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viernes, 24 de mayo de 2013

Murió Videla

Videla murió de un paro cardíaco derivado de lesiones y fracturas


Fuentes judiciales confirmaron que el informe preliminar de la autopsia determinó que murió el viernes como consecuencia de un paro cardíaco derivado de las lesiones y fracturas que sufrió cinco días antes tras caerse mientras se duchaba.

El juez federal 3 de Morón, Juan Pablo Salas, se reunió con familiares del fallecido ex dictador para notificarlos del resultado de la autopsia.

Sin embargo, se esperan estudios complementarios que envió a realizar, entre ellos uno toxicológico, que estarán recién dentro de 20 días.

En tanto, la familia podría pedir nuevas pericias, lo que podría demorar la inhumación del cádaver.

Fuentes judiciales confirmaron a Télam que el informe preliminar de la autopsia determinó que Videla murió el viernes como consecuencia de un paro cardíaco derivado de las lesiones y fracturas que sufrió cinco días antes tras caerse mientras se duchaba.

La pericia señala que el último domingo Videla había tenido "una caída mientras se duchaba en uno de los baños del Penal de Marcos Paz, que le habría producido fracturas en el pubis y en una de sus costillas".

Además, el resultado agrega que el dictador "estaba anticoagulado" lo que, con las fracturas provocadas por la caída, le produjo una hemorragia interna que derivó en un paro cardíaco.

Una vez que finalicen todos los estudios que el juez encomendó, los familiares "pueden llegar a solicitar la realización de nuevos exámenes complementarios u otros peritajes de los cuales podrían participar peritos de parte", dijo la fuente consultada.

En ese caso, la inhumación de los restos podría demorarse hasta tanto culminen esos estudios, explicó a Télam una fuente cercana al juzgado.

Una vez que sea liberado el cadáver, los familiares tienen que informar al juzgado el lugar donde se inhumarán los restos y, luego de que se concrete, presentarle el certificado de inhumación.

En principio, algunas versiones indican que los familiares de Videla inhumarán los restos del represor en el cementerio de Mercedes, en el noroeste bonaerense, ciudad en la que nació.

Videla murió a los 87 años cuando cumplía una pena de prisión perpetua unificada por tres condenas: una de ellas por el juicio a las juntas de 1985, otra por torturas y secuestros en la provincia de Córdoba y la restante por apropiación de bebés, hijos de desaparecidos.

martes, 22 de marzo de 2011

El fiscal puso bajo la lupa a tres policías

EL HINCHA DE SAN LORENZO MURIO DE UN EDEMA PULMONAR Y CEREBRAL, REVELO LA AUTOPSIA
Los resultados no están completos y de ellos dependerá cuál versión sobre los episodios seguirá la investigación: la del asesinato, como acusa la familia e involucra a los efectivos, o la del paro cardíaco, que esgrime la Federal.
Un edema y una hemorragia pulmonar y cerebral provocaron la muerte del hincha de San Lorenzo Ramón Aramayo, fallecido en un confuso episodio en las afueras del estadio de Vélez, el domingo, según reveló la autopsia practicada ayer, lo que podría dar por tierra con la versión policial de que la muerte se produjo a causa de un paro cardíaco. El cuerpo de Aramayo presentaba además lesiones en las mejillas, en las rodillas y en los codos, así como también en la región dorsal, que pudieron haber sido producidas en el forcejeo con los efectivos policiales, que lo detuvieron tras el cacheo. Sin embargo, los estudios mostraron que el tamaño del corazón de Aramayo era superior a lo normal.
Los peritos forenses ordenaron realizar análisis complementarios para determinar si la muerte fue natural. De esa manera, el fiscal de instrucción Patricio Lugones, a cargo de la causa, buscará confirmar si murió golpeado por los policías, tal como lo denunciaron los familiares, o falleció de un paro cardiorrespiratorio, como asegura la policía.
El fiscal ya caratuló la causa como “muerte dudosa sospechada de criminalidad”, porque se dio en un escenario de violencia, más allá de que no se haya comprobado aún que fuera víctima de maltrato. El funcionario acumula videos y fotos que complican la situación de los involucrados. Tres policías de la comisaría 44ª fueron pasados a disponibilidad preventiva a raíz de su participación en el cacheo que derivó en la muerte de Aramayo, y la Justicia separó a la Policía Federal de la investigación del asunto, solicitando la colaboración de Gendarmería.
Las versiones sobre lo que ocurrió corren por dos vertientes diferentes. Por un lado, desde el Ministerio de Seguridad afirmaron que todo comenzó en el cacheo ubicado sobre la calle Barragán al 200, cuando Aramayo se negó a ser “cacheado” por la policía y pasó un primer control. Pero antes de llegar al segundo fue detenido por varios policías con los que forcejeó y cayó al piso, donde fue esposado por la fuerza. Esto sucedió a 300 metros del ingreso a la cancha de Vélez.
Aramayo, según las fuentes, fue apartado de la cola que realizaban los hinchas y quedó apoyado con custodia policial contra la persiana metálica azul de un galpón, hasta que los efectivos le retiraron las esposas. Pero en ese momento, de acuerdo con los voceros del ministerio, Aramayo se descompuso y se pidió colaboración a médicos del SAME que, al llegar, determinaron que ya había fallecido. El hombre presentaba algunas lesiones menores en el rostro, en los codos y en las rodillas, presuntamente producidas en el momento del forcejeo con los policías que lo retuvieron. El domingo, el director del SAME, Alberto Crescenti, había comprobado “politraumatismos” en el cuerpo de Aramayo.
Sin embargo, la familia denunció que Aramayo fue asesinado a golpes por la policía. Uno de los abogados de la familia, Gustavo Galazzo, aseguró por testigos –uno de ellos un amigo de Aramayo llamado Juan Pablo, con quien había ido a la cancha– que se puso muy nervioso cuando intentó cachearlo la policía. “A Ramón lo esposaron, lo golpearon y por eso falleció”, señaló el letrado.
De acuerdo con los testimonios recabados por el abogado, Aramayo “fue cacheado entre varios policías”. “Le maniataban las manos y le apretaban los testículos para esposarlo”, puntualizó. Y prosiguió: “Al parecer, con el correr de los segundos se empezó a descompensar y le quitaron las esposas. Cuando llega Juan Pablo, piden una ambulancia. Pero cuando arriban los médicos para asistirlo, ya había fallecido”.
Galazzo dijo desconocer el motivo por el cual hubo resistencia a ser cacheado. El letrado comentó que desconoce si el hincha pudo haber tenido un cigarrillo de marihuana, según versiones, como argumento para no dejarse cachear. Ante ese panorama, Galazzo sostuvo que “si (Aramayo) estuvo o no bajo los efectos de alcohol o de un estupefaciente no quita lo que pasó. Se lo hubiera aprehendido y llevado a la comisaría. Acá se lo trató violentamente y esta persona falleció a raíz de eso”, enfatizó.
Fuentes cercanas a Lugones confirmaron que convocarán a declarar como testigos a varios policías que estuvieron en la zona del cacheo, pero a la vez estimaron que el fiscal se abstendría de llamar a los tres efectivos puestos en disponibilidad ante la posibilidad de que surjan pruebas en su contra.
El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) recordó, en un comunicado, el asesinato de Rubén Carballo, de 17 años, ocurrido en noviembre de 2009, como consecuencia de la represión policial protagonizada por los efectivos de la misma comisaría contra los asistentes de un recital del grupo de rock Viejas Locas, también en el mismo estadio de Vélez. “La falta de una reacción política y judicial inmediata y la convalidación de una versión policial de aquel hecho permitieron que el caso quedara impune”, recordó el organismo.
Ayer fueron liberadas las seis personas que aún quedaban detenidas en la 44ª. De esos enfrentamientos, un policía que resultó herido en las inmediaciones del estadio tiene gravemente comprometido un ojo, y está aún internado en el Hospital Churruca.
El encuentro entre Vélez y San Lorenzo, suspendido a los siete minutos, se completaría el 20 de abril y a puertas cerradas.