Mostrando entradas con la etiqueta opositores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta opositores. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de marzo de 2011

No quieren

OPINION
 Por Eduardo Aliverti
Chubut termina de prender lo que en Catamarca fue una señal de alarma enorme para la oposición. El panorama se agravaría si el recuento del escrutinio favoreciera al candidato kirchnerista, pero aunque no fuera así el dictamen ya es inequívoco. Desde las propias usinas de la derecha citaron como acertada la definición de Felipe Solá, quien fue el único del “peronismo federal” acompañante de Das Neves que, en la mal disimulada noche fúnebre de ese domingo, se animó a liquidar el diagnóstico en dos oraciones: “Hay un candidato que ganó por muy poco y hay otro que perdió por muy poco. Pero está claro que hay uno que ganó y otro que perdió”.
Lo que siguió a lo sucedido en Chubut da la pauta del grado de desconcierto que vive el conjunto opositor. Pero es necesario discriminar entre los indicios de reorientación o reagrupamiento producidos allí, y aquello que en verdad les dificulta dar algún paso adelante. Lo primero es un simple análisis de especulaciones dirigenciales. Das Neves, que se bajó de la interna. El hijo de Alfonsín, que ahora estaría dispuesto a resolver por consenso la candidatura radical. Duhalde, que de sostener la condena al éxito de la Argentina pasó a que están condenados a aliarse con Macri. De Narváez, que estaría manejando un plan B de articulación con los cobistas. Macri, que no sale de un ta-te-ti de agenda electoral ya exasperante para su propio entorno y ahora, según confluyen todas las fuentes que se quieran, dispuesto a congelar las relaciones electorales con el engendro de El Padrino & Cía. ¿De qué estamos hablando? ¿Sólo de que Catamarca y Chubut les sacudieron la modorra? ¿O de gestos inerciales que ocultan un trasfondo de impotencia, porque ni saben ni pueden ni, por lo tanto, quieren presentar a la sociedad una alternativa seria? Si admiten que la popularidad del Gobierno es haber establecido el piso del “nunca menos”, y esa definición encierra haber dejado atrás varias de las políticas más escabrosas de la etapa neoliberal, ¿cómo hacen para plantarse en la promesa de una instancia superadora, habiendo los antecedentes que portan? “Superadora”, para conceder, sólo les cabría a las huestes que se dicen de centroizquierda no kirchnerista, que tienen el pequeño inconveniente de demostrar por qué, para superar, serían mejores que los K. Si el tema es en cambio la derecha peronista, directamente debe hablarse de retraso y nunca de superación alguna. Es el retorno de la apertura a los mercados, de las relaciones carnales con “los países exitosos”, del discurso de la mano dura. Y el dato fundamental de que, en toda hipótesis, el kirchnerismo conservará, además de una contundente porción de votos, un volumen de movilización del que carece el resto. Para peor escenario opositor, hay ya significativas franjas del establishment que confiesan aceptar este modelo en rol de mal menor; ya sea porque les va antes muy bien que nada mal, como por el hecho de que se reconocen más cómodas ante quienes demuestran fortaleza de mando. Podría decirse, incluso, que Clarín es el único factor corporativo dispuesto a persistir en un oposicionismo feroz.
En la serie Cuadernos del Pensamiento Crítico Latinoamericano, coordinada por Emir Sader y editada por este diario, el martes pasado se publicó un ensayo del cientista social Pablo Alegre, investigador de la Universidad Católica de Uruguay. Es atractivo lo que señala sobre Argentina, en su caracterización de las trayectorias de desarrollo de los países del Cono Sur. “La Argentina mantiene un sistema de partidos poco institucionalizados, a lo que debe agregarse un proceso de creciente fragmentación y faccionalización de las elites partidarias. Hoy el Gobierno logra, gracias a la localización de amplios recursos estatales y poder político, tejer alianzas transversales con liderazgos regionales y locales (...) (Hay) la constitución de un frente electoral controlado por un liderazgo vertical, que procura recomponer algunas de las orientaciones neoestatistas en materia de políticas de desarrollo (...) El funcionamiento de esta alianza vertical (...), que logra articular vínculos (...) con sectores populares fragmentados por un lado, y con movimientos organizados heredados de la era Movimiento Sindical por el otro, ha permitido al Gobierno neutralizar el conflicto social, ampliando los márgenes para implementar distintos paquetes de políticas sin posibilidades de focos de veto”. Luego, Alegre adosa que a su vez “la Argentina ha presenciado el sostenido aumento del precio de sus bienes exportables, que, en combinación con la sensible disminución de los niveles de endeudamiento externo a partir de una exitosa política de canje, le ha permitido mejorar sus márgenes fiscales, aumentar la capacidad de ahorro y expandir la economía”. Si se desea ponerlo en palabras ratificatorias de lenguaje simplemente más periodístico que sociológico, hay una conducción política encarnada en la figura de Cristina (susceptible de confirmación efectiva a mediano y largo plazo, bien que al corto porque todavía no comunicó su decisión de ser reelecta). Por debajo de ella, rige un arco que va desde Moyano hasta los movimientos sociales o sectoriales paridos por la crisis de 2001/2002. Y todo eso puede ser eficiente porque la economía sopla a favor gracias a decisiones políticas que –entre otros motivos– saben aprovechar ventajosas condiciones externas. ¿Qué clase de modelo pregona la oposición, o cuál podría instaurar, que dé seguridades de una estabilidad más firme que la actual, incluyendo –en el lugar que apetezca– un buen clima de negocios?
Entre un partido, el radical, que puede no ser la añoranza de lo que nunca jamás sucedió pero parece que lo fuera; y el peronismo antikirchnerista, que en reemplazo de no tener siquiera una estructura partidaria se limita a ser un rejuntado de figuritas mediáticas cuya sobresaliencia corresponde –siendo benéficos– a ese invento que es Mauricio Macri, la oposición cayó en manos de una corporación comunicacional que como mucho puede disponer de poder de fuego para afectar, pero no para construir. Es lo que Héctor Magnetto desesperó por trasladarles con el gesto público de la famosa cena en su casa, sin éxito porque, además de los problemas para armonizar un programa de gobierno creíble, corroboró encontrarse con una batalla de egos insoportable. De manera que, según es perceptible hasta para el más despistado, la cantidad y –primerísimo– calidad de errores en que debe incurrir el kirchnerismo para perder las presidenciales de octubre supera lo que hoy permite la imaginación política. Y así los cometiera, como en los episodios de carácter eventualmente expansivos que involucran al jefe de la CGT, quedaría por ver si la oposición tiene la capacidad para aprovecharlos. No porque no podría desde varios mandobles efectistas, si acaso tuviera un referente confiable. Es porque sencillamente carece de convicción para ofertar algo distinto a lo que ya se conoce que ofreció en el pasado reciente. A valores de la actualidad estricta, su única esperanza sería que Cristina decida no presentarse. Y si sucediera eso, quedaría por ver si no se metería en un problema mayor vista la incapacidad antedicha de no estar en condiciones para convidar un programa de gobierno fiable.
El firmante se sabe reiterativo, pero no tiene por qué renegar de su profunda seguridad: la oposición no quiere ganar.

viernes, 18 de marzo de 2011

Esperando al fiscal

A OYARBIDE LE CAYO EL EXHORTO SUIZO
 Por Raúl Kollmann
El exhorto emitido por los fiscales suizos pidiendo información sobre causas judiciales de Hugo Moyano, su hijo Pablo y su entorno familiar se origina en un depósito realizado en ese país por la empresa de camiones recolectores Covelia. El titular de la compañía, Ricardo Depresbiteris, y su esposa tienen una cuenta en Suiza y depositaron en ella 1.862.000 dólares. El dinero fue bloqueado por la Justicia helvética, como sucede en muchos casos, mientras se investiga una operación que puede ser sospechosa de lavado de dinero. A fines de enero, una publicación periodística insistió en que Covelia es una empresa protegida por Hugo Moyano y los fiscales suizos leyeron la nota vía Internet o porque alguien política o económicamente interesado se las hizo llegar. A raíz de ello, a principios de marzo libraron el exhorto pidiéndole a la Justicia argentina la información sobre los Moyano.
Tras el sorteo informático de rigor, el exhorto recayó en el juzgado federal de Norberto Oyarbide, quien le dio vista al fiscal Jorge Di Lello. En estos casos, las fiscalías actúan para realizar un control de legalidad del exhorto, es decir que deben dictaminar si corresponde que se responda a Suiza o no. Dado que Di Lello está de licencia, el dictamen tendrá que ser firmado por quien lo subroga, el fiscal federal Gerardo Pollicita.
En realidad, desde el punto de vista judicial no hay ninguna causa en la que se vincule a Covelia con Moyano. El diputado bonaerense de la Coalición Cívica Walter Martello viene investigando a la empresa desde hace más de un año y sostiene que “el poder de Moyano” llevó a doce municipios del Gran Buenos Aires a adjudicarle la recolección de residuos a Covelia. También hubo varias notas periodísticas basadas en el crecimiento económico de Depresbiteris, que empezó haciéndose cargo de la recolección de la basura en San Miguel, durante el mandato de Aldo Rico, y hoy tiene 800 camiones y 3000 empleados. El argumento de Depresbiteris es que fue ganando las licitaciones porque nadie quiere hacerse cargo de la recolección en los municipios del Gran Buenos Aires y por ello hoy tiene adjudicados Lanús, Lomas de Zamora, Bahía Blanca, Escobar y una decena de otros distritos. Lo que sostiene Martello es que los intendentes le entregan la recolección a Covelia porque Moyano los presiona, pero hasta el momento no existe ninguna denuncia judicial ni de oficialistas ni de opositores que vaya en ese sentido.
No está claro por qué los fiscales suizos bloquearon el depósito de Depresbiteris y su esposa, Marcela Mete, pero todo indica que se trata de un movimiento de dinero inusualmente alto y por lo tanto sujeto a investigación. El legislador Martello sostuvo que Covelia compró en el mercado oficial, en 2008 y 2009, 6.400.000 dólares, figurando por esa cifra en los registros del Banco Central. Habrá que ver si el depósito en Suiza se corresponde con esas compras de divisas o no. De todas maneras, el hombre de la Coalición Cívica cuestiona que el gobierno de la provincia de Buenos Aires le haya adjudicado a Covelia la distribución de los elementos del Plan Más Vida. Tampoco en este terreno hay ninguna denuncia en los tribunales correspondientes.
Desde el punto de vista judicial, el próximo paso será el dictamen del fiscal Pollicita. El funcionario evaluará los convenios existentes entre la Argentina y Suiza, que datan de 1906, verá si los tipos penales que investigan los helvéticos son los correctos y si está toda la documentación requerida. Si Pollicita se expide favorablemente, el juzgado de Oyarbide se abocará a contestar cuáles son las causas que existen en la Argentina contra Hugo y Pablo Moyano y sus entornos familiares. Figurarán en el listado dos expedientes por presuntas irregularidades en la obra social, uno a cargo de Claudio Bonadío y otro instruido por Ariel Lijo, pero ninguna que vincule a Moyano con Covelia.

lunes, 28 de febrero de 2011

La larga marcha sobre Trípoli

El avance de la oposición, que ayer controlaba Zawiya, a 50 kilómetros al oeste de Trípoli, se aseguró el tercio oriental de Libia al dominar la localidad de Misrata -la tercera ciudad del país- y su aeropuerto, a unos 200 kilómetros de la capital, donde el dictador todavía resiste los embates de los manifestntes. La Unión Europea, mientras tanto, adoptó sanciones contra Khadafi y otros 25 allegados, después de que el Consejo de Seguridad de la ONU dictara duras medidas que incluyen la suspensión de la venta de armas y el embargo de los bienes de la familia Khadafi en el exterior.

Los rebeldes habían tomado ayer el control de Al Zawiya, a sólo 50 kilómetros al oeste de Trípoli, tras una noche de enfrentamientos contra fuerzas leales a Khadafi, mientras la oposición anunció la creación de un Consejo Nacional que "dirigirá el proceso de transición".
Con la caída de Misrata, donde los rebeldes derrumbaron un helicóptero del Ejército, las fuerzas opositoras se aseguraron por ahora el control del tercio oriental de Libia, incluida Bengasi, la segunda ciudad más importante del país.
"El helicóptero disparó tres cohetes contra la antena de transmisión de Radio Misrata. Fue alcanzado por disparos de cañones antiaéreos en respuesta", declaró un portavoz de la oposición en Misrata.
Por otra parte, afirmó que las fuerzas "del batallón Hamza" leales al coronel Khadafi tomaron "como rehenes a más de 400 estudiantes de la academia (militar) de aviación", situada en un suburbio de Misrata, y que los llevaron a la sede del batallón vecino.
La representante de política exterior de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, reclamó una rápida implementación de las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU contra el régimen del líder libio.
"La violencia masiva contra los manifestantes nos ha conmocionado y debería empujarnos a actuar", dijo Ashton ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, reunido en Ginebra. Hoy habrá una reunión entre titulares de Exteriores de casi 40 países, entre ellos la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton.
Por su parte, Alemania propuso congelar los pagos a Libia durante 60 días para impedir que el régimen de Gadafi disponga de medios para "oprimir a su pueblo". Un próximo paso podría ser la veda del espacio aéreo libio.
Italia, geográficamente cerca de Libia, afirmó que esa medida sería "sin duda útil" porque "evitaría los bombardeos de Cirenaica (este) y de las zonas que escaparon al control del régimen".
El fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), el argentino Luis Moreno-Ocampo, anunció que lleva a cabo un estudio preliminar con vistas a abrir una eventual investigación por crímenes contra la humanidad contra el régimen libio, por atrocidades cometidas por sus fuerzas represivas.
Khadafi negó ayer que su régimen enfrentara una sublevación de grandes proporciones y que sus fuerzas hubiesen cometido atrocidades. En declaraciones al canal de televisión serbio Pink TV, afirmó que el país estaba "completamente en calma" a no ser por "un pequeño grupo" de opositores que de todos modos se estaba "rodeado".
El dirigente volvió a acusar además a sus adversarios de estar al servicio de la red islamista Al Qaida.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que más de mil personas podrían haber muerto desde el inicio de la sublevación, el 15 de febrero. La crisis en esta rica nación petrolera provocó el éxodo de más de 100.000 personas, en su mayoría inmigrantes, según datos del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR).