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viernes, 10 de enero de 2014

¿Te Acordás de los 90´s?


Miro hacia atrás y el paso del tiempo no deja de generarme cierta nostalgia, como también irritación ante la tendencia de algunas personas a repetir la historia una y otra vez. 
¿Te acordás de los noventa? ¿Te suena Vilma Palma? ¿Ricky Martin? ¿Las cámaras ocultas de ”Videomatch”? ¿Neustadt diciendo que si hay que “Meter la mano en la lata que no se note”?... Hasta Lanata era progre y delgado. ¿Te suena un tal Carlos que llegó desde La Rioja y se creyó “Maradona”, “Fangio”, “Monzón”, “Ginobili”. Jugaba al fútbol, al básquet, al golf, al tenis, viajaba en Ferrari, bailaba con odaliscas, y hasta se “comunicaba con marcianos”, mientras remataban el país al mejor postor. ¿Te acordás de Cavallo? Títere de los grandes mercaderes del mundo. Se robaron nuestros ahorros, vinieron las manifestaciones, las enfermedades, los suicidios, y hasta la renuncia del propio presidente. Me cambió el destino a mí, a vos, a tu familia, a todos los argentinos.
Nosotros como ciudadanos, quiénes tenemos derecho a decidir sobre el rumbo de nuestra Patria, en lugar de contemplar las explosiones de los misiles que los medios descargan a diario, leamos bien la historia, tengamos Memoria y dejemos a los grandes ilusionistas descansar.

Leo Studnitz y Andy Belguich (Integrantes de "NORTE")


TWITTER: @norte_ok

jueves, 21 de marzo de 2013

La Corte reactivó el caso de la explosión en Río Tercero

Jueves, 21 de marzo de 201301:00 | Política

La Corte Suprema de Justicia revocó un fallo que daba lugar a la prescripción de la causa por la voladura de la fábrica militar de Río Tercero, en Córdoba, donde siete personas murieron


Ciudad bombardeada. La explosión en la fábrica militar generó muerte y pánico en las calles de Río Tercero.

La Corte Suprema de Justicia revocó un fallo que daba lugar a la prescripción de la causa por la voladura de la fábrica militar de Río Tercero, en Córdoba, donde siete personas murieron el 3 de noviembre de 1995.

Fuentes judiciales informaron que la Corte coincidió con un dictamen del ex procurador Esteban Righi y falló contra la prescripción de la causa, en la que también se investiga al ex presidente Carlos Menem, entre otros acusados.

A fines de 2011, la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal había dejado trascender que la investigación estaba prescripta, lo que dejaba la puerta abierta para que archivaran la causa.

Lo hizo a instancias de un planteo de los acusados Jorge Antonio Cornejo Torino, ex director de Fabricaciones Militares de Río Tercero, y Marcelo Gatto, ex jefe de la división producción mecánica de la referida fábrica.

Contra ese fallo, la querella, a cargo de Ana Gritti (ya fallecida) y por medio de los abogados Ricardo Monner Sans, Aukha Barbero y Horacio Viqueira, recurrió a la Corte Suprema de Justicia.

El entonces procurador Esteban Righi dictaminó en contra de la prescripción de la causa, lo que ahora fue tenido en cuenta por el máximo tribunal, que revocó la resolución que daba pie a la prescripción y consecuente archivo de todo lo investigado.

En esta causa, Menem cuenta por el momento con falta de mérito, aunque semanas atrás fue condenado por ser considerado como coautor por el tráfico ilegal de armas a Croacia y Ecuador.

No obstante, hay otros imputados que sí están en instancia de juicio desde mediados de 2012 en el Tribunal Oral Federal Nº2 de Córdoba, que debe fijar la fecha de comienzo del proceso judicial.

En esa etapa están Edberto González de la Vega (ex titular de coordinación empresaria de la Dirección General de Fabricaciones Militares), Carlos Jorge Franke (ex director de producción), Jorge Antonio Cornejo Torino (ex director de la fábrica) y Marcelo Diego Gatto (ex jefe de la división producción mecánica).

Todos ellos están imputados por el delito de estrago doloso agravado por resultado mortal.

La explosión se originó luego de un incendio de un tambor que contenía mazarota de trotyl o trotyl de descarga, y una segunda explosión registrada en el sector de expedición y suministros.

Ajustado a derecho. El abogado Horacio Viqueira, uno de los querellantes en la causa de la voladura de la Fábrica Militar de Río Tercero, ocurrida en noviembre de 1995, destacó ayer que la sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que anula el cierre de la causa judicial "se ajusta a derecho", y dijo que espera que el juicio se realice este año.

El letrado manifestó que "a partir del fallo de la Corte, el Tribunal Oral Federal Nº2 de Córdoba debe fijar la fecha del inicio del juicio oral y público, que esperamos sea este año", señaló.

"Sólo quedan por resolver cuestiones formales para el proceso de enjuiciamiento, por lo tanto si la Justicia actúa con celeridad hay grandes expectativas que en el curso de este año pueda realizarse el debate", añadió.

Asimismo, detalló que la fiscalía ya pidió que nuevamente sea procesado el ex presidente Menem, trámite que también será solicitado por la querella, por lo que se espera que la causa quede desdoblada para el ex mandatario nacional recientemente condenado por el contrabando de armas a Ecuador y Croacia.

Viqueira fundamentó su postura en una pericia contable, según la cual el 31 de octubre de 1995, tres días antes de la explosión, había 72.405 piezas de artillería (proyectiles, cartuchos y tiros completos) en la unidad militar, mientras que de acuerdo con la documentación aportada por las autoridades de la fábrica, era de 58.422 unidades (49.948 proyectiles y 8474 cartuchos). "Ello evidencia una grave irregularidad o una imprecisión contable adrede dentro de la Fábrica Militar", sostuvo el abogado de la querella.

viernes, 30 de marzo de 2012

Causa AMIA: envían a Menem, Galeano y "Fino" Palacios a juicio oral

El ex presidente Carlos Menem, el ex juez federal Juan José Galeano y el ex Jefe de la Policía Metropolitana deberán responder ante la justicia. Familiares de víctimas del atentado explicaron a INFOnews cómo fue el encubrimiento de "la pista siria" por el que se los acusa.




El juez Ariel Lijo, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº 4, decretó la clausura parcial de la instrucción y elevó a juicio oral las actuaciones por encubrimiento del atentado a la sede de la AMIA, ocurrido en el año 1994, respecto de:

Carlos Saúl Menem (ex presidente de la Nación);

Juan José Galeano (juez a cargo de la primera investigación);

Hugo Anzorreguy (ex titular de la Secretaría de Inteligencia); Juan Carlos Anchezar (ex segundo en la central de inteligencia);

Jorge Alberto Palacios y Carlos Castañeda (ex policías).

En el pedido de los fiscales para la elevación a juicio oral, se imputó a Menem que "extralimitando las funciones acordadas por la Constitución Nacional (...) determinó, por intermedio de una comunicación efectuada por su hermano Munir Menem al entonces juez federal Juan José Galeano, a abandonar la investigación relativa a la denominada `pista Kanoore Edul`".

La resolución afirmó que en cumplimiento de esa "ilegal disposición presidencial", Galeano "frustró, ocultó, sustrajo, dilató yo interrumpió, diligencias probatorias que podían comprometer a Kanoore Edul y a su entorno", entre los que se encontraba Mohsen Rabbani, agregado Cultural iraní en Buenos Aires en la época del atentado y hoy día con captura internacional".

El encubrimiento: “la pista siria”

El miembro de Familiares y Amigos de las Víctimas del Atentado a la AMIA Sergio Burstein, explicó a INFOnews que el que se juzga es “elencubrimiento de uno de los principales sospechosos implicados en el atentado, Alberto Kanoore Edul hijo”.

Burstein explicó que Kanoore Edul hijo, amigo de la familia Menem , recibió una llamada, doce días después del hecho, “en la que se le avisa que lo iban a allanar”.

“Está totalmente comprobado que la llamada provenía del celular de quien luego fue jefe de la Policía Metropolitana, de Jorge ‘El Fino’ Palacios”, aseguró Burstein.

En aquel entonces, “se habían ordenado una serie de investigaciones e intervenciones telefónicas”, sin embargo, “Kanoore Edul padre va a la casa de Gobierno y habla con el hermano del presidente, Munir Menem”, indicó.

“Se anoticia a Carlos (Menem) e inmediatamente surge la orden de no investigarlo más a este señor, que era amigo de la familia Menem, y después de eso se quedaron sin efecto todas las investigaciones”, explicó Burstein.

De este modo, a pesar de que fuese uno de los principales sospechosos implicados en el atentado, “todas las medidas que se pedían respecto a Kanoore Edul no prosperaban”. “Ahí está el encubrimiento”, sentenció.

Así es que, “mediante las llamadas, se pudo comprobar que la responsabilidad del encubrimiento provenía directamente del presidente de la nación (Carlos Menem), al punto que luego, el Gobierno de Néstor Kirchner saca un decreto que reconocía que el Estado no había proveído la justicia necesaria”, concluyó Burstein.

jueves, 16 de febrero de 2012

Éramos pocos, y habló Videla

Señaló que los Juicios de Lesa Humanidad “Son todos juicios políticos, como parte de esa venganza, de esa revancha” 


ARGENTINA.- El Dictador Jorge Rafael Videla concedió una entrevista al semanario español Cambio 16, y realizó polémicas declaraciones sobre su accionar durante la última Dictadura Militar. 

Condenado por delitos de Lesa Humanidad, Videla opinó que los juicios que se están desarrollando “Son todos juicios políticos, como parte de esa venganza, de esa revancha, como parte de ese castigo colectivo con que se quiere castigar a todas las Fuerzas Armadas". 

Aseguró que “los Kirchner son los que dijeron que no habría simetría en el asunto de la guerra que vivimos y nos señalaron a los militares como los malos, los responsables de crímenes de lesa humanidad, y a los terroristas como los buenos, como las víctimas de aquellos años terribles". 

Además, indicó que los desaparecidos no fueron 30 mil como se difunde, sino sólo 7 mil. 
Justificó el derrocamiento de Isabel Perón en 1976 diciendo que el golpe del 24 de Marzo “no fue una sorpresa para la mayoría de los argentinos porque era evidente que tarde o temprano se iba a producir y ocurrir” 

Y agregó: “Padecíamos vacío de poder, parálisis institucional y riesgo de una anarquía, y frente a este estado de cosas el clamor ciudadano, con sus dirigentes a la cabeza, pidiendo la intervención de las Fuerzas Armadas. Había un sentir general, que representaba Ricardo Balbín y otros dirigentes, en favor del cambio, de la intervención. La gente nos demandaba que interviniéramos e incluso Balbín llegó a decir en esos momentos que tenía las manos vacías de soluciones, que la clase política no podía hacer más.” 

“Nosotros éramos conscientes de la situación que se vivía, no podíamos dejar que el país siguiera inmerso en esa crisis y teníamos que actuar. Nuestra intención era ayudar a enderezar el rumbo y teníamos previsto que es lo que había que hacer con urgencia. Salimos a hacer lo que creíamos que había que hacer y estaba en nuestros planes”, concluyó.

domingo, 1 de mayo de 2011

Ministros del Gobierno participarán del acto de la CGT

Boudou, Randazzo y De Vido, confirmados
El ministro Florencio Randazzo confirmó que parte del gabinete asistirá al acto que organiza la CGT hoy por el Día del Trabajador. Confirmó la presencia del gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli. Por otro lado, remarcó que el proyecto nacional se encuentra en las "antípodas de Menem".
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, confirmó que parte del gabinete asistirá hoy al acto que organiza la CGT por el Día del Trabajador y confirmó también la presencia del gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli. Por otro lado, remarcó que el proyecto nacional se encuentra en las "antípodas de lo que piensa y lo que hizo Menem". Randazzo realizó esas declaraciones al finalizar la presentación de su libro "Mejor que decir".

El funcionario informó que la presidenta Cristina Fernández se encuentra en El Calafate, donde participó de una misa en conmemoración de Néstor Kirchner, y que no asistirá al acto que realiza hoy la central sindical que conduce Hugo Moyano. Sin embargo, aseguró que parte del gabinete asistirá en nombre del Gobierno Nacional.

Además de Randazzo confirmaron su presencia los ministros de Economía, Amado Boudou, y de Planificación, Julio De Vido.

Consultado sobre las declaraciones de Carlos Menem -quien había afirmado que "a Cristina no hay con qué darle en las elecciones"-, Randazzo apuntó que "estamos en las antípodas de Menem". Explicó que el apoyo popular a Cristina Fernández tiene que ver con la política de inclusión que llevó adelante y aseguró que la Presidenta "le haría un gran favor al país" si se presenta como candidata en octubre.

Por otro lado, Randazzo minimizó el impacto de que Ernesto Sanz bajara su candidatura a presidente por la UCR. "Esto no conmovió para nada el escenario político nacional", enfatizó.

Explicó que "la oposición carece de candidatos porque carece de propuestas", y planteó que desde el Gobierno quieren saber "qué piensan".

"Ojala podamos discutir ideas", reflexionó y señaló que "hay muy pocos dirigentes con proyectos, con propuestas".

Al finalizar su dialogo con los medios, Randazzo recorrió la Feria del Libro de Buenos Aires. Allí había presentado su libro, junto al ministro de la Corte Suprema de Justicia, Eugenio Zaffaroni.

El libro contiene detalles de las cinco políticas principales de la cartera que conduce: los nuevos DNI; el pasaporte; la creación de la Agencia de Seguridad Vial; la reforma política y las políticas migratorias. Se llama "Mejor que decir", en referencia a la frase de Perón "Mejor que decir es hacer", y fue publicado por la editorial Planeta.

domingo, 27 de febrero de 2011

Una ayudita a los amigos para acusar a Irán

La embajada norteamericana en Buenos Aires presionó para que el fiscal Alberto Nisman no investigara a Menem, Galeano, Anzorreguy y otros amigos por desviar la causa AMIA. Las fuentes dentro de la DAIA, la obsesión por culpar a Irán.

 Por Raúl Kollmann
Los cables emitidos por la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires y filtrados por Wikileaks a Página/12 revelan que Washington presionó a lo largo de varios años para que no se siguiera adelante con la investigación contra Carlos Menem, el ex juez Juan José Galeano, el comisario Jorge “Fino” Palacios y otros funcionarios por haber frenado y desviado la investigación del atentado a la AMIA. “Los oficiales (norteamericanos) de nuestra Oficina Legal le han recomendado al fiscal Alberto Nisman que se concentre en los que perpetraron el atentado y no en quienes desviaron la investigación”, se sostiene en un cable del 22 de marzo de 2008 que hoy da a conocer este diario.
La Oficina Legal era, en realidad, un eufemismo, ya que se trataba de la cobertura usada por los hombres del FBI, que eran quienes verdaderamente presionaban para proteger a los que encabezaron la investigación inicial –Menem, Galeano, Palacios–, tradicionalmente afines a las posturas de Estados Unidos. “Esto podría ser usado por Irán para cuestionar la credibilidad e imparcialidad de la investigación”, señala en el cable el por entonces embajador de Estados Unidos Earl Anthony Wayne, a quien no parecía preocuparle que la pesquisa por el desvío de la investigación del atentado había sido ordenada por el propio Tribunal Oral que juzgó el caso AMIA. Poco tiempo después, el pedido de procesamientos que emitió Nisman fue convalidado por el juez Ariel Lijo y luego confirmado por la Cámara Federal.
El 22 de mayo de 2008, el fiscal pidió la detención del ex presidente Menem, de su hermano Munir, del ex juez Galeano, del titular de la SIDE Hugo Anzorreguy, de su segundo Juan Carlos Anchézar, y del jefe de la Unidad Antiterrorista de la Policía Federal, Palacios. Todo se centraba en una investigación iniciada diez días después del atentado sobre Alberto Jacinto Kanoore Edul, un ciudadano de origen sirio, cuyo padre fue amigo de Carlos y Munir Menem. Kanoore Edul realizó, ocho días antes del atentado contra la AMIA, por una llamada a Carlos Telleldín, el último tenedor de la Trafic que estalló en la mutual judía. Kanoore nunca pudo explicar aquella comunicación y fue cambiando su versión varias veces. Además, en la hoja de ruta de una empresa que dejó un container delante de la AMIA cinco minutos antes de la explosión, también figuraba un predio vacío en la calle Constitución, contiguo a varios domicilios de Kanoore. Con esas evidencias en la mano, Galeano ordenó el allanamiento de las propiedades, así como la intervención de todos los teléfonos de Kanoore. Sin embargo, como determinó Nisman y luego confirmó el juez Lijo, toda la investigación se frenó no bien Alberto Kanoore Edul padre fue a la Casa Rosada y habló allí con Munir Menem, entonces asistente del Presidente (ver página 4).
El cable del 22 de mayo fue emitido casi a las 23 del día en que Nisman pidió las capturas y está firmado por el propio embajador Wayne. Revela que los oficiales del FBI le venían insistiendo a Nisman que dejara la causa del encubrimiento. “Cuando la oficina de Legales (en verdad, el FBI) le hizo notar a Nisman que su anuncio podía llevar, otra vez, a que el gobierno iraní cuestionase la credibilidad o imparcialidad de la investigación, Nisman dijo que no debería, aunque luego concedió que no había considerado las implicancias que el pedido de detención podría tener en la investigación internacional”. Había otra cuestión que también molestaba al embajador: que los medios consideraban a Kanoore Edul como la punta de la llamada pista siria.
La preocupación fundamental de la embajada, reflejada todo a lo largo del cable, era que no se abriera la más mínima posibilidad de duda sobre las acusaciones contra Irán planteadas desde el inicio mismo de la investigación. Desde su óptica, cualquier cuestionamiento sobre si hubo un desvío intencional de la investigación o sobre la posible existencia de otra pista que no fuera la iraní sólo serviría para complicar el avance de la causa. Lejos de las minucias tribunalicias, como la necesaria investigación del encubrimiento, la piedra angular de la postura de Estados Unidos era no moverse de lo que sirviera para acusar a Irán.
Washington ha usado la causa AMIA como una punta de lanza contra el régimen de Teherán, pese a que éste nunca fue acusado con anterioridad de atentados masivos contra civiles fuera del Medio Oriente. Sí hay imputaciones por asesinato de figuras opositoras en Alemania o Francia, pero no de la colocación de artefactos explosivos o coches bomba. Las únicas dos acusaciones de ese tenor son las de Buenos Aires, la de la Embajada de Israel y la de la AMIA. En un cable emitido cinco días más tarde –también filtrado por Wikileaks y dado a conocer por el diario El País de Madrid–, Wayne dice que van a tratar de averiguar qué otra información desclasificó Nisman de la SIDE y cómo frenar cualquier intento de uso de la nueva investigación por parte de Irán. También destaca las opiniones de dos informantes de la embajada: un importante dirigente de la comunidad judía y un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina.
El dirigente de Familiares y Amigos de las Víctimas del Atentado contra la AMIA, Sergio Burstein, remarcó ayer la dudosa objetividad de la fuente comunitaria citada en los cables de Wayne: Alfredo Neuburger, cuya identidad fue dada a conocer por lo publicado por El País. Al dar a conocer el cable de la embajada, el diario español tachó el nombre de Neuburger en numerosas oportunidades, pero en el punto 8, cometen el error de no hacerlo, con lo que quedó claro que la fuente de Estados Unidos es el funcionario de la DAIA, quien figura nombrado aunque con tachadura en varios tramos del cable del 27 de mayo.
Lo llamativo es que Wayne lo cita todo el tiempo, siempre abogando en contra de que se investigue el desvío de la causa AMIA. No era para menos. Neuburger era la mano derecha de Rubén Beraja, titular de la DAIA en el momento del atentado y también imputado en la causa por las irregularidades en la investigación del ataque contra la mutual judía. “Nuestra preocupación es mayúscula dijo ayer Burstein. Queremos saber si fue en nombre de la DAIA o en forma personal a la Embajada de Estados Unidos a argumentar a favor de los que desviaron la investigación del atentado. No me sorprende que esta persona sea nombrada en el cable. Creo que hay que denunciarlo ya que no hizo más que tomar una postura que afectó a todos los familiares y a cada decisión que tomábamos. Siempre que dijimos algo lo tuvimos a Neuburger criticando, es histórico”, aseguró.
La otra fuente de la interpretación de que se pretendía utilizar el dictamen de Nisman para distraer la atención de los problemas de aquel momento provino de lo que el cable identificó como una alta fuente de la Cancillería. Esa fuente también sostiene que, en su opinión, no existió un desvío de la pesquisa con el argumento de que “es difícil creer que Menem haya sido tan estúpido”. A fuentes judiciales consultadas por este diario no les resultó difícil identificar al funcionario de la Cancillería que hablaba con Wayne. Se trataría de Guillermo González, ex embajador argentino en Washington durante el gobierno de Fernando De la Rúa. En el propio cable se habla de que es un hombre que ayudó con la presentación argentina ante Interpol en 2007 y ese papel lo jugó González.
En los últimos días, el diario El País, seguido luego por La Nación y Clarín, interpretaron que el cable del 27 de mayo señalaba que, según la opinión norteamericana, Nisman, en combinación con Néstor y Cristina Kirchner, pretendieron tapar, con el pedido de detención de Menem y los demás, el problema que por entonces estaba en el centro de la escena: el conflicto con las entidades del campo. En el cable del día 22 queda claro quién sostiene esa hipótesis: los propios Menem y Galeano. Ambos dijeron públicamente que la acusación en su contra era una maniobra política. Sin embargo, todo fue confirmado en las dos instancias judiciales superiores, el juez y la Cámara. Los otros dos que abonan esa teoría del desvío de atención fueron Neuburger y González. Los cables traducen esas opiniones y, sobre el final, Wayne más bien expresa sus dudas.
Más allá de las especulaciones, la noticia relacionada con la investigación AMIA no podía tener, ni tuvo, el peso suficiente para desplazar la caliente actualidad de aquel momento. La oportunidad de la noticia parece haber tenido otra explicación. Nisman según transcribió entonces este diario buscó hacer la presentación antes de empezar el mes de junio porque, de lo contrario, considerarían que estaba preparando una novedad especialmente orientada a evitar críticas en los actos por el aniversario del atentado, el 18 de julio. Además, el propio cable del 22 de mayo cuenta que “Nisman explicó que tenía a los familiares de las víctimas presionándolo para que se investiguen los desvíos en la primera investigación”. Ningún diario publicó el pedido del fiscal en su tapa y hasta los propios norteamericanos ironizan sobre esa interpretación: “Si alguien pensó que con el pedido de Nisman se iba a desviar la atención, se equivocó miserablemente. La ruptura de negociaciones entre el Gobierno y las entidades del campo sigue al tope de las noticias”, culmina el cable del 27 de mayo.
Página/12 consultó a Nisman sobre una frase del “garganta profunda” de la Embajada: “Nisman está totalmente dominado por el jefe de Gabinete Alberto Fernández. Obedece sus ordenes sin discusión y no descarto que todo sea una maniobra política de Alberto Fernández”. El fiscal respondió brevemente a Página/12. “Vi a Alberto Fernández dos veces en mi vida. Ambas en 2005, cuando se estableció la fiscalía especial para el caso AMIA. En ese momento gestioné ante el jefe de Gabinete la compra del sistema Excalibur de entrecruzamiento de llamadas. El presupuesto dependía de él y por ello lo fui a ver. Nunca más lo vi.”
La oficina del FBI, que presionó durante dos años para que no se investigue a los investigadores ni el desvío de la causa AMIA, estaba en aquel momento bajo la conducción de William Godoy, un cordobés que tenía magnífica relación con quienes resultaron imputados por las irregularidades: Palacios, Galeano, Anzorreguy. Algunos dicen que hoy sigue viviendo en la Argentina y que está a cargo de la seguridad de una conocida empresa de venta de hamburguesas.