martes, 16 de junio de 2015

Un panorama diferente a las PASO

Comienzan hoy las elecciones generales en Rosario. Yo, como tantos ciudadanos, con el viento golpeando al rostro, nos dirigimos a los centros de votación correspondientes. Hoy se elige gobernador, intendente, diputados y senadores provinciales. Por lo pronto se espera el cambio en las bancas en el Concejo, además de las Cámaras alta y baja de la provincia.
En cada centro de votación, se encontraban presentes un grupo de observadores convocados por el gobierno provincial para evitar el “error” en las PASO del 19 de abril, en el que el 10% de los votos quedaron sin contar y esto generó ciertos cuestionamientos por parte de la oposición, por las 800 mesas sin escrutar, aunque las autoridades habían finalizado el conteo.

Luego de realizar mi voto, procedí a tomar testimonio de los votantes allí presentes para conocer sus expectativas. Roberto (46) me respondió: “En si, estas elecciones son particulares. No tenía ánimo de venir, no sólo por el frío, sino por el hecho de los integrantes que hay para elegir”. Y Daniela (30): “Siento bastante desgano de la gente y se reflejó cuando fui a votar. Había mucha menos gente que en otras oportunidades”. Al parecer, la confusión y la falta de incentivo se visibilizaron desde temprano. Carlos (52) “No es una elección a gusto para mí. Habrá que ver los resultados. Pero yo estoy muy confundida y la elección también es confusa”.

En búsqueda de distintas opiniones, escuché a otros más seguros con su elección después de haber votado. Joaquín (44): “Yo voté a Perotti (FJPV), a Grandinetti (+A), a Cavallero (FJPV) y a Capiello (FPCyS). Perotti hizo de todo en Santa Fé”.  Sabrina (25): “Del Sel a full. A los socialistas no los puedo ni ver”.

Gobernadores.

Las primeras mesas escrutadas muestran un resultado parejo entre el candidato de PRO, Miguel Del Sel, y el candidato del FPCyS, Miguel Lifschitz.

Intendentes.

La Intendenta Mónica Fein reunía el 30 por ciento de los votos contra el 28 de la Concejala Anita Martínez, seguida por el candidato del FPV, Roberto Sukerman, con el casi 23 por ciento.

Diputados.

El gobernador Antonio Bonfatti, candidato a diputado provincial en la punta de la pirámide con un 40 % de votos, festejó junto a la intendenta Mónica Fein, quién renovó su cargo por cuatro años más. El candidato a Gobernador del FPV, Omar Perotti sorprendió con el 22% de los votos, lo que significó una recuperación del espacio perdido desde hacía casi una década por el PJ en la provincia.

Resultados.

Pasadas las 20 hs, me dirigí hacia el Patio de La Madera, escrutadas el 95,45 por ciento de las mesas. Lifschitz reunía el 30,69 por ciento de los votos contra el 30,58 por ciento de Del Sel. Los candidatos a gobernadores por Unión PRO Santa Fé y el Frente Progresista Cívico y Social, Miguel Del Sel y Miguel Lifschitz, cantan victoria y festejan junto a integrantes, militantes y seguidores. El primero en adjudicarse la victoria en base a las mesas testigo fue Lifschitz, con una diferencia de poco más de 2 mil votos a favor. Del Sel cantaba y bailaba, afirmándose ganador, ya que el PRO se imponía por un punto, pero el precandidato presidencial Mauricio Macri pidió al gobierno provincial “que hagan las cosas bien”, llamando a la “prudencia” y pidiendo el recuento “voto por voto”.


La Secretaría Electoral indicó que hubo 61.722 votos en blanco (3,48%), 190 votos recurridos (0,01%), 257 impugnados (0,01 %) y una diferencia a determinar en el escrutinio definitivo de 2.397 votos (0,13 %). De acuerdo a los resultados oficiales, Miguel Lifschitz, del Frente Progresista Cívico y Social, se impuso por muy poco. El final del escrutinio provisorio se prevé para mañana a la madrugada.

Andrés Belguich Velasco

jueves, 11 de junio de 2015

Industria Cultural | Cultura Popular

INDUSTRIA CULTURAL | CULTURA POPULAR



Desde fecha relativamente reciente la expresión industria cultural tiende a sistematizar y describir, en la bibliografía de las ciencias sociales y la COMUNICACIÓN, a los sistemas de producción y distribución de bienes y servicios culturales elaborados en gran escala y destinados fundamentalmente a un mercado de características masivas. Entre esos bienes y servicios, cuya producción y difusión no persigue en todos los casos una exclusiva finalidad de lucro, aunque éste tenga un peso dominante en el conjunto del sistema, podemos mencionar los periódicos, las revistas, la fotografía, el cinematógrafo, los libros, la radiotelefonía, los discos y casetes, los videos, las reproducciones artísticas, las historietas, los recitales musicales, los espectáculos teatrales y coreográficos, la televisión, etcétera.
En líneas generales el complejo que denominamos industria cultural guarda estrecha relación con tres típicos factores configuradores del mundo moderno: el desarrollo de la tecnología, la creación de nuevos géneros y el proceso de alfabetización. En un amplio arco cronológico, se puede decir que este campo particular arranca con la invención de la imprenta de tipos móviles (Gutenberg, 1440-1456), y sigue su marcha acumulativa con la creación del periodismo de interés general (s. XVIII), la constitución del mercado de nuevos lectores desde mediados del siglo XIX, la irrupción gradual de los medios audiovisuales (Edison-Cros, 1877; Lumière, 1895) y el reciente advenimiento de las modernas tecnologías electrónicas, que abren o insinúan fronteras informacionales y comunicológicas de alcances socioculturales insospechables, a pesar de las muy severas reservas interpuestas por los críticos de los nuevos productos.
La industria se ha desarrollado, asimismo, bajo regímenes y formas de propiedad muy distintos entre sí, aunque sus modos de producción parecen responder casi exclusivamente a los afanes de ganancia, y pertenecer, por antonomasia, a la esfera de la iniciativa privada capitalista. La realidad, como dijimos, es que tanto los campos capitalista y socialista como las esferas pública y privada, o las formas mixtas o complementarias, han encarado en todo el mundo, de acuerdo con sus propias pautas y paradigmas, la producción, promoción y circulación de servicios y productos culturales como el libro, el cine, la prensa, la radio, la televisión, el disco, el casete, etc., atendiendo indistintamente a necesidades educacionales, recreativas, políticas, comerciales, etcétera.

La denominada Escuela de Frankfurt, por ejemplo, ha reflexionado con cierta sistematicidad e insistencia sobre la problemática de la industria cultural, ubicándose en los textos de representantes conspicuos como Theodore W. Adorno, Max Horkheimer, Herbert Marcase, etc. en una posición de sesgo irreductiblemente impugnador y apocalíptico. Adorno y Horkheimer se proponen desenmascarar principalmente la estandarización y la “vacuidad social” de la industria cultural y sus productos, y en tal sentido conviene recordad que sus tesis expresan el punto de vista de la crítica europea de tendencia hegeliana, que sospecha que en el campo de la cultura la mayor difusión de bienes está acompañada, de modo perverso, por un simétrico debilitamiento de sus patrimonios, circuitos y tradiciones seculares. Para ambos autores, dentro de las perspectivas de una reflexión general sobre el devenir de la cultura, la industria pauta históricamente; y de manera notoria, la declinación de los grandes patrimonios culturales de Occidente y su llana conversión en mercancía. La transformación del acto cultural en valor de cambio disolverá (para la perspectiva frankfurtiana) la autenticidad y la supuesta potencialidad crítica que podía residir (de modo casi ontológico) en el acto cultural. Esta conversión, a su vez, será el signo de una degradación que involucra a la totalidad de las acciones y los sentimientos humanos, y que las materializa (arraigando en zonas profundas de la subjetividad) en términos de mercancía y valor de cambio.

La conservación y reproducción de la sociedad, desde la óptica de la Escuela de Frankfurt y sus epígonos, se relaciona con la doble universalización de la producción infantil y de la ideología correspondiente, transformadas en causa principal de los comportamientos individuales y sociales.
¿En qué consistiría, pues, la objeción central de los críticos frankfurtianos? En que producidos, distribuidos y consumidos como puras mercancías, los bienes culturales se transforman en promotores de conformismo, identificación pasiva, estandarización, degradación, pérdida de goce y mera reproducción del sistema en su más cruda versión de dominio capitalista-burgués.
Más allá de ciertas imperfecciones, el periodismo, el cine, la radio, las ediciones de bolsillo y la televisión, para esta perspectiva, habrían producido en algo más de un siglo un auténtico proceso de democratización del conocimiento y del disfrute como no se conoció en los siglos anteriores.



INDUSTRIALIZACIÓN. Puede definirse como el proceso por el cual el régimen de producción de un país llega a basarse de modo preponderante en la industria, que desplaza a la producción artesanal, extendiendo sus efectos transformadores a la agricultura. Este proceso de desarrollo económico modifica la estructura de clases y el ordenamiento político de la sociedad en cuestión.
Inglaterra es el primer país en que tuvo lugar este proceso, por lo que REVOLUCIÓN INDUSTRIAL constituye una referencia obligada toda vez que se habla de industrialización y, consiguientemente, de desarrollo del CAPITALISMO, modo de producción al que, en términos históricos, va indisolublemente ligada.
Marx analizó exhaustivamente el proceso de industrialización, diferenciando en su desarrollo las siguientes etapas:

Cooperación: Es la forma de trabajo de muchos obreros coordinados y reunidos con arreglo a un plan en el mismo proceso de producción o en procesos de producción distintos, pero enlazados. La escala de la producción depende del grado de concentración de medios de producción en manos de cada capitalista.
En su forma simple, la cooperación coincide con la producción en gran escala que tiene lugar en los orígenes de la manufactura, cuando ésta aún no se ha impuesto sobre el artesanado.

Manufactura: La cooperación basada en la DIVISIÓN DEL TRABAJO asume su forma clásica en la manufactura. Tanto para Marx como para quiénes estudiaban estos temas en su época, el término manufactura tenía un sentido distinto del actual, en que es sinónimo de industria. Para Marx se refería a una etapa primitiva de la industrialización, que se extiende desde mediados del s. XVI hasta el último tercio del s. XVIII. La división manufacturera del trabajo supone la concentración de los medios de producción en manos de un capitalista. Por otra parte, es la descomposición de un oficio manual en las diversas operaciones manuales que lo integran, operaciones que conservan su carácter manual, dependiendo de la fuerza, destreza, rapidez y seguridad del obrero individual en el manejo de su herramienta.
La expansión del mercado mundial y el sistema colonial suministraron al período manufacturero abundante material para el régimen de división del trabajo dentro de la sociedad, que se opera por medio de la compra y venta de los productos de las diversas ramas industriales. De este modo, la máquina pone fin a la actividad manual artesana como principio normativo de la producción

Maquinaria y gran industria. La Revolución Industrial del s. XVIII arranca de la “máquina-herramienta”, que podría definirse como el conjunto de herramientas mecánicas engranadas en un mecanismo. Esta máquina sustituye al obrero que maneja una sola herramienta por un mecanismo que opera con un conjunto de herramientas movidas por una fuerza motriz.



CULTURA POPULAR.

La cultura popular ha ido gestando su propio espacio significativo por oposición al folclore o saber tradicional rural, de modo que logró insertarse como la tercera variante entre el FOLCLORE y la cultura cultivada, alta cultura o cultura letrada. A tal punto que, en la consciencia del hombre actual, aspectos de ellas se superponen, a la vez que asimilan o reelaboran elementos de la avasallante cultura de masas. Esa cultura popular urbana tiene su propia historia, que arranca de principios del s. XVIII en Inglaterra, del crecimiento de las grandes metrópolis modernas y de la llamada industria cultural. No debe confundirse, sin embargo, con la mencionada cultura de masas, cuyos objetivos homogeneizadores responden a los grandes centros de poder mundial, aunque se nutra a su manera de ella, internalizando pasivamente sus pautas o resemantizando sus mensajes en provecho propio.
Todo lo anterior supone que la CULTURA no es un bloque compacto sino, en todo caso, la articulación dinámica de diversas SUBCULTURAS. Por eso también puede definirse la cultura popular como distinto de los grupos o clases sociales subalternas marginadas en diferentes formas de los bienes de producción. Es claro que, a partir de ahí, unos la igualan con lo desagrado de la cultura superior, en tanto otros la caracterizan sobre todo por su resistencia respecto de las imposiciones (por ejemplo, la estricta delimitación de lo legítimo y lo vulgar) dictadas por las minorías dirigentes.
Para pensar la dinámica cultural, pues, algunos intelectuales recurrieron a las dicotomías genuino-espurio, convalidando el carácter de la primera; u oficial/marginal, buscando disimular la misma jerarquización; o asimiladora-reactiva, enfatizando las aspiraciones neutralizadoras de los dueños del poder frente a quienes no se resignan a declinar su identidad. Con el recurso de doble entrada y múltiple combinatoria, el antropólogo mexicano Guillermo Bonfil Batalla traza el siguiente cuadro de “la dinámica del control cultural”:

Elementos                                 Decisiones
                   Culturales              Propias                                Ajenas

                       Propios                  CULTURA                        CULTURA
                                                    AUTÓNOMA                    ENAJENADA

                      Ajenos                   CULTURA                        CULTURA
                                                   APROPIADA                     IMPUESTA


En otros términos, la cultura propia (suma de la cultura autónoma y de la apropiada), en tanto impide la deculturación, asegura, sobre todo en las regiones menos favorecidas del mundo como es el caso de América latina, “la continuidad histórica de una sociedad (un pueblo, una comunidad)” a despecho de sus conquistadores o expoliadores. Más recientemente, el marxista francés Louis Althusser (“Ideólogie et appareils idéologiques d´Etat”, en La Pensée, núm. 51, junio de 1970) reforzó la noción de que la burguesía ejerce su dominación manipuladora a través de lo que llamó “aparatos ideológicos del Estado” (en especial, la escuela y los medios masivos).



CULTURA Y CIVILIZACIÓN. La mayor parte de los países de la actualidad son pluriétnicos y pluriculturales. En ellos, la cultura nacional (recordad que nación es un concepto cultural que implica comparición) no puede significar otra cosa que el ámbito de confluencia de las culturas y subculturas vigentes. En los países dependientes, la cultura oficial y la cultura de masas se convierten en cultura envolvente, y la CULTURA POPULAR (mestiza para América Latina y el Caribe) se constituye en el basamento de toda cultura nacional posible. Por identidad cultural se entiende la disponibilidad de un patrimonio cultural exclusivo o propio, junto a patrimonios culturales compartidos. La denominada cultura universal no existe, habiendo sido hasta ahora tan sólo planetarización de la civilización occidental.
El término cultura parece originarse en la expresión latina colere que, haciendo referencia inicial a la recolección, se aplicó luego a la acción del preparado de la tierra para su cultivación: cultus agri, en tanto cultudeorum se aplicó a los dioses.

Fuentes:

  • D. Bell et al., Industria Cultural y sociedad de masas, Caracas, Monte Ávila, 1974.
  • D. W. Brogan, “Cultura superior y cultura de masas”, en Diógenes, núm. 5, Buenos Aires, marzo de 1954. – M. Horkheimer y Th. W. Adorno, “La industria cultural: iluminismo como mistificación de masas”, en Dialéctica del iluminismo, Buenos Aires, Sur, 1970. – J. Martín Barbero, “Memoria narrativa e industria cultural”, en rev. Comunicación y cultura”, en rev. Comunicación y cultura, NÚM. 10, México, agosto de 1983. – J. Rest, “Situación del arte en la era tecnológica”, en Revista de la Universidad de Buenos Aires, 5ª. época, VI, 2, Buenos Aires, 1961.

[Jorge B. Rivera]

DICCIONARIO de CIENCIAS SOCIALES Y POLÍTICAS
Supervisión de TORCUATO S. DI TELLA
Hugo Chumbita
Paz Gajardo
Susana Gamba

martes, 9 de junio de 2015

Guerras Mediáticas: Las Grandes Batallas periodísticas desde la Revolución de Mayo hasta la actualidad


Por Fernando J. Ruiz

AHORA, EL PERIODISMO DE SEGURIDAD DEMOCRÁTICA

Después de un doble tropiezo provocado por una gran crisis bancaria en 1981 y una guerra perdida en 1982, la dictadura militar entró en su etapa descendente. Frente al cambio de fase, los grandes medios modificaron su doctrina: pasaron del periodismo de seguridad nacional al de seguridad democrática. Éste fue el tipo de periodismo que acompañó la transición desde la asunción del presidente Raúl Alfonsín. Había inmensa libertad, pero también mucha prudencia por parte de los editores de los principales medios para no complicar demasiado al gobierno en momentos en que el frente económico y el frente militar ofrecían dificultades severas. Los canales de televisión fueron distribuidos entre los distintos sectores radicales. Había que proteger a un gobierno que estaba conduciendo la delicada restauración de la democracia.
En algún momento, el presidente Alfonsín amagó con iniciar un enfrentamiento con el diario Clarín, en un discurso el 13 de febrero de 1987; "Les pido que lean Clarín, que se especializa en titular de manera definida, como si realmente quisiera hacerle caer la fe y la esperanza al pueblo argentino. [...] Sabemos que es un opositor acérrimo y no nos interesa. Sabemos también que este tipo de artículo es el que aparece cotidianamente en el diario".
Cuando en 1989 el peronismo llegó al poder con Carlos Saúl Menem, durante los primeros meses hubo cierta protección del periodismo de seguridad democrática, pero Menem logró despejar las amenazas, tanto económicas como militares, a la continuidad institucional. Con la represión definitiva de los alzamientos militares y el lanzamiento del plan de convertibilidad que anuló la inflación, se diluyó el riesgo para la democracia. Con Menem floreció la televisión. Su ley de medios consistió en la anulación de los vetos a la conformación de multimedios y la privatización de los canales.
Sobre el fin de la década, los serios problemas económicos que enfrentó el gobierno de Fernando de la Rúa hicieron que volviera cierta moderación en la crítica por parte de los principales medios, para intentar lo que sería un "periodismo de seguridad económica". Los grandes medios trataban de contribuir con la moderación de las expectativas económicas más explosivas.
Duhalde gozó de una gran prensa colaboracionista, afín a la idea de un periodismo de seguridad democrática, que no quería generar dificultades adicionales a un gobierno que intentaba evitar el caos social, y además muchos de los medios tenían serios problemas económicos, por lo que necesitaban una buena relación con las autoridades.
Cuando asumió Néstor Kirchner, en mayo de 2003, con una legitimidad débil surgida de menos del 23% de los votos, y apoyos políticos condicionantes, se mantuvo el periodismo de seguridad democrática por tres razones: el fracaso de Kirchner pondría en riesgo la continuidad democrática, los medios estaban también débiles y dependientes de decisiones oficiales y había una afinidad ideológica de centroizquierda entre la mayoría de los periodistas y Kirchner.
En la medida en que Kirchner fue construyendo su poder desde casi la nada, los medios se fueron alejando de su sombra y se acercaron a la acera de enfrente. De a poco comenzó a volver el periodismo de cuarto poder.

LA PRIMERA GUERRA DEL SIGLO XXI

El 8 de marzo de 2008 finalizó la segunda edición de la exitosa feria del campo Expoagro, en la que más de doscientas mil personas asistieron al evento organizado en forma conjunta por los diarios Clarín y La Nación, después de competir duramente varios años. Si antes La Nación organizaba Expochacra y Clarín hacía Feriagro, desde 2007 acordaron organizar juntos Expoagro.
Tres días después de esa fiesta productiva, el 11 de marzo de 2008, el gobierno anunció un sustancial aumento de la carga impositiva al sector rural.
Casi naturalmente, la mayoría de los medios comenzaron a acompañar una creciente y desbordante protesta, en la cual coincidieron todas las organizaciones históricas de los productores rurales del país. Apenas comenzaron los cortes y los paros, Todo Noticias, del Grupo Clarín, y otros canales de noticias estuvieron allí, y no pareció haber ningún intento de suavizar la cobertura.
El gobierno optó entonces por la ruptura estratégica con el Grupo Clarín, ante la amplia difusión que éste le daba al bloque social y productivo que había decidido rebelarse. Fue una guerra de represalia por haber visibilizado, y por lo tanto amplificado, los piquetes rurales.
En marzo de 2008, a instancias del periodista Horacio Verbitsky y otros intelectuales cercanos, se creó el grupo intelectual Carta Abierta en apoyo al gobierno.
En la blogosfera se activó el debate, también con mayor intervención oficial. Desde entonces varios de los más destacados blogueros K comenzaron a ocupar espacios como columnistas, panelistas o directivos de los medios tradicionales vinculados al oficialismo.


  • En abril de 2008 el grupo Vignatti, cercano al gobierno, compró Ámbito Financiero, que comenzó su alineamiento oficialista. Ámbito nunca fue un diario de tiradas grandes pero sí de influencia en la economía.
  • El 21 de julio de 2008 salió el diario gratuito El Argentino, a cargo del empresario Sergio Szpolski.
  • En diciembre de 2008, la empresa cordobesa Electroingeniería, cercana al oficialismo, compró Radio Del Plata, donde desplazaron al periodista crítico Nelson Castro, y luego LV” y el diario La Mañana de Córdoba.
  • En febrero de 2009 el empresario oficialista Sergio Szpolski compró Radio América y FM Aspen.
  • El 9 de marzo de 2009 (al año del comienzo de la crisis con el campo) comenzó 6,7,8 en la TV Pública. Fue el mismo día en que Néstor Kirchner dijo su famosa frase “¿Qué te pasa, Clarín?”.
    • En marzo de 2010 comenzaron en Canal 9 programas afines como Duro de Domar y Bajada de Línea, conducido por Víctor Hugo Morales
    • En abril de 2010 salió el canal de noticias oficialista CN23 de Szpolski
    • El 16 de mayo de 2010 apareció el diario Tiempo Argentino, también de Szpolski.
    • En 2011, empresario vinculados a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), cercanos al kirchnerismo, que habían comprado el diario Crónica en 2005, compraron también el canal de noticias de ese nombre.
    • En 2012 otro empresario kirchnerista, Cristóbal López, compró el canal C5N y Radio 10, y también comenzó el cambio político. Por ejemplo, el periodista crítico del gobierno Marcelo Longobardi perdió su programa, a pesar de ser el de mayor audiencia en la mañana en su horario.
    • En noviembre de 2013, el empresario Cristóbal López compró la productora Ideas del Sur, de Marcelo Tinelli, el principal conductor televisivo del país desde hacía una década y posiblemente el arma más destructiva que un bloque político podría sufrir si llegase a tenerlo en su contra.

    La primera y fundamental acción hostil fue la definición del Grupo Clarín como el enemigo número uno del gobierno de Cristina Kirchner. Toda la propaganda paraoficial de los grupos afines ratificó esa centralidad condenatoria, desde los académicos de Carta Abierta hasta los grupos piqueteros. El grupo mediático pasó de ser el apoyo de los enemigos del gobierno a ser el principal enemigo.
    A partir de allí, la sucesión de golpes al Grupo Clarín fue frenética:

    • En septiembre de 2008 se desautorizó la fusión entre Cablevisión y Multicanal.
    • En marzo de 2009 se presentó el anteproyecto de Ley de Servicios Audiovisuales de Comunicación.
    • En agosto de 2009 se rompió el contrato de la AFA (Asociación del Fútbol Argentino) con Clarín y el Estado asumió la transmisión del fútbol argentino.
    • En septiembre de 2009 más de un centenar de inspectores de la agencia impositiva llegaron a la sede del Grupo Clarín.
    • En septiembre de 2009 más de un centenar de inspectores de la agencia impositiva llegaron a la sede del Grupo Clarín.
    • En octubre de 2009 se aprobó la Ley de Servicios Audiovisuales de Comunicación.
    • A fines de 2009 se profundizó la campaña en los medios oficiales denunciando a Ernestina Herrera de Noble como apropiadora de hijos de desaparecidos, lo que incluso fue sugerido en cadena nacional por la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner.
    • En agosto de 2010, el gobierno afirmó que la empresa de servicios de Internet de Clarín, Fibertel, iba a perder su licencia para funcionar.
    • Dos días después, la presidenta Fernández de Kirchner presentó un informe condenatorio del rol de Clarín y La Nación en la compra de Papel Prensa durante la última dictadura militar, impulsando la demanda de que sus directivos deberían ser juzgados por delitos de lesa humanidad.
    • En diciembre de 2011 se aprobó la ley regulatoria del mercado de Papel Prensa, a partir de la cual creció el control de los funcionarios públicos sobre un insumo clave. También sirve para que cada diario que pide papel a esa empresa deba dar a los funcionarios una información muy detallada de su organización interna. Si la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual puede servir para mantener en vilo a los canales y a las radios, esta ley sirve para lo mismo en la industria de los diarios de papel.
Es evidente que el diálogo que mantenían los directivos de Clarín y del gobierno ya estaba en crisis antes del conflicto con el campo. De acuerdo con la repetida versión oficial, la ambición desmedida del Grupo Clarín por pedir negocio tras negocio haciendo valer su influencia mediática había colmado la paciencia de Néstor y Cristina Kirchner. Hasta ahora no hay explicaciones definitivas de por qué en marzo de 2008 el matrimonio gobernante resolvió la ruptura estratégica con el Grupo Clarín. Pero al igual que ocurrió cuando Perón y Evita hicieron su ruptura estratégica contra el diario La Prensa, fue en medio de un conflicto abierto en otro terreno, pero que era potenciado por los medios de comunicación críticos. En el caso de Perón y Evita fue la huelga ferroviaria de 1950, y en el de Cristina y Néstor fue el conflicto con las organizaciones y productores del campo. En los dos casos, el conflicto era estratégico: los ferroviarios era un sector clave de la clase obrera peronista y el campo era el sector social que motorizaba la economía nacional. Tanto La Prensa en 1951 como el multimedios Clarín en 2008 amplificaban una rebelión peligrosa que podía dañar seriamente la autoridad gubernamental.
Es obvio que el conflicto agropecuario no fue el comienzo de esta guerra. Entre gran parte del periodismo y el gobierno ya había una guerra de baja intensidad desde la misma llegada de Kirchner en mayo de 2003. Hubo poca tolerancia con los periodistas críticos. Fueron rápidamente desplazados por presiones oficiales Jorge Lanata, desde su programa de Canal 2, Pepe Eliaschev de Radio Nacional, Alfredo Leuco y Marcelo Longobardi también fueron desplazados de Canal 2, y al propio Víctor Hugo Morales le levantaron el programa Desayuno en la TV Pública, en julio de 2006.
En esa etapa de guerra de baja intensidad existía una hostilidad conceptual por parte del oficialismo contra el periodismo y, a la vez, una simpatía forzada con aquellos empresarios periodísticos con los que se podía (concediéndoles primicias, fondos o negocios públicos) influir mucho sobre los contenidos de sus medios.
De acuerdo al monitoreo sobre la agenda de los diarios de Buenos Aires realizado por el sitio Diario sobre diarios, el itinerario político de la edición fue el siguiente: durante el primer año de gobierno de Kirchner hubo “oficialitis”, en marzo de 2004 comenzó cierta tensión en la agenda entre el gobierno y los diarios, a partir de 2006 Clarín empezó a sumarse a las posiciones más críticas de La Nación y en 2007 comenzaron a “descubrirse” casos de corrupción antes minimizados o ignorados.
Esa tendencia de mayor libertad de agenda para los periodistas de investigación en la mayoría de los diarios era la que estaba en alza cuando se encendió la protesta rural en marzo de 2008. Un año antes, el 8 de julio de 2007, Clarín había publicado una investigación sobre la Secretaría de Medio Ambiente que provocó la furia de Alberto Fernández, el administrador de la relación con los periodistas y directivos de Clarín y el resto de los medios. Ese mismo mes, como amenaza, el propio Fernández asumió como director en representación del Estado en la empresa Papel Prensa.
Desde entonces la agenda periodística sólo acentuó sus críticas hacia el gobierno, mientras que Página/12 se convirtió en un defensor oficial. Era, como dijo Diario sobre diarios, “la partidización de los diarios”.
En algunos periodistas y directivos comenzó a prevalecer una mentalidad de “ellos o nosotros” que ayudó a subvertir los avances profesionales que se habían hecho en los últimos años. Si bien en los principales medios de Buenos Aires trabajan varios de los mejores periodistas del país, la partidización se convirtió en un corralito para muchos de ellos.

LOS ORÍGENES INTELECTUALES DE LA GUERRA

Desde que el periodismo se convirtió en una industria, a fines del siglo XIX, comenzó a crecer una tradición crítica de los medios que llega hasta hoy. Por ser una empresa que es también un actor político y un actor profesional, el periodismo comercial sufre tensiones internas poderosas que condicionan su trabajo público.
De acuerdo con esa tradición crítica, el periodismo sucumbe sin remedio frente a los intereses políticos y económicos de los dueños de los medios y la lógica capitalista. Por eso todo ese revestimiento de bien público, de servicio pluralista, de equidistancia para contar las noticias que tiene el discurso institucional del periodismo sería sólo una máscara que disfraza sus intereses verdaderos.
En la amalgama de esta tradición crítica, los principales elementos son los siguientes:

  • Los medios no son neutrales, como a veces dicen ser, no son testigos sino protagonistas, y por eso suelen esconder la agenda real que representan. El rótulo de “Periodismo independiente” es un velo con el que se oculta una dependencia a una ideología o a un actor político o económico definido.
  • Los medios son sobre todo la voz de los dueños y sus intereses.
  • Los medios son un poder mucho más relevante del que dicen ser, porque son herramientas del poder económico y otros poderes permanentes.
  • La forma de ejercer su poder es volcando su influencia en la construcción y masificación de relatos críticos que funcionan como marcos de interpretación para gran parte de sus audiencias.
  • Ese poder mediático erosiona los poderes democráticos, degrada la política y les saca fuerza transformadora a los gobiernos.
  • El rol del Estado es liberar la libertad de expresión de su secuestro por parte de los medios.

En un estudio de líderes de opinión, realizado por la consultora Poliarquía y difundido en octubre de 2008, los “periodistas” aparecen en el tercer lugar de la “influencia en el diseño e implementación de políticas públicas”, después de “sindicalistas” y “funcionarios públicos”, y tres puestos antes que los “legisladores”. En los estudios sobre el poder que se realizaban en los años sesenta del siglo pasado, los periodistas y los medios no aparecían.
El estudio llega a afirmar que “los tres riesgos principales que podrían amenazar el buen funcionamiento del orden democrático” son las distintas formas de poder económico, “la amenaza del narcotráfico” y “los medios de comunicación”.

REVOLUCIÓN EN LA PROFESIÓN

No hay guerras mediáticas sin periodistas militantes. Tiene que haber soldados que realicen los disparos, que usen las bayonetas, que manejen los tanques y que arrojen las bombas, tanto en el ataque al enemigo como en la defensa de sus posiciones. Se necesitan soldados de todo tipo: redactores, financistas, audiovisuales, investigadores, gráficos, predicadores, humoristas y organizadores de la logística mediática.
En el siglo XIX se podían contratar plumas para la guerra, como hizo Rivadavia trayendo desde París al napolitano Pedro de Angelis, o Juan Bautista Alberdi sobornando a periodistas en España y Francia para que escribieran a favor del gobierno del general Urquiza a cambio de tierras en la pampa argentina, como lo había hecho Juan Manuel de Rosas y lo haría después Julio Argentino Roca. La agencia de noticias francesa Havas, que dominaba América Latina en el cartel mundial de las agencias, hacía acuerdos económicos con los gobiernos de la región para difundir una buena imagen.
Hay un punto en el que la metáfora de la guerra se convierte en una excusa para hacer la guerra. Cuando la crítica periodística es contada como “un fusilamiento mediático”, un diario es un portaaviones, una ley mediática es la madre de todas las batallas, el dueño de un medio es un general mediático, una web es una guerrilla, y un periodista un soldado, puede pasar que se vaya disolviendo el sentido metafórico y se crea realmente que se trata de una guerra, y por lo tanto se actúe como tal. Las metáforas son tramposas y vienen cargadas. A veces aclaran pero su uso abusivo oscurece.
¿Qué es lo que hace que un periodista se convierta en un combatiente? A lo largo de la historia las razones fueron las siguientes:

  • El periodista considera que el país está viviendo un momento histórico, único, donde se están jugando demasiadas cosas, y las reglas de la profesión periodística son de menor jerarquía frente a la dimensión histórica de las necesidades políticas urgentes. El país se está jugando su destino.
  • El periodista oficialista elimina la identificación entre gobierno y poder, e interpreta que el gobierno en realidad es el contrapoder que está enfrentando a los grupos fácticos dominantes, más poderosos y permanentes, y por lo tanto  al ayudar al gobierno como periodista sigue siendo un disidente contra los grandes poderes. El gobierno es David y los poderes fácticos son Goliat. Por su parte, el periodista opositor siente que la prensa oficialista tiene todo el poder estatal detrás, por lo que se considera el David de esta historia, y está poco predispuesto a darle los derechos mediáticos al gobierno.
  • El periodista está inserto emocional y afectivamente en un bloque social y político, y entonces pone esa pertenencia por encima de los estándares profesionales. La consecuencia de esta conversión es una reducción del estatus político y social de los periodistas militantes, pues éstos han aceptado subordinarse a la agenda de su bloque afín.
  • Para muchos periodistas que trabajaban en medios privados, el paso al bloque militante es también el paso de la economía a la política en su vida profesional. Antes trabajaba en un medio que debía competir en el mercado, sostenerse con audiencia y publicidad, mientras que ahora está dependiendo de un proceso político que sustenta su medio de comunicación, y cuya continuidad estará muy sujeta al éxito de ese proyecto político.

El periodista profesional se percibe como un profesional independiente, aunque sea dependiente de una línea editorial que seguramente no eligió. En cambio, el militante percibe esa autonomía como una falsa independencia, por lo que no se siente menospreciado cuando se le indica su estructural dependencia del poder revolucionario. Mientras el profesionalista ve a su paradigma rival como un engranaje del poder revolucionario, él es visto a su vez como un engranaje del poder establecido.
El periodismo militante es legítimo y hasta necesario, pero si pretende convertirse en el principal periodismo de una sociedad, ésta quedará indefensa. Además, cuando el periodismo militante (o “prensa apostólica”, como la llamó el periodista Mario Diament) es un sinónimo para periodismo gubernamental, el criterio de noticiabilidad se transfiere desde el interior del medio a la cúpula del Estado. Se construye un periodismo de fuente oficial donde los funcionarios son el único criterio de verdad.
El periodismo polarizado llega a los extremos en los que se convierte en un periodismo de ruptura social donde se expresa aquello que el filósofo español Julián Marias llamó “La voluntad de no convivir”. Hay un sector social que sobra, que no puede ser parte del futuro porque es culpable de la injusticia estructural del presente, y al que se le ofrece el exilio externo o interno, pero nada más. Es un periodismo de ruptura que está reflejando la ruptura que la sociedad de hecho ya tiene. En palabras del filósofo político Ernesto Laclau, “los responsables de esta situación no pueden ser parte legítima de la comunidad, la brecha con ellos es insalvable”.
Por el contrario, el profesionalista es un periodista de integración social, no de ruptura. Su aplicación de criterios profesionales lo obliga a ser inclusivo en su visión, consultando con disponibilidad real para aprender de todas las fuentes. Al buscar todas las voces y respetarlas, este tipo de periodismo rescata matices, disuelve discursos y relatos apocalípticos, desdibuja los bloques discursivos sociales y políticos y no acepta exclusiones. Finalmente, el periodista más profesional es el más democrático.
La polarización produce un deslizamiento del rol del editor, en el que éste no sólo intenta mejorar el texto desde lo estilístico o lo profesional, sino que tiende a convertirse en un comisario político. Incluso es posible que verifique menos la información que le traen los periodistas si ésta es políticamente fuerte, y entonces el medio se devalúa profesionalmente mientras se carga políticamente. Se gana en contundencia política y se pierde en calidad informativa.

Fernando J. Ruíz

FUENTES:

  • Fernando J. Ruiz, El señor de los mercados. Ámbito Financiero, la City y el poder del periodismo económico de Martínez de Hoz a Cavallo, El Ateneo, Buenos Aires, 2005, p. 51.
  • Fernando J. Ruiz, “30 años de periodismo y democracia. Vidas circulares”, en Gabriel Salvia (ed.), Un balance a treinta años de la recuperación de la democracia, Cadal-Fundación Adenauer, Buenos Aires, 2013.
  • Graciela Mochkofsky, Pecado original. Clarín, los Kirchner y la lucha por el poder, Planeta, Buenos Aires, 2011, p. 139.
  • Fernando J. Ruiz, “El periodismo argentino, entre la violencia y la democracia: la cobertura de la tragedia de Avellaneda en “Después de hora” y “Detrás de las noticias”, Seminario de Periodismo y Democracia, Universidad Austral, julio de 2002.
  • Andrea Jafelle Fraga y Guido Baistrocchi, Campo de batalla, Crónica de la resolución 125, Ediciones B, Buenos Aires. 2011, p. 55.
  • Fernando J. Ruiz, El señor de los mercados. Ámbito Financiero, la City y el poder del periodismo económico de Martínez de Hoz a Cavallo, El Ateneo, Buenos Aires, 2005.
  • El estilo del programa según su primera conductora, María Julia Oliván, consiste en repetir unos pocos puntos de una agenda “6, 7,8 consigue popularizar los contenidos y tendencias de las carreras de Comunicación y Periodismo en las universidades nacionales en los últimos veinticinco años”, dijo Pablo Alabarces. María Julia Oliván y Pablo Alabarces, 6, 7,8. La creación de otra realidad, Paidós, Buenos Aires, 2010, p. 205.
  • Edi Zunino, Patria o medios. La loca guerra de los Kirchner por el control de la realidad, Sudamericana, Buenos Aires, 2009, pp. 158-163.
  • A los periodistas de La Nación también el dúo de la Casa Rosada les negó una entrevista ya concedida por no gustarles quién los iba a entrevistar. Para el caso de La Nación, ver Edi Zunino, op. cit., 2009, pp. 132-133; y para el caso Clarín, ver Daniel Míguez, “Las promesas se cumplen”, en Diario sobre diarios, 28 de octubre de 2010 (http://www.publicacionesdsd.com.ar/eldsd/zonadura/2010/octubre/zd-28-octubre-2010.htm).
  • Varios ejemplos de esa “coreografía” fueron narrados en Edi Zunino, op. cit., 2009, y en José “Pepe” Eliaschev, Lista negra. La vuelta de los setenta, Sudamericana, Buenos Aires, 2006.
  • “La corrupción entró en la agenda sólo en el último año del gobierno de Kirchner”, Diario sobre diarios, 22 de noviembre de 2007 (http://www.publicacionesdsd.com.ar/eldsd/zonadura/2010/octubre/zd-28-octubre-2010.htm).
  • Esteban Rodríguez (comp.), Contra la prensa. Antología de diatribas y apostillas, Colihué, Buenos Aires, 2001.
  • José Luis de Imaz, Los que mandan, Eudeba, Buenos Aires, 1964.
  • Fernando J. Ruiz, op. cit., en Ángel Soto y Paula Schmidt, op. cit., 2008, p. 249.
  • Mario Diament, “La demonización del periodismo”, El Cronista, 27 de febrero de 2012.
  • Fernando J. Ruiz, op. cit., en Ángel Soto y Paula Schmidt, op. cit., 2008, p. 257.
  • Ernesto Laclau, La razón populista, FCE, Buenos Aires, 2007, p.113.
  • El rol del editor en una redacción fue uno de los ejes de la discusión entre los principales periodistas del país, cuando se disolvió la Asociación de Periodistas, a raíz de la censura/edición que se hizo del texto del periodista económico Julio Nudler. Ver Edi Zunino, op. Cit., 2009, pp. 47-68.

domingo, 7 de junio de 2015

Súper Ratones en Rosario



El viernes 5 de Junio del presente año, una de las bandas místicas del Rock Nacional hizo su presencia nuevamente en la ciudad de Rosario por la gira que viene realizando a nivel nacional por los 30 años de trayectoria como grupo musical activo.
Su actuación fue en uno de los clubes de rock conocidos en la ciudad, The Wall Bar Club. Este recital estuvo acompañado por su banda y de estos pagos: Amaro Lucano, banda conocida por todos por su repertorio de canciones de rock en italiano. Un recital cargado de emotividad por el encuentro de amigos que se dedican a la música con mucho entusiasmo.



El público se hizo presente como siempre y dio su cuota adicional de cánticos, bailes y saltos. Discepolín Vive estuvo presente en este gran show musical realizado por ambas bandas, presenciando la fiesta que caracteriza los fieles seguidores de Amaro Lucano y que se han sumado al colectivo de fans de los Super Ratones por la estrecha amistad que las une a ambas desde hace mucho tiempo.
No es la primera vez que ambas bandas han tocado juntas. El año pasado realizaron un concierto juntos en Lomas de Zamora, Provincia de Buenos Aires, y otras tantas también aquí en Rosario, siempre con una gran energía de diversión entregada por los músicos y el público que siempre es creativo en cada recital que tocan juntos.
Que les podemos trasmitir al público, que cuando realicen shows musicales juntos no lo piensen dos veces. Súmese al colectivo de la diversión. Discepolín Vive fue al recital y lo pudo comprobar. Como cantaba el público de Amaro: "Dai Amaro, Dai Lucanom ¡he! ¡he!!!" y como también cantaban "¡Super Lucano! ¡he! ¡he!".

Gonzalo Aranda

jueves, 14 de mayo de 2015

#CONEXIÓNCULTURA2015: Temporada Audiovisual

Reviví la primera temporada completa de #ConexionCultura2015 en formato audiovisual con invitados especiales del arte y la cultura, dirigidos al público de Internet a través de su Canal en Youtube: #CONEXIONCULTURA
Con la conducción de Andy Belguich y la Producción General de Juan Mangiantini




Programa N° 1: Manu Ansaldi (Música)


Programa N° 2: Ismael Torres (Música)

Programa N° 3: Adrián Aguiar (Fotografía)

Programa N° 4: Cerebro Mágico (Música)

Programa N° 5: Valei Rodriguez Cisaruk (Música)

Programa N° 6: Gabriel Rocca (Comedia)

Programa N° 7: Manuel Cansino (Teatro)

Programa N° 8: Rubén Goldín (Música)





#ConexiónCultura© nació en 2012 como un programa de entrevistas a artistas de la ciudad (Rosario) de la mano de solo 2 (dos) personas: Andy y Juan; donde los invitados tocaban en vivo: mini unplugged. Además notas telefónicas a artistas reconocidos fuera de la ciudad.
Después de unos meses de aire en radio decidimos expandirnos y hacer audiovisuales.
Hace ya 4 (cuatro) años que viene este proyecto; 5 (cuatro) temporadas completas de radio y más de 70 programas de (más de) 2 (dos) horas.
Todo de manera muy independiente, con todo lo que ello acarrea.
Hoy en día podemos decir que con mas de 8200 "Me Gusta" en la fanpage de FaceBook, alguien (además de los creadores) nos ve!

martes, 5 de mayo de 2015

Anita Martínez responde sobre trata de personas en Rosario

05 de Mayo de 2015:

La concejala Anita Martínez, candidata a Intendenta del PRO por Rosario, dio una conferencia en el Iset 18. El periodista Andy Belguich preguntó acerca de las redes de trata de personas y los casos de violencia de género en la Ciudad. Escuchá lo que respondió.


martes, 28 de abril de 2015

Grandinetti al Frente



Entre aplausos y saludos, el candidato a Intendente de Rosario por el Frente Renovador, Alejandro Grandinetti se hizo presente en el hotel Presidente, luego de las 23 hs. Señaló al micrófono y afirmó que fue una buena elección y que nada está perdido, todavía hay fuerza suficiente para ejercer el cambio en la provincia. “En junio se verán los resultados”. También apuntó al socialismo: “La intención del cambio se vio reflejada en las urnas”. Resaltó los logros obtenidos por los candidatos de la fórmula que, a pesar de llevar poca experiencia en la política pudieron dar marcha y generar una efectiva estrategia política de coalición sumados a la construcción de un discurso y un relato partidario, aunque algo persuasivo, y así levantar un bloque en la provincia contando con un nuevo movimiento juvenil militante. El movimiento Massista, un movimiento renovador con tintes de “socialismo para clase media”, que en realidad es media alta. Lo importante es que hasta los dinosaurios más viejos de la política pueden, por primera vez, interactuar y comunicarse con la juventud. Esto es lo que se vio en el bunker del Frente Renovador en Rosario entre banderas, cánticos, música y globos con la cara del exponente de una nueva forma de lenguaje acentuando palabras con el término “Tajen” en el medio de una frase. Un nuevo bloque aún con gente que parecía extinguida. Ya ves que no. Hoy levantan cabeza y hasta colocan el pecho a las balas por Sergio Massa (¿Por cuánto tiempo? No lo sabremos todavía).
Sin ser injustos, hay que reconocer la suerte de bienvenida del candidato a Intendente, Alejandro Grandinetti en las PASO. El único personaje que la gente eligió en las primeras votaciones como “aceptable” o “rescatable” dentro del paquete. Si hablamos de sumar como bien lo indica su logo + A, éste ha sido un resultado positivo para una cuenta con pocos números nuevos.
De acuerdo a la escasa cantidad de votos como fuerza: ¿Cuánto tiempo durará Alejandro Grandinetti en el Frente Renovador? ¿Se podrá decir que hay massismo para rato en la provincia? “Es realmente novedoso que alguien que no está en la política, que no tiene aparato, en 40 días consiga esta cantidad de votos.”, dijo Grandinetti.
La inseguridad y la Reforma del Código Penal y Procesal de Eugenio Zaffaroni fue el puntapié de esta nueva movida encabezada por el ex Jefe de Gabinete del FPV, Sergio Massa. Esta propuesta generó un acercamiento de viejos políticos olvidados por sus propias fuerzas y una juventud con ganas de militar y hasta gran parte de funcionarios y militantes despechados del kirchnerismo. Incluso hasta viejos adversarios de Massa, como Buzzi, encontró un espacio en su bloque. ¿Es el massismo un fenómeno moderno de la política? ¿En que se basa su doctrina? ¿En señalar una realidad acerca de las puertas giratorias de las comisarías?
Una pregunta que ningún funcionario entrevistado supo responder con datos concretos y porcentajes concretos fue acerca de la contrarreforma al Código Penal.
Basta de darles subsidios a los empresarios del transporte, invirtamos en ellos, en el futuro. Vamos a invertir en ellos, porque queremos una santa fé con gran calidad en materia educativa. Estudiosos y matemáticos. Científicos, Docentes. La educación unirá a nuestra querida provincia. Ojalá los asesinos, los violadores, los narcotraficantes, se pudran en la cárcel. Basta de defender los derechos humanos de los delincuentes. Es hora de defender los derechos humanos de las víctimas”, apuntó Grandinetti, quién abrió un portal para un debate con otras fuerzas políticas para ganar las elecciones en Santa Fé. “Nos quedan dos meses, que en política es muchísimo”.
Con tan pocos aplausos como resultados obtenidos en las urnas, no se puede hablar mucho. Pero no nos adelantemos todavía. Por el momento, solo resta esperar, debido a la cantidad de votos que se llevó el PRO con el ex Midachi Miguel Del Sel que lo único que propuso en su spot de campaña pareciera ser “Asado y putas para todo Santa Fé”, si es que propuso algo. Llamado de atención no solo para los bloques políticos provinciales sino para la política argentina en si. ¿Voto castigo? ¿Votante enojado?
Consultando con los resultados electorales en la provincia de Santa Fé me pregunto: ¿Será Oscar “Cachi” Martínez la respuesta? ¿Será Eduardo Buzzi una opción? ¿Superará el massismo la fuerza dominante del Frente Para la Victoria y el PRO? ¿Será el Frente Renovador el cambio que quiere la gente para su provincia?


Andrés Belguich