jueves, 5 de octubre de 2017

Jorge de la Rosa: “La temática aparenta ser liviana y jocosa pero reviste un trasfondo letal que hoy nos influye directamente”

Discepolín Vive – Teatro


A un mes de su estreno  y con una gran recepción del público en las tres fechas programadas en la Sala Amigos del Arte, Jorge de la Rosa, director de “Las Bodas de Fígaro” de Pierre-Augustin de Beaumarchais, confiesa que ha recibido devoluciones con diversas miradas e interpretaciones que los ayudan a seguir apostando a más.

Por Andy Belguich

¿Cuáles son las características que definen a esta adaptación en cuatro actos de "Las bodas de Fígaro" de Beaumarchais?

Nos propusimos retratar la época con recursos estilísticos del lenguaje y con un vestuario de época, pero nos interesaba mucho hacer anclajes en el hoy, ya que el  “machismo” del 1700 no difiere mucho del actual. De ahí que pusimos elementos contrastantes y sutiles para que el espectador debata sobre el tiempo y nuestra idiosincrasia cultural. Ese fue el punto de partida para encarar la temática, que aparenta ser liviana y jocosa pero reviste un trasfondo letal que hoy nos influye directamente.
El poder, la elección, el género juegan un papel protagónico junto con los personajes, conviven en ellos y genera una explosiva secuencia en la trama. El primer acto es situacional, enmarca dónde estamos y entre quienes; a partir del segundo acto comienzan los entrecruces entre el poder y la astucia de los sometidos.
Los ajustes textuales originales son de Leandro Maccagno, quien originalmente  había realizado esta adaptación diez años atrás. Hoy, la misma se agiorna  a nuevo elenco y propuesta donde la ópera se hace teatro y el teatro entre risas, reflexión.

¿Quiénes son los actores que dan vida a cada uno de los personajes?

Fígaro con su prometida Susana van a casarse, él mide el espacio de su habitación nupcial para ver si es posible hacer entrar la cama que el Conde de Almaviva le regala, ella se niega a aceptarla por la cercanía existente entre dicho cuarto y los aposentos del Conde; quien a su vez la corteja y pretende negando la autorización de la boda.
A partir de esta situación, todo tipo de enredos en los que se verán involucrados Bartolo, ex enamorado de la Condesa Rosina; Marcelina, vieja ama de llaves del Conde quien pretende a Fígaro después de ver frustrado su compromiso con Don Bartolo; la irrupción del desfachatado Cherubino que ante la presencia de cualquier dama es suficiente para inflamar su adolescente corazón en pasión desenfrenada; la Condesa de Almaviva, Doña Rosina, a quien el Conde en complicidad con Fígaro logró desposar y llevarla al palacio luego de engañar a Don Bartolo quien celosamente la deseaba.
Todos ellos se reunirán en el castillo y jardín respectivamente pertenecientes al Conde de Almaviva y serán motivo de confusiones e intrigas a medida que avanza la faena de Fígaro por conseguir su objetivo: casarse con la mujer que ama.
El elenco está compuesto por cuatro actores y tres actrices: Federico Fernández Wegelin, actor y psicólogo interpreta al Sr. Conde, Emiliano Marcos se pone en la piel adolescente de Cherubino. Sebastián Sandoná, actor, clown, mimo, animador, psicodramatista y acompañante terapéutico toma el rol de Fígaro. Elías Blanco, interpreta al malvado del Dr. Bartolo. Las damas son minoría pero con personajes muy intensos. Fiorela Fabbro, actriz y docente de teatro, encarna el papel de la Condesa Rosina, Vanesa Galimberti, actriz, payasa, clown, se pone en la piel de la divertida Susana y por último, Pamela Di Lorenzo, actriz y comunicadora social, toma el rol de la vieja ama de llaves Marcelina. Todos bajo la dirección de Jorge Luis de la Rosa y acompañados por el violinista Martín Bertolotto.


¿Piensan realizar nuevas funciones?

Además de la función del 7 de octubre, tenemos una fecha más para el viernes 3 de noviembre en la sala La Nave (San Lorenzo 1383) y estamos programando temporada para el próximo año.

¿Cómo puede contactarse la gente para reservar entradas para la última función?


Para la función de Empleados de Comercio el sábado 7 de octubre a las 21hs pueden contactarse directo con el teatro y la retiran ahí mismo, el precio general es $100 en Corrientes 450.

martes, 18 de julio de 2017

Sueño o realidad, pero siempre con memoria

Discepolín Vive - Teatro

Sueño blanco en Pradera del Ganso puede sonar al nombre de una obra más bien clásica y romántica, pero también hay que saltar un clásico prejuicio sobre la guerra de Malvinas cuando se piensa en que la temática será abordada desde una perspectiva sórdida, superficial y repetitiva. Sin embargo, lejos de eso está la búsqueda que realizan el director Carlos Romagnoli junto a las actuaciones de Juan Pablo Giordano (co-escritor de la obra) y Nicolás Jaworski, todos los viernes de julio a las 21:30 en Teatro La Escalera (9 de julio 324).


Por Lautaro Martínez Davico




Una obra que cuenta las experiencias de dos combatientes que decidieron quedarse en las Islas Malvinas luego de terminado el conflicto y que seguían firmes como nunca en un puesto de guardia sobre Pradera del Ganso, allí donde pasan todo tipo de situaciones de las que podrían haber pasado los soldados (o peor) allá por 1982. El delirio, la locura, el estado de confusión permanente, la sensación de estar soñando despierto y las contradicciones propias de pertenecer a un Ejército Argentino que con la dictadura militar traicionó a su historia, son algunas de las sensaciones por las que atraviesan los personajes y que llegan de lleno al espectador, con muy acertados cambios de ambientes que se trasladan a la música, a la iluminación y a algunos efectos visuales como el humo y también a una sorpresiva irrupción de un fantasmal y enorme General José de San Martín que dejará a más de uno con la boca abierta y que tiene un guiño a los geniales Monthy Python.

Se trata de gran material que ayuda a comprender, a realizar un ejercicio activo de la memoria, a reflexionar, a respetar y a concebir el territorio de las Islas Malvinas como un pedazo más de nuestro país, mas allá de que se produjo una guerra inútil e infame, comandados por los más grandes canallas que han gobernado (de facto) en la historia Argentina. Por eso cabe resaltar el trabajo realizado por todo el elenco. Además del director y los actores, Sueño blanco en Pradera del Ganso cuenta con Cristian Bosco como Asistente de Director, Lorena Fenoglio en Vestuario y Marcela Espínola Galante en la Producción General.

Discepolín Vive estuvo presente en la obra y tuvo la oportunidad de hablar con dos de los creadores de Sueño blanco en Pradera del Ganso, el director Carlos Romagnoli y el dramaturgo y actor Juan Pablo Giordano.

¿Cuánto hay de sueño y cuánto de realidad en esta obra?

Carlos Romagnoli: Se mezcla todo: está la realidad, está el sueño, está la ficción y está la crueldad todo junto. Nosotros obviamente hacemos un esfuerzo para acercarnos a que la gente perciba lo secreto, lo que no se vio. No se puede alcanzar la realidad, pero lo que hay es memoria, es decirle a la gente que esto pasó y que nos lo hicieron pasar.

Juan Pablo Giordano: De sueño es todo lo que estos dos tipos abandonados ahí en las islas pensaron durante tanto tiempo, para qué estuvieron ahí, para qué lucharon, para qué vivieron, sobre todo el sargento que viene de un pasado bastante oscuro se pregunta: ¿Valió la pena todo esto? ¿Vale la pena el ejército argentino? ¿Para qué existió? Esa es la cuestión que se pregunta el sargento más allá de la guerra. En el fragmento de la obra cuando el sargento se encuentra con San Martín en uno de los sueños que tiene, surge otro interrogante: Cuando tienen que pelear contra civiles, mandan una tropa entrenada, cuando tienen que enfrentar a un ejército de verdad, mandan chicos. Después, el sargento, en esa especie de limbo en el que se encuentra, empieza a reflexionar sobre eso, pero no puede tenerlo de manera conciente porque sino se tiene que matar, no puede asumirlo plenamente, lo asume en un estado de delirio, pero después vuelve a la realidad y cuando el soldado parece que va a desobedecer una orden, al sargento le sale su formación y autoritarismo, y eso es una constante contradicción que permanece en toda la obra.
El título “Sueño blanco en Pradera del Ganso” que pusimos con Carlos tiene que ver con el ruido blanco, tanto sea en sonido como en la luz. Es la lluvia, la estática, están todos los sonidos e imágenes juntas pero desordenadas. Es lo que no se soporta, es el sonido molesto de la radio cuando no sintoniza. Pradera del Ganso porque es el lugar de la última batalla, cercana a Darwin donde después fueron enterrados muchos de los cuerpos de los combatientes.

¿Cómo es tratar una temática tan dolorosa, tan presente en el inconciente colectivo de los argentinos, y realizar una obra que posee muchos cambios de estado de ánimo, incluso a veces rozando lo tragicómico y lo absurdo?

Juan Pablo Giordano: La temática me la aporta Carlos cuando me convoca y me dice que quiere hacer una obra sobre Malvinas, él lo tiene mucho más presente que yo ya que es casi de esa generación. A partir de eso empezamos a escribir, a leer, a buscar cosas y sobre las ideas que teníamos, sin haber leído nada todavía, nos dimos cuenta en que coincidíamos en muchas cosas pese a que los dos no somos de la misma generación. La temática se fue haciendo más presente en muchas cosas, no sólo en el texto sino en los cuerpos, cómo son dos soldados que están resistiendo ahí y no se fueron, que no se rindieron, cómo saben si la guerra terminó o no y que ven que llegan tropas inglesas. Es algo dialéctico, si ven que los ingleses siguen viniendo y ven que no se terminó la guerra, entonces hay que seguir resistiendo en ese pedazo de tierra que es Argentina.

Carlos Romagnoli: Cuando escribimos la obra nos empezamos a dar cuenta cómo de alguna manera acá hay un imaginario en donde hay gente que todavía la sigue luchando y la sigue teniendo presente, que es uno de los motivos por el cual escribí la obra, y después hay gente que parece que la quiere olvidar. Yo creo que en la lucha de la memoria se disputa esta guerra donde esta obra puede caber la lucha de los excombatientes donde plantean mantener la memoria, que es a donde nosotros nos tocó, porque verdaderamente más allá de que la guerra fue implantada en un gobierno ilegítimo, no deja de tener legitimidad el hecho de decir “este territorio es nuestro”. Hay pequeñas cosas, como la de repatriar a los cuerpos estando enterrados bajo suelo argentino, que influyen en la gente y terminan por cansarse del tema, no se mantiene un ejercicio activo de la memoria por lo que finalmente muchos terminan desistiendo de mantener una posición activa sobre la soberanía de las islas, siendo una patria cercenada y uno lo termina aceptando o naturalizando.

¿Tuvieron que tomar de experiencias de excombatientes para influirse en los personajes?

Carlos Romagnoli: Yo quería ir a la guerra. Cuando arranca el conflicto yo era dos años más chico que los más jóvenes que fueron a las islas. Todos queríamos ir, era una cosa media rara, la implantó un gobierno ilegal y todo el mundo quería estar. Algo estalló, no sé…hicieron algo mal los muchachos que fue explotar la conciencia popular. Cuando perdimos fue una cosa muy descarnadamente dolorosa, fue muy extraña porque hubo un silencio de parte de todos, mismos medios que antes saltaban y exaltaban por el evento y que luego todo pasó como si nada y uno quedó como “patinando”, y te queda patinando en la cabeza. Hace como 10 o 15 años que tenía la idea en la cabeza de estos dos tipos que se quedaron, que se salieron del ejército, se dieron por desaparecidos y se quedaron.

¿Ustedes creen que los excombatientes han atravesado por las experiencias que tienen los personajes en la escena?

Carlos Romagnoli: Creo que la realidad lo supera ampliamente, no podemos nosotros alcanzar ese nivel de experiencia. Excombatientes que nos vinieron a ver nos contaban cosas que si nosotros lo hubiéramos puesto acá hubieran dicho “no, es una exageración, esto es mucho”.

Juan Pablo Giordano: También, hay una parte en la obra donde se ve mucho humo y una luz roja donde los protagonistas ven llegar a algunos de sus colegas malheridos, y un excombatiente se sorprendió con esa imagen y nos preguntó cómo pudimos llegar a esa experiencia ya que era muy similar a lo que él vivió, nosotros le dijimos que sólo llegamos desde la ficción, lo contamos desde un sueño, pero él vivió eso: todo rojo, humo y saliendo gente de un lugar donde estalló todo. Para nosotros fue un sueño y para ellos fue real, es increíble cómo nosotros contamos algo como ficticio y surrealista y nos digan que esas situaciones fueron reales o incluso peor.


¿Cómo es manejarse dentro del ambiente del teatro independiente?

Juan Pablo Giordano: Hay que remarla mucho, hay promocionar todo lo que se pueda, el boca a boca lo más que se pueda, le decimos a la gente que nos recomiende. Hacemos promociones donde podamos, repartimos volantes, como todos, es un laburo de todos los días.

Carlos Romagnoli: Y, somos marginales (risas). Hay dos cosas que para mí pasan: primero, esto no es teatro comercial, en el teatro independiente nosotros elegimos el tema y nos mandamos. Si fuésemos empresarios tal vez buscáramos hacer Chiquititas o algo así, que obviamente tienen todo el derecho de existir, pero el tema es que hay muchas realidades en un país y en una sociedad y nosotros no nos podemos abrir a los problemas, le tenemos que presentar a la gente otras realidades que no son conformes para la sociedad, como dice García Lorca: “un pueblo al que no le importa el teatro, si no está muerto, está moribundo”. Pertenecemos a una expresión que depende terriblemente de la gente porque es la gente la que nos produce, no tenemos un productor que va a buscar el tema de moda o la onda y que busca una intención de lucro, por eso tenemos que poner precios accesibles a las entradas por ejemplo. Dentro de la escena independiente los productores son los actores, los directores y la gente, si alguno de ellos falta…no hay teatro.

viernes, 7 de julio de 2017

JAF: “Cada uno se tiene que hacer responsable de lo que ha hecho con antelación”

Discepolín Vive – Música

El músico Juan Antonio Ferreyra (JAF) llega esta noche a Rosario para cautivar a su público con un repertorio de rock y blues a las 21 hs en Teatro Vorterix (Salta 3519). Antes habló con Discepolín Vive sobre muchos temas, entre ellos, las formas de concebir la música en la actualidad.

Melómano, restaurador y coleccionista de motos. Un cantante y guitarrista con una extensa trayectoria que ha hecho del rock y el blues un estilo de vida. Muchos lo conocerán por haber cantado “Wonderful Tonight” de Eric Clapton en su versión en español y otros por haberlo visto en vivo en su paso por Riff con Pappo, Moro y Vitico, cuyo despegue marcó un antes y un después en su carrera solista.

Por Andy Belguich

JAF se presenta hoy a las 21 en Vorterix Rosario
Foto: Matías Fortini

- Luego de dos giras exitosas como fue el tributo a Riff VII y el tributo a Deep Purple junto a Adrián Barilari ¿Con qué se va a encontrar la gente esta noche en Vorterix?

-       - Para mí es un gran placer y una gran oportunidad. Lo que la gente va a ver es un espectáculo en el cual yo toco la guitarra y canto todas mis canciones acompañado por artistas invitados y los músicos estables de mi banda como Pablo Santos en el bajo eléctrico, Beto Topini en batería y Federico Peresotti en teclados.

- La forma habitual de escuchar y consumir música ha cambiado. Hoy la música circula a través de distintas aplicaciones y los artistas pueden dar a conocer su material. Y como la venta de discos ha disminuido, muchos están pensando en dejar de grabar en formato físico. Por otro lado se podría discutir la calidad del sonido ¿Cómo analizás esa dicotomía?

-       - Con respecto a la calidad del sonido depende de cuan exigente seas. Hay un montón de gente que escucha audio por el parlante del celular. Yo no me conformaría con escucharlo de esa manera. Pero es una opinión mía. Para escuchar de verdad me tengo que sentar en un cuarto con un par de monitores como la gente para escuchar en el volumen que corresponde. Por otro lado, si Deep Purple saca un disco con Ritchie Blackmore yo lo quiero comprar porque soy fanático del tipo. Ya sé que me lo puedo bajar por internet pero si sale el disco de alguien que a mí me gusta realmente, quiero el disco original y si es posible la primera edición.

- A diferencia de los guitarristas que estudian con un profesor, sacan acordes mediante un cancionero o escuchando una melodía hasta interpretarla, hay quienes a través de los videos tutoriales de YouTube aprenden a tocar una canción ¿Cuáles creés que serían los efectos positivos y los efectos negativos de ese tipo de aprendizaje?

-       - Es como uno se aproxima al instrumento. El día de mañana pueden pasar muchas cosas con respecto a la evolución del incipiente artista. El tipo va a seguir finalmente lo que le dicte su corazón y lo que él quiere hacer realmente, cuál es la postura social que él va a ostentar en la vida frente a una exposición artística, hasta dónde va a estirar los límites, cada uno decide y después por supuesto que se tiene que hacer responsable de lo que ha hecho con antelación.

- Además de trabajar con Pappo en la última formación de Riff, fuiste soporte de Eric Clapton, Ian Guillan y Joe Cocker ¿Cómo logra el artista separar al admirador que lleva adentro cuando se está frente a una figura influyente para su formación musical?

-       - Creo que es imposible, por lo menos en lo que a mí respecta, porque las veces que me encontré con gente a la que yo conocía su obra y después de muchos años llegué a conocerlos personalmente, como eran mayores que yo, pensé que lo que tenía que hacer era tratar de absorber la mayor cantidad de energía posible que ellos me quisieran dar a mí. ¿En qué forma uno da energía? A veces sin mover un solo músculo del cuerpo o con una palabra o con un apretón de manos o con una actitud social. Eso me pasó con Ian Guillan y con B.B. King. El sentimiento energético es muy fuerte y hoy lo recuerdo como algo que me hizo mucho bien. Creo que tengo que hacer lo mismo con los que me devienen en el tiempo, ojalá pueda hacerlo. 

martes, 20 de junio de 2017

Un reencuentro donde aflora lo que todos quieren ocultar

Discepolín Vive - Teatro

Divinos Siervos es una obra que trata sobre tres amigos de la infancia que se reencuentran después de 20 años porque uno de ellos los convoca para ofrecerles un trabajo. Este espectáculo, que transcurre en tiempo real y dura lo que duraría una reunión de trabajo, rememora experiencias, anécdotas y traumas de los protagonistas durante su niñez con la iglesia, ya que todos compartían un grupo de liturgia, y pone al exterior algunas cuentas pendientes que todavía no han sido saldadas.

Nicolás Vives: Fotografía

Discepolín Vive estuvo presente en una nueva función de Divinos Siervos en el teatro de la Manzana (viernes de junio a las 22 en San Juan 1950) y tuvo la oportunidad de hablar con sus protagonistas, la directora Magalí Eguiluz y sus tres actores: Anahí González Gras, Fernando Sierra y Martín Iriarte. La obra es de producción independiente y cuenta con la colaboración de Lisandro Benjamín Díaz en Diseño Gráfico, audiovisual y fotografía y María Fernanda Weber en Diseño de Iluminación.

Por Lautaro Martínez Davico


¿Cómo surgió Divinos Siervos? ¿Es una obra adaptada o es idea suya?

Magali Eguiluz: En realidad, los promotores de la idea fueron los tres actores que comenzaron improvisando y tenían material reunido de los ensayos. Estas improvisaciones se realizaron en el marco de un taller de actuación, haciendo estos ejercicios se entusiasmaron con esta idea (Divinos Siervos) y empezó a crecer. Cuando me convocan (yo compartía ese taller con ellos) me comentan que tenían unos 20 minutos de obra, después algunas cosas se modificaron pero la temática fue creada en ese espacio.

¿De dónde surge la inspiración para crear esta obra? ¿Qué significa para ustedes la nostalgia y el reencuentro dentro de sus vidas personales?

Fernando Sierra: Nosotros empezamos improvisando, como decía Magali, en un taller. Como consigna había un tema fuerte que era la religión, ahí comenzamos a compartir entre el elenco anécdotas y experiencias de niños con este tema que fue el disparador. Luego se empezó a colar otro tema que era la necesidad de trabajo, estos dos ejes eran los que queríamos trabajar.

¿Han tenido una influencia de la iglesia muy fuerte en sus vidas que han motivado la realización de este trabajo?

Anahí González Gras: Evidentemente sí, hay una influencia porque por algo surgió el tema y por algo llegamos a contar lo que contamos. La obra es una dramaturgia nuestra que tiene que ver con cosas que nos han pasado, y obviamente existen cuestiones donde uno va “ficcionando”, por decirlo de alguna manera. La religión y la iglesia han tenido una influencia en nosotros sobre todo cuando en la obra se hace foco sobre el grupo de liturgia, que eso realmente existió, ciertas vivencias existieron, hay anécdotas que contamos que de alguna manera alguno vio o vivió, hay mucho puesto de nosotros y también de un universo imaginario que trajimos puesto al servicio de esto que queríamos contar.

¿Cómo surge esta idea de cambiar un poco el paradigma de la escena teatral ubicando al público donde estaría el escenario y bajando la obra al público?

Magali Eguiluz: Es un punto de vista interesante, no lo había pensado así de poner el escenario donde está el público, sino más bien de hacer un poco al público partícipe, pero sin serlo porque sigue siendo espectador, la idea es que esté cómodo y que pueda mirar sin sentirse observado pero que se sienta un poco parte de la reunión, esa fue en un principio la idea. Lo que nos está sucediendo ahora es que la gente cuando entra a la sala, en las tres funciones que dimos aquí, se quiere sentar en las sillas de los actores, por lo que tuve que indicar al público dónde se tiene que ubicar. La premisa es borrar un poco ese espacio entre lo escénico y el público, y también tiene una reminiscencia de una idea de lo que es la actuación como forma de irrupción de la ficción en cualquier espacio físico, sin ser necesario un escenario.

¿La idea es seguir planteando lo mismo en cualquier espacio en donde se presenten?

Magali Eguiluz: Nos vamos adaptando a los espacios, vamos a ver cómo funciona la obra en un formato más tradicional al estilo picadero, con el espacio escénico abajo rodeado por una tribuna donde se ubica el público.

Como actor dentro de un espacio independiente ¿Cómo encuentran la escena local hoy en día?

Martín Iriarte: Nosotros nos organizamos repartiéndonos las tareas y hasta ahora, que es la tercera función, nos está yendo bien. Conseguimos este espacio que era en el que queríamos trabajar, tal vez hubiéramos querido extender la obra aquí uno o dos meses más. A veces, los tiempos disponibles en las salas son limitados y uno no puede instalarse en un lugar fijo para hacer un trabajo por mucho tiempo, eso podría ser una dificultad.

¿Cuántas funciones quedan?

M.E: Aquí en el teatro de la Manzana (San Juan 1950) nos quedan dos viernes. Después en julio nos mudamos y vamos a estar los sábados en La Morada a las 21 (San Martín 771), en agosto tal vez hagamos algunas funciones en un espacio no convencional y en septiembre estamos los domingos a las 20 en La Morada.

lunes, 22 de mayo de 2017

Lautaro Davico: “El sonido y los colores tienen que ver con nosotros como banda”

Discepolín Vive – Música

El bajista Lautaro Martínez Davico contó cómo se fue gestando esta semilla que plantaron hace un año y medio y que hoy se llama Aural, banda que debutará el sábado 10 de junio a las 22 hs en Floyd (Dorrego 1362, Rosario).

Aural es una banda de rock alternativo formada en Rosario a finales de 2015. Desde el principio, graban sus canciones de manera independiente utilizando como estudio de grabación el departamento de Bernardo Castelli (Guitarrista) al que bautizaron como "Alsina Records" (por estar ubicado en calle Alsina).
Los cinco integrantes se conocen desde otro lugar: Bernardo y Lautaro son amigos desde la infancia y han compartido banda en la adolescencia. Chicho Sánchez (Baterista) y Bernardo son cuñados y trabajan juntos. Jonatan Ait (Guitarrista) y Bernardo son compañeros en la facultad de Arquitectura, como Andy Belguich (Voz) y Lautaro que se conocieron estudiando Periodismo.
Previo a Aural; Jonatan, Lautaro y Bernardo tocaban en una banda de covers llamada "Backline". Andy y Lautaro integraron una banda de Hard Rock y Rock Progresivo.
Luego de un año y medio de trabajar puertas adentro (Composición, ensayo, grabación, edición, etc.), van a dar su primer show.


Fotografía: Nicolás Vives

Sus comienzos

L. M. D: Aural surge tras la disolución de una banda de covers. Con Bernardo Castelli y Jonatan Ait, guitarristas de esa banda, ya teníamos intenciones de armar un proyecto y hablamos con Andrés Belguich, un amigo  que hice estudiando Periodismo y con el que también compartíamos una banda de Hard Rock y Rock Progresivo. No teníamos baterista así que hablamos con el ex baterista de la banda de covers y estuvo un poco al principio y después se fue porque no comulgó con nuestras ideas. La idea siempre fue hacer temas propios y eso hicimos. Había muchas ideas flotando, dando vueltas. Así comenzamos, intentando grabar y componiendo la mayor parte del tiempo.

El origen del nombre

L. M. D: Al principio nos gustaba el nombre “Aura” pero nos parecía bastante genérico y probablemente haya otra banda con ese nombre. Elegimos entre todos Aural porque la palabra tiene un significado que tiene que ver con nosotros. Tratamos de canalizar nuestros estados de ánimo a través de una música que se transmita en colores y paisajes. Aural es una conjunción entre la música, los colores y los sentidos. Es como una sinestesia. También viene de la influencia de un álbum de Miles Davis que se llama “Aura” y cada tema tiene el nombre de un color y una clave musical diferente. La idea de Aural es transmitir sensaciones, colores y paisajes a través de la música.

Influencias

L. M. D: Incubus es una gran influencia para nosotros. Soda Stereo, después lo que hizo Cerati como solista, The Police, Radiohead, somos bastante seguidores del Post-punk, My Bloody Valentine, David Bowie, algo de Joy Division, también nos gusta mucho el grunge de los noventa, hay algunos elementos de funk, de R&B, de jazz, quizás más implícitos en la banda, o elementos de bossa nova que están tocadas en otro ritmo pero los acordes y algunas progresiones se manifiestan en las canciones

Lo artesanal

L. M. D: En realidad empezamos grabando de manera rudimentaria a través de un celular. Era una guitarra criolla, el bajo en sonido ambiente, la guitarra eléctrica, la voz y una pista de batería que salía de la pedalera de una guitarra. Así fuimos evolucionando. Bernardo fue incorporando material de grabación, compró una consola, después fue equipando la computadora. Ahora estamos usando el programa Cubase que es donde grabamos todo, incluso los tres temas que ya tenemos masterizados y están circulando en la web. Las baterías son de ese programa que viene con un plugin, el DZ Drummer, y nosotros grabamos todo en la habitación de Bernardo, que está bastante acustizado, es un estudio casero. Todo el material que tenemos es producto de eso, de haber grabado los instrumentos en la habitación de un dormitorio, en un programa, nos fuimos adosando, mejorando, incorporando conocimientos, y tenemos una asesoría bastante importante que es de Pablo Yapur, un productor musical que lo conocemos hace bastante tiempo. Al estudio le decimos “Alsina Records”, con cariño, porque el departamento queda en calle Alsina.


A vísperas del debut en el escenario


L. M. D: Fue largo el proceso porque además estuvimos casi un año grabando sin baterista y a fines de diciembre incorporamos como miembro fijo a Chicho Sánchez. Vamos a dar lo mejor de nosotros. Es nuestra primera vez. Tenemos un solo cover en el repertorio que vamos a presentar. Vamos a ver que recepción tiene el público, hay tres temas que relativamente conocen, queremos sorprender también. Los esperamos a todos el sábado 10 de junio a las 22 hs en Floyd (Dorrego entre 3 de febrero y 9 de julio). Las entradas anticipadas cuestan $50 y las pueden adquirir escribiéndonos a aural.rosario@gmail.com o a través de nuestras redes sociales.


Para escuchar:

lunes, 8 de mayo de 2017

Carola Nin: “Tenemos una agenda cultural en dónde lo único que se publicita es lo que hace el estado municipal”

Discepolín Vive – Entrevistas

La polémica discusión acerca de la intervención del estado en la cultura. ¿Cuál es el rol del estado frente a las distintas actividades? ¿Debe intervenir? ¿De que manera? ¿Hasta que punto?

La Concejala Carola Nin habló con Discepolín Vive sobre esta cuestión y criticó la falta de difusión de los medios oficiales a los eventos culturales independientes. También manifestó su postura acerca del conflicto del INCAA.

La edila del bloque "Compromiso con Rosario", había presentado un proyecto de ordenanza para legislar los teatros independientes, y organizó de forma conjunta con ATIR (Asociación de Teatros Independientes de Rosario) el mes del Teatro Independiente en Buenos Aires, dónde se dieron a conocer cinco obras rosarinas en la sala de la UOCRA Capital.

Por Andy Belguich

Fotografía: Nicolás Vives

En caso de que se apruebe la ordenanza para promover las salas de teatros independientes ¿Qué normativas debería cumplir la figura legal que desarrolle actividad teatral permanente en una sala de teatro?

Hay dos normativas por las que nos vinculamos a A.T.I.R. (Asociación de Teatros Independientes Rosarinos). Por un lado, una en donde logramos sacarle los tributos municipales. Es decir, las salas de teatros independientes que funcionen en la ciudad de Rosario de acuerdo a lo que establece la Ley Nacional del Teatro, a partir de la ordenanza que se sancionó, no van a pagar un tributo municipal, que fue la forma que nosotros encontramos de ponerle el hombro a la actividad teatral independiente. Nosotros entendemos que la cultura es naturalmente contraestatal. No puede ser el estado o un gobierno productor de cultura. La cultura es un fenómeno que tiene que ver con lo contestatario, que reacciona en contra de un orden establecido y nos parece que lo mejor que puede hacer el estado y los diferentes poderes es colaborar para que esos procesos se den de la mejor manera posible y a su vez apoyarlos en los momentos donde los actores culturales necesitan apoyo. Por eso propusimos que se le saque el pago de DREI (Derecho de Registro e Inspección) y propusimos una serie de medidas tendientes a favorecer el desarrollo de la actividad independiente. El teatro independiente ya tiene una normativa. ¿Cuándo un teatro es independiente? Cuando tiene menos de 300 localidades, cuando se hace determinada cantidad de actividad, pero nosotros lo que hicimos fue lograr que el municipio no les cobre un tributo en momentos en donde soportan la suba de las tarifas, en dónde tienen dificultades para difundir lo que hacen. Fijate la paradoja de Rosario, tenemos una agenda cultural en dónde lo único que se publicita es lo que hace el estado municipal. Si creemos que esa es la cultura en la ciudad de Rosario estamos muy equivocados. Te diría que el gran productor cultural en la ciudad es independiente, no es el Gobierno ni la Secretaría de Cultura municipal ni la Comisión de Cultura. Ahora estamos peleando por otra ordenanza que es la que regula el control del funcionamiento de las salas de teatros independientes. El municipio controla a las salas de teatros independientes según una normativa que es la que rige para lo que se conoce como “la noche rosarina” y nosotros propusimos una normativa específica para que el teatro independiente tenga un control adecuado a lo que es un teatro independiente. Uno de los grandes problemas en Rosario es el tema “ruidos”. De los teatros independientes no hay ninguno que tenga problemáticas por el ruido. En general, son salas de larga data que tienen una historia. Un montón de cosas que son para los teatros y que nosotros los estamos sometiendo a controles en un rubro que está mezclado los teatros independientes con los circos, las peñas, los cines y los boliches, entonces estamos proponiendo una normativa y un control específicos. Necesitamos que Rosario sea una ciudad con buenos controles pero también que los controles no obturen el desarrollo de los espacios culturales, por eso estamos proponiendo no que no se los controle sino que se los controle de acuerdo a su trayectoria, a sus capacidades, su forma de funcionamiento. Hicimos el mes de teatro independiente rosarino en Buenos Aires, en una idea de mostrar que cuando se puede ayudar al teatro independiente con gestión para que muestren lo que hacen, si se quiere se puede, digamos. Nosotros desde la Comisión de Cultura, sin los recursos que tiene el Ejecutivo Municipal, logramos que cinco elencos rosarinos estén todos los sábados en un teatro muy lindo que tiene la UOCRA y estén mostrando la producción. Esa fue la idea, mostrar que no es necesario ser el productor de la cultura para potenciar la actividad cultural, que Rosario ya tiene productores culturales independientes que hacen lo que creen que tienen que hacer y lo hacen muy bien hace muchísimos años y que si el estado quiere, los puede ayudar y los puede acompañar.

¿Qué requisitos habría que seguir para tener la habilitación de la sala?

En el proyecto de ordenanza hay cuestiones que son muy específicas de las salas de teatro: La cantidad de gente, la cantidad de funcionamiento, el tipo de control en relación a la luminaria. Estamos garantizando cuestiones de seguridad. No es que estamos proponiendo una normativa que haga que no existan controles ni requisitos de seguridad en la sala. Estamos pidiendo que eso tenga que ver con la idiosincrasia de la sala y con la característica porque por ahí no es lo mismo pedirle a una sala que va a tener 100 personas lo mismo que vos le exigirías a una que recibe a 1.000 o a 15.000.


Fotografía: Nicolás Vives

El año pasado, el gobierno nacional modificó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual a través de un DNU (Decreto de Necesidad de Urgencia) y hace poco, el ministro de Cultura, Pablo Avelluto, le pidió la renuncia a Alejandro Cacetta, titular del INCAA. Se teme por parte de distintos actores culturales una intervención del gobierno nacional, no sólo en el Instituto de Cine, sino en la mayoría de los espacios culturales ¿Cómo analizás esta situación?


Me preocupa y eso intenté que se manifestara en un pedido de declaración del Cuerpo en su conjunto que presenté con otros ediles. Me preocupa porque, a veces, lo que pienso en relación a esta situación se sintetiza en una frase que tiene que ver justamente con esto que es “esta película ya la vi”. Esta idea de avanzar sobre algunos aspectos de la vida cultural del país que nos hacen bien ¿no? Y avanzar en el sentido contrario. A mí me parece que la industria cultural argentina en lo que tiene que ver con el cine es una industria muy importante y además la producción de cine argentino es muy buena. Hace poquito la Argentina recibió un Oscar sobre una película pero no es solo el Oscar sino todo lo que hacemos en relación a producir mediante películas, mediante obras de teatro, bienes culturales a partir de lo que somos. Yo valoro muchísimo la producción cultural argentina. Nuestra historia cultural, educativa, es riquísima, y me preocupa que se avance contra esto. Te vuelvo a decir, no es que tenga nada ni en contra ni a favor de quiénes desplazaron, es más, parecerían ser personas muy idóneas y muy queridas en su ámbito pero me preocupa que se avance contra el financiamiento de esto. Todos sabemos que si no hay financiamiento del Estado en estos casos la producción audiovisual del cine nuestro va a bajar y esto es un problema para nuestro patrimonio cultural, pero también para el trabajo porque la cultura es trabajo. Hace poquito estaba sacando algunos datos de un informe de la UNESCO. Las industrias culturales representan el 3% del PBI mundial. Entonces me parece que son cosas que no podemos dejar que pasen. Todo lo que sumemos en voces de alerta para que esto no pase suma. Y lo pienso más allá de la política partidaria, son las cosas que como país tenemos que defender. Y que se financie nuestro cine nacional tiene que ser una política de estado y una política que no importa con qué gobierno esté. Me parece que no tenemos que permitir que el gobierno de Macri avance en este sentido. Desde los lugares que uno ocupa tiene que cuidar lo que tiene.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Onda Vaga festejó sus 10 años en Rosario

La banda uruguaya argentina Onda Vaga presentó OV IV, su nuevo álbum, y festejó sus 10 años en Plataforma Lavardén de Rosario el pasado viernes 21 de abril de 2017.


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Fotografías: Nicolás Vives