Mostrando entradas con la etiqueta adn. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta adn. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de junio de 2012

Con las marcas de la represión ilegal

ENCUENTRAN EN UN DESCAMPADO DE SAN FERNANDO TRES TAMBORES SELLADOS CON RESTOS OSEOS

El secretario de Derechos Humanos bonaerense, Guido Carlotto, estuvo en el lugar del hallazgo.


 Por Laura Vales

El Equipo Argentino de Antropología Forense, que ha identificado los cuerpos de desaparecidos, quedó a cargo de investigar el material óseo encontrado por la policía. En la zona ya se habían hallado restos NN en tambores.


En un baldío de San Fernando encontraron tres tambores sellados con concreto que en su interior contenían restos óseos. El Equipo Argentino de Antropología Forense ya confirmó que en uno de ellos hay restos humanos. También los habría en los otros dos, según fuentes de la Policía Bonaerense. Los antropólogos tomarán muestras para determinar si se trata de huesos que, por su antigüedad, podrían corresponder a desaparecidos.

La hipótesis es considerada como muy probable por los antecedentes que existen. Ocho tambores como éstos, de metal, del tipo de los utilizados para transportar aceite, fueron arrojados en octubre de 1976 desde cuatro vehículos al canal de San Fernando, conteniendo restos de desaparecidos. Aquellos tanques también habían sido cerrados, con cal y cemento; los restos, luego enterrados como NN en el cementerio de San Fernando, serían exhumados e identificados muchos años después, ya en la década del ‘80. Pertenecían a siete secuestrados por los grupos de tareas de la dictadura que habían pasado por el centro clandestino de detención Automotores Orletti, entre ellos el hijo de Juan Gelman, Marcelo.

De todas formas, ayer desde el Equipo Argentino de Antropología Forense así como desde la Secretaría de Derechos Humanos bonaerense, que conduce Guido Carlotto, advirtieron que hasta que no se tengan los análisis de laboratorio todo lo que se puede decir en esta dirección son especulaciones, por lo que pidieron mantener una actitud de prudencia.

Para tener los resultados habrá que esperar cerca de un mes. Este es un tema muy sensible para muchas familias que tienen familiares desaparecidos y hay que ser muy cuidadosos”, señaló uno de los investigadores del EAAF.

Fuentes policiales detallaron que los tambores fueron descubiertos el lunes por un chico que se metió en el terreno –la versión dice que estaba cazando pajaritos– y al encontrar el primer tambor avisó a la comisaría de Virreyes.

Los policías que llegaron al descampado preservaron el lugar y llamaron a la Policía Científica, que hizo un primer análisis del contenido. Con un rastrillaje encontraron los otros dos barriles.

Ayer, los antropólogos trabajaron sobre el contenido del primero de los tanques y confirmaron que se trataba de restos humanos.

El lugar donde se encontraron está ubicado en la calle Miguel Cané a metros de la ruta 202 y del aeropuerto de San Fernando. Años atrás, ahí hubo una tosquera y hoy es un descampado de relleno muy extenso, con una superficie de unas 67 manzanas. El intendente de San Fernando, Luis Andreotti, contó que en el predio el municipio estaba haciendo tareas de saneamiento y limpieza para un plan de viviendas.

Los tanques estaban semienterrados, cada uno identificado con un número de cuatro dígitos. De los dos que detectó la policía, uno estaba semienterrado y el otro en la superficie.

Los trasladaron a todos a una dependencia de la municipalidad de San Fernando para que el EAAF continúe con su trabajo para determinar la antigüedad de los huesos, extraer las muestras de ADN y compararlas con las del banco de datos de los familiares de las víctimas de la dictadura.

Ayer, Carlotto recorrió el lugar y habló después con la gente del EAAF. El funcionario explicó que aunque la Secretaría de Derechos Humanos tendrá competencia sólo una vez que se confirme que los restos tienen una antigüedad mayor a 30 años, tenía “la obligación política de supervisar todo el procedimiento”.

La secretaría va a comenzar a motorizar todos los resortes para que se determine si son restos de desaparecidos. De confirmarse, es un trabajo que atañe absolutamente a nuestro organismo”, anticipó.

El subcomisario a cargo del operativo, Luis Sarabia, agregó algo más de información: señaló que en el interior de uno de los toneles encontraron una mandíbula y que los líquidos que se desprendían del otro “eran compatibles con un cuerpo humano”.

La causa judicial abierta por el hallazgo quedó a cargo del fiscal de San Fernando Luis Angelini.

Sería muy raro que se tratara de un crimen común, porque para esconder cuerpos de esta forma hacen faltan recursos, toda una estructura”, dijo a Página/12 una fuente de la investigación. La fuente agregó que, por la manera en que los cuerpos fueron tapados dentro de los tanques, con cemento, y por el lugar del hallazgo, la hipótesis de que se trataría de restos de desaparecidos es el principal eje de la investigación.

En el Banco de Datos del Equipo Argentino de Antropología Forense se guardan las muestras de sangre que los familiares de las víctimas de la dictadura han dejado para ayudar a que se identifiquen los restos de los desaparecidos. El desarrollo tecnológico permite a los antropólogos, antes limitados a hacer cotejos caso por caso, que una vez obtenida una muestra de ADN ésta pueda compararse masivamente con todos los registros que hay en el banco. El EAAF viene realizando por esto una serie de campañas para que quienes tienen familiares desaparecidos dejen en el banco una gota de sangre que permita ampliar al máximo las identificaciones.

martes, 3 de mayo de 2011

Un Nobel sin escrúpulos

 Por Atilio A. Boron
Un signo más de los muchos que ilustran la profunda crisis moral de la “civilización occidental y cristiana” que Estados Unidos dice representar lo ofrece la noticia del asesinato de Osama bin Laden. Más allá del rechazo que nos provocaban el personaje y sus métodos de lucha, la naturaleza de la operación que terminó con su muerte es un acto de incalificable barbarie perpetrado bajo las órdenes directas de un personaje que con sus conductas cotidianas deshonra al Nobel de la Paz.
En la truculenta operación escenificada en las afueras de Islamabad hay múltiples interrogantes; la tendencia del gobierno de los Estados Unidos a desinformar a la opinión pública torna aún más sospechoso este operativo. Una Casa Blanca víctima enfermiza compulsión a mentir nos obliga a tomar con pinzas cada una de sus afirmaciones. ¿Era Bin Laden o no? ¿Por qué no pensar que la víctima podría haber sido cualquier otro? ¿Dónde están las fotos, las pruebas de que el occiso era el buscado? Si se le practicó un ADN, ¿cómo se obtuvo, dónde están los resultados y quiénes fueron los testigos? ¿Por qué no se lo presentó ante la consideración pública, como se hiciera, sin ir más lejos, con los restos del Comandante Ernesto “Che” Guevara? Si, como se asegura, Osama se ocultaba en una mansión convertida en una verdadera fortaleza, ¿cómo es posible que en un combate que se extendió por espacio de cuarenta minutos los integrantes del comando norteamericano regresaran a su base sin recibir siquiera un rasguño? ¿Tan poca puntería tenían los defensores del fugitivo más buscado del mundo, de quien se decía que poseía un arsenal de mortíferas armas de última generación? ¿Quiénes estaban con él? Según la Casa Blanca, el comando dio muerte a Bin Laden, a su hijo, a otros dos hombres de su custodia y a una mujer que, aseguran, fue ultimada al ser utilizada como un escudo humano por uno de los terroristas. También se dijo que otras dos personas más habían sido heridas en el combate. ¿Dónde están, qué se va a hacer con ellas? ¿Serán llevados a juicio, se les tomará declaración para arrojar luz sobre lo ocurrido, hablarán en una conferencia de prensa para narrar lo acontecido?
No deja también de llamar la atención lo oportuna que ha sido la muerte de Bin Laden. Cuando el incendio de la reseca pradera del mundo árabe desestabiliza un área de crucial importancia para la estrategia de dominación imperial, la noticia del asesinato de Bin Laden reinstala a Al Qaida en el centro del escenario. Si hay algo que a estas alturas es una verdad incontrovertible es que esas revueltas no responden a ninguna motivación religiosa. Sus causas, sus sujetos y sus formas de lucha son eminentemente seculares y en ninguna de ellas –desde Túnez hasta Egipto, pasando por Libia, Bahrein, Yemen, Siria y Jordania– el protagonismo recayó sobre la Hermandad Musulmana o en Al Qaida. El problema es el capitalismo y los devastadores efectos de las políticas neoliberales y los regímenes despóticos que aquél instaló en esos países y no las herejías de los “infieles” de Occidente. El fundamentalismo islámico, ausente como protagonista de las grandes movilizaciones del mundo árabe, aparece ahora en la primera plana de todos los diarios del mundo y su líder como un mártir del Islam asesinado a sangre fría por la soldadesca del líder de Occidente.
Hay un detalle para nada anecdótico que torna aún más inmoral la bravata norteamericana: pocas horas después de ser abatido, el cadáver del presunto Bin Laden fue arrojado al mar. La mentirosa declaración de la Casa Blanca dice que sus restos recibieron sepultura respetando las tradiciones y los ritos islámicos, pero no es así. Los ritos fúnebres del Islam establecen que se debe lavar el cadáver, vestirlo con una mortaja, proceder a una ceremonia religiosa que incluye oraciones y honras fúnebres para luego recién proceder al entierro del difunto. Además se especifica que el cadáver debe ser depositado directamente en la tierra, recostado sobre su lado derecho y con la cara dirigida hacia La Meca. En realidad, lo que se hizo fue abatir y “desaparecer” a una persona, presuntamente Bin Laden, siguiendo una práctica siniestra utilizada sobre todo por la dictadura genocida que asoló a la Argentina entre 1976 y 1983.
Acto inmoral que no sólo ofende las creencias musulmanas sino a una milenaria tradición cultural de Occidente, anterior inclusive al cristianismo. Como lo atestigua magistralmente Sófocles en Antígona, privar a un difunto de su sepultura enciende las más enconadas pasiones. Esas que hoy deben estar incendiando a las células del fundamentalismo islámico, deseosas de escarmentar a los infieles que ultrajaron el cuerpo y la memoria de su líder. Barack Obama acaba de decir que después de la muerte de Osama Bin Laden el mundo es un lugar más seguro para vivir. Se equivoca de medio a medio.

Misterio con varias incógnitas

AUNQUE NADIE DUDA, WASHINGTON TODAVIA NO MOSTRO PRUEBAS
La Casa Blanca difundió detalles sobre la operación que culminó con la muerte de Bin Laden, pero todavía no mostró las pruebas que certifiquen sus afirmaciones. De todos modos, la muerte de Bin Laden fue aceptada en todo el mundo.
 Por Raúl Kollmann
Al menos por ahora, son poco contundentes las evidencias de que en la operación de Abbottabad los comandos norteamericanos mataron a Osama bin Laden. Los especialistas consultados por este diario sostienen que Washington tendrá que mostrar pruebas más convincentes que las exhibidas hasta el momento. Las desconfianzas parten de una serie de preguntas que todavía siguen sin respuesta, y ayer se hablaba de la divulgación de un video de la operación. El asesor en seguridad y contraterrorismo de Barack Obama, John Brennan, dijo que no quieren dar demasiados datos ni mostrar demasiada evidencia para no frustrar futuras operaciones. También se hizo saber que la prueba de ADN dio positiva, aunque nada fue exhibido.

1 ¿Por qué Estados Unidos mató a Bin Laden en lugar de detenerlo?

Surgen varias explicaciones, pero ninguna se termina de dar. Por ejemplo, que se resistió y no hubo otro camino que matarlo. Sin embargo, los voceros del propio gobierno norteamericano son contradictorios. Durante la tarde se dijo que la operación fue para matarlo, no para detenerlo. El criterio llama la atención, en primer lugar desde el punto de vista humano: hubiera sido una señal al mundo si se lo apresaba y se realizaba un juicio con todas las garantías. Pero, además, marca una notoria diferencia con el caso de Saddam Hussein, encontrado en Irak, juzgado y ejecutado en la horca el 30 de diciembre de 2006. Brennan, en cambio, dijo a la noche que si se presentaba la chance de detenerlo se lo hubiera apresado. Esto entró en contradicción con otro dato difundido por la CNN: Bin Laden no disparó. Para redondear el cuadro, la cadena ABC sostuvo que el líder de Al Qaida usó a una mujer como escudo “y no se sabe si ella lo hizo en forma voluntaria”. Todo sorprende: el mayor prófugo del mundo no tenía preparada vía de escape.

2 ¿Cuál fue la razón por la que tiraron su cuerpo al mar?

De entrada, se dijo que se intentó entregar el cadáver a Arabia Saudita, país en el que Bin Laden nació. El régimen saudí no aceptó esa posibilidad –siempre según la versión norteamericana– y entonces “se lo sepultó en el mar, de acuerdo al rito islámico”. Toda la versión requiere de evidencias. El cuerpo de Bin Laden era la mejor prueba de que la Operación Jerónimo cumplió su objetivo. Anoche, los funcionarios de Estados Unidos afirmaron que tienen tres pruebas: un reconocimiento oral del cuerpo, un ADN y análisis facial, esta última es la técnica que se está imponiendo en el mundo después de las huellas digitales. Por ahora, no se vio nada de esto.

3 No quedó nadie vivo.

Por lo que se sabe al cierre de esta edición, en el complejo de Abbottabad estaba un hijo de Bin Laden, una mujer que sería una de sus esposas y dos hombres que funcionaban como correos, es decir que eran su comunicación con el mundo exterior. Todos fueron eliminados en la operación y ningún efectivo del comando de la marina sufrió ninguna herida. O sea que murieron todos los testigos posibles de lo ocurrido, del lado de Bin Laden, y sólo quedan testigos del lado norteamericano.
Desde hace varios años existe una razonable duda sobre si Osama está con vida o no. En los últimos siete años hubo sólo dos videos en los que se vio hablando al líder terrorista. Los demás mensajes fueron sólo audios, muy poco confiables. El video de octubre de 2004 nunca fue cuestionado en su autenticidad, de manera que se toma como la última prueba de vida. En septiembre de 2007 hubo un largo video, pero todas las partes en las que supuestamente hablaba de la actualidad aparecieron con la imagen congelada. Se trata de un video de dudosa validez.

El jefe de Al Qaida fue arrojado al mar

WASHINGTON NO MOSTRO IMAGENES DEL CADAVER DE BIN LADEN E HIZO DESAPARECER EL CUERPO
Según las autoridades norteamericanas, se le hicieron al cuerpo todas las pruebas de ADN para confirmar su identidad. Se indicó además que se inhumó el cuerpo como plantean los preceptos religiosos musulmanes.

Horas después del autobombo por hacer del mundo un lugar más seguro y de festejar el haber matado al hombre supuestamente más peligroso de la historia, Osama bin Laden, Estados Unidos comenzó a difundir con cuentagotas la información sobre el operativo que acabó con la vida del líder de la red Al Qaida. No hay imágenes que certifiquen ninguno de los detalles que, de a poco, arman el rompecabezas de la cacería estadounidense, pero la historia existe: dos helicópteros de una fuerza de elite de Estados Unidos bombardearon la fortaleza paquistaní en la que el ideólogo de los atentados a las Torres Gemelas, a la estación madrileña de trenes de Atocha y al subte en Londres estaba escondido y lo asesinaron de un tiro en la cabeza.
“Los minutos pasaron como días”, “uno de los momentos de más ansiedad en mi vida”, “mucha tensión, mucha gente contuvo la respiración”. Tales las expresiones con las que el consejero para la lucha antiterrorista de la Casa Blanca, John Brennan, describió el momento en el que contempló, junto al presidente Barack Obama, por televisión y desde una oficina en la casa de gobierno estadounidense, el operativo final de la cacería a Osama bin Laden. Probablemente, la mejor película que ambos hayan visto en su vida. El ataque al escondite de Bin Laden fue la embestida final de una batalla que empezó hace casi una década, cuando un operativo de Al Qaida, una red musulmana cuyo cerebro era el jeque asesinado, hizo polvo el corazón financiero de Nueva York y enterró debajo de los escombros a alrededor de tres mil personas.
Según el diario británico The Independent, el ataque aéreo sobre el escondite paquistaní fue la culminación de un trabajo de hormiga. Primero, la Agencia Central de Inteligencia estadounidense confirmó el lugar donde se alojaba Bin Laden a través de un extenso seguimiento a uno de los mensajeros del cerebro de Al Qaida. Según fuentes que exigieron ser mantenidas en el anonimato, la CIA obtuvo el nombre de ese mensajero gracias a las torturas a varios presos en la cárcel de Guantánamo, el centro de detención que Washington mantiene de manera ilegal en Cuba.
Tras monitorear durante meses al hombre y los movimientos del lugar donde vive junto con su hermano, un recinto en la exclusiva localidad militar de Abbottabad, al norte de Islamabad, la capital de Pakistán, los agentes empezaron a tejer la posibilidad de que Bin Laden viviera en ese mismo sitio. La versión se confirmó en febrero, cuando comenzó el diseño minucioso del bombardeo final. El viernes, el presidente estadounidense dio la orden: matar a Bin Laden.
“Yo creo que se trata de uno de los momentos de más ansiedad en la vida de la gente que estaba reunida aquí ayer”, apuntó Brennan en una animada conferencia de prensa en la Casa Blanca. Hablaba de los 40 minutos de disparos continuos sobre la residencia en Abbottabad que presenció televisión mediante, y que acabaron con la vida del líder de Al Qaida.
El viernes y bajo la orden de Obama, entonces, dos helicópteros Chinook descendieron en medio de la oscuridad con dos decenas de hombres de elite de la tropa Seal, fuerza de elite de la marina estadounidense. Una de las naves sufrió un desperfecto técnico, pero igualmente la misión siguió su marcha. La secuencia de las naves en el cielo anochecido de Abbottabad fue la que presenció en directo un joven paquistaní, vecino de la residencia del número uno de Al Qaida, y que, entre asombrado y confundido, twitteó en vivo y en directo.
Sigiloso y perfectamente coordinado cual película hollywoodense, el batallón, munido con gafas de visión nocturna, descendió de los helicópteros suspendidos en el aire y pisaron los terrenos de alrededor de la residencia. Paredes de tres metros de alto rodean al edificio, de tres pisos y perfectamente hermético –no cuenta con ventanas ni conexión a internet o telefónica, por ejemplo–.
Entonces, comenzó el ataque. Brennan aseguró, sin brindar demasiados detalles, que Bin Laden resistió el asalto, pero que de todas maneras fue asesinado. Oficiales aseguraron que además de Bin Laden, una de sus mujeres, uno de sus hijos y otros dos hombres también murieron. Brennan detalló que el cuerpo de la mujer estaba ubicado de tal manera en la escena final que “había sido usada de escudo”. Las tropas estadounidenses no sufrieron bajas.
“Fue claramente un momento de mucha tensión, mucha gente sostuvo su respiración –relató–. Cuando finalmente fuimos informados de que nuestros hombres pudieron ingresar a la vivienda y encontrar a un individuo que ellos creían era Bin Laden, hubo un tremendo alivio”, narró.
Tras la operación, los soldados abandonaron el lugar en helicóptero, con el cadáver a cuestas. Pero en vez de guardarlo como prueba para mostrarle al mundo su victoria ante el terrorismo más violento, las mismas fuerzas le habrían brindado una ceremonia funeraria religiosa según la tradición musulmana. A bordo de un portaaviones sobre el mar Arábigo, los militares despidieron a Bin Laden. “Se siguieron los procedimientos tradicionales islámicos de inhumación. El cuerpo fue lavado y puesto en un manto blanco y luego colocado en una bolsa de plástico con un lastre”, detalló un militar que formó parte del operativo.
Las malas lenguas, citadas por The Independent, sostuvieron que la decisión de sumergir el cuerpo rápidamente fue tomada con el objetivo de evitar que cualquier sitio en la tierra se convierta en una especie de lugar santo, que permanecería repleto de seguidores del líder de Al Qaida. Si los restos del hombre al que Estados Unidos convirtió en símbolo del Medio Oriente violento y terrorista no reposaran en el fondo del mar, el cuerpo sería una prueba infalible de que efectivamente fue asesinado. Aunque, probablemente, la bala que impactó en su cabeza haya desfigurado el rostro de Bin Laden demasiado como para poder ser reconocido.
Con o sin cuerpo, las palabras del presidente de Estados Unidos no generaron desconfianzas. El domingo a la noche, el mundo entero supo por la propia voz de un Obama orgulloso que Bin Laden es historia. Recién un día después –ayer a la tarde–, llegó la primera información científica sobre el asunto: la confirmación de las pruebas de ADN llevadas a cabo sobre la víctima por personal de la CIA confirmaban en un ciento por ciento la compatibilidad con los datos genéticos que esa agencia guardó del líder de Al Qaida.

viernes, 18 de marzo de 2011

Confirman los análisis de ADN

LA CAMARA FEDERAL RATIFICO QUE DEBE OBTENERSE MATERIAL GENETICO DE LOS NOBLE HERRERA
El tribunal dispuso que los análisis de ADN deben hacerse con o sin el consentimiento de los jóvenes. Los abogados de los hijos adoptivos de la dueña de Clarín apelarán la medida, que por lo tanto no se concretaría en lo inmediato.
 Por Raúl Kollmann e
Irina Hauser
Marcela y Felipe Noble Herrera se niegan a los estudios que determinarían si son o no hijos de desaparecidos.
Imagen: Télam.
La Cámara Federal de San Martín rechazó ayer una apelación de los abogados de Felipe y Marcela Noble Herrera, y por esa vía confirmó lo resuelto por la jueza Sandra Arroyo Salgado, que dispuso la extracción de pequeñas muestras de sangre, cabello y saliva para determinar la identidad de los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble. Los fundamentos del fallo todavía no fueron dados a conocer, pero se referirían al artículo 218 del Código Penal que faculta al juez a ordenar la obtención de ADN cuando las circunstancias de la investigación lo hagan necesario.
En diciembre, Arroyo Salgado evaluó que las muestras que se extrajeron en su momento no son indubitables, por lo que el único camino razonable que quedaba era la citación a Felipe y Marcela, pedirles una extracción voluntaria y en caso de que no acepten, avanzar hacia una extracción compulsiva. Los abogados de ambos jóvenes apelaron la medida de la jueza y ahora la Cámara le dio la razón a la magistrada. De todos modos, los letrados insistirán con un recurso de Casación, lo que dilatará una vez más la determinación de la identidad de los hijos adoptivos de la dueña de Clarín.
Arroyo Salgado se inclinó por el camino de la extracción compulsiva luego de un tortuoso proceso en el que fue imposible obtener muestras indubitables que permitieran obtener el ADN de Felipe y Marcela Noble Herrera.
- El anterior magistrado consiguió, en diciembre de 2009, que ambos jóvenes entregaran muestras de sangre y saliva, aunque sólo para que se hiciera la comparación con las familias querellantes García-Gualdero y Miranda Lanuscou. Sin embargo, los peritos genetistas no se pusieron de acuerdo en cuanto a lo indubitable de las muestras y la forma en la que fueron preservadas.
- También se realizaron dos allanamientos en las viviendas de los hermanos Noble Herrera, pero de las muestras de prendas –incluso de la ropa interior– surgieron perfiles de hombre y mujer en una misma prenda. Esto también llevó a concluir que las muestras no eran seguras.
Sobre esa base, Arroyo Salgado rechazó los pedidos de la fiscal Rita Molina y de las querellas para que se haga la comparación con todas las familias que buscan a sus nietos, por cuanto consideró que ese estudio comparativo no sería concluyente. La jueza resolvió entonces la extracción compulsiva en diciembre, y citó a Felipe y a Marcela.
Los abogados de los jóvenes, Alejandro Carrió y Roxana Piña, apelaron la medida, que consideraron inconstitucional, pese a que el Congreso aprobó una ley que permitía a los jueces la extracción compulsiva. Se sabe que Felipe, Marcela y Ernestina Herrera de Noble se han negado sistemáticamente a realizar la comparación voluntaria de ADN y a establecer si son o no son hijos de desaparecidos. Argumentan que la causa tiene una intencionalidad política, pese a que la orden de establecer la identidad y hacer el estudio de ADN se concretó inicialmente el 17 de diciembre de 2002, antes de la asunción de Néstor Kirchner. Lo que ocurrió ayer fue que la Cámara Federal de San Martín le dio la razón a la jueza, por lo tanto estaría vigente la citación a los hermanos Noble Herrera para una extracción de mínimas muestras de sangre, saliva, cabello o piel. En diálogo con este diario, los letrados de Felipe y Marcela adelantaron que presentarán un recurso de Casación ante la decisión de la Cámara. Si los camaristas aceptan el recurso –lo que es muy probable–, el caso llegará a Casación y, casi seguro, a la Corte Suprema. Mientras tanto, Felipe y Marcela seguirán ganando tiempo en lo que es su decisión y la de su madre adoptiva: que no se haga el estudio de ADN.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Los pasos para llegar a la identidad

Los abogados de los hijos adoptivos de la directora de Clarín, Ernestina Herrera de Noble, y los querellantes en la causa que investiga si fueron apropiados en la última dictadura militar expondrán mañana ante la Cámara Federal de San Martín, en la última instancia antes de que el tribunal de apelaciones resuelva si ratifica la orden de someter a Marcela y Felipe a una extracción compulsiva de sangre.

En la audiencia convocada por la sala II del tribunal de apelaciones expondrán de manera oral los abogados de Felipe y Marcela Noble Herrera en primer término para justificar la negativa de ambos a someterse a la extracción de sangre o saliva ordenada en diciembre pasado por la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado.
Esta medida debía cumplirse el 23 de diciembre en el Banco Nacional de Datos Genéticos del Hospital Durand pero se suspendió a raíz de la apelación de los abogados, que ahora llegó a la Cámara.
Tras escuchar los argumentos, será el turno del abogado Alan Iud, por Abuelas de Plaza de Mayo, y de Pablo Llonto, en representación de dos familias querellantes en la causa, quienes insistirán en la necesidad de instrumentar de inmediato la medida ordenada por Arroyo Salgado.
Tras escuchar los argumentos, la Cámara podrá resolver ese mismo día o fijar fecha para dar a conocer su fallo, que de todas maneras se descuenta será apelado y llegaría a la Cámara Nacional de Casación Penal, como pasó con otras decisiones en la causa.
Los camaristas analizarán la decisión de Arroyo Salgado, quien había ordenado a ambos hermanos presentarse el 23 de diciembre pasado en el en Banco Nacional de Datos Genéticos del hospital Durand para en caso de negarse a una extracción voluntaria, someterse a una toma compulsiva de sangre.