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miércoles, 24 de agosto de 2011

Aprueban Protocolo para actuar en el rescate de víctimas de la trata


El Ministerio de Seguridad, con la firma de su titular, Nilda Garré, aprobó el Protocolo de Actuación de las Fuerzas Federales para el Rescate de Víctimas de Trata de Personas, por Resolución 742/2011 publicada hoy en el Boletín Oficial.

Expresa que es necesario prestar especial atención al delito de trata de personas, implementando medidas destinadas a prevenir y sancionarla, asistiendo y protegiendo a sus víctimas, coadyuvando a cumplimentar con lo dispuesto por la Ley N° 26.364 (de Trata).

Dicho protocolo –dice- resulta esencial para asegurar que las víctimas sean identificadas como tales de manera apropiada y no corran riesgo alguno.

A tales fines es necesario establecer los recaudos legales y técnicos que las Fuerzas Federales deben observar frente a la planificación del procedimiento que será oportunamente dispuesto por el Juez/Fiscal interviniente.

Agrega que los resultados de los procedimientos realizados por la Fuerza Federal respectiva, serán comunicados a la Secretaría de Seguridad Operativa del Ministerio de Seguridad.

En el Anexo, expresa que el Protocolo se aplicará sólo para los casos de rescate de víctimas del delito de trata de personas durante el curso de una investigación, conforme los alcances de la Ley 26.364; es decir, en cumplimiento de órdenes judiciales y con apoyo de la Oficina de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata de Personas, dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, o de las oficinas provinciales que realicen el rescate de las víctimas.

En los procedimientos donde se presuma la posibilidad de encontrar a víctimas extranjeras, se procurará poner en conocimiento de esta situación, además del magistrado interviniente, a la Dirección Nacional de Migraciones, dependiente del Ministerio del Interior.

A los fines del rescate, y siempre que sea posible, se asignará para dicha función a Fuerzas Federales con formación especializada en el delito de trata de personas y con conocimiento sobre los derechos de las víctimas, privilegiando a los miembros de las divisiones especiales de las fuerzas federales y al personal femenino.

Para el caso de constatar un hecho de trata de personas en flagrancia, se procurará dar cumplimiento en la mayor medida posible a este protocolo, sin perjuicio de dar inmediata intervención a la autoridad judicial.

El Protocolo establece además que las Fuerzas Federales tienen la obligación de asegurar que las víctimas sean identificadas como tales de manera apropiada y no corran el riesgo de ser consideradas delincuentes ni revictimizadas respecto de delitos en los que puedan haber incurrido como consecuencia de su situación como víctimas de la trata de personas.

También se le dará prioridad a la atención inmediata de la víctima en materia sanitaria, psicológica, asistencia migratoria, legal, entre otras que pudieran corresponder.

En ningún caso podrá anteponerse el interés de la investigación y de la recolección de la prueba por encima de situaciones que puedan poner en riesgo la integridad personal y psíquica de la víctima de trata de personas.

En caso de haberse identificado a la persona como víctima de trata de personas, en ningún caso podrá disponerse su detención como sospechosa, ya que esto equivale a una criminalización y revictimización, afectando principios y garantías fundamentales. La violación de este deber de cuidado constituye mal ejercicio en las funciones del funcionario público, por tanto resulta pasible de sanción administrativa.

Establece que el concepto de emergencia debe primar desde el comienzo del operativo, ya que las víctimas de trata de personas deben ser consideradas como víctimas de delitos graves. Para ello, se privilegiará la mayor celeridad para articular el procedimiento de la Fuerza Federal interviniente con el procedimiento judicial, y la asistencia psicológica, médica, jurídica y material.

También expresa que la obligación de los agentes de las Fuerzas Federales es tratar a la víctima, los testigos y los imputados con absoluto respeto por sus derechos y garantías constitucionales y legales, otorgando especial atención a las víctimas debido a la situación de sensibilidad y vulnerabilidad por la que atraviesan.

La seguridad de la víctima y su familia —en caso de que la misma se encuentre en el procedimiento— merece la consideración suprema en todo momento, siendo esto responsabilidad directa de los efectivos de las Fuerzas Federales que intervengan por orden del magistrado.

Los funcionarios que intervienen en el procedimiento tienen la obligación de evaluar de manera inmediata y continua el riesgo en lo que atañe a la seguridad y bienestar de las víctimas y de sus familias durante el procedimiento, acatando las órdenes emanadas de la autoridad judicial.

Debe realizarse con la mayor celeridad posible después de la detección de las personas damnificadas, debiendo ser éste un proceso continuo. La evaluación del riesgo debe incluir el existente y el potencial. En el caso de que las víctimas de trata de personas sean menores de 18 años, el vector de actuación de las Fuerzas Federales debe respetar siempre el interés superior del/a niño/a.

Advierte que el riesgo de revictimizar a una persona tiene lugar cuando a los daños causados por los hechos de los que fue víctima, se le suman daños generados por el proceso legal. En ese sentido, es fundamental no estigmatizar o criminalizar a la víctima. Como correlato de esto, no se debe juzgar y/o inferir algún grado de responsabilidad por parte de la misma. Es decir, a los daños causados a la víctima por los delitos de los que fue objeto, no se le debe sumar el maltrato institucional.

También en todo momento, debe respetarse la privacidad de la víctima, no pudiendo dar publicidad de sus circunstancias personales, declaraciones y/o fotografías. En el momento del rescate, las Fuerzas Federales no podrán privar de la libertad a las víctimas de trata. En ningún caso se alojará a las víctimas en establecimientos penitenciarios, policiales o cualquier otro destinado a alojamiento de personas detenidas, procesadas o condenadas.

Las víctimas tienen derecho a recibir asistencia médica, legal, psicológica y material, así como también alojamiento, alimentación suficiente e higiene personal adecuados, desde el primer momento en que son identificadas como tales, quedando esta actividad y coordinación bajo responsabilidad de la Oficina de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata de Personas, o la dependencia provincial equivalente.

Cuando la víctima no hable ni comprenda el idioma local, desde el primer momento en que se la rescata debe brindársele un intérprete que traduzca en su idioma todas las actuaciones.

La planificación del procedimiento debe seguir las indicaciones del fiscal o juez interviniente, informando de manera continua al Departamento/ División Antitrata de la Fuerza Federal respectiva, quien a su vez será la encargada de comunicar a la Secretaría de Seguridad Operativa, dependiente del Ministerio de Seguridad, el resultado del procedimiento.

La planificación del procedimiento deberá contener, como mínimo, la determinación de la cantidad y características del personal interviniente, con y sin utilización de uniforme, privilegiando la incorporación de personal femenino. Se recomienda, en la medida de las posibilidades, no recurrir a personal policial con actuación territorial en la zona de intervención.

Debe incluir la producción de la inteligencia pertinente y relevante para la investigación de los hechos; el planeamiento de la operación a desarrollar. Para ello, se partirá del análisis de la inteligencia producida, incluyendo croquis de lugar, fotografías y/o filmaciones que se hayan realizado, ubicación de entradas y salidas, etc.

Asimismo, el Jefe del Operativo deberá informar de manera clara y completa la misión a cumplir, el concepto general que orientará la operación, las órdenes específicas para cada una de las personas intervinientes, las medidas de coordinación, las previsiones logísticas y las comunicaciones que se emplearán antes, durante y después de finalizado el procedimiento.

También deberá elaborar el perfil de las posibles víctimas de trata de personas que se encontrarían en el lugar del procedimiento con el objeto de poner a conocimiento del personal de la Oficina de Rescate y Acompañamiento de las Personas Damnificadas por el Delito de Trata de Personas, o la dependencia similar de rescate de la provincia, inmediatamente antes de realizar el operativo, la situación de vulnerabilidad en que se encontrarían a fin de que dichas circunstancias puedan ser especialmente consideradas al momento de realizar las entrevistas con las posibles víctimas.

Además deberá realizar la búsqueda anticipada de testigos para suscribir actas y presenciar todos los eventos derivados del procedimiento, como secuestros, cacheos, detenciones, levantamiento de pruebas, huellas y rastros, etc. deberá tener también conocimiento de la jurisdicción en donde se realizará el operativo y la existencia de organizaciones del estado nacional o provincial, y no gubernamentales, que brinden los servicios de apoyo y tratamiento a las víctimas, y consulados.





lunes, 8 de agosto de 2011

Interceptan carga aérea de drogas en Escudo Norte


El Ministerio de Seguridad informó que durante el procedimiento, los narcotraficantes intentaron escapar embistiendo con su avioneta a un helicóptero de la Gendarmería el que se precipitó a tierra de forma “controlada”, por lo que ninguno de los cinco gendarmes que transportaba sufrieron lesiones graves.

El operativo, denominado “Pájaro Verde” se originó en la identificación de algunos vuelos irregulares detectados por los radares que integran el programa “Escudo Norte” de refuerzo de la seguridad en el noreste y noroeste del país.

A esto se agregó el avistaje de aeronaves a baja altura y otros indicios de la inteligencia antidrogas desplegadas en el área, lo que orientó el esfuerzo operativo en zonas críticas de Santiago del Estero.

Por este motivo el Centro de Reconocimiento y Operaciones Especiales contra el Narcotráfico y la Unidad de Reconocimientos Especiales “Santiago del Estero” de Gendarmería Nacional, desplegaron patrullas terrestres de reconocimiento y una patrulla helitransportada a bordo del helicóptero HB350 B3 GN928.

Los gendarmes realizaron una discreta vigilancia de la zona en cuestión con equipos especializados, provistos de comunicaciones satelitales en algunas áreas identificadas en las que podría aterrizar una aeronave con carga ilegal.

El 6 de agosto, alrededor de las 11, el puesto de observación terrestre avistó la avioneta que realizaría la descarga de drogas lo cual puso en marcha la etapa operativa de “Pájaro Verde”, con el despliegue de la patrulla helitransportada de Gendarmería, la cual rápidamente llegó al lugar donde se desarrollaba el ilícito para proceder a la detención de los presuntos delincuentes.

Alertados por la presencia de la aeronave de Gendarmería Nacional, el piloto del avión ilegal puso el motor en marcha, y con máxima potencia intento despegar del lugar, realizando maniobras temerarias, tanto para el personal de Gendarmería como para la misma tripulación del vuelo ilegal.

La avioneta se dirigió rauda hacia la cabecera de pista donde se encontraba el helicóptero de Gendarmería con el objeto de despegar y huir.

La pericia del comandante en la ejecución de maniobras de emergencia con el helicóptero logró evitar un impacto directo, elevándose y permitiendo que el avión pase por debajo de su fuselaje. 

Sin embargo la avioneta rozó el rotor de cola del helicóptero oficial, precipitándolo a tierra, sin que sus ocupantes sufrieran traumatismos de importancia.

A continuación se establecieron las comunicaciones con el Centro de Comando y Control de Santiago del Estero y con el Juez Federal Jurisdiccional, con el objeto de asistir a la tripulación siniestrada, y ubicar al avión que se había dado a la fuga.

Aviones

La Fuerza Aérea Argentina movilizó entonces sus aviones Pucará que establecieron la ubicación geográfica del helicóptero siniestrado y la de la avioneta de los narcos que en apariencia había realizado un aterrizaje de emergencia.

De inmediato fue enviado otro equipo helitransportado desde la ciudad de Santiago del Estero, que rescató a la tripulación siniestrada y se trasladó hasta la avioneta ubicada a 1000 metros del lugar del incidente.

Horas después se pudo determinar que su matricula era de origen paraguayo, lo que permitió establecer información sobre su propietario, gracias a la información provista por la Secretaria Nacional Antidrogas (SENAD) de la Republica del Paraguay.

En la inspección de la aeronave y sus alrededores se encontraron bultos que contenían marihuana que seguían siendo pesados durante el domingo pero que rondarían los 70 kg.

En el lugar se siguen colectando bultos con estupefacientes, los cuales habrían sido arrojados desde la aeronave en fuga.

“Pájaro Verde” es el primer operativo coordinado por el dispositivo “Escudo Norte” que integra recursos federales, efectivos de las fuerzas de seguridad y radares militares 3D y RASIT para el control antinarcóticos.






martes, 28 de junio de 2011

Cristina lanza un plan de seguridad integral con Policía, Gendarmería y Prefectura



 La presidenta Cristina Fernández lanzará, hoy a las 17, un nuevo plan de seguridad para el sur de la ciudad de Buenos Aires. Acompañada por la ministra Nilda Garré, controlará el equipamiento de última tecnología que le entregará a los oficiales en el "Plan Cinturón Sur".

Anunciará la reasignación de mil policías Federales y el agregado de 2.500 gendarmes y prefectos a la zona sur porteña.

Primero, Cristina verá el equipamiento con que contarán los oficiales. Los nuevos móviles se encontrarán en la Plaza Colón y en parte de la Explanada de la Casa de Gobierno.

Luego se dirigirá al Patio de Las Palmeras, donde podrá conocer cómo funcionan los nuevos escáneres que utilizará el servicio penitenciario, y de ahí se dirigirá al Salón de las Mujeres Argentinas, donde brindará un discurso. Al finalizar el acto, la Presidenta partirá hacia Paraguay a la Cumbre del Mercosur.

El operativo

El Ministerio de Seguridad informó que el objetivo del anuncio que realizará hoy la Jefa de Estado es asignar "más adecuada y racionalmente los recursos policiales federales, para asegurar el Derecho a la Seguridad".

Destacó que va a "aumentar radicalmente la cantidad de efectivos policiales en la ciudad de Buenos Aires y articular las fuerzas de seguridad según un diagnóstico pormenorizado del nuevo escenario del delito y la violencia de cada barrio".

Detalló que va a reasignar a mil agentes de la Policía Federal Argentina (PFA) de seis comisarías de los barrios del sur porteño y va a agregar en esa zona 1.250 agentes de la Gendarmería Nacional y otros tantos de la Prefectura Naval.

"La Gendarmería y la Prefectura son fuerzas con un nivel de experiencia y profesionalismo muy útiles para optimizar los resultados", en esta área, con "una alta concentración demográfica y amplios segmentos de población desfavorecidos", sostuvo la cartera.

Indicó que sobre la margen sur porteña, policías federales, gendarmes y agentes de Prefectura "coordinarán con la Policía Bonaerense, como viene haciéndose del lado de provincia, en el marco del Operativo Centinela”.

Además, Seguridad puntualizó que todo el personal no administrativo de la PFA de las seis comisarías involucradas en el dispositivo será redesplegado: irá a reforzar la vigilancia en la autovía General Paz y realizará patrullajes intensivos de grandes avenidas.

La Gendarmería y la Prefectura tendrán a su cargo tareas policiales y, en los casos de narcotráfico, tareas de policías investigativas. La Policía Federal permanecerá en las comisarías a cargo tanto de las tareas administrativas y judiciales, como de la custodia de los detenidos y bienes incautados.

Seguridad detalló que la Prefectura Naval, con experiencia por su desempeño en la zona de Puerto Madero, desplegará sus dispositivos en jurisdicción de las comisarías 24ª de La Boca, 30ª de Barracas y 32ª de Parque Patricios.

La Gendarmería, en cambio, hará lo propio en las comisarías 34ª de Nueva Pompeya, 36ª de Villa Soldati y 52ª de Villa Lugano.

Esas comisarías pasarán a conformar Unidades de Seguridad Ciudadana.

El Ministerio agregó que la Policía Federal ejercerá la acción directa y única ante incendios, a través de la Superintendencia de Bomberos, y en la provisión de seguridad de espectáculos deportivos, a través de la Superintendencia de Seguridad Metropolitana.

"Al efecto de la puesta en marcha de este sistema también se modificarán las jurisdicciones de las comisarías 12ª y 38ª, ambas con jurisdicción en parte de los barrios de Caballito y Flores hasta esta reestructuración", finalizó Seguridad.

miércoles, 6 de abril de 2011

Sigue el pataleo en el gobierno porteño

UNA PELEA ADICIONAL POR UN SERVICIO POLICIAL
Funcionarios de la Ciudad volvieron a quejarse por la decisión del ministerio de Seguridad nacional de que los policías que prestaban servicios adicionales pasen a cumplir tareas de vigilancia y prevención en la calle. Rodríguez Larreta afirmó que presentarán una denuncia contra la ministra Garré por incumplimiento de deberes de funcionario público. Macri habló de "un alud de políticas que fomentan la anarquía".
El jefe de gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, expresó que el gobierno de Macri "está muy preocupado" por la medida adoptada por la Nación, por la cual los policías que prestaban servicios adicionales para la Ciudad pasaron a cumplir tareas de vigilancia y prevención en la calle. El ministerio de Seguridad nacional le comunicó a la administración porteña que el convenio por el que se realizaba ese servicio se rescindirá a partir del próximo 6 de mayo.
Larreta confirmó que planean presentar una denuncia contra la ministra Garré por incumplimiento de deberes de funcionario público. "Esperemos que la Justicia lo avale, no se puede entender que dejaron a los chicos sin custodia, esto va directamente contra los porteños, acá están dejando sin seguridad a los porteños", sostuvo el funcionario.
"Realmente es increíble está decisión de la ministra Garré, que obviamente fue avalada por la presidente Cristina Kirchner", "No se puede entender la medida", insistió y además negó que "sea por una cuestión de dinero".
Macri, en tanto, sostuvo que la ministra de Seguridad "debería dar un paso atrás definitivo", al advertir que "hasta que no mejore la seguridad no se puede dejar de custodiar esos lugares". El mandatario comunal reiteró que la Policía Metropolitana no tiene la capacidad suficiente para remplazar a los efectivos de la Federal desafectados de las dependencias porteñas. "No tenemos la cantidad de efectivos suficientes para suplir a la Policía Federal. Estamos formando de a 500 cadetes por año. Deberíamos salir de las comunas que estamos cuidando para ocupar escuelas y hospitales. Me parece una locura", insistió.
Por su parte, el ministro de Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, sostuvo que no se "puede utilizar una fuerza policial con un provecho personal" para ver "cómo le complicamos la existencia a Macri".
Desde el Ministerio de Seguridad nacional sostienen que la actual rescisión había sido informada a Montenegro en la reunión de febrero y que el 17 de marzo hubo una intimación por nota. Afirman que la deuda es de 27,5 millones y corresponde a siete meses.
Montenegro admitió que en la reunión mantenida tiempo atrás con Garré "se habló en general de varios temas, incluida la posibilidad de que en algún momento -y en línea general yo dije que estaba de acuerdo- que dejara la Policía Federal de cumplir servicios adicionales, pero para mejorar la calidad del servicio". Sin embargo, negó que en ese encuentro se haya conversado de que se iba a tomar "esta medida concreta" de retirar la custodia policial de los edificios públicos.
Por otra parte, rechazó que la decisión de las autoridades nacionales esté vinculada con la deuda que la Ciudad mantiene con la Policía Federal por el adicional que se le paga por el servicio de custodia en establecimientos porteños. "Si fuera una cuestión de plata hubieran hecho el reclamo correspondiente, que se está haciendo, y la verdad es que ésta es la misma deuda que hay desde hace seis años y se está pagando como siempre, no es que nosotros no reconocemos la deuda", aclaró.
Según fuentes del Ministerio que conduce Nilda Garré, la Policía Federal presta servicios adicionales en unos 800 objetivos de la Ciudad de Buenos Aires. De ellos se dieron de baja ayer 114, que involucraban a unos 1400 efectivos.
El servicio de policía adicional se prestaba desde septiembre de 2006, cuando el entonces jefe de Gobierno, Jorge Telerman, firmó un convenio con el jefe de la Policía Federal, Néstor Valleca. Antes de eso no existía el servicio policial adicional en dependencias oficiales porteñas. El acuerdo significó, sobre todo, un importante ingreso para los efectivos policiales, que ganan a razón de 94 pesos por módulo de cuatro horas diarias, lo que suma un total mensual de 2000 pesos promedio por agente. Fuentes del Ministerio de Seguridad nacional aseguran que los policías no perderán ese ingreso, ya que serán compensados con 1000 pesos como adicional por servicio de calle, además del pago de horas extra.
La Federal, además, no dejará de prestar servicios en dependencias judiciales porteñas –tribunales y fiscalías– pero lo hará como parte de su función, ya que no está incluido en el convenio denunciado.

jueves, 17 de marzo de 2011

Mucha mancha para jefe de las comisarías

GARRE PASO A DISPONIBILIDAD A LOMPIZANO, TITULAR DE LAS 53 SECCIONALES FEDERALES DE LA CIUDAD
Estaba a cargo de la Superintendencia Metropolitana, que controla las 53 comisarías porteñas. Su teléfono aparece en el entrecruzamiento de llamadas por el crimen de Mariano Ferreyra. Sospechado, no participó en un gran operativo en prostíbulos.
 Por Horacio Cecchi, Irina Hauser y
Raúl Kollmann
La decisión de Nilda Garré duró un instante, pero la maduración llevó un par de meses cargados de antecedentes. Ayer, la ministra de Seguridad ordenó el desplazamiento y pase a disponibilidad del comisario Hugo Lompizano, superintendente de Seguridad Metropolitana de la Federal. En lenguaje coloquial, Lompizano era el jefe de todas las comisarías porteñas, lo que abre el paso a movimientos (por otra parte ya anunciados) en las cabezas de las seccionales. ¿Qué motivó semejante cambio que tendrá sus repercusiones? En octubre, durante el asesinato de Mariano Ferreyra, Lompizano estaba en la Dirección de Operaciones de la Federal. En su área se controló el video policial al que le faltaron nueve minutos de exposición, precisamente los minutos cruciales en los que se retiran los patrulleros federales y Ferreyra fue baleado. También su celular aparece mezclado en los entrecruzamientos de llamadas realizadas aquel día. El violento desalojo del Indoamericano también lo tiene, no como procesado, pero sí juntando lupas. Finalmente, Lompizano tambaleó públicamente cuando a principios de marzo, en allanamientos a unos 50 locales bailables y prostíbulos en Recoleta y Bajo Flores, se utilizaron 400 gendarmes, 200 hombres de Prefectura y ni un uniformado de la Federal: para señal de desconfianza sólo faltaba el desplazamiento. Ayer tuvo lugar.
El 20 de octubre, cuando la patota de la Unión Ferroviaria disparó sobre los tercerizados de la ex Roca dando muerte al militante del PO Mariano Ferreyra, e hiriendo a otros, los patrulleros de la comisaría 30ª y de otros destinos que se encontraban en el lugar, recibieron la orden de no intervenir. La sospecha del fiscal Fernando Fiszer que investiga el homicidio del joven militante apunta a que los federales no sólo tomaron una actitud pasiva ante el despliegue armado de los matones de la UF. También los acusa de haber “facilitado los medios para alcanzar la impunidad sobre el hecho. Permitieron que los autores huyan”, sostuvo el fiscal en el pedido de indagatoria a cinco federales. Agregó que ayudaron a que se ocultaran, perdieran o no se levantaran pruebas.
Los cinco con pedido de indagatoria fueron Luis Mansilla, jefe de Control de Líneas de la Federal; Jorge Ferreyra, jefe de la División Roca; Gastón Conti, principal de la Dirección General de Operaciones; Rolando Garay, subcomisario de la 30ª, y David Villalba, agente de División Exteriores de Video. Lompizano no figura en el pedido de indagatorias, pero sí en la lupa judicial: su número telefónico apareció en el entrecruzamiento de llamadas solicitado en aquel momento por la fiscal que inició la investigación, nada menos que Cristina Caamaño, actual viceministra de Seguridad.
Pero la sombra que le aportó el caso Ferreyra a Lompizano no termina allí. Lompizano estaba a la cabeza de la crítica Dirección General de Operaciones, donde se analizan en tiempo real los videos que la propia Federal toma de las marchas y operativos de represión. Esto se realiza en una sala de esa dirección, donde se despliegan las pantallas para seguir las imágenes, en tiempo real. Esas imágenes provienen de cámaras propias de la Federal, de hecho, uno de los pedidos de indagatoria es sobre un integrante de la División de Exteriores de Video. Durante el enfrentamiento de la patota de la UF, se realizó una de estas filmaciones que fueron observadas en tiempo real. Fiszer acusó a los federales de “evitar la obtención de imágenes directas de la zona de la gresca y cortar todo registro fílmico al momento de los disparos”. Precisamente entre las 13.33 y 13.39 simplemente no hay imágenes, la videograbadora estuvo apagada. Las imágenes de los enfrentamientos fueron provistas por la televisión. En ese período se produjeron los disparos. También, los acusó de haber utilizado medios de comunicación que no permiten el registro de contenidos (teléfonos POC, que impiden guardar conversaciones) pese a que es obligatorio dejar registrada toda comunicación. Para colmo, los audios registrados de las comunicaciones policiales, que constan en el expediente y a los que tuvo acceso Página/12, abarcan desde las 13.08 hasta las 14. Pero la grabación aportada por la Federal tiene una duración de apenas 13 minutos.
La muerte de Mariano Ferreyra marcó desde el inicio el futuro de Lompizano. Pero se fueron agregando cuestiones críticas al andar camino. En la gestión de Garré, la ocupación del Indoamericano y la violenta reacción de los federales fue la causa originaria, a partir de la cual la presidenta Cristina Fernández tomó la decisión de elevar la importancia de la política de Seguridad conformando un ministerio específico y designándola a ella a la cabeza. Las fuerzas de seguridad a excepción de la penitenciaria, fueron quitadas de la esfera de Justicia y pasadas al nuevo ministerio. Entre ellas, la Federal. Para la ocasión, Lompizano estaba a la cabeza de la Dirección de Operaciones. Y aunque la Justicia no lo investigó por lo actuado, Garré no le sacó la lupa de encima por la desastrosa participación de los uniformados.
Tanto el caso del joven militante del PO como el del Indoamericano fueron jalones de Lompizano confirmados a este diario desde los pasillos del Ministerio de Seguridad. “Pero además hablaba mal de la gestión, tiraba piedras en el camino, pateaba en contra todo el tiempo”, describió un funcionario en alguno de los pasillos del edificio sobre la calle Gelly y Obes.
Al asumir, Garré designó a Lompizano entre los nuevos superintendentes que puso en funciones después de cambiar la cabeza de la Federal, a cargo ahora de Enrique Capdevila. Pero también anunció que realizaría cambios en las comisarías. En pocas palabras, haría cirugía en las comisarías que dependían del comisario sospechado. La indefinición no podría extenderse en el tiempo a riesgo de que se transformara en una señal de endeblez hacia dentro y hacia fuera.
El 3 de marzo pasado, la jueza María Servini de Cubría ordenó una serie de allanamientos en medio centenar de boliches y prostíbulos en Recoleta y Bajo Flores. Garré le entregó 400 gendarmes y 200 prefectos. No fueron utilizados los federales. Los operativos apuntaban a la trata. “No se encontró droga ni armas ni menores –confió un investigador–. pero en un local se encontraron sobres de papel madera en los que había documentos de mujeres.” Los investigadores creen que las tenían cautivas, indicio fuerte de trata. También encontraron cuadernos con detalles de pagos a policías. Las comisarías de la zona no pudieron despegarse la sospecha de protección. La ausencia de federales en los allanamientos podría tomarse como parte de un protocolo de nitidez lógico. También podría tomarse como sospechas. Dos semanas después, Lompizano era pasado a disponibilidad, es decir, es además investigado por Asuntos Internos.