martes, 26 de marzo de 2013

Invocaron a Francisco y golpearon a un gay en una fiesta en San Isidro

Ataque homofóbico en una fiesta, en una coqueta casa quinta del conurbano. "Con un Papa argentino no hay putos argentinos", le dijeron a un joven por besarse con su novio y lo golpearon hasta dejarlo internado.


Víctima. Robledo denunció a dos alumnos del Colegio Marín por la agresión.





Un joven de 21 años denunció haber sido golpeado ferozmente por dos alumnos de un colegio católico que le recriminaron su condición de homosexual durante una fiesta celebrada en una casa del partido bonaerense de San Isidro. "El Papa es argentino, no puede haber putos argentinos", fue lo que asegura haber escuchado Pedro Robledo de dos alumnos del Colegio Educativo Carmen de Arriola Marín, en el momento en el que se encontraba de la mano de su pareja, de 20 años.

"Estaba con mi novio Agustín y se acercó un chico diciéndonos que nos teníamos que separar porque era una casa católica", explicó Robledo, quien señaló que todo comenzó anteanoche cuando la pareja arribó junto a un grupo de amigos, entre los que se encontraban sus dos hermanas, a una vivienda en la que se celebraba una fiesta de bienvenida a jóvenes que regresaban de los Estados Unidos.

"Estábamos caminando por la calle cuando nos paró un chico y dijo que nos teníamos que separar porque era una casa católica. Le dijimos que no lo queríamos hacer porque no ofendíamos a nadie", contó el joven.

"Después vino el hermano de este chico y la cosa se puso muy pesada. Nos decían «putos de mierda, váyanse. Ustedes no pueden procrear, son deformes». Que no podíamos estar en esa casa porque eran todos católicos. Eran cosas muy pensadas", continuó en el relato.

El joven les dijo que también era católico y que comulgaba, y que no pensaba que ofendía a nadie, momento en el cual recibió un puñetazo. "Perdí un poco el conocimiento y no sé cuantas personas me agredieron", sostuvo el joven, que dijo que podía identificar por el nombre a uno de los agresores, que también llegaron a golpear a una de sus hermanas y a un amigo.

"Los dos chicos que me pegaron son del Colegio Marín, pero no creo que tenga mucho que ver, porque también fui a colegio católico y tenemos amigos en ese colegio", explicó. La pareja se presentó a realizar la denuncia de la agresión ante la comisaría quinta de San Isidro.

"Lo más feo es que usen el nombre del Papa, que dice que quiere generar un cambio y abrir la Iglesia para todos", concluyó el muchacho.Tras la golpiza, el joven tuvo que ser trasladado a un centro médico en el que permaneció en observación, con golpes especialmente en el rostro.

La reacción de los demás asistentes a la fiesta no fue la mejor: un amigo de la pareja, Matías Lince Marino, quedó ensangrentado cuando levantó a su amigo del suelo.

Cuando salieron de la quinta, los jóvenes se dirigieron a la comisaría local para presentar una denuncia y mañana se harán presentes en el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI). El nombre del agresor denunciado es Juan Ignacio Amenábar. "La médica Fabiana Toselli dijo que eso me pasaba por darnos besos obscenos. Los medios muchas veces muestran lo que pasa en barrios en los que vive gente de bajos recursos, pero nunca muestran lo que pasa en San Isidro. Y todo el tiempo pasa acá que los rugbiers te pegan si algo no les gusta de vos", consideró Robledo.

Repudio

El presidente de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT), Esteban Paulón, expresó que "es llamativo que los agresores invocaran la argentinidad del Papa Francisco a la hora de emprender la golpiza hacia Pedro y Agustín. Esperemos no estar frente a un rebrote fanático que nada tiene que ver con el espíritu de la enorme mayoría del pueblo católico".

"Nuestro país ha decidido hace más de dos años consagrar la igualdad plena para todas y todos los ciudadanos a partir de la ley de matrimonio igualitario. Y esa igualdad debe garantizarnos el derecho a la libre expresión de sentimientos en cualquier ámbito y bajo cualquier circunstancia".

El dirigente sostuvo además que nuestro país no cuenta aún con "una ley de penalización de actos discriminatorios que brinde herramientas efectivas para la prevención de este tipo de hechos".

“Violencia discursiva del Papa y la Iglesia”


La legisladora kirchnerista porteña María Rachid aseguró ayer que las agresiones sufridas por el joven gay derivan de la histórica “violencia discursiva” del Papa Francisco y la Iglesia Católica. Además, la legisladora, activa defensora de los derechos humanos de la diversidad, consideró que la invocación a la nacionalidad del Sumo Pontífice que supuestamente habilitó la golpiza y la denigración de la pareja gay muestra que debe ser tratada a nivel nacional una ley que proteja la libre expresión y ejercicio de la sexualidad.

“En nuestro país el matrimonio igualitario es un derecho adquirido hace dos años y tememos que algunos se excusen en la elección de un Papa argentino para intentar anular violenta e impunemente cualquier expresión de diversidad”, indicó.

“Es urgente adoptar medidas no sólo de castigo a los agresores, sino también las preventivas para garantizar que estos hechos no se reproduzcan como consecuencia de un brote en el resto del país”.

Señaló que “es repudiable cualquier intento de instalar actos de violencia como este, motivados por el fanatismo religioso”.

Fervor

En el Colegio Marín se congregaron a 600 alumnos para ver en tiempo real por una mega pantalla el nombramiento del nuevo Papa. “El gesto se realizó para que los alumnos tomaran conciencia del impacto histórico del que somos testigos, y fue para los chicos festejo y un verdadero signo” destacaron las autoridades del colegio.

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