Mostrando entradas con la etiqueta impunidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta impunidad. Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de octubre de 2012

La desaparición de Severo "es un hecho de impunidad, que genera temor"

Lo aseguró el hermano de Mariano Ferreyra, quien destacó la importancia que tenía el testigo del caso por el que está imputado el líder de la Unión Ferroviaria, José Pedraza. "Iba a ampliar su indagatoria con algún dato extra de cómo se formó la patota que mató a Mariano", dijo en dialogo con el programa de Roberto Caballero en Radio Nacional. Hubo una marcha en Plaza de Mayo por la aparición.

Por: 
INFOnews

Pablo Ferreyra, hermano de Mariano, el militante del Partido Obrero que fuera asesinado en octubre de 2010 durante una protesta de trabajadores tercerizados, se mostró "preocupado" por la desaparición de Enrique Alfonso Severo, testigo de la causa y que debería haberse presentado hoy para dar su testimonio ante la justicia.



Enrique Alfonso Severo"Nos preocupa sobremanera. Es un hecho de impunidad, que genera temor si mañana mismo tienen que declarar otros testigos", afirmó Ferreyra en diálogo con Roberto Caballero en su programa "Mañana es hoy", por Radio Nacional. Allí, destacó "el papel que está tomando el ministerio de Seguridad, con la subsecretaria de Seguridad Cristina Camaño a la cabeza".



En cuanto a la importancia de Severo como testigo, Ferreyra subrayó que "es un testimonio clave que compromete a la Unión Ferroviaria" y puntualizó que en su declaración primera, el testigo ahora desaparecido "habló del acopio de armas que había en los talleres de Unión Ferroviaria, conoce los mecanismos que manejan estas burocracias". Además, indicó, "Iba a ampliar su indagatoria con algún dato extra de cómo se formó esta patota que mató a Mariano".

"El aprovechamiento iba a venir con las preguntas que íbamos a generar para fortalecer esta línea del juicio, que es la responsabilidad política de Pedraza", continuó el hermano de Mariano Ferreyra, quien remarcó la gravedad de lo sucedido: "Estamos hablando de la desaparición de un testigo en la mitad del juicio. Era un testigo que hablaba desde adentro, que es parte del riñón de Ferrobaires, del sistema de corrupción de los ferrocarriles. Era una llave".

Por último, llamó a "robustecer el sistema de protección de testigos" y remarcó la importancia del juicio, sobre el que dijo que "puede dar una vuelta de página en las cuestiones sindicales argentinas. Es algo que está bien responder con todas las señales de alerta posibles".

domingo, 12 de junio de 2011

Exclusivo: todos los movimientos de DDHH salen a defender a las Madres

Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, H.I.J.O.S firmaron un comunicado que muestra su clara postura en defensa del rol de la Fundación de Hebe de Bonafini


El comunicado dice: 

Ante los hechos de público conocimiento, los Organismos de Derechos Humanos abajo firmantes expresamos: 

Que la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia no puede ser manchada ni atacada por ningún grupo económico ni político, que intente desprestigiar el arduo y comprometido camino que hemos recorrido en más de treinta años. 

Todos nosotros surgimos del dolor más profundo que significa el habernos arrancado a nuestros familiares y habernos negado durante tantos años el derecho a la Justicia. En este momento de juicios históricos a los genocidas y de la exigencia del cese de la impunidad para los cómplices civiles, vemos a sectores vinculados con crímenes políticos y económicos del terrorismo de Estado intentar ensuciar los pañuelos blancos, abrazados por todo el pueblo, incluso por el mundo entero, ante el cual las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo son un ejemplo histórico en materia de compromiso y derechos humanos. 

No nos parece casual que en estos tiempos en los que se investiga la participación de los grupos económicos en el genocidio se manipule la información sobre Sergio Shoklender para agredir la lucha histórica de los Organismos de Derechos Humanos. 


Estamos convencidos de que la Justicia será la encargada de resolver la situación del ex apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo. 

No podemos dejar de lado que en el momento de máximo avance hasta ahora en la Justicia, a 10 años de la apertura de la causa que involucra el derecho a la identidad de Marcela y Felipe Noble Herrera, se pretenda poner en duda la legitimidad de nuestra lucha. 

Repudiamos el uso que se está haciendo sobre este tema, que está siendo utilizado en una época electoral como una herramienta de ataque sin límites para intentar desprestigiar la honrosa tarea de las Madres y de los demás Organismos, como así también para agredir al Gobierno que desde la gestión de Néstor Kirchner y la de Cristina Fernández decidió hacer política de Estado la lucha histórica de los Organismos de Derechos Humanos. Pero también sabemos que esas políticas cuentan con un apoyo popular que es indestructible. 

Sabemos que el pueblo nos acompaña y que más de treinta años de historia, lucha y compromiso nos respaldan.

Firmas: Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, H.I.J.O.S.- Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio

jueves, 5 de mayo de 2011

Andy Belguich: "Me parece que la impunidad de Estados Unidos con la supuesta muerte de "Bin Laden", merece una manifestación de repudio a nivel nacional y mundial, por haber procedido de manera ilegítima e ilegal, y por no esclarecer la información".

Están actuando de manera clandestina y arrojando gente al mar. La misma metodología que aplicaron los militares represores del ´76 acá. El imperialismo viola, mata y destruye con total impunidad. Para deshumanizar a un pueblo, primero tienen que deshumanizarse ellos. Es una auto destrucción también.

miércoles, 4 de mayo de 2011

“El caso Noble muestra la impunidad con la que aún debemos convivir”

LA HIJA DE DESAPARECIDOS MARÍA VICTORIA MOYANO ARTIGAS DECLARÓ EN LA CAUSA POR EL ROBO DE BEBÉSPublicado el 4 de Mayo de 2011

La joven advirtió que avanzar en la identificación de los 400 nietos “es ir en contra de empresas poderosas” como Clarín y Mercedes Benz. Confrontó con el abogado de un represor que la acusó de hacer una “arenga revolucionaria”.
 
Podemos terminar con la arenga revolucionaria?”, gritó el defensor del ex almirante Rubén Franco, Luis Velasco, cuando María Victoria Moyano Artigas, una de las primeras nietas recuperadas, terminaba su declaración testimonial en el juicio oral por el Plan Sistemático de robo de bebés. La respuesta de María Victoria fue inmediata: “Esperé 32 años para hablar y tengo todo el derecho de hacerlo. Yo no estoy en el banquillo de los acusados, estoy en el de los que acusan, son ellos los que tienen que dar las explicaciones sobre lo que hicieron”, contestó la joven, mientras desde el público bajaban los aplausos de familiares y organismos de Derechos Humanos que presenciaron la audiencia.
María Victoria nació el 25 de agosto de 1978 en un pasillo del Centro Clandestino de Detención Pozo de Banfield, donde estaban detenidos sus padres, María Asunción Artigas y Alfredo Moyano. Ambos eran militantes tupamaros que habían llegado al país huyendo de la dictadura uruguaya y que fueron secuestrados por un operativo conjunto entre el Ejército argentino y uruguayo en diciembre de 1977.
Exactamente diez años después del secuestro de sus padres, María Victoria recuperó su identidad. Hasta ese momento había permanecido apropiada por el matrimonio Víctor Penna y María Elena Mauriño. Oscar Penna, el hermano de su apropiador, era comisario de la Brigada de San Justo y les había entregado la bebé seis horas después de nacer. La recién nacida fue “legalizada” en su partida de nacimiento por el médico de la Policía Bonaerense Héctor Vidal.  La denuncia original ante Abuelas de Plaza de Mayo la hizo su maestra de primer grado Olga Fernández, quien conocía a la familia y sabía que María Victoria no podía ser su hija biológica como figuraba en el acta de nacimiento. El 31 de diciembre de 1987, el juez Juan Ramos Padilla le comunicó su verdadera identidad y a partir de allí comenzó a reconstruir la historia familiar con sus abuelas, sus familiares y quienes compartieron cautiverio con sus padres, como Adriana Chamorro.
“Adriana me contó que estuvo en la celda con mi mamá y que siguió de cerca el embarazo. Me contó que Oscar Penna (hermano de su apropiador) la había ido a ver al Pozo de Banfield varias veces junto a un médico y le preguntaba qué necesitaba. Mi mamá le pidió vitaminas. Había una preocupación por el nacimiento porque ya había un destino y hasta que no tuviera el bebé no iba a salir de ahí, por eso Oscar Penna terminó siendo el tío, el tío apropiador”, relató la joven restituida, y agregó: “Si sé quién soy es porque Adriana le dijo a mi familia que había nacido y mis abuelas empezaron a buscarme, porque mi mamá no supo que estaba embarazada hasta que llegó al Pozo de Banfield.”
María Victoria repasó con detalle los sentimientos que le generó su restitución, a los nueve años, y los resumió en una frase: “Volver a nacer.” Por eso mismo reclamó al Estado, “que desapareció a 500 bebés”, que ponga mecanismos para encontrar a los niños apropiados que permanecen desaparecidos.
“Hace 23 años que recuperé mi identidad y todavía no sé qué pasó con mis padres, mis 400 hermanos y los 30 mil desaparecidos. Quisieron hacer un daño enorme, un plan dirigido a los sectores que luchaban por cambiar la realidad, pero no lo lograron. Reivindico haber encontrado mi identidad, reivindico también la militancia de mis padres, comparto su lucha por revolucionar esa realidad que vivían”, manifestó a viva voz María Victoria.
La reivindicación de la militancia de sus padres hizo reaccionar a Luis Velasco, actual abogado de Franco y ex defensor de Luis Patti. Sin embargo, la chicana no evitó que la joven restituida finalizara su exposición ante el Tribunal Oral Federal Nº 6: “El caso de Ernestina Herrera de Noble muestra la impunidad con la que debemos convivir. Falta encontrar a 400 de mis hermanos y avanzar con eso es ir en contra de empresas poderosas, que no son sólo Clarín porque sabemos que Mercedes Benz donó un equipo de obstetricia a Campo de Mayo, donde hubo denuncias de nacimientos clandestinos. También es ir contra los jueces como (José) Martínez Sobrino, (Gustavo) Mitchell, que participaron en la apropiación de niños y siguen en funciones. Por eso no aparecemos, por eso no aparecen mis hermanos. Nuestras Abuelas se mueren y los genocidas siguen impunes”, finalizó.

jueves, 24 de febrero de 2011

La impunidad hipoteca el futuro

(Tributo a Macarena Gelman) Al contrario de lo que expresa el ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti, si un pueblo perdonara sin que sus victimarios reconocieran sus delitos, se arrepintieran públicamente de ellos, buscaran repararlos y asumieran el compromiso de no repetirlos, lo que haría, aunque circunstancialmente lo ignore, es hipotecar su futuro en garantía de un pasado que no ha sido capaz de resolver a través de la verdad y la justicia.

 Por Hernán Patiño Mayer *
“La fuente última de los derechos humanos no se encuentra en la mera voluntad de los seres humanos, en la realidad del Estado o en los poderes públicos, sino en el hombre mismo y en Dios su Creador. Estos derechos son ‘universales e inviolables y no pueden renunciarse por ningún concepto’.”
(Pontificio Consejo Justicia y Paz. Año 2005)
En La Nación del miércoles 8 del corriente, el ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti, ante quien tuve el honor de representar a mi gobierno durante dos de los más de diez años en que serví como embajador en el Uruguay, nos expone una versión de la historia reciente de su país bajo el sugestivo título de “Los peligros de falsificar el pasado”. No quiero aquí cuestionar esa interpretación. Ya lo han hecho con más autoridad muchos compatriotas suyos. Quiero exclusivamente referirme a un párrafo de su nota que, por su carácter taxativo, reclama una réplica. Dice Sanguinetti: “Demasiados desafíos nos acucian como para seguir revolviendo cenizas. Un pueblo que no sabe perdonar se arriesga a repetir su pasado. Como entidad nacional, lo ha sabido hacer Uruguay, que incluso ha ratificado con su voto, por dos veces, la amnistía a los militares”. Desgraciada la metáfora con la que lo inicia. No se trata, Dr. Sanguinetti, de “revolver cenizas”, sino de hallar las de aquellos asesinados sin tumba, clausurando así el atropello criminal que se sigue perpetrando al violar una de las más ancestrales (exclusiva) conductas del género humano, cual es la de enterrar y honrar a sus propios muertos. Ningún desafío del futuro puede dejar impaga esta deuda con el pasado, salvo que se legalice la impunidad. Me ha tocado participar en Montevideo por lo menos en diez oportunidades de la dolorosa recordación de “La Noche de los Cristales Rotos” (Kristallnacht). Casi siempre se hallaba presente el ex presidente. Nunca le escuché, ni tampoco leí, una recomendación suya dirigida a la comunidad judía proponiendo no “revolver las cenizas” y mucho menos la afirmación temeraria de que “un pueblo que no sabe perdonar se arriesga a repetir su pasado”. Pero vayamos al perdón. Como bien lo sabe el presidente Sanguinetti, el concepto del perdón es hijo del cristianismo. Hasta entonces la venganza en lo individual y la muerte o la esclavitud en lo colectivo eran las consecuencias de las ofensas o de las derrotas militares. Pero el perdón para los cristianos no es un acto gratuito y mucho menos puede ser impuesto por voluntades extrañas a las propias víctimas. El 15 de mayo de 1999, el entonces obispo de Morón, Justo Laguna, decía que el perdón supone “el arrepentimiento claro y expreso, el arrepentimiento desde luego interior, pero también exterior. Todo el que comete un delito está absolutamente obligado a arrepentirse de lo que ha hecho”. Ni en la Argentina, menos en el Uruguay, los responsables del terrorismo de Estado han manifestado arrepentimiento alguno por las atrocidades cometidas. Peor aún, dos meses atrás, asistimos estupefactos a la repugnante reivindicación de ese terrorismo, que Videla y Menéndez hicieron ante el tribunal que en Córdoba los condenó a cadena perpetua. En Uruguay, sólo días atrás, un militar detenido hizo declaraciones públicas reivindicando los secuestros, las torturas y las desapariciones y un numeroso grupo de oficiales retirados lanzó frases amenazantes ante las investigaciones que tramita la Justicia. Sería interesante que el Dr. Sanguinetti nos explicara cómo se puede perdonar a quienes hacen gala de tanto nihilismo y contumacia. Cómo perdonar a quienes reivindican el horror y amenazan con repetirlo. Conviene agregar que para que el perdón sea factible la doctrina cristiana exige dos requisitos más: la reparación del daño causado en toda su extensión posible (restitutio in integrum) y el firme compromiso de no repetir la ofensa.
Finalmente, con respecto a la ley de amnistía que según Sanguinetti ha permitido a los uruguayos superar el pasado, dada su ratificación en dos plebiscitos (el último con un 48 por ciento de votos en contra) cae el ex presidente en un grave error conceptual. Los derechos humanos y sus violaciones no son objeto, ni responden, ni se subordinan a la voluntad de mayorías circunstanciales por muchas que sean las veces que ésta se manifieste. El bien jurídico protegido es la dignidad suprema del hombre y su derecho inalienable a la justicia cuando ésta es avasallada. No hay ley que merezca llamarse tal si ampara su violación o deja sin castigo a sus responsables. En este sentido, me permito recomendarle la lectura completa del magnífico trabajo publicado por La Nación en su edición del 31 de agosto de 2005, firmado por el ex juez de la Corte Suprema de Justicia Argentina Gustavo Bossert, que en uno de sus párrafos textualmente dice: “Los crímenes que a lo largo de la historia se han cometido usando el aparato estatal (son)... crímenes de lesa humanidad, que no pueden beneficiarse ni de la prescripción ni del perdón ni aun bajo amnistías encubiertas, y deben, en cambio, permitir a las víctimas y dar lugar, entonces, a un juicio justo”.
Al contrario de lo que expresa el ex presidente, si un pueblo perdonara sin que sus victimarios reconocieran sus delitos, se arrepintieran públicamente de ellos, buscaran repararlos y asumieran el compromiso de no repetirlos, lo que haría, aunque circunstancialmente lo ignore, es hipotecar su futuro en garantía de un pasado que no ha sido capaz de resolver a través de la verdad y la justicia.
* Ex embajador argentino en Uruguay.