un futuro catastrófico ausente en el despacho diplomático.
Wayne pidió una entrevista con Ricardo Echegaray, actual jefe de la Administración General de Ingresos Públicos y en 2008 flamante encargado de la Oncca, la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario.
Reza el cable: “Cuando el embajador le preguntó qué pasaría en los tribunales con una decisión de la Oncca de recaudar retroactivamente tasas de exportación, Echegaray indicó que, sobre la base de sus conversaciones con Ciara y Cec, confiaba en que los exportadores terminarían pagando. Agregó que ‘lo que hicieron fue ilegal’, lo cual en su opinión queda claro en la Ley 26.351, y que la Oncca ‘debe cumplir la ley’”.
Las conclusiones del despacho de Wayne no dejan dudas.
Por un lado, sostenía que el Gobierno y en particular la Oncca presionarían sobre el sector de exportación de materias primas con más regulaciones y derechos que afectarían “la eficiencia del sector”. La Oncca, además, tenía, según la embajada, “un staff pequeño y falta de expertise en las prácticas del negocio de exportación de commodities”.
Por otro lado, esas presiones se combinarían con lo que la embajada insiste en llamar “cobro retroactivo de derechos de exportación”. La combinación daría lugar a un plan oficial “de continuar con la estrategia de CFK de divide y reinarás, ya sea castigando a los grandes exportadores de granos en favor de los pequeños chacareros, que son muy críticos de los grandes exportadores y creen que éstos están cartelizados, ya sea como parte de un plan más amplio de control del sector”.
Una idea final de Wayne en sus comentarios de 2008: “Hay pocas dudas de que el gobierno argentino necesita el ingreso fiscal generado por los derechos de exportación de commodity. Las acciones y regulaciones de la Oncca reducen ingresos potenciales porque generan ineficiencias que hacen bajar los precios pagados a los exportadores argentinos. Esos precios más bajos ahora son trasladados a los chacareros. Así, los chacareros quedan comprometidos a hacer lobbying sobre el Congreso para lograr cambios en las políticas de largo plazo y limitar el poder del Ejecutivo”.
Parece claro que para Wayne ése era el The End ideal de la película. En un final cerrado, prefería el enfrentamiento entre chacareros y Gobierno antes que el temido cuestionamiento de los chacareros a las grandes empresas exportadoras de granos.