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miércoles, 4 de mayo de 2011

"Estamos revirtiendo años de desilusiones", afirmó Cristina al inaugurar obras en Tres de Febrero

Hospitales y viviendas
La presidenta Cristina Fernández inauguró obras en los hospitales Ramón Carrillo de Ciudadela y, por videoconferencia, San Vicente, la maternidad del Suterh y viviendas en Avellaneda: "Estamos revirtiendo años de desilusiones", afirmó y destacó la participación de la juventud en la política.
La presidenta Cristina Fernández inauguró la ampliación del hospital Ramón Carrillo, de Ciudadela, en el partido de Tres de Febrero, afirmó que "estamos revirtiendo años de desilusiones" y destacó la participación de los jóvenes en la política de quienes aseguró que "ayudan a reformular las cosas y a seguir adelante".

En el acto, mediante videoconferencia, la mandataria inauguró también instalaciones en el hospital Ramón Carrillo, de San Vicente, un ala de maternidad del Suterh, en Capital Federal y formalizó la entrega de 18 viviendas en Avellaneda, al respecto señaló que las obras inauguradas "están vinculadas a las salud pública, que tiene que ver con los chicos y que tiene que ver con otro aspecto de la salud de los argentinos que es cubierta en un gran porcentaje por las obras sociales de nuestro país".

En cuanto a las viviendas entregadas en Avellaneda destacó que "esto tiene que ver con la dignidad de las personas", indicó además que con la limpieza del Riachuelo "se está cumpliendo con una deuda que viene del siglo XIX, ya dragamos todos los barcos que estaban hundidos, y estamos reubicando familias que estaban en esa zona entregándoles viviendas". Aseguró que en estas "como en tantas otras obras, estamos saldando deudas que no generamos" pero de las que "es un orgullo poder hacerse cargo".

Cristina aseguró que todas estas obras pudieron realizarse "porque hemos puesto en marcha desde 2003 un modelo político, social y cultural en la República Argentina que tiene que ver con la dignidad del trabajo, que es el gran organizador de la sociedad", "el trabajo digno, honrado, decente, y bien remunerado no permiten sólo la dignidad del que lo recibe, sino también contribuir al círculo virtuoso de la economía de un país, permitiendo que el Estado pueda hacerse cargo de las cosas que tienen que hacerse cargo".

Destacó el "resurgimiento del sindicalismo", señalando que "la Argentina tiene el mejor salario mínimo vital y móvil de toda la región" y que "los trabajadores participan casi en un 50% del PBI.

Estamos cerca del fifty-fifty". "Esto se pudo hacer precisamente porque apostamos a un modelo de crecimiento económico productivo con inclusión social, y tiene que ver con el alto grado de sindicalización. Tenemos el mayor índice de sindicalización", remarcó.

La Presidenta marcó también la importancia de la recuperación de los fondos del Anses "para llegar a esos sectores que aún no tienen un trabajo digno con la Asignación Universal por Hijo y la Asignación para embarazadas", "¡La vida por sobre todas las cosas!", expresó en esa dirección.

"El viernes veía la movilización del día del trabajador y veía las imágenes de miles y miles de jóvenes trabajadores que participaban con alegria, festejando el día del trabajo sin odios, sin rencores y con mucha alegría" sostuvo Cristina y afirmó que es lo que quiere "para toda la sociedad, que recuperemos la alegría y la solidaridad de cooperar con los que no hemos podido alcanzar, por eso es necesario profundizar las políticas de este modelo" aseguró, y expresó que "mientras haya un pobre en la Argentina estaremos en deuda con los que dejaron su vida para transformar este país".

"Estamos revirtiendo años de desilusiones" manifestó la jefa de Estado y convocó a todos los argentinos a que participen "en la reconstrucción de esta patria" e hizo especial hincapié en la juventud: "son los que menos ataduras tienen, no tienen las mañas y las cosas que muchas veces ha arrastrado a muchos lejos de la política".

Cristina expresó que la reincorporación de los jóvenes a la militancia "es el verdadero triunfo de este proyecto", y afirmó que "tenemos que seguir trabajando por un país que merece que todos hagamos un gran esfuerzo, por eso, con la inauguración de estas obras siento que estamos alumbrando una Argentina nueva, una Argentina diferente donde vamos a poder cumplir lo que siempre soñaron nuestros abuelos cuando se bajaron del barco: que sus hijos tuvieran una vida mejor que la de ellos mismos".

"Estoy muy feliz de vivir en un país donde los jóvenes pueden tener la esperanza de que el futuro va a ser mejor que el presente" expresó la mandataria y llamó a "no tenerle miedo a los que no piensan como nosotros, o a lo nuevo; se transforma y se cambia con lo nuevo, es la historia de la humanidad, de la Argentina y de nuestro propio partido" señaló.

Recordó las palabras que Arturo Jauretche dijera durante la marcha de la "Constitución y la Libertad" en contra de Juan Perón en 1945: "Son muchos pero no hay jóvenes, y no hay ningún movimiento político que pueda llegar al triunfo si no convoca a la juventud", en esa dirección Cristina aseguró ser "una gran entusiasta de la participación de los jóvenes". "Es cierto que reclaman, que son bulliciosos, pero fundamentalmente ayudan a reformular las cosas y ayudan a seguir adelante", sostuvo.

"Quiero decirles a todos que mi compromiso con el cambio, con la transformación de mi país es inquebrantable", manifestó la Presidenta, y señaló que "junto a este proceso de transformación económica y de inclusión social se vive un clima de libertad que me permite calificar esta etapa como 'única' en estos 200 años".

Finalmente Cristina aseguró que su compromiso "por seguir trabajando para que las cosas nos sigan saliendo bien a los argentinos" es indeclinable. Estuvieron presentes en el acto el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, el ministro de Salud, Juan Manzur, autoridades nacionales, provinciales e invitados especiales.






martes, 3 de mayo de 2011

Un raro accidente y sus secuelas piromaníacas

DESPUES DE DESCARRILAR UN TREN DEL EX SARMIENTO, INCENDIARON CATORCE VAGONES EN HAEDO, RAMOS MEJIA Y CIUDADELA
Cuatro bulones quitados provocaron el descarrilamiento de un tren que se dirigía de Once a Moreno. Dos horas después, y casi en simultáneo, grupos de personas quemaron catorce vagones de cinco formaciones. Una de ellas, vacía y fuera de la estación. Denuncian sabotaje.
 Por Horacio Cecchi
Primera versión: el descarrilamiento de una formación de TBA (ex ferrocarril Sarmiento) que se dirigía desde Once a Moreno pasadas las 6.30 provocó el corte del servicio de trenes entre Liniers y Once. A partir de las 8.40 de la mañana, tres estaciones (Ciudadela, Ramos Mejía y Haedo) fueron saboteadas y catorce coches de cinco formaciones terminaron como pasto de las llamas por la furia desatada de los pasajeros, lo que derivó en la interrupción del servicio. Algunos datos de la segunda versión, que plantea el sabotaje y cuyas fuentes son la propia TBA y el gobierno nacional, no fueron mencionados en la primera versión. TBA y el Gobierno explicaron por qué: cuatro bulones quitados descartan lo accidental del descarrilamiento; la previa rotura de las cámaras de seguridad en las tres estaciones mencionadas descartan el típico estado de emoción violenta; y la simultaneidad de los incendios. También sostuvieron que los usuarios, ante un corte del servicio, suelen mostrarse más preocupados en no llegar tarde a sus trabajos que en emprender una secuencia incendiaria a lo largo de cinco kilómetros y a primera hora de la mañana que, en definitiva, les deparará la pérdida de un día de trabajo o, con suerte, un demorado viaje en el estribo del colectivo.
A las 6.37 de la mañana, el coche eléctrico 2317, primero de la formación con chapa 6, integrada por nueve coches y que se dirigía de Once hacia Moreno, pasó sobre una eclisa (una estructura de hierro que une los dos extremos de dos tramos de riel y los sujeta al durmiente) ubicada a la altura del cruce peatonal de la calle Terrada, en Flores. El peso del coche, con la falta de sujeción (luego se sabría), levantó un extremo de la vía, la partió, y descarriló una rueda, lo que motivó su detención. Y la posterior interrupción del servicio entre Liniers y Once. La empresa anunció entonces, por los parlantes, que el servicio de trenes se realizaría sólo entre Liniers y Moreno, hasta tanto se solucionaran los desperfectos ocasionados por el descarrilamiento.
Desde antes de las 9 de la mañana, la información que rebotaba desde las agencias y la televisión señalaba que un accidente (el descarrilamiento) desató el furor del pasaje. En C5N el gremialista Roberto Micheletti, del sindicato de ferroviarios La Fraternidad, señalaba que “un grupo de personas provocaba destrozos en la estación Haedo”. La agencia DyN especificó que los incidentes comenzaron luego de retrasos en el servicio a raíz de que una formación había quedado demorada entre las estaciones de los barrios porteños de Caballito y Flores por descarrilamiento. “Están destrozando todo y no hay ningún efectivo de la policía”, denunciaba Micheletti a la agencia DyN.
–¿Se retiró la guardia? –preguntó Página/12 al vocero de TBA, Gustavo Gago.
–No se retiró. Pero son dos guardias por estación. No están para contener incidentes y desmanes de ese tipo –respondió Gago.
Los incidentes se desataron en Haedo, donde un grupo de personas arrojó una máquina expendedora de boletos a las vías, entró en la boletería, destrozó la instalación e intentó robar parte de la recaudación. Y fueron quemados cuatro vagones de la formación detenida en la estación en dirección a Once.
Otros cuatro coches en Ramos Mejía, que también se dirigían a Once, fueron incendiados. En Ciudadela, tres vagones que aguardaban junto al andén en dirección a Once, y un cuarto sobre el andén de la otra dirección, también pasaron su experiencia flamígera. Y dos vagones de una formación sin pasajeros que se dirigía desde Once a Haedo fueron quemados debajo del puente de la General Paz.
Los incidentes continuaban alrededor de las 10 de la mañana, y las personas que los protagonizaban arrojaban piedras a los bomberos para impedir o retrasar el control del incendio. En Haedo, la intervención policial terminó con la detención de cuatro de las personas que intentaron robar la boletería.
El secretario de Transportes, Juan Pablo Schiavi, denunció que el incendio de los vagones “fue premeditado” y subrayó que tanto desmadre “no es espontáneo, no tiene nada que ver con usuarios y vecinos”. Sostuvo que los trabajadores del ferrocarril están “consternados” por lo que sucedió y vinculó los incendios con “una agresión de afuera”, producto de “un sabotaje”, porque “la gente no comete espontáneamente esta locura”. Schiavi agregó que “suena ilógico que un usuario antes de hacer el reclamo rompa la cámara de televisión. Esto es una situación absolutamente premeditada y con algún grado de organización que la Justicia determinará cuál es. En Ciudadela, además, entraron cortando el alambre, cosa que también está verificando la Justicia. Hasta ahora podemos hablar de que esto no es espontáneo, que no tiene nada que ver con los usuarios ni con los vecinos”.
Schiavi se refería a la denuncia presentada por TBA al Juzgado Federal 2 de Morón, subrogado por el juez Carlos Silva, en la que denunció sabotaje e interrupción del servicio.
Cuatro bulones o su ausencia es la distancia que separa las dos versiones, la de la furia desatada de los usuarios y la hipótesis de TBA y el Gobierno, que sostienen que todo tuvo una preparación previa. Un bidón con lubricante junto a la eclisa a la que le faltan los bulones aparece en una foto que fue entregada al juez Silva. El lubricante sugiere que los desajustadores no eran improvisados y que, al menos, tenían el dato de una fuente que conoce la dureza de los ajustes. El retiro se realizó a la altura del pasaje peatonal de la calle Terrada, en un horario de cierta penumbra, alrededor de las 6.30, pero a la vista. La hora en que fueron retirados los bulones no se conoce, pero se estima en un plazo exiguo de no más de 8 minutos, entre que pasó el tren de las 6.29 y el siguiente, que descarriló, a las 6.37. De confirmarse el dato, dará un perfil más claro sobre la capacidad expresiva y organizativa de los usuarios molestos. Pero más aún: “La línea tiene cuatro vías en casi toda su extensión, lo que permite que ante un tren detenido por un imprevisto, se utilice una vía paralela para no interrumpir el servicio –describió Gago–-. Los bulones se quitaron en el único sector, entre Caballito y Floresta, donde sólo hay dos vías. Al descarrilar el tren obligó a interrumpir el servicio”.
Más datos que separan ambas versiones. Una casilla de señales desde donde se controlan las cámaras de seguridad de parte de las estaciones fue rota a golpes en Haedo. Las cámaras de seguridad también fueron apaleadas, inutilizándolas. El horario en que se produjeron las roturas, según la Secretaría de Transportes, fue alrededor de las 7, más de una hora y media antes de que se desataran los desmanes.
La simultaneidad de los incendios también conmueve la versión accidental del asunto. Aunque toda la línea estuvo perjudicada por el descarrilamiento, los únicos pasajeros irascibles se encontraban en las estaciones de Haedo, Ramos Mejía y Ciudadela y gozaban de una pasmosa simultaneidad de carácter: a las 8.40 quemaron cuatro coches estacionados en Haedo, vía hacia Once. Dos a cinco minutos después, otros cuatro del tren detenido en Ramos Mejía, en la misma dirección. Entre 9 y 9.05 prendieron fuego a tres vagones de la formación detenida en Ciudadela en dirección a Once y uno de la que esperaba en el andén contrario. Y a las 9.20, dos vagones del tren que quedó detenido bajo la General Paz en dirección a Haedo. Este último tren ofrece alguna dificultad para explicar la ira de los pasajeros: estaba vacío, con lo que los usuarios deberían haber bajado del andén de Liniers y haberse dirigido a atacar la formación expresamente.
Tampoco resultó creíble para la empresa que la furia de los pasajeros llegara a levantar un pesado expendedor de boletos para arrojarlo a las vías ni pretender robar la recaudación de la boletería.
“Si todo hubiera pasado a las siete de la tarde un viernes, lo podría creer –confió a este diario un funcionario del gobierno nacional–. La gente está cansada, ya no quiere saber nada y pretende ya estar en la casa. Pero, ¿un lunes a primera hora, después del fin de semana, que quieran quemar una estación en lugar de querer llegar lo más rápido posible al trabajo?”

lunes, 2 de mayo de 2011

Bronca y fuego en la línea Sarmiento

EL GOBIERNO DENUNCIO UN SABOTAJE
Pasajeros del ferrocarril que une Moreno con Once quemaron vagones y rompieron las instalaciones de las estaciones Haedo, Ramos Mejía y Ciudadela. Reaccionaron luego de la cancelación del servicio producto del descarrilamiento de una de las formaciones en Flores. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, afirmó que hubo un sabotaje porque "a la altura de la calle Terrada faltaban los elementos de fijación de la vía", y vinculó el hecho con la presentación de la candidatura de Pino Solanas en Capital.
El ferrocarril Sarmiento circulaba con un servicio restringido, Liniers-Moreno/Moreno-Liniers desde las 6.30 de la mañana, a raíz de un descarrilamiento a la altura de la calle Terrada, en Flores, cuando se desencadenaron los incidentes. Tras el anuncio del servicio limitado, dos trenes fueron incendiados en la localidad bonaerense de Ciudadela y el fuego destruyó tres vagones de una de las formaciones y tres de la otra.
En tanto, efectivos policiales fueron heridos a pedradas por usuarios molestos por la interrupción del servicio de la línea de ferrocarril Sarmiento en la estación de Ramos Mejía, donde también incendiaron dos vagones. Además, voceros de Bomberos Voluntarios de Morón indicaron que hay tres formaciones ferroviarias incendiadas en la estación de Haedo.
El Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, advirtió que el incendio fue un acto de sabotaje. "Es una casualidad que cuando quemaron los trenes en Haedo se presentaba la película de Pino Solanas y es una casualidad, que hoy, que se presenta como candidato a Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, también se quemen trenes", sugirió el funcionario.
Fernández consideró que el incendio de vagones como reacción ante las demoras provocadas por el descarrilamiento de una formación en la línea del Ferrocarril Sarmiento, "está fuera de toda lógica" y sostuvo que se trata de "un tema que está armado".
"No queremos creer que esto está relacionado con la política, porque sería avergonzante", sentenció por su parte el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, quien indicó que se incendiaron 8 vagones y se rompieron las cámaras de seguridad en varias estaciones.
"El concesionario se presentó hace una hora en el Juzgado 1 de Morón realizando una denuncia por sabotaje ya que se verificó que a la altura del puente peatonal de la calle Terrada, en Flores, se sacaron los elementos de fijación de la vía y eso fue lo que generó a las 6.20 de la mañana el descarrilamiento del tren que iba rumbo a Once", afirmó Schiavi.
El funcionario señaló que "se registran ocho vagones quemados, dos en la estación Haedo, tres en Ramos Mejía y tres en Ciudadela". Según Schiavi, "los incidentes comenzaron alrededor de las 7.30 en la estación Haedo, una hora después de que el servicio permaneciera restringido entre Liniers y Moreno como consecuencia del descarrilamiento de una formación a la altura de la calle Terrada, en Flores".

sábado, 16 de abril de 2011

Tristeza por la confirmación del asesinato de Liliana Ross, el caso nº 104

Buenos Aires, 15 de abril de 2011 |
COMUNICADO DE PRENSA
Con profundo pesar, Abuelas de Plaza de Mayo cumple en informar la resolución de su caso Nº 104. Se trata de Liliana Irma Ross, asesinada por el terrorismo de Estado cuando estaría embarazada de cinco meses y medio. La mataron en la madrugada del 1º de febrero de 1977 en un enfrentamiento fraguado ocurrido en las calles Pasco y Roca de la localidad de Ciudadela, provincia de Buenos Aires.
Por resolución Nº 143 y en el marco de la Iniciativa Latinoamericana por la Identificación de Personas Desaparecidas llevada adelante por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), el 28 de marzo último la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal de la ciudad de Buenos Aires determinó que los restos inhumados como NN el 2 de febrero de 1977 en el cementerio de San Martín pertenecen a Liliana. De esta manera, pudo comprobarse que su embarazo no llegó a término.
El caso
Liliana nació el 14 de septiembre de 1955 en la ciudad de Chacabuco, provincia de Buenos Aires. Fue la primera de seis hermanos, dos mujeres y cuatro varones. Estudió en la Escuela Nº 3 hasta tercer grado y luego en la Escuela de Hermanas, donde finalizó sus estudios primarios. El colegio secundario lo cursó en la Escuela Normal de Chacabuco. Allí formó un conjunto de folklore en el que cantaba, tocaba la guitarra y hasta se ocupaba del vestuario. Se recibió de profesora de guitarra y piano. Sus amigos la llamaban "La Lechuguita", "La Rusita" o "Irmi".
En Chacabuco Liliana participaba de un grupo juvenil parroquial y éste fue el espacio para las primeras tareas barriales y también para los primeros debates políticos. Junto a este grupo de compañeros fundó una biblioteca a la que bautizaron "Martín Fierro". Cuando terminó el secundario, viajó a La Plata para estudiar la carrera de Visitadora de Higiene en la Facultad de Medicina de la UNLP. Allí comenzó su militancia en la Juventud Universitaria Peronista (JUP) y luego integró la organización Montoneros. Sus compañeros la conocían como "La Gorda".
Formó pareja con Adalberto, otro joven de Chacabuco con quien también compartió el ámbito de la militancia. Luego de un tiempo de noviazgo se fueron a vivir juntos a una casa en las afueras de La Plata. En ese tiempo, Liliana trabajaba cuidando a un hombre mayor mientras cursaba su último año de carrera en la facultad.
El 10 de diciembre de 1976 fue secuestrada en la vía pública de la ciudad de La Plata. Estaba embarazada de cuatro meses. Por testimonios de sobrevivientes pudo saberse que permaneció detenida en el Regimiento de Infantería de 1 y 60.
Luego de la desaparición de Liliana, en 1979 Adalberto consiguió escapar hacia Brasil y un tiempo más tarde exiliarse en Europa hasta el retorno de la democracia.
Después de 34 años, familiares y amigos pudieron despedir los restos de Liliana y así permitirse ese duelo tan negado y tan necesario para seguir adelante. El pueblo de Chacabuco, con lágrimas y aplausos, acompañó multitudinariamente su regreso al suelo natal. Hoy todos y todas podemos convertir nuestro dolor y nuestra incertidumbre sobre el destino de Liliana en una certeza, en una flor.